Artifact Space

Creo que ya he comentado en más de una ocasión lo interesantes que me resultan los vídeos de la serie Writing Fighting que el autor Miles Cameron va colgando con una regularidad pasmosa. Ya tenía pensado leer algo suyo antes de que comenzara con esta labor, pero no puedo negar que este aspecto tan pedagógico de su personalidad quizá terminó de decidirme, además de que Artifact Space es una novela de ciencia ficción, mi género favorito.

Lo primero que hay que saber es que esta novela es la primera parte de una duología, algo que no he visto anunciado por ningún sitio y que me gustaría haber sabido con anterioridad, ya que cuando se iba acercando el final y veía que no daba tiempo a solucionar todas las subtramas pendientes me temía un remate a toda prisa y poco cuidadoso. No es el caso, porque como digo habrá en el futuro una nueva entrega, pero ya digo que es algo que me hubiera gustado saber de antemano.

Artifact Space es una novela de ciencia ficción militar, en la que prácticamente en todo momento la acción se situará en una grandiosa nave espacial, la Athens. Resulta curioso esta dualidad entre cuerpo militar y mercante de la armada de este universo, con una rígida estructura jerárquica pero a su vez con cierta cintura para permitir y alentar el comercio y el beneficio ante todo.

La protagonista de la novela es Marca Nbaro, huérfana descendiente de militares y criada por lo tanto en un Orfanato especial que le puede dar una puerta de entrada a la marina. El comienzo de la novela se centra en cómo consigue acceder a la Athens de una forma bastante accidentada, pero que nos permite conocer su personalidad y su voluntad inquebrantable.

En el libro continuaremos con el relato del viaje de la Athens, de una forma en ocasiones dolorosamente rigurosa con los procedimientos específicos para navegación y combate en el espacio. Quizá estos puntillosos detalles del autor resulten un tanto excesivos, al menos por mi parte ha sido necesaria cierta disposición a ignorar tanta checklist y nombre en clave para poder seguir disfrutando de la historia, que por otra parte merece mucho la pena.

El universo creado por Miles Cameron es muy atractivo. La humanidad se ha expandido por muchos mundos pero de momento solo ha tenido contacto con una especie alienígena bajo condiciones muy estrictas y difíciles, que hace casi imposible la comunicación, pero permite el comercio. Cuando empieza la novela propiamente dicha es cuando conocemos la existencia de la tecnología alienígena sobre la que se sustenta prácticamente el avance de la civilización, algo codiciado por todos.

Sin querer extenderme mucho más en esta parte, hay que reconocer que el autor consigue mantener la tensión casi en todo momento con la amenaza latente de un sabotaje que de al traste con la misión y con las vidas de los tripulantes de la Athens.

El tratamiento de los personajes es exquisito por parte de Cameron. Sin quitar protagonismo a Marca, la rodea de un elenco de secundarios que se relacionan con ella pero que también viven sus vidas de las que tendremos ciertos atisbos, con lo que consigue dar mayor profundidad a la historia.

En definitiva, nos encontramos ante una novela de ciencia ficción militar muy recomendable.

No hay lobos en Tesakowa

Descubrir la abundancia de audiolibros de algunas editoriales pequeñas en mi servicio de suscripción y lanzarme a devorarlos ha sido todo uno. Empecé por No hay lobos en Tesakowa, recomendado por Borja Bilbao, a pesar de que la portada de la edición en papel del libro no era precisamente de mi agrado. Pero ha quedado claro que no hay que juzgar un libro solo por su envoltorio exterior, ya que me he encontrado con una obra muy actual y atractiva.

La acción se sitúa en un punto indeterminado en el futuro, con un nuevo orden de gobierno mundial y planetas colonizados que son un Edén en comparación con la vieja Tierra, que ha quedado como campo de pruebas de armas y de la que se siguen extrayendo los cada vez más escasos recursos naturales. La narración recae sobre Basilisa Weise, una comandante del ejército a la que le encargan el desalojo de unos civiles de la zona de Tesakowa para que una enorme empresa pueda proceder a una campaña de fraking. A través de sus ojos veremos el presente y también conoceremos los episodios de su pasado que la han ido forjando hasta convertirla en lo que es hoy.

Mónica Cuartero mezcla de forma muy brillante la fantasía con la ciencia ficción, el entorno futurista con los cuentos tradicionales más ancestrales que se pierden en la noche de los tiempos pero que siguen influyendo en el imaginario popular. Utilizar estos mimbres para urdir un relato ecologista y antibélico no ha debido resultar fácil, aunque una de las cosas que más me maravilla es la atemporalidad del mensaje subyacente,

La narración de Marta Aparicio me ha parecido también estupenda. No negaré que en mi condición de hablante nativa de español aprecio mucho más la musicalidad de mi lengua materna que la del inglés a la que cada vez me voy acostumbrando más, así que es posible que sea un poco parcial en este juicio. Pero es que me ha parecido una interpretación del texto muy pero que muy acertada. Desde los cambios de tono para cada uno de los personajes, en especial los infantiles, al cambio onírico cuando se relatan las ensoñaciones mágicas de Basilisa la voz acompañaba al texto de una forma notable.

Hay otra publicación de la misma autora también disponible para su escucha y no creo que os sorprenda que os diga que no parará mucho tiempo hasta que le eche un oído.

The All-Consuming World

Entrar en esta obra de ciencia ficción de Cassandra Khaw es muy complicado porque la prosa con la que está escrita es apabullante y tampoco deja mucho margen de introducción al lector, que ha de aferrarse al modelo de narración elegido (el reclutamiento de los antiguos miembros de una banda criminal) para encontrar algo conocido que le ayude a seguir adelante con la obra.

Con esto no quiero decir que no se trate de una novela inmersiva, pero sí que es tremendamente exigente. Aunque tengo cierto manejo con la lectura en inglés, hay ocasiones en las que me cuesta trabajo avanzar y tengo que echar mano de diccionarios con más frecuencia y esta es una de ellas. No es solo porque Khaw utilice palabras que no conozco (que también) si no que la forma de expresar sus ideas tiene tal riqueza y profundidad que supone un desafío para el lector. Por poner un ejemplo en un ataque de misiles inteligentes habla sobre cómo se teselan para cubrir la nave atacada en forma de pólipos. También os digo que si no os gusta la palabra fuck, este no es vuestro libro, ya que aparece en un ratio muy pero que muy elevado.

El hilo conductor como he mencionado antes es la búsqueda de las supervivientes de un grupo de forajidas espaciales para una última misión en la que pretenden «rescatar» a una de ellas, dada por muerta hace décadas. Si a esto añadimos que las mujeres pertenecientes a este grupo pueden clonarse cuando fallecen pero que en cada iteración van perdiendo información sobre sí mismas porque la tecnología ha fallado, tenemos una novela interesante. Pero claro, se me había olvidado mencionar la presencia de inteligencias artificiales poderosísimas que pretenden destruirlas. ¿Os he dicho que una de las forajidas es una estrella musical que forma su propio coro porque está modificada para tener varias bocas y gargantas para cantar de forma sincronizada? Y esto es solo la punta del iceberg, Cassandra Khaw va lanzando ideas como una máquina de entrenamiento de tenis lanza pelotas, de forma constante y metódica.

Por si esto no fuera suficiente como para llamar vuestra atención, es importante resaltar que en el libro están representadas muchas orientaciones sexuales de forma muy natural, y que hace una exposición descarnada de las relaciones de «amor» basadas en la explotación del otro, aunque también nos muestra otros ejemplos en los que se deja a la pareja la posibilidad de elección sobre su propia vida y muerte.

Se podría decir que es una novela en la que prima más la prosa que la trama y hay que seguirle el juego a le autore. A mí, a pesar de la dificultad, me ha convencido pero puedo entender perfectamente que haya otros lectores que no consigan conectar.

Meet Me in Another Life

Los caminos de las sugerencias de los sistemas de suscripción a audiolibros son inescrutables, así que cuando entre las recomendaciones salió Meet Me in Another Life de la para mí desconocida Catriona Silvey, pensé que tampoco pasaba nada por darle una oportunidad.

Se trata de una obra que utiliza los tropos de ciencia ficción desde una perspectiva supuestamente «más literaria» de la que estamos acostumbrados, mostrándonos en detalle las distintas vidas que los dos protagonistas van viviendo, con elementos comunes y otros muy distintos. Desde el principio no hay ninguna explicación sobre lo que está ocurriendo, pero el lector que haya tenido cierta experiencia con la ciencia ficción podrá tener una idea aproximada de lo que está pasando. No de toda la explicación, pero sí de la base sobre la que gira toda la novela.

Es una novela que hace mucho hincapié en los aspectos psicológicos de los protagonistas, a los que acabaremos conociendo del derecho y del revés conforme se van desarrollando sus diferentes vidas, aunque advierto que resulta complicado empatizar con ellos. A pesar de los cambios en cada episodio hay ciertos elementos constantes que pueden llegar a resultar irritantes, como la insatisfacción permanente de Thora o la laxitud moral cuando le conviene de Santi. Sin embargo hay otras partes que sí me convencen más. Un libro que veo perfectamente adaptable a un dramón taquillero, con su semilla de ciencia ficción pero su envoltura realista.

La narración del audiolibro por parte de Kristin Atherton es correcta, aunque las partes en español me chirrían un poco es un comentario un tanto injusto por mi parte, son pocas y se entienden.

En definitiva nos encontramos ante un libro que no está dirigido al público habitual de género, y que puede resultar por tanto corto en este aspecto para nosotros.

Inhibitor Phase

Me llevé una gran alegría cuando vi que se iba a publicar una nueva novela en el universo de Espacio Revelación, una de las sagas de ciencia ficción de las que guardo mejor recuerdo por su originalidad y el buen hacer de su autor. Así que he de reconocer que no puedo ser del todo imparcial en esta reseña, porque además Reynolds juega mucho con la nostalgia de unos personajes a los que le hemos acabado cogiendo cariño tras tantas y tantas páginas acompañándoles en sus peripecias.

El comienzo del libro es desolador. Quedan muy pocos humanos repartidos por la galaxia en colonias ocultas que sobreviven como pueden con la amenaza de los inhibidores siempre presente. Estas máquinas adaptativas y auto-replicantes creadas con el único propósito de destruir las civilizaciones avanzadas en todo el universo acechan cualquier señal de inteligencia lo suficientemente destacada para caer sobre ellos y destruirlos. Parece que no hay esperanza y que lo único que el porvenir les reserva es una lenta caída en el olvido, pero nunca hay que olvidar la tenacidad del ser humano para continuar luchando.

La estructura del libro es bastante típica ya que se puede dividir en los pasos típicos para completar una misión: reunir al equipo, hacerse con los medios necesarios para llevar a cabo la misión y finalmente realizarla. Pero claro, esto para Reynolds sería demasiado fácil, así que decide elevar las apuestas para que seamos conscientes de la extrema dificultad de la tarea. Si hay que reunir al equipo, la pieza fundamental tiene que tener una amnesia autoimpuesta que le impida recordar su pasado. Si hay que reunir medios, hará falta una tecnología que nos hará pensar en la tercera Ley de Clarke después de un enfrentamiento digno de la Cúpula del Trueno. Y para realizar la misión ni os digo lo que hay que hacer, sirva como muestra el hecho de que «por el camino» tienen que atravesar una estrella.

Además, aquí están presentes todos esos elementos que caracterizan su obra: una imaginación desbordante, verosimilitud científica y algo de terror, rozando el gore en este caso. Pero es que además ahora cobra mucha importancia el elemento emocional, pues aunque Reynolds haya planeado el libro como un nuevo punto de entrada para este universo, en realidad está plagado de homenajes y menciones más o menos veladas a otros personajes que tuvieron su relevancia en el pasado. Hace mucho tiempo de mis lecturas de Espacio Revelación cuando salió en España, pero no por ello he olvidado a los Demarquistas, los Combinados y los Ultras. Así que el fan de toda la vida de Reynolds no podrá dejar escapar esta oportunidad de volver a reencontrarse con alguno de estos personajes.

Os recomiendo encarecidamente que leáis este libro, como prácticamente todo lo que sale de la pluma de este autor.

The Second Rebel

Cuando leí el verano pasado The First Sister ya me pareció que partía de buenos mimbres y ahora ha llegado la segunda entrega de la saga para confirmarlo.

Aunque se mantienen los puntos de vista de la primera parte y se añade uno más, también es bastante claro que le autore ha decidido reequilibrar el peso de la narración, dando más empaque a unos protagonistas que a otros, lo cual no deja de resultar una decisión arriesgada, aunque creo que ha sido acertada.

Me gusta especialmente la evolución de Luce, que parte desde una reivindicación urbana que parece postureo más que otra cosa a una implicación más que seria en la búsqueda de la igualdad entre las distintas facciones enfrentadas en el Sistema Solar. Que la «recompensa» que recibe por su sacrificio sea tan cruel como esperada sirve para hacernos reflexionar sobre nuestros actos y lo que conllevan.

Los otros puntos de vista siguen siendo interesantes, aunque como digo Astrid pierde gran parte del protagonismo que tuvo en The First Sister, para relatarnos su ascenso y caída de una forma un tanto más impersonal. No obstante, resulta muy interesante ser testigos de las luchas intestinas por el poder y de las corruptelas que están al orden del día en toda institución de cierto tamaño.

Linden A. Lewis aprovecha esta segunda entrega de la trilogía para ampliar un poco el escenario, con la aparición en serio de los Sintéticos, algo que antes solo se atisbaba y su extraordinarias capacidades tecnológicas, capaces de desequilibrar la balanza de poderes en cualquier momento.

Además, de una manera muy inteligente, va dejando caer pistas de lo que luego se desvelará como un maquiavélico plan de actuación que a mí, al menos, me ha pillado totalmente desprevenida. Me gusta cuando los autores dejan plantadas pistas y detalles que luego van adquiriendo vida propia y pueden acabar siendo fundamentales en el devenir del relato. Lewis también se entretiene en hacernos una pequeña recopilación de lo que sucedió en la entrega anterior en los primeros capítulos de libro, mezclado con el propio flujo de la historia, algo que se agradece si no teníamos demasiado fresca en la memoria la lectura del tomo anterior.

La novela tiene algunos problemas de ritmo, sobre todo porque como he mencionado anteriormente el interés y la relevancia de alguna de los puntos de vista es menor comparado con otros, pero me da la impresión de que le autore, previendo este problema, ha sabido dosificar también las escenas de acción que tanto me gustan (los enfrentamientos de los equipos sincronizados mentalmente son dignos de estudio) para compensar en cierta medida los vaivenes del ritmo.

Estamos ante un libro que huye de los problemas típicos de la segunda parte de una trilogía y que consigue dejarnos con mucho interés para la finalización de la historia. Definitivamente recomendable.

The Fallen

The Fallen es la continuación de The Outside, la sorprendente novela de Ada Hoffman que mezclaba horrores lovecraftianos del espacio exterior con personajes neuroatípicos. En esta ocasión, Hoffman deja un poco de lado la space opera para centrar la narración en un solo planeta, que se vio transformado en gran parte por los sucesos acontecidos en la entrega anterior.

The Fallen es una novela de personajes y de sus relaciones. Lo que más me maravilla es el amplio espectro de condiciones neuroatípicas que aparecen durante la lectura, algunas consecuencia de lo que pasa en The Outside pero otras preexistentes. Me parece especialmente encomiable cómo la autora hace hincapié en la adaptación al entorno de estos personajes con características tan particulares y cómo la red de interconexiones creada entre ellos ayuda a cada uno a encontrar su lugar.

La forma escogida para narrar la historia, con relación a los acontecimientos en un pasado reciente y en un pasado remoto me parece también muy acertada, porque así podemos conocer más a fondo a los antagonistas, sus motivaciones y su desarrollo. Lo que quizá era uno de los puntos débiles de The Outside se vuelve uno de los pilares de The Fallen y eso no debe haber sido para nada fácil.

Dentro de mi desconocimiento, me ha dado que pensar el hecho de relacionar los trastornos de personalidad múltiple como precursor de las mentes colmena, algo que tendrá un impacto importante en el desarrollo de la historia.

Una cosa que me resulta difícil de creer es que los dioses permitan una suerte de resistencia pasiva que puede ser el germen que derive en una auténtica revolución, como si les interesara mucho la opinión pública del resto de sectores, mientras que por otro lado sabemos sin lugar a duda que son seres crueles, veleidosos y que conceden una importancia casi nula a los intereses humanos.

The Fallen no es una lectura especialmente fácil, aunque es bastante más asequible que The Outside precisamente porque el mayor esfuerzo de presentación del mundo ya se hizo en la primera novela. No sería justo clasificar este libro como una novela de transición, pero es verdad que deja muchos cabos sueltos destinados (espero) a ser atados en la siguiente entrega.

Axiom’s End

Al parecer la autora de este libro es una famosa youtuber, pero no engaño a nadie si digo que no la conocía para nada de antes. Esto implica que he juzgado el libro solo por sí mismo, no por la fama que pudiera tener Ellis con anterioridad.

Axiom’s End es una historia de primer contacto muy de andar por casa, centrada más en la parte de thriller, de conflicto institucional o teorías conspiranoicas que en el propio contacto. La prosa tampoco es que destaque mucho, da la impresión de que es un producto poco pulido.

La protagonista de la novela es Cora, la hija de uno de los mayores defensores online de los insistentes rumores sobre la presencia de alienígenas en la Tierra. Su padre huyó a un país sin acuerdo de extradición o algo así para protegerse de la CIA, la NSA, el FBI o cualquier otra ristra de siglas que esté de moda en este momento en el gobierno USA. Esta ruptura de relaciones con su padre sin embargo no la librará del seguimiento de la agencia correspondiente y la casualidad hará que acaba convertida en la intérprete oficial de uno de estos primeros contactos.

A partir de aquí la novela sigue unos derroteros bastante obvios pero no por ello más creíbles. Me gustaría pensar que se hace hincapié en el aspecto lingüístico sobre esta primera interacción con una especie ajena a la Tierra, pero no nos engañemos, los comentarios que pretenden dar una pátina de credibilidad al estudio del lenguaje alienígena son como mucho una pequeña capa de barniz que no logra cubrir la renqueante estructura sobre la que debería apoyarse todo el resto de la historia. La utilización de los tópicos más manidos sobre abducciones tampoco es que ayuden a que el libro sea más novedoso o llamativo.

La labor de la narradora del audiolibro, Abigail Thorn , es correcta, aunque gran parte de la comunicación con el alienígena parece más un sampler de Loquendo que otra cosa, un efecto buscado para recalcar la artificialidad de estas conversaciones.

Mi recomendación es no perder el tiempo con esta novela.

Notes from the Burning Age

Claire North es una escritora muy irregular, capaz de lo mejor y lo peor, así que nunca sabes qué te puedes encontrar cuando abres un libro suyo. Es cierto que mi última experiencia fue muy buena, lo que quizá debería haberme preparado para llevarme una decepción con Notes from the Burning Age, pero lo que no me esperaba era aburrirme con una historia de espías, uno de los temas que más me entretiene.

Notes from the Burning Age está situada en un futuro donde la humanidad ha sobrevivido a duras penas a los desastres del cambio climático, volviendo a basar su existencia en un trato más respetuoso con el medio ambiente, buscando el equilibrio entre lo que se consume y lo que se devuelve a la naturaleza. En parte este forma de vida se sustenta en el miedo a los kakuy, unas «criaturas míticas» que fueron las que destruyeron la civilización, como representaciones físicas de los espíritus de la naturaleza y su ira contra quienes la sobreutilizaron.

Es innegable la influencia de Cántico por Leibowitz tanto en la visión postapocalíptica como el tratamiento del saber antiguo, que se busca y se guarda para evitar que la herejía se vuelva a propagar. No obstante, se nota la diferencia que años de acumulación de material sin sentido en internet provoca en estos almacenes de conocimiento, siendo necesaria una labor de purga ingente para separar la paja del grano en los discos duros que todavía sobreviven.

Toda la novela está narrada desde el punto de vista de Ven, a quien acompañaremos en su labor como espía infiltrado en la Hermandad, una sociedad que busca volver a las antiguas costumbres para incrementar el bienestar de las personas, aún a costa de la supervivencia de los demás. Y es que se ve que la especie humana no consigue aprender de sus propios errores.

La forma de escribir de North en esta ocasión es muy alegórica, dejando al lector la interpretación de la mayoría de los hechos que acontecen a lo largo de las páginas. Por desgracia, esta labor no da el fruto deseado, sobre todo porque la historia de espionaje resulta repetitiva y aburrida. Es cierto que en la vida real la labor de un «topo» dista mucho de la imagen adulterada que las películas nos han hecho asociar a los espías, con James Bond a la cabeza, pero no es menos cierto que en esta novela la trama no es que avance lentamente, es que repta sobre un limo escurridizo que parece echar hacia atrás los acontecimientos en vez de conseguir que avancen.

Hay momentos de tensión cuando parece que se está a punto de descubrir a alguno de los agentes encubiertos, pero es que ni siquiera en las escenas de persecución se puede decir que haya mucha tensión en la narración, quedando en la mente del lector una sensación de incompletitud, de oportunidad perdida. Una pena, porque es una historia que podría haber funcionado de haber escogido la autora otros derroteros para su devenir.

The Human

Necesitaba cambiar un poco de género después de una pequeña sobredosis de fantasía, así que decidí que era el momento adecuado para ponerme con The Human de Neal Asher y terminar la trilogía de ciencia ficción que había dejado colgada hace algún tiempo.

Hay algunos atributos en las novelas de Neal Asher que son una apuesta segura. Tecnología extremadamente avanzada, IAs que dan mil vueltas a cualquier humano, razas alienígenas aterradoras… Y todo esto está presente en The Human, corregido y aumentado. Si conocéis algo de la obra anterior del autor, el enemigo al que se solía enfrentar la humanidad eran los Prador, una especie cruel y astuta, pero una amenaza que queda en agua de borrajas comparado con lo que se nos viene encima ahora. Parece que en cada nueva entrega el escritor aplica el lema de los juegos olímpicos (Citius, altius, fortius) en clave de ciencia ficción, más peligro, más acción, más conspiraciones. No negaré que es algo arquetípico en la space opera y la ciencia ficción militar, pero también es muy entretenido cuando lo que se busca es desconexión.

The Human es una novela larga e intrincada, con muy diversos puntos de vista pero hay que reconocer que la narración fluye de forma fluida a lo largo de todas las páginas. Me han gustado especialmente los momentos de crisis paranoicas, porque cuando hay que mezclar necesariamente distintas tecnologías y ADN de especies muy dispares el resultado siempre estará bajo sospecha.

La tecnología a la que se hace referencia en la novela es tan avanzada que resulta indistinguible de la magia, pero tiene cierta base científica en los estudios punteros de la física actual. Me gusta que se intente hacer creíble algo que forzosamente escapa a nuestra comprensión.

Me resulta menos atractiva la visión imperialista a la que parece abocados todos los gobiernos o asociaciones que hacen acto de presencia en el libro. Y también es cierto que muchos pasajes del libro son un constante enfrentamiento de tecnologías cada vez más destructivas solo para verse superadas por la siguiente ola de invenciones.

Salvando estos detalles, que entiendo perfectamente que a otros les supongan un obstáculo mayor de lo que han significado para mí, es una novela de acción perfectamente disfrutable.