La danza del gohut

Se han juntado dos razones para que acabara leyendo La danza del gohut. La primera, como creo que la de bastantes otros, es la recomendación que hizo Alex en el último programa de los VerdHugos de 2018. Pero es que además, tengo el propósito de leer más libros escritos originalmente en español, ya que últimamente el inglés está monopolizando mis lecturas y me temo que influyendo mucho también en cómo escribo.

Ferrán Varela escribe una historia de opuestos que acaban complementándose. Como bien expresa Mariano Villarreal en el prólogo el taoísmo es una de las interpretaciones filosóficas que emanan de la historia. Pero es cierto que no es el único tema que se explora en poco más de cien páginas. También se explaya sobre la posibilidad de redención de las faltas cometidas, las consabidas desigualdades sociales (sea en un mundo pseudomedieval, sea en nuestro propio momento temporal) y las responsabilidades impuestas por la sociedad.

La estructura del relato, que decide comenzar casi por el final, se adapta como un guante a esta compleja mezcla de intenciones. Indudablemente quita algo de fuerza a la narración porque ya sabemos algo de lo que pasará, pero es un problema mínimo comparado con la libertad que ofrece saber hacia dónde encamina sus pasos el autor, permitiéndole centrarse en otros aspectos.

Me ha encantado la prosa que utiliza Varela, buscando en todo momento la palabra adecuada, mencionando por ejemplo un bargueño cuando perfectamente podría haber dicho mueble, consiguiendo así una riqueza léxica que hace resaltar aún más la obra.

También me parece destacable la creación del mundo, cómo deja entrever algo mucho más complejo de lo que somos capaces de leer en un espacio tan corto, con detalles como el juego La toma del castillo, del que indudablemente me gustaría conocer las reglas o la estructura universitaria en la que la tutora aspira a ascender.

En definitiva, recomiendo mucho la lectura de La danza del gohut. Y ahora tendré que seguir buscando las recomendaciones de Alex, porque desde luego con esta ha dado en la diana.

In an Absent Dream

En cuanto cayó en mis manos me puse a leer In an Absent Dream, la cuarta entrega de la saga Wayward Children de Seanan McGuire.

Escrito con el estilo totalmente inmersivo de la autora, se trata de una precuela que nos retrotrae en el tiempo hasta 1964, para contarnos la historia de Katherine, a quien ya conocíamos de Every Heart a Doorway.

Utilizando como telón de fondo el Goblin Market de Christina Rosetti (presente en varias obras de fantasía de la cultura anglosajona) y su idea de trato justo, McGuire nos hace reflexionar sobre el verdadero sentido de la amistad y el necesario sacrificio para buscar la justicia. Lo que comienza como una aventurilla infantil se va volviendo más oscura conforme va pasando el tiempo, del mismo modo que la vida nos va enseñando poco a poco que no hay nada gratis y que todo tiene un precio.

Otra reflexión muy acertada de la autora es la necesidad de seleccionar nuestro camino entre las múltiples posibilidades que se nos presentan, ya que resulta totalmente imposible llegar a un equilibro para afrontar todas las decisiones que la existencia nos va poniendo por delante. Se trata de un relato de rito de paso, de alcanzar la madurez psicológica cuando la madurez física todavía no está al alcance.

Quizá esta entrega no es tan brillante como las dos primeras, que eran realmente excepcionales, pero aún así la lectura es absorbente y rápida, y nos deja con ganas de más entregas de esta serie que ha venido al mundo de la fantasía para sentar cátedra.

Desvelados los miembros del jurado de los premios World Fantasy

Se han dado a conocer quiénes serán los miembros del jurado de los premios World Fantasy del año que viene. Son los siguientes:

  • Nancy Holder (USA)
  • Kathleen Jennings (Australia)
  • Stephen Graham Jones  (USA)
  • Garry Douglas (United Kingdom)
  • Tod McCoy (USA)

Las categorías del premio son :

  • Premio a toda una vida
  • Mejor novela
  • Mejor novella
  • Mejor relato corto
  • Mejor antología
  • Mejor colección
  • Mejor artista
  • Premio especial profesional
  • Premio especial no profesional

Novedades sobre la nueva trilogía de Joe Abercrombie

Gollancz ha anunciado la adquisición de una nueva trilogía de Joe Abercrombie, cuya primera entrega, A Little Hatred, se publicará en septiembre del año que viene.

La editorial la define como una mezcla entre Los Miserables y Juego de Tronos, porque todo queda bien con Juego de Tronos (es una comparación imprescindible en cualquier editorial que se precie).

Estará situada en el universo de la Primera Ley y tendrá personajes nuevos así como caras familiares. También comenta que en la nueva serie tendrá lugar una especie de revolución industrial, sin dejar la política y sus luchas de poder con apuñalamientos incluidos.

Ya sabíamos que la idea del autor, que finalmente ha podido llevar a cabo, era escribir la trilogía de un tirón, para conseguir que fuera coherente y formara un todo. Esperemos que esta espera haya merecido la pena.

En la noticia también aparece que los derechos han sido vendidos en seis países, así que cruzamos los dedos para que vea la luz en España.

The Ocean at the End of the Lane

No me considero ninguna experta en Neil Gaiman, un autor del que he leído más bien poco y que creo que no se ajusta en demasía a mis gustos literarios. Pero, como hay que probar cosas distintas en esta vida y hacía ya tiempo que tenía pendiente The Ocean at the End of the Lane, dediqué unos días a su lectura.

La historia la relata el protagonista en primera persona, cuando ya adulto, vuelve al hogar de su infancia para un funeral y comienza recordar las peripecias que vivió con siete años, que prácticamente había olvidado. Por esta misma razón, se trata de un narrador no confiable, ya que lo que cuenta se puede interpretar de muchas maneras, como el producto de la imaginación de un niño o como una aventura de hadas real. Esta indefinición es uno de los pilares de la narración, teñida de realismo mágico.

La historia parece un tanto autobiográfica, hasta el punto en que un relato sobre criaturas que desean imponer su presencia en un mundo que no es el suyo pueda serlo, pero la descripción del protagonista recuerda por momentos a la infancia de Neil Gaiman, por lo que he podido informarme.

Las barreras entre el mundo mágico y el real son difusas en algunas zonas y hay criaturas que aprovechan estos intersticios para invadir el terreno que no les pertenece. Me ha recordado mucho a Coraline, una de las pocas obras del autor que conozco.

El relato es pausado y aunque tiene momentos de miedo y algo macabros, en realidad The Ocean at the End of the Lane es una versión un tanto descafeinada de obras que ya conocemos del autor. La prosa es musical y consigue ponernos en la piel del protagonista y el ritmo está bien llevado, pero no por ello deja de ser una obra menor.

Si eres seguidor de Neil Gaiman sin duda ya habrás leído esta obra y si no es así, probablemente preferirás empezar por otras de más renombre y reconocimiento. The Ocean at the End of the Lane se queda en un terreno de nadie que hace que pase desapercibida.

The Ocean at the End of the Lane está traducido al español por Mónica Faerna García-Bermejo.

The Winter Road

En esta ocasión he tenido la suerte de compartir lectura y reseña con Antonio Díaz. Os proponemos un juego, ¿sabríais decir quién ha escrito cada párrafo del post?

The Winter Road es la nueva novela de Adrian Selby un autor que ya nos llamó la atención con su primer libro Snakewood y al que decidimos seguir la pista tanto Antonio Díaz (@mertonio) como yo.

Esta novela está situada en el mismo mundo que Snakewood y se pueden ver muchas de las características ya patentes de la forma de escribir del autor, como el uso de un lenguaje coloquial y gramaticalmente incorrecto, en el que cuesta introducirse.

Aunque en esta novela ése recurso está menos exagerado que en Snakewood, sigue siendo un tanto molesto.

Selby utiliza de nuevo el sistema de pociones y brebajes que tanto nos gustó en su primera novela. Guerra biológica en el medievo. Pero me parece menos fresco y sugerente.

Es cierto que los personajes parecen farmacopeas andantes, haciendo especial hincapié tanto en los materiales necesarios como en las recetas que hay que seguir para la confección de las pócimas. De hecho, se da mucha importancia al aspecto económico de la narración, la relación entre coste y beneficio, tanto pecuniaria como físicamente.

También el aspecto físico de la gente es importante. Si has pasado un tiempo guerreando habrás tomado pociones y brebajes que te cambian permanentemente el color de la piel, que se convierte en una señal de estatus (o un estigma). A pesar del esfuerzo en retratar la sociedad de The Winter Road, el resultado es un tanto genérico. No encuentro rasgos distintivos de la clásica sociedad low fantasy.

Este es uno de los fallos de la novela, pero a mi entender tiene un problema estructural más grave. Mientras que nos estaba contando una historia se le va la mano con una trama que podía parecer secundaria pero que acaba siendo lo más importante del libro.

El juego de la novela con los dos momentos temporales (presente y pasado) me da a entender que es un desarrollo argumental buscado, pero pienso que habría sido más interesante una novela sobre las vicisitudes de la construcción de la carretera per se que el western crepuscular que resulta siendo.

Y el cambio de estilo narrativo «tradicional» al epistolar de los últimos capítulos no hace si no acentuar la sensación de un cambio de planes, de una pérdida de interés por terminar la narración una vez que se ha acabado la historia de venganza engañosamente secundaria.

También utiliza las cartas para dilatar temporalmente la narración, aumentado bastante la cantidad de hechos que ocurren a base de elipsis muy bien tratadas. Y casi como coda, consigue enlazar The Winter Road con Snakewood, aunque solo sea tangencialmente.

Sin embargo a mí el final epistolar me parece imprescindible. Sin él la historia queda inconclusa en cierto modo. Ésta es la segunda oportunidad que le damos a Selby, y aunque ninguna de sus novelas es mala, les sigue faltando algo para terminar de despegar. Para poder atreverme con él una vez más, la premisa tendría que ser terriblemente atractiva.

The Winged Stories

Dentro del proyecto #LeoAutorasOct decidí revisitar una escritora que en su momento no me convenció pero que tuvo grandes alabanzas por parte de la crítica. Me estoy refiriendo a Sofía Samatar y su libro The Winged Stories.

La acción se sitúa de nuevo en Olondria, ese país desconocido en el que ya asistimos a los viajes de Jevick. Pero en esta ocasión la estructura escogida es distinta, ya que el libro lo conforman cuatro relatos entrelazados entre sí.

La prosa vuelve a ser de una precisión milimétrica e incluso se diría que más mesurada que en A Stranger in Olondria, por lo que resulta un placer entretenerse en leer algunas de las descripciones del pintoresco folclore ideado por la autora. Y sin embargo, la novela sigue siendo fallida para mí. En esta ocasión lo que no funciona es la propia historia, que no consigue captar mi interés.

Y no será por falta de intrigas palaciegas o rebeliones cortesanas, de las que el libro viene cargado. Incluso se puede decir que existen algunas escenas de acción (no demasiadas). Pero es el ritmo del libro y la trama lo que no acaba de funcionar. Algunos de los saltos temporales, en los que va a explicando temas del pasado son tan abruptos que hace falta reflexionar mientras vas leyendo sobre en qué momento está sucediendo lo narrado. Y realmente no queda claro qué está haciendo cada personaje debido a estos cambios tan acusados en la línea temporal.

También es posible que la absoluta falta de empatía que despiertan los personajes me haya sacado de la narración. Y es que las distintas historias familiares que se entrelazan podrían haber dado mucho juego, pero creo que se desperdicia esta posibilidad en aras de una claridad expositiva que tampoco se consigue.

En resumen, The Winged Stories, amplía la mitología de Olondria, incluso nos deja ver cómo funcionan algunas de sus sociedades más distantes, desde la trashumancia a la vida en los castillos más emperifollados. Se puede tomar como un estudio de la mitología propia de esa tierra e incluso alguno de sus alegatos religiosos hubieran merecido más exposición, pero al final estos puntos interesantes se pierden en una trama deslavazada e innecesariamente enrevesada.

City of Lies

Seguramente será un problema de mi percepción, pero bastantes libros de fantasía que estoy leyendo últimamente me acaban decepcionando, bien por utilizar caminos ya más que conocidos sin aportar nada nuevo o porque los personajes no me llaman la atención.

Cuando empecé City of Lies me atrajo inmediatamente el mundo de los venenos y las intrigas palaciegas en los que transcurren las páginas de la novela, tanto que incluso creé este gráfico para representarlos.

Sin embargo, el libro no ha cumplido mis expectativas. No solo porque los venenos tienen una importancia tangencial en la trama, si no porque las triquiñuelas palaciegas son de una transparencia absoluta. Cada vez que se centra la atención en un personaje, sabemos que va a parecer sospechoso pero luego por alguna carambola va a resultar inocente.  Y esto a través de páginas y páginas y más páginas de relleno.

La relación entre los dos hermanos que nos dan los puntos de vista si es algo más interesante. Que el hermano menor haya tenido que tomar en sus hombros la responsabilidad de ser el «probador» del canciller por la frágil constitución de la hermana mayor, a pesar de tener también sus propios problemas, da lugar a una dinámica de hiperprotección y en cierto modo falta de valoración que es fundamental para el desarrollo de la novela.

Por desgracia, estas dos voces que llevan el libro reclaman demasiado protagonismo. Es que prácticamente todo les pasa a ellos. En una ciudad asediada, solo ellos se encuentran las catacumbas que entrarán en juego después, los intentos por esquivar el asedio, los ataques de los asaltantes… Vale que es su punto de vista el que tenemos, pero es que absolutamente TODO les pasa a ellos. No es creíble. Como tampoco es creíble la absoluta ingenuidad de los protagonistas, que se supone que llevan años preparándose para sus puestos, pero que desconocen las dinámicas de poder tanto en el consejo como fuera de él. ¿Qué estaban haciendo mientras? También la ceguera absoluta ante las injusticias fuera de la ciudad, realmente parece que vivan en los mundos de Yupi.

La lectura en ocasiones se vuelve tortuosa, por esta cadencia excesivamente pausada en el desarrollo de los acontecimientos. Hay que reconocer que al final del libro el ritmo mejora, pero no consigue compensar la excesiva lentitud anterior. Entiendo que son aspectos mejorables y que se trata de una primera novela, por lo que quizá no debería ser tan exigente con este tema, pero es que ha habido veces que no me apetecía seguir leyendo y eso es lo peor que le puede pasar a un libro.

No puedo recomendar City of Lies por estos inconvenientes, pero es posible que con otro bagaje distinto al mío se pueda disfrutar. Necesito encontrar una fantasía diferente para poder volver a entretenerme.

Age of Assasins

Sentía curiosidad por la obra de R J Barker, desde hacía algún tiempo así que cuando vi Age of Assasins de oferta por menos de un euro no dudé en comprarlo.

La novela nos narra una historia muy pero que muy convencional. Asistimos al paso de la adolescencia a la madurez de un aprendiz de asesino, que aunque ya había dejado su inocencia atrás no había acabado de abrir los ojos ante las intrigas políticas y las injusticias sociales. Esta historia la hemos leído muchas veces y es difícil que nos sorprenda (Robin Hobb, sin ir más lejos, tiene su trilogía del Vatídico).

Sin embargo, Barker escribe con mucho oficio y consigue hacer entretenida una historia conocida.   El sistema de castas que se utiliza no difiere mucho de la jerarquía medieval que conocemos, pero las intrigas palaciegas pretenden ser tan enrevesadas como divertidas de desenmarañar. Algunos detalles como las distintas enseñanzas que aplican los asesinos a su trabajo llaman la atención y me gustaría que hubieran sido explicados más en profundidad. La cofradía de asesinos que presenta una amenaza funesta  no acaba de aparecer, pero sigue siendo un poder en la sombra que influye en las acciones de los personajes.

El libro está narrado en primera persona y quizá por eso el autor consigue que empaticemos más con el protagonista, ya que vemos todos los acontecimientos a través de su óptica. Las humillaciones a las que se ve sometido nos duelen un poco más de lo habitual, y sus pequeñas victorias también nos alegran mucho. Hay que concederle a Barker haber conseguido una primera novela cohesionada y con ritmo, a pesar de haber tenido que recurrir a caminos demasiado conocidos. Quizá en las siguientes entregas veamos algo más de originalidad, algo que necesita y mucho esta novela.

Portada del nuevo libro de Guy Gavriel Kay

Se ha dado a conocer cuál será la portada del nuevo libro de Guy Gavriel Kay, A Brightness Long Ago. El libro estará a la venta el 14 de mayo del año que viene.

Esta es la sinopsis:

In a chamber overlooking the nighttime waterways of a maritime city, a man looks back on his youth and the people who shaped his life. Danio Cerra’s intelligence won him entry to a renowned school even though he was only the son of a tailor. He took service at the court of a ruling count—and soon learned why that man was known as the Beast.

Danio’s fate changed the moment he saw and recognized Adria Ripoli as she entered the count’s chambers one autumn night—intending to kill. Born to power, Adria had chosen, instead of a life of comfort, one of danger—and freedom. Which is how she encounters Danio in a perilous time and place.

Y aquí mi traducción:

En una habitación desde la que se ven los canales nocturnos de una ciudad marítima, un hombre examina su juventud y la gente que dio forma a su vida. La inteligencia de Danio Cerra le permitió acceder a una prestigiosa escuela a pesar de ser solo el hijo de un sastre. Entró al servicio de la corte y pronto supo por qué a su superior lo llamaban La Bestia.

El destino de Danio cambió en el momento en que vio y reconoció a Adria Ripoli cuando entraba en la corte una noche de otoño, con intenciones asesinas. Nacida en el poder, Adria había escogido en lugar de una vida de placeres, una de peligros y libertad. Así es como encuentra a Danio en un lugar y tiempo peligroso.