Nominados al Nebula 2013 : Novelette

Dentro de los nominados a los premios Nebula en la categoría novelette, hay algunas historias que estaban disponibles online de forma gratuita. He aprovechado esta circunstancia para leerlos de forma que me pudiera hacer una idea clara de sus virtudes y defectos. Las otras dos, habrán de esperar otra ocasión.

chris“Paranormal Romance” de Christopher Barzak

“En casa del herrero, cuchillo de palo” parece ser la máxima que rige la vida de la protagonista de esta historia, una bruja especializada en el amor, que puede conseguir mediante sus hechizos renovar la pasión de una esposa desencantada o ayudar a encontrar a alguien a su media naranja. Sin embargo, en el terreno personal las cosas no son tan fáciles.

La historia es amena, pero bastante previsible. Para pasar el rato está bien, pero no creo yo que para ganar un premio.

aliette“The Waiting Stars” de Aliette de Bodard

La escritora francovietnamita continúa explorando su universo de Xuya, y en esta ocasión asistimos de cerca al génesis de uno de los elementos más originales (con permiso de Banks) de este mundo literario, las mentes de las naves espaciales. Esa simbiosis entre electrónica y ser vivo, originado en un vientre humano es una de las características más llamativas de Xuya y, por extensión, de esta novelette.

El dominio del lenguaje por parte de de Bodard sigue sorprendiéndome, así como la expresión de los sentimientos de los protagonistas. Un voto seguro.

Ken Liu“The Litigation Master and the Monkey King” de Ken Liu

Muy al estilo de Barry Hughart en su serie de novelas sobre el maestro Li y Buey Número Ocho, esta historia puede considerarse fantasía o ficción histórica, en esa línea difusa en la que también se encuentra “Los caballos celestiales” de Guy Gavriel Kay. También me ha recordado a la película de Jackie Chan con Jet Li, “El reino prohibido”.

Os preguntaréis por qué pongo tantas referencias, pues es porque ése es el problema de la historia, que recuerda a muchas cosas por que no es original en nada. Y aunque la “moraleja” final es aleccionadora la sensación que deja es la de una historia bien contada, pero ya conocida.

sara“In Joy, Knowing the Abyss Behind” de Sarah Pinsker

Todo un descubrimiento este relato. Una anciana, que ha compartido toda su vida con su marido arquitecto, nos va contando su vida en dos líneas temporales, el pasado y el presente. En el pasado asistimos a cómo se conocen, cómo forman una familia y cómo un suceso concreto cambia sus vidas. En el presente, su esposo es víctima de una apoplejía y le vemos luchar contra la muerte.

El toque de ciencia ficción es leve, pero importante y la historia está contada con mucho cariño, reflejando de una forma amable una historia de amor que es capaz de reponerse tras las adversidades. Precioso.

Tras leer los candidatos a la categoría short story y estos, creo que es cada vez más clara la tendencia hacia el intimismo y la expresión de los sentimientos en los nominados a los premios de ciencia ficción. Veremos si con las otras categorías ocurre lo mismo.

Nominados al Nebula 2013 : Short story

Hace poco se dieron a conocer los nominados a los premios Nebula de este año. Como gran parte de la ficción en formato corto estaba disponible de forma gratuita en la red, decidí leer lo posible para tener una idea para las nominaciones a los Hugo.

matt“The Sounds of Old Earth” de Matthew Kressel

Esta historia es nostálgica y melancólica, me recuerda en cierta manera a algunas historias de Liu Cixin, pero sin llegar al nivel del escritor chino.

Cuando la contaminación en la Tierra alcanza límites insoportables, la humanidad se ha de desplazar a otros hábitats, fabricados con los elementos disponibles en el cinturón de Kuiper. Pero, ¿qué se hará con nuestro mundo?

Vemos reflejado de forma patente el constante conflicto generacional que tiene cada ser humanos con sus descendientes, aunque en este caso se utilice también algunos toques de protesta ecológica e incluso de rebelión social.

Me gusta la forma de terminar la historia con un toque sensible a lo Ken Liu.

sofia“Selkie Stories Are for Losers” de Sofia Samatar

A pesar de que aparece en muchas listas de lo mejor del año pasado, no he llegado a conectar con este relato de selkies.

Es curioso que el año pasado también un relato de la misma mitología y similar en varios puntos fuera nominado a los premios Hugo.

ken“Selected Program Notes from the Retrospective Exhibition of Theresa Rosenberg Latimer” de Kenneth Schneyer

Este relato ha conseguido descuadrarme, porque me ha gustado aunque no sabría indicar por qué exactamente.

Los relatos con un unreliable narrator (narrador poco fiable) son muy interesantes si el autor es capaz de mantener el engaño hasta el final (como en algún libro de Agatha Christie). Sin embargo, Scheneyer en este caso riza el rizo, porque no es que el narrador intente mentir, es que no se entera y somos nosotros los que debemos intentar comprender esta historia de ¿fantasmas? a través de las exposiciones sobre cuadros de una famosa pintora. La estructura elegida para el cuento es muy original, y resultan especialmente clarificadoras las preguntas finales sobre cada cuadro.

rachel“If You Were a Dinosaur, My Love” de Rachel Swirsky

Otro relato destinado a la fibra sensible del lector, pero que no acaba de alcanzarla, al menos en mi caso.

Sí que me parece muy interesante el uso de la anadiplosis durante todo el relato, que consigue concatenar cada párrafo con el siguiente de una forma muy atractiva. La longitud de la historia es la adecuada para no llegar a cansar al lector con este recurso.

sylvia“Alive, Alive Oh” de Sylvia Spruck Wrigley

El comienzo de la historia recuerda a la ciencia ficción de la Edad de Oro, con la conolización de un planeta por parte de científicos. Aunque la idea es residir allí de forma temporal, un problema les impide volver a la Tierra, por lo que han de acostumbrarse a vivir en un entorno hostil.

La historia cambia de ritmo cuando pasa a ser un relato de la relación entre una madre y una hija y como la nostalgia del pasado puede llegar a poner en peligro el futuro.

El título del relato da una pista sobre cómo se desarrollarán los acontecimientos.

En general, el nivel de las historias es bastante buena, aunque quizá se note una tendencia excesiva al sentimentalismo. Bien puede ser una impresión mía, pero precisamente el relato que más destaca es el que se sale de esta tónica “Selected Program Notes from the Retrospective Exhibition of Theresa Rosenberg Latimer” que ha entrado con fuerza en mi lista de nominables. ¿Qué os parece a vosotros?

vN

vN-144dpiAunque no ha recibido las mejores críticas, me apetecía leer “iD” de Madeline Ashby para tenerla presente en las nominaciones a los Hugo, pero para eso era necesario leerme antes “vN”, algo que me alegro de haber hecho.

vN es la forma de nombrar a las máquinas de von Neuman que protagonizan el libro. El leitmotiv de las máquinas de von Neuman, ya explotada en otras novelas como las de Alastair Reynolds, es utilizar todos los recursos disponibles para iterarse. Asistimos a la acción en un futuro no muy lejano, donde una secta religiosa crea estos seres autoreplicantes, que ayudarán a los humanos que queden atrás tras alcanzar la Singularidad.

Sin embargo, el ansiado Rapto no se produce y la humanidad ha de aprender a convivir con estas máquinas, que tienen una condición de seguridad añadida a su programación que hace que se cortocircuiten cuando ven sufrir a un ser humano (ni siquiera pueden imaginar dañarlo). Este failsafe hace que los vN se encuentren a total disposición de los humanos que pueden hacer de ellos lo que deseen. Si este failsafe os recuerda a algo, por ejemplo, las leyes de la robótica de Isaac Asimov, no iréis muy desencaminados, aunque no es exactamente lo mismo Madeline Ashby lo utiliza como punto de apoyo sobre el que articula el desarrollo de la historia.

Todo este trasfondo sirve a la autora para indagar sobre qué nos hace ser humanos en realidad, desarrollando la historia de Amy, una “hija” de una vN y un humano que sigue una estricta dieta para no crecer y no iterar, de forma que su vida se pueda asemejar a la de una niña humana.

La novela se basa principalmente en los personajes, y éste es su punto fuerte, porque asistimos a las decisiones, las dicotomías morales y los sacrificios a los que se tienen que someter Amy y las personas de su entorno para seguir adelante. En este sentido la autora se mueve como pez en el agua dando voz a los distintos vN y humanos con los que Amy se encuentra en su camino.

“vN”, sin embargo, no está exenta de fallos. La importancia de los protagonistas hace que el escenario en el que se encuentran quede muy desdibujado, de forma que no queda claro cómo es el mundo donde habitan estos vN. Por lógica, si varios vN hubieran seguido iterando hasta acabar con todos los recursos no quedaría más que un erial, pero no se nos dice nada sobre esto, ni sobre otros temas que se sobreentienden en el texto (la mítica ciudad de Mecha, Rory…)

Esto no impide que el libro se pueda disfrutar de principio a fin, pero hace que pierda algunos puntos en mi valoración final. No tardaré mucho en leer “iD”, y así podremos ver si Ashby ha pulido esos defectos.

The mad’s scientist guide to world domination (II)

Debido a la longitud de la reseña, he tenido que dividirla en dos. Aquí tenéis la primera parte.

The space between de Diana Gabaldón

Parece que la temática del “científico loco” se le quedaba corta a JJ Adams para completar la antología, por que por mucho que quiera este relato no encaja con la idea que inspira la recopilación ya que lo que mueve la historia es la magia y no la ciencia.

El relato en sí me ha parecido lento y previsible.

Harry and Marlowe meet the founder of the Aetherian Revolution de Carrie Vaughn

Una historia steampunk que se ajusta perfectamente a la temática de la antología, corta, sencilla y entretenida.

Blood and stardust de Laird Barron

Este relato, inspirado claramente en Frankenstein, triunfa en la creación de una atmósfera opresiva en la que los detalles de la brutalidad de los personajes pueden pasar desapercibidos en la historia. Este escenario está increíblemente bien descrito, pero el desencadenante del final de la historia parece un poco traído por los pelos. Es una lástima que esa parte no se haya pulido un poco más.

A more perfect union de L.E. Modessit, Jr.

Aplicar la ciencia a las elecciones para obtener los resultados deseados es el sueño de todo político, pero no así de todo ciudadano.

Rocks Fall de Naomi Novik

Una conversación al borde de la muerte entre un superhéroe y un supervillano que da a entender que no todo es blanco y negro. Se queda en poca cosa, creo que podría haber dado más de sí.

We interrupt this broadcast de Mary Robinette Kowal

Ese aire retro de tarjetas perforadas y cálculos matemáticos a mano es lo que hace especial este relato ambientado en la guerra fría. De los mejores de la antología.

The last dignity of man de Marjorie M. Liu

La premisa de esta historia es interesante, en el mundo real existe una multimillonario de la familia Luthor al que su madre nombre Alexander. Como una profecía autocumplida, dedica sus recursos a parecerse a Lex Luthor cuando no es esa su verdadera forma de ser. Creo que la historia pretende tener un mayor calado moral del que yo soy capaz de extraerle, pero no descarto una relectura.

The Pittsburgh Technology de Jeffrey Ford

A Jeffrey Ford lo descubrí gracias al estupendo blog Cuentos para Algernon, y tengo el firme propósito de investigar más su ficción corta. Esta historia, que parte de una premisa tan interesante como la oportunidad de cambiar tu vida mediante el uso de la tecnología y que está muy bien escrita, no llega a acabar de convencerme. Creo que el autor juega a no dejar clara la verdad, pero no llega a rematar el relato.

Mofongo knows de Grady Hendrix

Por alguna extraña razón, los gorilas inteligentes son un recurso bastante utilizado en los superhéroes, especialmente en los del sello DC. En este relato, Grady Hendrix homenajea a estos tebeos de la eda dorada de los tebeos y también a los relatos puros de aventuras como “Las minas del Rey Salomón”. A su vez, es un recordatorio de nuestro paso temporal por este mundo, tengamos las capacidades que tengamos. Por desgracia, la prosa y la historia no están a la altura de las ideas que se pretenden plasmar.

The food’s taster boy de Ben H. Winters

Esta irregular historia pone fin a la antología. Aunque el transfondo pretende inculcarnos la necesidad de seguir teniendo metas para que la vida tenga sentido, la ejecución no me ha gustado, aunque la resolución si.

En general, la antología me ha parecido de menos calidad que otras recopiladas por John Joseph Adams, quizá debido a que la premisa en la que se basaba era demasiado restrictiva y las historias han sido repetitivas o fuera del ámbito de la colección.

The mad’s scientist guide to world domination (I)

madDebido a la longitud de la reseña, he tenido que dividirla en dos.

Dentro del pack que el editor John Joseph Adams pone a disponsición de los votantes a los Hugo, ha incluído “The mad’s scientist guide to world domination” una recopilación de relatos que me ha dejado un gusto agridulce.

Professor incognito apologizes : an itemized list de Austin Grossman

El tema de esta antología parece creada ex profeso para Austin Grossman, el autor de la divertida “Muy pronto seré invencible”.

En este relato la novia del villano en cuestión (Professor Incognito) accede a su sancta sanctorum secreto y se dispara un programa en el que un holograma se disculpa por los fallos de su relación… y otras cosas.

Divertidísimo.

Father of the groom de Harry Turtledove

Otro relato de eso que te tienen con la carcajada al alcance de la siguiente línea. Un científico loco mezclado con los planes de boda de su hijo. Es gracioso aunque se queda solo en el chiste.

Laughter at the academy : A field study in the genesis of schizotypal creative genius personality disorder (SCGPD) de Seanan McGuire

Parece que el tono general de la recopilación es humorístico, ya que este tercer relato también tiene esa tendencia, aunque no tanto como los anteriores. De una forma sutil, Seanan equipara las ciencias sociales con las ciencias puras, algo que se ha intentado con anterioridad. En este relato detecto ciertos paralelismos con la comparación entre la ciencia ficción hard y soft, aunque seguramente sea una interpretación mía y no la intención de la autora.

Letter to the editor de David D. Levine

Poco a poco va cambiando el tono de esta antología y aunque no se pueda decir que “Letter to the editor” sea un cuento serio, sí que es cierto que expone la carrera de un científico loco desde un punto de vista novedoso. Aunque no llega a ser de estilo epistolar, el cambio del típico narrador omnisciente le viene muy bien.

Instead of a loving heart de Jeremiah Tolbert

La metáfora del hombre de hojalata del mago de Oz como ayudante robot del científico loco de turno le permite a Tolbert hablar sobre temas como la dualidad irreconciliable entre el arte y la ciencia, e incluso vislumbrar la Singularidad. A pesar de estos temas tan interesantes, la historia es demasiado corta para ir más allá de la simple anécdota. Aunque salgan nazis malvados, algo que siempre es de agradecer.

The executor de Daniel H. Wilson

Este relato sobre una IA que gestiona la herencia de una familia a la que hay que vencer para tener acceso a la riqueza está un poco metido con calzador en la recopilación, ya que no hay “científico loco” como tal.

Con clarísimos tintes anime, es más interesante el entorno que vemos en algunos retazos de la historia que la narración en sí.

The angel of death has a business plan de Heather Lindsley

Retomando un poco el tono humorístico con el que empezaba la antología, en este relato se hace uso de una figura algo rebuscada, un consejero para supervillanos, que les ayuda con los problemas habituales : monólogos interminables que permiten al adversario escapar, fijación por la destrucción del archienemigo…

El relato es gracioso y además la línea final le da un último giro que lo completa.

Homo perfectus de David Farland

David Farland explora en este relato las repercusiones de la investigación farmacéutica llevada a su extremo. Dividido en varias partes como si se tratara de un menú de restaurante, el resultado final es una inquietante historia que da mucho que pensar sobre nuestro origen animal controlado por feromonas y nuestro futuro.

Ancient equations de L.A. Banks

Otro relato que se puede encajar difícilmente dentro del marco del “científico loco”. Un genio se autoimpone un ascetismo desmesurado para evitar la contaminación de las grandes compañías, pero que no es capaz de superar su soledad y recurre a métodos arcanos para encontrar compañía. Del montón.

Rural singularity de Alan Dean Foster

Si te dicen que no toques algo en el laboratorio de un científico loco, lo mejor es que no lo toques. Pero la curiosidad periodística supera cualquier precaución.

Me gusta la idea del entorno rural en el que se desarrolla la historia y es divertida.

Captain Justice saves the day de Genevieve Valentine

Otra aproximación a la idea Heather Lindsey, en la que los científicos necesitan ayuda para tareas tan comunes como la logística de aprovisionamiento de materiales. Pero hay que saber siempre a quien se contrata.

The mad’s scientist daughter de Theodora Goss

Este relato se aprecia aún más por salirse de la tendencia semihumorística que tiene toda la recopilación y es que la tristeza está presente en todas sus páginas. Las hijas de los científicos malvados más célebres han de pagar en su vida del día a día por los pecados de sus padres.

A pesar del nombre, no tiene nada que ver con la novela “The mad’s scientist daughter” de Cassandra Rose.

Ancillary Justice

ancillary“Ancillary Justice” está en boca de todo el mundo en esta temporada alta de nominaciones a premios en la que nos encontramos. Aparece en la lista de lecturas recomendadas por Locus, está nominada a los premios Kitschies y se la menciona en muchos más sitios, por lo que decidí leerla para ver si cumplía las expectativas que se habían creado en los mentideros de la ciencia ficción.

En el univeso del libro las naves espaciales funcionan como algo a medio camino entre la mente colmena o colaborativa y la inteligencia distribuida, ya que la propia nave controla muchísimos cuerpos humanos que ejecutan labores propias de la tripulación. Estos cuerpos, los “ancillaries” son los vencidos en las guerras de conquista del imperio Radch.

Si os suena de algo este modelo de esclavitud futurista no es de extrañar, porque es uno de los muchos aspectos para los que la autora se ha basado en la estructura del imperio romano. La división de los ejercitos en centurias y decurias, por ejemplo, así como la necesidad de continuas guerras de anexión para obtener los recursos con vistas a mantener la calidad de vida de los ciudadanos del imperio. El propio concepto de ciudadanía sigue el ideal romano, así como la adoración a los dioses propios y la asimilación de los dioses extranjeros asemejándolos a los que ya existen en su panteón.

Todo esto no nos debe llevar a confusión. Es útil tomar como referencia a los romanos para sentar las bases del imperio, pero lo realmente interesante del libro es la idea de una nave de la que su tripulación es parte intrínseca y qué ocurre cuando se rompe está conexión, así como explorar las posibilidades que esta comunicación y esta ubicuidad da a las naves (y a otros personajes).

El tema principal del libro es, en palabras de Odo de Sense of Wonder, “La multiplicidad en la unidad y la unidad en la multiplicidad”. Con este mecanismo, la autora puede llevar esta novela y las siguientes a explorar temas muy profundos como lo que es “ser una persona” en contraposición a “formar parte de un colectivo”.

Un recurso estilístico que ha creado bastante polémica es el hecho de que siempre se utilice el pronombre femenino para referirse a cualquier persona, ya que en la cultura de origen de la protagonista no existe diferenciación entre sexos, pero fuera de ella le resulta difícil saber de qué forma dirigirse a un hombre o a una mujer, algo fundamental. Aunque otras personas lo consideran acertado para mí no pasa de simple anécdota.

Pensando sobre este tema recordé una reciente lectura, la antología “We see a different frontier” donde mediante una aproximación distinta se tratan temas similares, como la expansión anexionista de los imperios (cultural o material) y las grandes diferencias lingüísticas entre los conquistadores y los conquistados.

La novela no está exenta de fallos, aunque se disimulan si estás interesado en ver en qué acaba la historia, como ha sido mi caso. Hay muchas casualidades que hacen avanzar la trama. Un arma que resulta ser fundamental en la trama me recuerda poderosamente al libro “Jack Glass”. En ocasiones resulta confuso saber quién está hablando y con quién, aunque quizás esto sea un efecto buscado dada la multiplicidad de caracteres que se aúna en algunos personajes. La escala de tiempo es muy grande en ocasiones, las naves pueden vivir miles de años pero la finalización es un poco apresurada para dar pie a una continuación que quizá no hacía falta, pero que creo que la leeré para ver si Leckie ha pulido estos defectos en la que, no lo olvidemos, es su primera novela.

We see a different frontier

WSADF-cover-3Tenía mucha curiosidad por leer esta recopilación de relatos que versan sobre el postcolonialismo desde el punto de vista de los “colonizados” y aunque la portada es de las que podría participar y ganar fácilmente cualquier concurso a la más fea del año, eso no me echó atrás a la hora de adquirirla.

El tono general de los relatos es mucho más pesimista de lo que me esperaba, si bien es cierto que la homogeneización cultural que estamos sufriendo todos bajo el “rodillo hollywoodiense” es palpable en cualquier lugar, parece que a veces miramos hacia otro lado al afrontar este hecho. Sin embargo, los escritores de esta selección no dudan en mostrarnos en toda su crudeza el sufrimiento de la asimilación a la que se han visto abocadas muchas culturas. Y la mayor prueba de esta cultural genérica es que escriben en inglés, el mismo idioma que está unificando las culturas.

The arrangement of their parts de Shweta Narayan

Este corto relato con toques cyberpunk  es un buen comienzo para la antología, mezclando dos historias con un final muy similar.

Pancho Villa’s Flying Circus de Ernest Hogan

Mezclar a Pancho Villa con Tesla es una idea original, pero el relato se queda solo en eso.

Them ships de Silvia Moreno-García

En esta historia se ve cómo la colonización afecta de forma distinta a quienes ya daban todo por perdido. Muy previsible.

Old domes de J.Y. Yang

Este relato sí que me ha gustado. La idea de que la renovación urbanística de las ciudades requiere “asesinar” los espíritus guardianes de los antiguos edificios que van a ser derruídos es muy original.

How to make a time machine do things that are not in the manual o The Gambiarra Meethod de Fabio Fernandes

Un relato de viajes en el tiempo siempre es una buena oportunidad para contar una historia, y aunque este relato empieza muy bien, con el descubrimiento de una máquina del tiempo en un ascensor con realidad virtual, al final se acaba deshaciendo sin llegar a buen puerto. Una lástima.

A bridge of words de Dinesh Rao

Este es el relato que más sobresale de la antología, ya que trata acertadamente temas de gran calado como la pérdida de la identidad de los pueblos y la problemática del mestizaje, de no pertenecer a ningún pueblo y ser un extraño en todas partes.

Droplet de Rahul Kanakia

Esta historia de traiciones y tradiciones resulta algo confusa. ¿Han de seguir los hijos los pasos de los padres?

Lotus de Joyce Chng

A Joyce la conocemos más en este blog por su alias J. Damask y sus obras YA “Wolf at the door” y “Obsidan Moon, obsidian eye”, pero también se defiende bien en distancias más cortas.

En esta ocasión, nos encontramos en un mundo postapocalíptico en el que la vida se desarrolla de manera errante en barcos. ¿Habremos aprendido la lección o seguirá el egoísmo controlando nuestras vidas?

Dark continents de Lavie Tidhar

Lavie escribe con una facilidad envidiable, pero el estilo de sus historias siempre es rebuscado, a veces de forma excesiva. En este caso se mezclan la reubicación de los judíos tras la Segunda Guerra Mundial con distintas líneas temporales  posibles. Un relato complejo.

A heap of broken images de Sunny Moraine

Hacer visitas turísticas guíadas al escenario de un genocidio es algo muy duro, sobre todo cuando el guía es de la raza exterminada y los visitantes de la raza culpable. Este relato es difícil y exigente.

Fleet de Sandra McDonald

Quizá esta historia pierde parte de su fuerza por el protagonista, ya que el hecho de ser una mujer en el cuerpo de un hombre desvía la atención sobre los implantes de los que hace gala y de la propia narración. A lo mejor si hubiera estado más centrado me hubiera gustado más.

Remembering Turinam de N.A. Ratnayake

De nuevo la pérdida del lenguaje propio como herramienta utilizada para la asimilación por los colonizadores es el hilo conductor de este interesante relato.

I stole the D.C.’s eyeglass de Sofía Samatar

Esta mezcla entre magia, tradición y la relación entre dos hermanas me ha parecido fallida.

Forest of the night de Gabriel Murray

Pequeño relato con toques de terror e intriga que de tan previsible resulta perfectamente olvidable.

What really happened in Ficandula de Rochita Loenen-Ruiz

Lejanísimamente inspirada en un suceso real, esta historia de resistencia y sacrificio es de las más poderosas de toda la recopilación.

La recopilación me parece más importante por subir a la palestra el postcolonialismo y la asimilación cultural que por la calidad de los relatos en sí, que aunque existe no es especialmente destacable salvo algunos destellos.

ACTUALIZACIÓN : No sé como, pero se me ha pasado comentar este relato,

Vector de Benjanun Sriduangkaew

El año pasado en las nominaciones a los Hugo voté una historia de Benjanun porque me pareció espectacular (Courtship in the country of machine-gods). Aunque este relato no llega a este nivel, es bastante bueno también.

Una nueva aproximación a la intoxicación cultural de los colonizados que se expande como un virus. Pero también se puede luchar de la misma forma.

Obsidian Moon, Obsidian Eye

obsidianEn “Obsidian Moon, Obsidian Eye” continuamos con las vivencias de Jan Xu, a la que conocimos en “Wolf at the door”, escrito por Joyce Chng bajo el pseudónimo J. Damask.

En esta ocasión el conflicto implica a otros seres fantásticos pertenecientes a la Myriad, a la vez que la autora profundiza en el mundo espiritual que rodea Singapur.

En el libro vemos como las rencillas del pasado son las semillas de los conflictos del futuro, aunque en ningún momento la autora pretenda dar lecciones de moralidad ya que se tiene claro desde el principio que los personajes tienen claroscuros, sus necesidades y sus fallos son reales. La principal preocupación de la protagonista es su familia, pero como líder de los lobos tiene que mantener un difícil equilibro entre la vida doméstica y la organización del clan.

Del mismo modo, Joyce tiene que manejar varias tramas en la historia, dos de ellas temporales (el presente y el pasado que fue la causa de los problemas) pero además añade una nueva dimensión espiritual que aunque es fundamental para el desarrollo de la trama acaba por resultar confusa. La autora no consigue salir totalmente airosa de este malabarismo y el ritmo de lectura se resiente cuando la narración pasa al plano místico.

El entorno en el que se desarrollan las “aventuras” por así llamarlas de Jan Xu es espectacular, la mezcla de personas, formas de vida, naturaleza y urbanismo en el crisol que es Singapur tiene un reflejo estupendo en el libro, al igual que es destacable la utilización de la mitología asiática que tan poco conocemos por estos lares.

Aunque la lectura es entretenida, creo que le falta algo más de empaque a la narración y claridad en la exposición para acabar de ser redonda. Aún así, no dejaré de darle otra oportunidad a la autora con su trilogía Rider.

Nota : en esta edición se ha incluído un utilísimo apéndice con las expresiones en diversos idiomas o dialectos (singlish, cantonés) que se utilizan en el libro. No dejéis de utilizarlo porque facilita mucho la comprensión del relato.

The Atrocity Archives

the_atrocity_archivesMezclar la computación con el fin del mundo no es nada nuevo, solo hay que recordar el estupendo relato “Los nueve billones de nombres de Dios” de sir Arthur C. Clarke para ver que este recurso se ha utilizado desde los comienzos de la ciencia ficción. Sin embargo, si añadimos unos toques de fantasía muy oscura y algo de horror lovecraftiano, el resultado es menos previsible.

Esto es lo que hace Charles Stross en sus Atrocity Archives y lo debe hacer bastante bien ya que va por la cuarta entrega de la serie “The Laundry Files”, que el año pasado ganó el Locus de Fantasía.

El autor cuenta con sólidos conocimientos informáticos de los que hace gala en el libro, aunque están aderezados con toques chtulianos, nazis malvados y en general, cualquier bicho con demasiados tentáculos dispuesto a sorbernos el seso (la traducción es mía pero es casi literal). Esto tiene su gracia, sobre todo cuando todo el planeta está envuelto en una trama conspiranoica para que no conozcamos esta terrorífica realidad y podamos seguir viviendo nuestras vidas como si nada. El protagonista de los dos relatos es Bob Howard, un administrador de sistemas de “The Laundry”, agencia hipersecreta del gobierno británico destinada a lidiar con horrores cósmicos que pretenden devorarnos en cuanto nos despistemos. Bob se aburre de su trabajo de oficina, y quiere trabajar como agente de campo, con los riesgos que ello conlleva.

Parece que una novela de espías por fuerza ha de tomar como referencia a James Bond, cuando se supone que el trabajo de un espía es pasar desapercibido. Stross no cae en ese error, aunque la parafernalia de armas, amuletos y gadgets variados de los que tiene que hacer uso Howard no tiene nada que envidiar de cualquier producto de la imaginación de M.

Los dos relatos de esta primera entrega (“The atrocity archives” y “The concrete jungle”) están plagados de referencias que harán las delicias de cualquier persona con curiosidad por conocer las fuentes de inspiración del escritor. El primer relato en particula hablar de Wolfenstein y es innegable la influencia del famoso videojuego en toda la trama, aunque el desarrollo sea incluso más macabro. ¿Y qué decir de la ironía de llamar a su superior Angleton, como James Jesus Angleton?

Mi favorito sin embargo es “The concrete jungle”, porque me parece algo más terrenal (sin serlo en demasía) y porque trata un tema muy polémico desde un óptica (nunca mejor dicho) distinta. ¿La proliferación de cámaras de televisión en todas partes pone en peligro nuestra intimidad?

Tampoco todo van a ser alabanzas, la prosa del autor es un poco enrevesada y utiliza en demasía los mismos recursos, por ejemplo Bob pierde más el conocimiento que Homer usa la cortinilla de estrella., y las quejas sobre la burocracia y el presupuesto, aunque divertidas, pueden llegar a resultar cansinas.

En resumen, un libro divertido que no pasará a la historia de la ciencia ficción, pero que tampoco es lo que pretende.

Martian Sands

martian-sands-En 1941, antes del ataque de Pearl Harbour, un extraño personaje se materializa ante el presidente de los EE.UU. y le ofrece la posibilidad de terminar con la guerra de forma rápida mediante ayuda militar del futuro.

Con esta premisa tan interesante comienza “Martian Sands” en la que el autor israelí mezcla varias líneas temporales y realidades alternativas dando rienda suelta a su imaginación. Aparecen sus temas fetiche, como los nazis, las historias de detectives, los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial pero aún así no me acaba de convencer.

Otras buena idea que aparecen en la narración es la “crianza” de forma biológica de las Inteligencias Artificiales, denominadas the Others, que tienen una relación casi simbiótica con algunos humanos, a pesar de la profunda incomprensión mutua. ¿Y qué decir de los simulacros de antiguos políticos israelís para el gobierno?

En esta compleja novela de Lavie Tidhar tenemos elementos que recuerdan al Dick más conocido (como en “Ubik”), pero aunque la prosa es de bella factura y las ideas originales, al final no se exponen claramente, de forma que el libro se queda en un intento fallido de uso de los universos paralelos. Aunque el material de partida podría haber dado más de sí, al final no me fue posible saber cuál era la finalidad de la novela. Es posible que con una relectura me quedaran las cosas más claras, pero no es un esfuerzo que desee realizar.