Persephone Station

En algunas películas pasa, pero es rara la ocasión en la que los personajes secundarios se comen cada escena en la que aparecen en un libro, ya que se supone que el autor tiene más control sobre lo que escribe. Sin embargo, en Persephone Station me llamaban mucho más la atención las tramas secundarias que la historia principal, aunque esta no careciera de interés. Y tampoco os dejéis engañar por el título, porque lo que es en la estación espacial propiamente dicha tampoco es que transcurra la mayor parte del libro.

Sentía mucha curiosidad por el salto a la ciencia ficción de Stina Leitch, una autora hasta ahora más centrada en la fantasía. Y no le ha sentado nada mal el cambio, porque consigue ofrecernos una obra muy entretenida con personajes con los que empatizar y cierto aire de western fronterizo espacial que es de agradecer.

Uno de los aspectos destacables de la panoplia de personajes que Leitch despliega ante nosotros son sus variadas orientaciones sexuales, algo que está tratado con total naturalidad y se integra de forma orgánica en la narración. El hecho de que se cuente desde tres puntos de vista diferentes que se van entrelazando también favorece el ritmo de lectura, aunque he de reconocer que no todas las narradoras tenían el mismo interés para mí, porque una de ellas en particular destaca especialmente sobre todas las demás. No sé si será porque su intrahistoria está más trabajada o simplemente resulta más interesante, pero es algo que merece la pena destacar.

Persephone Station se puede enmarcar dentro de la corriente de ciencia ficción optimista que parece ser tendencia en estos momentos. Por supuesto que hay confrontación, enfrentamientos militares y alguna que otra muerte, pero el tono general es esperanzador, como si las buenas acciones que se llevan a cabo pudieran desequilibrar la balanza hacia el lado de la comprensión y la aceptación de las diferencias inherentes a una cultura alienígena.

Porque sí, también hay aliens en este libro, además de alguna que otra sorpresa que no desvelaré pero que es totalmente de mi gusto. El hecho de que estos aliens tengan una biología un tanto atípica y moldeable permite a Leitch jugar con las relaciones con los demás personajes, bastante facilitadas por su capacidad de tomar formas humanas. En este caso es la otra especie la que se adapta a nosotros para facilitar la comunicación.

Aunque no he encontrado ninguna referencia sobre si este libro es el primero de una serie o no, no me importaría volver a ver a estos personajes en acción. Es una novela perfectamente auto-conclusiva, no me malinterpretéis, pero se les coge cariño a los protagonistas, por lo que otra historia con estos tendría una buena acogida.

Stina Leicht publicará en Saga Press

Recientemente Stina Leicht ha publicado en su blog una muy buena noticia. Va a publicar una novela de ciencia ficción con Saga Press.

De momento no hay muchos datos, salvo que el título podría ser Persephone Station, y la propia autora la califica como ciencia ficción feminista. La obra tendrá trazas de space opera, westerns, heist, y un toque de noir de Irlanda del Norte.

De esta autora solo he leído Of Blood and Honey cuando estuvo nominada a los premios Campbell y guardo un buen recuerdo. Además, bicheando por su web he visto Cold Iron, que parece ser flintlock fantasy. ¿Conocéis algo más de su obra? ¿Me la recomendáis?

Nominados a los premios Campbell 2013

Tras haber leído todo lo que venía en el Hugo Voter Packet para votar el premio John W. Campbell me he dado cuenta de dos cosas; hay mucho talento entre los escritores noveles y es muy difícil comparar trabajos de distinta extensión.

Esta segunda puntualización que hago es para aclarar que aunque me han gustado los relatos cortos que he leído de Zen Cho y Mur Lafferty, su longitud apenas permite vislumbrar su estilo o sus ideas, mientras que los nominados que ya tienen novelas parten con la ventaja de que la “muestra” de su trabajo es más extensa.

Es por esto que mi votaciones quedan así:

  1. Chuck Wendig, la fantasía cruda y descarnada que nos ofrece en “Blackbirds” me ha conquistado.
  2. Max Gladstone, espero con impaciencia su segundo libro “Two serpents rise” y si sigue la estela del anterior, lo nominaré al Campbell y quién sabe si algo más. Su “Three parts dead” es muy recomendable.
  3. Stina Leicht, leí el año pasado “Of blood and honey” y a pesar de ciertas inexactitudes históricas y algunos momentos de confusión en la narración, merece esta posición. Me hubiera gustado que se hubiera incluido “Blue skies from pain” para haber visto su evolución como escritora, pero no ha sido así.
  4. Zen Cho, dentro de la fantasía con toques orientales que parece que está en boga últimamente, Cho destaca por el delicado tratamiento de los sentimientos familiares.
  5. Mur Lafferty, es la que menos sobresale de todos los nominados, lo que no quiere decir que sea mala escritora. Su “The Shambling Guide to New York City” me llama la atención.

¿Habéis leído los Campbell? ¿Qué os han parecido?

Mis nominados para el Campbell (que no es un Hugo)

Estamos en plena fase final de nominaciones para los Premios Hugo, y aparte de saber que es materialmente imposible leer todo lo que nos pueda interesar y es nominable, lo que sí tengo claro son mis elegidos para el John W. Campbell, que como no dejan de repetir en todos lados, no es Hugo (vaya a ser que nos confundamos).

En esta categoría voy a nominar a tres autores noveles, me quedan dos huecos en la papeleta, pero no me ha sido posible leer más.

  1. Jeff Salyards. Como ya habéis podido leer en la reseña que hice de “Scourge of the betrayer”, este autor me parece todo un descubrimiento.jeff-salyards-headshot-colo
  2. Stina Leicht. Aún teniendo en el tintero “And blue skies from pain”, que tengo intención de leer pronto, esta autora ya me convenció con “Of blood and  honey”, que mezca elementos fantásticos con la acción situada en la problemática Irlanda del IRA. Muy recomendable.stinaleicht
  3. E.J. Swift. Ha entrado en el último momento, pero ha entrado. “Osiris”, como ya reseñé aquí me parece que tiene muy buenas ideas aunque falla un poco en la búsqueda del ritmo.swift

Hay otros autores que quizá hubieran podido entrar en mi lista, por ejemplo la muy recomendada Madeline Ashby con su vN o Tim Maughan, pero no ha habido tiempo material.