No recuerdo haber hecho nunca un binge reading de ninguna serie, principalmente porque no suelo esperar a que salgan la series enteras antes de leerlas pero como en su momento She Who Knows se escapó en mi lista de lectura y sin duda facilitado por lo cortitas que son, he leído la trilogía del tirón y la he disfrutado muchísimo.
The Daughter Who Remains es el colofón de la historia de Najeeba y qué mejor remate que eliminar la amenaza que ya cambió la vida de su tía y que lleva afectando a su pueblo desde hace tiempo. En este sentido The Daughter Who Remains cierra el círculo del relato, volviendo a dar protagonismo a personajes que conocimos al principio de la historia pero también añadiendo algunos nuevos que tendrá un papel relevante. Okorafor maneja de forma magistral los tiempos, otorgando a cada secundario un papel relevante pero sin robar en ningún momento la atención a la figura central de Najeeba.
Esta novela busca curar las heridas de Najeeba, la pérdida de su hija y su familia, la violación de la que fue víctima y, en general, todas las vicisitudes de una vida dura y sacrificada. Su viaje a través de estos tres libros es uno de autoconocimiento y aceptación de sus fortalezas y debilidades, así como de descubrimiento de nuevas personas que pueden formar parte de su vida añadiéndose a las que ha ido perdiendo pero en ningún caso sustituyéndolas. Creo que la autora busca sobre todo ofrecer esperanza a sus lectores.
Si la trilogía es todo un viaje, The Daughter Who Remains consigue llegar a buen puerto aunque el final no sea del todo sorprendente. Otras obras de Nnedi Okorafor me han gustado más, como por ejemplo Death of the Author, pero he de decir que esta trilogía ha conseguido tenerme en vilo en toda su extensión.







