Press Start to Play

Hubo un tiempo en que jugué bastante a distintas consolas, así que la premisa de esta antología me pareció cuando menos llamativa.

God Mode—Daniel H. Wilson

No me parece el mejor relato para comenzar una antología, con algo de solipsismo pero realmente aburrido.

NPC—Charles Yu

Una forma de representar las elecciones que tiene que hacer uno en la vida y que pretende presentarse como algo original, pero que me recuerda demasiado a Santiago García Albás.

Respawn—Hiroshi Sakurazaka (traducido por Nathan Collins)

Esta otra historia también me recuerda demasiado a otra lectura, concretamente Touch de Claire North.

Desert Walk—S.R. Mastrantone

Solo por el hecho de que salga una Master System esta historia ya ganó muchos puntos, pero el inquietante desarrollo de los acontecimientos lo hace aún más interesante. Leyendas urbanas bien hiladas, no como en Armada.

Rat Catcher’s Yellows—Charlie Jane Anders

Preciosa la historia de amor a pesar de las adversidades y curiosa la utilización de los juegos como terapia.

1Up—Holly Black

Homenaje a las aventuras conversacionales y a la amistad online. Previsible pero entretenido.

Survival Horror—Seanan McGuire

Divertido relato juvenil en un mundo alternativo con dos primos enfrentándose a una maldición en un videojuego.

REAL—Django Wexler

Me gusta que varios de los relatos de esta antología jueguen con los puntos de unión entre el MUNDO REAL TM y en este relato Django Wexler lo hace especialmente bien. El secretismo entorno al desarrollo de un nuevo juego de realidad aumentada parece hoy más de actualidad que nunca.

Outliers—Nicole Feldringer

Computación distribuida y cambio climático unidos en un relato que se queda bastante plano.

<end game>—Chris Avellone

Escrito con un estilo realmente claustrofóbico e incluso repetitivo, es un homenaje explícito a un tipo de juego que ya no se lleva.

Save Me Plz—David Barr Kirtley

Kirtley es un autor que se prodiga poco, pero que lo hace con brillantez. En este caso juega con los típicos bugs que aparecen en los juegos y con una historia de amor.

The Relive Box—T.C. Boyle

Terrible relato sobre la poca resistencia del ser humano a la adicción, sea esta del tipo que sea. Revivir los momentos pasados nos impide disfrutar del presente y sin vivirlo ¿cómo se construyen los recuerdos para el futuro?

Roguelike—Marc Laidlaw

Narración burlesca sobre los típicos juegos prácticamente sin fin a los que nos enfrentamos una y otra vez afinando nuestras respuestas hasta avanzar lo máximo posible en ellos. El concepto es original, pero la factura es demasiado simple.

All of the People in Your Party Have Died—Robin Wasserman

Me ha aburrido este relato en que se confunden la realidad con un juego sobre la conquista del Oeste para niños.

RECOIL!—Micky Neilson

Gran homenaje a La Jungla de Cristal, entretenido sin ser pretencioso.

Anda’s Game—Cory Doctorow

Una antología sobre juegos sin Cory Doctorow me parecería incompleta. En este relato clásico, vemos la contraposición entre el mundo real y el virtual, con la típica moraleja. Si has leído Reamde, no te sorprenderá.

Coma Kings—Jessica Barber

Todos sabemos que los videojuegos son altamente adictivos, pero este relato estudia el momento en que la adicción alcanza niveles clínicamente preocupantes.

Stats—Marguerite K. Bennett

Aunque pretende ser una advertencia sobre la discriminación racial y sexual, me temo que cuento no está excesivamente bien llevado. Eso sí, no volverás a aceptar unas cláusulas de un software alegremente, ¿o sí?

Please Continue—Chris Kluwe

Lo que empieza como una típica historia de exceso de implicación en un videojuego acaba como un alegato contra otros tipos de juegos.

Creation Screen—Rhianna Pratchett

¿Cómo se vería a un jugador a través de los ojos del personaje que crea?

The Fresh Prince of Gamma World—Austin Grossman

¿Un juego programado en Pascal? Con ese principio ya me habían ganado. El desarrollo, no obstante, no para tanto. El contraste entre la vida “real” y el juego ya se ha utilizado hasta la saciedad.

Gamer’s End—Yoon Ha Lee

Otro relato en el universo de Ninefox Gambit, aunque sin la profundidad de los otros. Curioso para completistas.

The Clockwork Soldier—Ken Liu

Otra muestra más de un espléndido creador de historias cortas como es Ken Liu. Una aventura conversacional sirve como vehículo para explicar la profunda contradicción que conlleva impedir el progreso en aras de la seguridad. De paso, una discusión moral sobre el sentido del “yo”.

Killswitch—Catherynne M. Valente

Un juego al que solo se puede jugar una vez y que es una rareza excepcional entre los coleccionistas. Interesante y mucho más accesible que otras obras de Valente.

Twarrior—Andy Weir

El peor relato de la antología. Una red neuronal artificial venida a más.

Select Character—Hugh Howey

Un buen remate para la antología, un relato sobre las distintas formas que hay de jugar y los resultados inesperados si no aplicamos la forma habitual de hacer las cosas.

Press Start to Play es un compendio de relatos sólido aunque no excepcional.

Pirate Utopia

pirateEs triste decir que lo mejor de una lectura es su brevedad, pero en este caso realmente me alegro de haber acabado pronto con Pirate Utopia. Bruce Sterling nos ofrece en esta novella una historia alternativa, en el periodo inmediatamente posterior a la Primera Guerra Mundial, por aquel entonces todavía conocida como la Gran Guerra (¡qué ilusos éramos!).

“¿Historia alternativa? ¡Seguro que me interesa!” pensé en su momento. Pero la verdad es que aparte de meter algunos personajes famosos en la historia como Houdini, Lovecraft…  y situar la escena en un pueblo yugoslavo, lo demás no tiene la más mínima enjundia. La obsesión por utilizar los apodos de los personajes en vez de sus nombres verdaderos, la insistencia en que uno de los personajes es sordo (parece que fuéramos nosotros los duros de oído y hubiera que recordárnoslo), el hecho de que el que parece el personaje más interesante (el famoso Prophet) ni siquiera aparezca… Todo son obstáculos para disfrutar del libro.

Es el apartado de “extras” del libro el que puede despertar más nuestra atención. Las ilustraciones cumplen excelentemente su función, aún sin ser una conocedora de la corriente futurista lo que he podido investigar parece acorde a lo que se muestra en el libro (con las limitaciones implícitas de una edición digital). Las entrevistas al final de la publicación también sirven para poner en contexto el libro y conocer algo de la escena de la ciencia ficción en Italia. Es solo que estos contenidos añadidos no consiguen mejorar la narración principal. Una oportunidad perdida.

La mirada extraña

miradaLa última lectura que logré colar en octubre fue La mirada extraña de Felicidad Martínez. Venía acompañada de buenas recomendaciones, pero por alguna razón no encontraba el momento para leerlo. Craso error.

El libro se compone de cuatro novelas cortas escritas desde el punto de vista de diversas sociedades alienígenas. El despliegue de ideas del que hace gala Felicidad, a pesar de la presencia de referentes bastante claros, es envidiable.

Aquí no tenemos que sufrir la miopía antropomorfizante de un observador humano, lo cual no deja de ser positivo. Pero eso sí, requiere un esfuerzo por parte del lector, ya que no hay ningún tipo de ayuda para situarnos en el escenario en que transcurren los hechos. Por supuesto, también el manejo del lenguaje influye en esta “dificultad” a la hora de entrar en la obra. Pero es una labor que merece la pena.

Hablando del lenguaje, hay un ejemplo que me gustaría destacar, aunque sea solo uno entre muchos. Las especies extraterrestres no hacen uso de herramientas y eso hace que dialoguen de una manera particular. Por ejemplo, cuando requieren información de otro miembro de su especie, utilizan el verbo “desembucha” íntimamente asociado con la digestión, que es la necesidad principal de la mayoría de los seres vivos y por tanto influye en su forma de expresarse. De hecho, el número de palabras asociados con la ingesta de alimentos y su posterior tratamiento es a veces abrumadora.

Un problema que veo en la lectura de La mirada extraña es el orden de lectura. Entiendo que habrá sido una decisión pensada, pero no puede dejar de extrañarme que algunos de los hechos que nos relata Felicidad al final del libro estén situado cronológicamente antes que los demás. Puede que sea un efecto buscado, pero no deja de crear un poco de confusión.

Recomiendo encarecidamente su lectura.

Miniatures : The Very Short Fiction by John Scalzi

miniaturesDicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno y en este libro se ve que John Scalzi ha aplicado esta máxima a lo largo de su carrera. Es muy difícil conjugar humor y ciencia ficción (acordaos de Willful Child, bueno, mejor no os acordéis) pero en esta serie de pequeñas historias lo consigue plenamente.

Del mismo modo que Redshirts se convertía en una broma pesada debido a su longitud, aquí la chispa humorística consigue mantenerse encendida hasta concatenar carcajada tras carcajada.

No existe un hilo conductor que aúne las historias contenidas en este corto volumen, pero sí que aparecen temas recurrentes en el californiano. En vez de ciencia ficción de primer encuentro, se explaya en las contradicciones en que pueden incurrir las distintas culturas alienígenas en la convivencia más habitual, siempre desde el punto de vista humano. ¿Por qué este bola de pelo alienígena me chilla cuando me da la razón? ¿Estará mutando este ser o simplemente tiene un problema de acné?

Se nota que Scalzi se curtió como escritor de columnas en diversos medios, puliendo así la inmediatez que una carrera periodística reclama, pero aplicándola a la ficción.

Otro de esos temas que se repiten es la posible relación de la humanidad con una inteligencia artificial. ¿Nos destruirían o se aliarían con nosotros? ¿Y si nuestros electrodomésticos pudieran hablar sobre nuestras costumbres?

El autor estadounidense, bastante activo en twitter, también nos regala algunas obras de microficción en las que utilizó esta plataforma como medio. Especialmente graciosas son las dos que desarrolló mientras se aburría en un viaje en avión. A lo Brandon Sanderson, pero en versión corta.

Algunas veces se dice: “este libro me lo acabé en dos sentadas”. En esta ocasión sería una falsedad, porque me lo acabé en una.

The Four Thousand, the Eight Hundred

fourthousand-djGreg Egan es un autor que no aparece por mi blog todo lo que debería porque realmente le tengo mucho respeto. Creo que hay obras suyas que superarían mi capacidad de comprensión, pero también es cierto que es capaz de escribir auténticas obras maestras. Cuando Subterranean Press decidió publicar The Four Thousand, the Eight Hundred (originalmente salió en Asimov) me pareció una buena idea volver a acercarme al autor australiano.

La acción se desarrolla en unas colonias humanas en el cinturón de asteroides. Siendo Egan quien es innegablemente esta historia se puede etiquetar como ciencia ficción dura, con cálculos de trayectorias balísticas entre asteroides y virus programados para no causar daño al infectado, si no vergüenza.

No obstante, el tema principal de esta novella es algo tan cercano como una crisis de refugiados. Y es que cuando se quiere buscar una excusa para discriminar a un grupo determinado de la sociedad, no hace falta escarbar mucho. Una simple búsqueda genealógica y ya tenemos la excusa perfecta. ¿Han de pagar los nietos por los pecados, si es que los hubo, de los abuelos?  Si la mayoría decide que sí, sí. Es imposible leer estas pocas páginas y no acordarse del nazismo, pero parece que la raza humana no aprende de sus errores.

La discusión filosófica en la que se centra la novela es el valor de una vida humana y la capacidad de elegir. Algo tan complejo como fascinante. Es una pena que el autor no se haya explayado más en esta historia, que queda un poco coja frente a otras obras suyas. Es recomendable su lectura, aunque no esté entre lo más destacado del australiano.

Bridging Infinity

bridgingLa serie Infinity de Jonathan Strahan me parece apasionante, pero esta nueva entrega le va a la zaga a las anteriores.

Sixteen Questions for Kamala Chatterjee de Alastair Reynolds

Espectacular comienzo de la antología, con un proyecto de ingeniería de inmensas proporciones y con una escala temporal también grande. Y sin embargo, todo se reduce a 16 preguntas en la defensa de una tesis doctoral y en otro momento temporal. Grandioso.

Six Degrees of Separation Freedom de Pat Cadigan

Maravillosa la aportación de Pat Cadigan a esta antología. Para colonizar el sistema solar, el ser humano inevitablemente tendrá que adaptarse a condiciones distintas a las que se dan en la Tierra. ¿Quiénes serán los valientes que darán el paso? Me encanta la mezcla entre oficial de reclutamiento e ingeniera que relata la historia.

The Venus Generations de Stephen Baxter

Una familia caracterizada por sus increíbles proyectos de ingeniería para el avance de la humanidad y su relación con Venus. Científicamente apasionante, pero frío en las relaciones interpersonales.

Rager in Space de Charlie Jane Anders

Este relato no tiene ni pies ni cabeza. Esas frases maternales que todos hemos escuchado pero en un contexto post-singularidad podría haber dado mucho más de sí.

The Mighty Slinger de Tobias S. Buckell & Karen Lord

No me parecía posible hablar de canción protesta en el espacio, pero todos los días nos sorprendemos por algo.

Ozymandias de Karin Lowachee

Aunque divertido en un principio y con el fundamento de la soledad de los enviados a supervisar puestos lejanos, la historia se queda en muy poca cosa al final.

The City’s Edge de Kristine Kathryn Rusch

Otra historia que se queda incompleta, con un giro final cuando menos insólito en la explicación de la desaparición de una gran superestructura.

Mice Among Elephants de Gregory Benford & Larry Niven

Me temo que este relato también deja una sensación de trabajo sin finalizar. Una idea interesante, unas explicaciones científicas de esas de tener que pararte a pensar, un gran objeto desconocido que explorar… y un final abrupto que te deja con mal sabor de boca.

Parables of Infinity de Robert Reed

Robert Reed no defrauda para nada con sus relatos inabarcables en el tiempo, pero es que en esta ocasión también consigue que sea bello. Dotar de inteligencia a las herramientas con las que se construye el futuro es una buena idea, pero que además conserven memorias del pasado puede resultar vital.

Monuments de Pamela Sargent

El cambio climático como elemento para la reflexión.

Apache Charley and the Pentagons of Hex de Allen M. Steele

Quizá de los mejores relatos de la antología, al menos por cómo se ajusta a la idea de una estructura grandiosa para la colonización del espacio. Me gustan las historias de esferas de Dyson y está es de las buenas.

Cold Comfort de Pat Murphy & Paul Doherty

Otro ejemplo de lucha contra el cambio climático, con una solución tardía pero adecuada y con una alabanza a la economía colaborativa para soslayar las trabas burocráticas. Muy entretenido.

Travelling into Nothing de An Owomoyela

Otro relato que se queda a medias. Interesante la idea de una nave totalmente autosuficiente para ocultarse del enemigo, aunque las inevitables imperfecciones la obligan a reabastacerse de vez en cuando.

Induction de Thoraiya Dyer

Esperaba más variedad en cuanto a temas, pero está claro que el cambio climático es una preocupación generalizada. Aún teniendo en cuenta las relaciones familiares presentes en el relato, me parece algo vacío.

Seven Birthdays de Ken Liu

Gran final para una antología que se me antoja mucho más irregular de lo que Strahan acostumbra. En una nueva muestra de la amplitud de su capacidad creativa, Liu nos regala una historia con un marco temporal casi inalcanzable capaz de aunar las preocupaciones familiares con el futuro de la humanidad. Espléndido.

Me parece que Bridging Infinity tiene historias magníficas por las que merece la pena leerla, pero también me parece que algunas son fácilmente prescindibles.

Viaje a Arcturus

arcturusEs difícil datar los orígenes de la ciencia ficción. Muchos hablan de Mary Shelley, de Julio Verne y H.G. Wells pero puede que haya otros trabajos que también hubieran podido pertenecer a estos comienzos del género.

Viaje a Arcturus se define como protociencia ficción. Y es cierto que a lo largo de sus páginas vemos ideas que se utilizarán después en otras obras. Por ejemplo, la invención de nuevos colores que recuerda inevitablemente al octarino del malogrado Terry Pratchett. La forma de viajar con la que comienza el libro me ha trasladado a hace años cuando leí La Serpiente Uroboros de E.R. Eddison, contemporáneo de David Lindsay. La forma de describir a las escasas especies animales y vegetales que pueblan Arcturus me trajo inmediatamente a la memoria a Stanley G. Weinbaum, un autor relativamente poco conocido pero que merecería más atención por nuestra parte, con obras como Una odisea marciana. También está muy presente el tema del mesianismo, algo no exclusivo de la ciencia ficción pero que sin duda se ha tratado hasta la saciedad en el género, desde Forastero en tierra extraña al Juego de Ender.

Y sin embargo, la lectura de Viaje a Arcturus no me ha resultado satisfactoria. Aún haciendo el esfuerzo de situarme temporalmente en el punto de vista de un escritor de hace cien años, el viaje al que somete a sus personajes me ha parecido en ocasiones vacío. Las múltiples transformaciones físicas a las que los someten tienen implicaciones más allá de lo que yo pueda comprender, pero acaban resultando previsibles. El relato se sustenta sobre todo en diálogos, pero en ocasiones estas charlas parecen solo la forma de reflejar lo que piensa el autor y no los personajes.

La filosofía y el tono onírico que impregnan cada una de las páginas de esta obra puede resultar un reto interesante para otro lector distinto a mí. Para él, sin duda la edición de Defausta Editorial será adecuada. Con una ingente cantidad de material extra (ilustraciones interiores, prólogo de Alan Moore, glosario de términos…) que puede hacer más fácil la comprensión de la obra, nos encontramos ante un libro bello por sí mismo.

The elephant and macaw banner VI y VII

En un anuncio que me llena de alegría, hace poco se supo que Sportula iba a publicar esta saga en español. Así que me parece que este es un momento estupendo para comentar las dos últimas entregas que de momento ha publicado Christopher Kastendsmidt.

A Tumultuous Convergence

tumultuousLos pasos de Gerard y Oludara les llevan a Río de Janeiro, pero cuando esta ciudad solo era cuatro barracas mal contadas en un entorno paradisíaco.

Me gusta mucho que el conflicto en esta ocasión no sea con ninguno de los animales fantásticos que pueblan las páginas de esta serie, si no con otras bestias de dos patas, sin duda más peligrosas. De nuevo, el elemento sobrenatural es consustancial a la narración, pero que también se pueda leer como una historia alternativa aumenta el interés de la serie. Y de paso, tenemos una charla aleccionadora sobre el auténtico sentido del patriotismo.

A Torrential Complication

torrentialSéptima entrega de esta serie, que van mejorando cada vez más. En A Torrential Complication no será la inteligencia de Oludara la que salvará el día y las apuestas serán mucho más altas que en todas las entregas anteriores.

Me apasiona la idea de observar elementos mitológicos comunes desde otra perspectiva. El diluvio universal es de sobra conocido por todos nosotros, pero sus causas y la forma de afrontarlo varía mucho de una tradición a otra.

Además, en esta entrega toman algo más de protagonismo otros personajes distintos a los dos principales, y se deja ver una transformación que puede dar mucho juego en las siguientes entregas. Por aquí las estaremos esperando.

Invisible planets

invisibleYa antes de conocer a Ken Liu en persona en el Festival Niebla, estaba fascinada por su capacidad de trabajo. Pero es que después de hablar con él y ver todo lo que hace, me parece aún más increíble. No podía dejar pasar la oportunidad de ver su faceta como editor, así que me lancé a la lectura de Invisible Planets.

La idea de presentar diversos relatos de ficción china traducidos al inglés es llamativa desde un principio. Un país tan grande forzosamente tiene que tener perspectivas muy diferentes. Es imposible hacer una selección representativa si en primer lugar no definimos bien los límites. Es por esto que la labor de Liu es ingente:  escoger los relatos, traducirlos, en cierto modo “justificar” su selección… Ahora veremos si ha salido airoso de tan ardua tarea.

Chen Qiufan

The Year of the Rat

Es curiosa esta forma de empezar la antología, con un enfrentamiento cuasimilitar ante unos animales modificados originalmente para ser mascotas adorables pero que consiguen escapar al mundo salvaje.

The Fish of Lijiang

Extraño relato sobre las consecuencias del estrés extremo al que estamos sometidos diariamente y su posible tratamiento.

The Flower of Shazui

Una muestra de cyberpunk, denunciando la obscena proliferación de edificaciones sin espacio para vivir y los abusos machistas a la vez. No me convence el final, pero la lectura merece la pena.

Xia Jia

A Hundred Ghosts Parade Tonight

En un tono marcadamente fantástico, vemos el destino final de los fantasmas que durante un tiempo captaron nuestra atención pero que luego fueron abandonados por otras atracciones.

Tongtong’s Summer

Apelando a los sentimientos familiares y con ideas sobre el tratamiento geriátrico que están cada vez más en boga, este relato llega al corazón. Todo aquel que haya conocido a sus abuelos y haya asistido a su declive se sentirá identificado en la narración.

Night Journey of the Dragon-Horse

Un relato bastante lírico en un mundo postapocalíptico donde solo quedan restos de las civilizaciones pasadas.

Ma Boyong

The City of Silence

¿Cuántas veces se puede hablar de las appropriate authorities en un relato? Muchas más de las que pensáis. Este relato protesta contra el pensamiento único y también contra la homogeneización del lenguaje puede resultar algo pesado, pero no por ello invita menos a la reflexión.

Hao Jingfang

Invisible Planets

Me encantan estos homenajes a Calvino donde los autores dejan libertad a su imaginación para describir nuevos mundos durante breves espacios de tiempo.

Folding Beijing

Entiendo este relato como una parábola sobre las desigualdades sociales y un aviso sobre la necesidad de reaprovechar los recursos naturales, pero en su desarrollo no me parece tan brillante como para haber ganado un premio Hugo.

Tang Fei

Call Girl

Aunque en principio podemos pensar que estamos ante una sórdida historia de prostitución juvenil, la narración cambia por otros derroteros fantásticos inesperados.

Cheng Jingbo

Grave of the Fireflies

Muy en la línea de la tradición aleccionadora de los cuentos más antiguos, una historia de amor imposible a lo largo del tiempo y el espacio.

Liu Cixin

The Circle

Esta pequeña adaptación de un capítulo de The three-body problem puede servir para conocer al autor. Si te gusta, no dudes en lanzarte a por la trilogía de los tres cuerpos.

Taking Care of God

Cuando los dioses desembarcan en la Tierra buscando el cobijo de sus hijos, surgen los inevitables conflictos generacionales.

En este relato destaca especialmente la crítica del tratamiento que la sociedad actual tiene hacia los mayores, un desentendimiento que se está expandiendo también en una cultura tan tradicional como la china. Aunque creo que ésta es la idea principal del relato, no hay que ignorar la idea de la inseminación de la Tierra como “inversión para el futuro”.

Me encanta este relato en español, en inglés o como sea.

El libro se completa con una serie de ensayos sobre la ciencia ficción china sin duda esclarecedores, pero que no hacen si no aumentar mi curiosidad por este nuevo mundo. ¿Para cuándo Invisible Planets 2?

Slipping

slippingConocí a la sudafricana Lauren Beukes con su libro The shining girls con el que disfruté a la vez que lo pasé fatal. Esta escritora tiene una gran capacidad para reflejar el sufrimiento humano y es capaz de llegarte muy adentro. En distancias cortas había podido leer algunas obras suyas en antologías de Jonathan Strahan y John Joseph Adams, pero aunque ambas entregas me gustaron, seguía siendo demasiado poco para comprobar su auténtica capacidad.

Es por esto que la publicación de Slipping me ha venido de perlas para poder “estudiar” tanto la ficción como la no ficción corta de Beukes. Saltándome un poco mi norma habitual para reseñar antologías y colecciones, en vez de comentar pormenorizadamente cada relato voy a valorar el conjunto.

Lo primero que salta a la vista es la amplia variedad de temáticas en la que se desenvuelve la escritora, no siempre en la ciencia ficción y con distintas características, ya que podemos ver ejemplos de ciencia ficción militarista como “The Green” como historias de un posible futuro muy cercano como “Pop Tarts”. También es innegable la influencia de su país de origen, no solo por la inclusión de vocabulario sudafricano, si no también por la presencia de temas candentes como el apartheid y la violencia de género. Mi relato favorito es “Slipping”, que da nombre a la propia recopilación y que resulta especialmente aleccionador teniendo los Juegos Olímpicos de Río todavía frescos en la memoria. Beukes es capaz de dejar desbordar su imaginación en un relato psicodélico como “Unathi Battles the Black Hairballs” a la vez que critica el arte moderno y también expresar la agonía del escritor frente a la hoja en blanco en poco más de tres párrafos con “Muse”. Incluso algunos de los relatos se podrían etiquetar como experimentales. En Slipping hay de todo, como en botica.

En cuanto a la no ficción, aunque no es la parte que más recomendaría del libro, creo que nos sirve para conocer a Beukes como persona. Su labor como periodista de investigación, especialmente las razones que la llevaron a escribir The shining girls sitúan en contexto el resto de su obra.

Si no conocéis a esta escritora no sé a qué estais esperando.