¿Puede haber algo más interesante para un lector que un libro sobre libros? Zoé Duhaime sabía que apostaba a caballo ganador con una novela plagada de referencias literarias, con viajes dentro de los escenarios más queridos de cada lector y con cierta magia en cada interacción. No obstante, al menos para mí, el resultado final no ha sido tan glamuroso como esperaba, probablemente debido al aire surrealista que impregna cada página.
The Lost Spectacular es una novela guiada más por los sentimientos que por una lógica interna, se puede disfrutar si se acepta el juego absurdo que ofrece la autora que aprovecha cada circunstancia para disfrutar hablando de los libros que conformaron su infancia y juventud. ¿Es una buena historia? Pues eso dependerá de cada lector, ya que la tenue lógica interna de la estructura de la novela supone un desafío para quien la aborde con una mente estructurada que busque inicio, nudo y desenlace. Sin embargo, para quien pretenda disfrutar del viaje y no le importe especialmente el destino, puede ser un libro perfecto.
La relación entre los dos protagonistas vacila entre el amor y el odio, se tambalea entre el recuerdo de una infancia unida y la traición adolescente y creo sinceramente que esta inestabilidad Duhaime la refleja de una manera más que acertada, los vaivenes de una larga amistad que zozobró en su momento pero que puede volver a resurgir de las cenizas con una simple chispa. Quizá esta relación, junto con los viajes dentro de los distintos mundos literarios sean lo más destacable de la obra.
La autora también hace gala de una imaginación envidiable, escogiendo pasajes literarios más o menos conocidos e integrándolos de manera natural en una trama que lo absorbe todo. Se puede interpretar como una novela compleja por las muchas subtramas que la componen, pero también como un sueño vívido que yuxtapone recuerdos e imaginación en una amalgama de difícil absorción para una mente algo más rígida pero que hará las delicias de una más maleable.

