The shadow now

The-Shadow-Now-FeatureDynamite lo ha vuelto a hacer. Ha tomado un personaje de la edad de oro del cómic y lo ha rejuvenecido y adaptado a los tiempos modernos, como ya vimos con Black Bat.

El guionista David Liss y el dibujante Colton Worley consiguen revitalizar la figura de Lamont Cranston y son respetuosos con el ambiente noir propio de la serie.

Lo primero que llama la atención es el cuidadísimo aspecto gráfico de la obra, con un dibujo foto-realista. Tanto, que a veces se nota cierta rigidez en las posturas, sobre todo en las escenas de acción. Me recuerda a Alex Ross (salvando las distancias), pero cuando se abusa de la pose parece una fotonovela de otros tiempos. Para solucionar el problema, Worley apuesta por una distribución de viñetas alternativa que en ocasiones no se adapta a la lectura en formato digital. Los colores apagados salvo ciertos tonos de rojo intenso no hacen si no acentuar el aire a novela negra hardboiled que se desprende de toda la obra.

El guión es correcto, aunque no es la primera vez ni la única n la que veremos una lucha entre sindicatos mafiosos para controlar el flujo de dinero de los negocios criminales. Me gusta la idea de que los descendientes de The Shadow “original” colaboren en la red creada por Cranston para controlar a los criminales, pero su archienemigo recuerda demasiado a Ra’s al Ghul (es posible que la influencia sea al revés, pero no conozco tanto al personaje como para afirmarlo).

También hay ciertos fallos clamorosos, si se va la luz en toda la ciudad es poco creíble que los teléfonos móviles sigan funcionando (alguien tendría que explicarles a los autores el concepto de “estaciones base”) y los poderes telepáticos casi de quita y pon tampoco me hacen gracia.

En definitiva, aunque no me ha gustado tanto como Black Bat, se trata de una lectura aconsejable si te gusta su aspecto noir.

Terra Nova 3

Terra-Nova-3-PortadaOtro año más (esperemos que nunca falte a su cita) tenemos con nosotros Terra Nova, el proyecto de Mariano Villarreal que tantas alegrías nos está dando. Terra Nova nació para cubrir un hueco que en España se iba haciendo cada vez mayor. Y es que no tenemos apenas acceso a la ficción corta de género en nuestro idioma, una auténtica lástima. En esas distancias es donde los autores se foguean y pueden arriesgar para crear algo nuevo.

La selección de este año está muy equilibrada en cuanto a traducciones y obras escritas originalmente en español. Sobre las traducciones, hay que agradecer el esmerado trabajo llevado a cabo, con nombres conocidos como Manuel de los Reyes y Pilar San Román, quizá los puntos álgidos de la antología, Pero no adelantemos acontencimientos.

“El jugador” de Paolo Bacigalupi
Un comienzo realmente espectacular, jugando con conceptos aparentemente no relacionados como la inmigración y las tendencias en internet. De forma elocuente, Bacigalupi nos habla sobre las guerras de noticias en busca del último clic que consiga atraer publicidad e ingresos, mientras que los reportajes más trascendentales quedan ocultos entre el sensacionalismo.

“Mono no aware” de Ken Liu
Ken Liu es un fijo en las antologías de Mariano Villarreal y lo seguirá siendo mientras siga produciendo relatos de calidad, como este “Mono no aware”. He de reconocer que no es de mis favoritos de este autor, ya que a veces me parece que recurre demasiado al sentimentalismo, pero no por ello deja de ser una lectura recomendable.

“La Cuerda es el mundo” de China Miéville
Que no me mate Cristina Jurado, pero éste es el primer texto que leo de China Miéville. No sé si es representativo de su obra, me ha parecido muy bien escrito pero se queda corto en cuanto a historia.

“La próxima vez que se desate la tormenta sobre nosotros” de Emilio Bueso
No le he terminado de encontrar el sentido a esta historia, que busca asombrar con su uso del lenguaje pero que en mi caso no lo consigue. Esa tormenta que no acaba de descargar, esa intriga que no se acaba de resolver… me parece que le falta algo más de profundidad para que el relato sea interesante

“M34” de Eduardo Vaquerizo
El escenario en el que se desarrolla la historia, apenas esbozado, daría lugar para una historia más larga que esta. Sin embargo, la búsqueda del monstruo exterior cuando no conocemos al que habita entre nosotros da mucho juego, así como el límite entre lo que es humano y lo que no lo es.

“Prolang” de Ricardo Montesinos
En el transcurso de la MirCon tuve la oportunidad de conocer a Ricardo, y en una breve charla con él descubrí que los dos referentes que yo había asociado con “Prolang” (“¿Quién necesita el panglós?” y algunos relatos de Yoon Ha Lee) le eran desconocidos, lo cual hace que su relato sea más meritorio. El lenguaje es un tema explorado en la ciencia ficción, pero la mirada de Montesinos, que lo aúna con la paternidad, le da el toque justo para crear un gran relato.

“¿Quién cuidará de los dioses?” de Liu Cixin
No sabría si definirlo como el relato más arriesgado de la antología por su procedencia, pero está claro que se trata de uno de los mejores de los seleccionados. El modo oriental de entender la vida y el respeto por los antepasados se mezcla de forma cautivadora con la idea de “mundos seminales”. Aunque ya había leído este relato en inglés, no hay que dejar pasar la oportunidad de disfrutarlo en su traducción directa desde el idioma original. Y no puedo dejar de celebrar la decisión de Mariano de añadir a Cixin Liu a su plantel de autores. ¿Veremos más obras suyas en el futuro? Deseo fervientemente que sí.

“Policía del karma” de Jorge Baradit
Con un estilo demasiado arriesgado para mí y una sucesión de imágenes muy impactantes, este relato no me ha convencido.

“La decisión” de Paul McAuley
Curiosa historia donde vemos la vida en las islas británicas tras la subida del nivel del mar, que provoca que sus habitantes sean aún más “isleños” de lo que son ahora. A pesar de algunos fallos de ritmo, resulta de lectura agradable. Mención aparte merece el trabajo del traductor Raúl García Campos que ha debido estudiar muchos términos naúticos para estar a la altura del relato.

“Ánima” de Sofía Rhei
Este relato de Sofía Rhei resultó ganador del concurso abierto que se llevó a cabo para Terra Nova 3. La idea subyacente, tener “hijos por encargo” es algo que está a la orden del día. Realmente, desconocemos el alcance que las manipulaciones genéticas pueden tener en nuestro futuro, por eso esta historia pretende ser un toque de alerta sobre jugar a ser Dios.

“La epopeya de los amantes” de Miguel Santander
Estupenda historia de un autor al que tengo intención de seguir. Mezclar mitos antiguos con la biografía de Tesla no está al alcance de todos y hacerlo de forma que la lectura resulta natural, tampoco. Se podría leer de forma complementaria con otra historia en la que conocemos algo de la vida de Tesla, pero vista desde otros ojos, los de Mark Twain.

Terra Nova 3 vuelve a ser un firme candidato para ganar varios Ignotus el año que viene y no puedo dejar de recomendarla.

Judas – The last days

judasTan extraño que no sé ni cómo empezar esta reseña. Ésa es la impresión que me ha quedado tras leer Judas The last days un tebeo tan irreverente como provocador, que se encontraba totalmente fuera de mi zona de confort y del que, sinceramente, no sé si he entendido el mensaje.

Tanto Judas como los Apóstoles y algunos otros personajes son inmortales y vagan por el mundo buscando nuevas experiencias, algo bastante difícil tras 2000 años de vida. Judas busca la forma de morir ya que le corroe el arrepentimiento por sus actos.

Aunque la premisa pueda parecer interesante, la continuidad de la narración no me ha gustado en absoluto. Las depravaciones de las que somos testigos, la crueldad, la búsqueda del siguiente colocón… no son plato de mi gusto. Ni siquiera me ha parecido un tebeo bien dibujado, la proporción de las figuras humanas dejaba bastante que desear y el color tampoco era su punto fuerte.

No puedo recomendar una obra tan extraña que ni siquiera sé cómo clasificar.

Upgraded

upgradedAntología seleccionada por Neil Clarke, a quien el tema de los cyborgs le toca de forma muy personal como podréis descubrir en el prólogo.

Esta selección tiene grandes nombres y las expectativas por mi parte eran bastante altas.

“Always the Harvest” de Yoon Ha Lee
Un inicio un tanto frío para la antología, con un relato en el que se nota el trabajo de la autora pero que no llega a convencer. La igualdad entre cyborgs y humanos está cada vez más cercana.

“A Cold Heart” de Tobias S. Buckell
Con un original uso de la segunda persona para narrar la historia y un curioso trasfondo de satrapías espaciales, el autor caribeño nos embarca en una aventura ágil aunque previsible que deja un buen sabor de boca.

“The Sarcophagus” de Robert Reed
La increíble vastedad de la escala temporal con la que juega Robert Reed en sus obras es de por sí un aliciente para la lectura. Las probabilidades de que tenga lugar el hecho que narra son infinitesimales, pero la escala es tan grande que lo hace posible.
Aunque sólo fuera por esta grandeza merece la pena leer el relato.

“Oil of Angels” de Chen Qiufan
La ciencia ficción china me está deparando más y más sorpresas, aunque quizá debería decir alegrías. En esta ocasión, utilizando fuentes tan dispares como los aceites esenciales y la manipulación de la memoria, Chen Qiufan nos regala un bello retrato de la relación materno-filial, con sus increíbles dificultades y sus extraordinarias recompensas. En ciertos momentos me ha recordado a Benjanun, lo cual es un buen punto de partida para explorar más sobre este autor.

“What I’ve Seen With Your Eyes” de Jason K. Chapman
Preciosa historia sobre relaciones fraternales y cómo se modifica nuestra percepción de la realidad de acuerdo a nuestras expectativas. Es una lástima que el final no esté a la misma altura que el resto de la historia.

“No Place to Dream, but a Place to Die” de Elizabeth Bear
Con cuerpos modificados en extremo para dedicarse a la minería, dos miembros de facciones rivales se encuentran en una situación límite de la que solo podrán salir ayudándose mutuamente. ¿Confiarán el uno en el otro o preferirán la muerte?
Previsible pero agradable.

“Married” de Helena Bell
Espectacular y aterrador relato sobre lo que significa ser humano y lo que podrían significar las mejoras para alargar la vida cambiando órganos que dejen de funcionar correctamente. Da mucho sobre lo que reflexionar.

“Come From Away” de Madeline Ashby
Con un humor que le da un toque especial, esta historia mezcla elementos diversos, como un tiroteo en un instituto y la protección de un joven heredero para conformar un pasatiempo muy entretenido y recomendable.

“Negative Space” de Amanda Forrest
Este relato es complejo. Mezcla diversas líneas temporales y juega con la posibilidad de manipular recuerdos, por lo que no podemos confiar en el narrador. El trasfondo, con la destrucción de la interconexión total de Internet puede servir como aviso contra las actuales tendencias de hiperconectividad. Sin embargo, las relaciones familiares que parecen sustentar la historia no se definen en profundidad y no dan razones a la protagonista para actuar como lo hace.

“Fusion” de Greg Mellor
Relato demasiado metafísico para mi gusto. El punto de partida resulta muy interesante: todos los humanos de la Tierra tienen en mayor o menor medida mutaciones provocadas por un virus que cambia su carne en metal. Sin embargo, la búsqueda de conocimiento y el viaje iniciático del protagonista van perdiendo fuerza conforme avanza, con un final que no me acaba de convencer.

“Taking the Ghost” de A.C. Wise
Un relato casi de terror, sobre todo cuando se acerca a su conclusión. Los sacrificios a los que se puede estar dispuestos por la familia son la base para el desarrollo de la historia.

“Honeycomb Girls” de Erin Cashier
Escrito de una forma engañosamente simple, en este relato post-apocalíptico algunos hombres viven a base de buscar elementos valiosos en la basura mientras otros permanecen en edificios colmena. La situación es inquietante y el desenlace, aún más.

“The Regular” de Ken Liu
Una estupenda historia de detectives en un mundo donde los “aumentos” son moneda corriente. Ken Liu lleva con mano firme una trama donde la emoción va creciendo conforme avanza la investigación y el círculo sobre un asesino se va estrechando. Sin dejar de lado el aspecto sentimental, el uso que se hace de las mejoras en los humanos, en especial del Regulador de emociones me recuerda a Nexus y juegos como la saga Deus Ex, algo que me parece muy acertado.

“Tender” de Rachel Swirsky
Un relato con un comienzo arrollador, pero que luego se pierde en vericuetos y posibilidades de historias que no terminan de llegar a ningún sitio. Aunque está bien escrito, no me parece bien finalizado.

“Tongtong’s Summer” de Xia Jia
Apelando a los sentimientos familiares y con ideas sobre el tratamiento geriátrico que están cada vez más en boga, este relato llega al corazón. Todo aquel que haya conocido a sus abuelos y haya asistido a su declive se sentirá identificado en la narración.

“Musée de l’Âme Seule” de E. Lily Yu
Un accidente de automóvil puede cambiar tu vida, pero en este relato cambia incluso la concepción de lo que es la “vida”. Que tu vida dependa de las máquinas a las que estás conectada, que incluso tenga que vivir en otro lugar para no provocar repulsión a la gente con la que te cruzas… todo esto forma parte de un relato sobre el que hay que reflexionar.

“Wizard, Cabalist, Ascendant” de Seth Dickinson
Complejo relato sobre el mundo tras la singularidad, las posibilidades de la evolución de la especie humana y el libre albedrío. Es necesario leerlo reposadamente porque no resulta fácil de digerir pero creo que el esfuerzo merece la pena.

“Memories and Wire” de Mari Ness
La base de este relato es el sexo como terapia para la generación de hormonas necesarias para el correcto funcionamiento de los cyborgs. Pero cuando se utiliza a parejas humanas para este “trabajo” los sentimientos se interponen en el correcto funcionamiento de los engranajes. No ha sido de mi gusto.

“God Decay” de Rich Larson
Historia sobre los méritos increíbles de un gran atleta que esconde un gran secreto, secreto que acabará siendo descubierto. Entretenido aunque previsible.

“Small Medicine” de Genevieve Valentine
Una aproximación más que curiosa a lo que podría ser la utilización médica de los robots más avanzados, donde se puedan imbuir personalidades de fallecidos para hacer más soportable la pérdida a los seres queridos. El cambio en las estructuras familiares y en la forma de relacionarnos con el mundo sería tan radical que no todos estaríamos preparados.

“Mercury in Retrograde” de Erin Hoffman
Mi interpretación particular de este relato es una crítica, no muy velada, a la sociedad actual donde estamos constantemente online. Este hecho facilita tanto la obtención de nuestro nombre, localización geográfica u otros datos a cualquier interesado que desaparece la intimidad. Me gusta especialmente la idea de la bomba de tiempo diabética. Interesante.

“Coastlines of the Stars” de Alex Dally MacFarlane
Esta historia no me ha dicho nada. Tan solo la imagen del mapa de las costas utilizado por los navegantes para guiarse al tacto me resulta llamativo, el resto es muy plano.

“The Cumulative Effects of Light Over Time” de E. Catherine Tobler
Un relato muy complejo que se pierde en simbiosis entre humanos y quimeras pero que no llega a ningún sitio.

“Synecdoche Oracles” de Benjanun Sriduangkaew
A favor de esta historia juega el hecho de haber leído otras obras de Benjanun con las que se relaciona. El universo de la Hegemonía, la historia del arquero… todo se complementa. También me gusta esa referencia informática al desarrollo de inteligencias artificiales mediante el juego de la vida. Recomendable.

“Collateral” de Peter Watts
Interesantísima historia sobre el libre albedrío toda vez que las respuestas de las personas con implantes y aumentos son anteriores a sus propios pensamientos. ¿Qué pasaría si nuestro cuerpo actuara automáticamente ante una amenza antes de que fuéramos conscientes de ella?

“Seventh Sight” de Greg Egan
Buen final para esta irregular recopilación. Egan explora las posibilidades de aumento de la vista, donde las personas condenadas genéticamente a quedar ciegas tiene una segunda oportunidad con el software adecuado. Pero todo software se puede cambiar, y si cambia la percepción del mundo, ¿cambia la persona? ¿Cómo se relacionará con los demás?

Me ha costado trabajo terminar esta antología, pues aunque tenía historias que me han gustado mucho, como la de Ken Liu, tambien me parece que tenía mucho relleno. Recomendaría leer historias sueltas, no toda la recopilación.

El Leviatán de Babel

leviatanPor cortesía de la editorial Pàmies he podido leer un ejemplar de la novela juvenil El Leviatán de Babel.

Es importante tener en cuenta algunas cosas antes de leer el libro, ya que ni la preciosa portada ni la presentación dan a entender que se trate de una novela destinada a un público joven, así que puede llevar a malentendidos. También se trata de la primera entrega de una trilogía, por lo que tampoco nos encontramos ante una historia conclusa.

Una vez soslayadas estas dificultades, nos encontramos ante un novela ágil y entretenida. Hace tiempo leí que es difícil que las editoriales publiquen ciertos libros que mezclan géneros, a no ser que sean destinados a literatura juvenil. En ese caso especial, todo vale. Es por esto que Hagar Yanai puede jugar con fantasía, mundos paralelos y psicofármacos y salir bien parada.

Hay cuatros personajes principales que ven entrelazadas sus aventuras y desventuras a lo largo del libro, en algunas ocasiones de manera forzada, pero no tanto como para que resulte clamoroso. Yonatán y Ela son hermanos, hijos de un importante científico que desarrolla fármacos contra la tristeza y la depresión crónica. Ninó y Hidel viven en otra realidad, en Babel, donde la magia está al orden del día y se prepara una revolución contra el orden establecido.

No me interesa desvelar mucho la trama, que tiene momentos divertidos y también otros para reflexionar. Lo que sí me ha llamado mucho la atención es la crítica nada velada a la adicción a las sustancias legales . En una época como la actual en la que hay pastillas para todo, que sea una novela juvenil la que haga pensar sobre esto resulta llamativo. Quizá, como dijo Paolo Bacigalupi, es a este público al que todavía se le puede hablar y razonar sobre temas que los adultos no queremos oir.

También me ha gustado la mezcla de diversas mitologías: hebrea, sumeria y babilónica (citando a Sense of Wonder) que no son muy conocidas por estos lares y que aportan un soplo de aire fresco a la típica historia basada en mitos griegos.

En resumen, una vez aceptado el tono ligero de la novela, se puede disfrutar y espero la siguiente entrega para poder seguir viendo cómo se desarrolla la historia.

Star Mage

starmageHacía tiempo que no me encontraba con una acumulación tal de tópicos de la literatura infantil y juvenil. En este cómic, que pretende aprovechar el rebufo de las historias de Harry Potter aunque un poco tarde, nos encontramos obviedades tales como el destino manifiesto del adolescente que desconoce sus verdaderos orígenes, la traición familiar o el poder innato. Nada nuevo bajo el sol, aunque como estamos hablando de un imperio galáctico, quizá el la estrella que alumbra no sea nuestro viejo conocido.

Podría seguir con más despropósitos de la historia, como dejar a alguien que tiene que ocultar su identidad sin la más mínima protección frente a una raza con poderes telepáticos y cosas así, pero no merece la pena.

Tampoco se salva mucho un apartado gráfico que, aún siendo correcto, abusa del photoshop y de los fondos repetitivos con un color muy plano. Se busca el efectismo con rayos y brillos, pero no consigue llamar la atención.

Al mismo tiempo que este Star Mage, estaba leyendo Los hombrecitos. Increíble cómo un tebeo con casi cincuenta años destinado a un público similar al de éste del que hablamos consigue transmitir mucho más, con una premisa simple pero con un guión más cuidado y unos dibujos infinitamente más expresivos en su sencillez.

Dresden Files : War Cry

dresdenfilesLos libros que he leído de la saga de Harry Dresden quizá no destaquen por su prosa o su originalidad, pero lo que no se les puede negar es la acción a raudales y la capacidad de entretenimiento de sus historias. Este cómic cumple sobradamente con estas características.

Es importante tener en cuenta que la acción que se relata en estas páginas se sitúa temporalmente tras el séptimo libro de la serie, por lo que no lo recomendaría como punto de entrada en las historias de este detective mago, ya que pone de manifiesto algunas de las tramas de los libros anteriores.

Una vez hecha esta importante aclaración, podemos pasar a hablar de la historia en sí. Prácticamente toda la acción está confinada en un pequeño espacio, ya que durante los cinco números que recopila War Cry asistimos al asedio de una casa por parte de los miembros de la Red Court. Los únicos defensores que se interponen entre los atacantes y aquello que está oculto en la casa son Harry y unos jóvenes miembros del Council. Parece una batalla perdida de antemano, pero la capacidad de sacrificio del mago y sus acompañantes pueden inclinar la balanza del lado del bien.

El apartado gráfico de Carlos Gómez acompaña de manera excelente la acción narrada en el guión de Butcher. Los enfrentamientos mágicos o no son visualmente espectaculares y el ritmo no decae en ningún momento. En algunas escenas me ha parecido detectar una cierta tendencia al estilo de dibujo japonés, pero no sé si es algo connatural al dibujante, al que no conocía con anterioridad. Especialmente me llaman la atención la plasticidad de las escenas con armas de filo (espadas, dagas…)

Si eres fan de la saga de Dresden este cómic no debería faltar en tus vitrinas y si no lo eres, quizá deberías darle una oportunidad al único mago de alquiler de Chicago.

El mapa del caos

mapacaosDe forma resumida, El mapa del caos es un estupendo colofón a una trilogía de ciencia ficción que puede ser de las más importantes de literatura patria. Pero claro, si seguís conmigo durante unas cuantas líneas más, quizá pueda explicar algo más mi opinión sobre este libro que, a pesar de su longitud; he devorado en pocos días.

La prosa de Félix J. Palma continúa embelesando a sus lectores. El gaditano la utiliza para hacer prestidigitación con unos personajes y tramas complejas, que en manos de otro autor menos ducho podrían habernos deparado algún que otro quebradero de cabeza. Si bien es cierto que los cambios de puntos de vista, e incluso de universo en determinados tramos de la narración resultan un tanto bruscos, puede que este sea un efecto buscado por el autor para que sintamos el caos que tan apropiadamente titula la novela.

Los personajes están trazados con mano firme y, aunque se nota el especial cariño de Palma por H.G. Wells (que será protagonista de toda la trilogía), el resto del elenco no queda a la zaga. Incluso se permite un guiño final que hará las delicias de los lectores de fantasía más avezados. La aparición de Lewis Carroll es corta pero imprescindible para el desarrollo de la novela aunque me gusta especialmente Arthur Conan Doyle, transformado en una fuerza de la naturaleza que arrasa con todo lo que se interpone en su camino. Las vivencias por las que pasan los personajes son acordes con algunas de las anécdotas que conocemos de la vida real de los famosos escritores, lo que dota de más profundidad a una historia ya de por sí muy completa.

El ambiente es algo que también cabe destacar en la novela. La época victoriana tiene algo que atrae a muchos autores, quizá sea la fe en el progreso de la que se hacía gala en aquel momento o tal vez el imperialismo. El caso es que, además de ser el gérmen del steampunk; ofrece muchos recursos que facilitan al autor la tarea de situar al lector en la acción.

Sobre la edición del libro me gusta mucho la inclusión de ilustraciones en su interior, obra de Claudio Sánchez Viveros y que podéis ver en este enlace. Hay alguna que otra errata suelta, que resulta incluso graciosa, pero por lo general la edición es bastante correcta.

Se ha hablado bastante sobre el orden de lectura de los libros, y una vez que ya los he acabado creo que el adecuado es el de publicación. Aunque Palma intenta no desvelar los secretos de las entregas anteriores, es indudable que el disfrute será pleno si no tenemos conocimiento previo de la historia. El mapa del caos es el adorno final de esta trilogía victoriana.

Algo que no me ha convencido del todo es el ritmo de la novela. A pesar de comenzar con una historia que podríamos tildar de steampunk y que es un muy buen inicio, rompedor y desafiante, la intensidad decrece por momentos. Afortunadamente en los instantes finales de este encaje de bolillos en que se ha convertido nuestro mapa del caos, el autor consigue cerrar las tramas de forma acertada e imbuir de sentido de maravilla la historia. La complejidad intrínseca a la novela, con muchos caminos y vericuetos que cartografiar en nuestra ruta, no debería ser impedimento para el disfrute de una lectura exigente pero gratificante.

The royals : Masters of War

royalsEl guionista Rob Williams y el dibujante Simon Coleby han unido sus esfuerzos para crear este The royals : Masters of War.

La premisa de la historia y la ubicación temporal parecían hechas a medida para mí. No es la primera vez que leo sobre la Segunda Guerra Mundial, incluso hay series enteras dedicadas a la acción de los superhéroes en el conflicto armado (recuerdo por ejemplo la JSA). Lo original de este cómic es que los superpoderes solo los poseen las familias reales, cuanto más pura la sangre, mayor poder.

Esto nos deja con un teatro de operaciones del enfrentamiento muy distinto al que estamos acostumbrados a ver. EE.UU. nunca ha tenido una dinastía poderosa, mientras que los monarcas de Japón y Reino Unido pueden remontar sus árboles genealógicos durante siglos. La situación en la Rusia postzarista también es distinta.

Sin embargo, un pacto de no agresión por parte de las dinastías principales coloca la guerra en un status quo del que no parece que se pueda salir.

Es una lástima que con una premisa tan interesante, la historia se pierda en fuegos de artificio y conflictos morales poco interesantes. Los giros y sorpresas de la trama son totalmente previsibles y el desarrollo, pobre. El enfrentamiento entre los hermanos herederos del trono británico es, directamente, risible.

En el apartado gráfico, resulta impresionante el detallismo de Coleby a la hora de retratar las caras más conocidas de la historia como Churchill y Hitler, así como la labor de documentación sobre la tecnología de la época. La composición de las páginas, sin embargo, da lugar a algunas escenas algo confusas.

El resultado final es un tebeo del montón con el que pasar el rato, pero que no merece mucho la pena.

The genome

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Tan entretenida como intrascendente. Con esta simple frase se puede resumir la novela The genome, del afamado autor Sergei Lukyanenko.

El punto de partida de The genome es prometedor. Si los padres así lo desean, se puede modificar el genoma de los hijos para que se especialicen en una labor, dando lugar a un tipo de humano llamado spesh. Por ejemplo, los ingenieros especializados en el mantenimiento de los reactores de las naves especiales modifican su cuerpo para hacerse invulnerables a la radiación. Si los progenitores no especifican nada, sus hijos serán “naturales”, algo que puede cerrarles muchas puertas.

El protagonista de la novela es Alex, un “pilot-spesh”. Su especialización le lleva a preocuparse por todo el mundo, así que cuando una joven se ve en apuros la ayudará a través de su proceso de transformación en spesh. Sin embargo, este no será el punto final de su unión.

El autor divide la novela en varios actos que podrían considerarse de estilos distintos, siendo el más interesante la historia detectives en la que se resuelve un crimen en un habitación cerrada. De hecho, el homenaje a Sherlock Holmes es más que evidente.

Por desgracia, lo que podría dar lugar a interesantes argumentos sobre el libre albedrío y el trabajo multidisciplinar frente al corsé que supone la excesiva especialización se ve atrapado en un vórtice descendente, en el que la única pregunta que importa parece ser porque los pilotos son incapaces de amar debido a su programación genética (sic).

Esto unido al machismo poco velado que desprende la novela (toda la tripulación quiere acostarse con el capitán, por que… es el capitán), hace que el resultado final no me acabe de convencer.

Hay algunos personajes interesantes, especialmente la entidad incorpórea que conoceremos durante la novela sobre la que no quiero dar más pistas por no desvelar la trama. No obstante, a pesar de los esfuerzos del autor, la novela se queda en un simple entretenimiento, un homenaje a la figura creada por Arthur Conan Doyle y una decepción porque podría haber dado mucho más de sí.