The Quantum Dawn

No me entra en la cabeza que las novelas de Derek Künsken sigan inéditas en español, porque son un clarísimo exponente de ciencia ficción dura escrita con rigor científico pero también con alma, o quizá sea por eso mismo, no lo sé. En esta ocasión os voy hablar de The Quantum Dawn, la cuarta pero no última entrega de su saga The Quantum Evolution.

San Derek Kunsken patrón de las amistades bienaventuradas, además es buena persona y ha puesto un resumen de sus tres libros anteriores al principio del cuarto, para regocijo de señoras de mediana edad que disfrutan de sus obras, pero que carecen ya de la frescura mental para recordarlas tras años de haberlos leído.

Tenía mucho interés por ver cómo afrontaba el autor canadiense este libro, ya que el principal protagonista de las demás historias no iba a estar disponible en esta y ahí podía haber un punto de inflexión en la saga. Es cierto que ha ido creando una panoplia de personajes secundarios que son muy interesantes, pero en cierto modo carecen de la personalidad atrayente de Belisarius, que de manera aparentemente fácil conquista cada escena, si se apellidara Carisma en vez de Arjona le vendría como anillo al dedo. La apuesta por los otros le sale bien a medias, ya que la novela es perfectamente disfrutable, pero los zapatos que tenían que llenar les siguen quedando un poco grandes.

Künsken decide jugárselo el todo por el todo y también amplía EXTRAORDINARIAMENTE el marco temporal que abarca la novela. Estamos hablando de unas cifras tan exorbitadas que resulta complicado hacerse una idea de la escala temporal en la que se desarrolla la historia, al nivel de los relatos más exagerados de Robert Reed. Quizá por esto mismo hay momentos en los que perdemos las referencias y simplemente nos dejamos llevar. Aunque hay escenas de acción y especulación tanto biológica como cuántica, es difícil no perderse en el piélago oscuro del universo en el amanecer de los tiempos. Quizá por esto mismo es una obra a la que le cuesta arrancar, pero una vez que entra en materia, en los dos últimos tercios del libro, resulta cautivadora.

¿Paradojas temporales? Póngame cuarto y mitad. El tratamiento de los viajes en el tiempo sigue siendo exquisitamente puntilloso, a veces hasta un nivel irritante, tanto en el cumplimiento de lo que está por venir como en la ocultación de información para no caer en paradojas. ¿Y qué decir de las modificaciones genéticas de los humanos base? Cuando ya creíamos que lo habíamos visto todo, el autor crea otra ¿especie? que es una nueva vuelta sobre el homo quantus. Simplemente fascinante.

Recomiendo encarecidamente la lectura de esta saga así como de la duología paralela Venus Ascendant. Es difícil encontrar mejor ciencia ficción dura en el panorama actual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *