Minientrevista a Kameron Hurley

Durante el festival Celsius tuve la oportunidad de entablar conversación con Kameron Hurley, solo unas pocas preguntas improvisadas, pero creo que merece la pena poner por escrito lo que me contestó esa fuerza de la naturaleza convertida en escritora. Cualquier problema con la traducción es mío y no pude tomar notas mientras hablaba, así que puede que haya huecos. Aún así, espero que os guste.

¿Qué nos puedes decir sobre The Light Brigade?

Es un libro con una guerra en el sistema solar, se enfrentan la Tierra y Marte. Se podría definir como Starship Troopers con viajes en el tiempo. Se «cumplen» las leyes de la física, no se puede viajar más rápido que la luz, pero se puede utilizar el teletransporte. La protagonista empieza a tener problemas con los viajes porque recuerda cosas que en realidad no han sucedido… todavía. Cuando se lo enseñé a mi editora en España inmediatamente lo quiso publicar así que pronto lo tendréis por aquí.

¿Está terminada la tercera entrega de The Mirror Empire?

Es en lo que estoy trabajando en la actualidad. Tengo como fecha de entrega al editor el quince de diciembre, así que espero que se publique a mediados del año que viene porque esta editorial publica relativamente rápido. Me está costando trabajo terminarlo y espero que no haya retrasos.

Te quería agradecer personalmente el que nos dieras tu permiso para traducir «We have always fought».

KH: Creo que es muy importante que el mensaje de ese ensayo llegue a todas partes así que por eso permití todas las traducciones sin ánimo de lucro. Hay traducciones a muchos idiomas: inglés, chino… Me da la impresión de que fue una forma muy clara de explicar el mensaje y es buena noticia que siga teniendo continuidad años después.

Espero que os haya gustado la entrevista y muchas gracias a Kameron por su amabilidad.

Record of a Spaceborn Few

Seguramente resulte difícil de creer, pero Becky Chambers ha conseguido escribir una historia de naves generacionales y especies alienígenas con marcados tintes autobiográficos.

Record of a Spaceborn Few no es una novela al uso, ya que los distintos puntos de vista que van narrando su historia son como teselas separadas de un mosaico que no vemos por completo, ni siquiera al final de la lectura. No me atrevería tampoco a definirla como una colección de relatos ni como un fix-up por que la intención del libro es ser un todo cohesionado. Quizá esta falta de definición sea un problema del propio libro, que no sabe a qué carta quedarse. Ello no es óbice para disfrutar de la lectura, pero sabiendo a qué atenerse.

La idea de una flota de éxodo de un planeta moribundo no es nueva, sin ir más lejos podemos acordarnos de la serie Mass Effect y sus quarianos. Pero la autora establece diferencias desde el principio: la Flota del Éxodo ya ha estabilizado su situación orbitando alrededor de una estrella y no está cerrada al intercambio de bienes y personas. De hecho, también se puede interpretar como un relato sobre flujos migratorios y cómo las diferencias culturales de los que vienen y los que se van hacen evolucionar a las distintas especies. De nuevo, algo que la autora ha vivido en su propia piel.

La Flota comenzó como un sistema cerrado que debía ser autosuficiente por su propia naturaleza y nada se desaprovecha. Este es otro de los mensajes principales del libro, un alegato a favor del ecologismo y la reutilización y aprovechamiento de todos los elementos posibles. Este hito fundacional se recoge incluso en las costumbres funerarias, pero choca frontalmente con las sociedades mercantilistas con las que se relaciona la flota. No estamos hablando de un mundo postescasez, hablamos de un comunismo efectivo por la propia necesidad de sus habitantes. Nadie pasará hambre ni sed, mas  tendrá que trabajar para contribuir al bienestar general. No existe la moneda y la economía de intercambio se basa en el trueque, pero cuando se trata de adquirir tecnología del exterior, la flota tiene poco que ofrecer. En ocasiones, se trata más bien de aceptar la caridad ajena.

Chambers es una autora de personajes y en Record of a Spaceborn Few nos presenta una panoplia de humanos y un solo personaje alienígena importante. ¿Por qué es esto? Es una decisión técnica que me parece interesante aunque algo arriesgada, dado que una de las principales características por las que destaca la primera entrega de la serie Wayfarers son sus personajes no humanos. Las perspectivas de los dos recién llegados a la Flota (humano y estudioso alienígena) le sirven para presentar datos esquivando a duras penas el infodump. Pero este contraste entre la interpretación de la información que reciben y, por qué no decirlo, la acogida que les dan, también le sirve a la autora para establecer diferencias entre inmigrantes «de primera» y «de segunda». Explora el sentimiento de pertenencia como algo connatural al ser humano, provenga de donde provenga.

Respecto a la prosa, sigue siendo funcional y adaptada perfectamente al tono de la obra, aunque en el prólogo aparece una imagen de pequeños restos de hielo formándose entre los cabellos de las víctimas de un accidente que me ha parecido maravillosa. Me encantaría que Chambers explorara ese aspecto más elaborado de su estilo en sus futuros trabajos. La distinción entre las distintas voces de los personajes funciona a las mil maravillas, ya que son de distintas edades, orientaciones y profesiones y se nota en cada uno de ellos. Quizás los personajes son demasiado inocentes y pueden caer en las trampas más evidentes, pero mi impresión es que esto es algo íntimamente relacionado con el optimismo de la ciencia ficción de la autora. Si todos los encallecidos personajes estuvieran de vuelta de todo, solo quedaría espacio para la desesperanza.

Hay otros temas en el libro de los que también se podría hablar, como la transformación del sexo en un servicio a la comunidad o la utilización de insectos como principales fuentes de proteínas en la alimentación, pero no son tan fundamentales en la novela como los anteriormente mencionados.

Creo que Record of a Spaceborn Few está un peldaño por debajo de sus anteriores trabajos, lo que no quiere decir que no sea una lectura recomendable. Ahora que se ha anunciado la publicación de otras historias situadas en otro universo, podremos ver a Chambers trabajando otro registro. Por mi parte, estoy deseando leerla.

Ganador del premio Prometheus 2018

Ya se ha anunciado el ganador del premio Prometheus de este año, se trata de:

The Powers of the Earth, de Travis Corcoran

Con esta sinopsis:

The Powers of the Earth(Morlock Publishing), the first volume in The Aristillus Series, is set in a near-future ungoverned lunar settlement, developed while Earth leaders ignored and denied its existence. The settlement struggles to retain its independence from Earth’s invading force in Corcoran’s panoramic story about people carrying on their lives in liberty. Corcoran’s novel is both a tribute to Robert Heinlein’s classic The Moon is a Harsh Mistress, and a re-examination of its assumptions about how such a lunar colony would function, and what kinds of people would live there.

No os voy a engañar, no me suena ni el libro ni el autor. ¿Conocéis esta obra?

También se ha elegido el siguiente relato para formar parte del Prometheus Hall of Fame:

With Folded Hands …” del Gran Maestro Jack Williamson (1947 relato corto)

Libro gratis: Rocket Fuel

Para celebrar su décimo aniversario, la gente de Tor.com ha creado un libro con los artículos más interesantes publicados en su blog y lo ha dejado disponible para su descarga gratuita. El título del libro es Rocket Fuel, con la portada que anexo y los contenidos que podéis ver a continuación:

Prefacio – Bridget McGovernUnder the Covers with a Flashlight: Our Lives as Readers – Emily Asher-Perrin
Sometimes, Horror is the Only Fiction That Understands You – Leah Schnelbach
The Bodies of the Girls Who Made Me: Fanfic and the Modern World – Seanan McGuire
Writing Women Characters as Human Beings – Kate Elliott
Meet My Alien Family: Writing Across Cultures in Science Fiction – Becky Chambers
So How Does a Centaur Eat, Anyway? – Judith Tarr
Fantasy, Reading, and Escapism – Jo Walton
The Eye of the World by Robert Jordan (and Why You Should Read It) – Leigh Butler
Robert Jordan: The American Tolkien – Michael Livingston
The Trial of Galadriel – Jeff LaSala
Good Idols: Terry Pratchett & the Appropriate Hug – Lish McBride
Orwell and the Librarian, a Love Story – Alex Brown
Beloved: The Best Horror Novel the Horror Genre Has Never Claimed – Grady Hendrix
The Peril of Being Disbelieved: Horror and the Intuition of Women – Emily Asher-Perrin
What Rape Apologists Need to Learn From Jessica Jones – Natalie Zutter
In Defense of Villainesses – Sarah Gailey
Queering SFF: Writing Queer—Languages of Power – Brit Mandelo
Sleeps With Monsters: There’s A Counter In My Head – Liz Bourke
Apologize to No One: V for Vendetta is More Important Today Than it Ever Was – Emily Asher-Perrin
Five Books about Loving Everybody – Nisi Shawl
Safe as Life: A Four-Part Essay on Maggie Stiefvater’s Raven Cycle – Brit Mandelo
The Complete American Gods Mix Tape – Bridget McGovern
Rewatching Star Trek: Deep Space Nine: “Far Beyond the Stars” – Keith R.A. DeCandido
The POC Guide to Writing Dialect In Fiction – Kai Ashante Wilson
Homecoming: How Afrofuturism Bridges the Past and the Present – Tochi Onyebuchi
Nobody Gets Mad About Hamlet Remakes: Why Superheroes Are the New Cultural Mythology – Ryan Britt
Sowing History: A Gardener’s Tale – Ursula Vernon
Not Saving the World? How Does That Even Work? – Jo Walton
Ursula Le Guin’s “The Ones Who Walk Away from Omelas” Defies Genre – Gabrielle Bellot
Soon I Won’t Know What the Future Looks Like – Chris Lough
Bouncy Prose and Distant Threats: An Appreciation of Harry Potter and the Philosopher’s (or Sorcerer’s) Stone – Mari Ness
Joy, Sorrow, Regret, and Reassurance: The Singular Beauty of The Last Unicorn – Bridget McGovern
One Day You Wake Up and You Are Grown: Fairyland and the Secrets of Growing Up – Molly Templeton
Preparing Myself for Death with Joe Versus the Volcano – Leah Schnelbach

Click and Read : A New Beginning

De nuevo acogemos un artículo de nuestro reputado experto en aventuras gráficas, Antonio Díaz. En esta ocasión nos descubrirá A New Beggining, un juego con tintes ecologistas, de corta duración pero con un grafismo muy atractivo. Gracias a Antonio por escribir este artículo, que esperamos os guste.

El estudio alemán Daedalic es, sin lugar a dudas, el sucesor natural de Lucasarts y Sierra, compañías que se han transformado o directamente desaparecido, dejando triste al género que dominaron. Pero sigue habiendo mercado para las aventuras gráficas, tanto en proyectos pequeños como otros más ambiciosos.

A New Beginning posee un calidad técnica excelente y un dibujo y diseño que se ha convertido en el estándar de la compañía germana. Sin embargo, en 2010 todavía no habían crecido lo bastante para publicar sus propios juegos y A New Beginning vio la luz a través de Lace International.

La ambientación es doble: Fay vive en un lejano futuro apocalíptico, donde el ecosistema de la Tierra no ha podido ser conservado y la humanidad está prácticamente extinguida. Un grupo de científicos consigue inventar una máquina del tiempo que les permitirá viajar al pasado para tratar de evitar el declive del medio ambiente. Mientras tanto, en el presente, Bent Svensson es un ingeniero que, aunque llegó a inventar una fuente de energía limpia (a base de algas azules), tuvo que retirarse por razones de salud.

Durante 11 capítulos intercalados (en cada uno de los cuales controlaremos a Fay o Bent alternativamente) nuestros personajes lucharán por resolver el misterio que inició el cataclismo que acabará con la Tierra mientras se esfuerzan por salvarla… o no.

Daedalic apostó por una aproximación a las aventuras gráficas de reivindicación ecológica, donde claramente se indica que por culpa de los hombres el mundo puede ser destruido. El juego quizá es un tanto aleccionador de más, sobre todo en la figura de Fay, heredera del desastre (literalmente) dejado por sus ancestros. Incluso el agotado Bent parece resignarse a la naturaleza de sus congéneres.

A nivel argumental el juego es un tanto sencillo, aunque es innegable que el planteamiento es interesante y el futuro, aunque mostrado brevemente, es evocador en sus diseños. Los diálogos son correctos y el doblaje es excelente, pero no es un juego particularmente ingenioso ni gracioso.

Encontré que los puzles tenían su dificultad justa. En ningún momento me frustró ni requirió ayuda externa, aunque hubo algunos puzles que no pude resolver a la primera y tuve que dejar reposar. No arriesga mucho tampoco en ese campo, no permitiendo la colaboración de personajes (al más puro estilo Maniac Mansion o Thimbleweed Park). Me parece una oportunidad un tanto desaprovechada.

La principal ventaja (amén de que es un juego muy apropiado para todas las edades, siempre que el niño sea lo suficiente mayor como para entender lo que cuenta la historia) es su relación calidad-precio. En rebajas de Steam o similar se puede encontrar por dos duros (ahora está a 0,99€), a cambio de lo cual te llevas un juego de indudable calidad y resaltable acabado. Se puede acabar en una o dos tardes bien empleadas.

Portada de Ancestral Night

Aquí os traigo la que será portada de Ancestral Night, la nueva novela de Elizabeth Bear.

El diseño es de Tomás Almeida.

Esta es la nota de prensa:

Cutting edge ideas and amazing characters in an SF novel that announces the arrival of multi-award winning Elizabeth Bear to the Gollancz list.

A wild, big-ideas space opera that will appeal to fans of Iain M. Banks, Peter F. Hamilton and Al Reynolds from a John W. Campbell and multiple Hugo award winning author.

Haimey Dz and her partner Connla Kurucz are salvage operators, living just on the inside of the law…
usually. Theirs is the perilous and marginal existence–with barely enough chance of striking it fantastically big–just once–to keep them coming back for more. They pilot their tiny ship into the scars left by unsuccessful White Transitions, searching for the relics of lost human–and alien–vessels.

A wild adventure across an imagined cosmos where every FTL journey creates its own mini-universe. A universe that is just waking up to the knowledge that a long-dead, hugely powerful alien species may still be around. Knowledge that could tip the perilous peace mankind has found into war.

Tiene buena pinta, ¿verdad?

Libro gratis : Tomorrow and Tomorrow

La oferta de este mes de Phoenix Book es Tomorrow and Tomorrow de Charles Sheffield que se puede descargar en la modalidad paga-lo-que-quieras.

Aquí la sinopsis:

A LOVE STORY TO THE EDGE OF TIME

“Ambitious, elegiac, and ultimately satisfying.”—San Francisco Chronicle

“Truly a love story of the ages.”The Orlando Sentinel

“Will keep you on the edge of your seat.”David Brin

Ana is the love of Drake Merlin’s life. The woman he wants to grow old with, share every experience. But there is a hitch that is preventing them from obtaining their happily ever after….

Ana might be perfect for him, but she is dying.

Diagnosed with a rare disease, there is no cure for what ails her. At least, not in the 21st century. The only thing Drake can do—the one gamble that might, eventually, bring her back—is have Ana frozen and join her in cryogenic sleep until, one day, technology will have advanced enough be able to cure her.

Eons pass, and Drake is revived again and again, to see if humanity has evolved enough to be able to provide a solution. They try everything to help him bring her back or to encourage him to move on from his frozen soulmate—even creating a clone of his beloved. But it is not his Ana, his love. Nothing but her full revival will satisfy his obsession.

Millions of years pass before Drake learns that there is finally some hope for her restoration. At the Omega Point, the universe is collapsing, merging past and present; connecting the knowhow of now to the Ana of so long ago….

But first he must help the rest of humanity. Drake is revived one more time to fight an alien race who is hell bent on destroying the Solar System. For only a throwback from a past, where dissidence, material greed and violence were a part of human existence, will have enough fighting spirit to save a race that’s now too enlightened to understand war.

Y la portada:

Drop by Drop

A veces hay que arriesgar al escoger una lectura, salirse del camino conocido y experimentar con nuevos autores. Es un ejercicio sano, aunque de lugar a decepciones tan tremendas como este Drop by Drop.

La premisa de la que parte el libro es que por alguna razón desconocida, los plásticos empiezan a derretirse. El plástico está presente en casi todos los elementos que utilizamos en nuestro día a día así que me esperaba un mundo en proceso de descomposición y abocado a la destrucción.

Y sin embargo, el proceso por el que los compuestos químicos se deterioran es tan azaroso como conveniente para la autora. Hay cosas que sí se estropean, como los bolígrafos, pero hay coches relativamente modernos que siguen funcionando, porque claro, los manguitos de esos motores deben estar hechos de tungsteno o algo recio, como buen coche americano que se precie. Nada más comenzar la lectura esta aleatoriedad en la destrucción me mosqueaba. Pero ese no era el principal problema.

El ámbito al que se circunscribe la narración es demasiado local, dejando fuera las tensiones propias de las grandes ciudades. En el pueblo en el que se desarrolla la acción, hay bastantes personajes, pero están todos cortados por la misma tijera del estereotipo puro y duro, y acartonados como si les hubieran duchado el almidón. Resultan insufribles en su petulancia y en su previsibilidad.

Al principio del libro viene el que podría considerarse protagonista, a pesar de ser una obra coral, una especie de McGuiver aventurero que viene al pueblo cual vaciacorrales a pasar una temporada con su tía, la del banco. Esa tía del pueblo no es otra que la loca de los gatos que hay en toda población que se precie, pero oye, trabaja en el banco, así que cuando deja de funcionar la informática y tiene que hacerse todo con papel y lápiz, se pone a conceder créditos a diestro y siniestro con el aval de la confianza en la gente del pueblo y cobrando en flores si hace falta. (No me estoy inventando nada, esto es tal cual). Se ve que esta mujer no ha oido hablar de la crisis de los tulipanes.

En el mismo pueblo hay una empresa química avanzadísima, que se dedica a vender «componentes» que pueden tener «otros usos» en el mercado armamentístico. Pero esa misma empresa tiene una seguridad tan irrisoria que se pueden colar cinco niños que son de la piel de Barrabás y provocar un accidente mortal. A ver, si dejas las probetas y los elementos químicos ahí a mano, ¿quién se puede resistir?

Como digo, en el pueblo hay de todo. También hay un anciano que al quedarse viudo debe haberse pasado muchas hojas jugando al Fallout, porque no se le ocurre otra cosa que montarse un refugio nuclear él solico en su casa. Un poco de pico y pala y ya tenemos el «vault» montado para cuando haga falta. Menos mal que hay gente así de previsora en el mundo, si no, nos quedábamos sin libro (sin humanidad también, pero esto es un tema secundario).

Como buen trasunto de Corín Tellado que se precie, hay hijas y nietas secretas que se desvelan en el momento más inesperado para cobrar la parte de la herencia correspondiente. Hay películas de Antena 3 al mediodía con menos carga dramática que un capitulo de este libro.

Os recomiendo encarecidamente mantener una distancia de al menos cincuenta metros alrededor de este libro. No tocarlo ni con un palo, vamos. Y menos si el palo es de plástico.

Ganador del premio John W. Campbell Memorial 2018

Ya conocemos al ganador del premio John W. Campbell de este año la novela  The Genius Plague de David Walton.

La ceremonia de entrega tuvo lugar el día 22 de junio y el jurado dijo esto:

Harry Harrison and Brian Aldiss established the award to honor the late editor of Astounding Science Fiction magazine (now Analog), and continue his efforts to encourage writers to produce their best work. Many consider Campbell – who edited the magazine and guided its authors from 1937 until his death in 1971 – the father of modern SF.

El jurado estaba formado por Gregory Benford, Sheila Finch, Elizabeth Anne Hull, Paul Kincaid, Christopher McKitterick , Pamela Sargent , and Lisa Yaszek.