Time Clocks

A veces hay que darles oportunidades a libros y autores que no conocemos mucho para salirnos de nuestra zona de control. Puede salir bien o, por desgracia, puede salir mal, como me ha pasado a mí con Time Clocks, que no tiene ni pies ni cabeza.

Quizá el primer inconveniente sea que la obra estaba escrita originalmente en hebreo y el traductor al inglés ha sido el propio autor. No dudo de que conozco el idioma, pero sé de primera mano que resulta extremadamente difícil volcar tus propias palabras en otro idioma que no sea el tuyo materno, por mucha fluidez que se tenga. No soy capaz de discernir si la obra de Yoav Avni está bien traducida o no, pero sí que noto cierto acartonamiento en la prosa, que no sé si existirá también en el original.

Podría pasar por alto este problema si la obra me gustara en cuanto a planteamiento u originalidad, pero el batiburrillo en el que se mete el autor para contar la historia tiene proporciones bíblicas (o mejor talmúdicas). El protagonista es Boaz, la mente tras la IA Focal AI, de origen israelí y que compite de tú a tú con otros desarrollos del estilo. La característica original de Focal AI es que hace predicciones del futuro en forma de acertijos y tiene una sección en un talk show de la televisión con mucho éxito. (Aquí debería haber empezado a sospechar algo, pero bueno, quizá estaba poco atenta). Invitan a Boaz al programa, pero en su discurso le quita importancia a este hecho, lo cual provoca una tormenta en un empresa y acaba despedido.

Para complicar las cosas, justo cuando debe dejar la oficina se encuentra con tres personas que aparentan ser viajeros en el tiempo y decide acogerlos hasta aclarar por qué se han aparecido en su vida y en su línea temporal. ¿Suena descabellado? Pues así sigue todo el rato.

Los desplazados en el tiempo son un pastor guerrero de los tiempos de David y Goliat, un francés del siglo XIX relacionado con el escándalo Dreyfuss y una policía de los 80 con lagunas de memoria. La comunicación con ellos será complicada hasta que Focal AI viene a salvar el día.

A partir de aquí, el libro va cuesta abajo sin frenos, en una vorágine injustificable de decisiones peregrinas y casualidades imposibles. La justificación del viaje en el tiempo es de hacérselo mirar, pero en el frenopático. Un ejemplo de las relaciones, pero podría sacar muchos más, es la rocambolesca manera en la que el francés liga con la encargada de la panadería de la esquina, o como el protagonista logra que le hagan la prueba del carbono 14 a una pieza de la armadura del pastor guerrero gracias a un miembro del kibutz de su padre. Una sarta de situaciones inverosímiles que consiguieron cansarme de la lectura.

No contento con esto, la aproximación de Avni a la programación de la inteligencia artificial se puede tomar como una afrenta personal a cualquier desarrollador que se precie. Ahora te conecto a la red, pero solo un poco, no vaya a ser que otros accedan a ti y cosas igual de absurdas. Recomiendo encarecidamente no acercarse a este libro, a no ser que el masoquismo sea lo tuyo.

Our Infinite and Inevitable Ends 

Tras leer The Iron Garden Sutra tenía claro que iba a leer todo lo que escribiera A.D. Sui y aunque reconozco que la premisa tan intrigante como relevante en la actualidad de Our Infinite and Inevitable Ends prometía una novela muy atractiva, la ejecución no ha sido muy buena y he sufrido un poco para acabarlo.

Nos encontramos en un futuro cercano donde el cambio climático continúa creando desastres naturales y enfilando a la humanidad a la desaparición. La protagonista es la doctora Cassandra Barlowe destinada en la Gran Mancha de Basura del Pacífico para experimentar con unos hongos que descomponen el plástico, en un esfuerzo que parece fútil frente a la degradación de los ecosistemas. El mundo ha cambiado desde que se descubrió la deleria, un compuesto psicotrópico que permite ver realidades alternativas y que se considera la panacea en la búsqueda de soluciones contra la crisis climática, porque seguramente en alguna realidad se habrá descubierto la solución.

Lo que comienza como una aproximación interesante aunque un tanto tramposa a la teoría de los múltiples universos, acaba deviniendo en una espiral lisérgica de descenso a los infiernos de la culpa y el arrepentimiento. Y esta parte, que conforma el grueso del libro, es la que menos me ha convencido. Bien sea por lo repetitivo de algunos pasajes, bien sea porque le falta cohesión, creo que la autora no ha sabido aprovechar el potencial de la semilla que dio origen a la novela, quedándose a medio camino entre la protesta climática y la representación queer de dolor. Tampoco ayuda la aparición de algunas figuras decorativas en forma de personajes de quita y pon, como ese marido al que se menciona pero que nunca aparece y tampoco actúa en ningún sentido relevante, o la madre que tiene como principal responsabilidad echar en cara antiguos agravios.

Supongo que los procesos adictivos si están bien representados, ya que Sui consigue que nos metamos en el meollo de la drogadicción buscándola como vía de escape al mundo real. Pero el conjunto de la novela me ha parecido una oportunidad desperdiciada en el aspecto especulativo. Esto no quiere decir que no vaya a seguir la carrera de A.D. Sui, solo que quizá con algo menos de entusiasmo.

As you Wake, Break the Shell

No hay libro de Becky Chambers que no me caliente el corazoncito y As you Wake, Break the Shell no iba a ser la excepción. En esta ocasión, la autora opta por una narración dual dividida en dos tiempos separados no sabemos con qué distancia, pero compartiendo las mismas protagonistas.

Asistiremos al inicio de la relación entre Cora, una piloto de unos transportes espaciales bastante particulares que sufre una enfermedad laboral y que busca ayuda en Signy, una botánica que ofrece medicamentos personalizados a los dejados de lado por el sistema social del planeta Fortune, más volcado en la productividad que en la salud. Lo más curioso es que Cora «cabalga» una nave espacial viva llamada Colibrí con la que tiene un relación realmente especial.

Esta novela es un slice of life un relato de la vida cotidiana en la «frontera» cuando el exterior es venenoso y la vida diaria constituye un reto. Se trata de una sociedad bien establecida, pero que mantiene un equilibrio precario debido a las peculiares características de Fortune. Chamber es capaz de transmitir la cotidianeidad de una vida normal, aunque tenga como escenario las estrellas.

La parte que más me ha gustado en el aspecto especulativo es los comentarios biológicos sobre las plantas «propietarias», sin semillas para controlar que la diversidad genética no se vaya de madre en un entorno necesariamente constreñido, pero que también coarta la libertad de plantar aquello que quizá sea necesario para la supervivencia de unos pocos. Malabarismos, equilibrios muy inestables con los que se ha de jugar al borde la legalidad. Me recuerda a otras novelas en las que se habla de preservar el legado natural de la Tierra en forma de semillas, como Saltcrop.

El marchamo de la autora estadounidense de familia encontrada y buen rollo sigue presente en esta obra, como en casi todo su corpus. Es una literatura eminentemente optimista, de esas que te levantan el ánimo a pesar de los varapalos que se puedan llevar las protagonistas. Quizá sea la quintaesencia de la ciencia ficción «cozy», centrándose mucho más en los personajes y sus relaciones pero sin descuidar el entorno y la propia «ciencia ficción», algo que quizá se echa de menos en otras obras menos rigurosas. La creación de personajes, ya sean humanos o de otras especies, es uno de los innegables puntos fuertes de esta autora, capaz de hacernos sentir empatía por cualquiera de ellos.

En el aspecto de la producción del audiolibro quiero hacer mención especial de los efectos utilizados para dar voz a la nave, que a pesar de su simplicidad cumplen perfectamente con su función, el trabajo de Megan Gage y Norma Butikofer es impecable, pero este detalle creo que es el remate para conseguir un audiolibro brillante.

En resumen, es un libro que sigue la senda marcada por Becky Chambers en sus obras anteriores, así que es más que probable que sea un éxito en España cuando la publique Runas.

The Fist of Memory

No tenía ninguna duda de que Wole Talabi es una voz destinada a triunfar en el género fantástico, tras su estupendo debut con Shigidi and the Brass Head of Obalufon. Ahora The Fist of Memory nos brinda una novela de primer contacto violenta e impactante, que cambia las tornas para que la ciudad elegida por los extraterrestres no sea Nueva York o sus aledaños.

Nos encontramos ante una lectura brillante, que deja a los alienígenas en un segundo plano influyente pero velado mientras que centra la narración en unos personajes muy humanos pero también llevados al extremo por las circunstancias. Se trata de una novela coral, en la que el autor dosifica los puntos de vista destacando los de Itumeleng, el astrofísico y Tope, la asesina a sueldo.

No conozco lo suficiente el fenómeno del afrofuturismo como para saber si la obra encaja en sus cánones, pero yo me inclino a pensar que sí, ya que el sentir de la vida nigeriana impregna cada página del libro. Desde el uso del juju para escapar de situaciones complicadas (algo que en cierto modo aleja la novela de la ciencia ficción pero la acerca al fenómeno y la baña en espiritualidad) a la representación de la política del país pasando por su cultura gastronómica, The Fist of Memory es una historia inextricablemente unida al lugar en que se desarrolla.

De especial relevancia me parece el tratamiento de la venganza en toda la obra. Puede ser tanto el motor que te lleve a seguir peleando hasta la última gota de tu sangre como el obstáculo que te impide avanzar en la senda del perdón y de la reconciliación. Pero algo tan atávico como el impulso de buscar al culpable de tu desdicha para que pague por sus crímenes, en manos del autor afincado en Australia se mezcla con tecnología punta de inteligencia artificial y sistemas orbitales de defensa contra meteoritos en un maridaje que suena sorprendente pero que funciona muy bien.

Como ya vimos en Shigidi, Talabi es muy ducho en la descripción de las escenas de acción de las que hay muchas y muy variadas en este volumen. Al leer el final de la obra Wole indica que todo comenzó como un thriller y se nota mucho la herencia de ese germen de la novela. También me gustaría resaltar que habla de su presencia en el festival Celsius 232 del año pasado como influencia en la obra.

En definitiva, The Fist of Memory es una obra que mezcla espiritualidad con ciencia ficción, con una ambientación novedosa y envolvente, repleta de acción y más que recomendable.

The Sixth Nik

Aunque a veces me creo que estoy más o menos al día de las publicaciones de género en el mundo anglosajón, la verdad es que no paso de ser una simple aficionada y se me escapan muchas del radar. Afortunadamente, para eso está el resto del fandom, que a menudo me hace fijarme en otra obras que me habían pasado desapercibidas. Fue así como Pablo Mallorquí me dio a conocer The Sixth Nik algo por lo que le estoy agradecida, ya que si bien ha habido algunos momentos en los que lo he pasado mal con la lectura, creo que estamos ante un libro que merece la pena, y mucho, leer.

La primera advertencia es que no se trata de una novela para estómagos delicados. Daniel Kraus se refocila en el body horror, que maneja con soltura y tiene escenas realmente desagradables desde el principio. Ya en el primer capítulo hay incidentes con globos oculares que no voy a detenerme en comentar, pero ahí empieza una lista de agresiones y descripciones explícitas dignas de un festival de cine gore.

Salvando este obstáculo, que ya digo que es bastante empinado, Kraus nos ofrece un despliegue de imaginación portentoso. Cada uno de los personajes que pueblan The Sickness es más retorcido y repulsivamente atractivo que el anterior, empezando por la propia nave, un ente vivo que se dirige a un planeta víctima de una plaga que ha dejado de enviar emisiones, seguido de un asesino cuyo nombre va cambiando según va elevándose el número de víctimas, un médico adicto al peyote… y la tripulación continúa y continúa así. Sin embargo, la protagonista absoluta de la novela es Sisilla, criada desde su infancia con implantes y destinada a morir con 11 años, no sin antes haber cumplido con su misión como último eslabón de una cadena de genios que cambiaron el destino de la Tierra.

La novela se divide en dos partes bastante diferenciadas, el viaje en la nave y la llegada al planeta de la plaga. La parte del león se la lleva el viaje, pero el interés no decae en ningún momento, ya sea por conocer los orígenes sectarios de Sisilla y cómo conformaron su vida para cumplir su objetivo, conocer los motivos del viaje o descubrir los misterios que ocultan todos los miembros de la tripulación. Es una narración perversa, que se regocija en los aspectos más cancerígenos de las relaciones humanas y a la que no le duelen prendas en abusar de las vísceras para conseguir mantener nuestra atención, cosa que como digo consigue perfectamente, a pesar de las casi 500 páginas de la obra.

En cuanto a las referencias, la relación con la Cultura de Banks me parece más velada, pero con una de las obras más destacadas de la ciencia ficción corta de Leguin es innegable, aunque el homenaje no le hace perder nada de fuerza a las conclusiones a las que llega el autor al final de la obra. Se trata de un universo muy atractivo y recomiendo encarecidamente su lectura, si bien vuelvo a lanzar la advertencia sobre la dureza del relato, ya que la colección de trigger warnings de esta obra es más larga que un día sin pan.

Ganadora del premio Sturgeon 2026

“We, the Fleet” de Alex T. Singer publicado en Clarkesworld el año pasado ha ganado el premio Theodore Sturgeon Memorial al mejor relato corto de ciencia ficción.

El segundo puesto ha sido para “The Sack of Burley Cottage” de Rich Larson (Reactor 6/25/25) y el tercero pars “The Shadow on the Nest” de Alaya Dawn Johnson (Uncanny 9-10/25).

Otros nominados fueron:

The Quantum Dawn

No me entra en la cabeza que las novelas de Derek Künsken sigan inéditas en español, porque son un clarísimo exponente de ciencia ficción dura escrita con rigor científico pero también con alma, o quizá sea por eso mismo, no lo sé. En esta ocasión os voy hablar de The Quantum Dawn, la cuarta pero no última entrega de su saga The Quantum Evolution.

San Derek Kunsken patrón de las amistades bienaventuradas, además es buena persona y ha puesto un resumen de sus tres libros anteriores al principio del cuarto, para regocijo de señoras de mediana edad que disfrutan de sus obras, pero que carecen ya de la frescura mental para recordarlas tras años de haberlos leído.

Tenía mucho interés por ver cómo afrontaba el autor canadiense este libro, ya que el principal protagonista de las demás historias no iba a estar disponible en esta y ahí podía haber un punto de inflexión en la saga. Es cierto que ha ido creando una panoplia de personajes secundarios que son muy interesantes, pero en cierto modo carecen de la personalidad atrayente de Belisarius, que de manera aparentemente fácil conquista cada escena, si se apellidara Carisma en vez de Arjona le vendría como anillo al dedo. La apuesta por los otros le sale bien a medias, ya que la novela es perfectamente disfrutable, pero los zapatos que tenían que llenar les siguen quedando un poco grandes.

Künsken decide jugárselo el todo por el todo y también amplía EXTRAORDINARIAMENTE el marco temporal que abarca la novela. Estamos hablando de unas cifras tan exorbitadas que resulta complicado hacerse una idea de la escala temporal en la que se desarrolla la historia, al nivel de los relatos más exagerados de Robert Reed. Quizá por esto mismo hay momentos en los que perdemos las referencias y simplemente nos dejamos llevar. Aunque hay escenas de acción y especulación tanto biológica como cuántica, es difícil no perderse en el piélago oscuro del universo en el amanecer de los tiempos. Quizá por esto mismo es una obra a la que le cuesta arrancar, pero una vez que entra en materia, en los dos últimos tercios del libro, resulta cautivadora.

¿Paradojas temporales? Póngame cuarto y mitad. El tratamiento de los viajes en el tiempo sigue siendo exquisitamente puntilloso, a veces hasta un nivel irritante, tanto en el cumplimiento de lo que está por venir como en la ocultación de información para no caer en paradojas. ¿Y qué decir de las modificaciones genéticas de los humanos base? Cuando ya creíamos que lo habíamos visto todo, el autor crea otra ¿especie? que es una nueva vuelta sobre el homo quantus. Simplemente fascinante.

Recomiendo encarecidamente la lectura de esta saga así como de la duología paralela Venus Ascendant. Es difícil encontrar mejor ciencia ficción dura en el panorama actual.

Cubierta y sinopsis de Mickey Prime

Será el 23 de febrero del año que viene cuando Rebellion publicará Mickey Prime, la tercera entrega de la saga de Edward Ashton. Esta es la sinopsis:

The third novel will take place several years after Mickey retired from his job as an Expendable. Instead of being sent into reactors, alien territory and other deadly situations, he has been living a quieter life tending crops and caring for animals.

Unfortunately for Mickey, retirement was never going to last forever.

A deadly plague is spreading across Niflheim, and Mickey may be the only person who cannot become infected. That makes him valuable to the colony again, but it also turns him into the perfect test subject.

Mi traducción:

La tercera novela tendrá lugar varios años después de que Mickey se retire de su trabajo como Expendable. En vez de mandarlo a reactores, a encontrarse con alienígenas u otras situaciones mortales, ha vivido una vida tranquila cuidando el campo y a los animales.

Desafortunadamente para Mickey, esta situación no durará para siempre.

Una plaga mortífera se está extendiendo por Niflheim y Mickey puede ser la única persona que no puede infectarse. Esto le hará muy valioso para la colonia, otra vez, pero también le transforma en el perfecto conejillo de indias.

Esta es la cubierta:

Cubierta y sinopsis de Code and Codex

Ya tenía yo ganas de que Yoon Ha Lee volviera a la ciencia ficción adulta y se ve que mis plegarias han sido escuchadas, pues aquí os traigo la cubierta y sinopsis de Code and Codex, su nueva novela, prevista para el 4 de marzo de 2027.

Esta es la sinopsis:

Language is Control

In a galactic empire where all languages other than the empire’s own are forbidden, the ruler, Aurelia, wields the power to manipulate reality itself, commanding the obedience of all who hear and understand her.

Valentina is Aurelia’s sworn companion, responsible for extracting useful knowledge from foreign texts before destroying their languages wholesale. Until she finds a book which proves to be the key to enslaving a traitor imprisoned for a thousand years, whose gaze is so powerful that he can destroy entire fleets…

Mi traducción:

El lenguaje es control.

En un imperio galáctico en el que todos los idiomas que no sean el del imperio están prohibidos, la regente Aurelia tienen el poder de manipular la misma realidad, forzando la obediencia de todos los que la oyen y la entienden.

Valentina es la compañera jurada de Aurelia, responsable de extraer conocimiento útil de los textos extranjeros antes de destruir el idioma por completo. Hasta que encuentra un libro que demuestra que la clave para esclavizar a un traidor apresado por mil años, cuya mirada es tan poderosa que puede destruir flotas enteras…

Esta es la cubierta:

Ganadores premios Salam 2026

Cada vez que creo que conozco casi todos los premios de género fantástico, veo que no es así. Os traigo a los ganadores de los premios Salam, de ciencia ficción pakistaní (esta no la visteis venir):

Ganador

  • “All the Tears from the River Below” de Rida Altaf

Finalistas

  • “Qitmir” de Eman Farhan
  • “Dreams of Dying and Waking Men” de Shahmeer Mahesar

Mención de honor

  • “Diesel Raven” de Abdul Kabir Qureshi