Solaris publicará Headspace

Solaris ha anunciado la adquisición de los derechos para su publicación en el Reino Unido de Headspace, la nueva novela de ciencia ficción de J. Tew. La fecha prevista de publicación es en verano de 2027.

En Headspace seguiremos los pasos de la capitana de una nave rebelde, Nix Reynolds, que a regañadientes ocultará la conciencia de su exmarido en su propia mente para protegerle de la malvada federación espacial. Definida como una space opera romántica para fans de The Expanse y Emily Henry, así como de Becky Chambers.

The Last Dance

Este es el último libro de mi proyecto “veraniego” de recuperar lecturas que no son estrictamente novedad y que se me habían quedado en el tintero. Por supuesto, hay muchos libros más, pero de momento volveré a las novedades con alguna que otra incursión en este terreno.

The Last Dance es un libro de ciencia ficción con marcado tinte militarista, pero no en el sentido de batallas constantes, si no en el de la aceptación de la rígida jerarquía militar quizá necesaria para sobrevivir en el espacio. Lo primero que destaca en el libro de Martin L. Shoemaker es el respeto al conocimiento científico, es un libro que se puede considerar de ciencia ficción dura por las explicaciones sobre mecánica orbital con las que el autor justifica ciertos aspectos de la novela. En otros puntos es más especulativa, con la inclusión de nanobots para tratar las deficiencias de los humanos que viven mucho tiempo en el espacio, que aunque verosímiles no sé si están respaldados del todo por la ciencia actual. Lo cierto es que The Last Dance es un libro con cierto sabor a ciencia ficción clásica, pero no polvorienta.

La inspector general Park Yerim recibe una misión que es una auténtica patata caliente. Deberá juzgar si el capitán Nicolau Aames se amotinó al desobedecer las órdenes de sus superiores en la ruta Tierra Marte que cubre el crucero Aldrin, bajo su cargo. Su tripulación, que confía ciegamente en él, afirma que no, pero ella tendrá que descubrir la verdad.

La estructura que Shoemaker ha escogido para esta novela parece un fix-up, con diversos relatos de muchos personajes que van componiendo el collage de la compleja personalidad de Aames, perfeccionista y exigente hasta la médula, pero también merecedor del respeto de casi cualquier persona que ha pasado por su tripulación y ha superados sus durísimas pruebas. Es importante destacar que el autor ha conseguido que prácticamente todas las intervenciones sean igual de interesantes y personales, algo muy difícil en una novela con muchos puntos de vista.

He disfrutado mucho con la lectura, si bien es cierto que el reparto coral del audiolibro ha ayudado mucho a distinguir cada personaje con una voz propia, algo que quizá el propio texto no propiciaba tanto. The Last Dance es un libro de ciencia ficción clásica que entretiene al lector y al mismo tiempo, aplica con rigurosidad los principios científicos del vuelo espacial.

All That We See or Seem

Tenía las expectativas muy altas con la nueva novela de Ken Liu, inicio de una trilogía de ciencia ficción de futuro cercano tras la mastodóntica The Dandelion Dinasty. Y, si bien All That We See or Seem me parece un thriller muy emocionante, no es menos cierto que esperaba más del autor.

Y es que después de leer los relatos de Liu, cualquier cosa que no te explote la cabeza sabe a poco y la primera entrega de la saga de Julia Z parece un poco descafeinada. Principalmente porque refleja un futuro tan cercano y tan verosímil que se pierde un poco el sentido de la maravilla, cayendo en lo mundano. No es menos cierto que la peculiar estructura de la novela, que alcanza su clímax aproximadamente en el 70% de la lectura tampoco ayuda. Con esto no quiero decir que sea una mala novela, no creo que el autor afincado en Boston sea capaz de escribir cosas malas, si no que no alcanza su, por otra parte excelso, nivel habitual.

Julia, como personaje, me parece todo un acierto. Una joven prodigio, con un pasado que se irá desgranando a lo largo de la novela, pero que sabemos que la expuso desde muy joven a la presión de las redes sociales con toda su crudeza, dejándola con una desconfianza tal hacia su entorno que apenas tiene huella digital. La verdad es que Julia se ve envuelta un poco a su pesar en un supuesto secuestro y tendrá que hacer uso de todo su arsenal informático para hacer frente al problema.

El mundo que imagina Liu es plausible, de hecho es una especulación bastante cercana a la realidad actual, sobre todo con el auge de la IA. No creo que sea un mundo en el que nos gustar vivir, pero sí creo que puede tocarnos en suerte en los próximos años. Es todo tan convincente que resulta poco emocionante en ocasiones, aunque como todo buen thriller que se precie, tiene sus persecuciones y sus momentos de acción trepidante y estos también están muy bien narrados.

Sin ser una experta en ciberseguridad, pero con algo de barniz sobre el tema, todo lo que aparece en el libro de Liu tiene base tecnológica y científica, si bien extrapolado a unas capacidades de computación muy superiores a las actuales y con unos modelos tremendamente optimizados. No es menos cierto que algunas de las situaciones se resuelven más bien por pura chiripa que por las innegables cualidades de Julia, lo que hace que la suspensión de la incredulidad del lector se vea un poco tensionada.

Sigo interesada en todo lo que escribe Ken Liu y en la continuación de la serie, pero espero que el autor suba un poco el nivel especulativo de la saga, que al menos para mí queda un poco por debajo de lo que esperaba.

Anaïs Godard, ganadora del Mike Resnick Memorial

“Elsewhere” de Anaïs Godard, ha resultado ganador del premio Mike Resnick Memorial, dedicado a los autores muy noveles, ya que lo reciben los mejores relatos cortoso no publicados de escritores que no han cobrado prácticamente casi nunca por su trabajo (concretamente, un montante de 50 dólares o más por un trabajo individual o 6 centavos o más por obras más cortas).

Estos fueron los otros finalistas:

  • “A Pixel Story”, Jason Boyd
  • “Tales From the Sub-Ocean: Or, Video Game as Metaphor for Mental Illness”, Ian P. Johnson
  • “Child at the End of the World”, Tara McKee
  • “Sunset Bridge”, Diane Schwebs
  • “Kill the Art Monster Before It Kills You”, C.E. Singer

¿Quién sabe si entre estos nombres estará uno de nuestros nuevos autores favoritos?

Beyond the Light Horizon

La trilogía Lightspeed llega a su fin con Beyond the Light Horizon en el que Ken MacLeod finaliza de una forma un tanto apresurada un historia de ciencia ficción que parecía prometer más de lo que acaba dando, quizá por la premura en el cierre pero creo que más bien por la cantidad de tropos que introduce en una trama que no da para tanto.

En las entregas anteriores (Beyond the Hallowed Sky y Beyond the Reach of Earth) el autor escocés ya había dejado clara la situación política tanto de la Tierra como de los otros planetas colonizados por los humanos, pero lo que parecía una historia de viajes en el tiempo y posibles paradojas temporales, ahora se complica aún más con una historia de primer contacto que se convierte en el tema central de la novela. No es que esté en contra de las tramas algo más complicadas, pero las tramas complicadas en los libros cortos hay que manejarlas con mucha precaución, ya que puedes quedarte corto de explicaciones, como creo que ha sucedido en este caso.

También me ha parecido una solución un poco ad hoc resolver las paradojas temporales con un ligero sentimiento de completitud que notan los humanos cuando resuelven uno de estos bucles temporales. Es un truco bastante manido, como si el lector no fuese capaz de darse cuenta que lo que ha pasado. La gran cantidad de puntos de vista en la novela se mantienen y eso creo también que juega en contra de la claridad expositiva de la obra en general, porque MacLeod tiene que hacer malabares con muchos personajes y muchas ideas en muy poco espacio e inevitablemente algunas bolas caen al suelo. Al menos son bolas y no antorchas ardientes, por lo que la novela sigue siendo consistente y disfrutable, aunque quizá no tanto como se esperaba en un principio.

Los temas que se tratan en la novela y en la serie por supuesto que serán del gusto de cualquier aficionado a la ciencia ficción, porque el autor sabe de qué pie cojeamos. El alegato contra el uso indiscriminado de los recursos que abocan a la crisis o la negativa del crecimiento constante como solución a todos los problemas (ahí llevas esa, capitalismo) también es una clara referencia a la ideología del autor.

Se agradece enormemente que los libros trajeran un resumen de lo acontecido en las entregas anteriores, un detalle que cada vez más autores tienen en cuenta. Tengo interés por lo próximo que nos ofrezca el autor, aunque esta trilogía no esté entre mis favoritas.

Mary Robinette Kowal gana el premio Eugie

El relato “Marginalia” de Mary Robinette Kowal publicado en Uncanny ha resultado el ganador del premio para ficción corta Eugie Foster Memorial.

Los otros finalistas fueron:

¡Enhorabuena a la ganadora!

Cubierta y sinopsis de Obstetrix

Os traigo información sobre un libro que, nada más ver la cubierta, ya me ha dado todo el mal rollo del mundo. Luego ya lees la sinopsis y te dan ganas de cortarte las venas, así que no os puedo asegurar que me lo vaya a leer aunque sea de Naomi Kritzer.

Tor.com publicará Obstetrix el 9 de junio del año que viene. Esta es la sinopsis:

O Lord, deliver us.

Doctor Liz has just been acquitted for performing the last abortion in North Dakota when she’s kidnapped.

They’re not just any kidnappers, but a fundamentalist cult, deep in the rural west, without respect for law or decency, and in desperate need of an OB/GYN.

Guarded, isolated, without access to the outside world, Liz nevertheless is treated with respect as the only doctor on the compound, but she is very aware of what happened to the last obstetrician they kidnapped.

She must escape, and bring help to the girls trapped at the compound, if it’s the last thing she does.

La traducción:

Oh, Señor, líbranos.

La doctora Liz acaba de ser absuelta de practicar el último aborto en Dakota del Norte cuando es víctima de un secuestro.

No son unos secuestradores cualquiera, sino una secta fundamentalista, en lo profundo del oeste rural, sin respeto por la ley ni la decencia, y con una necesidad desesperada de un ginecólogo.

Custodiada, aislada, sin acceso al mundo exterior, Liz es tratada con respeto como la única doctora en el complejo, pero es muy consciente de lo que le sucedió al último obstetra que secuestraron.

Debe escapar y ayudar a las chicas atrapadas en el complejo, aunque sea lo último que haga.

Esta es la cubierta, con diseño de Katie Klimowicz y retoques de Travis Commeau:

Terms of Service

La primera novela que leí de Ciel Pierlot, Bluebird, me dejó un buen sabor de boca así que no es de extrañar que tuviera cierto hype con la llegada de este Terms of Service. Y es una novela que me ha tenido entretenida un buen rato, que es más de lo que me ofrecen algunos libros con una campaña de marketing mucho mayor alrededor, aunque es difícil de reseñar sin caer en el terreno del spoiler.

La protagonista de la novela es Luzia, una especialista en recuperación frente a desastres que vive en el Bastión. El Bastión es una zona en constante peligro de venirse abajo, por lo que su labor es muy importante. Así que cuando secuestran a su primo, cree estar preparada para recuperarlo de la mano de los Astrosi, a pesar de que esta tribu es capaz de ejercer su magia sobre los elementos o al menos eso se ha dicho desde siempre en el Bastión.

Y aquí es donde Pierlot empieza a jugar un doble juego, con una aplicación sutil de la ley de Clarke asemejando a la magia una tecnología demasiado avanzada para el conocimiento de Luzia y su pueblo. Los paralelismos con las relaciones feéricas no quedarán ahí, porque también habrá acuerdos en los que se perderá bastante más de lo que se esperaba y no sabemos muy bien si compensa firmarlos. El libro tiene un cierto regusto a ciencia ficción clásica, recordando a grandes conocidos como “Anochecer”, de Isaac Asimov y a cierta novela de Heinlein. Pero claro, si vamos especificando a cuál de ellas me refiero se perderá el efecto que pretendía conseguir la autora.

En cuanto a la prosa, nos encontramos ante una novela efectiva, poco dada a florituras. Los diálogos, aunque son fluidos, no me han parecido especialmente memorables, quizá por los cambios en la personalidad de Luzia provocados por sus desafortunadas negociaciones quizá por propia elección de Pierlot. Especial atención a los juegos de palabras con los distintos componentes que forman el mundo en el que se desarrolla la novela, algunos más previsibles que otros pero todos atractivos.

Terms of Service es una mezcla entre fantasía y ciencia ficción, que pretende engatusar al lector y que puede resultar fascinante para alguien menos versado en los clásicos de la ciencia ficción, aunque a los que ya peinan canas o directamente no peinan nada no les resultará tan sorprendente. Aún así, merece la pena adentrarse en estas 400 páginas. No creo que os decepcione.

Loka

Aunque Meru me pareció un libro tanto con luces como con sombras, no por ello dejé de tener interés en la obra de S.B. Divya. La segunda entrega de la saga The Alloy Era sigue explorando el transhumanismo y lo que significa ser humano, esta vez a través de la aventura de Akshaya, la hija híbrida de los protagonistas de la primera entrega de la saga.

Loka tiene un cierto toque juvenil, de novela de rito de paso. Entiendo lo que la autora ha querido hacer con la protagonista, mostrándonos las dudas inherentes a cualquier persona que está empezando a tomar decisiones transcendentales en su vida, teniendo que hacer malabarismos entre las expectativas de los demás y las propias. Sin embargo, creo que en esta ocasión Divya vuelve a ofrecer una construcción de mundo espectacular unida a una trama bastante endeble. El mundo transhumanista de Loka es fascinante, pero el reto que sume Akshaya es un camino de Santiago con esteroides. Este desequilibrio es lo que hace que Loka no sea una obra redonda, pero tiene aspectos bastante interesantes que creo que hacen que merezca la pena la lectura.

El hecho de lo que los Alloys (transhumanos) sean la especie dominante en el sistema solar relega a los humanos a un papel de figurante, muchas veces “pastoreados” por los Alloys para que sus vidas sean lo más cómodas posibles. Pero esta época postescasez, que recuerda bastante a la Cultura de Banks, también genera seres humanos inconformistas con el status quo. Si en las novelas del autor escocés estos se apuntaban a Circunstancias Especiales, en el mundo de la autora india buscan otros retos y otros lugares en los que desarrollar sus inquietudes. Me gusta mucho este abanico de posibilidades que ofrece, para poder tener donde elegir.

De nuevo tendrá un lugar preminente la anemia falciforme que hace que Akshaya esté mucho mejor preparada para vivir en Meru que en la Tierra y que supone un desafío constante para su bienestar en el reto que afrontar. No obstante, lo que podría suponer un obstáculo insoslayable para otro personaje, se convierte en un acicate para que Akshaya siga avanzando. En este sentido, es admirable cómo se refleja el instinto de superación de la juventud.

Sin embargo, los capítulos dedicados al viaje en sí, no dejan de ser una concatenación de problemas y sus soluciones, con un uso excesivo del deus ex machina que no me convence. Este es el principal problema del libro, por lo que no se puede considerar una obra redonda. No obstante, aunque no sé si habrá más entregas de la serie, desde luego que estaré interesada en ellas, sobre todo por el mundo tan interesante que nos ha presentado la autora.

Cubierta y sinopsis de And Side by Side They Wander

Aquí os traigo información sobre And Side by Side They Wander, de Molly Tanzer, que Tor.com publicará el 19 de mayo del año que viene.

Esta es su sinopis:

An intergalactic art heist by a ragtag group of underqualified misfits. What could go wrong?

For three hundred years, humanity’s greatest works of art have been on loan at the Museum of the Seed-Born. It was finally time for them to come home…but the alien curators were disinclined to return them.

Force was out of the question. Earth’s government was clear: they were not going to press the issue. So, all we had was guile and hubris to fuel our little intergalactic art heist.

My old friend Tarquin was our leader, but not the captain. That was Tchik-tchik, though whether Tchik-tchik was our insectoid pilot’s name or species is still unclear to me. Misora, with her extremely illegal biotech mods, was our muscle.

Jack was there to hack the security systems of the biggest museum in the galaxy. He was a sensynth, a sentient synthetic being, and the most powerful machine intelligence on Earth uncorrupted by alien technology.

My name is Fennel Tycho. I’d like to tell you I was there because of my expertise in Art History. Truth is, I was there because without me, Jack would not have agreed to go. He was notorious for being difficult to work with—but it was a mistake to think I could make things any easier.

A meditation on the nature of love, life, and the “culture of the copy,” And Side by Side They Wander asks the question: In a future where there are clones, androids, and a sentient mycelium that creates fungal simulacra, who is real and what is fake?

La traducción:

Un robo de arte intergaláctico perpetrado por un grupo de inadaptados poco cualificados. ¿Qué podría salir mal?

Durante trescientos años, las mayores obras de arte de la humanidad han estado prestadas en el Museo de los Nacidos de la Semilla. Por fin había llegado el momento de que volvieran a casa… pero los conservadores alienígenas se resistían a devolverlas.

El uso de la fuerza estaba descartada. El gobierno de la Tierra lo tenía claro: no iban a insistir. Así que, solo teníamos astucia y arrogancia para alimentar nuestro pequeño robo de arte intergaláctico.

Mi viejo amigo Tarquin era nuestro líder, pero no el capitán. Ese era Tchik-tchik, aunque aún no tengo claro si Tchik-tchik era el nombre o la especie de nuestro piloto insectoide. Misora, con sus modificaciones biotecnológicas extremadamente ilegales, era nuestra fuerza.

Jack estaba allí para hackear los sistemas de seguridad del museo más grande de la galaxia. Era un sensynth, un ser sintético consciente, y la inteligencia artificial más poderosa de la Tierra, incorrupta por la tecnología alienígena.

Me llamo Fennel Tycho. Quisiera decirles que estuve allí por mi experiencia en Historia del Arte. La verdad es que estuve allí porque sin mí, Jack no habría aceptado ir. Era conocido por lo difícil que es trabajar con él, pero fue un error pensar que yo podría facilitar las cosas.

Una meditación sobre la naturaleza del amor, la vida y la “cultura de la copia”, And Side by Side They Wander plantea la pregunta: En un futuro con clones, androides y un micelio consciente que crea simulacros de hongos, ¿quién es real y qué es falso?

Esta es la cubierta con arte de Alex Eckman-Lawn y diseño de Jess Kiley: