As We Fall Through Time

Hay algunos autores que no digo que utilicen una plantilla para escribir, pero que sí son perfectamente reconocibles por un estilo particular, como en el caso de North con el uso de listas, la narración fragmentada y el uso de narradores no confiables. Todos estos recursos aparecen en su nueva novela de viajes en el tiempo, As We Fall Through Time.

Mientras que estos pequeños ticks ya estaban presentes en las primeras obras que leí de ella como The Sudden Appearance of Hope o The First Fifteen Lives of Harry August, con posterioridad ha ido decantándose por temas como el cambio climático o una cierta ambientación queer en sus novelas. En As We Fall Through Time profundiza en estas obsesiones, contando la historia de un viajero en el tiempo, desde el momento en que descubre su capacidad hasta que ya conoce perfectamente todas las triquiñuelas, pero por la propia naturaleza de los viajes en el tiempo la narración no es lineal. De hecho, puede llegar a resultar un tanto confusa sobre todo al final del libro, cuando se entremezclan de una manera fragmentada y ofuscante, creo que de una forma innecesariamente compleja. Quizá esta parte es la que ha bajado un poco mi apreciación de la novela, mientras que las partes más «claras», me han resultado completamente satisfactorias.

Mientras que el principio de la novela recuerda poderosamente a This is How You Lose the Time War, el libro después toma otros derroteros, cosa que creo que es todo un acierto por parte de la autora inglesa, porque en una comparación directa con la obra de Gladstone y El-Mohtar tenía todas las de perder. Los momentos temporales que escoge son bastante conocidos para un lector europeo con un pequeño barniz histórico, lo que facilita situarnos temporalmente con bastante facilidad. No se entretiene en explicar las causas físicas de la posibilidad del viaje en el tiempo, pero si en lo que puede causar paradojas y lo que estas supondrían para el espacio tiempo, por que, ¿qué sería de un libro de viajes en el tiempo sin su buena paradoja temporal? Pues un rollo.

No quiero dejar de mencionar la elección del narrador que nos cuenta todo, que me parece simplemente magistral. Ahora bien, me encuentro atada de pies y manos para comentar algo al respecto, ya que me parece la mejor sorpresa del libro y si me lo preguntáis, su justificación fundamental. Así que estoy deseando que le echéis el guante a esta obra para poderlo comentarla a gusto con todos vosotros. Ya estáis tardando en comprarla.

After the Fall

Edward Ashton sigue teniendo una producción envidiable de novelas de ciencia ficción de futuro cercano y que se podrían calificar como cozy, aunque también tiene pinta de que nunca volverá a alcanzar el éxito que tuvo con Mickey7, adaptación cinematográfica incluida.

After the Fall responde a la pregunta de qué pasaría si la Tierra fuera invadida por una raza alienígena que tomara a los humanos como mascotas. Es una novela que se basa sobre todo en la extrema ingenuidad del protagonista, que es una de estas mascotas, de los pocos «humanos» que dan en nuestro planeta. Si bien nos explica cómo son las relaciones habituales de los Grays (la raza alienígena) con sus mascotas, la que él tiene con el suyo es muy pero que muy distinta, ya que parece de amistad, aunque con el tiempo irá descubriendo que lo que él pensaba quizá no se ajusta realmente a la realidad.

La mayoría de las obras de Ashton requieren la presencia de un personaje tan pero tan ingenuo que le sirve como excusa para explicarle el mundo por completo al lector a través de sus ojos. Este puede ser un recurso válido, pero cuando se utiliza en demasía, acaba cansando. Y en este libro la forma de pensar de John, que está más tonto que un cepazo en un llano, acaba resultando extenuante.

¿Es un libro fácil de leer? Sin duda. ¿Es un libro recomendable? Pues ahí ya habría que pensárselo un poco, porque a mi entender resulta demasiado previsible, sin explicar en demasía los acontecimientos que llevaron a la caída de la humanidad. Restringe en exceso el campo de acción de toda la novela, porque lo que los alrededores de la zona en la que se desarrolla el relato quedan totalmente velados. Quizá lo que más me ha cansado es el aire de buen rollo de todos los personajes, que resulta tremendamente difícil de creer. Así que creo que, en este caso, no puedo recomendar su lectura.

The Demon’s Overlord Retirement Plan

La verdad es que no conocía a M. H. Foster como autor, pero la sinopsis de The Demon’s Overlord Retirement Plan parecía divertida, así que me puse los auriculares y le di rienda suelta al audiolibro narrado por Neil Hellegers. Pues ha resultado ser todo un acierto, el texto de Foster y la narración de Hellegers se adecúan la una a otra como un mecanismo de precisión y he pasado las horas de audición de carcajada en carcajada.

Tras sus 444 reencarnaciones, Galornus Prime, el mayor malvado que ha existido en el mundo, el Destructor de Esperanzas y Azote de los Pecados Capitales, se ha cansado. Harto de tener que ver una y otra vez cómo sus planes se ven frustrados por héroes más o menos capaces, decide retirarse al campo, a una vida normal cultivando nabos en una remota aldea inaccesible. Pero poner todo su empeño en una tarea aparentemente trivial como es la horticultura quizá tenga consecuencias de mayor calado que una mala cosecha o la aparición de pulgones.

Lo más complicado de The Demon’s Overlord Retirement Plan quizá sea el título porque lo que es la novela es bastante lineal y directa, pero esto no tiene nada de importancia cuando cada párrafo tiene equívocos, confusiones y divertimento a raudales. Galornus solo quiere que le dejen en paz y dedicarse a sus plantas, pero claro, cuando utilizas versiones de los pecados capitales para «aligerar» el crecimiento de lo que has plantado o para «ayudar» en la investigación de los métodos para conservar mejor los alimentos, no te extrañe que haya consecuencias inesperadas.

El humor es una cosa muy particular y muy pero que muy difícil de generalizar, pero lo que es conmigo Foster ha acertado completamente, me ha recordado muchísimo lo bien que lo pasé leyendo la saga de los paladines de T. Kingfisher y eso en esta casa son palabras mayores. Entiendo perfectamente que haya gente a la que esta idea ni siquiera les resulte atractiva, pero para mí me parece estupendo disfrutar de una lectura desenfadada e intrascendente que me aleje de las preocupaciones cotidianas que pueblan nuestras vidas.

En la cubierta del audiolibro no había visto por ningún sitio que era la primera entrega de una saga, así que cuando acabé de escucharlo, con ese epílogo que abre todo un nuevo mundo de posibilidades ante nosotros, no pude menos que alegrarme, porque no estaba preparada para dejar atrás este mundo y estos personajes que me lo han hecho pasar tan bien.

The Lost Spectacular

¿Puede haber algo más interesante para un lector que un libro sobre libros? Zoé Duhaime sabía que apostaba a caballo ganador con una novela plagada de referencias literarias, con viajes dentro de los escenarios más queridos de cada lector y con cierta magia en cada interacción. No obstante, al menos para mí, el resultado final no ha sido tan glamuroso como esperaba, probablemente debido al aire surrealista que impregna cada página.

The Lost Spectacular es una novela guiada más por los sentimientos que por una lógica interna, se puede disfrutar si se acepta el juego absurdo que ofrece la autora que aprovecha cada circunstancia para disfrutar hablando de los libros que conformaron su infancia y juventud. ¿Es una buena historia? Pues eso dependerá de cada lector, ya que la tenue lógica interna de la estructura de la novela supone un desafío para quien la aborde con una mente estructurada que busque inicio, nudo y desenlace. Sin embargo, para quien pretenda disfrutar del viaje y no le importe especialmente el destino, puede ser un libro perfecto.

La relación entre los dos protagonistas vacila entre el amor y el odio, se tambalea entre el recuerdo de una infancia unida y la traición adolescente y creo sinceramente que esta inestabilidad Duhaime la refleja de una manera más que acertada, los vaivenes de una larga amistad que zozobró en su momento pero que puede volver a resurgir de las cenizas con una simple chispa. Quizá esta relación, junto con los viajes dentro de los distintos mundos literarios sean lo más destacable de la obra.

La autora también hace gala de una imaginación envidiable, escogiendo pasajes literarios más o menos conocidos e integrándolos de manera natural en una trama que lo absorbe todo. Se puede interpretar como una novela compleja por las muchas subtramas que la componen, pero también como un sueño vívido que yuxtapone recuerdos e imaginación en una amalgama de difícil absorción para una mente algo más rígida pero que hará las delicias de una más maleable.

Traitor’s Nest

Francis Hardinge es quizá una de las autoras más en forma en el panorama internacional, con una producción de fantasía nada desdeñable y aunque normalmente publica más juvenil que adulto, sus novelas para un público más joven no palidecen en la comparación con las más adultas.

Este es el caso de Traitor’s Nest, con castillos ambulantes que son piezas de un juego muy elevado en el que los humanos no llegan ni a ser peones que se puedan utilizar como recursos. El protagonista de la novela (aunque se pueda considerar una obra coral porque el resto de participantes en ella también juegan papeles muy importantes) es Burr, un adolescente de un pueblo que vive su vida a la sombra del castillo. Pero en el mundo de Burr, los castillos cambian de lugar y de habitantes según los veleidosos o taimados caprichos de unos jugadores que pueden ser prácticamente dioses. Si tu vasallaje depende cada vez de un señor distinto con exigencias cada vez mayores, tu vida es cualquier cosa menos plácida.

Hardinge recrea para esta novela la edad media, con sus leyes feudales, pero de una manera bastante diluida y adaptada a sus necesidades. Lo utiliza como punto de partida para contarnos una historia de rebelión y de cómo la mejora de las condiciones propias generalmente tiene que venir acompañada de actos quizá hasta violentos para mover los cimientos de la civilización, que sin estos cambios seguiría atascada en la posición segura e inamovible del pasado.

La narradora del audiolibro es Ciaran Saward y hace una muy buena labor, no se trata de un libro excesivamente largo, pero sí que tiene bastante personajes, algo que quizá resulte exigente desde el punto de vista del lector, obligado a dotar de un acento específico a cada uno. Pues la verdad es que Saward sale muy bien parada de esta necesidad.

El nombre de la novela ya nos daba una pista sobre la existencia de un traidor entre la filas de Burr, pero la autora juega muy bien sus cartas ofreciéndonos toda una ristra de sospechosos con motivaciones más o menos evidentes, pero que dan mucho juego para que vayamos especulando mientras que con la otra mano sigue moviendo piezas en un juego menos evidente y quizá por ello más atractivo. Es un libro intrigante y perfectamente disfrutable a cualquier edad.

Jitterbug

Cada libro de Gareth L. Powell que leo viene cargado de diversión y ciencia ficción de puro entretenimiento, así que Jitterbug es otro claro ejemplo de la obra del británico. En este caso la premisa es muy curiosa, cada cierto tiempo los planetas más alejados del sistema solar comienzan a desaparecer y sus elementos esenciales se van convirtiendo en una esfera de Dyson que rodea parte del sistema solar. Los humanos desconocen cómo se está llevando a cabo esta gargantuesca operación, pero ven la oportunidad perfecta para habitar los elementos que conforman la esfera, curiosamente perfectamente optimizados para la existencia humana.

La Jitterbug que da título a la novela es la nave sintiente de Copernicus Brown, cazarrecompensas que junto a su variopinta tripulación recorre las nuevas estructuras y los planetas que aún quedan en el sistema solar tras los pasos de piratas espaciales y otra gente de malvivir. Todo cambiará cuando en uno de estos viajes localiza a una superviviente de un ataque pirata que guarda bastante más secretos de los esperados.

Jitterbug es un libro sencillo y bastante directo, que trata temas como la familia encontrada y que diluye la ciencia de la ciencia ficción para que no se pueda convertir en un mal trago para nadie, aunque siga presente en la novela. Lo más recomendable del libro son sus personajes y las interrelaciones que el autor nos va mostrando, tanto las que están más afianzadas en el tiempo como las que van surgiendo según las circunstancias y los vaivenes de la vida. En este sentido la obra tiene un cierto regusto a ciencia ficción clásica, quizá uno de los marchamos de Powell, pero no añeja ni polvorienta. Si bien es cierto que el desarrollo de los acontecimientos no deja de ser algo previsible (bien por que las pistas que ha dejado el autor son bastante obvias o bien por que ya tenemos muchos tiros dados en esto de la space opera), el ritmo del libro no decae en ningún momento y sigue siendo divertido en sus algo más de 300 páginas.

Jitterbug es una de las obras más ligeras de Powell, conformando una puerta de entrada perfecta para sus otras obras de ciencia ficción más especulativa.

The Strangers

The Strangers es un libro durísimo y muy personal en el que Naomi Alderman vuelca todo su sufrimiento por la muerte de su madre mezclado con un toque de ciencia ficción que le da consistencia y valor especulativo. Es un libro tremendamente difícil de leer, por los sentimientos que despertará en cualquier persona que haya sufrido una pérdida, pero es que además en algunos casos particulares se siente como una operación a corazón abierto sin sedación en el que se analiza capa por capa la construcción del ser adulto en el que nos vamos convirtiendo conforme vamos cumpliendo años y vamos superando o no circunstancias de la vida.

El toque de ciencia ficción es intrigante aunque no se explica en exceso, ya que parece que la autora prefiere que saquemos nuestras propias conclusiones sobre la extraña especie que aparece de pronto en el mundo, llamada mimmoths por su semejanza a unos pequeños mamuts. Alderman aprovecha para criticar el estado actual del Reino Unido, pero tengo claro que el objetivo principal del libro era catártico, volcar en una novela todo su dolor y enfrentarse al duelo de la forma que mejor sabe hacerlo una escritora de su talento. Es una novela dura y también muy centrada en su propia figura, que ni es ni intenta ser ecuánime en sus afirmaciones y que describe creo que de manera muy acertada lo difíciles que son las relaciones materno-filiales, donde si duda hay amor a raudales pero también hay corrientes de incomprensión que ni el tiempo ni la cercanía son capaces de esquivar. También es tremendamente realista la descripción de una enfermedad terminal y cómo se van agotando las fuerzas tanto del enfermo como de las personas a su alrededor.

Sin duda, la parte final del libro, en la que la autora aboga por la manipulación de las memorias como forma de proteger a la población de mimmoths será la más polémica de la novela. A pesar de no estar de acuerdo con la solución propuesta, quizá por mi fe y optimismo en la humanidad o quizá simplemente porque los deus ex machina neoliberales no son plato de mi gusto, no empaña mi valoración final del libro como obra completa. Creo que será una obra bastante polémica, como ya lo fue The Power y algo menos The Future, y por eso considero que tiene bastantes papeletas de ser publicada en nuestro idioma. Tiempo al tiempo.

The Twelfth House

The Twelfth House es un relato descarnado sobre el fin de la esclavitud en el Caribe, una fantasía histórica que mezcla folklore de distintos orígenes en una novela quizá demasiado compleja en su planteamiento temporal, con saltos constantes que no ayudan en nada al lector para seguir el hilo de la narración. La obra que Robert de la Chevotiere nos ofrece no será del gusto de todo el mundo, al transitar ese camino difícil de definir entre el realismo mágico y la fantasía más clásica, intentando ser riguroso históricamente, pero creo que merece la pena, aunque solo sea por vernos reflejados en el espejo de quienes pretendían rebajar la humanidad de los demás por su tono de piel.

Partiendo de la base de que la narradora escogida para contar el libro no llega a «nacer» hasta bien mediada su extensión, ya tendríamos que sospechar que The Twelfth House no va a ser una lectura tranquila. Etta es una ogbanje, un alma no nacida atrapada en un círculo vicioso de renacimiento y aniquilación en el árbol genealógico de una sola familia. Cuando su «padre» es capturado y llevado a una vida de esclavitud en Dominica, este ciclo se rompe y ella finalmente se encarna en un cuerpo humano. El autor utiliza de manera exhaustiva este punto de vista que si bien no es omnisciente sí que le permite jugar con las líneas temporales y relatar hechos que no tuvieron otros testigos que los propios actores de cada escena. Es una elección arriesgada porque la propia naturaleza de la ogbanje causa rechazo en el lector.

Toda la novela es un alegato contra la esclavitud, centrándose en la crueldad del «hombre civilizado» capaz de utilizar a otras personas como carnaza para sus instintos más bajos y para lucrarse con la sangre de los demás. He de decir que la labor de la actriz que interpreta el audiolibro, Marie-Françoise Theodore, es encomiable, aunque su acento no es el más fácil de entender. La prosa de Robert de la Chevotiere no es la más fácil de entender, pero ella consigue una fluidez que quizá no hubiera sido tan notable al leer el libro en lugar de escucharlo. De hecho, creo que facilita la interconexión entre los distintos momentos temporales entre los que va saltando el autor.

En resumen, nos encontramos ante una obra compleja por la elección del narrador y por la estructura temporal escogida, con una crudeza extrema en la representación de la esclavitud y sus consecuencias y con referencias muy acertadas al folklore de las distintas culturas afectadas por las migraciones forzadas de los africanos esclavizados en el Caribe. Da pie a la reflexión.

A Tangled Magic

No tenía muchas expectativas cuando comencé a escuchar el audiolibro de A Tangled Magic, quizá porque la etiqueta de literatura juvenil a veces es un cajón desastre que da cabida a todo lo que no sabe cómo etiquetarse de otra forma. Pero he de reconocer que me he encontrado con una obra entretenidísima y ligera, aunque con algo más de enjundia de la que me esperaba.

La protagonista total de la novela es Netta, criada por su madre en la soledad de una torre que nunca ha abandonado, con una extraordinaria capacidad para el bordado y dos insólitos acompañantes: su mata de pelo viviente (hola, Rapunzel) y el cuervo Baldbeak. Si bien su vida dista mucho de ser perfecta, se mueve en una monotonía tranquila y placentera viendo trabajar a su madre en el libro de hechizos definitivo hasta que un día un ataque a la torre del que apenas es capaz de recordar nada la lanzará por los caminos en busca de respuestas.

El comienzo de la novela es un tanto embarullado, pero conforme van pasando los minutos de escucha, se va viendo el camino que ha trazado Andrea Eames para que los lectores lo sigamos. Es una lectura un tanto maniquea, porque prácticamente todas las personas que Netta encuentra en su camino solo buscan beneficiarse a su costa, de una manera más o menos descarada. El conocimiento es poder y en el mundo en el que se mueve, ese conocimiento mágico solo acaba en las manos de lo más poderosos, cuya falta de escrúpulos puede llegar a ser simplemente inexistente.

La relación con Baldbeak es otro de los puntos fuertes, con diálogos muy dinámicos y divertidos, que sirven para aderezar un sistema mágico digno de atención relacionado tanto con el bordado como con el encuadernado de los libros, en el que cada conjuro tiene un precio, ya sea en sangre, dientes u otras partes del cuerpo. Se nota que la autora reverencia los libros como objeto físico no solo como fuente de conocimiento, que también. Quizá la mayor desgracia de Netta sea su incapacidad de leer, pero la compensa de cientos de maneras.

En cierto sentido los personajes de la historia son excesivamente maniqueos, los malos son malísimos y los buenos son la bondad personificada, no hay lugar para medias tintas. Quizá por eso, unido a que la protagonista es bastante joven se haya etiquetado la novela como juvenil. La parte romántica tampoco acaba de funcionar a mi entender, pero como hay tanto romance últimamente en la fantasía no sé si es que ya he desarrollado callo.

La labor como narradora de Olivia Dowd es encomiable, realmente hace que disfrutes de cada momento de audición. Recomiendo esta versión ya que creo que hace resaltar más las cualidades positivas del libro. En definitiva una obra que no aspira a pasar a los cánones de la fantasía pero que nos tiene entretenidas un buen rato y a veces eso es todo lo que necesitamos.

Sargassa

No es que yo esté todo el día pensando en el Imperio Romano como cualquier hombre medio que se precie, pero sí que es una etapa histórica de la que he leído algo y que me interesa. Así que una ucronía situada en ese momento temporal por fuerza tenía que atraerme, aunque la autora Sophie Burnham fuera una desconocida para mí.

Cuando empecé a leer Sargassa, sin embargo, tenía una inquietante sensación de que algo no me cuadraba en el relato. Me valía que fuera con diferentes puntos de vista, nada más y nada menos que cinco distintos, que se hiciera mucho hincapié en los rígidos estamentos sociales que regían la vida, pero la tecnología de la que hablaban como antigua no era consecuente con el desarrollo del imperio y el punto Jonbar no estaba claro. Seguí leyendo, intrigada a la que vez que algo molesta por lo que a mí me parecían incongruencias. El libro gira en torno a la familia del Historiador del Imperio que muere asesinado en extrañas circunstancias en el primer capítulo de la novela, no sin antes dejarle un mensaje a su hija, heredera y siguiente Historiadora del Imperio, para explicarle la realidad del mundo. Es un alegato antifascista y antiimperialista, pero me parece que le falta algo de cohesión.

Creo que Sargassa confía mucho en que el lector no se ponga a juzgar críticamente lo que se expone en la primera parte de la novela o que se deje llevar por la interacción entre los personajes y la resolución del misterio, además de tratar temas como la identidad de género. Pero creo que la verdadera «aventura» empezará en la segunda entrega, cuando ya se ha descubierto el pastel. Es por esto que sigo teniendo interés en la saga, que espero que se adentre de manera más decidida en el camino de la ciencia ficción.