Mientras que la primera entrega de la trilogía She Who Knows se podía considerar de lectura casi independiente, One Way Witch se sitúa temporalmente después de los hechos que acontecen en Who Fears Death así que no recomiendo leerla si no quieres que te destripen esta otra novela.
One Way Witch es la historia de la formación Najeeba como hechicera tras el cambio en el mundo que su hija provocó. Las principales características de la novela de Okorafor son el protagonismo de una mujer madura que inicia una nueva vida con la ilusión de una adolescente pero con el bagaje de una dura vida. Esta reafirmación de su propia personalidad es una constante en todo el libro y diría que en toda la saga, unida a la mezcla de ciencia ficción y fantasía que sustenta el africanfuturismo de la autora.
Las tres novelas cortas que componen esta trilogía también se pueden dividir en la estructura típica de presentación, nudo y desenlace, por lo que a One Way Witch le toca “bailar con la más fea” y desarrollar una historia que alcanzará su clímax en la siguiente entrega, por eso la he valorado algo menos que las otras dos instancias de la serie. Es por tanto una historia de transición con un ritmo pausado que sienta las bases para el final.
La prosa de Nnedi Okorafor sigue siendo brillante, haciendo hincapié en la memoria del trauma que se va acumulando freáticamente por nuestro cuerpo conforme vamos cumpliendo años, ya que si bien nuestra mente puede olvidar algunas cosas, nuestro cuerpo las recuerda. Esta acumulación de experiencias es la que hace que sea tan interesante la elección de los personajes que llevan sobre sus hombros el peso de la historia, ya que no son pergaminos vírgenes sobre los que escribir si no más bien palimpsestos sobre los que se van acumulando más y más renglones de vida.
Creo que estamos ante un trilogía imprescindible en la extensa obra de esta autora.


