Our Infinite and Inevitable Ends 

Tras leer The Iron Garden Sutra tenía claro que iba a leer todo lo que escribiera A.D. Sui y aunque reconozco que la premisa tan intrigante como relevante en la actualidad de Our Infinite and Inevitable Ends prometía una novela muy atractiva, la ejecución no ha sido muy buena y he sufrido un poco para acabarlo.

Nos encontramos en un futuro cercano donde el cambio climático continúa creando desastres naturales y enfilando a la humanidad a la desaparición. La protagonista es la doctora Cassandra Barlowe destinada en la Gran Mancha de Basura del Pacífico para experimentar con unos hongos que descomponen el plástico, en un esfuerzo que parece fútil frente a la degradación de los ecosistemas. El mundo ha cambiado desde que se descubrió la deleria, un compuesto psicotrópico que permite ver realidades alternativas y que se considera la panacea en la búsqueda de soluciones contra la crisis climática, porque seguramente en alguna realidad se habrá descubierto la solución.

Lo que comienza como una aproximación interesante aunque un tanto tramposa a la teoría de los múltiples universos, acaba deviniendo en una espiral lisérgica de descenso a los infiernos de la culpa y el arrepentimiento. Y esta parte, que conforma el grueso del libro, es la que menos me ha convencido. Bien sea por lo repetitivo de algunos pasajes, bien sea porque le falta cohesión, creo que la autora no ha sabido aprovechar el potencial de la semilla que dio origen a la novela, quedándose a medio camino entre la protesta climática y la representación queer de dolor. Tampoco ayuda la aparición de algunas figuras decorativas en forma de personajes de quita y pon, como ese marido al que se menciona pero que nunca aparece y tampoco actúa en ningún sentido relevante, o la madre que tiene como principal responsabilidad echar en cara antiguos agravios.

Supongo que los procesos adictivos si están bien representados, ya que Sui consigue que nos metamos en el meollo de la drogadicción buscándola como vía de escape al mundo real. Pero el conjunto de la novela me ha parecido una oportunidad desperdiciada en el aspecto especulativo. Esto no quiere decir que no vaya a seguir la carrera de A.D. Sui, solo que quizá con algo menos de entusiasmo.

As you Wake, Break the Shell

No hay libro de Becky Chambers que no me caliente el corazoncito y As you Wake, Break the Shell no iba a ser la excepción. En esta ocasión, la autora opta por una narración dual dividida en dos tiempos separados no sabemos con qué distancia, pero compartiendo las mismas protagonistas.

Asistiremos al inicio de la relación entre Cora, una piloto de unos transportes espaciales bastante particulares que sufre una enfermedad laboral y que busca ayuda en Signy, una botánica que ofrece medicamentos personalizados a los dejados de lado por el sistema social del planeta Fortune, más volcado en la productividad que en la salud. Lo más curioso es que Cora «cabalga» una nave espacial viva llamada Colibrí con la que tiene un relación realmente especial.

Esta novela es un slice of life un relato de la vida cotidiana en la «frontera» cuando el exterior es venenoso y la vida diaria constituye un reto. Se trata de una sociedad bien establecida, pero que mantiene un equilibrio precario debido a las peculiares características de Fortune. Chamber es capaz de transmitir la cotidianeidad de una vida normal, aunque tenga como escenario las estrellas.

La parte que más me ha gustado en el aspecto especulativo es los comentarios biológicos sobre las plantas «propietarias», sin semillas para controlar que la diversidad genética no se vaya de madre en un entorno necesariamente constreñido, pero que también coarta la libertad de plantar aquello que quizá sea necesario para la supervivencia de unos pocos. Malabarismos, equilibrios muy inestables con los que se ha de jugar al borde la legalidad. Me recuerda a otras novelas en las que se habla de preservar el legado natural de la Tierra en forma de semillas, como Saltcrop.

El marchamo de la autora estadounidense de familia encontrada y buen rollo sigue presente en esta obra, como en casi todo su corpus. Es una literatura eminentemente optimista, de esas que te levantan el ánimo a pesar de los varapalos que se puedan llevar las protagonistas. Quizá sea la quintaesencia de la ciencia ficción «cozy», centrándose mucho más en los personajes y sus relaciones pero sin descuidar el entorno y la propia «ciencia ficción», algo que quizá se echa de menos en otras obras menos rigurosas. La creación de personajes, ya sean humanos o de otras especies, es uno de los innegables puntos fuertes de esta autora, capaz de hacernos sentir empatía por cualquiera de ellos.

En el aspecto de la producción del audiolibro quiero hacer mención especial de los efectos utilizados para dar voz a la nave, que a pesar de su simplicidad cumplen perfectamente con su función, el trabajo de Megan Gage y Norma Butikofer es impecable, pero este detalle creo que es el remate para conseguir un audiolibro brillante.

En resumen, es un libro que sigue la senda marcada por Becky Chambers en sus obras anteriores, así que es más que probable que sea un éxito en España cuando la publique Runas.

The Fist of Memory

No tenía ninguna duda de que Wole Talabi es una voz destinada a triunfar en el género fantástico, tras su estupendo debut con Shigidi and the Brass Head of Obalufon. Ahora The Fist of Memory nos brinda una novela de primer contacto violenta e impactante, que cambia las tornas para que la ciudad elegida por los extraterrestres no sea Nueva York o sus aledaños.

Nos encontramos ante una lectura brillante, que deja a los alienígenas en un segundo plano influyente pero velado mientras que centra la narración en unos personajes muy humanos pero también llevados al extremo por las circunstancias. Se trata de una novela coral, en la que el autor dosifica los puntos de vista destacando los de Itumeleng, el astrofísico y Tope, la asesina a sueldo.

No conozco lo suficiente el fenómeno del afrofuturismo como para saber si la obra encaja en sus cánones, pero yo me inclino a pensar que sí, ya que el sentir de la vida nigeriana impregna cada página del libro. Desde el uso del juju para escapar de situaciones complicadas (algo que en cierto modo aleja la novela de la ciencia ficción pero la acerca al fenómeno y la baña en espiritualidad) a la representación de la política del país pasando por su cultura gastronómica, The Fist of Memory es una historia inextricablemente unida al lugar en que se desarrolla.

De especial relevancia me parece el tratamiento de la venganza en toda la obra. Puede ser tanto el motor que te lleve a seguir peleando hasta la última gota de tu sangre como el obstáculo que te impide avanzar en la senda del perdón y de la reconciliación. Pero algo tan atávico como el impulso de buscar al culpable de tu desdicha para que pague por sus crímenes, en manos del autor afincado en Australia se mezcla con tecnología punta de inteligencia artificial y sistemas orbitales de defensa contra meteoritos en un maridaje que suena sorprendente pero que funciona muy bien.

Como ya vimos en Shigidi, Talabi es muy ducho en la descripción de las escenas de acción de las que hay muchas y muy variadas en este volumen. Al leer el final de la obra Wole indica que todo comenzó como un thriller y se nota mucho la herencia de ese germen de la novela. También me gustaría resaltar que habla de su presencia en el festival Celsius 232 del año pasado como influencia en la obra.

En definitiva, The Fist of Memory es una obra que mezcla espiritualidad con ciencia ficción, con una ambientación novedosa y envolvente, repleta de acción y más que recomendable.

The Sixth Nik

Aunque a veces me creo que estoy más o menos al día de las publicaciones de género en el mundo anglosajón, la verdad es que no paso de ser una simple aficionada y se me escapan muchas del radar. Afortunadamente, para eso está el resto del fandom, que a menudo me hace fijarme en otra obras que me habían pasado desapercibidas. Fue así como Pablo Mallorquí me dio a conocer The Sixth Nik algo por lo que le estoy agradecida, ya que si bien ha habido algunos momentos en los que lo he pasado mal con la lectura, creo que estamos ante un libro que merece la pena, y mucho, leer.

La primera advertencia es que no se trata de una novela para estómagos delicados. Daniel Kraus se refocila en el body horror, que maneja con soltura y tiene escenas realmente desagradables desde el principio. Ya en el primer capítulo hay incidentes con globos oculares que no voy a detenerme en comentar, pero ahí empieza una lista de agresiones y descripciones explícitas dignas de un festival de cine gore.

Salvando este obstáculo, que ya digo que es bastante empinado, Kraus nos ofrece un despliegue de imaginación portentoso. Cada uno de los personajes que pueblan The Sickness es más retorcido y repulsivamente atractivo que el anterior, empezando por la propia nave, un ente vivo que se dirige a un planeta víctima de una plaga que ha dejado de enviar emisiones, seguido de un asesino cuyo nombre va cambiando según va elevándose el número de víctimas, un médico adicto al peyote… y la tripulación continúa y continúa así. Sin embargo, la protagonista absoluta de la novela es Sisilla, criada desde su infancia con implantes y destinada a morir con 11 años, no sin antes haber cumplido con su misión como último eslabón de una cadena de genios que cambiaron el destino de la Tierra.

La novela se divide en dos partes bastante diferenciadas, el viaje en la nave y la llegada al planeta de la plaga. La parte del león se la lleva el viaje, pero el interés no decae en ningún momento, ya sea por conocer los orígenes sectarios de Sisilla y cómo conformaron su vida para cumplir su objetivo, conocer los motivos del viaje o descubrir los misterios que ocultan todos los miembros de la tripulación. Es una narración perversa, que se regocija en los aspectos más cancerígenos de las relaciones humanas y a la que no le duelen prendas en abusar de las vísceras para conseguir mantener nuestra atención, cosa que como digo consigue perfectamente, a pesar de las casi 500 páginas de la obra.

En cuanto a las referencias, la relación con la Cultura de Banks me parece más velada, pero con una de las obras más destacadas de la ciencia ficción corta de Leguin es innegable, aunque el homenaje no le hace perder nada de fuerza a las conclusiones a las que llega el autor al final de la obra. Se trata de un universo muy atractivo y recomiendo encarecidamente su lectura, si bien vuelvo a lanzar la advertencia sobre la dureza del relato, ya que la colección de trigger warnings de esta obra es más larga que un día sin pan.

Preaching to the Choir

Adrian Tchaikovsky sigue cejado (guiño guiño) en la idea de inundar nuestras estanterías o dispositivos electrónicos con su obra. La verdad es que a mí me resulta cada vez más difícil seguirle, pero no por ello dejo de intentarlo. Si bien la serie Terrible Worlds no es de mis favoritas suyas, no es menos cierto que la entrega anterior Saturation Point sí que me pareció bastante buena.

En Preaching to the Choir Tchaikovsky trata un tema muy pero que muy típico en el género del terror, las familias de rancio abolengo que se perpetúan en el poder o en la riqueza mediante oscuros ritos inconfesables. Y esta obra sigue paso por paso el guion de este tipo de representaciones audiovisuales, con el mansión gótica a la que llega la novia del vástago más joven de la familia de manera inesperada en la que descubrirá los terribles secretos de su futura familia política, poniendo en peligro su supervivencia.

En este sentido, la novela corta peca de poco original. Por supuesto que está escrita con oficio y te tiene entretenida durante las escasas páginas que la conforman, pero la verdad me hubiera gustado que el de Lincolnshire hubiera buscado otro camino o recoveco para sorprendernos algo con la historia, que por otro lado es bastante previsible.

Mención especial merecen las ilustraciones que acompañan la obra, esas sí que te ponen la carne de gallina así como la comparación entre el inglés americano de la protagonista frente al perfecto acento de Eton de la familia, junto con algunos chistes o gracietas respecto a estas interpretaciones, como llamar a su país Las Colonias u otros contrastes del mismo estilo. Es una historia para pasar el rato, que no creo que deje mucho poso en el lector pero que cumple perfectamente su función de entretenernos.

The Quantum Dawn

No me entra en la cabeza que las novelas de Derek Künsken sigan inéditas en español, porque son un clarísimo exponente de ciencia ficción dura escrita con rigor científico pero también con alma, o quizá sea por eso mismo, no lo sé. En esta ocasión os voy hablar de The Quantum Dawn, la cuarta pero no última entrega de su saga The Quantum Evolution.

San Derek Kunsken patrón de las amistades bienaventuradas, además es buena persona y ha puesto un resumen de sus tres libros anteriores al principio del cuarto, para regocijo de señoras de mediana edad que disfrutan de sus obras, pero que carecen ya de la frescura mental para recordarlas tras años de haberlos leído.

Tenía mucho interés por ver cómo afrontaba el autor canadiense este libro, ya que el principal protagonista de las demás historias no iba a estar disponible en esta y ahí podía haber un punto de inflexión en la saga. Es cierto que ha ido creando una panoplia de personajes secundarios que son muy interesantes, pero en cierto modo carecen de la personalidad atrayente de Belisarius, que de manera aparentemente fácil conquista cada escena, si se apellidara Carisma en vez de Arjona le vendría como anillo al dedo. La apuesta por los otros le sale bien a medias, ya que la novela es perfectamente disfrutable, pero los zapatos que tenían que llenar les siguen quedando un poco grandes.

Künsken decide jugárselo el todo por el todo y también amplía EXTRAORDINARIAMENTE el marco temporal que abarca la novela. Estamos hablando de unas cifras tan exorbitadas que resulta complicado hacerse una idea de la escala temporal en la que se desarrolla la historia, al nivel de los relatos más exagerados de Robert Reed. Quizá por esto mismo hay momentos en los que perdemos las referencias y simplemente nos dejamos llevar. Aunque hay escenas de acción y especulación tanto biológica como cuántica, es difícil no perderse en el piélago oscuro del universo en el amanecer de los tiempos. Quizá por esto mismo es una obra a la que le cuesta arrancar, pero una vez que entra en materia, en los dos últimos tercios del libro, resulta cautivadora.

¿Paradojas temporales? Póngame cuarto y mitad. El tratamiento de los viajes en el tiempo sigue siendo exquisitamente puntilloso, a veces hasta un nivel irritante, tanto en el cumplimiento de lo que está por venir como en la ocultación de información para no caer en paradojas. ¿Y qué decir de las modificaciones genéticas de los humanos base? Cuando ya creíamos que lo habíamos visto todo, el autor crea otra ¿especie? que es una nueva vuelta sobre el homo quantus. Simplemente fascinante.

Recomiendo encarecidamente la lectura de esta saga así como de la duología paralela Venus Ascendant. Es difícil encontrar mejor ciencia ficción dura en el panorama actual.

The Porcelain Sisters

Recuerdo que en su día hubo cierto revuelo con la traducción del título de la obra de Daryl Gregory We Are All Completely Fine al español, con un resonante Estamos todos de puta madre que creó polémica. Pues The Porcelain Sisters se enmarca en este universo de Harrison Squared, siguiendo los pasos de Ruth y su hermana Isabel, que fíjate tú por dónde es una muñeca de porcelana.

Se trata de una novela corta con un ritmo envidiable, que no se demora para nada en detalles y que se puede leer y disfrutar en una sola sentada. Esta, que es su principal ventaja, también hace que nos quedemos un poco con la miel en los labios porque sin duda querríamos saber más de ese universo.

Gregory refleja muy bien lo que es una relación entre hermanas que se necesitan y se quieren, pero que también han de buscar su espacio para vivir sus propias vidas, cosa harto difícil cuando una de las componentes del dúo tiene obvias dificultades para desarrollar su vida en solitario. Creo que es una forma ligera de reflejar las tareas de cuidados a las que están abocadas muchas personas a lo largo de su vida, pero que también puede hacernos reflexionar.

El autor estadounidense hace un despliegue de imaginación admirable en la creación de personajes, cada uno más estrambótico que el anterior y sin duda hace referencias al universo que he mencionado antes de Harrison Harrison, pero no puedo decir si la lectura se disfrutaría más conociendo este universo, porque yo no lo he leído. Intuyo que la respuesta es sí, así que supongo que algún lector que sí lo conozca nos lo podría comentar con más conocimiento de causa.

¿Es una novela de terror? Pues la verdad es que sí, pero o yo estoy haciendo ya callo, o está muy diluido. Se palpa en el ambiente esa sensación de inquietud, de no saber qué te espera en la siguiente esquina, pero también hay como cierta esperanza de que al final todo va a salir bien. Es cierto que el ganador del premio World Fantasy utiliza muchos atajos para quitarse complicaciones y quizá incluso abusa de las elipsis, pero no es menos cierto que la incomodidad al leerlo es palpable aunque no desagradable, en una especie de placer culpable que dice mucho a favor de la obra.

Esperemos que The Porcelain Sisters vuelva a traer a Daryl Gregory al mercado español. Yo creo que merece la pena.

A Complement of Scoundrels

No os voy a engañar, donde se ponga una buena historia de venganza ahí estaré yo la segunda de la fila (el primero será mi amigo Antonio). Así que cuando vi la sinopsis de A Complement of Scoundrels, no lo dudé. Me he encontrado con un audiolibro narrado exquisitamente por Gabrielle Baker, que insufla vida a unos personajes variopintos y muy bien definidos por S.V. Lockwood.

La protagonista es Myria Cadessa, una ladrona que junto con sus compañeros de penurias se las prometía muy felices al intentar robar en Elysius. Sin embargo, el plan no salió bien y acabó con sus huesos en la cárcel, la banda desmantelada y un compañero muerto. No obstante, la vida le dará una segunda oportunidad y no dejará de aprovecharla para vengarse de quien los traicionó y, de paso, asegurarse una buena jubilación.

El contrapunto de Myria es Felix, un soldado-mago despojado de sus poderes por accidente (aunque eso habría que aclararlo) al que le encargan seguirla para ver qué planea. Y este juego de espejos en el que nadie sabe muy bien a quién está engañando y en quién confiar es la base de toda la novela, aderezada con un sistema mágico atractivo con toque steampunk y una construcción de mundo francamente verosímil, si bien no demasiado original, en el que el poder legislativo y el militar tienen sus más y sus menos sobre cómo tratar a la población.

El ritmo es bastante rápido, en parte por la abundante cantidad de diálogos y el tono de Gabrielle Baker que es bastante ligero. Tampoco le sienta mal que no se entretiene en explicar en demasía el componente fantástico de la novela, que queda un poco desdibujada en este sentido, algo que no es necesariamente malo, tampoco queremos un infodump cada 15 páginas (sí, te estoy mirando a ti, Neal Stephenson).

Para ser una primera novela A Complement of Scoundrels es más que recomendable, no la dejéis escapar. Es un libro muy entretenido que soporta bastante bien las comparaciones con Las mentiras de Locke Lamora, por ejemplo.

A Wall is Also a Road

Annalee Newitz es el Curro Romero del fantástico, lo mismo te hace una faena que sale por la puerta grande que acaba como Cagancho en Almagro. Así que aunque tenía curiosidad por A Wall is Also a Road, también tenía cierta cautela sobre lo que me encontraría.

Esta novela se podría definir como un dark academy de ciencia ficción, siendo esta mezcla bastante curiosa e imaginativa. La historia gira en torno a Gardenpath, une alienígene que se prepara para sus exámenes con el objetivo de convertirse en une estudiose del universo. Sus investigaciones le llevarán a la Tierra, concretamente a Pompeya algo antes de la erupción que la arrasaría y la preservaría en el tiempo.

La verdad es que Newitz ambienta de una manera muy pero que muy documentada la parte de Pompeya, sin duda, utilizando lo que estudió para Four Lost Cities. De hecho, en las notas del final comenta sus decisiones sobre mantener algunas palabras del latín en su texto, que quizá resulten más chocantes para un lector anglosajón, pero para un lector cuya lengua materna sea un lenguaje romance, esto no supone ningún obstáculo.

Newitz aprovecha muy bien la extrañeza de un observador externo para describir la cultura humana, pero simplifica en exceso lo que sería un primer contacto. Lo simplifica tanto tanto que acaba resultando paródico, ya que en el primer día de contacto con los humanos, Gardenpath ya es capaz de ir acumulando vocabulario básico para la comunicación. Es obvio que para el autore era mucho más importante el tema académico y la investigación que la representación del primer contacto, pero me parece un sistema muy burdo.

La cultura académica del mundo de origen de Gardenpath estará situada a toda la distancia que quieras, pero recuerda poderosamente a la de la Tierra. Estudios encorsetados, problemas para salirse del camino trazado, robo de investigaciones para engordar el currículum del jefe del departamento… nada nuevo bajo la estrella que ilumina el mundo sea el Sol o sea un enana marrón. La fisiología y la cultura de los aliens, está también bastante simplificada, pero al menos es llamativa, una novela protagonizada por esferas gelatinosas no te la encuentras todos los días.

La verdad es que mi principal problema con esta novela, aparte de la sobresimplificación, es el tratamiento del sexo y las relaciones. Y es que aquí hay encuentros para todos los colores y gustos, pero acaban resultando un tanto cansinos, no sé si obsesivos, pero sí que repetitivos. Y os puedo asegurar que abarcan muchas de las páginas de la obra.

Seguiré con curiosidad la trayectoria de Newitz, pero quizá espere a otras reseñas antes de lanzarme a por su siguiente publicación.

As We Fall Through Time

Hay algunos autores que no digo que utilicen una plantilla para escribir, pero que sí son perfectamente reconocibles por un estilo particular, como en el caso de North con el uso de listas, la narración fragmentada y el uso de narradores no confiables. Todos estos recursos aparecen en su nueva novela de viajes en el tiempo, As We Fall Through Time.

Mientras que estos pequeños ticks ya estaban presentes en las primeras obras que leí de ella como The Sudden Appearance of Hope o The First Fifteen Lives of Harry August, con posterioridad ha ido decantándose por temas como el cambio climático o una cierta ambientación queer en sus novelas. En As We Fall Through Time profundiza en estas obsesiones, contando la historia de un viajero en el tiempo, desde el momento en que descubre su capacidad hasta que ya conoce perfectamente todas las triquiñuelas, pero por la propia naturaleza de los viajes en el tiempo la narración no es lineal. De hecho, puede llegar a resultar un tanto confusa sobre todo al final del libro, cuando se entremezclan de una manera fragmentada y ofuscante, creo que de una forma innecesariamente compleja. Quizá esta parte es la que ha bajado un poco mi apreciación de la novela, mientras que las partes más «claras», me han resultado completamente satisfactorias.

Mientras que el principio de la novela recuerda poderosamente a This is How You Lose the Time War, el libro después toma otros derroteros, cosa que creo que es todo un acierto por parte de la autora inglesa, porque en una comparación directa con la obra de Gladstone y El-Mohtar tenía todas las de perder. Los momentos temporales que escoge son bastante conocidos para un lector europeo con un pequeño barniz histórico, lo que facilita situarnos temporalmente con bastante facilidad. No se entretiene en explicar las causas físicas de la posibilidad del viaje en el tiempo, pero si en lo que puede causar paradojas y lo que estas supondrían para el espacio tiempo, por que, ¿qué sería de un libro de viajes en el tiempo sin su buena paradoja temporal? Pues un rollo.

No quiero dejar de mencionar la elección del narrador que nos cuenta todo, que me parece simplemente magistral. Ahora bien, me encuentro atada de pies y manos para comentar algo al respecto, ya que me parece la mejor sorpresa del libro y si me lo preguntáis, su justificación fundamental. Así que estoy deseando que le echéis el guante a esta obra para poderlo comentarla a gusto con todos vosotros. Ya estáis tardando en comprarla.