The Kingdom of Almonds

Ariel Kaplan ha finalizado su saga de The Mirror Realm con The Kingdom of Almonds y he de decir que es un final muy adecuado para una saga que comenzó con fuerza y luego rebajó un poco las expectativas con su segunda entrega.

En The Kingdom of Almonds se decidirá el destino de la ciudad de Luz y de todos los personajes que parecen ya de nuestra familia por lo mucho que hemos sufrido con ellos. Estamos ante una novela que va cerrando tramas de manera muy respetuosa con toda la mitología que Kaplan ha ido desplegando, sobre todo la magia y la relación con la sal de los seres mágicos. La construcción de mundo sigue siendo uno de los puntos fuertes de la saga, con los tres mundos entrelazados en un destino incierto. A pesar de ser la última entrega, la autora introduce nuevos personajes que tendrán un papel relevante en el desarrollo de la trama, aunque los viejos conocidos del principio de la historia son los que llevan todo el peso de la narración sobre sus hombros. Ha llovido mucho desde que Toba hubo de abandonar su hogar y descubrió su verdadera naturaleza, pero esta fantasía de inspiración judaica ha conseguido que las relaciones entre los personajes, las amenazas de los malvados y en general, el ritmo de la historia se sienta muy vivo.

De especial relevancia es el amor no romántico, como el que siente Elena por su nieta o la señora mayor por Naftaly, que las llevan a extremos insospechados por proteger a sus seres queridos. También reviste especial importancia el uso de la inteligencia frente a la fuerza bruta y del conocimiento del folklore y las debilidades propias de un sistema mágico constreñido frente a los fríos números. En ningún momento se siente que el ritmo se haya precipitado, siempre mantiene una cadencia lenta pero imparable. Se nota que la autora ha meditado cada decisión y se esfuerza por dar un final ideal a cada personaje.

En cuanto a la narración en audiolibro de Vivienne Leheny me parece que aporta mucho empaque al libro y te lleva en volandas por este mundo fantástico de seres con pupilas cuadradas y magia desbordante.

La saga que ha pergeñado Ariel Kaplan, con sus raíces en la mitología del judaísmo, es una lectura pausada, tranquila, pero no por ello menos recomendable.

The Library of Amorlin

The Library of Amorlin tenía muchas papeletas para gustarme: ¿una timadora que se ha de infiltrar en una biblioteca mágica? ¡Póngame dos! Además, la oportunidad de disfrutar de la obra en la versión audiolibro con dos narradores como Max Meyers y Jesse Vilinsky, lo hacía aún más atractivo. Ambos realizan una labor encomiable, aunque la voz masculina, quizá por su escasez, resuena más en mi mente al finalizar el libro.

Si bien la construcción de mundo tiene bastante peso en la narración y en la creación de la atmósfera de la obra, la parte del león se la lleva la caracterización de los personajes y sus relaciones entre ellos. Aunque estemos hablando de un mundo dividido en reinos acechados por bestias que son cazadas en algunos de ellos y reverenciadas en otros, mientras que la Biblioteca de Amorlin permanece neutral (¡ja!), con un bibliotecario inmortal pero acechado por una maldición, un sistema mágico que no se explica mucho y conspiraciones por doquier, en realidad Kalyn Josephson solo da algunas pinceladas sobre este escenario, dejando mucho, quizá demasiado a la imaginación del lector. Y somos lectores, queremos sentir esos libros de antigua sabiduría que se guardan en la biblioteca como los preciosos tesoros que son.

En cuanto a los personajes, la de mayor importancia es Kasira, aunque el bibliotecario Allaster tiene su propio punto de visto y su propio narrador en el audiolibro, su contribución al total de las horas del archivo de audio es testimonial.

El principio es bastante lento poniendo un poco a prueba nuestra paciencia, aunque los diálogos internos de Kasira planteándose escenarios para consumar su plan aligeran un poco el ritmo. Aún sin quedar muy clara la relación entre las bestias y la magia, no es menos cierto que vamos conociendo tanto al personaje real como a la persona que presenta al exterior como parte de sus maquinaciones. La tensión va aumentando por momentos, sobre todo con las maniobras y contramaniobras que van ejecutando los distintos personajes para conseguir una posición mejor en el gran tablero de ajedrez que es la Biblioteca. El tiempo dedicado al romance es mínimo, cosa que agradezco, ya que estoy un poco saturada de romantasy.

Lo que menos me ha gustado es que se trate de la primera entrega de la saga The Age of Beasts y que el final sea tan abrupto como desesperante, dejando la novela un tanto coja tras horas y horas de libro. Así que, aunque es un libro entretenido, creo que habrá que leer la continuación para poder valorarlo como un todo.

The Iron Garden Sutra

Cuando vi la sinopsis de The Iron Garden Sutra, captó inmediatamente mi atención. Una nave generacional perdida desde los albores de los tiempos, un monje con IA incorporada encargado de los ritos funerarios de los que allí perecieron, científicos que investigan la nave… Me parecía el escenario perfecto para una novela especulativa y no me equivoqué.

Si bien A.D. Sui le da un tono más filosófico de lo que yo suponía, el tempo de la novela está llevado excelentemente, con una calma preternatural al comienzo del libro donde se van sentando las bases de las relaciones entre los personajes y su entorno y una aceleración no demasiado brusca conforme se va acercando el final del libro. El protagonista principal es el Recipiente Iris, encargado de acompañar a los muertos de la nave generacional Concilio de Nicea en su viaje hacia la luz. La presencia de la religión es una constante en el libro y aunque se explican algunos de los fundamentos, en realidad el aire místico que rodea la lectura no se acaba de definir en ningún momento. El pasado de Iris y sus problemas de relación con el resto de los humanos presentes en la nave se irán desvelando poco a poco, aunque desde el principio vemos cómo la hostilidad del ingeniero Yan Fukui parece tener una causa más profunda que la simple animadversión que le pueda provocar su presencia.

El resto de los personajes parecen menos relevantes para la historia aunque jugarán su papel. No destripo nada puesto que ya aparece en la sinopsis, pero es de especial importancia saber que los humanos desplegados en el Consejo de Nicea parecen no ser los únicos seres sintientes que habitan el lugar. De hecho, la explicación de lo que les va ocurriendo a los investigadores y a los miembros de seguridad del grupo, es lógica y consecuente, aunque me temo que esperable (esto me pasa cada vez, más y es por haber leído tanto) .

El miedo que nos hace sentir la autora a través del ambiente y de las reacciones de los personajes se va añadiendo capa sobre capa, en un ritual de confusión que va atenazando poco a poco a los supervivientes, incapaces de entender qué les está sucediendo. The Iron Garden Sutra es una novela sobre el dolor y cómo afrontarlo, sobre cómo el pasado labra cuál será el futuro y sobre la aceptación de las propias limitaciones.

Si a esto le añadimos la narración de T. Ryder Smith, que utiliza truquitos como los susurros cuando el monje tiene un diálogo interior con su inteligencia artificial o la aceleración de su discurso como si fuera el hombre de los Micro Machines en las escenas de más acción y riesgo, nos encontramos ante una obra redonda.

Me pesa un poco no haber conocido antes la obra de A.D. Sui, ganadora del premio Nebula el año pasado, pero es algo a lo que pienso poner remedio en un corto plazo de tiempo.

Cubierta y sinopsis de The Iron Garden

Erewhon Books publicará el 24 de febrero The Iron Garden, de A.D. Sui, que mirad que sinopsis tan atractiva trae:

Vessel Iris has devoted himself to the Starlit Order, performing funeral rites for the dead across the galaxy, guiding souls back into the Infinite Light. Despite the meaning he finds in his work and the comfort of AI companionship, his relationships with the living leave him longing for deeper connection.

The spaceship Counsel of Nicaea has been lost for more than a thousand years, its passengers reduced to dust and bone. A relic of Earth’s dying past, its sudden appearance has attracted a team of academics eager to investigate its archeological history. And Iris has been assigned to bring peace to the crew’s long departed souls.

Carpeted in moss and intertwined with vines, Nicaea is more forest than ship. Iris’s religious rituals are met with bemusement by the scientists—and outright hostility by engineer Yan Fukui.

But the plant life isn’t the only sentience to have survived in the past millennia. Something onboard is stalking the explorers one by one. And Iris with his AI enhancement may be their only hope for survival. . .

IN OUTER SPACE NO ONE CAN HEAR YOUR PRAYERS

La traducción:

La nave Iris se ha dedicado a la Orden de la Luz Estelar, realizando ritos funerarios por los muertos de toda la galaxia, guiando almas de regreso a la Luz Infinita. A pesar del significado que encuentra en su trabajo y la comodidad de la compañía de una IA, sus relaciones con los vivos le hacen anhelar una conexión más profunda.

La nave espacial Consejo de Nicea lleva más de mil años perdida, con sus pasajeros reducidos a polvo y huesos. Reliquia del pasado moribundo de la Tierra, su repentina aparición ha atraído a un equipo de académicos deseosos de investigar su historia arqueológica. Iris ha sido asignada para llevar paz a las almas de la tripulación, que han fallecido hace mucho tiempo.

Alfombrada de musgo y entrelazada con enredaderas, Nicea es más bosque que nave. Los rituales religiosos de Iris son recibidos con desconcierto por los científicos, y con abierta hostilidad por el ingeniero Yan Fukui.

Pero la vida vegetal no es la única forma de consciencia que ha sobrevivido en los últimos milenios. Algo a bordo acecha a los exploradores uno a uno. E Iris, con su IA mejorada, podría ser su única esperanza de supervivencia…

EN EL ESPACIO EXTERIOR, NADIE PUEDE ESCUCHAR SUS ORACIONES.

Esta es la cubierta:

The Memory Hunters

La premisa en la que se basa The Memory Hunters es apasionante, estudios arqueológicos a través de la inmersión en las memorias de los antepasados mediante métodos fúngicos sonaba extremadamente atractivo. Sin embargo, me temo que el desarrollo de la historia en sí no está a la altura del principio.

Mi primera “decepción” es que el libro tiene mucho más hacia la fantasía que hacia la ciencia ficción, no sorprenderá a nadie de qué pie cojeo. Una vez superado este pequeño impedimento y con un comienzo bastante potente, el libro se va perdiendo en su propia mezcolanza de ideas. Las protagonistas, en especial Key, no se hacen querer para nada. Y la dualidad entre sus intereses particulares y lo que los demás esperan de ella, aunque parece la fuente de un gran conflicto no es más que el día a día de cualquier persona normal que no viene de una familia rica que le permite vivir en el privilegio.

El libro podría haber remontado algo cuando se vuelve imprescindible la intervención en las memorias de Key porque empieza a confundir la realidad actual con lo vivido, expresado de una forma algo confusa por parte del Mia Tsai, probablemente de forma consciente e incluso buscada (de ahí la referencia a Inception en la sinopsis). Pero tampoco alza el vuelo, lastrado por una relación romántica que no acaba de parecer creíble.

Me hubiera gustado que se hubiera profundizado algo más en el mundo, situado en un futuro en el que la Tierra ha sufrido algunas catástrofes naturales, o en la situación política cuando se puede acceder a las memorias de los antepasado y pueden llegar a influir en el desarrollo de los acontecimientos, pero la autora pasa muy de puntillas por estos temas.

La novela remonta un poco al final, cuando se van aclarando las distintas “traiciones” de la que son víctimas ambas protagonistas, pero esto llega un poco tarde para que la novela destaque entre el maremágnum de fantasía en el que estamos inmersos. En definitiva, una pequeña decepción tras las buenas vibraciones de Bitter Medicine y lo que prometía la sinopsis de la novela. Ni siquiera la encomiable narración de Channie Waites ha conseguido que entrara de lleno en la historia.

The Republic of Salt

The Pomegranate Gate, la primera entrega de The Mirror Realm Cycle, me pareció un soplo de aire fresco en la fantasía, con su inspiración judía y semejanzas con el momento histórico de la expulsión de los judíos de la península ibérica. Así que cuando The Republic of Salt se publicó a finales del año pasado, sabía que no pasaría mucho tiempo hasta que lo leyera.

En esta ocasión Ariel Kaplan no ha conseguido fascinarme tanto como antes. El libro adolece de ciertos problemas de ritmo, con idas y venidas por todo el mapa que no acaban de aportar lo suficiente a la trama. Por ejemplo, hay páginas y páginas de como buscan dentro de la ciudad a uno de los personajes, pero lo único que hacen es dar vueltas en círculo y seguir perdidos. Vale, capto el mensaje, la ciudad es laberíntica y es muy difícil orientarse, ya lo entendí las 10 primeras veces en las que lo dijiste.

Por otra parte, las intrigas políticas que formaban el entramado de la primera novela siguen aquí presentes, pero ya sea por que el mundo lo conocemos y nos sorprende menos o porque la transparencia de los prebostes de las ciudades es tal que sabemos que van a buscar solo su propio interés, los giros de guion no son para nada inesperados. Si bien es cierto que en el tramo final la novela remonta, se puede llegar a hacer muy pesada en ocasiones. Es como la referencia a las lentejas que conforman la base de la alimentación de los Maziks, ya sabemos que son las lentejas lo que se transforma en comida, no hace falta que vuelvas a incidir en el mismo cual martillo pilón.

Las relaciones amorosas tampoco consiguen captar el interés del lector en la novela, ya que parecen demasiado impostadas. Vuelven a ser de especial relevancia las dos mujeres de cierta edad sobre las que ya hice hincapié en la anterior reseña, pero esta vez el protagonismo es más coral. El sistema mágico es poco consecuente y sobre todo los tratamientos médicos que consisten en imponer las manos no me agradan en absoluto. La decisión de que prácticamente la totalidad del libro transcurra en el mundo mágico le quita la fuerza del contraste que era su gran valedor en la anterior novela.

Tengo interés en saber si Kaplan volverá a remontar el vuelo en las entregas siguientes de la saga, porque tiene elementos de gran originalidad e interés, solo que no ha conseguido mantener el nivel en la segunda entrega.

Kalyna the Cutthroat

Con la buena impresión que me llevé de Kalyna the Soothsayer, no es de extrañar que siguiera con la saga Failures of Four Kingdoms. Sin embargo, me he encontrado con un libro con bastantes problemas de ritmo y que, al cambiar el punto de vista desde el que se narra la historia también pierde mucho de lo positivo que ofrecía Kalyna como protagonista.

En esta ocasión el narrador será Radiant Basket of Rainbow Shells, que nos permitirá ahondar más en la construcción de mundo de la Tetrarquía y además nos ofrecerá la visión de un erudito obligado al exilio por su nacionalidad. Hago hincapié en este hecho porque es el motor que mueve toda la novela, esta huida de una situación injusta, esta persecución e injusticia que Elijah Kinch Spector relata de manera muy pertinente. De hecho, a pesar de que Kalyna de nombre a la obra, no aparece hasta que llevamos una cuarta parte del libro leída, que en un libro de casi 500 páginas son bastantes páginas.

¿Es Radiant un mal narrador? No, no lo es. Es un refugiado que vive en sus propias carnes los cambios políticos que le fuerzan a perder una posición ventajosa y cómoda y vivir en la huida constante. El problema es que no tiene ni de lejos el interés y la personalidad de la que Kalyna hizo gala en la primera entrega de la saga y es por esto que la lectura se resiente. Cambiar al protagonista es una decisión valiente y arriesgada en la segunda entrega de una saga, pero me temo que al autor no le ha salido demasiado bien la jugada.

También resulta especialmente revelador como otra gran parte del libro transcurre es una especie de comuna que pretende ser la solución de los problemas del imperio, una suerte de experimento social que hace aguas por todas partes, tendiendo casi al sectarismo, pero que se mantiene por conveniencia, no por la idoneidad del sistema. La ironía de la que hace gala el escritor, señalando de forma sutil los fallos del tinglado, y cómo Kalyna puede aprovecharse de ellos para conseguir sus fines es uno de los puntos fuertes de la lectura.

Las contadas apariciones del padre de Kalyna no hacen si no afianzar la añoranza de los carismáticos personajes de la primera entrega de Failures of Four Kingdoms, algo que se añora también en la lectura de Kalyna the Cutthroat, cuyo elenco de personajes es mucho más olvidable.

Kalyna the Cutthroat es un libro eminentemente político que aprovecha los mimbres de un mundo de fantasía para criticar la situación actual del mundo pero que tiene serios problemas de ritmo. Esto no quita para que tenga cierto interés en la siguiente publicación de la serie, pero atemperado.

Metal from Heaven

Metal from Heaven es uno de los lanzamientos más importantes del año para Erewhon Books, que ha lanzado una campaña de marketing acorde a sus planes. Y es que la novela de August Clarke tiene muchas bazas para ser un bombazo, aunque conmigo haya fallado totalmente.

Metal from Heaven es una novela excesiva, que trata muchos temas de importancia pero que precisamente por su grandiosidad se pierde a veces en su propia complejidad, con una prosa que tampoco hace nada fácil la lectura, ya que la protagonista se dirige en numerosas ocasiones a un tú que muere al principio del libro y el propio relato está fracturado y tergiversado por la enfermedad que sufre.

En el comienzo de la novela seguiremos los pasos de Marney, que trabaja en una mina de ichorite, el metal caído del cielo que está propulsando la revolución industrial en su mundo. Poco importa que para su uso sea necesaria la explotación de personas, que las alergias al mineral sean terribles y que la muerte aceche en la mina, cuando hay pingües beneficios a la vista. Podríamos pensar que estamos ante una crítica al capitalismo más descarnado pero no es solo eso, ya que Marney se embarcará en una carrera desesperada para conseguir vengarse del dueño de la mina y Malvado por antonomasia de la historia.

Se nota también cierto aire de western en esta segunda parte de la historia, con asaltos a trenes en vez de diligencias y la vida de los forajidos expuesta en toda su crudeza. El influjo del tema de la familia encontrada también se palpa en todas las escenas desde que acogen a Marney tras su huida de la mina. También hay una diversidad religiosa que aunque Clarke pretende clarificar y resulta bastante atractiva, no llega a fructificar en ningún momento.

Las escenas de sexo son explícitas y duras, como reflejo de la dominación que existe en el mundo. Mucho sexo lésbico, con constantes referencias a arneses y demás parafernalia que puede hacer sentir incómodo a algunos lectores. No obstante, creo que no es ni de lejos lo más representativo de esta extensa novela.

Me hubiera gustado que se hubieran centrado algo más en la lucha de clases, que sin duda la hay, pero creo que August Clarke ha querido abarcar tanto en una sola novela que no acaba de ser una obra fluida, si no una amalgama de temas, la escoria que queda en el crisol cuando se lleva a cabo la fundición. Y eso sin llegar a hablar del final de la novela, que no creo que esté mal definido si lo calificamos como lisérgico, descendiendo directamente en el terreno del weird.

En definitiva es un libro muy difícil de describir, al que es mejor llegar con la mente abierta y las expectativas quizá no muy elevadas, para entrar en el juego que nos plantea August Clarke. Para mí, no ha funcionado, pero he visto muchas reseñas elogiosas, así que quizá el problema sea mío.

Rise of the Red Hand

Recuerdo que cuando se publicó Rise of the Red Hand hubo cierto revuelo en redes sobre el libro, sobre todo porque había mechas y un cierto aire reivindicativo en la obra. Lo cierto es que una vez apaciguadas las aguas tras tres años desde su publicación, Rise of the Red Hand no ha dejado mucha huella pero no por ello deja de ser una novela destinada al público juvenil que tiene detalles interesantes. Veamos algunos de ellos.

Creo que quizá lo más llamativo sea la ambientación futurista de esta distopía climática, situada en el sudeste asiático. Si bien es cierto que ya asistimos a una ambientación similar en La Chica Mecánica, no es menos cierto que se agradece el cambio de las omnipresentes megaciudades norteamericanas. La autora ha sabido de dotar de un sabor especial al libro, con referencias religiosas, culturales, gastronómicas que se salen de lo habitual.

La subida del nivel del mar en el futuro ha provocado migraciones humanas que han aumentado aún más si cabe las desigualdades entre los privilegiados y los demás. El movimiento de resistencia es la Red Hand, un sistema distribuido de protestas y activismo que pretende la redistribución de la riqueza. El mundo está fracturado en provincias tras la tercera guerra mundial y ese es quizá uno de los puntos que fallan del libro, ya que no se explica muy bien cómo ha podido sobrevivir la civilización aunque sea de una forma maltrecha a las armas nucleares. Olivia Chadha no entra muy en detalle, colocando las piezas donde le interesan para narrar su historia y dejando a la suspensión de la incredulidad del lector los huecos que quedan en el relato.

En el libro hay varios puntos de vista bastante equilibrados, con representantes de la Red Hand muy influidos por el cyberpunk y las modificaciones corporales extremas para poder sobrevivir y también otros que parten desde el privilegio de sus genes perfeccionados para una vida de comodidad y lujo. Las decisiones sobre quién vive y quién muere las toma una inteligencia artificial basándose en juicios de valor irremediablemente sesgados por los humanos. Es difícil sentir empatía por los personajes al comienzo del libro, pero luego se dejan querer.

En cuanto a la prosa, es un aspecto al que no le hubiera venido mal un poco de más trabajo editorial, porque hay algunos pasajes de puro infodump que no aportan nada a la historia.

En definitiva un libro que prometía más de lo que ofrece, pero que se salva de la quema por detalles que quizá se expandan en Fall of the Iron Gods.

Kalyna the Soothsayer

Por alguna razón que ahora no recuerdo, hacía ya tiempo que había dejado de lado la lectura de Kalyna the Soothsayer pero al retomarla me he encontrado con una grata sorpresa, un libro de intrigas políticas, farsas y traiciones divertidísimo con una protagonista de personalidad arrebatadora.

Kalyna es la descendiente de una larga estirpe de adivinos errantes, pero por desgracia parece que con ella se acabará la magia, ya que no es capaz de prever ni si mañana lloverá o no. Si esto no fuera de por sí ya una desgracia, encima tiene a su abuela recordándole constantemente el fracaso que es, cómo mató a su madre al nacer y la desgracia que ha caído sobre su adorado hijo con semejante descendencia. El padre de Kalyna, aunque muy cariñoso con ella, sufre de una enfermedad mental que necesita de constantes cuidados y poco puede aportar a la familia. Kalyna sigue ganándose la vida como adivina gracias a una red de inteligencia astutamente dispuesta y a su propio conocimiento de la realidad humana, pero por desgracia atraerá la atención de las personas equivocadas, viéndose envuelta en intrigas palaciegas que pueden acabar con la destrucción de la Tetrarquía donde vive. El príncipe heredero la secuestra para proteger la vida del rey, ya que no quiere el mando ni en pintura. Seremos testigos de planes y más planes con tal de no trabajar que os puedo asegurar que conllevan mucho más trabajo que regir la Tetrarquía.

Kalyna the Soothsayer es un libro largo, pero entretenidísimo. Divertido con ese tipo de humor seco que se agradece, inteligente y nada condescendiente. El principal atractivo de la novela es la protagonista, con una fuerte personalidad forjada a base de pullas de su abuela y por la propia necesidad de reinventarse para seguir viviendo. Sus grandes capacidades de observación y manipulación, entrenadas a lo largo de años de práctica para seguir viva, le vendrán como anillo al dedo en una corte plagada de enemigos que no tienen muy claro su papel en el reino. Su cinismo oculta un corazón de oro.

Elijah Kinch Spector nos ofrece intriga tras intriga sin llegar a ser ni predecible ni repetitivo, algo que tiene bastante mérito. Lo mismo utiliza la increíblemente intrincada burocracia del reino para su beneficio que te describe el sabor de unos melocotones que puede que cambien el curso de la historia. En ningún momento se hace pesado ni aburrido, y la plétora de personajes secundarios que desfilan ante nuestros ojos están perfectamente definidos, cada uno desempeñando un rol que tarde o temprano tendrá justificación en la trama.

Me gusta especialmente cómo Kalylna sobrelleva la culpabilidad que siente por no haber podido cumplir las expectativas de su familia. Se ha adaptado como ha podido, pero es una carga muy pesada que puede dar al traste con su propia existencia. El autor también aprovecha para comentar temas de representación, con personajes bisexuales, gays… y cómo en cada reino de la Tetrarquía se trata de una forma diferente. Y qué decir del feminismo, muy presente a lo largo de todo el libro.

Con deciros que tengo Kalyna the Cutthroat haciéndome ojitos y no descarto leerlo enseguida, os quedará claro que recomiendo encarecidamente Kalyna the Soothsayer.