Saturation Point

Tras disfrutar de la siempre estupenda charla de Adrian Tchaikovsky en el Celsius, de la mano del acertado Borja Bilbao, me di cuenta de que me faltaba por leer uno de sus libros publicados este año. Y digo uno porque es muy difícil estar al día con la cantidad de cosas que publica, así que ya ni os cuento cómo sería recuperar su obra menos reciente.

Saturation Point es una novela corta que habla de muchos temas desde una perspectiva biológica, cada uno más interesante y, por desgracia, pesimista que el anterior. El libro se narra desde el punto de vista de la doctora Jasmine Marks, que dos décadas atrás sobrevivió a un estudio en la Zona, una creciente extensión de terreno en el ecuador con unas condiciones de humedad y calor tan extremas que imposibilitan la vida de cualquier animal de sangre caliente. Tras esta traumática experiencia, vuelven a requerir sus servicios en una misión de rescate en la Zona.

Creo que he disfrutado tanto de la obra ayudada por la narración impecable de Emma Newman, que ya ha colaborado con Tchaikovsky en otros audiolibros como Guns of Dawn y que sin duda se perfila como una de las narradoras más atractivas del mundillo. La elección de la voz y el tono, la emulación de situaciones reales como un ataque de ansiedad y en general, su desempeño en la interpretación, sitúa la producción del audiolibro en un nivel muy alto.

En cuanto a los temas que trata el autor en el libro, quizá el más evidente es el cambio climático y cómo la adaptación al medio puede llegar a resultar insuficiente. Y la evolución, forzada o no, siempre se ha caracterizado por dejar atrás los experimentos fallidos. Es por esto que Saturation Point recuerda a otras obras como To be Taught, if Fortunate aunque con una aproximación muchísimo más pesimista y no sé si sería justo decir realista. También tiene ciertas similitudes con la obra de Derek Künsken, que explora las posibles evoluciones del ser humano con sus homo quantum, homo eridanis

Otra cosa que hace Tchaikovsky tiene mucho mérito también, pues en apenas 5 horas de audiolibro es capaz de explicarnos de una manera amena y educativa el funcionamiento de los sistemas de liberación del calor en los animales y la posible evolución de la creación de proteínas en los incorrectamente nombrados seres de sangre fría, sin por ello sobrecargar el ritmo de la historia.

Aunque la elección del punto de vista y del narrador me parece acertada, es cierto que a veces se nota cierto apresuramiento en el relato, como si de repente el escritor se diera cuenta de que lo que tiene que presentar es una novela corta y no un tocho de 1000 páginas. Esto ocurre solo en momentos puntuales y es fácilmente perdonable. Me cuesta más aceptar la perfecta intercambiabilidad de los personajes secundarios, diseminados al azar por la Zona para dejar patente el nivel de amenaza de la propia naturaleza. Supongo que esto está directamente relacionado con la longitud de la obra. No es un impedimento para el disfrute y ni siquiera llegar a ser una crítica es tan solo un comentario.

En definitiva, creo que el audiolibro Saturation Point es una lectura estupenda, pero también reconozco que quizá leerlo en plena ola de calor no fue la decisión más acertada. A lo mejor en otoño hubiera sido menos asfixiante.

Full Speed to a Crash Landing

Me gustaría creer que estoy más o menos al día del mundillo de la ciencia ficción y fantasía, pero no es cierto. Por eso, cuando cogí para leer Full Speed to a Crash Landing lo hice más por la sinopsis y la longitud, que prometían diversión y poco tiempo de compromiso de lectura más que por el nombre de la autora, Beth Revis, que francamente no me sonaba de nada. Me alegro mucho de la labor desempeñada por la publicista que ha conseguido despertar mi atención, porque es un libro con el que me lo he pasado genial y además he descubierto a una autora muy prolífica que probablemente me acompañe en el futuro. Luego ya decidiremos cuántos latigazos recibo por no conocerla, porque está traducida al español, ha publicado libros de Star Wars… vamos, que shame on me.

Full Speed to a Crash Landing está escrita en una divertidísima primera persona que hace que devores sus páginas. La protagonista es Ada Lamarr (admito que con el nombre Revisa no ha estado sutil, lo que se dice sutil) que comienza la aventura a punto de morir por la despresurización de su nave y que acaba siendo rescatada por una tripulación que tiene una importante misión, de la que no quieren hacerla partícipe. ¿He oído narrador no confiable en el fondo de la sala? Pues os felicito, porque es así.

A lo mejor la sutileza no es la principal característica de esta novela, porque sabemos desde un principio que Ada no pasaba por allí de casualidad. Como gran parte del libro, excepto las últimas páginas, está narrada con su voz, sabemos todo lo que pasa por su cabeza y que hay algo que no cuadra del todo. Pero da igual, porque es muy divertido.

Es el comienzo de una trilogía y es una novela corta, por lo que la construcción del mundo no está todo lo trabajada que quizá nos gustaría, pero entiendo que el escenario se irá poblando en las siguientes entregas. También tiene su parte de romance, pero es más sobre la atracción que sienten los personajes entre ellos que lo que se podría considerar una relación más asentada o incipiente.

Full Speed to a Crash Landing me ha parecido una excelente introducción para un mundo en el que quedan muchas cosas por contar.

Extremophile

La primera vez que oí hablar de Extremophile a Ian Green enseguida pensé, este libro lo tengo que leer. Y es que últimamente las mayores alegrías en el campo de la ciencia ficción me las estoy llevando con los autores que especulan con la biología, justo lo que Ian, con su doctorado en epigenética clínica (que he tenido que buscar lo que es porque una da para lo que da) lleva al extremo en esta novela.

Nos encontramos ante una novela de futuro cercano, situada temporalmente en Londres el 2043, pero un Londres asolado por el cambio climático y un 2043 que no dan muchas ganas de llegar a vivirlo. El mundo se divide en facciones, los verdes que creen que todavía hay posibilidades de salvarlo, los azules que solo buscan su propio beneficio y los negros que ya lo han dado todo por perdido. La protagonista de la historia es Charlie, una biohacker punk que lo mismo te da un concierto de lo más hardcore que te crea un sistema experto que es la envidia de muchos científicos (ya sé que el término sistema experto está muy denostado, pero es el que se utiliza en la obra). Un grupo extremo de los verdes se pone en contacto con ella para cumplir tres misiones, muy a lo Héroes: Kill the Ghost, steal the flower, save the world.

El resto es un libro con acción desenfrenada, manipulaciones genéticas extremas, malos muy malos y punk. Green da muestras de una imaginación malsana cuando vemos las perversiones que los genetistas son capaces de llevar a cabo si el precio es el adecuado, estamos hablando de virus que consigue que se licuen todas las células del cuerpo y no es, ni por cerca ni orilla, lo más depravado de lo que seremos testigos.

Ciertamente la prosa no es de lo más pulido del libro, con algunas reiteraciones cansinas en algunas palabras, pero creo que el interés creciente en la trama y en la resolución final de los conflictos hace que se pasen por alto estos defectos, así como algo del maniqueísmo de los personajes.

El cambio entre puntos de vista está bastante equilibrado, si bien Charlie se puede considerar la protagonista del libro, el resto de personajes también van aportando su granito de arena a la narrativa. Me atrae especialmente el personaje The Mole (¿la topa?) con un pasado aterrador, a la que se le impusieron unos cambios tan radicales que se aleja de la especie humana. Simplemente fascinante.

Además, la crítica a la sociedad corporativa hipervitaminada que solo busca el beneficio es de flagrante actualidad, con atisbos hacia el futuro al que se encamina la propiedad intelectual y la investigación científica. Aunque el libro intenta insuflar algo de optimismo en el nuestro futuro, la lectura del capítulo final recuerda demasiado al final de una de las obras maestras de Disch, no indicaré cual.

Cold Welcome

Aunque Elizabeth Moon tiene una extensa producción de ciencia ficción militarista, lo cierto es que yo la conozco por esa absoluta maravilla que es La velocidad de la oscuridad, ganadora en su momento del Nebula. Con la publicación en audiolibro de Cold Welcome vi el camino expedito para adentrarme en su obra más conocida.

Este volumen sirve como comienzo de una nueva serie protagonizada por Kylara Vatta, a la que deberíamos conocer por sus apariciones en sagas anteriores. Moon se cuida mucho de que esta novela sea un punto de acceso fácil y seguro al resto de su obra y aunque hay referencias a otras situaciones anteriores que sin duda se pueden considerar spoilers, Cold Welcome es perfectamente disfrutable sin tener el bagaje de lecturas anteriores.

La narración en audiolibro de Carrie Coello se ajusta a una historia de supervivencia e intriga que la autora nos muestra. Quizá no sea especialmente emotiva, pero sí es muy adecuada para el entorno frío y peligroso en el que se desarrolla la aventura.

El problema que tengo con el libro, si es que se puede decir que sea un problema, es que destaca más su parte militar que su parte de ciencia ficción, un poco como me pasaba cuando leía a Michael Mammay. Por supuesto que tiene elementos que serían difícilmente justificables en un entorno que no fuera de ciencia ficción, pero el meollo del asunto, que es la supervivencia en condiciones extremadamente desfavorables, te la puedes imaginar perfectamente en un desierto helado terrestre.

Una de las cosas que más me ha interesado de la lectura es la puerta abierta que deja a la especulación sobre el origen de las estructuras que se encuentra Kylara y su grupo en su periplo. La explicación de la terraformación de muchos planetas a cargo de desconocidos me atrae irremediablemente, se me ocurren explicaciones variadas pero me gustaría saber qué idea tiene la autora en mente.

En cuanto a la conspiración política que da origen al gélido viaje de Vatta, parece demasiado obvio a la vista del lector. Sin entrar en muchos detalles, la importancia que se le da a los trajes de seguridad para un descenso a priori rutinario no es demasiado sutil y hay otros detalles que son muy exagerados para que no nos quepa duda de que hay una conspiración. Normalmente prefiero mis conspiraciones más diluidas, agitado pero no removido, gracias.

Cold Welcome cumple lo que promete, es un ejemplo perfecto de ciencia ficción militarista con especial énfasis en el cumplimiento de órdenes y la jerarquía militar.

Service Model

Creo que una de las razones por la que la ciencia ficción es mi género favorito es por su capacidad de denuncia del mundo actual, exponiendo situaciones que en principio parecen extremadamente exageradas, pero que no son más que extrapolaciones del estado actual de las cosas. También por el sentido de la maravilla que encuentras en cada página, por la imaginación desbordada de los autores… y paro porque si no, no hablo de Service Model hasta el año que viene.

En esta ocasión Adrian Tchaikovsky utiliza la figura del narrador demasiado confiable, en contraposición del no confiable, dándole al recurso una vuelta de tuerca. Charles es un robot ayuda de cámara y como tal está preparado para llevar a cabo una cierta lista de tareas para su señor, sin salirse de ellas ni razonar si son necesarias o no. Como toda la novela está pasada por el tamiz de sus ojos (lentes) y sus sentidos, el libro tiene cierta lógica interna que acaba resultando exasperante para un lector que ve las contradicciones de esta forma de vida. El escritor utiliza una y otra vez este recurso para exponer de forma descarnada los problemas de una sociedad que ha caído en el ombliguismo, siendo desesperante en general y en ocasiones incluso diría que tedioso. Pienso que un poco de recorte en las páginas le hubiera venido bien a la novela, que remacha en demasía su mensaje, como un brazo robótico mal calibrado que acaba destrozando su banco de trabajo por exceso de celo (más bien, por mala programación).

La serie de situaciones por las que va pasando Charles una vez se ve obligado a salir de su zona de confort son cada vez más rocambolescas, pero la progresión aritmética con la que van avanzando resulta tranquilizadora, como la lenta subida de la temperatura del agua en la que acabarán muriendo las proverbiales ranas. El humor de Tchaikovsky es bastante seco en este viaje iniciático, pero afortunadamente está presente, con momentos memorables como el uso del brazo para indicar las figuras retóricas a los robots, incapaces de comprender cuándo una pregunta necesita respuesta y cuándo no.

El británico no se esconde a la hora de mostrar los referentes en los que se ha basado para algunos capítulos, o al menos no se esconde “mucho”. KR15-T, K4FK-R, 4W-L, 80RH-5 y D4NT-A son anagramas fácilmente reconocibles para cualquier lector que quiera entrar en el juego.

Recomiendo encarecidamente esta crítica social envuelta en ciencia ficción de futuro cercano, si bien la forma elegida para narra la historia puede llegar a ser cansada en ciertas ocasiones.

Black Tide Son

La segunda entrega de la saga The Winter Sea, que comenzó con Dark Water Daughter, mejora con esta segunda entrega. Seguramente sea debido a que ya conocemos las reglas del juego y H.M. Long empieza a desplegar sus peones por todo el tablero para regocijo de sus lectores.

En esta ocasión también he disfrutado de los lectores de la saga, el nunca suficientemente alabado Samuel Roukin y una más que disfrutable Moira Quirk. Es un placer escuchar audiolibros locutados con tanta profesionalidad como pasión.

En esta ocasión el hilo conductor de la novela será el intento de rescate de Benedict, el hermano gemelo de Samuel, protagonista junto con Mary de la primera entrega, y por supuesto también de esta. Pero quizá lo que más nos atrape de la novela sea cómo se siguen desvelando más y más capas del sistema mágico que constituye el pilar fundamental de la serie, sobre el que se sustentan las aventuras marítimas y las conspiraciones que desfilan por sus numerosas páginas. La aventura está salpicada con capítulos que nos retrotraen a la adolescencia de los gemelos y que nos irán aclarando tanto su complicada relación como las causas de su comportamiento actual.

La trama romántica es bastante más creíble que en el primer volumen y también interfiere menos en la historia. Está ahí, sabemos qué está ocurriendo pero no nos distrae de la verdadera acción. Además, y creo que esto es un dato importante a tener en cuenta, se habla sobre consentimiento y relaciones de poder de una forma abierta, desafiando las normas establecidas para intentar establecer un precedente que ayude a las siguientes stormsingers en su búsqueda de libertad.

Es muy interesante el desarrollo de la figura antiheroica de Ben, ya que con su capacidad para manipular los sentimientos de las personas podría ser un villano de opereta maniqueísta. Pero no, Long le dota de profundidad e interés, diría que incluso más que a su hermano, y deja expedito el camino para que sea más protagonista en la tercera entrega.

En resumen, una historia de piratas y magia de agradable lectura y más que entretenida. Bastante recomendable.

Grayshade

Conozco a Gregory A. Wilson por su podcast Speculate!, pero la verdad es que como autor no lo había catado, hasta ahora. Grayshade es la primera entrega de una trilogía, fantasía muy pero que muy convencional aunque escrita con oficio y entretenida. La verdad, si os fijáis en la cubierta, es un resumen perfecto de lo que nos vamos a encontrar, con el típico enmascarado misterioso TM que protagoniza el 80% de las cubiertas de fantasía, pero con un detalle, el kukri que porta, que quizá cambie algo de lo que ya esperamos.

He de decir que la narración del audiolibro por parte de Tren Sparks es estupenda y puede que haya redondeado hacia arriba la puntuación que le iba a otorgar a Grayshade . Os preguntaréis por qué, la respuesta es porque es alucinante su capacidad para dotar a cada personaje de una voz distinguible quizá solo alterando un poco el tono. Creo que esa es la labor más encomiable de un lector profesional de libros, añadir matices al texto para hacerlo aún más creíble. Lectores como John Lee o Samuel Roukin, con un dominio enorme de su registro de voz capaces de resonar en nuestro interior.

En cuanto a la obra en sí, nada de lo que os cuente os sorprenderá. El protagonista es un asesino TM, miembro de la hermandad de asesinos TM, que lleva a cabo su labor de asesinato sin poner en duda en ningún momento las razones para ejecutar a sus víctimas. Pero cuando las necesidades de su siguiente misión empiezan a hacerle dudar de sus actos, todo su sistema de creencias TM se derrumbará como un castillo de naipes.

Como ya he mencionado, la historia es muy normalita, no esperéis sorpresas en ese aspecto. Si bien es cierto que las escenas de acción están bastante bien narradas, el sistema mágico sigue cubierto por un tupido velo aún en el final de la novela y en general, la maraña de conspiraciones no es tan enrevesada como sería de esperar. Quizá los puntos fuertes de la historia son los atisbos de la intrahistoria de Grayshade y sus comienzos en la senda de los asesinos TM, con un personaje, Caoesthenes, que destaca especialmente en todas sus apariciones.

Una lectura ideal para el verano, una novela sin muchas complicaciones que cumple perfectamente con su función.

The Bound Worlds

Con The Bound Worlds llegamos al final de la trilogía The Devoured Worlds, que empezó muy fuerte con The Blighted Stars, continúo con The Fractured Dark y nos ofrece un final muy digno con esta novela.

En las anteriores novelas parecía que teníamos claro que el enemigo al que había que vencer era canus y sus insidiosas maniobras para perpetuarse, pero O’Keefe decide volver al camino marcado por Hobbes y serán las distintas facciones humanas las que se enzarzarán en una lucha encarnizada, con consecuencias universales. Y nunca mejor dicho lo de universales, porque en un movimiento totalmente inesperado, la autora juega con las constantes que conforman la existencia para modificar las reglas del juego que conocíamos. ¿Os parece poco? Pues nada, lo aderezamos con unos cuantos viajes en el tiempo y previsiones del futuro por si acaso.

Estas dos razones que he dado anteriormente son en primer lugar la causa de que el libro no deje de sorprendernos pero también el origen de que no tenga una puntuación mayor para mí. Y es que no me gustan estos cambios poco justificados al final de una saga en la que ya creíamos que conocíamos los elementos con los que contábamos. No es que me sienta traicionada, pero sí un poco timada, si me permitís la expresión.

En cuanto a los personajes, siguen siendo el punto fuerte del libro y la razón entorno a la cual giran todas las decisiones que habrán de afrontar tanto Naira como Tarquin. El romance sigue estando presente, pero o bien la autora ha conseguido rebajar un tanto el tono excesivamente edulcorado que notaba antes o bien ya me he acostumbrado a una buena dosis de almíbar de vez en cuando. Los demás personajes no son simples marionetas que danzan al ritmo que imponen los protagonistas, si no que aportan mucho a la trama, en especial Kav y un redimido Fletcher.

No me ha gustado tanto el tinte un tanto mesiánico que toman algunos de los capítulos finales, pero sí que me ha parecido muy bien llevado el relato de sacrificio por el bien de los demás, tanto en un personaje como en otro. Además la autora ha decidido no dejar cabos sueltos, cosa que es de agradecer.

Recomiendo la lectura de la saga al completo, ciencia ficción que empieza atrapándote por las ideas pero en la que te quedas por los personajes.

Saints of Storm and Sorrow

Me parece maravillosa la tendencia actual en la fantasía de explorar mitologías y escenarios distintos a los habituales, como ha hecho Gabriella Buba con Saints of Storm and Sorrow, con referentes filipinos de los que nunca había oído hablar y que traen una nueva corriente oceánica al género.

Las Filipinas son un archipiélago y es por tanto totalmente lógico que su magia esté íntimamente relacionada con el mar y el agua salada, algo que Buba tiene muy en cuenta en el desarrollo de la narración. Pero también tiene en cuenta el pasado colonizador de los españoles, sin llamarlos nunca por su nombre pero siendo evidente en su crítica tanto a las actitudes de superioridad de sus prelados, a sus instintos depredadores y la imposición de una religión que choca frontalmente con las creencias de los naturales de las islas.


En toda la novela cobra especial importancia el mestizaje y la sensación de no pertenecer completamente ni a un mundo ni a otro. La protagonista es Maria Lunurin, novicia de los colonizadores aunque en secreto es una poderosa storm caller, gracias a su herencia mixta. Maria, junto con su pareja Cat y la hermana de esta viven una vida reposada aunque constreñida, hasta que los abusos de los españoles la fuerzan a tomar una decisión que cambiará el rumbo de sus vidas.

Saints of Storm and Sorrow es un libro sobre la rabia, más que la venganza. Sobre la ira que ya no se puede contener más cuando las justicias se acumulan una sobre otra, cuando la desigualdad campa a sus anchas y solo queda revolverse contra la autoridad, por más que las consecuencias puedan ser terribles. Me quedo con eso del libro y con lo original del sistema mágico (aunque no quede muy claro cómo funciona), porque la historia romántica me parece que flaquea en algunos momentos, aunque estoy muy a favor de que la bisexualidad de la protagonista sea algo totalmente normal que no se ponga en duda nunca. Es muy destacable la ambientación que ha conseguido Buba, que es capaz de transportarnos a un paraíso tropical amenazado por las tormentas y también es meritorio cómo consigue describir la opresión de un sistema autoritario religioso nada más comenzar la novela.

La labor de los narradores del audiolibro me ha parecido bastante correcta, aunque un tanto desigual, porque Danice Cabanela se lleva la parte de león en la narración mientras que Dante Basco tiene un papel más residual. Además, me parece que los valores de producción del intérprete masculino no son los mismos que los de Danice, suena un poco más enlatado y menos fresco.

En resumen, me parece una estupenda novela de debut, con sus fallos pero bastante recomendable.

The Unrelenting Earth

Me he reconciliado un poco con la obra de Kritika H. Rao tras leer la continuación de The Surviving Sky. Probablemente sea una combinación de factores, como que ya conocemos el mundo y que también he aceptado totalmente que estamos ante una fantasía cuyo sistema mágico se amolda a las necesidades de la narración de la autora. Partiendo de estas premisas se puede disfrutar algo más de The Unrelenting Earth que de la primera entrega.

Lo primero que me gustaría comentar es que el audiolibro tiene dos narradores que cada un presenta un problema diferente, al menos para mí. Mientras Sharmila Devar hace un buen trabajo que estropea algo la producción porque hay algunas interpretaciones que directamente no se oyen a pesar de tener el volumen al máximo y con auriculares con cancelación de ruido, la labor de Pranshu Mishra es menos redonda por el tono cansado que imprime a toda la narración. Estás interpretando a un poderoso mago (vale que es un arquitecto, pero para el caso es lo mismo) que va alcanzando cada vez mayores cuotas de poder y sin embargo le pones una voz que parece que lo que necesita es echarse una siesta con urgencia o un cañonazo de calamares para reponerse.

La autora hace menos hincapié en la relación entre Ahilya e Iravan (que ya iba cansando) y más en las tensiones políticas en que los nuevos descubrimientos que hicieron en la primera entrega han hecho surgir. Al libro le viene bien ese constante sentimiento de amenaza que pende sobre ellos y sobre toda la humanidad, cuál espada de Damocles que puede atisbar pero no saben cómo esquivar.

Aunque el comienzo del libro es demasiado sosegado, es cierto también que cuando Rao le toma el pulso a la historia y empieza a disfrutar con lo que escribe la novela va mejorando. A veces me da la sensación de que en realidad estamos hablando de un solo volumen partido en dos, pero es una impresión mía que no he constatado en ningún sitio. Reconozco que mi desconocimiento de la filosofía hindú también puede haber sido un impedimento para la lectura.

Este libro ha conseguido que me interesa algo más conocer el final de la trilogía, de próxima publicación. Supongo que tendremos que esperar a este último libro para decidir si el viaje ha merecido la pena o no.