What makes this book so great

En el podcast de los VerdHugos donde tuvimos la suerte de contar con Álvaro Zinos-Amaro como invitado salió a colación este libro. Y como hacía tiempo que lo tenía en mente pero nunca acababa de empezar a leerlo y me cuadraba para #leoautorasoct,  pues me puse con él. Todo es cuestión del momento.

Jo Walton es una reseñadora que se basa en los sentimientos que despiertan los libros que lee. Por lo tanto, en este libro no encontraremos sesudos análisis sobre las estructuras utilizadas o sobre la prosa utilizada. No digo que no haga referencia a estos u otros recursos literarios, pero los capítulos no se basan solo en esto. Walton es una asidua lectora (deja en pañales mi ritmo de lectura y el de otros muchos) pero también dedica mucho tiempo a releer libros. Esta curiosa costumbre, le permite reflexionar sobre muchos libros de una forma más profunda que las sensaciones tras una primera lectura. Por lo tanto, nos encontramos ante unas reseñas que funcionan a varios niveles.

Quizá la principal característica es la brevedad de cada capítulo. Conviene recordar que estos artículos fueron en primer lugar publicados en Tor.com, por lo que el medio utilizado para su publicación indudablemente influye en la forma de exposición. Son reflexiones rápidas y directas, que invitan al comentario por parte de los lectores. Son esbozos de lo que podría ser un comentario más completo, pero con las líneas maestras que permitirían profundizar en una obra de así desearlo. La autora se adapta muy bien a este medio, destacando los puntos positivos de las obras sin evitar los spoilers pero avisando en todo momento de ellos.

Los artículos, obviamente, son de interés variable. Cuando escribe sobre obras de las que nunca había oído hablar pero que pueden ser interesantes consigue captar mi atención, pero también llega un momento en que se pone a analizar pormenorizadamente una saga fantástica que ni me va ni me viene en que el libro se vuelve pesado. Esta volubilidad, esta inconstancia en el interés es para mí el principal problema de What Makes this Book so Great?, pero me temo que es algo inherente al propio libro.

Quizá la forma de aproximarse a What Makes this Book so Great? debería ser en pequeñas dosis, como estaba pensado en un principio con la publicación semanal en Tor. A mí se me ha acabado atragantanto en algunos momentos puntuales, a pesar de que Walton expone de una forma entretenida sus opiniones sobre los libros, sobre la lectura y sobre el género.

¿Habéis leído este libro? ¿Os ha conseguido acercar a algún libro que no conocíais o releer un viejo amigo?

Ya a la venta Catalysts, Explorers & Secret Keepers

Ya está disponible para su compra en versión digital Catalysts, Explorers & Secret Keepers – Women of Science Fiction, una colección de obras inéditas y reeditadas, escogidas por un equipo editorial liderado por Monica Louzon y conformado por Jake Weisfeld, Heather McHale, Barbara Jasny y Rachel Frederick.

La colección pone el foco no solo en autoras, si no también en personajes femeninos y lectoras de género. Esta es la nota de prensa:

Highlights of the anthology include cover art by two-time Hugo award winning artist Julie Dillon, three new poems by current SFWA Grand Master Jane Yolen and original fiction by Nebula-award winners Seanan McGuire, Pat Murphy, Sarah Pinsker as well as Nebula nominee Bonnie Jo Stufflebeam. Catalysts, Explorers & Secret Keepers also features original stories by Floris M. Kleijne and AJ Lee, which were selected by the project’s editorial team from an open call for submissions.

Other award-winning authors who contributed their works to the anthology were Eleanor Arnason, Catherine Asaro, Monica Byrne, Kiini Ibura Salaam, N. K. Jemisin, Nancy Kress, Naomi Kritzer, Karen Lord, Anthea Sharp, Carrie Vaughn, Sarah Zettel, and Hugo-nominee Betsy Curtis (by way of her heirs).

Por si el plantel no fuera ya de por si lo suficientemente interesante, mirad que portada se ha marcado Julie Dillon.

Ganadores Ignotus 2017

Se han dado a conocer los ganadores a los premios Ignotus 2017. Son los siguientes:

Novela

La polilla en la casa del humo, de Guillem López (Ed. Aristas Martínez)

Novela corta

“En tierra extraña”, de Felicidad Martínez (En La mirada extraña (Ed. Sportula))

Cuento

“La segunda muerte del padre”, de Cristina Jurado (En Cuentos desde el otro lado (Ed. Nevsky Prospects))

Antología

La mirada extraña, de Felicidad Martínez (Ed. Sportula)

Libro de ensayo

En regiones extrañas, de Lola Robles (Ed. Palabaristas Press)

Artículo

“Escritoras españolas de ciencia ficción”, de Lola Robles (En SuperSonic 4 y 5 (Ed. Palabaristas Press))

Ilustración

Cubierta de Futuros perdidos, de Enrique Corominas (Ed. Gigamesh)

Producción audiovisual

El ministerio del tiempo, de Pablo y Javier Olivares (guion) y Onza Partners (producción). Serie.

Tebeo

Providence, de Jacen Burrows y Alan Moore (Ed. Panini)

Obra poética

Categoría cancelada en esta edición al no haber alcanzado el mínimo de candidaturas referidas en el artículo 26 del Reglamento.

Revista

SuperSonic, dirección de Cristina Jurado (Ed. Palabaristas Press)
Novela extranjera

El problema de los tres cuerpos, de Liu Cixin (Ed. Ediciones B)

Cuento extranjero

“Acerca de las costumbres de elaboración de libros en determinadas especies”, de Ken Liu (En Cuentos para Algernon Año IV (Ed. Marcheto))

Sitio web

La tercera fundación, de la Asociación cultural Los Conseguidores (http://www.tercerafundacion.net/)

¡Enhorabuena a los ganadores!

Austral

Por norma general, la ciencia ficción que habla de un futuro cercano con tintes ecológicos es eminentemente pesimista. En libros como The Water Knife, las consecuencias del cambio climático hacen aflorar los peores instintos del ser humano mientras lucha por la supervivencia.

Sin embargo, la aproximación que hace Paul McAuley en Austral es diferente. El derretimiento de los casquetes polares, conlleva la aparición de nuevas superficies habitables, que deberán ser acondicionadas para que el ser humano pueda sobrevivir ante temperaturas extremas. Por supuesto que hay problemas, pero también hay gente que se pone manos a la obra para solucionarlos.

Además, Austral es una trama mucho más íntima, en la que el paisaje nevado e inhóspito sirve como marco e influye tanto en los actos como en la motivación de la protagonista sin quitar en ningún momento importancia a los sentimientos de los personajes. Con un pasado y un futuro marcado por las decisiones de su familia, Austral es una husky, una humana genéticamente modificada para adaptarse a la vida en un entorno hostil. Por ello mismo, es una paria en la sociedad, con un gobierno que legisla en contra de su comunidad y que no perdona los errores de su juventud.

Me gustaría hacer especial hincapié en la utilización del lenguaje por parte de McAuley, capaz de utilizar eufemismos como cutlery al referirse a las armas de los matones o vocabulario de origen australiano para «localizar» la obra. Sin embargo, lo que me ha maravillado es la inclusión de la palabra ecopoet. Añadir una connotación a una palabra que ya existe, relacionándola con la ecopoiesis me parece un golpe de genio, capaz de humanizar y cargar de empatía la labor de los biólogos, ingenieros y demás personal especializado que lucha por terraformar la Tierra. La formación como botánico de Paul McAuley le permite hablar con propiedad de las modificaciones que llevan a cabo estos ecopoetas, de una forma consistente y creíble.

Pero es que la parte científica sirve para apoyar algunos de los momentos más emotivos del libro, como cuando Austral encuentra un pequeño pájaro congelado.

La persona a la que Austral dirige sus palabras también ayuda desde el principio a que el lector cree un vínculo emocional con el libro, que recorre la fina línea entre el sentimiento y la razón sin acabar de volcarse en ninguna de las dos áreas.

También le encuentro problemas, por desgracia. La necesidad de volcar información que desconocemos sobre el pasado de la protagonista, hace que el autor incrustre relatos tipo flashback en mitad de la narración, que lastran el ritmo. A pesar de que nos dejan ver la evolución de los ecopoetas y las múltiples decisiones políticas al respecto, me hubiera gustado más que se hubiera utilizado otro recurso para mostrarlo, en vez de este «como ya sabes Bob» modernizado.

Además, la presencia de un libro que parece una versión muy simplificada del de La Era del Diamante de Neal Stephenson me parece un recurso algo tosco, para que la joven que lo utiliza pueda equilibrar el peso de las historias de Austral.

En cuanto a la denuncia sobre las desigualdades, también me parece que podría haber sido un poco más refinada, aunque no negaré que McAuley soslaya la dificultad intrínseca de tratar un tema candente como este de forma elegante y aleccionadora, creando un nuevo tipo de oprimido, el husky del que hablábamos con anterioridad.

En definitiva, recomiendo mucho este libro, que a pesar de sus inconvenientes ha sido una lectura más que entretenida.

Nueva antología de Apex : Do Not Go Quietly!

Apex ha anunciado que esta primavera pondrá en marcha un Kickstarter para lanzar una nueva antología, que tendrá por título Do Not Go Quietly!.

El tema de la antología será la resistencia, con la presencia de autores como John Hornor Jacobs, A. Merc Rustad, Rebecca Roanhorse, Maurice Broaddus, Nayad Monroe, Karin Lowachee, Brooke Bolander, Laird Barron, Brian Keene, Cassandra Khaw, Nisi Shawl, Catherynne M. Valente, Seanan McGuire, Fran Wilde, Rich Larson, y Sarah Pinsker.

La edición correrá  cargo de Jason Sizemore y Lesley Conner.

El concepto de la antología:

Resistance. Revolution. Standing up and demanding to have your space, your say, your right to be. From small acts of defiance to protests that shut down cities.

La portada será obra de Marcela Bolivar, pero aún es pronto para mostrar nada.

Portada de Embers of War

Aquí os traigo la que será portada de la nueva novela de Gareth L. Powell, Embers of War. En realidad es la portada y contraportada del ARC, pero sirve para hacerse una idea.

Parece space opera interesante, ¿no?

Ironclads

Ironclads ha significado una pequeña decepción para mí, que estaba viendo como lo que iba leyendo de Tchaikovsky me iba convenciendo cada vez más, con la estupenda Children of Time como obra más interesante, pero sin desmerecer Spiderlight o Dogs of War.

Sin embargo, esta nueva historia resulta ser demasiado tópica en su desarrollo, cuando no en su concepción. El discurso primordial es una crítica social sobre las desigualdades económicas y el poder de las grandes corporaciones.

La novela se sitúa en un futuro cercano y para situarnos el autor hace guiños al Brexit sin llegar a mencionarlo nunca, aunque particularmente lo que más me gusta es la distinción cruda y realista que hace entre la carne de cañón y las élites de la guerra. En este sentido, el libro es una vuelta al pasado bélico, aunque sea con la más moderna tecnología. Este contraste histórico se ve reforzado por las «ideas» que se enfrentan, capitalismo contra comunismo, aunque esto es solo una fachada para ocultar el verdadero objetivo, que es exclusivamente económico.

El apartado militarista me parece correcto, con toda la parafernalia relacionada con las operaciones encubiertas y la tecnología aplicada a la destrucción a varios niveles. También me gusta que las modificaciones no sean exclusivamente armamento añadido y si me permitís una comparación comiquera, algunos enfrentamientos recuerdan a Namor contra Iron Man, carne contra metal.

El ritmo de la historia es bastante elevado, como corresponde a una obra de ciencia ficción militar. Las escaramuzas y batallas son entretenidas y no demasiado confusas.

Hasta ahora parece que todo bien. ¿Qué es lo que ha fallado para mí en Ironclads entonces?

Creo que el autor abusa de la amenaza desconocida a la que se enfrenta el equipo protagonista, cuando es bastante patente por donde van los tiros. La conspiración es transparente desde el minuto uno y ninguno de los giros de la trama consigue hacerte pestañear, ya que todo parece seguir un guión prefijado que ya hemos leído con anterioridad. Además, avanzar de encuentro casual en encuentro casual no favorece para nada la tensión que debería ir creciendo.

Es por esto que no puedo ponerle mejor nota al libro, que prometía más de lo que realmente entrega. No por ello voy a dejar de lado a su autor, porque hasta el mejor escribano tiene algún borrón.

Ganadores premios Utopiales 2017

Ya conocemos los ganadores de los premios Utopiales de esta año.

The European Utopiales Award

L’Installation de la peur de Rui Zink, traducido del portugués  “A Instalação do Medo” (The Installation of Fear) de Maira Muchnik

Prix Utopiales Européen Jeunesse 2017 (Premio novela juvenil)

Le jardin des épitaphes, tome 1: Celui qui reste debout, Taï-Marc Le Thanh (Didier jeunesse)

Prix Utopiales BD 2017 (Mejor tebeo)

La terre de fils de Gilpi (Éditiones Futuropolis)

Prix Extraordinare Utopiales 2017

Pierre Bordage, escritor francés de ciencia ficción y fantasía

Prix Joel-Champetier

Feldrik Rivat por Le Contrat Antonov-201

Este premio es para una historia corta inédita escrita en francés por autores no canadienses.

Prix Julia Verlanger

L’espace d’un an et Libration de Becky Chambers (L’Atalante) (A Closed and Common Orbit)

¡Enhorabuena a los ganadores!

Max Gladstone y Amal El-Mohtar publicarán una novella de viajes en el tiempo

Es una buenísima noticia saber que se van a publicar más obras de un autor que me gusta mucho, así que saber Max Gladstone ha colaborado con Amal El-Mohtar para escribir This Is How You Lose the Time War me ha alegrado el día.

La novella, que será publicada por Saga Press en otoño del año que viene, aparte de tener un título molón, parece que tendrá un estilo epistolar. Según se ve en la noticia, los protagonistas serán dos agentes temporales de futuros distintos, cada uno luchando para que «su» futuro sea el que ocurra.

Esta es la descripción:

Among the ashes of a dying world, an agent of the Commandant finds a letter. It reads: Burn before reading.

And thus begins an unlikely correspondence between two rival agents hellbent on securing the best possible future for their warring factions. Now, what began as a taunt, a battlefield boast, grows into something more.

Except discovery of their bond would be death for each of them. There’s still a war going on, after all. And someone has to win that war. That’s how war works. Right?

Aunque todavía es pronto, mis niveles de hype ya van subiendo.  ¿Y los vuestros?