The Republic of Memory

Tenía muchas esperanzas puestas en la obra de Mahmud El Sayed, con una nave generacional multicultural, el primer ejemplo de la corriente Arabfuturism que espero que tenga más reflejo en el futuro. Y no puedo decir que me haya decepcionado, pero lo cierto es que sufre y mucho de la falta de concreción de una primera novela que parece cercenada abruptamente por donde primero se ha pillado y no por donde la historia podría tener un fin. Así que, partiendo de esa base, y suponiendo que la segunda entrega si dará fin a la historia, o al menos un punto y aparte, he de decir que The Republic of Memory promete mucho, sobre todo en su primer tercio, pero que luego no sabemos si cumple o no porque la sensación es de no haber leído un libro completo.

Los elementos más destacables del libro son la plétora de personajes a los que el autor da voz y cómo les da esa voz. Mahmud El Sayed es traductor y fue periodista y esto se nota muchísimo en cómo juega con el lenguaje. Al principio, os chocará y mucho el slang que ha creado para la Safina, la colosal nave en la que se desarrolla toda la historia. Para una persona que no sea políglota, puede resultar un severo desafío entender qué se está contado en algunas situaciones, porque hay palabras de tantos idiomas mezcladas en cada línea de diálogo que avanzar en el libro se convierte en una labor de zapa, más que en un paseo por las nubes. Este escollo puede ser muy complicado para según qué lector, así que es mejor ir sobre aviso.

Los puntos de vista son variadísimos y aunque en principio parezca que algunos personajes van a tener más relevancia que otros, al final el autor consigue equilibrar cada intervención. Y lo hace de la manera mas inverosímil, en vez de simplificando el entramado añadiendo más y más complejidad y personajes. No habría sobrado un dramatis personae, aunque como cada intervención indica quién está hablando, tampoco es complicado seguir el hilo.

En cuanto a la idea de una primavera árabe en una nave generacional que se supone creada por el Imperio, me parece fascinante, aunque aún está por ver cómo acabará la cosa, porque como he dicho al comienzo de la reseña, el libro no tiene un final tradicional, se acaba por que no había más páginas, la verdad.

A todo esto, ¿no he dicho nada sobre la inteligencia artificial en franco retroceso en la nave que se protege en las mentes de los durmientes criogenizados? Lo mismo eso os llama también la atención.

Multitude

No conocía la obra de Marie Vibbert, pero una novela corta de primer contacto comparada con The Mountain in the Sea sin duda estaba bien situada para llamar mi atención.

Multitude se autodefine como un libro experimental y quizá lo sea por su permanente juego con los puntos de vista y las personas verbales, aunque no es para nada complejo y su longitud favorece el disfrute de su lectura casi en una sola sentada.

Nos encontramos ante una novela de primer contacto, pero la autora, quizá a sabiendas de la extrema dificultad de representar una especie alienígena en términos humanos, facilita el conocimiento de la estructura sociológica de los extraterrestres con una segunda persona del plural que los «humaniza» mucho, aún conservando la extrañeza intrínseca de una vida comunal tan extraña como apasionante. En este sentido, hay un extremo contraste con otra obra muy reciente también de primer contacto The Language of Liars, de S.L. Huang, esta mucho más estricta en su posicionamiento y algo más árida en la lectura.

Los extraterrestres descubren el planeta Tierra y deciden viajar aquí y establecer lazos con este incomprensible conjunto de seres que no parecen responder a la lógica. Vibbert nos ofrece una novela-mosaico con distintos puntos de vista de humanos que se relacionan de una manera u otra con estos aliens.

Multitude es una historia eminentemente positiva, a pesar de las dificultades que un primer contacto conlleva implícitamente. El caos de enfrentarse a lo incognoscible, el miedo a lo desconocido, las contradicciones intrínsecas de la humanidad como conjunto… todos estos obstáculos se vencen a base de buena voluntad y de interés por tender puentes y conocer al otro. Nos encontramos con un libro repleto de buenas vibraciones e intenciones, en un cautivador juego de perspectivas que merece muchísimo la pena. Añadido a este maridaje de sensaciones también aparece una crítica al capitalismo tardío que aunque no se siente totalmente integrada con el resto de la novela le añade ese punto social que quizá le faltaba para subir unos cuantos peldaños en la escalera moral de la ciencia ficción. En definitiva, un libro imprescindible para los lectores de ciencia ficción.

Cubierta y sinopsis de The Quantum Dawn

Apuntad a fuego el 22 de octubre en vuestras agendas, pues es la fecha en la que se va a publicar The Quantum Dawn, el cuarto libro de The Quantum Evolution de Derek Künsken, al que le estaré eternamente agradecida por su obra y por aceptar la entrevista de la Hispacon en pandemia, que fue el detonante para una gran amistad.

Esta es la sinopsis:

In the closing moments of the Quantum War, Belisarius disappeared into a collapsing wormhole, and was thought lost forever.

Now the Puppet priestess Rosalie Johns-10 is suffering increasingly powerful nightmares, revealing strange geometries. Belisarius’s old lover Cassandra and the AI Saint Matthew eventually work out the nightmares are a signal, originating somewhere―and somewhen―in the 11-dimensional space of the Axis Mundi time gates.

Cassandra, Rosalie and Saint Matthew, joined by their comrade Stills, head off on a hunt through time itself―a hunt that will take them to the ancient beginnings of the mysterious network, in the earliest era of the universe…

Mi traducción:

En los últimos momentos de la Guerra Cuántica, Belisarius desapareció en un agujero de gusano colapsando y se le creyó perdido para siempre.

Ahora la sacerdotisa marioneta Rosalie Johns-10 sufre pesadillas terribles, que revelan extrañas geometrías. Cassandra, la antigua amante de Belisarius y la Inteligencia Artificial San Mateo descubren finalmente que las pesadillas son una señal, que se origina en algún lugar y algún momento en el espacio de 11 dimensiones de las puertas del tiempo de Axis Mundi.

Cassandra. Rosalie y San Mateo, unidos por su camarada Stills, se dirigen a una búsqueda a través del propio tiempo, que los llevará los ancestrales comienzos de la misteriosa red, en el origen del universo…

Esta es la cubierta:

Ignore All Previous Instructions

Ignore All Previous Instructions es la nueva novela de Ada Hoffman, una autora que me fascinó con su trilogía The Outside. Aunque Ignore All Previous Instructions recuerda en algunos aspectos a su obra anterior, como por ejemplo el autismo de la protagonista, no es menos cierto que se trata de una novela bastante alejada en temática y en alcance de las tres anteriores.

Dicen que la cara es el espejo del alma y si trasponemos este refrán al mundo editorial, la cubierta debería ser el espejo del libro. Pues si os fijáis en esta cubierta, tendréis un buen punto de partida para entender la obra. Se ve Júpiter, una nave espacial, un robot… pero todo tamizado por una paleta de colores LQTBQA+ y una cierta simplificación del tema.

La narración está dividida en dos líneas temporales, con algunos prompts insertados de manera muy juiciosa, ya que la novela trata, entre otros temas, de la inteligencia artificial en un futuro. En el sistema joviano, los humanos han colonizado algunas lunas de Júpiter, pero la vida allí está supeditada a los designios de una Inteligencia Artificial que hace prácticamente prescindible el trabajo humano, relegando a la gran mayoría de la población al salario mínimo vital y a una vida sin un objetivo claro. Kelli, la protagonista de esta historia, sí tiene trabajo, supervisar los guiones de una telenovela aprobada por la IA, gracias a las características especiales que le otorga su neurodivergencia. Pero una persona de su pasado volverá para embarcarla en una gran operación, aunque sea a regañadientes.

La lectura de Ignore All Previous Instructions, aunque me ha parecido entretenida, no ha llegado a llenarme, bien sea por la inocencia de sus premisas o por la previsibilidad de los acontecimientos que se van desarrollando. Aunque las dos líneas temporales tengan un interés bastante similar, la que se desarrolla en el pasado me interesa más desde el punto de vista humano, con el autodescubrimiento de la orientación sexual de algunas de las protagonistas, sobre todo por la terrible confusión en la que se ven sumidas por no poder disponer de información en un sistema uniforme que elimina cualquier divergencia. Conociendo algunos casos en un entorno relativamente cercano, creo que esta parte está excelentemente bien representada, aunque de forma simplificada, claro. Y la parte que yo creía que me iba a interesar más, que es la preparación y ejecución del «golpe», pues me parece algo fallida. Es por esto que no puedo puntuar más alto una novela que me parece correcta, pero de la que esperaba algo más.

If We Cannot Go at the Speed of Light

Este libro ya está publicado en español como Si no podemos viajar a la velocidad de la luz con traducción al español de Joo Hasun del texto original de Kim Choyeop, pero he de decir que no me importa llegar tarde a la fiesta, porque esta recopilación de relatos merece la pena.

Symbiosis Theory

El primer relato de la recopilación sirve para darnos una idea del pulso que va a tener la lectura. Una proposición atrevida aunque no necesariamente apoyada por un desarrollo científico sólido si bien revestido de una pátina de verosimilitud. Una niña que refleja pasajes desconocidos en los que se basará su carrera artística pero con una interpretación sorprendente que nos enseña qué significa realmente ser humano.

Spectrum

En este cuento veremos cómo una vida entregada a un proyecto puede tener repercusiones en otras vidas. Lo que nos cuenta la voz la narración deviene en el relato de la vida de su tía, pionera en la navegación espacial y primer contacto con una raza alienígena, aunque nada terminó como esperábamos. ¿Puede ser viable el contacto con una entidad que resulta casi incognoscible?

If We Cannot Go at the Speed of Light

Cierto regusto clásico que recuerda a la obra de Joe Haldeman en una historia que pretende ser entrañable pero que acaba siendo bastante previsible.

The Materiality of Emotions

Un nuevo producto que el marketing introduce en los hogares de medio mundo que te permite experimentar cualquier sentimiento en virtud del tacto y que Kim Choyeop utiliza para intentar entender la psicología humana, que a veces prefiere sentimientos negativos a los positivos, por ilógico que parezca.

Archival Loss

El desapego de una madre y una hija reflejado en un relato que busca clausura de una relación conflictiva y dolorosa. ¿Serviría para algo almacenar nuestra conciencia en un archivo si luego es imposible acceder a ella? ¿Conocemos realmente a las personas de nuestro entorno o solo la fachada que nos muestran?

Pilgrims

Un experimento genético capaz de eliminar la mayoría de los defectos tiene más consecuencias sociales de las esperadas en esta especie de utopía de bolsillo con la inconformidad de los que se alejan de Omelas.

My Space Hero

A veces nos obsesionamos tanto con conseguir una meta que alcanzarla acaba resultando decepcionante y Kim Choyeop habla de la exploración espacial para comentar algo tan humano como es entregarse en cuerpo y alma a un objetivo que quizá no colme nuestras expectativas.

El conjunto de relatos me ha parecido más sentimental que especulativo, aunque el barniz científico está presente en muchos de ellos. No me arrepiento de haberlo leído, aunque se escapara de mi radar en el momento de su publicación en castellano.

Cubierta y sinopsis de A Wall is Also a Road

El 6 de octubre Tor pone a la venta A Wall is Also a Road, de Annalee Newitz. Aunque es une autore un tanto irregular, siempre es bueno que publiquen novelas suyas por si son tan interesantes como Autonomous o The Future of Another Timeline. Esta es la sinopsis:

Gardenpath is a graduate student in biology who desperately wants to pass their exams with the highest honor possible: a prize given to scholars who discover something truly novel in the universe. Gardenpath also happens to be an amoeba–a slime mold, to be exact–from an ancient civilization that dwells in a vast network of towers between the stars. Seeking their prize, Gardenpath heads to a remote, dangerous planet that other researchers have dismissed as dead and uninteresting. There, they are surprised to discover a complicated ecosystem unlike anything they’ve ever encountered–including some peculiar, multicellular animals who seem to have language and culture.

To learn more about these animals, Gardenpath changes their shape to resemble one of them. And that’s how they meet a creature named Murtis, who lives in a city she calls Pompeii and works in a brothel known to locals as «the lupanar.» Unfazed by a visitor who says she’s from the stars, Murtis takes Gardenpath into her care, introducing her to the seaside tourist town full of immigrants and shopkeepers who are just trying to get by.

A Wall Is Also a Road is a story about what happens when the alien becomes familiar–and beloved. Gardenpath expected to finish their research, present their discovery, and take their place among the decorated scholars of the floating cities. But when they look at their wild new friend Murtis’s sensor bulb, attached to a bizarre electro-chemical control system, they begin to realize there’s more to life than academic achievement. They’re not sure what it is, but they’re going to use science to find out.

La traducción:

Gardenpath es una estudiante de biología que anhela aprobar sus exámenes con el máximo honor: un premio otorgado a los investigadores que descubren algo verdaderamente novedoso en el universo. Gardenpath es, además, una ameba —un moho mucilaginoso, para ser exactos— de una civilización antigua que habita en una vasta red de torres entre las estrellas. En busca de su recompensa, Gardenpath se dirige a un planeta remoto y peligroso que otros investigadores han descartado como muerto y sin interés. Allí, se sorprende al descubrir un ecosistema complejo, diferente a todo lo que haya visto, incluyendo unos peculiares animales multicelulares que parecen tener lenguaje y cultura.

Para aprender más sobre estos animales, Gardenpath cambia su forma para asemejarse a uno de ellos. Así es como conoce a una criatura llamada Murtis, que vive en una ciudad a la que llama Pompeya y trabaja en un burdel conocido por los lugareños como «el lupanar». Sin inmutarse ante una visitante que dice venir de las estrellas, Murtis acoge a Gardenpath bajo su cuidado y la introduce en la ciudad turística costera llena de inmigrantes y comerciantes que simplemente intentan sobrevivir.

A Wall is Also a Road narra lo que sucede cuando un extraterrestre se vuelve familiar, e incluso querido. Gardenpath esperaba terminar su investigación, presentar su descubrimiento y unirse al selecto grupo de académicos de las ciudades flotantes. Pero al observar la bombilla sensora de su nuevo y peculiar amigo Murtis, conectada a un extraño sistema de control electroquímico, comienzan a comprender que la vida ofrece mucho más que logros académicos. No saben qué es, pero están decididos a descubrirlo mediante la ciencia.

Esta es la cubierta:

The Last Contract of Isako

Tenía muchísimo interés en la nueva novela de Fonda Lee, que cambia completamente de escenario y género dejando atrás mi adorada saga de los huesos verdes.

The Last Contract of Isako se desarrolla en un planeta colonia en proceso de terraformación, con unas rígidas normas de la compañía que lo controla, con estrictas jerarquías y procesos que buscan la eficiencia operativa aunque sea a costa de las vidas humanas, permitiendo incluso las guerras entre secciones si con ello se consiguen eficiencias. Todo esto exacerbado desde que hace siglos se perdió el contacto con la Tierra, dando lugar al Gran Silencio. En este contexto seguiremos los pasos de Isako, una atier, una contratista de lujo que ejerce tanto de guardaespaldas como de consejero personal de los directivos de cada sección de la empresa, bajo los auspicios de la agencia que los entrena y del código bajo el que se rige su vida. Isako es una mujer de mediana edad que ve cómo han pasado los mejores años de su vida y cómo su cuerpo, en especial sus traicioneras rodillas quizá ya no estén a la altura de lo que se espera de ella.

Con este resumen quizá os haya venido a la mente Leyes de Mercado de Richard Morgan y no digo que no haya semejanzas, pero creo que Lee ha diluido un poquito la cultura corporativa. No obstante, creo que es un buen punto de referencia para saber qué nos ofrece la historia.

La estructura elegida por la canadiense con un retroceso en el tiempo para narrar la misma historia desde otro punto de vista aproximadamente en el último tercio de la novela para luego volver a Isako es bastante curiosa, ya que dosifica la información para intentar sorprendernos con algunos giros. Por desgracia, estos giros de guion son bastante previsibles. Creo que la mejor parte del libro son los paralelismos entre la cultura de los atiers y de los samurais y la representación de la extrema frialdad de las decisiones corporativas, pero como misterio la novela se queda algo corta.

No quiero dejar de mencionar el tono crepuscular de la historia de Isako, que tampoco es tan mayor como para dejarse llevar, pero recuerda en cierto modo a los deportistas de élite que ven como su carrera va quedando atrás, aunque se resistan como gato panza arriba a abandonarla. Todo ello aderezado por la amenaza de muerte de estas luchas corporativas tan sangrientas como quirúrgicas.

En resumen nos encontramos ante una novela recomendable, pero alejada de su obra anterior.

The Daughter Who Remains

No recuerdo haber hecho nunca un binge reading de ninguna serie, principalmente porque no suelo esperar a que salgan la series enteras antes de leerlas pero como en su momento She Who Knows se escapó en mi lista de lectura y sin duda facilitado por lo cortitas que son, he leído la trilogía del tirón y la he disfrutado muchísimo.

The Daughter Who Remains es el colofón de la historia de Najeeba y qué mejor remate que eliminar la amenaza que ya cambió la vida de su tía y que lleva afectando a su pueblo desde hace tiempo. En este sentido The Daughter Who Remains cierra el círculo del relato, volviendo a dar protagonismo a personajes que conocimos al principio de la historia pero también añadiendo algunos nuevos que tendrá un papel relevante. Okorafor maneja de forma magistral los tiempos, otorgando a cada secundario un papel relevante pero sin robar en ningún momento la atención a la figura central de Najeeba.

Esta novela busca curar las heridas de Najeeba, la pérdida de su hija y su familia, la violación de la que fue víctima y, en general, todas las vicisitudes de una vida dura y sacrificada. Su viaje a través de estos tres libros es uno de autoconocimiento y aceptación de sus fortalezas y debilidades, así como de descubrimiento de nuevas personas que pueden formar parte de su vida añadiéndose a las que ha ido perdiendo pero en ningún caso sustituyéndolas. Creo que la autora busca sobre todo ofrecer esperanza a sus lectores.

Si la trilogía es todo un viaje, The Daughter Who Remains consigue llegar a buen puerto aunque el final no sea del todo sorprendente. Otras obras de Nnedi Okorafor me han gustado más, como por ejemplo Death of the Author, pero he de decir que esta trilogía ha conseguido tenerme en vilo en toda su extensión.

One Way Witch

Mientras que la primera entrega de la trilogía She Who Knows se podía considerar de lectura casi independiente, One Way Witch se sitúa temporalmente después de los hechos que acontecen en Who Fears Death así que no recomiendo leerla si no quieres que te destripen esta otra novela.

One Way Witch es la historia de la formación Najeeba como hechicera tras el cambio en el mundo que su hija provocó. Las principales características de la novela de Okorafor son el protagonismo de una mujer madura que inicia una nueva vida con la ilusión de una adolescente pero con el bagaje de una dura vida. Esta reafirmación de su propia personalidad es una constante en todo el libro y diría que en toda la saga, unida a la mezcla de ciencia ficción y fantasía que sustenta el africanfuturismo de la autora.

Las tres novelas cortas que componen esta trilogía también se pueden dividir en la estructura típica de presentación, nudo y desenlace, por lo que a One Way Witch le toca «bailar con la más fea» y desarrollar una historia que alcanzará su clímax en la siguiente entrega, por eso la he valorado algo menos que las otras dos instancias de la serie. Es por tanto una historia de transición con un ritmo pausado que sienta las bases para el final.

La prosa de Nnedi Okorafor sigue siendo brillante, haciendo hincapié en la memoria del trauma que se va acumulando freáticamente por nuestro cuerpo conforme vamos cumpliendo años, ya que si bien nuestra mente puede olvidar algunas cosas, nuestro cuerpo las recuerda. Esta acumulación de experiencias es la que hace que sea tan interesante la elección de los personajes que llevan sobre sus hombros el peso de la historia, ya que no son pergaminos vírgenes sobre los que escribir si no más bien palimpsestos sobre los que se van acumulando más y más renglones de vida.

Creo que estamos ante un trilogía imprescindible en la extensa obra de esta autora.