Ways to Find Yourself

Me llamó la atención la idea de una persona que se va encontrando versiones más jóvenes de sí misma cuando está enfrascada en una crisis existencial, así que decidí darle una oportunidad a Ways to Find Yourself, de Angela Brown. A pesar de esta interesante proposición, lo cierto es que nos encontramos ante un novela realista que utiliza este tropo como podría haber utilizado cualquier otro para rememorar un pasado que ha construido el futuro de la protagonista.

La vida de Grace Whittaker se desmorona ante sus ojos. Al fallecimiento de su madre, a la que estaba muy unida, se suma el divorcio con su pareja y un bloqueo que le impide escribir su tercera novela. Superada por los acontecimientos y casi por casualidad, decide pasar unos días en un pueblo costero donde vivió los mejores momentos de su vida en las escasas vacaciones que su madre viuda se podía permitir. Es allí donde comenzará a encontrarse con instancias de sí misma durante su infancia y juventud, recordando acontecimientos que quizá fueron ofuscados en su propia memoria.

Ways to Find Yourself es un libro sobre la pérdida y sobre cómo afrontarla, pero también es un recordatorio de las cosas bellas que nos ofrece la vida. Mi principal problema durante la lectura es que yo esperaba una historia con algo de ciencia ficción, pero no es eso lo que ofrece Angela Brown. La historia es emotiva y describe de una manera impecable una relación sana y envidiable entre madre e hija, así como la sensación de desconexión que ofrecen las vacaciones reiteradas en el mismo lugar, el encuentro con los viejos amigos… esa parte está perfectamente integrada en la historia. Quizá haya quien encuentre a Grace algo aburrida, pero es que la vida no tiene por qué ser una constante montaña rusa de emociones.

La narración del audiolibro por parte de Jeannie Sheneman se ajusta muy bien al ritmo pausado y evocativo de la novela. Se trata de un texto que se adapta como anillo al dedo a una versión en audiolibro.

Como novela de autoconocimiento y de superación de una tragedia creo que bastante buena, solo que el marketing que la ha catalogado como ciencia ficción ha errado bastante el tiro.

Pretenders to the Throne of God

Me he quedado muy sorprendida cuando he visto que este es el primer libro de Adrian Tchaikovsky que leo este año, cuando normalmente es uno de mis autores fetiche y tiene tanta producción que lo difícil es no leerlo. Cosas veredes, Sancho.

Pretenders to the Throne of God es la cuarta novela de la saga de los Tiranos Filósofos, cuarta novela pero no cuarta entrega porque por ejemplo Lives of Bitter Rain pertenece a la serie pero es una novela corta. El caso es que el autor disfruta muchísimo con este universo que ha creado, como hace ver en la introducción al libro y como se desprende de cada página que leemos, donde se refocila como chancho en su cochiquera haciendo sufrir desaforadamente a los personajes. ¡Y qué personajes! Quizá una de los mayores aciertos de la saga sea la panoplia de seres, humanos o no, que campan por sus páginas. Tchaikovsky disecciona con afilado escalpelo las miseries humanas representadas en los protagonistas de una historia coral a la que no cesa de añadir complejidad e interrelaciones. Con su gran visión y con toda la intención del mundo, continúa apostando por escribir libros de lectura independiente aunque gratifica al lector continuista con apariciones estelares de los personajes más queridos (u odiados) de los libros anteriores.

La acción de Pretenders to the Throne of God se desarrolla en el sitio de la ciudad de Eres Ffenegh, el siguiente objetivo en el camino a la «Perfección» de los Palleseen. Con este escenario, el autor de Lincolnshire vuelve un poco al origen de la serie, pero en vez de darle protagonismo a la ciudad como en City of Last Chances, utiliza un escenario más reducido para ir sometiendo cada vez a más presión a los bandos que se enfrentan por dominarla.

Creo que merece la pena destacar que, si bien el ritmo es raudo durante toda la lectura, en los últimos capítulos se torna frenético, con muchos cambios de punto de vista y resolución de conflictos en ebullición desde las primeras páginas. Y lo mejor puede ser lo que queda por venir.

No sabría decir cuál es el mayor mérito de Tchaikovsky con esta serie me debato entre el debate moral que es capaz de mantener siempre, la recreación histórica o el trazo firme con que define cada personaje, pero lo que sí tengo claro es que seguiré leyendo su obra fantástica mientras la siga escribiendo.

Absence

Me llaman mucho la atención las novelas de ciencia ficción de futuro cercano que proponen una premisa que puede ser aparentemente simple pero que luego exploran todas las consecuencias, principalmente sociales, que este punto de partida provocaría en la sociedad actual. Ejemplos como The Sleepless de Victor Manibo o esta misma Absence de Andrew Dana Hudson.

En esta ocasión el mundo cambia porque la gente empieza a desaparecer de manera espontánea e imprevisible. Nadie sabe qué ocurre con los humanos que de repente hacen pop y dejan de existir en nuestro mundo, pero la crisis que su ausencia conlleva es de grandes proporciones. El mundo se tendrá que ir adaptando poco a poco a esta aterradora posibilidad y ni las relaciones humanas, ni los métodos de gobierno ni nada volverá a ser igual.

Si bien es cierto que el autor decide situar la novela cuando esta situación ya está más que establecida en el mundo, robándonos quizá de un libro más apocalíptico y excitante, no deja de ser una lectura absorbente. Hudson escoge como narrador la voz de un agente del bureau creado ex profeso para lidiar con estas situaciones, bien sea para certificar las desapariciones y gestionar los cheques de beneficencia que reciben los allegados de los desaparecidos o para descubrir los fraudes que se hayan podido llevar a cabo imitando una desaparición. Conoceremos la vida del agente Harvey Ellis a través de flashbacks sobre su pasado pero principalmente viviremos en sus carnes la investigación de una caso de «reaparición» de una persona desaparecida anteriormente, un evento inusual que dispara todas las alarmas del bureau.

Ellis estará acompañado por su compañera y amante, su Scully personal que no está dispuesta a creer la inverosímil historia que se encuentran en un remoto pueblo de Kansas. La química de la pareja impregna cada página del libro, ese contraste entre el que quiere creer que hay una explicación para el fenómeno global que está cambiando la humanidad y la resignación de quien es incapaz de considerar una posible solución, por poco plausible que parezca.

La prosa del autor es poética y triste a la vez, ayudada también por la locución de Dan John Miller, que hace un trabajo excepcional en el audiolibro, individualizando la voz de cada personaje pero sin recurrir a imposturas forzadas al interpretar personajes femeninos.

Al acabar el libro el lector no consigue desprenderse del aire fatalista que lo impregna, ya que no se da ninguna solución a la crisis que ha cambiado el mundo, aunque sí al misterio particular que sirve como hilo conductor para la creación de mundo de la novela. Estamos ante un libro que merece la pena leer.

Celestial Lights

Celestial Lights es una obra que se sale de lo que comentamos habitualmente en este blog, pues no se puede adscribir directamente a los géneros fantásticos, a pesar de ser protagonizada por un astronauta rumbo a la luna Europa que en su periplo de casi una década encuentra tiempo para recordar su pasado y las decisiones que le llevaron allí.

Se trata de un libro pausado y reflexivo, una exploración de los límites de la ambición humana y los sacrificios que estamos dispuestos a llevar a cabo para que nuestro nombre quede reflejado en la historia. Todo lo veremos a través de los ojos de Oliver Ines, comandante de la misión que pretende llegar a lo desconocido como un paso más en la búsqueda incesante de nuevos horizontes de la humanidad.

El libro está escrito de una manera muy bella y elocuente, sin buscar cubrir con paños calientes la evidente falta de empatía que la ambición desmesurada puede provocar. Y es que dejar atrás a la familia y todo lo que conocemos en un viaje tan largo exige un egoísmo con el que es difícil reconciliarse. Ollie no es un personaje malo, es solo que su sistema de valores está demasiado alejado del mío como para que me inspire compasión.

Resulte bastante evidente la analogía que la autora nos ofrece entre la exploración espacial y la autoexploración, si es posible llegar a entender lo incognoscible, sea exterior o interior. No deja de ser descorazonador que no podamos llegar a una conclusión satisfactoria con las herramientas de las que disponemos en la actualidad.

Es muy curiosa la relación entre los submarinos y las naves espaciales que tanto están apareciendo en mis últimas lecturas, como Beyond the Hallowed Sky o Halcyon Years así que me vengan a la mente. Es indiscutible que son espacios muy similares y creo que más de un autor ha encontrado la inspiración en ellos para extrapolar, corregida y aumentada, la experiencia del viaje espacial «realista».

Celestial Lights es una novela íntima y profundamente humana.

Daughter of Crows

Creo que el dark academy es una moda que ha llegado para quedarse, así que no me extraña para nada la proliferación de títulos que se puedes adscribir, con razón o no, a ella. Daughter of Crows es el comienzo de la saga The Academy of Kindness, que ya os podréis imaginar que enseñan de todo, menos bondades.

La narración está separada en tres momentos temporales, protagonizadas por la misma mujer en momentos diferentes de su vida. He leído que el título temporal de la serie era Maiden, Mother, Hag que me parece un resumen muy acertado de lo que Mark Lawrence pretendía transmitir, los cambios a lo largo de la vida de una mujer que tiene el sufrimiento como estigma. Y es que digamos que la Academia de la Bondad, donde cada año se «inscriben» cien niñas y de las que solo salen vivas tres en cada promoción, donde se aprende necromancia, veneno y disciplina espartana, es un paseo por el campo comparado con su vida anterior, así que imaginaos cuántos traumas debe arrastrar.

Nos encontramos ante una novela muy oscura, con muertes doquier y con una trama no excesivamente enrevesada ni compleja, pero que consigue mantener la tensión durante la lectura mediante la exposición parcial de la información. Lawrence utiliza con maestría los saltos entre líneas temporales para ir completando la información sobre la vida de la protagonista, en una suerte de palimpsesto en el que se reescribe la vida anterior con nuevas pinceladas donde el texto antiguo se resiste a extinguirse y pugna por salir al flote.

La prosa del autor me parece cada vez más refinada, entrelazando las referencias mitológicas (las Nornas, las Erinias…) con una intriga política y una lucha por el poder bastante descarnada en la que a nadie le tiembla la mano en sacrificar cualquier pieza para obtener una posición más ventajosa en un terreno de juego velado al lector durante la mayoría de la extensión de la novela. Daughter of Crows es un libro de una longitud razonable pero no desmesurada, ya que no llega a las quinientas páginas y aún así parece que si se hubieran escrito más sobre el trasfondo de la historia no hubieran sobrado. Probablemente en las siguientes entregas conoceremos más a fondo los entresijos del poder, pero creo que como primera entrega de una serie y como libro individual Daughter of Crows merece muchísimo la pena.

Death on the Caldera

Aunque hacía ya tiempo que tenía Death on the Caldera en mi lector de libros electrónicos, durmiendo el sueño de los justos, pero no le di un tiento hasta que salió la versión en audiolibro, con la locución de Emily Shaver (entre Emilys anda el juego) que realiza una labor muy destacada en esta novela de misterio y fantasía. Y es que es fascinante ver cómo cualquier historia de investigación de un asesinato o alguna otra fechoría cobra una nueva dimensión cuando tenemos en cuenta un sistema mágico que viene a cambiar las reglas del juego, pero no a destruirlas si el autor aplica la lógica subyacente al propio sistema que ha ideado.

Emily Paxman nos presenta un mundo secundario en el que los hermanos Linde (Kellen, Davina y Morel) deberán volver a toda prisa a su país por la noticia de la agonía de su padre, rey de Halgyr. Kellen, heredero al trono, estaba destinado como diplomático en el Imperio que ha colonizado casi todo el continente. Con la necesidad acuciante de volver cuanto antes, comprarán billetes en el tren expreso de vuelta a su hogar, solo para verse involucrados en un tremendo accidente y en la investigación de las causa y de otros sucesos luctuosos que tendrán lugar en el tren.

En principio podría parecer un Orient Express pasado por un tamiz mágico y así es como lo vendió el equipo de marketing, pero Death on the Caldera es algo más que una copia de la novela más famosa de Agathe Christie (o al menos de las más famosas). Principalmente por la plétora de personajes que despliega Paxman, pero también por los curiosos sistemas mágicos que presenta. Aunque creo que la palma se la lleva la dualidad de las brujas, que viven una doble vida como bruja y como humana sin poder comunicarse con la otra parte de su ser. Esto da lugar a situaciones muy atractivas en el desarrollo de la novela.

La relación entre los hermanos también está bastante bien definida, aunque en principio pueda parecer que no están muy apegados los unos a los otros. La necesidad de ocultación de su propio sistema monárquico, en el que casi no se conocen los miembros de la familia real, incide en sus propias relaciones. Este secretismo requiere de un poco de complicidad por parte del lector, ya que una familia real «secreta» que ejerce el poder en la sombra suena un poco contradictorio en sí mismo.

Death on the Caldera es un libro inteligente pero también cae en algunos errores de manual como el discurso del villano explicándolo todo. Este es un tropo que acaba cansando, la verdad. Con tantos personajes podría ser fácil caer en la confusión, pero la autora los maneja con soltura, poniendo cada vez a uno en el foco de la atención de la investigación como posible sospecho para luego ir descartándolo (o no) en el siguiente capítulo.

Estamos ante un libro muy entretenido que deja abierta la puerta a una secuela que realmente no me parece necesaria, pero que habrá que ver si acaba viendo la luz.

The Republic of Memory

Tenía muchas esperanzas puestas en la obra de Mahmud El Sayed, con una nave generacional multicultural, el primer ejemplo de la corriente Arabfuturism que espero que tenga más reflejo en el futuro. Y no puedo decir que me haya decepcionado, pero lo cierto es que sufre y mucho de la falta de concreción de una primera novela que parece cercenada abruptamente por donde primero se ha pillado y no por donde la historia podría tener un fin. Así que, partiendo de esa base, y suponiendo que la segunda entrega si dará fin a la historia, o al menos un punto y aparte, he de decir que The Republic of Memory promete mucho, sobre todo en su primer tercio, pero que luego no sabemos si cumple o no porque la sensación es de no haber leído un libro completo.

Los elementos más destacables del libro son la plétora de personajes a los que el autor da voz y cómo les da esa voz. Mahmud El Sayed es traductor y fue periodista y esto se nota muchísimo en cómo juega con el lenguaje. Al principio, os chocará y mucho el slang que ha creado para la Safina, la colosal nave en la que se desarrolla toda la historia. Para una persona que no sea políglota, puede resultar un severo desafío entender qué se está contado en algunas situaciones, porque hay palabras de tantos idiomas mezcladas en cada línea de diálogo que avanzar en el libro se convierte en una labor de zapa, más que en un paseo por las nubes. Este escollo puede ser muy complicado para según qué lector, así que es mejor ir sobre aviso.

Los puntos de vista son variadísimos y aunque en principio parezca que algunos personajes van a tener más relevancia que otros, al final el autor consigue equilibrar cada intervención. Y lo hace de la manera mas inverosímil, en vez de simplificando el entramado añadiendo más y más complejidad y personajes. No habría sobrado un dramatis personae, aunque como cada intervención indica quién está hablando, tampoco es complicado seguir el hilo.

En cuanto a la idea de una primavera árabe en una nave generacional que se supone creada por el Imperio, me parece fascinante, aunque aún está por ver cómo acabará la cosa, porque como he dicho al comienzo de la reseña, el libro no tiene un final tradicional, se acaba por que no había más páginas, la verdad.

A todo esto, ¿no he dicho nada sobre la inteligencia artificial en franco retroceso en la nave que se protege en las mentes de los durmientes criogenizados? Lo mismo eso os llama también la atención.

Multitude

No conocía la obra de Marie Vibbert, pero una novela corta de primer contacto comparada con The Mountain in the Sea sin duda estaba bien situada para llamar mi atención.

Multitude se autodefine como un libro experimental y quizá lo sea por su permanente juego con los puntos de vista y las personas verbales, aunque no es para nada complejo y su longitud favorece el disfrute de su lectura casi en una sola sentada.

Nos encontramos ante una novela de primer contacto, pero la autora, quizá a sabiendas de la extrema dificultad de representar una especie alienígena en términos humanos, facilita el conocimiento de la estructura sociológica de los extraterrestres con una segunda persona del plural que los «humaniza» mucho, aún conservando la extrañeza intrínseca de una vida comunal tan extraña como apasionante. En este sentido, hay un extremo contraste con otra obra muy reciente también de primer contacto The Language of Liars, de S.L. Huang, esta mucho más estricta en su posicionamiento y algo más árida en la lectura.

Los extraterrestres descubren el planeta Tierra y deciden viajar aquí y establecer lazos con este incomprensible conjunto de seres que no parecen responder a la lógica. Vibbert nos ofrece una novela-mosaico con distintos puntos de vista de humanos que se relacionan de una manera u otra con estos aliens.

Multitude es una historia eminentemente positiva, a pesar de las dificultades que un primer contacto conlleva implícitamente. El caos de enfrentarse a lo incognoscible, el miedo a lo desconocido, las contradicciones intrínsecas de la humanidad como conjunto… todos estos obstáculos se vencen a base de buena voluntad y de interés por tender puentes y conocer al otro. Nos encontramos con un libro repleto de buenas vibraciones e intenciones, en un cautivador juego de perspectivas que merece muchísimo la pena. Añadido a este maridaje de sensaciones también aparece una crítica al capitalismo tardío que aunque no se siente totalmente integrada con el resto de la novela le añade ese punto social que quizá le faltaba para subir unos cuantos peldaños en la escalera moral de la ciencia ficción. En definitiva, un libro imprescindible para los lectores de ciencia ficción.

Ignore All Previous Instructions

Ignore All Previous Instructions es la nueva novela de Ada Hoffman, una autora que me fascinó con su trilogía The Outside. Aunque Ignore All Previous Instructions recuerda en algunos aspectos a su obra anterior, como por ejemplo el autismo de la protagonista, no es menos cierto que se trata de una novela bastante alejada en temática y en alcance de las tres anteriores.

Dicen que la cara es el espejo del alma y si trasponemos este refrán al mundo editorial, la cubierta debería ser el espejo del libro. Pues si os fijáis en esta cubierta, tendréis un buen punto de partida para entender la obra. Se ve Júpiter, una nave espacial, un robot… pero todo tamizado por una paleta de colores LQTBQA+ y una cierta simplificación del tema.

La narración está dividida en dos líneas temporales, con algunos prompts insertados de manera muy juiciosa, ya que la novela trata, entre otros temas, de la inteligencia artificial en un futuro. En el sistema joviano, los humanos han colonizado algunas lunas de Júpiter, pero la vida allí está supeditada a los designios de una Inteligencia Artificial que hace prácticamente prescindible el trabajo humano, relegando a la gran mayoría de la población al salario mínimo vital y a una vida sin un objetivo claro. Kelli, la protagonista de esta historia, sí tiene trabajo, supervisar los guiones de una telenovela aprobada por la IA, gracias a las características especiales que le otorga su neurodivergencia. Pero una persona de su pasado volverá para embarcarla en una gran operación, aunque sea a regañadientes.

La lectura de Ignore All Previous Instructions, aunque me ha parecido entretenida, no ha llegado a llenarme, bien sea por la inocencia de sus premisas o por la previsibilidad de los acontecimientos que se van desarrollando. Aunque las dos líneas temporales tengan un interés bastante similar, la que se desarrolla en el pasado me interesa más desde el punto de vista humano, con el autodescubrimiento de la orientación sexual de algunas de las protagonistas, sobre todo por la terrible confusión en la que se ven sumidas por no poder disponer de información en un sistema uniforme que elimina cualquier divergencia. Conociendo algunos casos en un entorno relativamente cercano, creo que esta parte está excelentemente bien representada, aunque de forma simplificada, claro. Y la parte que yo creía que me iba a interesar más, que es la preparación y ejecución del «golpe», pues me parece algo fallida. Es por esto que no puedo puntuar más alto una novela que me parece correcta, pero de la que esperaba algo más.

If We Cannot Go at the Speed of Light

Este libro ya está publicado en español como Si no podemos viajar a la velocidad de la luz con traducción al español de Joo Hasun del texto original de Kim Choyeop, pero he de decir que no me importa llegar tarde a la fiesta, porque esta recopilación de relatos merece la pena.

Symbiosis Theory

El primer relato de la recopilación sirve para darnos una idea del pulso que va a tener la lectura. Una proposición atrevida aunque no necesariamente apoyada por un desarrollo científico sólido si bien revestido de una pátina de verosimilitud. Una niña que refleja pasajes desconocidos en los que se basará su carrera artística pero con una interpretación sorprendente que nos enseña qué significa realmente ser humano.

Spectrum

En este cuento veremos cómo una vida entregada a un proyecto puede tener repercusiones en otras vidas. Lo que nos cuenta la voz la narración deviene en el relato de la vida de su tía, pionera en la navegación espacial y primer contacto con una raza alienígena, aunque nada terminó como esperábamos. ¿Puede ser viable el contacto con una entidad que resulta casi incognoscible?

If We Cannot Go at the Speed of Light

Cierto regusto clásico que recuerda a la obra de Joe Haldeman en una historia que pretende ser entrañable pero que acaba siendo bastante previsible.

The Materiality of Emotions

Un nuevo producto que el marketing introduce en los hogares de medio mundo que te permite experimentar cualquier sentimiento en virtud del tacto y que Kim Choyeop utiliza para intentar entender la psicología humana, que a veces prefiere sentimientos negativos a los positivos, por ilógico que parezca.

Archival Loss

El desapego de una madre y una hija reflejado en un relato que busca clausura de una relación conflictiva y dolorosa. ¿Serviría para algo almacenar nuestra conciencia en un archivo si luego es imposible acceder a ella? ¿Conocemos realmente a las personas de nuestro entorno o solo la fachada que nos muestran?

Pilgrims

Un experimento genético capaz de eliminar la mayoría de los defectos tiene más consecuencias sociales de las esperadas en esta especie de utopía de bolsillo con la inconformidad de los que se alejan de Omelas.

My Space Hero

A veces nos obsesionamos tanto con conseguir una meta que alcanzarla acaba resultando decepcionante y Kim Choyeop habla de la exploración espacial para comentar algo tan humano como es entregarse en cuerpo y alma a un objetivo que quizá no colme nuestras expectativas.

El conjunto de relatos me ha parecido más sentimental que especulativo, aunque el barniz científico está presente en muchos de ellos. No me arrepiento de haberlo leído, aunque se escapara de mi radar en el momento de su publicación en castellano.