Ya tenemos aquí los ganadores de los canadienses premios Copper Cylinder de este año.
Premio adulto
- Company Town de Madeline Ashby [Tor Books]
Premio juvenil
- The Skids de Ian Donald Keeling. [ChiTeen]
¡Enhorabuena a los ganadores!

Lecturas de ciencia ficción y fantasía
Ya tenemos aquí los ganadores de los canadienses premios Copper Cylinder de este año.
Premio adulto
Premio juvenil
¡Enhorabuena a los ganadores!
Ya se han dado a conocer los ganadores de los premios Aurora, a las mejores obras canadienses. Son los siguientes:
Mejor novela
Mejor novela juvenil
Mejor relato corto
Mejor poema / canción
Desierto
Mejor cómic
Mejor trabajo relacionado
Mejor presentación audiovisual
Mejor artista
Mejor publicación y escritos aficionados
Mejor organización aficionada
Mejor trabajo relacionado aficionado
Mejor de la década: También fue anunciado el ganador de una categoría especial para trabajos publicados entre enero de 2001 y diciembre de 2010.
Aunque en general la serie Infinity de Jonathan Strahan me gusta, esta última entrega me ha parecido bastante floja. Veamos por qué.
Evening of the Span of Their Days, Carrie Vaughn
Los inicios de la guerra desde la perspectiva de un taller de reparación espacial. Flojo.
The Last Broadcasts, An Owomoyela
Con una interesante premisa sobre el control de la información en un conflicto bélico y una protagonista “particular”, creo que esta historia podría haber dado más de sí, pero se queda en poco.
Faceless Soldiers, Patchwork Ship, Caroline M Yoachim
Utilizando como base una de las paradojas que tanto interesan a la autora, pero con cierto toque pulp descerebrado, este relato celebra las diferencias y se postula como mensajero de las buenas relaciones entre especies.
Dear Sarah, Nancy Kress
Interesante relato sobre cómo afecta a los más desfavorecidos la adquisción de nuevas tecnologías. En este caso, llegan de la mano de los extraterrestres, pero el problema de fondo no es ese. Kress nos hace reflexionar sobre los cambios y cómo afrontarlos.
The Moon is Not a Battlefield, Indrapramit Das
Este relato mezcla la cultura india con una narración realista de combates lunares en una guerra fría que se desarrolla principalmente en nuestro satélite. Más que recomendable.
Perfect Gun, Elizabeth Bear
La antropomorfización de los objetos llevada a un límite obsesivo. Olvidable.
Oracle, Dominica Phettaplace
Inocente y divertida aproximación al nacimiento de una IA omnisciente. Al principio parece un relato premonitorio sobre la pérdida de privacidad, pero pronto deriva a un alegato pacifista.
In Everlasting Wisdom, Aliette de Bodard
En este relato, Aliette pervierte una de las ideas fundamentales del universo de Xuya, la concepción de las Mentes en un cuerpo humano. La perversión viene de introducir aliens en el cuerpo para controlar la mente, subyugada al eterno emperador. Inquietante.
Command and Control, David D. Levine
Un conflicto enquistado por un territorio con recursos eternamente en disputa, una nueva tecnología que podría cambiar el curso de la guerra pero que queda en nada y una idea original para buscar una solución al conflicto. Demasiadas casualidades sustentan este relato como para resultar creíble.
Conversations with an Armory, Garth Nix
Pasatiempo humorístico sobre la burocracia obsoleta que te arrancará una sonrisa.
Heavies, Rich Larson
Un lugar aparentemente idílico pero con un pasado reciente de rebelión visto a través de los ojos del encargado de vigilar que todo siga pacífico. El giro final es bastante previsible, la verdad.
Overburden, Genevieve Valentine
Aburrido y lento. No ha conseguido interesarme este relato repleto de traiciones.
Weather Girl, E.J. Swift
Partiendo de una base parecida al relato de An Owomoyela incluído en esta misma antología, este relato sobre el cambio climático y el manejo de información resulta atractivo y preocupante, por lo realista que es.
Mines, Eleanor Arnason
Aunque los elementos que utilizar Arnason para crear estos relatos son interesantes, como una guerra por colonizar un planeta con recursos y el uso de animales modificados para comunicarse telepáticamente con los soldados, el resultado final no es muy destacable.
ZeroS, Peter Watts
Complejo relato con algunos de los temas que se repiten periódicamente en la obra de Watts, como la compartimentación mental o la “zombificación” para usos militares. Aunque es interesante la aproximación científica a la posibilidad de que varias mentes compartan el mismo cuerpo, al final el relato no conduce nada.
En resumen, aunque hay algunos relatos llamativos, el nivel general de la recopilación es bastante decepcionante. Espero que la siguiente entrega del proyecto Infinity nos traiga una selección más atractiva.
Los fans de Star Wars del Royal Mail o sus sagaces expertos en marketing han decidido producir una serie de sellos postales dedicada a Star Wars, con motivo del lanzamiento a finales de año de Star Wars : The Last Jedi.
Las ilustraciones son del artista Malcolm Tween y al parecer algunas tienen detalles que solo se pueden ver con luz ultravioleta.
Los sellos vienen en varias presentaciones, aunque a mi personalmente me gusta esta:
Aquí os traigo los finalistas de los WSFA Small Press Award dedicado a la publicación de relatos por parte de pequeñas editoriales.
¡Enhorabuena a los nominados!
Hoy habrá que buscar autores de relatos incluidos en la recopilación Infinity Wars de Jonathan Strahan. (Pistas al final).
En este enlace tendréis acceso a la nada despreciable cantidad de 355 números de la revista Galaxy.
Aquí tendréis acceso a una primera versión de “The Fireman”, que daría lugar a Farenheit 451 de Bradbury o “The Puppet Masters” de Robert Heinlein.
Gracias a mi gran amigo @mertonio finalmente pude leer la entrega final de la trilogía The Alchemy Wars, de Ian Tregillis. Después de la excelente primera entrega y la algo más endeble segunda parte, con The Liberation Tregillis consigue cerrar el ciclo de una forma estupenda y plenamente satisfactoria.
Para rematar el círculo del viaje que comenzó en Europa para continuar en el Nuevo Mundo, de nuevo los capítulos que se desarrollan en el Viejo Continente cobran más importancia que los americanos, que también siguen presentes. Me parece una forma muy inteligente de equilibrar los distintos puntos de vista, desplazando el foco de interés al mismo tiempo que el de la acción.
Los personajes siguen siendo casi los mismos que en los libros anteriores (los que sobreviven) pero han cambiado profundamente. Las vicisitudes por las que ha pasado Daniel le convierten en un ser casi místico para sus congéneres, mientras que las damas de las potencias enfrentadas prosiguen con sus maquinaciones, pero con el miedo en el cuerpo, ya que la balanza se ha desequilibrado definitivamente.
Narrativamente, el ritmo sigue un crescendo envidiable, con ese toque rozando el gore que tanto gusta al autor y dejando quizá un poco de lado el discurso sobre el libre albedrío que fue fundamental para The Mechanical. En este sentido, el discurso vira hacia la esclavitud y la liberación de los seres mecánicos, con las consecuencias que puede traer para un mundo cuya economía y forma de vida está basada en el trabajo forzado. El alzamiento de los robots es un tema muy manido en la ciencia ficción, pero el autor de Minnesota consigue darle un aire de novedad con el escenario ucrónico utilizado. Todo un acierto.
Tampoco es una novela perfecta. Una planificación de siglos, como aquella a la que se hace referencia en la segunda parte del libro, no debería depender de tantas casualidades para llegar a su fin. Los remordimientos de algunos de los protagonistas son tardíos y suenan falsos. Algunos personajes aparecen y desaparecen en la nada para hacer su pequeña contribución a la trama pero sin aportar nada más.
Pero estos fallos son prácticamente despreciables. A la sombra de otras trilogías mucho más famosas, The Alchemy Wars ha pasado injustamente desapercibida y ya es hora de que se hable más de ella.
La ciencia ficción es, por definición, un campo abierto a la especulación. Aplicada en el campo de la política, la ciencia ficción ha dado lugar a obras singulares como Ex-machina, de Brian K. Vaughan y Tony Harris. Otro título que se salió de lo corriente, fue Infomocracy.
Null States es la continuación de Infomocracy, y ahonda sobre las ideas políticas de la primera entrega. Es importante comprender que el sistema de microdemocracias en el que se sustentan estas obras, ni es omnisciente ni es universal, por que existen estos estados que siguen siendo naciones (Rusia, China, la siempre imperturbable Suiza…) que son como agujeros negros para Information. Cada uno de estos estados lo es por sus propias razones, tales como aislacionismo, protección de la privacidad o simple despotismo. Esta novela explora la influencia de estos puntos ciegos para el sistema de microdemocracias postulado por Older, que al contrario que otros autores se centra en la implantación de un sistema, no en su desarrollo cuando ya está en funcionamiento. Y los comienzos nunca son sencillos.
La acción se basa en una zona de Sudán que ha adoptado recientemente el nuevo sistema político y que requiere un seguimiento más personalizado para llevar la transición a buen cauce. Aparece sin embargo un elemento disruptivo, un asesinato que pone patas arribas un sistema de por sí débil en su concepción.
La narración toma dos vías, por una parte la que se desarrolla en Sudán, con una investigación de asesinato un tanto chapucera porque si todo depende de la información que obtienes de las fuentes automatizadas y NO hay fuentes automatizadas apenas, poco podrás rascar. Esta parte de la novela me ha resultado fallida, por la falta de recursos de los protagonistas y por el bloqueo que les supone no disponer de sus herramientas habituales. La otra parte es una trama de espionaje apasionante, aunque breve, con escenas de acción, persecuciones, infiltración… lo tiene todo. Muy inmersiva y bien narrada.
¿Por qué este contraste tan exagerado? Supongo que Older no quería escribir un thriller de espionaje sin más y quería seguir explorando la microdemocracia, solo que… no ha conseguido equilibrar la narración.
Lo mismo pasa con los personajes. Mishima, a quien ya conocíamos con anterioridad, protagoniza las escenas más interesantes de la novela, persiguiendo a los autores de un atentado o infiltrándose en una antigua superpotencia gracias a los culebrones a los que es adicta (no es broma). Pero los personajes de la otra parte de la historia parecen sombras, no desarrollan una historia propia. Roz se salva un poco, pero no mucho, de esta generalización apabullante.
A pesar de estos aspectos negativos, sigo con curiosidad por saber cómo se desarrollará la tercera novela, porque en el final de Null States aparece un nuevo jugador que promete emociones fuertes.
El libro Phoenix Pick de este mes, disponible para su descarga en la modalidad paga-lo-que-quieras, es Seven Views of Olduvai Gorge de Mike Resnick.
Os pongo la sinopsis y la portada:
In the far future, eons after the demise of Humanity and its far-flung galactic empire, a group of alien archeologists visits Earth to uncover the secret of the dead race’s initial overwhelming success and its ultimate death.
Digging through layers of archeological strata at Olduvai Gorge, they discover seven unique artifacts, each related to a different era of humanity’s history and each telling a unique story about humankind’s strengths and weaknesses. But are they prepared for their final discovery, which will change their worlds forever?
Seven Views of Olduvai Gorge is one of the most celebrated novellas ever written. It not only won both the Hugo and Nebula, but also the HOMer award and the SF Chronicle Poll and was a nominee for the Locus Award and the Sturgeon Award. It was also nominated for a number of international awards, winning the Ignotus and the Universitat Polytechnica Awards in Spain, the Prix Ozone Award in France and the Futura Award in Croatia.