Gallowglass

He de reconocer que cuando salió anunciada la portada de este libro coincidió con alguna otra de «astronautas tropezando en el espacio» y es por esta razón tan tonta que le presté algo de atención. Cuando me he puesto a leerlo me he encontrado con una novela con algo más de ciencia que de ficción, en la que lo más interesante es el tratamiento de la mecánica orbital de los asteroides, algo que puede resultar atractivo pero probablemente más en un ensayo que en una novela.

Y es que la premisa en la que se basan todas las decisiones del protagonista resulta demasiado difícil de creer. Jack es el hijo de unos multibillonarios interesados en el transhumanismo, lo que implica necesariamente que va a mantener su posición de heredero pero no acceder a nada más durante un periodo de tiempo indefinido. Se supone que por esta causa, o por el cambio climático, o vaya usted a saber por qué esta rebeldía de juventud, decide huir de su cárcel de oro embarcándose en una huida hacia el espacio, el único lugar en el que cree que los contactos y el inacabable caudal de dinero de sus padres no podrá obligarle a volver.

Hablo del cambio climático porque es la entrada de cada capítulo del libro, aunque realmente tiene poca o nula influencia en el desarrollo de la novela. No entiendo por qué está insistencia machacona del autor con el tema, que no digo que no sea relevante, pero no en este contexto.

El libro está dividido en tres partes, la primera es la huida de su vida anterior, ayudado por unos amigos virtuales que tampoco se sabe muy bien de dónde han salido, porque esto de encontrarse hackers por todas partes no debe ser difícil para los muy muy ricos, lo mismo puso una nota en Milanuncios. En la segunda parte, Jack y la tripulación de la nave espacial en la que se embarca intentar recuperar un asteroide para llevarlo a la órbita de la Tierra y poder explotarlo. Y en la tercera ha de afrontar las consecuencias de los actos de la primera y la segunda.

Dejando aparte lo difícil que resulta creer en el idealismo del protagonista, capaz de renunciar a la inmortalidad por sus principios y del martilleo de datos sobre el cambio climático que están metidos con calzador, la novela se desarrolla prácticamente como un thriller, ya que de ciencia ficción hay más bien poco. Está situada en un futuro tan cercano muy verosímil con la única diferencia con la actualidad de los viajes espaciales establecidos y la explotación de colonias lunares y orbitales.

Es difícil empatizar con los personajes porque son egoístas y un poco disfuncionales en sus relaciones humanas, capaces de mandar por la escotilla en un viaje sin retorno a cualquiera que ponga en peligro la misión. A lo mejor esta frialdad es necesaria para la supervivencia, pero cuando el número de personas en la nave espacial comienza a reducirse drásticamente sin que el viaje se vea afectado también se puede pensar que a lo mejor hacían más bien poco perteneciendo a la tripulación desde el principio.

Gallowglass me parece un libro bastante prescindible.

Bear Head

He de reconocer que la primera propuesta de Tchaikovsky que he leído este año, que seguramente no será la última, me ha encantado. Aún siendo una continuación de Dogs of War es de lectura independiente y trata temas muy atractivos en la ciencia ficción, como la colonización de Marte, las inteligencias distribuidas y el control mental. Estamos hablando de especulación a alto nivel, pero no solo en el aspecto tecnológico si no también en el sociológico, algo que me resulta aún más interesante.

No me cabe duda de que también ha influido la excelente labor desarrollada por los narradores del audiolibro, William Hope, Laurence Bouvar y Nathan Osgood, que hacen que te sumerjas más en la historia.

La acción tiene lugar en Marte y en la Tierra. Mientras que en el planeta rojo asistimos a los trabajos necesarios para instalar una ciudad allí, llevados a cabos por humanos modificados y bioformas animales, en la Tierra ocurre algo mucho más siniestro. Un político va ascendiendo en el poder a base de medias verdades y populismo, en un reflejo inquietante de lo que está ocurriendo en la realidad. Pero no es solo eso lo preocupante, lo terrible es la inquebrantable lealtad de su círculo interno y cómo la ha conseguido. A veces me parece que el autor carga demasiado las tintas en esto, dejando a las claras la mentalidad casi infantil del malvado, pero también cómo rodeado de un buen equipo es capaz de salirse con la suya.

Me gusta especialmente el tratamiento del dilema del libre albedrío y la asunción de la responsabilidad tal y como lo propone Tchaikovsky. Aderezándolo con un sentimiento religioso, vemos cómo no hacer nada es hacer algo en sí mismo y las consecuencias que esto puede acarrear. Dejar todas las decisiones y por lo tanto la responsabilidad a un entidad superior es una elección cobarde pero cómoda, a la que se acogen algunos de los personajes del libro. Otros no llegan a tener siquiera esa posibilidad de elección.

Hay algunos elementos que se notan algo forzados para conseguir que la acción avance hasta su punto álgido, como el modo casi milagroso en que se consigue salvar información imprescindible para desenmascarar al malvado o la relativa facilidad con que se desmonta su plan debido a una casualidad, pero son detalles menores comparados con la reflexión a la que nos invita el autor. Para mí, la mejor lectura de lo que llevo de año, pero claro, solo estamos empezando.

Portada de Sistersong

Aquí os traigo la que será portada de Sistersong, la novela de Lucy Holland que Orbit publicará en octubre.

Esta es la sinopsis:

In the ancient kingdom of Dumnonia, there is old magic to be found in the whisper of the wind, the roots of the trees, the curl of the grass. King Cador knew this once, but now the land has turned from him, calling instead to his three children. Riva can cure others but can’t seem to heal her own deep scars. Keyne battles to be seen for who he truly is—the king’s son. And Sinne dreams of seeing the world, of finding love and adventure.

All three fear a life of confinement within the walls of the hold, their people’s last bastion of strength against the invading Saxons. However, change comes on the day ash falls from the sky. It brings with it Myrdhin, meddler and magician. And Tristan, a warrior whose secrets will tear them apart.

Riva, Keyne and Sinne—three siblings entangled in a web of treachery and heartbreak, who must fight to forge their own paths.

Their story will shape the destiny of Britain.

Mi traducción:

En el antiguo reino de Dumnonia, la vieja magia se encuentra en el suspiro del viento, en las raíces de los árboles y en los rizos de la hierba. El rey Cador lo sabía, pero ahora su tierra le ha abandonado, escogiendo a sus tres hijos. Riva puede curar a los demás pero no puede curar sus propias y profundas cicatrices. Keyne lucha por ser visto como quien es realmente, el hijo del rey. Y Sinne sueña con ver el mundo, encontrar amor y aventura.

Los tres temen una vida de confinamiento entre los muros del castillo, el último bastión de su gente frente las fuerzas invasoras sajonas. No obstante, el cambio llega el día que la ceniza cae del cielo. Trae consigo a Myrdhin, entrometido mago. Y a Tristan, guerrero cuyos secretos los destrozarán.

Riva, Keyne y Sinne, tres hermanos atrapados en una re de traición y dolor que deberán luchar para forjar sus propios caminos.

Su historia dará forma al destino de Bretaña.

Esta es la portada con diseño de Lisa Marie Pompilio:

Portada de The God of Lost Words de A. J. Hackwitt

El dos de noviembre se publicará la tercera parte de la serie Hell’s Library, titulada The God of Lost Words. No he empezado a leerla, pero he de decir que la portada de esta última entrega es de esas que entra por los ojos.

Esta es la sinopsis:

Claire, the rakish Hero, the angel Rami, and the muse turned librarian Brevity have accomplished the impossible by discovering the true nature of unwritten books. But now that the secret is out, Hell will be coming for every wing of the library in its quest for power.

To protect the Unwritten Wing and stave off the insidious reach of Malphas, one of Hell’s most bloodthirsty generals, Claire and her friends will have to decide how much they’re willing to sacrifice to keep their vulnerable corner of the afterlife. Succeeding would mean rewriting the nature of the library, but losing would mean obliteration. Their only chance at survival lies in outwitting Hell and writing a new chapter for the Library. Luckily, Claire and her friends know how the right story, told well, can become a revolution.

Mi traducción:

Claire, el vividor Hero, el ángel Rami y la musa bibliotecaria Brevity han conseguido lo imposible al descubrir la verdadera naturaleza de los libros no escritos. Pero ahora que el secreto ha salido a la luz, el Infierno vendrá a cada ala de la biblioteca en su búsqueda de poder.

Para proteger el Ala No Escrita y huir del alcance del insidioso Malphas, uno de lo más sanguinarios generales del Infierno, Claire y sus amigos deberán decidir cuánto están dispuestos a sacrificar para mantener su pequeña y vulnerable esquina de la vida tras la muerte. El éxito implicaría reescribir la propia naturaleza de la biblioteca, pero el fracaso sería el olvido. Su única oportunidad de sobrevivir será ser más listos que el propio diablo y escribir un nuevo capítulo de la Biblioteca. Afortunadamente, Clare y sus amigos saben que la historia adecuada, bien contada, puede traer una revolución.

The Echo Wife

Tengo la impresión de que esta publicación reciente de Sarah Gailey está pasando bastante desapercibida y es injusto, porque nos encontramos ante una obra de ciencia ficción especulativa que si bien utiliza un recurso muy manido como es la clonación humana, es capaz de conjugar el tratamiento de la moralidad en los experimentos científicos con las relaciones personales de una forma sobresaliente.

Evelyn Cadwell es una investigadora de gran éxito en el campo de la clonación humana. Está totalmente volcada en su investigación, así que deja pasar varias señales de que su marido, que colaboró con ella en el principio de su carrera, es infiel. Lo sorprendente es que con quien está teniendo una aventura es un clon de ella misma, modificada para limar las asperezas e inconvenientes que presentaba en su relación. Sin embargo, todo cambia cuando recibe la llamada de Martine, su propio clon, solicitando su ayuda por algo que ha ocurrido con su marido.

Lo que más llama la atención de la novela que nos ofrece Gailey es la crudeza con la que expone los sentimientos de los personajes. Quizá estamos acostumbrados a que en el mundo real todo tenga una capa de edulcorante para ayudarnos a pasar mejor los malos tragos, pero Gailey habla sin tapujos. En el campo de la clonación humana y cuando Evelyn habla de su investigación, los «sujetos» no son considerados seres humanos, son solo especímenes con los que experimentar. Y si para condicionarlos hace falta extirparles un miembro o someterles a algún otro procedimiento cruel, todo se lleva a cabo de una forma tan aséptica e impersonal que nos hace dudar sobre la humanidad del propio científico.

Esta frialdad extrema de Evelyn también se ve reflejada en su relación con el resto del mundo, desde su marido que se siente abandonado por su dedicación a la investigación a la ristra de ayudantes que va quemando a lo largo de los meses. Y sin embargo, a lo largo de la novela iremos viendo que todos estos actos son la consecuencia de una infancia subyugada que poco a poco se irá desvelando. No es que su comportamiento tenga justificación, pero sí podemos llegar a entender las causas.

Pero no es solo el comportamiento de Evelyn el que nos resultará repulsivo, es que casi todos los «humanos verdaderos» (por distinguirlos de los clones) tienen una bajeza moral que resulta fascinante pero que debería hacer saltar todas las alarmas.

No deseo extenderme más en la trama de la novela, porque creo que es mejor ir descubriendo las pequeñas sorpresas y giros de guion que Gailey ha ido sembrando por esta excelente obra. Considero importante poner el foco en la especulación sobre las posibilidades de la clonación y la responsabilidad moral en la creación de estos sujetos, algo sobre lo que le misme autore hace bastante hincapié. Es un libro relativamente corto pero que hay que leer de forma pausada para reflexionar sobre estos temas.

Me gustaría destacar la labor de la narradora del audiolibro, Xe Sands, que consigue que consigamos empatizar con una protagonista fría y con un comportamiento en ocasiones despreciable, en un relato que transcurre sobre todo en el interior de su cerebro. Los diálogos que hay también están bien representados, pero es ese soliloquio interior y la manera de contárnoslo lo que me ha hecho reparar más en la calidad de la narración de Sands.

Immunity Index

Hay veces en las que las novelas, sobre todo las especulativas, se adelantan a la realidad, como por ejemplo A Song for a New Day de Sarah Pinsker. Pero, y ahora lo estamos viendo más, algunas veces la realidad se adelanta a la novela. Esto le ha pasado al nuevo lanzamiento de Sue Burke, Immunity Index, que gira entorno a una infección mortal por un coronavirus en EE.UU. y las consecuencias políticas, sociales y económicas que esto conlleva.

Como ya digo, es imposible leer esta novela sin retrotraerse al estado actual de la pandemia y comparar qué ha pasado en la realidad con lo que imaginó la autora. Burke nos presenta un cuadro mucho más terrible, primero porque una de las cepas del virus es tiene una tasa de mortalidad tremendamente alta y después porque el estado político del país es mucho más convulso. Se trata de una novela coral, que hace también hincapié en otro aspecto, el de la manipulación genética en general y la clonación humana en particular, que es quizá la parte más interesante de la narración.

El libro es una alabanza a la insurrección ciudadana contra la opresión gubernamental, aunque las ideas que expone son un tanto inocentes, ya que sería de esperar una represión mucho más brutal por parte de un presidente y su camarilla capaces de idear ataques contra la salud pública con tal de mantener su puesto. Pero para captar estos mensajes, hay que entrar en el juego de Burke, que nos muestra el patriotismo tal y como se entiende en EE.UU. algo que no tiene nada que ver con lo que se puede entender en otros países. Y el hecho de que haya personas capaces de sacrificar su vida para ayudar a los demás no quita que haya otras que se crean investidas de derecho divino a obrar como les plazca. A principios de año fuimos testigos de una versión mucho más moderada de esto, y por lo tanto, el libro se vuelve aún más creíble.

Me hubiera gustado más protagonismo para el científico encargado del estudio del virus y de las estrategias para su anulación. Me parece que se pasa un poco de puntillas por el tema dando más importancia a la parte política, cuando a mi entender sería más atractivo desarrollar más este personaje y la justificación de sus acciones.

Immunity Index es una novela tan actual que el propio entorno en que se desarrolla puede jugar en su contra, ya que no todo el mundo puede tener ganas de leer algo que a lo que podría asistir asomándose por la ventana. Es por tanto difícil recomendarla en la actualidad.

Seven Deaths of an Empire

De nuevo contamos con la ayuda de Antonio Díaz en esta reseña conjunta. Desde aquí, agradecerle una vez más su colaboración.

Lo primero que me llamó la atención de Seven Deaths of an Empire fue su portada, que es bastante impactante, ya que el nombre del autor era totalmente desconocido para mí. Pero todo el mundo tiene que empezar por algún sitio así que una sinopsis interesante y una portada tan espectacular son un buen motivo para darle una oportunidad.

Nos encontramos ante una fantasía correcta pero previsible que se inspira en el Imperio Romano, aderezándolo con algo de magia. Donde digo toma como base, se puede decir perfectamente que copia descaradamente la ambientación.

Parece una salida facilona para un panorama literario donde pueden verse todo tipo de escenarios mucho más logradas. No sólo puramente fantásticas si no también basadas en otras culturas con menos visibilidad y que resultan más interesantes y exóticas para el lector occidental.

Si ya hemos establecido que el escenario no es precisamente el punto fuerte de la novela, ¿qué podemos destacar? ¿Los personajes? ¿La trama? Desgraciadamente, ninguno de estos aspectos es especialmente novedoso tampoco.

La novela está estructurada en dos hilos convergentes. Uno está protagonizado por un viejo general llamado Bordan al mando del ejército de este Imperio pseudorromano que se queda en la capital a pesar de la campaña que está en pleno curso en el norte (contra los bárbaros ni más ni menos). El otro hilo presenta a Kyron, un aprendiz de mago que sale de la capital por primera vez como parte de la campaña militar. Es joven, inexperto y viene con muchas ideas preconcebidas sobre los «bárbaros» que vienen a «civilizar».

Las dos tramas tienen un interés parecido, y se ve durante la narración que están condenadas a encontrarse. No obstante, el ritmo es bastante parsimonioso, y aunque supuestamente se dosifique la información para saber cuál es la relación entre ambas, desde muy al principio de la novela se ve venir la conexión.

Ése es, posiblemente, el principal problema de la novela: la previsibilidad. Al principio el libro comienza con la muerte del emperador en el frente. Como consecuencia se desata una serie de intrigas para asegurar la sucesión al trono. Sin embargo desde el principio se ve venir lo que va a pasar y el lector moderadamente avezado podrá descubrir al verdadero culpable antes de llegar a la mitad del texto. Aunque el final en sí mismo no sea tan fácil de adivinar, saber estos detalles de la conspiración arruina bastante el disfrute de la novela.

Un punto a favor de la novela es la presentación de las culturas «bárbaras» como algo diferente, pero no peor. Kyron tiene un interesante arco de paso de madurez sobre todo por las conversaciones sobre esta otra cultura.

El otro hilo, protagonizado por Bordan, no tiene un arco de ese tipo pero resulta entretenido ver los tejemanejes que los diferentes miembros del consejo de llevan entre manos y los esfuerzos que lleva a cabo por mantener en vereda a los miembros de la familia real.

Cuando al fin ambas tramas se encuentran, la historia gana algo de ritmo, pero es muy tarde en el desarrollo del libro como para compensar la lentitud anterior. Y no es que sea un libro corto pero puede dar la impresión de que el autor se ha quedado con alguna cosa en el tintero y quizá le habrían venido bien algunas páginas más para para rematar la faena. O puede que simplemente se esté guardando material para la siguiente entrega, ya confirmada.

Un aspecto interesante aunque poco desarrollado en la novela es el sistema de la magia. No es el colmo de la originalidad pero los magos utilizan un sistema de ‘bordado’ con el que crean constructos o ‘tejidos’ uniendo con la mente los diferentes puntos mágicos que hay flotando invisibles por el mundo. Este sistema permite crear hechizos al vuelo pero también imbuir objetos con efectos mágicos que, generalmente, se agotan pronto. Hacia al final de la novela se presenta una aplicación de la magia distinta que permite almacenar poder en objetos para liberarlo posteriormente con sorprendentes efectos.

Ojalá se hubiese utilizado más este recurso, porque al final la novela queda un poco en terreno de nadie, algo de fantasía algo de retelling de historia pero nada definido. Y con ese sistema de magia quizá se podría haber dado algo más de originalidad a la novela, don del que anda escasa.

En la continuación, en la que esperemos el desarrollo de los personajes protagonistas continúe a un ritmo más dinámico, posiblemente se exploren otras áreas del Imperio y otras formas de utilizar la magia. Los que queden vivos, porque el título ciertamente está bien puesto.

Es difícil recomendar un libro que no termina de cuajar en muchos aspectos, así que creo que habrá que esperar para ver si la segunda entrega complementa la historia mejor que esta primera entrega.

Anunciada la publicación de You Sexy Thing de Cat Rambo

Tor pondrá a la venta en septiembre You Sexy Thing, la nueva novela de Cat Rambo, una space opera definida como una mezcla entre Farscape y The Great British Bake Off.

Esta es la sinopsis:

Just when they thought they were out…

TwiceFar station is at the edge of the known universe, and that’s just how Niko Larson, former Admiral in the Grand Military of the Hive Mind, likes it.

Retired and finally free of the continual war of conquest, Niko and the remnants of her former unit are content to spend the rest of their days working at the restaurant they built together, The Last Chance.

But, some wars can’t ever be escaped, and unlike the Hive Mind, some enemies aren’t content to let old soldiers go. Niko and her crew are forced onto a sentient ship convinced that it is being stolen and must survive the machinations of a sadistic pirate king if they even hope to keep the dream of The Last Chance alive.

Mi traducción:

Justo cuando creían que ya habían conseguido salir…

La estación TwiceFar está en el límite del universo conocido, justo como le gusta a Niko Larson, antigua Almirante de la Gran Fuerza Militar de la Mente Colmena.

Jubilada y finalmente libre de la continua guerra de conquista, Niko y los supervivientes de su antigua unidad son felices pasando el resto de sus días trabajando en un restaurante de su propiedad, La última oportunidad.

Pero, hay algunas batallas de las que no se puede huir, y al contrario que la Mente Colmena, algunos enemigos no se conforman con dejar escapar a los viejos soldados. Niko y su tripulación tendrán que comandar una nave sintiente que está convencida de que la están secuestrando para sobrevivir a las maquinaciones de un sádico rey pirata si intentan mantener con vida el sueño de La última oportunidad.

Esta es la portada:

A Hole in the Sky

Durante la entrevista que le hicimos a Peter F. Hamilton para Tryperion, nos habló de sus futuros proyectos y entre ellos se encontraba la publicación de esta novela, exclusiva para formato audio. No cabe duda de que despertó mucho mi interés así que en cuanto que tuve la oportunidad, me dispuse a escucharla.

A Hole in the Sky es una obra menor dentro de la producción del autor británico, pero acostumbrados como estamos a sus obras titánicas hay que decir que esta obra novela es un cambio que no viene mal. La historia tiene lugar en una nave generacional en la que no todo ha salido como estaba previsto (la verdad, me cuesta creer que cualquier persona que haya leído algo de ciencia ficción se embarque en un viaje de este tipo, siempre salen mal).

Todo está narrado desde el punto de vista de Hazel, una joven que vive en uno de los pequeños pueblos que colonizan el interior de la nave, que a causa de un motín ha vuelto a un estado bastante primitivo de civilización. La maquinaria destinada a hacer su vida más fácil no funciona correctamente y han de trabajar muy duro tan solo para sobrevivir y llegar al siguiente día. Todo esto bajo la supervisión de «la capitana electrónica», una supuesta mezcla entre inteligencia artificial y la personalidad de la última capitana de la nave, que recurrió a esta fusión como última defensa contra el motín mencionado anteriormente. Quizá lo más duro de la vida en la nave es que para aprovechar los recursos se debe reciclar a los que cumplen 65 años, a lo Fuga de Logan. La mayoría aceptan su destino como parte del servicio a la comunidad, pero algunos hacen «trampa» y huyen hacia zonas inexploradas de la nave.

Siendo este el punto de partida, ya nos podemos imaginar que tendrá que ocurrir algún cambio para romper el status quo de la situación. Esto ocurre cuando un accidente afecta a un familiar de Hazel, que dejará de poder contribuir al bien común, por lo que la decisión sobre la continuidad de su vida está en entredicho.

Sin querer meterme más en el argumento, hay que decir que la novela es bastante optimista a pesar del punto de partida un tanto ominoso del que parte con el reciclado de seres humanos. También pienso que se han suavizado mucho las aristas de la situación para que la novela pueda estar dirigida a un público más juvenil. Hazel comenzará una viaje para mejorar la situación de la nave generacional en el que «casualmente» su ascendencia tendrá un papel relevante.

A pesar de lo simple y quizá algo manida que es la trama, no puedo dejar de lado alguna de las aportaciones de Hamilton a la intriga, sobre todo en la parte final. Aunque como digo se trata de una novela de mucha menor complejidad de lo que el autor acostumbra, no cesa de dar muestras de su oficio como escritor. Los personajes son un tanto maniqueos, pero se les coge cariño. Y ojo, que estamos solo ante la primera entrega de la serie, así que no podía faltar un buen cliffhanger para engancharnos hasta la siguiente entrega.

En cuanto a la narración de Elizabeth Klett, he de decir que me parece correcta, pero no aporta mucho valor a la historia. Quizá sea debido a la comparación de su labor con la de otros narradores, pero no me ha parecido especialmente destacable.