A History of What Comes Next

Hay que reconocerle al Sylvain Neuvel que se le da bien escribir novelas con grandes teorías conspiratorias de fondo y A History of What Comes Next es una de ellas. Me encanta la manera en que va enlazando realidad y ficción, de forma totalmente verosímil, para contarnos la historia de la carrera especial desde sus orígenes a finales de la segunda guerra mundial cuando todo el mundo pretendía hacerse con los servicios de Von Braun para copiar sus V-2.

En esta novela conoceremos la historia de las Kibsu, una estirpe de mujeres dedicadas en cuerpo y alma a conseguir que la humanidad pueda salir del planeta Tierra, con unas normas estrictas para la supervivencia y ciertas características peculiares que hacen posible la perpetuación de su tarea. Este elemento de ciencia ficción le permite al autor hacernos todo un recorrido por la historia de la ingeniería de cohetes y el espionaje de la época que hará las delicias de cualquier aficionado a esta convulsa época. Lo más curioso de todo es que todo es cierto, salvo algunos pequeños detalles.

Creo que gran parte del éxito que ha tenido para mí esta lectura es el plantel de voces escogidas para el audiolibro. Estamos casi casi ante una versión teatral, porque para cada personaje con diálogo hay un actor diferente, algo a lo que no estoy acostumbrada a la hora de escuchar libros y que hace muy dinámica una obra que ya de por sí está pensada para funcionar como un thriller y ser por definición, rápida. Es un libro basado fuertemente en estos diálogos, y es posible que la versión escrita tenga más problemas que ésta en audio, un formato al que se ajusta como anillo al dedo.

Sylvain Neuvel aprovecha algunos interludios en la novela para dar un poco más de trasfondo a la historia de las Kibsu, retrotrayéndose a otros momentos históricos de interés marginal pero que influyen en el relato de esta sociedad matriarcal. Y de paso, nos da un somero repaso al estudio sobre el cambio climático a través del tiempo, que si bien no es más que un pasatiempo para las protagonistas, sí que nos hace llegar un mensaje bastante poco tranquilizador.

Las referencias personajes históricos son innumerables, no solo los propios Von Braun o Korolev, si no todo un plantel de figuras sobre las que se puede (de hecho, el autor invita a ello) investigar.

Es cierto que hay algunos puntos de la narración donde las casualidades o las extraordinarias capacidades de las protagonistas son forzadas en exceso, y esta es la principal pega que le pongo al libro. Esto y el final que lo deja todo a merced del siguiente volumen de la saga. Pero me temo que esto ya es algo a lo que debería estar acostumbrada.

The Space Between Worlds

Aprovechando que este libro estaba en oferta me hice con él, ya había hablado sobre su portada por aquí y las historias de realidades paralelas me chiflan, así que no pasó mucho tiempo hasta que me lo acabé.

Me he encontrado con una sólida novela de viajes entre realidades, pero sobre todo una aguda crítica contra el clasismo y el racismo, apoyada en una historia muy atractiva con un trasfondo distópico.

Los viajes entre realidades muy cercanas son posibles para los humanos, pero con una premisa: tu contraparte en el otro universo ha de estar muerta. Esto hace que haya que recurrir a los desgraciados, a los que menos oportunidades han tenido en esta vida y por ende en las demás, para estos viajes. Pero necesitar a estas personas no significa aceptarlas en la sociedad, ya que vienen de fuera de la ciudad, viven en una cultura de supervivencia supeditados a los caprichos del Emperador de la zona.

La protagonista de la historia es capaz de viajar a más mundos que ningún otro, lo que la convierte en un valioso recurso para su empresa. Aún así, todavía vive en la incertidumbre de no ser ciudadana y conforme vaya avanzando la trama y se van descubriendo detalles sobre su vida, sorprende mucho que haya conseguido sobrevivir, lo que explica la fuerza con la que se aferra a la vida.

Creo que lo mejor para disfrutar de este libro es no saber demasiado sobre el desarrollo de la historia, ya que tiene varias vueltas de tuerca muy interesantes facilitadas por las infinitas posibilidades de las realidades alternativas. No todo es constante en todos los mundos pero las similitudes son tantas que a veces hay que pensar cuidadosamente dónde estamos para poder hacernos una idea precisa del lugar en que se encuentra la historia. Y sin embargo, Micaiah Johnson consigue que nada de esto sea confuso, lo cual es prueba de lo bien que escribe. Su prosa es dura cuando tiene que serlo, cuando describe las torturas a las que se ven sometidos algunos de los personajes o cuando habla de las condiciones de la vida en condiciones a lo Mad Max de algunas zonas. Y sin embargo, también es capaz de desarrollar una historia de amor de forma delicada y sugerente, una relación fraternal capaz de superar fronteras o el sacrificio de una persona por el bien de otra. Todo este cóctel emocional está presente en un libro muy completo, al que se le pueden encontrar pocos fallos. No puedo hacer más que recomendarla.

Doors of Sleep

En esta ocasión disfrutaremos de la reseña de la última obra de Tim Pratt de la mano de un auténtico experto en el tema, Antonio Díaz. Muchas gracias a Antonio por hacernos un hueco en su agenda para comentar este libro. Espero que disfrutéis de sus comentarios.

Nadie que me conozca quedará sorprendido si digo que soy un gran fan de Tim Pratt, tanto en su obra corta (tan prolífica como variada y excelente), como en su obra larga. Cuando anunció que publicaría una novela basada en un personaje que había protagonizado varios de sus mejores relatos del 2019 me subí inmediatamente al tren del hype.


La sinopsis de Doors of Sleep no puede ser más atrayente: Zax es un humano normal y corriente que, cada vez que duerme, cambia de universo. No sabe dónde va y no parece que pueda controlar su destino. El potencial narrativo es, por su propia definición, infinito. Genera una incertidumbre, no sólo en el propio Zax, sino también en el lector, no saber cuál será ese próximo destino. Incluso aunque el cruce entre universos se dé en unas circunstancias controladas, al girar la página podemos encontrarnos en lugares muy dispares, fruto de una imaginación muy viva. Al menos esto es lo que me digo para justificar que me ventilé la novela en tan sólo dos días (acabando uno de ellos a una hora indecente).


Cuando Pratt decidió escribir Doors of Sleep, no desperdició ni una palabra y canibalizó los relatos que ya había escrito para tejerlos dentro del nuevo texto. En mi opinión es todo un acierto ya que su calidad es innegable. También decidió explorar los límites del poder del personaje para sentar unas reglas claras: cambia de universo cuando pierde la consciencia, no sólo cuando duerme; cuando llega a un nuevo destino siempre es a un lugar donde no se encuentre en un peligro inmediato y define las condiciones que se tienen que cumplir para que una persona puede decidir acompañarle en su viaje astral.


La novela está escrita como si fuera el diario personal de Zax, con la salvedad de que no siempre se encuentra escrito por él. Es un recurso curioso que permite a Pratt una cierta flexibilidad para jugar con el punto de vista manteniendo un estilo cercano a Zax. A pesar de llevar un tiempo viviendo de una forma tan extrema, sin establecerse en ningún lugar, dificultando todas sus relaciones personales, sin elegir a donde va, sin poder repetir universo, viviendo de lo que puede forrajear en los lugares más benignos (un destino sin peligro inmediato no te asegura que haya algo comestible); Zax es un idealista. En su mundo original era un trabajador social que resolvía los conflictos entre las personas mediante la empatía y la diplomacia y eso lo convierte en un adalid del buen rollo.


Éste carácter generalmente bondadoso e indudablemente honesto e idealista provoca que esta novela se parezca más a Heirs of Grace que a la saga de Marla Mason (que es más cruda y definitivamente más bruta). Esta decisión choca hasta cierto punto con el germen de la novela: saltar de universo en universo sin tener ningún control llevaría a cualquiera a la desesperación más absoluta. Eso no quiere decir que no pasen cosas malas (ni mucho menos), pero Doors of Sleep puede encuadrarse sin dudar en el movimiento hopepunk. Puede que haya momentos de miseria pero siempre se encaran con un cariz positivo. En cualquier caso es una novela ‘100% Pratt’ y rebosa su estilo por los cuatro costados.


Debido al constante salto entre universos y las dificultades para transportar gente con él (gente que jamás podría volver a su universo original) el plantel de personajes secundarios no es especialmente grande. Eso permite a Pratt dedicar más tiempo en escena para estar bien perfilados y logra que nos encariñemos de ellos o los odiemos respectivamente.

Mi principal crítica iría dirigida a un último acto algo desigual, con una recta final cerrando el nudo principal del libro de forma algo apresurada y con un último capítulo que abre claramente la puerta a una continuación (o continuaciones). Hubiera preferido, sino una obra autoconclusiva, sí que Pratt hubiera dedicado alguna página más a perfilar el desenlace para que llenase algo más al lector. Las prisas por desencadenar una tensión creciente le han jugado una mala pasada.


Sin embargo, después de la decepción que me supuso The Wrong Stars, la primera novela de su trilogía de ciencia ficción Axiom, y a pesar de las buenas sensaciones de los relatos seminales, me enfrenté a esta novela con una cierta cautela. He de decir que he quedado muy satisfecho con Doors of Sleep que, sin dejar de ser una novela ligera y más orientada como divertimento, he disfrutado sin ambages.

Machinehood

No conocía la obra de S.B. Divya pero me parecía muy atractiva la premisa sobre la que se basa su novela Machinehood, tratando temas tan actuales como los distintos caminos para la mejora del ser humano, ya sea mediante modificaciones cibernéticas o medicación. El hecho de que no existan apenas trabajos estables y que la economía se base en pequeños encargos es una realidad patente hoy en día, con la precariedad instalada en muchos hogares. Divya va un paso más adelante habiendo implantado el trabajo robótico en muchas áreas, con la consiguiente reducción del empleo del personal menos cualificado. En una carrera sin visos de terminar, los humanos han de utilizar todo tipo de suplementos y drogas para conseguir alcanzar el nivel de las inteligencias artificiales «débiles», que van mejorando progresivamente.

En este contexto seguiremos los pasos de Welga Ramírez, una guardaespaldas con pasado en las fuerzas armadas, que se encuentra involucrada en una de las primeras actuaciones de la autodenominada Machinehood, una oscura organización que promulga la desaparición de las pastillas y la igualdad de derechos de las inteligencias artificiales.

A pesar de que las ideas del libro me han parecido muy interesantes, lo cierto es que la trama y la ejecución no están a la altura de lo que esperaba. Me interesaba el diálogo entre hombre y máquina, pero me he encontrado con una filosofía neobudista un tanto superficial. Además, el principal «enemigo» con el que se quiere relacionar Machinehood desde el principio, el califa que está unificando el Magreb, parece un villano de opereta, colocado en un pedestal para atraer la atención. Su lema de no agresión provoca mi incredulidad, cuando no ataca a nadie pero es que capaz de ir estrechando el cerco de los refugiados en el límite de sus fronteras, atacando centros neurálgicos necesarios para la vida.

También son necesarias varias casualidades para que Welga se encuentre metida de lleno en una operación para desmantelar la Machinehood. No solo que esté presente en el ataque mencionado anteriormente, a esto hay que unir una grabación que justo llega a sus manos con información relevante, su pasado como operativo contra el califa… En fin, todo muy preparado, demasiado.

Machinehood es un ejercicio de especulación que parte de una buena base pero que va perdiendo fuelle por el camino. Se lee con rapidez, pero apenas deja poso. Un poco como su portada que podría ser atractiva pero es demasiado fría.

Persephone Station

En algunas películas pasa, pero es rara la ocasión en la que los personajes secundarios se comen cada escena en la que aparecen en un libro, ya que se supone que el autor tiene más control sobre lo que escribe. Sin embargo, en Persephone Station me llamaban mucho más la atención las tramas secundarias que la historia principal, aunque esta no careciera de interés. Y tampoco os dejéis engañar por el título, porque lo que es en la estación espacial propiamente dicha tampoco es que transcurra la mayor parte del libro.

Sentía mucha curiosidad por el salto a la ciencia ficción de Stina Leitch, una autora hasta ahora más centrada en la fantasía. Y no le ha sentado nada mal el cambio, porque consigue ofrecernos una obra muy entretenida con personajes con los que empatizar y cierto aire de western fronterizo espacial que es de agradecer.

Uno de los aspectos destacables de la panoplia de personajes que Leitch despliega ante nosotros son sus variadas orientaciones sexuales, algo que está tratado con total naturalidad y se integra de forma orgánica en la narración. El hecho de que se cuente desde tres puntos de vista diferentes que se van entrelazando también favorece el ritmo de lectura, aunque he de reconocer que no todas las narradoras tenían el mismo interés para mí, porque una de ellas en particular destaca especialmente sobre todas las demás. No sé si será porque su intrahistoria está más trabajada o simplemente resulta más interesante, pero es algo que merece la pena destacar.

Persephone Station se puede enmarcar dentro de la corriente de ciencia ficción optimista que parece ser tendencia en estos momentos. Por supuesto que hay confrontación, enfrentamientos militares y alguna que otra muerte, pero el tono general es esperanzador, como si las buenas acciones que se llevan a cabo pudieran desequilibrar la balanza hacia el lado de la comprensión y la aceptación de las diferencias inherentes a una cultura alienígena.

Porque sí, también hay aliens en este libro, además de alguna que otra sorpresa que no desvelaré pero que es totalmente de mi gusto. El hecho de que estos aliens tengan una biología un tanto atípica y moldeable permite a Leitch jugar con las relaciones con los demás personajes, bastante facilitadas por su capacidad de tomar formas humanas. En este caso es la otra especie la que se adapta a nosotros para facilitar la comunicación.

Aunque no he encontrado ninguna referencia sobre si este libro es el primero de una serie o no, no me importaría volver a ver a estos personajes en acción. Es una novela perfectamente auto-conclusiva, no me malinterpretéis, pero se les coge cariño a los protagonistas, por lo que otra historia con estos tendría una buena acogida.

A Desolation Called Peace

Había mucha expectación alrededor de la publicación de la continuación de la flamante ganadora del premio Hugo, A Memory Called Empire. En este sentido, Arkady Martine no decepciona, ya que nos trae una novela que continúa con las andanzas de los personajes de la anterior entrega, pero que cambia tanto el escenario como el foco.

Me parece especialmente destacable la forma «realista» (dentro de lo que cabe) con la que se afronta un primer contacto con una especie extraterrestre que se considera una amenaza. El enfoque principal que se utiliza es el lingüístico, intentando establecer puentes entre los negociadores mediante repetición de sonidos o representaciones gráficas. Es muy interesante cómo los encargados de las negociaciones se enfrentan a la dificultad inherente de conocer al otro, cuando no hay apenas puntos en común. También se aprovecha el estudio de la biología, que tendrá un papel fundamental en el desarrollo de la novela, por motivos que se irán desvelando a partir de la tercera parte del libro y que me han recordado por momentos a Peter Watts o Tade Thompson.

Pero A Desolation Called Peace no sería un digno miembro de la saga Teixcalaan si no tuviéramos intrigas políticas. No temáis, aquí las tendréis a raudales. Cada personaje se encuentra a veces manejado por los hilos invisibles de sus superiores o controladores en una recreación bastante correcta de una trama de espionaje a la antigua usanza. Ya sea en las relaciones entre el Imperio y las colonias o dentro de la propia flota militar del Imperio, cada acción tiene detrás una reflexión destinada a colocar las piezas en los lugares más aventajados para el golpe final. Aunque resulta muy entretenido ver cómo se van desarrollando los acontecimientos, en determinadas ocasiones el ritmo de la novela se resiente precisamente por esta preparación tan exhaustiva. Este es el principal problema que le he encontrado al libro, que en ocasiones se vuelve demasiado moroso en su avance.

Me gusta mucho cómo se hace hincapié en la cultura de los «imagos», esos implantes mentales que permiten crear una continuidad de los conocimientos que se van pasando de unas personas a otras mediante un implante que permite fusionar la personalidad del donante con la del receptor. De una forma bastante inteligente, Martine vuelve a hablarnos sobre conciencias colectivas desde otros puntos de vista distintos. Espero que este extremo se explore en mayor profundidad en la siguientes entregas de la saga.

En definitiva, estamos ante uno de los libros destinados a ser un éxito en 2021.

Anunciada la publicación de The Unraveling

The Unraveling, la novela de Benjamin Rosembaum que publicará Erewhon Books, ha visto atrasada su publicación hasta el 18 de mayo.

Esta es la portada:

La sinopsis:

In the distant future somewhere in the galaxy, a society has emerged where everyone has multiple bodies, cybernetics has abolished privacy, and individual and family success within the rigid social system is reliant upon instantaneous social approbation.

Young Fift is an only child of the Staid gender, struggling to maintain their position in the system while developing an intriguing friendship with the poorly-publicized bioengineer Shria–somewhat controversial, since Shria is Bail-gendered. 

In time, Fift and Shria unintentionally wind up at the center of a scandalous art spectacle which turns into the early stages of a multi-layered revolution against their strict societal system. Suddenly they become celebrities and involuntary standard-bearers for the upheaval.

Fift is torn between their own family cohort’s survival and Shria’s freedom; staying true to their feelings and caving under societal pressure. Whatever Fift decides will make a disproportionately huge impact on the future of the world. What’s a young Staid to do when the whole world is watching?

Mi traducción:

En un futuro lejano en algún lugar de la galaxia, ha surgido una sociedad donde cada persona tiene varios cuerpos, la cibernética ha anulado la privacidad y el éxito individual y familiar está sujeto a la aprobación social constante dentro de un rígido sistema social.

La joven Fift es una hija única del género Staid, luchando para mantener su posición en el sistema mientras desarrollaba una extraña amistad algo controvertida con la bioingeniera Shria, ya que Shria es de género Bail.

Con el tiempo, Fift y Shria terminan involuntariamente en el centro de un espectáculo artístico escandaloso que se convierte en las primeras etapas de una revolución de múltiples capas contra su estricto sistema social. De repente se convierten en celebridades y abanderadas involuntarias del levantamiento.

Fift está dividida entre la supervivencia de su propia cohorte familiar y la libertad de Shria; mantenerse fiel a sus sentimientos bajo la presión social. Cualquier cosa que Fift decida tendrá un impacto desproporcionado en el futuro del mundo. ¿Qué debe hacer una joven Staid cuando el mundo entero está mirando?

Hench

Tenía buenas referencias sobre Hench, la novela de superhéroes de Natalie Zina Walschots y aunque no me he encontrado lo que esperaba y ciertamente la parte final de la novela me ha costado trabajo, he de reconocer que algunos partes están bastante bien.

Existen algunas novelas de superhéroes narradas desde el punto de vista de «los malos», se me vienen a la cabeza Pronto seré invencible de Austin Grossman o Vicious y Vengeful de V.E. Schwab. Pero claro, en el género de super héroes las principales referencias forzosamente tiene que ser los cómics. La idea principal de la novela, sobre el coste humano y material de la propia existencia de los superhéroes se puede encontrar en muchos sitios, sin ir más lejos The Boys, en su vertiente más sádica. Pero la palanca que usan los villanos para vencer a los superhéroes me recuerda mucho más al Born Again desde el punto de vista de Kingpin.

La novela está contada a través de las vivencias de Anna, una empleada a tiempo parcial para los villanos a través de una empresa de trabajo temporal. Aunque suene un poco sorprendente, cualquier malvado con algo de categoría tiene negocios que mantener para seguir teniendo financiación para sus maléficos planes, impuestos que evadir y necesidad de músculo para distraer la atención de los superhéroes. Esto, que parece lógico, da lugar a todo un entramado de trabajadores que aceptan puesto de distinta responsabilidad en las empresas montadas por el villano de turno porque hay que ganarse la vida. Pero este tipo de trabajo tiene un riesgo inherente cuando hay algún tipo de confrontación con seres poderosos, como es el destino de cualquier supervillano.

Anna sale malparada en una de estas ocasiones, pero el verse recluida en casa debido a sus lesiones le da el tiempo y el enfoque necesario para investigar sobre el verdadero coste de las acciones de los superhéroes, dando lugar al detonante del resto de la historia.

La novela va de más a menos, ya que a pesar del interés que puede tener al principio la investigación sobre los superhéroes, conforme van avanzando las páginas se va tornando en una persecución quizá innecesariamente cruel. Aunque al fin y al cabo no debería sorprendernos nada de esto ya que estamos hablando desde el punto de vista de «los malos», siempre gusta que haya alguna posibilidad de redención. Y el hecho de que todo sea orquestado por una persona aparentemente normal, nos hace reflexionar aún más sobre qué se considera bueno y malo, e incluso moral.

La novela cierra todas las tramas, pero es cierto que tiene material suficiente para una continuación, que ya veremos si ve la luz.

In the Black

Este libro y su autor han sido víctimas de una injusta campaña de difamación en Goodreads con un montón de puntuaciones negativas incluso antes de su puesta a la venta, probablemente por las opiniones políticas de Tomlinson. De esta forma, resulta muy difícil hacerse una idea sobre la calidad del libro tomando esta sola referencia, pero si queréis una reseña espero que equilibrada, aquí la podréis encontrar.

In the Black se define como ciencia ficción militar e indudablemente la mitad de la novela se ajusta perfectamente a esta definición, pero lo que no se comenta es que también tiene una curiosa parte de thriller empresarial que complementa y equilibra la trama para ir ofreciendo cambios de perspectiva que le vienen muy bien a la historia y que, como suele pasar, alcanzarán un punto común en algún lugar de desarrollo de la historia.

Mi parte preferida es la militar propiamente dicha, con una nave patrullando la frontera establecida entre los humanos y los alienígenas tras una guerra que aunque ha acabado, sigue teniendo en vilo a las dos razas enfrentadas. Cuando empiezan a desaparecer de manera misteriosa los satélites espía que vigilan la zona, saltan las alarmas. La capitana Susan Kamala habrá de investigar el tema con cuidado de no traspasar la fina línea que convertiría en agresión militar sus actos. Se trata de una protagonista fuerte y decidida, pero no por ello menos humana. Me encanta cómo la describe el autor y cómo sus actos van encaminados a defender lo que cree justo, aunque pueda parecer contradictorio con las órdenes recibidas. Esta sección del libro tiene algunos toques de primer contacto, pero no se dedica a explorar esta parte en profundidad, quizá generalizando en demasía el honor guerrero.

La otra mitad del libro, el thriller empresarial, es menos atractivo para mí. En esta ocasión el foco se centra en el mandamás de una de las compañías humanas más importantes. Podría haberse aprovechado para realizar algo de crítica social, ya que vemos las tremendas diferencias entre los CEOs de los grandes conglomerados empresariales que dictan el futuro de muchos mundos y el resto de los mortales, pero es algo que se da por hecho y hay cierto aire de propaganda de superación de los problemas por tus propios méritos que no resulta para nada convincente. Sin embargo, mi principal problema con esta parte del libro es la resolución un tanto chabacana del conflicto entre el infiltrado en la compañía y el máximo dirigente, que es decepcionante. Con la cantidad de recursos a su disposición tener que recurrir a algo tan poco lógico me sacó totalmente de la novela. Menos mal que estaba ahí la capitana Kamala para animarme.

Lo que tampoco se indica claramente en la portada es que esta es la primera entrega de una serie, ya que el final es un continuará de libro de esos que te estampan en las narices y se te queda cara de tonta. Supongo que leeré la continuación cuando esté disponible, ya que son más los pros que los contras del libro, esperando que mejore esos aspectos que tanto me han chocado.

Portada de Shards of Earth

No hace falta mucho para convencerme de leer lo que escribe Adrian Tchaikovsky, de hecho diría que mi mayor impedimento es LO MUCHO que escribe. Pero es que cuando se anuncia una nueva saga de space opera y con esta belleza de portada, el medidor del hype directamente explota.

Por si la imagen no os había convencido, mirad la sinopsis:

Eighty years ago, Earth was destroyed by an alien ‘Architect’. Some escaped, but millions died. So to protect its colonies, humanity shaped the minds of Idris and others into weapons and sent them into battle. Then the Architects disappeared.

Heroes like Idris have been forgotten, and he’s glad of it. He’d rather retire to a shabby salvage vessel than be anyone’s living weapon. Until this small ship makes a huge discovery.

Hunted by gangsters, governments and spies, Idris and his allies race across the galaxy searching for answers. For they have something of incalculable value that many would kill to obtain. They have proof the Architects are back, and that the war never really ended.

Mi traducción:

Hace ochenta años, la Tierra fue destruida por un alien arquitecto. Algunos escaparon, pero millones murieron. Para proteger sus colonias, la humanidad ha formado las mentes de Idris y otros como armas y los ha mandado a la batalla. Los arquitectos desaparecieron.

Los héroes como Idris han caído en el olvido y a él le parece bien. Prefiere su retiro en una cochambrosa nave de recuperación que ser el arma viviente de nadie. Hasta que su pequeña nave hace un gran descubrimiento.

Perseguido por gánsteres, gobiernos y espías, Idris y sus aliados recorren la galaxia en busca de respuestas, ya que tienen algo de valor incalculable por lo que muchos matarían. Tiene la prueba de que los arquitectos han vuelto y que la guerra nunca llegó a finalizar.

Mi única posible respuesta a esta información sería: ¿cuánto falta para mayo?