Locklands

Aunque la trilogía de los Founders empezó con un brillantísimo primer libro, para luego perder algo de fuelle en la segunda entrega, tenía bastantes esperanzas depositadas en la finalización de la trilogía. He de reconocer que en este libro vuelve a subir el nivel, pero no es el final épico que esperaba.

Han pasado ocho años desde Shorefall y Berenice, Sancia, Clef y los demás han organizado la vida de los que consiguieron huir de Tevanne utilizando todos sus conocimientos de la magia mediante la escritura para idear protecciones contra un ser que posee los cuerpos de muchísima gente.

Me ha parecido muy pero que muy original el uso de la mente colmena a lo largo del río, creo que en el mundo de la fantasía es la primera vez que me lo encuentro, no así en la ciencia ficción donde es un recurso más utilizado. También conoceremos más del pasado del algunos de los protagonistas, que hasta ahora había quedado oculto.

Sin embargo, el desarrollo de la acción que busca asombrarnos con las apuestas cada vez más altas se queda en un discurso grandilocuente pero vacío de contenido, porque las fuerzas que se enfrentan son tan poderosas, tienen tanta facilidad para modificar la misma realidad que al final pueden hacer lo que desean. El lector asiste al espectáculo de fuegos artificiales, pero no se encuentra inmerso en él en ningún momento. Quizá sea debido a la ingente cantidad de explicaciones sobre el sistema mágico y sus aplicaciones, o a que los enemigos que se enfrentan están tan por encima de la realidad que resulta difícil aprehenderlo.

Por otra parte, me parece maravillosa la relación entre Berenice y Sancia, cómo ha ido evolucionando con los años, y cómo son capaces de sacrificarlo todo por el bien común. Son un contraste tan grande respecto a los otros seres ultrapoderosos que pueblan el mundo que consiguen brillar con luz propia.

Creo que la trilogía merece la pena, aunque me parece una oportunidad perdida por parte del autor porque tras un comienzo fulgurante, ha ido perdiendo algo de chispa en las siguientes novelas.

Of Charms, Ghosts and Grievances

Aliette de Bordard continúa publicando obras que dan fe de su gran versatilidad como autora. Con Of Charms, Ghosts and Grievances nos presenta una novela corta fantástica que explora algo más el mundo mágico bajo el Sena de su trilogía Dominion of the Fallen, pero que es de lectura completamente independiente.

Decantándose más por el género fantasy of manners, algo así como fantasía de etiqueta o fantasía costumbrista, asistiremos a una nueva aventura del matrimonio formado por Asmodeus y Thuan. No nos hace falta haberlos conocido antes para caer rendidos ante su relación, aunque por supuesto algo ayuda. La autora, con muy breves pinceladas, pone en situación a los lectores neófitos y recuerda un poco la historia a los que ya habíamos leído las entregas anteriores.

En esta ocasión tendrá mucha importancia la presencia de niños a lo largo de toda la aventura, precisamente porque la pareja tiene que cuidar a uno cuantos familiares de corta edad cuando de repente se dan cuenta de que hay una niña de más participando en los juegos, solo que no se trata de una niña al uso.

Me gusta especialmente cómo la escritora nos enseña la forma que tienen los protagonistas de relacionarse con los niños, no desde una posición autoritaria o de fuerza, si no desde el cariño más puro y el intento de no ocultar la realidad a sus mentes en formación. Me parece un intento muy tierno y creíble de reflejar unas relaciones que no son para nada fáciles de mostrar sin caer en el tópico.

Toda la novela gira en torno al maltrato, no tanto físico como psicológico. La existencia de un fantasma que se descubre que murió de hambre, el uso de magia para vengar un amor no correspondido, la búsqueda de hasta el más mínimo recuerdo de la persona a la que se amaba para aplastarlo de forma inmisericorde… es una novela bastante dura en este aspecto, aunque la autora ha sabido endulzar el continente bien sea con situaciones cómicas, bien sea con la contraposición de actos desinteresados y magnánimos que nos muestran la otra cara de la moneda.

En cuanto a la prosa utilizada por Aliette de Bodard, sigue rayando a un nivel muy alto como nos tiene acostumbrados, pero es que empiezo a pensar que ella no es capaz de escribir mal.

Me gusta también que la investigación del misterio requiera la ayuda de otras personas con más especialización y conocimiento que la pareja protagonista y me parece un detalle delicioso que una de las personas consultadas sea una ex de Thuan, porque da mucho juego tanto su relación con el propio Thuan, que continúa siendo cordial como cuando conoce a Asmodeus.

Me parece un libro maravilloso y lo recomiendo encarecidamente.

Equinox

Equinox es una novela de fantasía que ha pasado bastante desapercibida, o eso me parece al menos, que ofrece una investigación sobre unas acusaciones de brujería en un mundo muy particular, cuya descripción supone la parte más interesante del libro.

David Towsey ha imaginado un mundo que se divide en dos, la noche y el día, en el que las personas comparte cuerpo destinadas a nunca encontrarse, ya que cada una dispone de la mitad del día para vivir mientras que su hermano o hermana espera pacientemente a que sea su turno. Aunque compartan el cuerpo, las personalidades, ocupaciones, relaciones amorosas… pueden ser y son totalmente independientes. Por ejemplo, el protagonista de la historia es Christophor un investigador del reino especializado en brujería, pero Alexander, su hermano-de-día, es un músico un tanto tarambana.

Los hermanos se verán obligados a desplazarse a una pequeña ciudad del sur para realizar a cabo una investigación de algo que parece claro que es brujería. A Towsey no le duelen prendas en describir los horribles resultados de los ritos a los que intenta poner coto, dando lugar a escenas tremendamente desagradables, aunque el resto del relato no tiene para nada ese componente cruel.

El libro está basado en esa dualidad inventada por el autor que le da bastante juego, ya que los sospechosos que actúan de una forma determinada durante la noche, al amanecer cambian totalmente por que es otra persona la que hace uso del cuerpo. Me resulta muy curioso que apenas exista comunicación entre ambos seres, ya que parece lógico suponer que se pudiera pasar información a través de un diario o algo así, pero es un recurso apenas utilizado.

Quizá se le pueda reprochar a Equinox que en ocasiones el ritmo de la lectura resulta demasiado pausado, aunque creo que la forma en que se van desvelando los acontecimientos es bastante correcta, dejando al lector espacio para que vaya haciendo sus propias deducciones. La prosa es elegante y hace que la historia fluya, ayudando tanto en la definición de los personajes como en los abundantes diálogos y soliloquios.

En definitiva, Equinox es un libro pausado sobre una investigación de brujería que gira en torno a un concepto bastante original que es el quid del libro, haciendo que sea una lectura recomendable.

Cubierta de Dead Country, nueva novela en la Craft Sequence Max Gladstone

Pocas alegrías más grandes que esta me habré llevado este mes, ya que Max Gladstone ha anunciado que volverá al mundo de la Craft Sequence, con una trilogía final.

De momento sabemos que el próximo libro se titulará Dead County y que verá la luz de mano de Tor.com Publishing el 7 de marzo de 2023.

Esta es la sinopsis:

Since her village chased her out with pitchforks, Tara Abernathy has resurrected gods, pulled down monsters, averted wars, and saved a city, twice. She thought she’d left her dusty little hometown forever. But that was before her father died.

As she makes her way home to bury him, she finds a girl, as powerful and vulnerable and lost as she once was. Saving her from the raiders that haunt the area, twisted by a remnant of the God Wars, Tara changes the course of the world.

Mi traducción:

Desde que los habitantes de su pueblo la persiguieran con horcas y antorchas, Tara Abernathy ha resucitado dioses, acabado con monstruos, evitado guerras y salvado una ciudad, dos veces. Pensaba que había abandonado su polvorienta ciudad de origen para siempre pero eso fue antes de que su padre muriera.

Mientras viaja de vuelta para el entierro, encuentra a una niña tan poderosa, vulnerable y perdida como ella en su momento. Salvarla de los merodeadores de la zona maldita por las reminiscencias de la Guerra de los Dioses cambiará el mundo.

Esta es la cubierta, con arte de Goñi Montes y diseño de Christine Foltzer:

Anunciada la publicación de A Woman of the Sword

Luna Press Publishing publicará en 2023 A Woman of the Sword, la nueva novela de Anna Smith Spark.

Definen la novela como una fantasía épica a través de los ojos de una mujer normal. Lidae es hija, esposa y madre y una grandiosa guerrera nacida para luchar. Su espada está sedienta de violencia, su mano derecha roja de sangre. La guerra es un tema de mujeres aunque no es buena con ellas, así como no lo es con las madres y sus hijos.

Habrá que esperar al año que viene para ver qué nos ofrece la reina del grimdark.

Cubierta de The Keeper’s Six

Tor.com ha anunciado cómo será la cubierta de The Keeper’s Six, la nueva novela corta de Kate Elliott que verá la luz en enero del año que viene.

Esta es la sinopsis:

There are terrors that dwell in the space between worlds.

It’s been a year since Esther set foot in the Beyond, the alien landscape stretching between worlds, crossing boundaries of space and time. She and her magical travelling party, her Hex, haven’t spoken since the Concilium banned them from the Beyond for a decade. But when she wakes in the middle of the night to her son’s cry for help, the members of her Hex are the only ones she can trust to help her bring him back from wherever he has been taken.

Esther will have to risk everything to find him. Undercover and hidden from the Concilium, she and her Hex will be tested by false dragon lords, a darkness so dense it can suffocate, and the bones of an old crime come back to haunt her.

Mi traducción:

Hay terrores que habitan en los espacios entre los mundos.

Hace un año que Esther llegó al Beyond, el extraño escenario entre los mundos, que cruza las fronteras entre el espacio y el tiempo. Ella y sus mágicos compañeros de viaje, su Hex, no han hablado desde que el Concilium las exilió al Beyond durante una década. Pero cuando se despierta en mitad de la noche al oír los gritos de auxilio de su hijo, los miembros de su Hex son los únicos en los que puede confiar para traerlo de vuelta.

Esther deberá arriesgarlo todo para encontrarlo. Infiltrada y escondida del Concilium, ella y su Hex deberáns superar las pruebas de los falsos señores dragón, una oscuridad tan densa que te puede asfixiar y los huesos de un antiguo crimen que volverán para perseguirla.

Esta es la cubierta de Emmanuel Shui:

The Grief of Stones

The Grief of Stones es la continuación directa de The Witness for the Dead, así que seguiremos las andanzas de Celehar mientras desarrollas sus funciones como prelado y Testigo de los Muertos.

Katherine Addison ha logrado con solo dos libros (tres, si tenemos en cuenta The Goblin Emperor) crear un universo tan atractivo como calmado, convirtiendo la ciudad de Amalo en un remanso de paz y una oportunidad de relajación para el lector. Es una zona de confort en la que sabes lo que vas a encontrar y disfrutas del camino. Con esto no quiero decir que no haya momentos de tensión en la novela, ya que al fin y al cabo el protagonista es una especie de forense que habla con los fantasmas muertos en extrañas circunstancias, pero está escrito de una manera pausada y tranquila, no busca sorprender si no acompañar. Un amigo mío definió estos libros como slice of life, ya que acompañamos al protagonista durante varios días de su vida y vemos cómo va afrontando las diversas peticiones que le llegan a su despacho. Hay un misterio principal, pero está acompañado de otras solicitudes que complementan este relato como una suerte de mosaico que nos permitirá ver las perspectiva completa.

También resulta entrañable la red de amistades que ha ido tejiendo el protagonista, al que su propia modestia y falta de confianza en sí mismo coloca en situaciones algo incómodas, ya que es incapaz de comprender que haya gente a la que le importe su porvenir.

En cuanto a la prosa, se adapta muy bien a este ritmo cachazudo y parsimonioso, aderezado con mucha terminología inventada, sobre todo para el tratamiento formal entre las personas que dialogan que a veces puede resultar un tanto enrevesado, pero que no se convierte en un impedimento para el disfrute de la lectura.

También es cierto que el “misterio” en sí no es nada complejo y se puede incluso intuir cuál será el discurrir de la investigación, este libro es más de disfrutar el viaje que de llegar al final, de entretenerse en cada pequeño detalle y conversación. Un libro más que recomendable para reconfortar el corazón.

La sabiduría de las multitudes

Hoy se pasa por el blog uno de nuestros colaboradores más queridos, Pablo Bueno, para darnos su opinión sobre La sabiduría de las multitudes, el último libro publicado por Joe Abercrombie.

Hace poco terminé La sabiduría de las multitudes, de Joe Abercrombie, tercer y último título de la Era de la locura, publicado por el sello Runas. Pero fue casi en cuanto empecé a leerlo cuando tuve claras, al menos, dos cosas: la primera, que me apetecía muchísimo comentar esta historia (evitando los spoilers, eso sí) y la segunda, que había echado tanto de menos esta trilogía que, de hecho, era el libro que más había estado esperando en los últimos tiempos, así que estaba claro que había que dedicarle una reseña.

Realmente la historia comienza hace la friolera de seis libros, con La primera ley, su primera trilogía, que ya me dejó con los ojos a cuadros varias veces. Ya en esos momentos veíamos escenas descarnadas, diálogos chispeantes, reflexiones magníficas, crudeza sin anestesia previa y otros elementos que son la marca de la casa. La terminé con esas sensaciones que te dejan a veces lo que te llega tan adentro que, en un principio, ni siquiera eres capaz de valorarlo. Pero sí, me había gustado. Mucho. Luego vinieron sus tres libros independientes y cronológicamente posteriores (La mejor venganza, Los Héroes y Tierras rojas), que me encantaron también. Algunos de ellos, aunque no tanto como la obra completa de La primera ley, más si los comparamos con alguno de los volúmenes aislados. Y después cayó Filos mortales, que me pareció distinto y muy disfrutable, pero que solo consiguió dejarme esperando su próxima obra con el ansia propia de un yonqui.

Y así llego Un poco de odio, que daba inicio a este nuevo ciclo que, digámoslo ya, es casi sin dudas su mejor obra en conjunto. Y esto no era fácil por varios motivos. El primero que, habiendo dejado el pabellón tan alto con sus anteriores libros, satisfacer a los gourmets de las letras era algo realmente complicado. El segundo que, con semejantes personajes tan idolatrados, tan carismáticos como Glokta o Nueve, era casi imposible que los nuevos estuvieran a la altura y cautivaran a los lectores. Pero lo hicieron con creces. En algunos casos, y esto es para sacarse el sombrero, en apenas un par de párrafos.

¿Cómo ha conseguido esto Abercrombie? Pues sin duda porque, como ya decía la última vez que hablé del tema, ha depurado su estilo, su método, su prosa, su ingenio y su agudizada sátira cuando habla de lo más bajo del ser humano. Pero también porque el mundo que nos presenta en esta nueva trilogía es apasionante. Para cualquiera que llegue a ella, pero, quizá especialmente, para los que conocíamos sus orígenes.

En el tiempo que se tomó en escribirla, el Mar Circular siguió contando olas; la evolución tecnológica no se detuvo; los personajes que ya conocíamos siguieron con sus vidas, con sus familias, con sus obsesiones o sus obligaciones.

Sin spoilers, lo prometo, pero hay que señalar el paralelismo que traza en estos tres libros entre nuestra propia historia de las revoluciones y lo que sucede en sus tramas. Si ya en anteriores reseñas comentábamos que al principio de esta Era de la locura veíamos tintes (raspones tiznados en las paredes, más bien) de la revolución industrial, ahora vemos un reflejo de otras revoluciones, en este caso no tanto tecnológicas, sino sociales (si es que la anterior no lo fue). Lo cual nos lleva de nuevo a hablar de la naturaleza del hombre en su faceta más cínica, hipócrita, egoísta o descarnada.

Los personajes, una de sus bazas literarias más fuertes, nos muestra a unos supuestos “buenos” que son indolentes o egoístas. Los “malos” también tratan de salvar a los suyos o de lograr un bien mayor a través de medios que, para ellos, son aceptables. Abercrombie es experto en hacer brillar los grises.

Algo que también me llamó mucho la atención fueron los finales y más finales que nos regala La sabiduría de las multitudes. Un efecto que, en parte, viene provocado por la tremenda inercia con la que se llega al final de la lectura y que parece necesitar una deceleración muy progresiva para que no nos estrellemos emocionalmente. Pero también debido a que Abercrombie remata (en su caso esta palabra siempre es peligrosa) con puntadas magistrales casi todos los hilos que quedaban colgando. Lejos de abandonarse a lo lacrimógeno o a recrearse en su obra, nos muestra muchos de los engranajes que habían estado operando por detrás de la historia. Nos muestra el destino final de (casi) todos los personajes. Y, para alguien que valora tanto que las historias vayan al grano, el hecho de haber disfrutado tanto esta última parte da buena muestra de su interés. Ni siquiera un primer tercio de la novela más tranquilo y centrado en lo político consiguen hacerle perder ritmo.

Ya para ir concluyendo, tengo que reconocer también la excelente traducción de Manu Viciano, que continuamente me hace dudar de si Abercrombie no nos habrá tenido engañados todo este tiempo y en realidad habrá nacido dos manzanas más allá de mi casa.

Así, que haciéndome eco de esa gran pregunta que nos lanzan algunos de los lectores que todavía no conocen a este autor: con todo este material, ¿por dónde se empieza a leer a este monstruo consagrado? (Algo contradictorio, no lo niego, pero seguro que no es exagerado). La respuesta es sencilla: por aquí. Si para los que empezamos con sus novelas más antiguas fue increíble ir hacia adelante, sin duda para los que abran boca con esta nueva trilogía será igual de satisfactorio ir descubriendo de dónde venimos.

Espero que os haya gustado el artículo de Pablo, que expone muy claramente su pasión por el autor y su obra.

Carcoma

Ni un día me ha durado esta novela corta, así de inmersiva me ha resultado. Se trata de una historia durísima, principalmente por los posos de realidad que fueron su origen. Layla Martínez ha conseguido retratar de forma fehaciente el horror rural de unas vidas condenadas al sufrimiento y la rabia sin posibilidad de huida.

Me ha atrapado con esa mezcla de cristianismo rancio y creencia en los rezos mientras con la otra mano se busca la colaboración de las sombras. La envidia que anida en cada corazón, el desprecio a los demás, la altanería de los más pudientes que no dudan en pisotear a aquellos que están por debajo en la escala social… Carcoma es un grito desesperado contra las desigualdades sociales y el status quo inamovible de las áreas rurales, donde los señoritos siguen campando a sus anchas.

La narración de los capítulos se va alternando entre una joven y su abuela, condenadas ambas a malvivir en la casa familiar, que oculta secretos oscuros tras cada puerta. Es una historia cruda en la que cada frase es un puñetazo al estómago del lector, en la que cada alusión a la genealogía de las narradoras apuntalará el momento presente y sus condiciones. El mal no se circunscribe a la familia, ya que de pasada seremos conscientes de cómo unos hermanos abandonan a su hermana a su suerte cuando ha dejado de ser útil cuidando a su madre, por ejemplo, o como las maledicencias de la gente se enquistan y crean pozos de podredumbre en las almas de los habitantes del pueblo.

La historia se remonta incluso a antes de la Guerra Civil, porque los recuerdos de la abuela llegan hasta entonces, tenemos casi un siglo de dolor concentrado en algo más de 100 páginas, con un prosa eficiente y muy cercana, con diferencias sutiles pero palpables en cada capítulo, donde se nota que la formación de la nieta, aunque insuficiente, es algo mayor que la de abuela, que tuvo que servir desde su más tierna infancia.

Tampoco se puede dejar de lado el machismo imperante en la sociedad, que condena desde el principio de sus días a la desdicha a las habitantes de la casa, una casa que también juega un papel protagonista en la historia.

Carcoma me parece una historia tan visceral como necesaria.