The Garden of Empire

Me sucede a menudo que empiezo sagas que luego por h o por b no continúo y he pensado dedicar algunos huecos de lectura de este año a esas sagas que quedaron incompletas para mí. Con The Garden of Empire, la segunda entrega de la serie Pact and Pattern me ha costado algo más de trabajo situarme, hacía ya varios años que leí The Hand of the Sun King.

The Garden of Empire es un libro más maduro, con múltiples puntos de vista que desarrolla el mundo que ya atisbamos en la primera entrega, dejando un poco de lado el aspecto quizá algo juvenil de los primeros pasos de Foolish Cur, protagonista indiscutible de la novela anterior. Este cambio puede gustar más o menos, pero es consecuente con la madurez que ha ido adquiriendo el personaje. Y luego está claro que cada punto de vista nos puede gustar más o menos.

Los temas que se trataban, no obstante, siguen vigentes, sobre todo el colonialismo y las consecuencias de la estandarización cultural al que el imperio dominante somete a todos los pueblos, aunque en esta ocasión la presencia de los distintos sistemas mágicos de cada cultura le da más sabor a este enfrentamiento. Se muestran con crudeza las consecuencias de la rebelión contra un poder que tiene amplio respaldo, tanto en vidas humanas como en sufrimiento. Es un libro bastante pesimista, la verdad. Que se de especial relevancia a la formación de las generaciones futuras me parece todo un acierto por parte de J.T. Greathouse.

Me temo que el libro tiene problemas de ritmo, porque quizá hasta el último tercio no se empieza a conocer la verdadera causa del conflicto, llegando a una conclusión devastadora que quizá no sorprenderá tanto a los más viejos del lugar, pero que me parece llevada con maestría y esmero. Tengo curiosidad por saber cómo acabará la historia y también por el nuevo libro del autor.

A God of Countless Guises

La segunda entrega de la saga The Book of the Holt de Bradley P. Beaulieu entra más en harina que la anterior, afortunadamente, algo que se agradece, del mismo modo que se agradece y mucho el resumen que incorpora al principio de la lectura para situar al lector que pueda haber olvidado algunos detalles de la trama.

Me parece que Beaulieu es un escritor muy dotado para la prosa, pero creo que en sus últimas obras ha rebajado un poco el tono recargado que en ocasiones se atisbaba en libros anteriores, no sé si para facilitar la lectura al neófito en su obra o simplemente porque yo ya me he acostumbrado a ella. En todo caso, creo que es un paso en la buena dirección, porque bastante complejidad de personajes y de intrigas políticas tienen ya sus sagas como para añadirle búsquedas en el diccionario de palabras rebuscadas.

En A God of Countless Guises se descubre la causa de todo el enfrentamiento más o menos velado del que habíamos sido testigos antes. Y es que hay un Gran Juego en marcha, en el que los llamados dioses se enfrentaban para conseguir más poder o quién sabe si para ser dioses por derecho propio. Las distintas facciones que ya conocíamos continúan maniobrando para posicionarse en un tablero complejo e inestable. Como ya sabíamos, la política crea extraños compañeros de cama, y veremos por ejemplo como el hissing man se torna en aliado de una de los grupos de interés. Sin querer entrar en complejidades o en spoilers, tengo la impresión de que se empieza a aclarar el horizonte al que pretende guiarnos.

Además, las escenas de acción con cohortes de dragones volando por los cielos y enfrentándose en combate es la pieza que faltaba para que la novela funcionara de verdad. Reconozco que también puede haber influido la narración en audiolibro de Christopher Kent, ya que son nada más y nada menos que 17 horas con su dicción clara y precisa.

No todo son aciertos en la novela. Recurrir a los sueños vívidos para obtener información del pasado puede ser una ayuda puntual para hacer avanzar la trama, pero aquí se convierte en una muleta permanente. Algunos momentos de humor resultan casi chabacanos, muy alejado del tono general de la obra. Y el ritmo vuelve a ser bastante lento, aunque como he mencionado antes, la narración del audiolibro quizá sirve para soslayar este punto.

El caso es que no sé cómo lo hace, pero seguiré leyendo lo que publique Beaulieu, aunque solo sea para aprender a escribir bien su apellido sin tener que mirarlo cada vez.

The Gentle Romance

La verdad es que cuando comencé la lectura de The Gentle Romance no sabía muy bien qué esperar, no conocía la obra de Richard Ngo, pero que se presentara como relatos sobre inteligencia artificial por un experto en el tema me llamó poderosamente la atención. Si bien es cierto que algunos de los relatos aquí recopilados sufren de la maldición de los finales de los cuentos cortos, hay otros que me recuerdan a grandes autores, como Robert Reed por la grandiosidad de la escala temporal en la que se desarrollan o Ted Chiang (salvando MUCHO las distancias) por su tratamiento de temas relacionados con el software. El orden de la publicación tampoco está escogido al azar, conforme vamos avanzando en las páginas llegamos a los que son más especulativos, si me permitís la expresión y a los que más me han asombrado, sin desmerecer los anteriores, por supuesto.

From the archives

Una forma aventurada de comenzar la recopilación, con una exploración del archivo que guarda todo lo vivido por la humanidad, en busca de los arquetipos básicos. Mitología sumeria y alta tecnología.

Fixed point

La relación cada vez más estrecha entre una humana y su inteligencia artificial de compañía, con un desarrollo bastante obvio pero que creo que sirve para reflexionar y marcar el tono de todos los relatos.

Jacob on the Precipice

Un cuento aleccionador en contra del exceso de orgullo humano pero que a su vez alienta el espíritu de mejora imbuido en cada uno de nosotros.

The Gentle Romance

Da nombre a la recopilación y no me extraña, ya que resume muy bien los principios en los que Ngo basa su ficción. Desde la realidad aumentada hasta la fusión de mentes, un recorrido fascinante por la evolución de la psique humana..

The King and the Golem

Con un tono más metafísico que los demás cuentos, una situación de status quo de la que es imposible salir.

Lentando

El autor neozelandés va entrando “lentamente” en materia con esta historia de hackers y naciones computacionales soberanas, con sistemas basados capacidad de computación pero en los que cada bit cuenta.

CIV

La colonización intergaláctica a través de los ojos de los representantes artificiales de cada tendencia política.

The Witness

Richard Ngo utiliza en diversas ocasiones las reiteraciones sobre el mismo momento en el tiempo con distintas instancias en las que va variando algunos elementos para mostrarnos lo que quiere contar. Quizá el ejemplo más claro sea este The Witness, con repeticiones de una instancia que servirá para medir el sistema legal del futuro.

Notes from a prompt factory

Una nota discordante en el tono generalmente amable de la antología, con un protagonista deleznable que abusa de su poder en una granja de inteligencias artificiales, aunque el mensaje final que nos llega es aleccionador.

Trojan sky

Uno de los relatos que menos me ha gustado quizá por su tono alegórico o por la fatalidad a la que se ve abocado. El mundo está plagado de peligros a lo que el protagonista (tú mismo ya que está narrado en segunda persona) no debe enfrentarse si no huir de ellos. Pero, ¿qué sucedería si se fuera inmune al peligro?

The soul key

De nuevo referencias a la mitología, pero en esta ocasión a la historia de las selkies con un toque autorreferencial.

Kuhn’s ladder

La historia de un mundo de simulaciones en el que algo comienza a fallar y cómo los técnicos investigan el problema.

The ones who endure

Homenaje clarísimo a Los que se alejan de Omelas mezclado con mentes colmena y expansión galáctica. Maravilloso.

The biggest short

Las guerras de reputación serán la comidilla del futuro y hay mucho dinero que ganar en ese mundillo, si no tienes escrúpulos.

Man in the arena

Incidiendo en la base del relato anterior, el insulto como forma de vida y de lucro, pero con consecuencias quizá inesperadas.

Masterpiece

Se puede montar todo un relato solo leyendo las bases de un concurso y aquí Richard Ngo lo lleva a cabo con maestría.

The witching hour

Otra historia que utiliza las reiteraciones de una inteligencia artificial para hacernos reflexionar sobre la continuidad del ser.

The ants and the grasshopper

La fábula de la cigarra y la hormiga pero pasado por el tamiz de la ciencia ficción n veces.

Tinker

Probablemente uno de mis preferidos de todo el libro, con ideas de esas que te explotan la cabeza pero con los pies asentados en el suelo para que sigan siendo creíbles.

The minority coalition

Humor mezclando a grandes visionarios del futuro reencarnados en inteligencias artificiales incapaces de ponerse de acuerdo en algo, por lo que acaban resultando inútiles.

Succession

No soy capaz de decidirme si el relato que más me ha gustado es este o Tinker, aunque quizá este, con sus reminiscencias de exploraciones galácticas resuene más con mi yo lector de ciencia ficción.

Green and golden

Un remate estupendo para este libro, con el empoderamiento de los humanos a través de la ayuda de las inteligencias artificiales. .

Una recopilación que espero no pase desapercibida, merece muchísimo la pena.

Traitor of Redwinter

Había dejado colgada la trilogía de Ed McDonald, aunque Daughter of Redwinter tenía un marcado carácter juvenil en esta segunda entrega se nota más madurez y también por qué no decirlo, tristeza en los protagonistas. El ambiente es desolador, con Raine en perpetuo estado de vigilancia para mantener sus secretos ocultos y preservar con ello su vida.

El autor juega con el título para que nunca sepamos exactamente quién es el traidor de la novela, ofreciéndonos poco a poco sospechosos que parecen encajar en las conspiraciones de las que somos testigos, aunque la resolución final tampoco será excesivamente sorprendente.

El tono de la novela sigue siendo marcadamente oscuro y deprimente, ya que seremos testigos de unas vidas que parecen no poseer ninguna chispa de alegría. Aunque me parece mejor libro que la primera entrega, también os digo que no os esperéis la alegría de la huerta en la lectura.

El sistema mágico cada vez se perfila más y se torna más interesante. Sobre todo las puertas quinta y sexta que se equilibran entre ellas, pero en general todo resulta más atractivo y deja abierta la puerta a la última entrega, donde imagino que se explotarán todas las posibilidades que aquí atisbamos. Por ejemplo, aquí se utilizan las almas de los muertos como combustible para los hechizos, pues pienso que en Witch Queen of Redwinter no quedará títere sin cabeza.

Si bien es cierto que en esta entrega se completa el rito de paso de Raine para dejar atrás su etapa como aprendiz, todavía le quedan muchas cosas que aprender, sobre sí misma y sobre sus relaciones con los demás, bien sean sus adláteres o sus superiores. Las revelaciones del pasado del mundo no dejan de sucederse y compondrán los elementos de su futuro.

Una novela que no sufre para nada del síndrome del segundo libro y que deja con ganas de continuar con la saga, mejorando a su antecesor.

The Sun Blessed Prince

The Sun Blessed Prince es una novela de inspiración clásica que está publicitada como romantasy, pero aunque tiene una subtrama romántica creo que encasillarla en esa definición es más bien por la expectativas de marketing pero por lo que nos ofrece el propio texto.

Lindsey Bird ha pergeñado una novela con elementos bastante básicos, como un sistema mágico basado en dioses con entidades que dan y que quitan vida y una intriga política entretenida entre dos reinos, pero tampoco de excesivo calado. Los dos protagonistas son el príncipe Elician, con la capacidad de resucitar a los muertos que le impediría acceder al trono si no hubiera sido mantenido en secreto desde su nacimiento y Cat, un enemigo con la capacidad de acabar con la vida de cualquiera. La magia de toda la novela se basa en esta dualidad y aunque a lo largo de la lectura se van explicando algunos elementos más, todo queda bastante a merced de la voluntad de los dioses y, por ende, de la autora.

Mencionaba la inspiración clásica de The Sun Blessed Prince porque al menos los campos de batalla son una recreación de la guerra de Troya, duelos a espada que se reinician cada día y se detienen cuando el sol está más alto en el horizonte. Me gusta esta idea, así como la intriga política entre ambos reinos enfrentados por un pedazo de tierra, capaces de sacrificar las piezas más importantes del tablero para asegurarse la victoria en la partida.

Lo que no me ha convencido para nada es la extrema inocencia de los implicados y también la aceptación que la autora espera del lector. Los Givers, esos dadores de vida inmortales no pueden acceder al trono, pero oye, si resulta que nadie sabe que Elician lo es cuando ya esté en el trono pues qué le vamos a hacer ¿no? Del mismo modo, se supone que las normas “sociales” porque no hay otra convención, impiden resucitar los miembros de la familia real, las reuniones entre los dignatarios de los reinos son sacrosantas e inviolables… pero luego hacen lo que les conviene en cada momento. Me gustaría que el libro hubiera tenido un poco mas de coherencia interna en la aplicación de esta normativa.

En cuanto a la historia de amor, me parece que está bien desarrollada. El marco temporal en el que se desarrollan los acontecimientos no está claramente establecido, así que cuando lo definen como de mecha lenta, aciertan de pleno. Me parece que algunos de los personajes secundarios que aparecen como figurantes en la historia cobrarán más relevancia en las siguientes entregas, así que mi interés por la historia, a pesar de los inconvenientes expuestos anteriormente, sigue viva.

Once was Willem

He disfrutado mucho de la lectura de Once was Willem, ya que aunque viene publicitada como una novela de terror medieval, es más bien una fantasía oscura sobre quiénes son los verdaderos monstruos, narrada desde el punto de vista de uno de ellos.

Y es que aunque actos monstruosos a lo largo de la lectura, lo cierto es que los peores con diferencia no los cometen para nada los seres que ya no son humanos o nunca lo fueron. Esta es la lección que Carey, de forma sutil y personal, nos hace llegar.

El título no está escogido al azar, aunque puede causar extrañeza al lector hasta que se adentra en las páginas del libro. Willem era un habitante de la actual Inglaterra en el siglo XII, un niño que habitaba en el pueblo de Cosham hasta que una enfermedad se lo llevó y un hechicero lo trajo de vuelta convertido en algo que dejó de ser Willem aunque conserve algo de su naturaleza. Un revenant repudiado por todos, pero que nos narrará la historia desde un punto de vista muy acertado y que, a pesar de la distancia tanto temporal como física, despertará nuestra empatía.

Quizá la fuerza principal de la obra sea el conjunto de personajes que el autor ha creado, todo un elenco perfectamente coordinado, en el que destacan los seres sobrenaturales, como el propio Once was Willem o los hermanos cambiaformas, pero que no se queda ahí. Los habitantes de Cosham también representan un papel fundamental en el desarrollo de la historia y como tales reciben atención por parte del autor, que los dota de una personalidad definida y un rol que desempeñar, creando unos relatos verosímiles de cada uno de ellos. Aunque repita los patrones de las historias de “familia escogida” frente a la “familia natural” lo hace de una forma muy correcta y acabas cogiéndole cariño a los miembros de los “siete”.

También me gusta la representación de la mitología “medieval” aún a sabiendas de que es una simplificación bastante extrema del mundo. Si lo comparamos por ejemplo con Entre dos Fuegos, un referente cercano, le falta profundidad, pero creo que es un escenario adecuado para lo que el autor quería narrar.

Una lectura más que recomendable. Todo lo que voy leyendo de M.R. Carey me va convenciendo más.

The Universe Box

Como más de una vez me han indicado, una de las lagunas de mis lecturas son los relatos cortos. Así que, ni corta ni perezosa, me puse a leer The Universe Box, el último recopilatorio de los cuentos de toda una leyenda del género como es Michael Swanwick. Lo cierto es que quizá no fue la mejor elección, porque tengo la impresión de haber leído unos relatos desplazados en el tiempo, publicados en el presente pero escritos en el pasado o al menos con un sabor demasiado clásico para la década en la que estamos, salvo alguna excepción.

“Starlight Express”

Una viajera en el tiempo y el espacio que provoca extrañeza en quien recibe su visita.


“The Last Days of Old Night”

Un cuento de fantasía sobre dioses todopoderosos que sin embargo no son capaces de conseguir todo lo que desean, con su giro temporal incorporado, junto con un animal transformado en humano que sigue conservando sus instintos.


“The Year of the Three Monarchs”

Historia bastante arquetípica sobre cómo acceder al poder en un mundo fantástico y sus consecuencias.


“Ghost Ships”

Viaje lisérgico sobre lo que recordamos del pasado y cómo nuestras acciones provocan cambios en la vida de los demás.


“The White Leopard”

El rencor por un matrimonio sin salida y el arrepentimiento por una vida desperdiciada unida a la tecnología moderna de los drones da como resultado un cuento bastante previsible.


“Dragon Slayer”

Un relato fantástico más redondo que los demás que aparecen en la recopilación, con un héroe que no lo es tanto, su protegido y un dragón al que exterminar.


“The Warm Equations”

Un aterrizaje planetario que no sale tan bien como se esperaba y un protagonista un tanto cargante que descubre que, por muy inteligente que uno sea, siempre se necesita la colaboración de los demás para avanzar.


“Requiem for a White Rabbit”

Este relato me ha hecho preocuparme por la salud del proveedor de drogas de Swanwick y sobre todo por la calidad de su mercancía.


“Dreadnaught”

Mezcla un tanto inconexa de mitologías sobre el fin del mundo que me ha dejado bastante indiferente.


“Grandmother Dimetrodon”

Viajar en el tiempo hacia el pasado más remoto para tener una granja de cría de dinosaurios debe ser la idea de diversión de alguna persona, pero no la mía.


“The Star-Bear”

Este relato me ha resultado más atractivo que los demás, por su forma de narrar el impulso creativo, el amor a la patria y la relación entre ambas.


“Nirvana or Bust”

Pura ciencia ficción, con especulación sobre la hibridación humana que llevaría a la simbiosis a su más alto nivel. Quizá el que más me ha gustado de toda la recopilación.


“Reservoir Ice”

Divertido y tremendamente moderno, el resultado de juntar la explosión de las apps de búsqueda de compañía con los viajes en el tiempo.


“Artificial People”

Un prototipo de persona artificial que nunca acaba de lanzarse al mercado pues siempre va por detrás de las tendencias del mundo, reflexionando sobre lo que conlleva ser humano.


“Huginn and Muninn—and What Came After”

Una idea de base muy interesante, con mundos paralelos pero invertidos en el tiempo, pero que creo que se desperdicia en su desarrollo.


“Cloud”

Otro relato que resulta divertido dentro de lo absurdo que es, con familias que se tiran los tejos los unos a los otros y fiestas sin fin.


“Timothy: An Oral History”

Esta historia oral está narrada en un mundo que podría ser el resultado final de Bridge de Lauren Beukes, pero volviendo a introducir el cromosoma Y en el pool genético.


“Annie Without Crow”

Folklore y sexualidad en un curioso relato que no se sabe muy bien si es sobre venganza, autoexploración o simplemente imaginación desbordada.


“Universe Box”

El que da nombre a la colección y un tanto desigual en su desarrollo, como la propia recopilación.

La verdad es que The Universe Box me ha dejado un tanto fría, así que seguiré buscando alguna recopilación de relatos que me llene algo más.

The Enduring Universe

The Enduring Universe es la entrega final de la saga Rages de Kritika H. Rao, que aunque empezó de manera tambaleante consiguió enderezar el rumbo en su segunda entrega, ha acabado a mi entender sin pena ni gloria.

Las apuestas estaban altas, la historia de Ahilya e Iravan casi había acabado con la humanidad y los supervivientes deberán encontrar una nueva forma de sobrevivir, tras haber perdido las capacidades especiales que hasta ahora les habían permitido sobrevivir a los constantes terremotos de un planeta que se presupone moribundo. Sin embargo, Rao toma un camino místico e innecesariamente complicado para terminar su relato con una solución traída de la nada.

Entiendo que revisitar vidas anteriores puede dar mucho juego en un plano espiritual, así como una forma distinta de enfocar la búsqueda del Nirvana, pero la autora lo acaba narrando de forma confusa y deshilachada. El desarrollo de los personajes, que debería ser el punto fuerte de la historia, también deja que desear, con todos deambulando como pollos sin cabeza en busca de una solución al problema de la sobreescritura de sus mentes que ellos mismos han provocado con sus acciones.

También jugar a dos bandas, pretendiendo ser una historia de ciencia ficción cuando es claramente fantástica no ha favorecido en nada a mi valoración. Es posible que la influencia de la filosofía hindú en la novela haya sido demasiado debido sobre todo a mi desconocimiento, no tengo conocimiento suficiente como para juzgar estas influencias.

Me hubiera gustado que se hubiera explorado más el componente ecológico de la trilogía, con esa supervivencia que ha de adaptarse a las posibilidades constreñidas del mundo, pero me temo que la autora no ha querido dirigir sus pasos en esa dirección, decantándose descaradamente por la vía espiritual. En definitiva, no puedo recomendar la trilogía.

To Ride a Rising Storm

To Shape a Dragon’s Breath tuvo mucha repercusión en el momento de su publicación así que no es de extrañar que To Ride a Rising Storm haya creado muchas expectativas entre los lectores de fantástico. Moniquill Blackgoose sale del envite bien parada, pero tampoco excesivamente. Os comento mis razones, pero la principal es que se nota muchísimo que estamos ante un libro de transición, excesivamente lento en su desarrollo.

Anequs sigue siendo la protagonista absoluta de la historia y como novela de rito de paso sigue estando muy bien tratada. El choque cultural entre su educación familiar y la educación formal que está recibiendo en la academia de dragones continúa siendo el motor que mueve toda la novela, pero esta conflicto ha perdido algo de fuerza, ya que si bien Anequs se sorprende ante el sistema social de los Anglish, poco a poco empieza a tener más conocimiento sobre él. Los nuevos personajes que aparecen este año en la academia sin duda están destinados a jugar un papel relevante en la obra, pero el núcleo duro de las conversaciones sigue siendo el mismo. Y se nota que el tiempo va pasando, no solo en la madurez física de Kasaqua, aunque quizá está sea la diferencia más obvia, si no en las incómodas conversaciones que tienen lugar entre los personajes, que van dejando atrás su infancia y adolescencia para adentrarse en la vida adulta.

Blackgoose ha decidido volcar toda la tinta en los conflictos políticos subyacentes en el mundo Anglish, con facciones políticas que maniobran para seguir amasando poder. Aunque el sistema político se explica de forma más o menos convincente, no es menos cierto que los enfrentamientos y maniobras son un poco demasiado obvios, como queriendo dejar claro al lector hacia dónde se encamina toda la tensión.

El tema romántico no me ha acabado de convencer. Entiendo que el público objetivo de la novela sea el joven adulto, pero es que se tiran capítulos y capítulos a ver si hablan o no hablan sobre su relación, un poquito más de acción directa nos hubiera venido bien a todos y hubiera recortado capítulos algo innecesarios.

Le perdono a la autora el desarrollo parsimonioso de la novela por el final repleto de tensión con el que culmina, con esa sensación inquietante que tenemos los lectores cuando vemos que se acaban las páginas y no da tiempo a que se cierre la historia. Ya imaginaba que lo iba a dejar todo para la siguiente entrega, pero lo hace de tal manera que no sé si felicitarla o ir a buscarla para darle una paliza cariñosa y atarla a la máquina de escribir a lo Misery.

Way of the Walker

The Last Phi Hunter fue una lectura muy entretenida hace dos años, así que cuando Angry Robot anunció la publicación de la continuación, la marqué como futurible. Aunque Ex y Sarinya, los protagonistas de la anterior novela, aparecen como personajes en Way of the Walker, todo el peso de la historia recae en Isaree, la hija de Ex, y en Tan, el Príncipe Tormenta.

Aunque el mundo en el que se desarrolla la historia es el mismo, se nota el desgaste en la presencia de los phi, como queriendo justificar el cierre de la saga. Salinee Goldenberg incide en los temas del colonialismo y la redención, pero lo hace desde una perspectiva más madura y, sinceramente, más pesimista. Esto hace que Way of the Walker sea un libro de lectura lenta, quizá en demasía, al cargar con un mensaje que llega a hacerse cansino no ya por falta de relevancia si no quizá por bisoñez en la ejecución.

Algunos de los puntos más destacados siguen apareciendo, como la mitología tailandesa y la búsqueda de la redención, aunque en esta ocasión el camino a seguir será bastante distinto. El romance me ha parecido un poco impostado, la verdad, aunque parece que el romantasy está destinado a ser la piedra angular del género en los próximos años una se acaba cansando de tanto enemies-to-lovers

Mención especial para un personaje secundario, Agira, que es el detonante del cambio en Ree. Si bien es cierto que la tragedia familiar es la que empuja a la protagonista contra las cuerdas, es la relación con Agira la que realmente le abre los ojos sobre cómo se puede tratar a los phi de una forma diferente y no por ello menos justa, desencadenando todo un arco de liberación, tanto física como mental, del pueblo esclavizado en una cultura claramente influenciada por el colonialismo extractivo.

El final del libro es trágico y tierno a la vez, solventando algunos de los problemas en el desarrollo de la narración en sí, dejándonos un regusto agridulce sobre lo que pudo haber sido y no fue.