Veil of the deserters

Veil-of-the-Deserters-Cover2-200x300Hace ya más de un año que leí la primera novela del escritor Jeff Salyards, que a pesar de sus defectos me gustó y hemos tenido que esperar hasta ahora para poder hincarle el diente a su continuación, Veil of the deserters, donde consigue pulir esos problemas con el ritmo de los que hablábamos.

La narración es una continuación casi inmediata de lo que ocurrió en la primera entrega, pero para los que no recordamos perfectamente el libro, Jeff va dejando caer insinuaciones y pistas que nos permiten entrar en situación rápidamente, sin aparente esfuerzo por nuestra parte.

La historia nos la relata Arkamondos, el cronista contratado por la compañía del capitán Braylar Killcoin para dejar constancia de sus hechos, aunque realmente su papel más destacado será como traductor de legajos antiguos que poseen los Syldoon. Me parece destacable la evolución de este personaje, ya que vemos cómo se va transformado de joven inocente en adulto encallecido por las experiencias sufridas. La dura existencia del soldado profesional también se ve reflejada a lo largo de las páginas, donde asistimos a emboscadas, cabalgatas sin descanso, momentos de terror a la espera del ataque enemigo y momentos de absoluta tranquilidad (casi de aburrimiento) cuando hay que encargarse de tareas cotidianas, como el forraje o el cuidado de las armas.

Menos interesante me parece la rivalidad entre Braylar y Soffjian, su hermana; así como la incipiente historia de amor en la que se ve envuelto Arki, que se me antoja previsible y poco original. Los personajes sí que están bien desarrollados, es su relación la que no me parece creíble.

Una de las cosas que más llama la atención en la historia es la realista narración de los combates y la predilección del autor por las armas a dos manos y astadas, algo poco frecuente en la fantasía al uso donde se da prioridad a la consabida espada en aras de la agilidad y la rapidez. Por las páginas de Veil of the deserters veremos desfilar alabardas, naginatas, berdiches… que palidecen en comparación con uno de los puntos principales de la historia, que da nombre a la trilogía, Bloodsounder, el arma maldita.

salyards-in-actionEn uno de los momentos más tensos de la narración podemos conocer cómo se formó el vínculo indisoluble entre el capitán Killcoin y su arma, así como ver algo más del pasado de este mundo abandonado a su suerte por los dioses. Resulta llamativo el world-building desarrollado por Salyards,  la existencia de una magia de la memoria y de la percepción me parece muy acertada, así como el abandono a su suerte de la raza humana por parte de los dioses.

Un problema que se puede presentar en la lectura de Veil of the deserters es la longitud de la obra, nos encontramos ante un texto realmente largo. Si compensa o no el tiempo que es necesario dedicar a su lectura es cuestión de cada uno, yo no tengo dudas. Si la tercera entrega de la historia tiene estas dimensiones y este interés, que me vayan apuntando ya en la lista de ventas.

Y como añadido a la reseña, el autor nos ha concedido una entrevista que esperamos publicar en breve. Ya veréis qué cosas más interesantes nos cuenta.

Nominados Hugo 2014: Short story

Los relatos cortos de este año me parecen buenos en general, aunque los que más me gustan son “The Ink Readers of Doi Saket” y “The Water That Falls on You from Nowhere”, me gustan tanto que no sé cuál votaré en primer lugar, la verdad.

rachel“If You Were a Dinosaur, My Love” de Rachel Swirsky

Este relato apunta directamente a la fibra sensible del lector, pero que no acaba de alcanzarla, al menos en mi caso. La historia de amor, pérdida y sufrimiento que se relata es trágica, pero la aproximación con comparaciones le hace perder fuerza.

Sí que me parece muy interesante el uso de la anadiplosis durante todo el relato, que consigue concatenar cada párrafo con el siguiente de una forma muy atractiva. La longitud de la historia es la adecuada para no llegar a cansar al lector con este recurso.

thomasolde“The Ink Readers of Doi Saket” de Thomas Olde Heuvelt

Me gustó mucho la primera historia que leí de este belga, incluso llegué a votarlo en los Hugo del año pasado. A pesar de que el tono de cada historia es totalmente diferente, es el adecuado cada uno en su estilo. Esto es bueno en un autor, ya que demuestra que tiene recursos para seguir produciendo historias variadas.

La historia en sí está situada en Tailandia. Las personas que quieren que sus deseos se hagan realidad los depositan escritos sobre el río y la corriente los lleva al pueblo Doi Saket. Allí atrapan todos los deseos y mediante una ceremonia los convierten en realidad. ¿O son solo consecuencias de las casualidades?

Me ha recordado a las historias de Barry Hughart del maestro Li y Buey número ocho, aunque sea en versión condensada, y tiene cierto toque a lo Ken Liu.

sofia“Selkie Stories Are for Losers” de Sofia Samatar

He vuelto a leer este relato multinominado, aunque ya lo hice para los premios Nebula y sigue sin conectar conmigo.

DSC08101“The Water That Falls on You from Nowhere” de John Chu

Maravillosa historia sobre las relaciones humanas y cómo se pueden ver afectadas por la obligación de decir la verdad. En el mundo que nos presenta Chu, si alguien miente llueve sobre él, esté donde esté.

El autor utiliza esto para explorar cómo un hijo puede declarar su homosexualidad a los padres, algo que lleva ocultando desde hace siempre. En el trasfondo de la historia está la dificultad de comunicación que tenemos los seres humanos,  incluso hablando el mismo idioma (algo que no hacen todos los personajes de la historia) pero gracias a la lluvia, se eliminan las mentiras piadosas de la ecuación. Lo cual, a la larga, resulta liberador.

¿Qué os parecen los relatos este año?

Two serpents rise

Two Serpents RiseEste año ha vuelto a salir nominado al premio John W. Campbell (recordemos que no es un Hugo) Max Gladstone, a quien tuvimos el privilegio de entrevistar. Estoy  muy contenta con esta nominación, de hecho quizá el premio del que tengo más interés por ver el desenlace es éste (aunque Max tiene una competencia muy dura con Naam y Samatar). Aproveché esta circunstancia para leer “Two serpents rise”, la segunda entrega de la Craft Sequence.

Gladstone se libra de un plumazo de todos los problemas típicos de una segunda novela, ya que ni los personajes ni la localización son los mismos. El mundo en el que se sitúa la acción sí que lo es, por lo que los que hemos leído “Three parts dead” estamos familiarizados con el trasfondo (la magia a través de contratos, la guerra que destruyó a los dioses, el uso de partes de alma como moneda de cambio…) pero el desarrollo es muy diferente.

De una forma similar a los reinos de taifas, cada ciudad del mundo funciona de una manera distinta e independiente. Los dioses que antes protegían cada enclave exigían un pago diverso.  En Dresediel Lex, la desértica ciudad donde se desarrolla la novela, los dioses cobraban este tributo mediante sacrificios humanos de un modo similar al de las deidades precolombinas.

Aquí me encuentro con el primer problema de “Two serpents rise”, aunque éste es algo personal. No puedo evitar comparar esta descripción de sacrificios humanos y mitos con la serie Obsidian and blood, de Aliette de Bodard y el libro de Gladstone no tiene el mismo rigor documental, las fuentes de las que beben son similares pero el resultado es muy desigual.

Salvando este escollo, que como digo es muy personal, la historia de Caleb  también es bastante típica. Es el hijo de uno de los últimos defensores del antiguo orden pero trabaja en la empresa del destructor de dioses de su ciudad. Su vida transcurres entre juegos de azar y control de riesgos, su trabajo.  Cuando está investigando un ataque a las fuentes de agua de Dresediel Lex (su recurso más valioso) conoce a Mal, una cliff runner que enseguida le fascina.

Uno de los puntos fuertes de Max es la descripción de las escenas de acción, algo en lo que quizá el ayuda su práctica de la esgrima. Hay diversos enfrentamientos que se explican de una forma muy plástica que no resulta confusa, lo cual es de agradecer. Gladstone también utiliza la afición de Mal para mostrar el tejido de magia que cubre la ciudad.

Por desgracia, la trama es bastante previsible, no como en “Three parts dead” y aunque las escenas estén bien narradas y los momentos de acción estén dosificados para que no se pierda el interés en la historia, el final se ve venir desde lejos. Y es una pena, ya que las ideas básicas (la ciudad que necesita agua para vivir que antes la obtenía de los dioses y ahora la saca de otras fuentes, la lucha de los antiguos creyentes por volver a instaurar las tradiciones…) son buenas y el libro está bien escrito, pero peca de falta de originalidad.

Sin embargo, hay una esperanza con la parte final de “Two serpents rise” y es que deja el terreno preparado para que ciertos personajes vuelvan a aparecer en otra entrega que promete ser más interesante, con una misión muy clara en mente, finalizar lo que quedó inconcluso.

Kabu Kabu

KabuKabu-500También puedes leer la reseña de este libro en Sense of Wonder.

Esta es mi primera aproximación a algo de la escritora Nnedi Okorafor, ya que aunque hace tiempo que le tenía el ojo echado a “Who fears death” al final por una causa u otra nunca me ponía a leerlo. En las ocasiones en que los relatos que comento estén online he puesto un acceso para que podais disfrutar de ellos. Y si os hacéis con el libro completo, recordad que al final la autora ha anotado las historias, con lo que se alcanza una nueva profundidad en la lectura.

The magical negro

La autora utiliza este corto relato para denunciar la falseda de los mitos sobre los negros (o cualquier otra minoría) mágicos como también hizo en este artículo.

Kabu Kabu

Esta historia sirve como perfecta carta de presentación de Nnedi (aunque fuera escrita en colaboración con Alan Dean Foster), ya que toca varios de sus temas fetiche (la vuelta a Nigeria de emigrantes, la mitología propia de esta país, un cierto toque de realismo mágico…). Además está muy bien escrita, tanto que la nominé a los premios Hugo de este año, pero finalmente no salió elegida.

The house of deformities

Esta es la primera publicación de Orokafor y aunque tiene sus fallos, ya dejaba entrever su potencial. Me gusta especialmente cómo da importancia a la relación entre hermanas que aunque parece que se odian a muerte no pueden vivir una sin la otra.

The black stain

Con un tono decididamente mitológico, esta historia digna de pertenecer a la tradición oral de cualquier país recuerda algo a la historia de los dioscuros, pero es en realidad es un crítica sin piedad al uso de la violación como arma en un genocidio. Muy dura.

How Inyang got her wings

Esta es el origen del personaje Arro-yo, que aparecerá en más relatos a lo largo de esta compilación. Aunque el principal interés de la autora parece ser contar la historia de los windseekers, seres con capacidad de volar, a mí lo que me ha parecido escalofríante es la descripción de una ablación que aparece solo de pasada y que no puedo borrar de mi mente.

On the road

Esta historia de terror tiene imágenes muy impactantes y consigue su objetivo.

Spider the artist

Otro tema recurrente en las narraciones de la autora de ascendencia nigeriana es la explotación por parte de las potencias extranjeras de los recursos petrolíferos de su país. Cuando las tuberías que llevan el oro negro peligran, se crean unos robots cuyo único fin es destruir a cualquiera que se acerque a ellas. Pero, ¿hay algo más tras estos fríos seres? Si quieres leer esta historia en español, está presente en la antología Terra Nova 2.

The ghastly bird

Esta historia sobre el pájaro dodo es de las más flojas de la colección, con un final precipitado acorde con el desarrollo.

The winds of Harmattan

Otra historia de Arro-yo, que no hace caso a los consejos de sus mayores y acaba pagando las consecuencias.

Long Juju Man

Una especie de cuento aleccionador para no fiarse de los extraños.

The carpet

Una historia casi autobiográfica sobre la visita que Nnedi y su hermana realizaron a Nigeria en ausencia de sus padres.

Icon

Aquí vemos reflejado el desprecio con el que el mundo occidental trata los problemas africanos, ya que las guerras solo se cubren por periodistas buscando el próximo premio Pulitzer. Pero nunca se sabe cuándo se podrán volver las tornas.

The popular mechanic

Interesante mezcla de biopunk y crítica social donde se vuelven a mencionar temas como las explotaciones petrolíferas en Nigeria y la experimentación con seres humanos para conseguir mejor que se exportarán al primer mundo.

Windseekers

Nueva aparición de Arro-yo, pero en esta ocasión la historia de la windseeker, que implica reencarnaciones, resulta más confusa.

Bakasi man

Las historias finales de la recopilación agudizan su tono de reivindicación política y quiza en este “Bakasi man” sea donde más se note esta tendencia. El poder corrompe incluso a aquellos que se declararon nuestros amigos en primer lugar.

The baboon war

Basada en hechos reales, por lo menos en principio. Hay niños que no tienen fácil ir a la escuela.

Asunder

Preciosa historia de amor de dos personas destinadas a ser una sola que se complementan aún más cuando se reafirma su individualidad.

Tumaki

Los temas postapocalípticos parecen estar de moda. En esta ocasión se mezcla con la discriminación a las mujeres, que llevan burka por necesidad, las mutaciones humanas y los avances tecnológicos. Un cóctel explosivo que da lugar a un relato muy recomendable.

Biafra

Última historia de Arro-yo donde se critican la guerra exponiendo sus terribles consecuencias para las personas implicadas, las muertes, el sufrimiento sin fin y la inutilidad de unas fronteras creadas ad hoc.

Moom!

“Moom!” es el prólogo de “Lagoon” una novela de muy reciente publicación. Al carecer de contexto no me atrevo a juzgar el relato, pero me ha resultado muy desconcertante.

The palm tree bandit

El material del que se crean las leyendas son pequeñas historias que se van adornando, como se ve en este “The palm tree bandit”.

La recopilación me ha parecido bastante buena, pero os aconsejaría si la vais a leer que os toméis un tiempo entre cada relato e intercaléis otras lecturas, ya que si no puede llegar a parecer repetitiva la aparición de ciertos temas fundamentales para la autora.

Terra Nova volumen 1

Terra Nova 1Hace unos meses gané en un concurso la versión electrónica de “Terra Nova volumen 1”, pero inexplicablemente ha permanecido durmiendo el sueño de los justos en mi lector de libros electrónicos hasta ahora.

El zoo de papel de Ken Liu

Ya había leído y releído “The paper menagerie” pero da igual, siempre acabo llorando con esta magnífica historia familiar con un toque de fantasía. No es de extrañar que ganara tantos premios en su año. Este relato es una forma tan potente de empezar la antología que por fuerza desmerece los que vienen a continuación.

Deirdre de Lola Robles

Este relato en primera persona por una mujer que, cansada de buscar pareja, recurre a un servicio de androides de acompañamiento busca una profundidad ética que no llega a alcanzar en ningún momento. Aunque trata sobre temas como el libre albedrío y la esclavitud de no tener opciones, en realidad no explora las posibilidades de cada elección, es un monólogo sin variaciones. No está mal escrito pero no es memorable.

Recuerdos de un país zombi de Erick J. Mota

He tenido que esforzarme muy mucho para leer este texto de Erick J. Mota porque la temática zombi me repugna. Entiendo que es óptimo utilizarla como metáfora para describir ciudadanos pasivos a los que solo les interesa el opio de turno (llámese cerebro, culebrón o partido del siglo) pero es superior a mis fuerzas enfrentarme a algo (libro, película…) en lo que se atisbe la temática zombi.

Dicho esto, es cierto que el relato está bien hilvanado, a pesar de su talante aleccionador e incluso formativo en ocasiones. No es excesivamente original en el desarrollo y en la conclusión, de la que no voy a decir nada por si queda alguien por leerlo. Precisamente en esta parte final pierde parte de la credibilidad ganada durante el resto del relato por soltar una parrafada digna de un Neal Stephenson desbocado (pero sin el mismo dominio de la materia, me temo). Resulta interesante ver algo de ficción de otros países que comparten nuestro idioma.

Enciende una vela solitaria de Víctor Conde

Menos mal que en la entradilla se explica de qué va el cuento, porque lo que es la historia no deja nada claro de qué estamos hablando (crítica a las redes sociales). Y no lo deja claro porque lo mismo podría referirse a cualquier otra cosa, con una serie de imágenes lisérgicas que buscan impactar pero que como mucho consiguen asquear, con una utilización de lo grotesco que roza lo irrisorio y con una historia sin pies ni cabeza en la que el autor incluso se permite inventar palabras  que son bofetadas en la cara. No entiendo cómo se ha seleccionado este relato, la verdad.

Cuerpos de Juanfran Jiménez

Los intercambios de cuerpo y mente dan mucho juego, casi podrían dar lugar a un subgénero. En este caso, lo que comienza como periodo vacacional en un cuerpo alquilado, acaba con un complot de alcance internacional. El tempo de la historia está bien llevado, aunque en ocasiones el autor llega a abusar del cliffhanger y hay alguna que otra casualidad demasiado bien situada para que avance la trama.  Aun así, la lectura es entretenida y bastante absorbente.

Un día sin papá de Ian Watson

Cuando las presiones financieras y las posibilidades tecnológicas de un futuro cercano hacen que sea habitual “alojar” en la mente de nuestros mayores en nuestro cerebro,  se abre un nuevo plantel de posibilidades  y decisiones éticas. Si tu padre está en tu cabeza, ¿actuarías de la misma manera o verías coartada tu libertad?

El relato profundiza en estas ideas pero, a mi entender, su función principal es criticar la institución matrimonial que se prolonga en el tiempo como alianza económica y no como unión entre personas.

Memoria de Teresa P. de Mira Echeverría

Esta historia empieza con un marcado tono bradburyano en “Crónicas Marcianas”, pero pronto dejar ese prometer inicio para caer en una historia que no se sostiene mucho, basada en la posibilidad de condicionar el presente por tener memorias de los posibles futuros. Y es que la ingeniería genética que permite crear a los nativos que terraformarán Marte es indistinguible de la magia, les da memorias futuras, los hace hermafroditas y cada vez que la autora necesita algo, casualmente lo tienen. La historia avanza dando tumbos, aunque pueda tener algunas ideas interesantes.

El ciclo de la vida de los objetos de software de Ted Chiang

Chiang es un autor tan meticuloso con sus relatos que su producción es escasísima, pero nos compensa con el sentido de maravilla que emana de cada uno de sus cuentos.
En esta ocasión, utiliza sus conocimientos sobre software para hablar sobre las posibilidades realistas de desarrollo de la inteligencia artificial. Los digientes, seres de software creados por una empresa a modo de mascotas virtuales, son capaces de aprender gracias a los cuidados de sus dueños y, por lo tanto, cambian con el tiempo.

El autor nos muestra la evolución a través del tiempo de estos seres digitales, teniendo en cuenta problemas de toda índole, como la obsolescencia de las plataformas que dan sustento a estas creaciones (no puedo dejar de recordar la información que hay en video VHS que se ha perdido con los cambios de tecnología) o la posibilidad de que los digientes sean seres jurídicos.

Como ejercicio formal y como exposición el trabajo me parece impecable, pero el resultado final no deja de ser frío, como los propios digientes.

Aunque debo haber sido la última persona en leer “Terra Nova volumen 1”, he de decir que estoy contenta de haberlo hecho. Es cierto que la diferencia de calidad entre los relatos traducidos y los originales existe, pero también es cierto que como el español es mi lengua materna, puede que exija más a mis lecturas en este idioma, ya que la conozco mejor. “Terra Nova volumen 2” anda rondando por la casa, y espero tener la oportunidad de leerlo pronto.

Aleksis Strogonov

strogonovEn una visita relámpago que hice al Salón del Cómic de Granada, me hice con este integral de Jean Régnaud y Emile Bravo. A Régnaud no lo conocía, pero Bravo me parece una maravilla del noveno arte, y espero que sigan publicando su obra en español.

Los tres tebeos que constituyen el tomo son “Bielo”, “Kino” y “Tamo”. En ellos se desarrollan las aventuras, más bien desventuras de Aleksis, un joven ruso, no sé si idealista o ingenuo, que va pasando por varios países a principios del siglo pasado.

La situación en Rusia a comienzos de la revolución bolchevique, en Alemania antes de la ascensión al poder de Hitler o en los Balcanes con sus luchas intestinas dan a los autores el marco perfecto para afilar un humor negro y una sátira acertada sobre las miserias humanas.

Por sus páginas vemos desfilar seres humanos de todo tipo que muestran sus bajos instintos y pasiones oscuras ante la indiferencia del protagonista. Sin temor a mostrar la realidad, los autores nos enseñan violaciones, asesinatos, asaltos, bombardeos… que contrastan aún más con el dibujo de Bravo más acorde a un público infantil, que ya pudimos disfrutar en “Una asombrosa aventura de Jules” o “Spirou : diario de un ingenuo” (con bastantes similitudes pero muchas diferencias con la obra de la que estamos hablando).

Me gustan los recursos utilizados por Bravo para el dibujo y la narración, en especial esa página del World Report donde se detallan los avatares de los enfrentamientos fraticidas de los futuros yugoslavos, donde casi sin palabras vemos el sinsentido de la guerra.

En cuanto al guión, se convierte en una parte fundamental de la historia porque todo el humor corrosivo de Règnaud se vuelca en mostrar la condición humana de los protagonistas.

Pero Aleksis cambia a lo largo del tiempo, no puede ser de otra forma. El joven luchador por la libertad del pueblo ruso que comienza su andadura con su hermano pequeño no es la misma persona que quiere llegar a París desde los Balcanes cuando terminamos de leer el tomo. Y nosotros, tampoco.

Kontakt

kontaktYa había tenido un primer contacto con la ciencia ficción croata pero gracias a Cheryl Morgan pude tener acceso a una copia de esta antología con relatos de muy diverso origen pero de calidad bastante alta.

Bloodhound de Milena Benini

Las modificaciones genéticas a las que se sometió el protagonista de esta historia aumentaron de tal forma sus habilidades sensoriales que cuando se sospecha que han secuestrado a su vecina no le queda más remedio que adentrarse en el bosque a buscarla.

La historia es entretenida y se deja leer. La idea de humanos y animales con capacidades aumentadas no es original, pero gracias a esto y a la forma de expresarse de Benini el cuento es divertido.

Hi-Tech Sex Lib de Dalibor Perković

¿Una máquina de viajes en el tiempo de uso casero? ¡Póngame dos! Una pareja compra un aparato para viajar en el tiempo y así aprovechar más las horas del día, trabajando en equipo con sus yoes del pasado. Irremediablemente, acaban utilizándolo para llevar a cabo todo tipo de combinaciones sexuales, pero algo acabará saliendo mal.

Aunque el viaje en el tiempo está más que visto en la ciencia ficción, siempre se puede sacar provecho de este tropo para explorar otros campos. Perković aprovecha para plantear una discusión sobre el libre albedrío (si ya has estado con tu yo del futuro, ¿te obliga esto a viajar al pasado?) aderezado con toques sexuales que añaden picante a la historia. Recomendable.

Give me the shuttle key! de Tatjana Jambrišak

La exploración espacial es un campo abonado para la ficción. Los protagonistas de la historia son un matrimonio lineal, muy heinleniano, compuesto por dos mujeres con sus peculiaridades y tres hombres sincronizados.

Con cierto sabor a ciencia ficción de la edad de oro, pero que se deja leer, este relato resulta muy entretenido a pesar de ser bastante previsible.

The corridor de Darko Macan

Esta historia me ha recordado poderosamente “Il deserto dei tartari” de Dino Buzzatti (salvando las distancias) por ese sentimiento de espera infinita del enemigo que no acaba de llegar, en el que los jóvenes de cada generación desperdician sus vidas en la indolencia de la pasividad. La exaltación de la inmovilidad como forma de promoción y la locura como consecuencia de la soledad son otros temas trascendentes que se tratan en este impresionante relato.

The dead de Aleksandar Žiljak

No me gustan las historias de zombis y esta no es una excepción. Entiendo que se utilice como recurso para hablar sobre la alienación de los obreros en las cadenas de montaje, pero los detalles gore son insalvables para mí.

koranaRiver fairy de Ivana Delač

La fantasía también está presente en esta recopilación. Desde tiempos inmemoriales se ha dotado a las fuerzas de la naturaleza de personalidad para contar relatos en la tradición oral y escrita de la humanidad. En este caso, el protagonista es el río Korana, cuya presencia femenina inunda todo el paisaje a su alrededor hasta que los humanos comienzan a poblar su ribera. Al principio el hada observa curiosa y casi encariñada los esfuerzos de los hombres por establecerse en su nuevo hogar, pero pronto la miseria y la guerra se cobra su precio.

Me ha gustado mucho esta alegoría de los resultados de la guerra fraticida de los Balcanes.

De cadenza de Danijel Bogdanović

Un relato erótico en el espacio que no pasa de ser una simple concatenación de escenas sexuales.

Everytime we say goodbye de Zoran Vlahović

En esta creativa historia se mezclan distintas percepciones del tiempo, ideas como el sacrificio temporal a cambio del bienestar futuro de nuestros descendientes, nanotecnología y batallas espaciales. ¿Se puede pedir más?  Pues hay más, este relato fue mención honorífica en los premios de traducción Science Fiction and Fantasy Translation Awards.

De los mejores de la antología.

Avaleon and the black feather de Katarina Brbora

Mezclando elementos de la Biblia con otros mundos alternativos, Brbora construye una narración un poco alocada que no aporta nada nuevo y que no deja huella.

Time enough, and space de Goran Konvični

Inspirándose en un famoso relato de Heinlein, Goran Konvični nos sitúa en un mundo donde el uso de la bomba atómica no ha provocado la destrucción total, si no “solo” la de las grandes superpotencias,  que en un gesto de caballerosidad antes de la destrucción mutua permiten a la población civil emigrar. El problema en la Tierra es el espacio, ya que los refugiados son acogidos en otros países ya poblados.

Cuando la tensión por las estrecheces aumenta, aparece un vendedor ambulante de espacio. ¿Es un bulo o una nueva tecnología que cambiará el mundo?

El relato es muy entretenido y las extrapolaciones a las que llega son interesantes, aunque el final no me acaba de convencer.

The executor de Zoran Krušvar

Un espléndido colofón para una antología realmente sorprendente.

Un enviado de la Iglesia llega a un pueblo remoto en el que se dice que habita una bruja. El ejecutor mantiene un monólogo dirigido a su Dios mientras investiga los hechos e idea un plan para librar a la aldea de la bruja.

El autor mezcla de forma muy convincente fantasía y ciencia ficción, mientras critica de forma nada velada el fanatismo religioso. Un relato cruel, pero que te deja reflexionando.

Me ha gustado mucho esta antología, me parece un proyecto interesante dar a conocer más allá de las fronteras de cada país los relatos que más sobresalen dentro de la tradición fantástica. El vehículo para esto, obviamente, es la traducción al inglés ya que así se alcanza una audiencia mucho mayor. Es una iniciativa que se podría / debería tener en cuenta en otros países.

iD

portada iDDentro de mi a todas luces insuficiente planificación de lecturas para los premios Hugo, había decidido leer “iD”, de Madeline Ashby. Para ello, se antojaba imprescindible terminar primero “vN”, algo que hice con sumo agrado.

A pesar de que el final de los acontecimientos de la primera entrega dejaban la trama en un tenso status quo que podía dar finalizada la historia, la autora decide desde el primer momento romper la baraja de esta situación, provocando un cambio de protagonista que quizá no le siente bien al libro.

Si en “vN” el carisma de Amy (y por tanto de Portia) era el motor que hacía avanzar la historia, en “iD” esta responsabilidad recae sobre los hombros de Javier, y a veces se torna en una carga demasiado pesada para él. La trama me ha parecido una precipitada huida hacia delante, ayudada por casualidades rocambolescas que dicen poco a favor de la planificación sin duda realizada por la autora.

En su tónica habitual, el prólogo de Ashby es rompedor, prácticamente una historia corta en sí mismo. Ojalá hubiera seguido por ese camino en el resto del libro, explorando el mundo que dio lugar a los vN, pero esta parte perteneciente al pasado no se visita mucho.

La obsesión de todos los personajes por el sexo también me parece desproporcionada. Es la fuerza motriz que genera todos los actos de los personajes “humanos” y es la única arma con la que cuentan los vN para “controlar” a las personas. Pero que todos los planes de Javier para seguir adelante con su búsqueda pivoten alrededor de su indudable atractivo sexual raya lo absurdo.

No todo son puntos negativos. Las distintas ciudades que visita Javier nos permiten vislumbrar diversas soluciones para la coexistencia de humanos y máquinas, desde el modelo Stepford al paraíso de los vN, la mítica Mecha. Me gustan también las menciones al Uncanny Valley y ciertas referencias al problema medioambiental que supone el abandono de metales pesados en el ambiente.

Un grave problema es que en la resolución final del conflicto de Javier con otro personaje la autora hace trampa, saltándose las normas sobre la failsafe en la que ha sustentado la estructura de sus libros.

Mención especial merece el epílogo donde Ashby vuelve a dejarnos claro quién lleva las riendas en este mundo y donde deja preparado un interesantísimo escenario para su siguiente libro.

En definitiva, el ser un libro intermedio en una trilogía no favorece nada a este “iD” que se queda a medio camino de lo que pretendía ofrecer. La pérdida de frescura de las ideas presentadas en “vN” y la preparación de la que se supone será última entrega lastran demasiado al libro. Es una lectura entretenida, pero como novela falla en distintos niveles.

Wolfhound century

wolfhoundComo lectura de ultimísima hora para las nominaciones de los Hugo, @Odo me recomendó este “Wolfhound Century” de un desconocido, al menos para mí, Peter Higgins. Así me gustan las recomendaciones, de libros que nunca hubieras leído si no te los hubieran puesto a tiro pero que luego te encantan.

Lo primero que viene a la mente cuando comienzas Wolfhound es Rusia, aunque el autor en ningún momento utiliza este término. La ambientación eslava es patente en la trama, tanto que el libro se puede considerar una historia alternativa del gigante de los Urales. Se mezclan referencias a la época zarista y la represión de los campesinos con las purgas estalinistas y el terror político, todo aderezado de toques fantásticos típicos del folklore del país. Una mezcla explosiva llevada a buen puerto.

La fantasía en la novela está presente con la inclusión de personajes mitológicos eslavos como la paluba o los gigantes, y también con invenciones propias del autor como los mudjhiks (curiosa la etimología de esta palabra), unos entes terroríficos que una vez decididos a llevar a cabo una acción no cejan en su empeño. La idea de los ángeles caídos que se utilizan como materia prima para diversas invenciones también es original, dando incluso algún toque steampunk (o en este caso, angelpunk) a la historia.

Es sorprendente que esta sea la primera novela de Peter Higgins porque no encontramos ninguno o casi ninguno de los problemas habituales de los escritores noveles. El ritmo se mantiene de forma constante, incluso se podría decir que es trepidante  gracias a la estructura elegida para la narración, basada en capítulos muy cortos con muchos cambios en los puntos de vista del narrador. Hacia el final de la historia esta elección causa algo de confusión cuando se aceleran los acontecimientos y se distancian los personajes, pero el autor consigue salir bien de ello.

La prosa merece una mención aparte, ya que se nota que está muy trabajada, llegando en algunos momentos a alcanzar cualidades poéticas. El autor utiliza en sus exposiciones recursos poco frecuentes, como utilizar los cinco sentidos para situarnos en las escenas. No sólo describe en términos visuales, si no también olfativos o auditivos. Esto dota de profundidad a la historia y nos permite sumergirnos aún más en la ya de por si absorbente narración.

En el apartado negativo de la lectura se encuentra el abrupto final de la novela, que aunque sabemos que forma parte de una trilogía no acaba con cliffhanger ni en un punto especialmente interesante, con lo que nos queda una sensación un tanto extraña. Me gustaría señalar que aunque los personajes son muy interesantes, les falta algo de trasfondo que explique sus actos.  También hay un personaje cuyo uso de la palabra fuck debería glosarse en el libro Guiness de los Récords. Pero esto son sólo detalles que no desmerecen el gran nivel de la obra en conjunto.

La siguiente entrega de la trilogía “Truth and fear” ya está a la venta y no creo que pase mucho tiempo hasta que la lea.

Conservation of shadows

conservationDe un tiempo a esta parte me he descubierto buscando obras de ciencia ficción de autores de orígenes distintos a los típicos estadounidenses o británicos que colmaban mis lecturas, aunque sin renunciar a ellos. Gracias a esta ampliación de campo de lectura, entraron en mi radar mi admirada Aliette de Bodard, Benjanun Sriduangkaew y por último, Yoon Ha Lee. Entre ellas hay bastantes puntos en común salvando las distancias, así que decidí empezar con la recopilación “Conservation of shadows” a ver qué tal.

Ghostweight

Esta es la historia de una venganza llevada hasta extremos insospechados, pero también lo es de las traciones que más duelen, que son las que nos hacemos a nosotros mismos.
Lo primero que llama la atención poderosamente en la prosa de esta escritora es la cadencia pausada de las frases, aún las utilizadas para describir actos atroces.  Las raíces coreanas de la autora se hacen patentes en el uso de animales, tapices y símbolos como abstracciones para las interfaces de uso de las armas. También se aprecian pequeños toques matemáticos  y computacionales para aderezar el relato. En conjunto, el resultado es muy bueno.

The shadow postulates

Las sombras son un poder persistente en las historias de esta escritora. En esta ocasión, una aspirante a magistrado se esfuerza en demostrar corolarios de los postulados de las sombras, que, a modo de demostración matemática; sirven como base para los desarrollos tecnológicos de su mundo. Dentro de la tradición asiática de combinar los conocimientos (la mente) con el equilibrio físico (el cuerpo), también deberá practicar la danza de espadas.

Aunque las ideas eran curiosas y la ejecución buena, el resultado final me ha parecido un poco precipitado.

The bones of giants

Hay magia en las palabras y en la forma en la que las escribimos. En esta magia se basa el relato “The bones of giants” donde asistimos a la formación de un desesperado joven en el arte de la necromancia.

Me gusta el funcionamiento de la magia y el tratamiento de los ghouls, tan distinto a “Throne fo the Crescent Moon”. Sin embargo, la historia es bastante previsible.

Between two dragons

Me ha gustado mucho esta historia de intrigas palaciegas en el espacio, de traición a los aliados por los afanes expansionistas de una persona, pero el tema principal sobre el que gira es otro. Si existe la posibilidad de reprogramar a alguien para adaptarlo a nuestros deseos, ¿se podría utilizar esta tecnología con antelación para prevenir purgas de poder?

Con tintes a lo “1984” (salvando las distancias) esta historia da mucho que pensar.

Swanwatch

El hecho de que los exiliados deban expiar sus culpas no es nada nuevo, pero sí me lo parece que la forma de hacerlo sea crear una obra de arte. Esta es la premisa de “Swanwatch”, donde el exilio consiste en vigilar las naves que parten hacia un agujero negro y el olvido.

La autora utiliza una prosa muy poética para describir lo que realmente puede significar la amistad.

Effigy nights

Me gusta el mensaje que encierra esta historia, en la que los pueblos invadidos deben renunciar a su historia para enfrentarse al enemigo. Tiene incluso un cierto toque de terror hacia el final que no me resulta desagradable en absoluto. La magia de las palabras está presente en muchos cuentos de esta recopilación y en este “Effigy nights” es incluso más palpable.

Flower, Mercy, Needle, Chain

Ya había leído este relato cuando fue seleccionado por John Joseph Adams para su “Other worlds  than these”. Si en aquel  momento me fascinó, he de decir que el relato no pierde con las relecturas, más bien gana profundidad porque entendemos mejor la complejidad implícita.

Iseul’s lexicon

Este cuento ha ido directo a mis nominados para el Hugo, así de impactada me ha dejado. Es un tema recurrente en esta recopilación el uso del lenguaje como arma, pero también su desaparición para reafirmar el poder de los pueblos invasores.  La autora controla perfectamente el tempo de la historia haciendo que no podamos dejar de pasar más y más páginas hasta llegar al final, que resulta adecuado y que trae aparejada una lección que todos deberíamos tener en cuenta, y es que toda acción conlleva una reacción.

Counting the shapes

Dentro de la fantasía más pura, este relato de imágenes deformadas en espejos resulta curioso por las imprecisiones en las que caen los protagonistas por malinterpretar profecías, un tema recurrente en los libros canónicos del género fantástico. Palidece en comparación con los anteriores, pero está bien escrito y es un pasatiempo ligero que apetece leer.

Blue Ink

El problema cuando una antología tiene relatos excelentes como esta, es que los relatos en los que baja el listón destacan más, como es el caso. Esta historia de una batalla en el fin del mundo con reclutas temporales no tiene nada especial que la haga destacar, es correcta pero plana.

The battle of Candle Arc

Esta historia resulta confusa,  la autora desea explicar una batalla y las estrategias desplegadas, pero no acaba de conseguirlo. No quedan claras las maniobras que se utilizan, las unidades involucradas, la magia es voluble… una decepción.

A vector alphabet of interstellar travel

En un estilo similar al “The bookmaking habits of selected species”  de Ken Liu, pero sin alcanzar ese nivel, vemos cómo distintas especies han afrontado la tecnología necesaria para los viajes interesestelares. Formalmente impecable, pero le falta alma.

The unstrung zither

Aunque en un principio la premise del cuento puede resultar interesante (utilizar la música para obtener información del enemigo) me parece que luego la trama se diluye hasta el punto de ser irreconocible.

The black abacus

Un relato sobre los multiples mundos posibles en los que se repite el mismo resultado. No tiene ningún momento especialmente evocador.

The book of locked doors

Este relato sí que tiene un novum original, almacenar personalidades en un libro que luego se puedan utilizar cuando sea necesario para las labores de espionaje. La acción está dosificada de forma elegante y los cambios y giros en el argumento llegan en el momento justo. Muy bueno.

Conservation of shadows

A pesar de dar nombre a la antología, este relato no es el mejor, ni de lejos.

Se trata de volver a contar la historia de la mítica Inanna, de la mitología sumeria. He de reconocer que no capté la referencia, a mí me sonaba más la historia de Démeter y Perséfone. La historia, que quiere ser una mezcla de terror y RPG, no acaba de funcionar.

En resumen “Conservations of shadows” me ha parecido excelente, aunque haya relatos que no me hayan gustado el nivel medio es muy bueno. Recomiendo que cuando lo empieces, tengas en cuenta que al final la propia autora ha anotado cada cuento, con lo que podemos tener acceso a una nueva dimensión de lectura viendo los pensamientos de la autora respecto a cada obra. Es una recopilación muy recomendable.