Ambiguity Machines and Other Stories

Quedé tan fascinada por el relato de Vandana Singh contenido en The Apex Book of World SF 5 que no pude resistirme a comprar la colección de relatos a la que da nombre. La prosa de la autora es embriagadora y fascinante, con ese aire exótico que le da su origen indio aderezado por referencias a esa fascinante cultura.

With Fate Conspire

Si solo las personas con una configuración mental adecuada pudieran consultar el pasado, ¿se podrían llevar a cabo estudios fidedignos con su imprescindible interlocución? En esta historia, con toque feministas y una ambientación muy estudiada, empezamos a conocer el genio de Singh en las distancias cortas.


A Handful of Rice

Un relato escrito en tono de leyenda, relatando la historia de una traición planificada pero también el pasado de los actores implicados en el desafío final. Me encanta el contraste entre la investigación tecnológica y la medicina más clásica y «mágica».


Peripeteia

Es curiosa la forma en que la autora se «burla» de las verdades absolutas de la ciencia precisamente a través una protagonista física, que crea el Club Anti Navaja de Ocam. No acaba de resultar redondo por la confusión que provoca, pero puede que sea un efecto buscado que yo no he sabido disfrutar.


Lifepod

El hilo conductor de la narración son los pensamientos de un ser que viaja a través del Universo en una cápsula de hibernación, pero que es capaz de contemplar los pensamientos de algunos de sus compañeros de viaje. El contraste entre la distintas memorias, las propias y las ajenas, y el giro final de la trama son atractivos.


Oblivion

Espectacular relato, una historia de venganza, con muchas referencias a una de las obras más conocidas de la cultura india y con un escenario tan espectacular como absorbente.


Somadeva: A Sky River Sutra

Escrito con constantes referencias a las grandes epopeyas de la cultura india (con lo genérico que suena esto) y con cuentos incluidos dentro del propio sutra, me ha resultado un poco complicado seguirle el hilo.


Are you Sannata3159?

Durísimo relato contra la masificación del proceso de tratamiento cárnico, desde un punto de vista de una cultura respetuosa con el sufrimiento animal. Es también una crítica acerada contra la banalización del dolor, pero ha resultado demasiado crudo para mí.


Indra’s Web

Muy buen relato sobre la lucha contra el cambio climático utilizando los recursos más modernos y también los más tradicionales, en una suerte de red que depende de cada nodo para seguir funcionando.


Ruminations in an Alien Tongue

Una historia sobre viajes entre universos alternativos, con la incomodidad constante del ser humano que siempre busca algo distinto a lo que tiene. Con una estructura parecida a los mash-ups tan utilizados por Yoachim, pero con profundas reflexiones sobre el cambio y la permanencia.


Sailing the Antarsa

Meditaciones de una exploradora solitaria que explora una corriente espacial. Me gusta particularmente el contraste entre la materia conocida, cuya presencia es mínima en comparación con la desconocida.


Cry of the Kharchal

Relato fantástico basado en una leyenda local. Quizá me ha gustado algo menos que los demás por la indefinición del propio mito, pero no por ello es menos interesante.


Wake-Rider

Curiosa mezcla de civilizaciones que han caído bajo el yugo del capitalismo extremo en forma de virus en contraste con la quietud y la paz de un naufragio estelar. Me gusta el contraste entre ambos aspectos, aunque quizá lo que más me ha llamado la atención es el proceso de duelo que ha de afrontar un personaje por las muertes que ha provocado, sean intencionadas o no.


Ambiguity Machines: An Examination

Ya lo comenté aquí.


Requiem

Vandana Singh se había reservado una auténtica joya inédita para finalizar su libro. En este relato trata temas tan relevantes como el cambio climático, pero aunándolo con el respeto a las culturas en minoría y en retroceso, como la esquimal. Una maravilla.

Personalmente me gustan más las historias de ciencia ficción que las de fantasía que nos muestra la autora, pero todas son bastante meritorias. La mezcla perfecta entre ciencia y tradición, con sus conocimientos de física y las historias de su infancia. Realmente recomendable, con un tono poético nada desdeñable.

Creation Machine

La space opera quizá sea mi subgénero favorito de la ciencia ficción, así que casi nunca dejo pasar la oportunidad de leer algo de este estilo. Creation Machine toma muchísimas referencias de Banks y otros autores famosos de este estilo y esto es precisamente su fortaleza y su debilidad.

Andrew Bannister sitúa la novela en The Spin, un entorno artificial con multitud de mundos y estrellas relativamente cercanos para soslayar el problema de los viajes interplanetarios más rápidos que la luz (si os viene a la cabeza Mundos en el Abismo es normal porque el escenario es similar). No se tiene apenas información de cuándo se creó, aunque se sabe positivamente que es artificial.

Bannister divide en dos el relato. Por una parte tenemos un «patriarcado» poco desarrollado en el centro de The Spin, con unos cuantos planetas conquistados a base de muerte y destrucción para expoliarlos de todos los recursos naturales posibles. Aquí vemos toda una panoplia de intrigas políticas aderezadas con crueldades ilimitadas, muy en la tendencia grimdark de la fantasía actual. Por el otro lado, una rica heredera que para esquivar la influencia de su padre se alista en una guerra destinada al fracaso.

Como podéis observar, el autor nos va presentando muchos de los tropos habituales de la ciencia ficción. Para añadir más materiales a esta amalgama, no podemos olvidarnos de la exoarqueología (como McAuley), las simulaciones virtuales (como Al Robertson), los volcados de memorias para utilizar nuevos cuerpos (como Hamilton)… las referencias son tantas como podamos pensar. Y es esta acumulación de posibilidades la que hace que la estructura de la novela no se soporte por sí misma. Quizá por exceso de ambición o falta de manejo del autor, el libro no acaba de funcionar. Es posible que en las continuaciones consiga enderezar el rumbo y no niego que ha habido momentos muy divertidos durante la lectura, pero esta obra no ha acabado de llenarme.

God’s War

Kameron Hurley tiene una forma muy visceral de escribir, casi se podría decir que violenta, pero desde luego este estilo le viene como anillo al dedo a God’s War.

Lo más destacable de la novela es la ambientación. El escenario es un planeta colonizado por distintas sectas religiosas en constante guerra. Sus creencias son una adaptación del Islam, pero con percepciones distintas para cada cultura propia. Estas diferencias entre cada estado y las personas que los habitan dan lugar también a conflictos raciales. Todo ello aderezado con modificaciones genéticas que han dado lugar a cambiaformas, magos que controlan los insectos y un tráfico constante de órganos que recuerda a un puesto de casquería en la plaza del pueblo. La tecnología también es biológica y tanto los vehículos como las casas serían el paraíso de un entomólogo. Es un sistema bastante original y atractivo y creo que la autora ha planteado un mundo al que le puede sacar bastante provecho.

En este mundo tan violento seguiremos las peripecias de Nyx, una veterana de guerra que ejerce como cazarrecompensas junto con su equipo. Nyx ha ido al infierno y ha vuelto, y ese cinismo está destilado en cada una de sus acciones. Como personaje es muy atractivo e ir conociendo su pasado es uno de los alicientes de la novela. Da gusto ver a una protagonista femenina tan fuerte.

Por desgracia, la trama principal no acompaña mucho. Las persecuciones y búsquedas avanzan a trompicones y la «intriga» en ningún momento llega a ser tal, si no más bien una excusa para seguir hacia delante con la narración.

Otro aspecto que se podría destacar de God’s War aunque para nada sorprendentes viniendo de la autora, es el tratamiento de la sexualidad de los personajes. Nyx es abiertamente bisexual y esto provoca distintas reacciones entre sus compañeros, desde la indiferencia al rechazo, pero no tiene por qué afectar a su comportamiento. Es un libro que explora las relaciones entre los distintos sexos siguiendo las cortapisas de las religiones imperantes, lo que da lugar a conflictos llamativos.

Empire of Sand

Hace un tiempo hubo una oferta de Orbit que ponía a un precio muy atractivo algunos novelas de debut. Entre otras, me hice con Empire of Sand, atraída por la promesa de una historia fantástica en una ambientación distinta de la habitual.

Ciertamente, la ambientación cumple lo que promete. Basado en una parte de la historia de la India desconocida para mí (el imperio mogol) nos encontramos ante una época de excepcional expansión del imperio con un sistema mágico basado en el control a través de la danza de los sueños de los dioses durmientes. Por esa parte, poco hay que objetar.

Por desgracia, la novela no funciona en la lectura. El ritmo es exasperantemente lento, parsimonioso hasta decir basta. Los capítulos pasan por delante de nuestros ojos a cámara lenta, mientras la protagonista practica y practica los movimientos necesarios para perpetuar en el poder al líder religioso del imperio. Si al menos hubiera alguna intriga palaciega podría aumentar mi interés, pero no es así, porque todo el personal adora al líder.

El problema no es solo la forma en qué está contada la novela, si no también lo que se cuenta, que despierta muy poco interés. Se podría haber explorado el conflicto de castas entre los nobles y los Amrithi pero solo sabemos que los segundos están oprimidos y están dejando de aparecer por las ciudades. La descripción del mundo no tiene profundidad, solo hay unas cuantas ciudades que merecen mención y lo demás parece un vacío impenetrable.

Además, hacia el final del libro la trama avanza a base de casualidades y el final es tan previsible como aburrido. Y los personajes no se salvan de la quema. Al principio pudiera parecer que la protagonista va a ser una mujer fuerte a pesar de haber sido criada en el privilegio, pero esto es solo un espejismo. El resto del libro se deja llevar de un lado a otro y se convierte en un cascarón hueco, como el resto de los personajes.

Un libro decepcionante.

Gods, Monsters and the Lucky Peach

Sigo con mis lecturas de los nominados a los premios Nébula, y en esta ocasión le tocaba a Kelly Robson con Gods, Monsters and the Lucky Peach.

Me ha costado muchísimo introducirme en la lectura. Hay autores que no te explican nada y te dejan en mitad de la historia para que vayas reconstruyendo la narración con las pistas que te van dando. No estoy en contra de este artificio, pero me parece que Robson ha abusado de este recurso en esta novela corta. La idea es atractiva cuando menos, ya que los protagonistas están en una futura Tierra devastada ecológicamente e intentan llevar a cabo proyectos de terraformación, si me permitís la palabra.

Se habla mucho de gestión de proyectos, de análisis de costes-beneficios y mucha jerga tecnocrática para dotar de consistencia a un entorno que creo que podría haber llegado a resultar interesante, si se hubiera explorado de otra manera.

El mensaje ecologista que la autora nos hace llegar parece bastante claro, las acciones del pasado influyen irremediablemente en el futuro y si no somos capaces de solventar lo anterior, al menos deberemos esforzarnos en el presente para no empeorar más la situación. En este sentido, Robson acierta con el tono, que no es paternalista si no fáctico.

La complicación llega cuando entran en juego los viajes en el tiempo, que una misteriosa organización ofrece para poder obtener datos realistas desde los que extrapolar las necesidades para la restauración del medio ambiente. Parece bastante obvio que si al finalizar el salto atrás en el tiempo la línea creada colapsa, lo que pase en ese escenario no tiene que influir en el futuro.

También resulta muy extraño que los personajes tengan tentáculos o piernas extra u otras modificaciones corporales «por que sí». Desde un principio me chocaba este hecho y no he sido capaz de entender para qué era necesario este detalle.

No he podido disfrutar con lo que me ofrecía Robson con esta obra y por eso no puedo aconsejarla, pero me gustaría conocer vuestra opinión para poder ver qué he pasado por alto.

The Black God’s Drums

Esta novela corta entró en mi radar por su nominación a los premios Nebula y me alegro de que haya sido así. Se trata de una historia situada en Nueva Orleans, pero en una corriente de tiempo alternativa realmente atractiva, que muestra menos de lo que en realidad se puede atisbar y que me deja con ganas de seguir explorando este mundo, si es que el autor vuelve a escribir algo con esta localización.

Aunque en principio la narración puede parecer un poco manida, con una huérfana que subsiste en los intersticios de la sociedad robando lo que puede, lo que realmente me fascina es el tapiz que se teje con las distintas naciones que han surgido de la desintegración de los Estados Unidos tras la guerra de Secesión. En esta mezcolanza de culturas, idiomas y razas, se puede notar la energía pulsante de una ciudad llena de vida.

También la presencia de dioses que intervienen en las vidas de los personajes es un añadido importante aunque no sea demasiado original. Lo cierto es que el autor, P. Djèlí Clark, ha tomado referencias bastante clásicas, como lo que he mencionado anteriormente o las aeronaves que navegan a sus anchas por los cielos pero ha añadido una salsa cajún personal que hace de The Black God’s Drums un aperitivo delicioso.

Me han gustado especialmente las menciones a distintas mitologías, especialmente africanas y caribeñas, con su plétora de divinidades veleidosas y vivarachas.

No es una lectura especialmente fácil porque algunos diálogos están escritos fonéticamente y tenemos que imaginarnos cómo se oye lo que está escrito para desvelar el verdadero significado. Esto solo ocurre en algunas ocasiones, pero al menos a mí me ha costado algo de trabajo desentrañar lo que se referenciaba en cada momento.

Quizá lo de menos sea la trama, con un desarrollo bastante previsible pero que deja abierta la puerta a nuevos relatos con los mismos protagonistas, donde quizá se podría profundizar en el delicado equilibrio de poderes que se ve entre bambalinas entre las distintas naciones libres del Caribe. Un autor al que habrá que seguir.

Infinite Detail

Infinite Detail es una novela contada a través de dos líneas temporales una antes y otras después del colapso de las redes de comunicación. En parte es una novela postapocalíptica si consideramos el fin de la civilización tal y como la conocemos como un apocalipsis, pero aunque las condiciones de vida son duras y los fascismos resurgen, no es que la humanidad corra peligro de extinguirse.

Aunque el comienzo de la novela es un tanto místico, con peregrinaciones para visitar a una artista que es capaz de recrear los últimos instantes de los fallecidos, en realidad nos encontramos ante una historia de futuro cercano, tan cercano como nos podamos imaginar. Es una crítica despiadada contra la falta de intimidad y la utilización de los datos de usuarios para alimentar los algoritmos de las Smart Cities. En algunas ocasiones Tim Maughan roza el adoctrinamiento pero estos bordes afilados se pueden esquivar si nos tomamos el libro como un aviso de la situación actual.

Es un escenario terrorífico por lo verosímil que resulta, ya que ahora mismo la economía mundial depende en gran medida de las redes de telecomunicaciones.

El estilo de Maughan es bastante seco y directo, probablemente influido por su labor periodística. Lo que no consigue es que logremos empatizar con los personajes, que parece estar colocados cuasi aleatoriamente para tener los encuentros oportunos que le permitan ir avanzando la trama.

Estamos ante una novela con mensaje, pero que no está acompañada por una narración agradable que haga llegar este mensaje con más facilidad o con unos personajes que nos lleguen a importar que consigan el mismo objetivo. Se acerca más a un ensayo que a una novela, pero no acaba de decidirse por ninguno de los dos caminos y por ello se resiente. Se podría comparar con algunas obras de Cory Doctorow así que si te gusta ese palo, probablemente disfrutes este Infinite Detail.

Edges

Cuando supe que Linda Nagata volvía a su universo Nanotech Succession (como The Bohr Maker) pero con una nueva puerta de entrada, el proyecto me gustó. Me pareció original esa «exploración inversa» del espacio, a la contra de la marea colonizadora que en un principio hizo expandirse a la humanidad.

Edges cover for Linda Nagatas’s Inverted Frontier Book 1 by artist Sarah Anne Langton

En este sentido, Edges cumple con lo que esperaba. Las ideas de la autora resultan muy interesantes, como las naves biológicas conformadas por distintas especies que trabajan en simbiosis aún siendo máquinas de Von Neumann tipo berserker, o la evolución del concepto «ser humano» cuando el cuerpo es un elemento accesorio e intercambiable. De hecho, uno de los debates más interesantes se entabla cuando conocemos a las distintas «personalidades» que un personaje ha ido creando y afinando para asignarles tareas repetitivas. Son versiones de sí mismo optimizadas para una tarea particular sin capacidad de distracción. Incluso tienen modificada su capacidad de percibir el paso del tiempo. En un arranque de humor, Nagata los llama Apparátchiky es una definición sorprendentemente adecuada.

No obstante, el ritmo de la novela no acompaña a estas ideas. Es obvio que cuando se explora el espacio, con sus distancias gargantuescas, gran parte del tiempo se dedica a no «hacer nada», pasando por criogenización o directamente almacenando la consciencia. Nagata no consigue que estos periodos de espera desaparezcan totalmente de la novela, aunque usa algunas elipsis y mete alguna trama secundaria de relleno. Por esto, en ocasiones la lectura se vuelve demasiado morosa.

Si conseguimos soslayar este hecho, bien bajo el influjo hipnótico de las ideas de la autora, bien por la curiosidad por saber qué se van a encontrar por el camino, Edges es un buen ejemplo de ciencia ficción dura explicada y atractiva.

Lo que no he sido capaz de juzgar con pleno conocimiento es si el libro se entendería mejor habiendo leído las entregas anteriores. Es una sensación un tanto extraña estar leyendo y pensar que te estás perdiendo referencias. El libro es perfectamente disfrutable de por sí, pero siempre me quedará la duda sobre si sería una experiencia más completa con este bagaje.

Tabla de contenidos de Best Science Fiction of the Year Volumen 4

Un año más tenemos con nosotros la recopilación de la mejor ciencia ficción de la mano de Neil Clarke. El libro lo publicará Night Shade Books el dos de julio e incluirá los siguientes relatos cortos, relatos y novelas cortas:

  • “When We Were Starless” de Simone Heller (Clarkesworld Magazine, Octubre 2018)
  • “Intervention” de Kelly Robson (Infinity’s End, editado por Jonathan Strahan)
  • “All the Time We’ve Left to Spend» de Alyssa Wong (Robots vs. Fairies, editado por Dominik Parisien y Navah Wolfe)
  • “Domestic Violence” de Madeline Ashby (Slate, Marzo 26, 2018)
  • “Ten Landscapes of Nili Fossae” de Ian McDonald (2001: An Odyssey in Words, editado por Ian Whates y Tom Hunter)
  • “Prophet of the Roads” de Naomi Kritzer (Infinity’s End, editado por Jonathan Strahan)
  • “Traces of Us” de Vanessa Fogg (GigaNotoSaurus, Marzo 2018)
  • “Theories of Flight” de Linda Nagata (Asimov’s Science Fiction, Noviembre/Diciembre 2018)
  • “Lab B-15” de Nick Wolven (Analog Science Fiction and Fact, Marzo/Abril 2018)
  • “Requiem” de Vandana Singh (Ambiguity Machines and Other Stories, Small Beer Press)
  • “Sour Milk Girls” de Erin Roberts (Clarkesworld Magazine, Enero 2018)
  • “Mother Tongues” de S. Qiouyi Lu (Asimov’s Science Fiction, Enero /Febrero 2018)
  • “Singles’ Day” de Samantha Murray (Interzone, Septiembre/Octubre 2018)
  • “Nine Last Days on Planet Earth” de Daryl Gregory (Tor.com, Septiembre 19, 2018)
  • “The Buried Giant” de Lavie Tidhar (Robots vs. Fairies, editado por Dominik Parisien y Navah Wolfe)
  • “The Anchorite Wakes” de R.S.A. Garcia (Clarkesworld Magazine, Agosto 2018)
  • “Entropy War” de Yoon Ha Lee (2001: An Odyssey in Words, editado por Ian Whates y Tom Hunter)
  • “An Equation of State” de Robert Reed (The Magazine of Fantasy & Science Fiction, Enero /Febrero 2018)
  • “Quantifying Trust” de John Chu (Mother of Invention, editado por Rivqa Rafael y Tansy Rayner Roberts)
  • “Hard Mary” de Sofia Samatar (Lightspeed Magazine, Septiembre 2018)
  • “Freezing Rain, a Chance of Falling” de L.X. Beckett (The Magazine of Fantasy & Science Fiction, Julio/Agosto 2018)
  • “Okay, Glory” de Elizabeth Bear (Twelve Tomorrows, editado por Wade Roush)
  • “Heavy Lifting” de A.T. Greenblatt (Uncanny Magazine, Septiembre/Octubre 2018)
  • “Lions and Gazelles” de Hannu Rajaniemi (Slate, Septiembre 27, 2018)
  • “Different Seas” de Alastair Reynolds (Twelve Tomorrows, editado por Wade Roush)
  • “Among the Water Buffaloes, a Tiger’s Steps” de Aliette de Bodard (Mechanical Animals, editado por Selena Chambers y Jason Heller)
  • “Byzantine Empathy” de Ken Liu (Twelve Tomorrows, editado por Wade Roush)
  • “Meat and Salt and Sparks” de Rich Larson (Tor.com, Junio 6, 2018)
  • “Umbernight” de Carolyn Ives Gilman (Clarkesworld Magazine, Febrero 2018)

Esta es la portada:

The Bird King

Tenía ganas de adentrarme en la obra de G. Willow Wilson, así que cuando vi la oportunidad de leer The Bird King, no lo dudé. Además, ese escenario en plena decadencia del reino de la Alhambra, donde Boabdil está a punto de rendirse ante los Reyes Católicos me resultó irresistible.

La fantasía de The Bird King es medieval y árabe, mezclando djinns con la Santa Inquisición. Esta presencia de la magia es sutil en un principio y luego se va complicando. Me recuerda un poco a Baudolino, de Umberto Eco.

La relación entre Fátima y Hassan es la base sobre la que bascula la narración. Su amistad y lealtad va evolucionando a través del libro, hasta llegar a algo más complejo que resulta difícil de definir, pero que es muy atractivo.

Me gustó sobre todo el ambiente decadente de la corte granadina, donde se sabe que la derrota está cerca pero aún así se sigue viviendo como si el destino todavía no se hubiera manifestado. El viaje que afronta la protagonista de la novela junto con sus compañeros me resulta familiar por visitar lugares muy conocidos, pero también me extraña que algunos topónimos sean modernos y otros antiguos (Salobreña y  Husn Al Nunakkab, por ejemplo).

Este aire de fantasía antigua se presenta al lector de múltiples formas, en la ambientación ya mencionada y también en la ingenuidad de los personajes, que observan el mundo y sus relaciones de una forma mucho más simple que en la actualidad. Pero me temo que también exige al lector entrar en este juego de confianza, de no pensar en profundidad en las consecuencias que deberían tener para los personajes las decisiones que toman. Si el lector acepta el juego, disfrutará de una novela pausada y reflexiva, pero si se pone a examinar en profundidad la trama, verá que hay algunos agujeros.

The Bird King es más una historia mítica que una novela fantástica habitual, con sus pros y sus contras. Para adentrarse en su lectura hay que tener presente esta distinción y dejarse llevar.