Afterland

Afterland está publicada en español por RBA con traducción de Pilar Ramírez Tello, que hace un trabajo excelente, como siempre.

Leer un libro sobre una pandemia global en medio de una pandemia global no es una situación muy reconfortante. Ya me pasó con Sue Burke y su Immunity Index, aunque he de reconocer que esa lectura me impactó mucho más, por el momento en que lo leí.

Lauren Beukes sitúa su libro en un mundo pandémico, pero en esta ocasión la enfermedad a la que nos enfrentamos tiene una altísima tasa de mortandad entre los hombres, tanta que los muertos se cuentan por millones y la sociedad ha tenido que cambiar por ello. Los varones se han convertido en un preciadísimo recurso, pero es que además se ha establecido una ley que prohíbe la reproducción humana hasta que se de con una solución para el virus.

La escritora sudafricana no ha escogido una idea totalmente original (ahí tenemos Y, the last man sin irnos muy lejos) y se centra más en el thriller que en la propia especulación de lo que sería la sociedad tras un acontecimiento de esta magnitud. Quizá me resulte más interesante en la lectura del libro los atisbos que se ven de cómo se organizaría el mundo tras la catástrofe que la propia historia de los protagonistas. Aunque, como digo, Beukes da algunas pinceladas que hacen que te quedes con ganas de más.

La historia está centrada en una madre y un hijo, inmune al virus y por lo tanto, valiosísimo. La familia es sudafricana aunque la pandemia les atrapó en unos Estados Unidos que se están volviendo aún más totalitarios en los lugares donde hay una semblanza de ordenación por parte del gobierno. Cole y Miles, que camufla su género como Mila para huir de miradas indiscretas, pasarán por uno y mil trances en su intento de volver a su país.

La autora traza de una manera muy atractiva distintas posibilidades con las que las supervivientes harían frente a una civilización tan cambiada. Desde una comuna hippie hasta una nueva institución religiosa, pero siempre perseguidas y en peligro de revelar sus secretos. El aspecto más cuidado es el de la sensación constante de riesgo, de traición a la vuelta de la esquina, encarnada en la existencia de Billie, la hermana de Cole que también tiene interés propio en el futuro de Miles.

La relación madre hijo me parece que está muy bien representada, hay amor pero también hay recelo, hay sobreprotección y agobio, búsqueda de libertad mal entendida y en general, las complicaciones inherentes a cualquier relación de este tipo, corregidas y aumentadas por una pandemia mundial y una persecución desesperada.

La edición en español tiene una portada horrenda para mí gusto, pero si le das una oportunidad al libro te puedo asegurar que pasarás un rato entretenido y te dará algo que pensar.

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