Si bien es cierto que la primera instancia de la serie The Hexologists resultó no ser todo lo entretenida que esperaba, seguramente porque la comparé con Senlin Ascends y toda la saga de la Torre de Babel, la lectura de A Tangle of Time me ha reconciliado con Josiah Bancroft y con este nuevo universo que ha creado para uso y disfrute de los aficionados a la fantasía.
En primer lugar, el misterio que deberán desfacer Iz y Warren consigue mantener el interés a lo largo de las páginas, aunque reconozco que ya se intuía quién estaba detrás de todo. La idea de viajar en el tiempo para ir perfeccionando los crímenes cometidos e implicar a quien quieres quitarte de en medio es tremendamente atractiva aunque también frustrante. Frustrante para el lector, que ya sabe lo que está pasando pero que no puede avanzar en la narración porque son los personajes los que se tienen que ir dando cuenta de las maniobras del malvado. Pero frustrante también para el “enemigo” porque por más que se esfuerza Iz siempre encuentra algo que no cuadra, es maravillosa la tenacidad (o cabezonería, lo que prefiráis) de la protagonista del libro, que no deja piedra sin remover hasta que todo encaja.
El humor un poquito chusco que ya estaba presente en el primer libro continúa aquí, no sé si será que yo ya me he adaptado a la idea, pero me ha resultado más divertido que antes. Bancroft amplía el elenco de personajes, sobre todo para dar continuidad al misterio del padre de Iz, todo apunta a que será el hilo conductor de la siguiente entrega de la saga. Pero todo esto sin dejar de despertar el interés por el sistema mágico, la aplicación de las matemáticas a lo que se daba por hecho descubre un nuevo mundo de posibilidades.
La química de la pareja protagonista es envidiable. Da igual la situación en la que se encuentren, saben que siempre podrán apoyarse en el otro, bien sea para defenderse de un ataque, para desfacer un entuerto o para tomarse un rollito de canela. Es una relación amorosa tranquila en medio de la vorágine del mundo mágico que sirve como contrapunto a todos los sobresaltos que aparecen en el libro. Me gustan sobre todo las referencias no muy veladas a su relación física, tratadas con una normalidad entrañable.
En definitiva, una potente segunda entrega de una saga que esperemos que siga apareciendo por aquí.

