Cada libro de Gareth L. Powell que leo viene cargado de diversión y ciencia ficción de puro entretenimiento, así que Jitterbug es otro claro ejemplo de la obra del británico. En este caso la premisa es muy curiosa, cada cierto tiempo los planetas más alejados del sistema solar comienzan a desaparecer y sus elementos esenciales se van convirtiendo en una esfera de Dyson que rodea parte del sistema solar. Los humanos desconocen cómo se está llevando a cabo esta gargantuesca operación, pero ven la oportunidad perfecta para habitar los elementos que conforman la esfera, curiosamente perfectamente optimizados para la existencia humana.
La Jitterbug que da título a la novela es la nave sintiente de Copernicus Brown, cazarrecompensas que junto a su variopinta tripulación recorre las nuevas estructuras y los planetas que aún quedan en el sistema solar tras los pasos de piratas espaciales y otra gente de malvivir. Todo cambiará cuando en uno de estos viajes localiza a una superviviente de un ataque pirata que guarda bastante más secretos de los esperados.
Jitterbug es un libro sencillo y bastante directo, que trata temas como la familia encontrada y que diluye la ciencia de la ciencia ficción para que no se pueda convertir en un mal trago para nadie, aunque siga presente en la novela. Lo más recomendable del libro son sus personajes y las interrelaciones que el autor nos va mostrando, tanto las que están más afianzadas en el tiempo como las que van surgiendo según las circunstancias y los vaivenes de la vida. En este sentido la obra tiene un cierto regusto a ciencia ficción clásica, quizá uno de los marchamos de Powell, pero no añeja ni polvorienta. Si bien es cierto que el desarrollo de los acontecimientos no deja de ser algo previsible (bien por que las pistas que ha dejado el autor son bastante obvias o bien por que ya tenemos muchos tiros dados en esto de la space opera), el ritmo del libro no decae en ningún momento y sigue siendo divertido en sus algo más de 300 páginas.
Jitterbug es una de las obras más ligeras de Powell, conformando una puerta de entrada perfecta para sus otras obras de ciencia ficción más especulativa.


