My Brother’s Keeper

Le tenía algo perdida la pista a Tim Powers, pero cuando vi que en My Brother’s Keeper volvía a la “historia secreta”, un subgénero en el que creo que se encuadran sus mejores obras, no lo iba a dejar escapar.

Partiendo de la base de que no conozco la vida de las hermanas Brontë, pero sí algo de su obra, pensé que el punto de partida era muy bueno al iniciar la lectura. Y no se puede negar que el autor de Buffalo ha llevado a cabo una exhaustiva labor de investigación para aprovechar los sucesos que se conocen de la familia y explicarlos con un toque sobrenatural, pero quizá el propio desarrollo de su vida, prácticamente recluidas en su casa, hace que los escenarios y algunas de las situaciones se tornen repetitivas.

También resulta un cambio interesante que el enemigo al que se enfrentan en esta ocasión los protagonistas de la historia no sean lamias o vampiros, como en muchas otras obras del autor ( Hide Me Among the Graves sin tener que remontarnos mucho) si no hombres lobo. Aunque al final no tiene tanta importancia el oponente, más bien nos atrae la forma de enfrentarse a él y los sacrificios que habrán de llevar a cabo para librar a la tierra de su yugo.

El personaje de Branwell, el hermano menos conocido de las Brontë, resulta insoportable. Es cargante, obsesionado consigo mismo, egoísta y toda otra serie de epítetos, el causante de gran parte de los males que asolarán a su familia. No obstante, Powers refleja muy bien lo que es el amor fraternal mostrando los extremos a los que es capaz de llegar Emily para salvar su alma, ya que su cuerpo poca salvación tenía ya.

La coherencia y la lógica interna del libro requiere de la complicidad del lector, ya que el escritor estadounidense aúna tradiciones paganas con ritos cristianos y protestantes, sobre todo haciendo uso de esa sabiduría popular que protege del mal de ojo y de los espíritus fantasmales, deviniendo en una serie de rituales cotidianos de los que no se habla, pero que nadie se salta.

En general, My Brother’s Keeper no alcanza el nivel de las mejores obras de Powers, siendo menos ambiciosa y redonda, pero no deja de ser una novela escrito con oficio y entretenida.

Malarkoi

Mira que me costó trabajo leer y entender Mordew, la primera parte de esta serie, pero creo que una vez que conocemos el mundo Alex Pheby ha lanzado un órdago a la grande con la segunda entrega que no estoy segura de que le haya salido del todo bien.

Nos encontramos ante un libro complejo y enrevesado, con diversos puntos de vista y personajes muy variopintos que no facilitan para nada la lectura. La exploración del mundo mágico, que parece seguir unas reglas que nunca quedan claras y la dualidad enfrentada entre el señor y la señora del lugar requieren de una lectura pausada para comprender el juego que nos propone el autor. El libro adolece de cierta tendencia al infodump, pero son una explicaciones que aunque mantengan cierta coherencia interna no se puede decir que sean totalmente comprensibles, como esa magia antigua que simplemente es y no está encorsetada directamente por un decálogo de axiomas.

El libro es también un viaje por la vida después de la muerte, no sabemos si en busca de la redención, la resurrección, la venganza o simplemente el descanso eterno. Como tal, tiene varios niveles de lectura filosófica, pero para mi gusto, innecesariamente complicado de seguir.

Todos los personajes están en constante movimiento, en una suerte de eterno viaje a través de las dimensiones mágicas del universo, cambiando de plano cuando es necesario. Es casi una road movie mágica, donde quizá lo más atractivo sean las diversas dualidades que nos ofrece el autor. Los dos perros mágicos que se complementan en sus poderes, el señor y la señora del mundo que se enfrentan desde tiempos inmemoriales…

Malarkoi me parece un muy buen ejemplo de lo que es posible conseguir con la fantasía weird, una lectura muy exigente para el lector y que está, a mi entender, un peldaño por debajo de la primera entrega de la serie.

The Tusks of Extinction

Esperaba mucho de la segunda obra en formato largo de Ray Nayler y quizá esas expectativas han jugado en mi contra. En The Tusks of Extinction me he encontrado un alegato ecologista unido a especulación política con toques de ciencia ficción en cuanto a las posibilidades de la clonación y el volcado de mentes en soportes físicos, pero estas premisas tan interesantes quedan algo desangeladas en la lectura, ya que se pasa demasiado de puntillas por los puntos que podrían resultar más interesantes.

El objetivo de un equipo de científicos en la estepa siberiana en un futuro cercano es la reintroducción de los mamuts en su hábitat natural, como primer paso para la recuperación del bioma completo. La manipulación del ADN resulta ser un éxito, pero que los mamuts existan como especie no es solo cuestión de crear individuos sanos, ya que deben aprender a sobrevivir y no tienen referentes en los que basarse, ni siquiera los pocos ejemplares de elefantes que han servido para la reproducción. Son animales que han sido criados y creados en cautividad y no saben desempeñarse en libertad. La única esperanza que queda es que una experta en elefantes que dedicó su vida a la protección de estos mamíferos en una lucha desigual contra los cazadores furtivos les enseñe a “ser” mamuts. Y aquí es donde entra en juego el volcado de mentes.

La escasa duración de la obra, que no llega a las 200 páginas, juega a su favor en tanto en cuanto Ray puede utilizar elipsis a placer para no explicar en detalle todos los intríngulis de los procedimientos científicos que serían necesarios para llevar a cabo este plan. En lo que sí que se recrea, evidenciando aún más el mensaje de defensa del mundo animal que postula en The Tusks of Extinction, es en los peligros de la caza furtiva y la avaricia de los ricos por el marfil, causa última de toda la muerte y destrucción de hábitats que está perfectamente reflejada en el libro. Pero a mi entender, siguen faltando elementos menos emocionales y más racionales en esta novela corta. Gran parte de la fuerza del mensaje está basada en la violencia, que parece ser la única respuesta viable en algunas ocasiones. También resulta interesante el dilema moral al que se enfrentan los investigadores cuando siguen necesitando recursos económicos para sus proyectos y solo pueden recurrir a aquello que provocó la situación de extinción de muchos animales. Pero hay otros episodios que tienen menos poder evocador, como el “pobre niño rico” que busca adrenalina en cualquier parte ya que ha vivido de todo antes.

Las voces de los intérpretes del audiolibro, Stefan Rudnicki y Gabrielle de Cuir se ajustan como un guante a los papeles que tienen que interpretar.

The Tusks of Extinction es una lectura interesante, pero no alcanza los niveles de The Mountain in the Sea, lo cual no quiere decir que no espere la siguiente obra de Ray Nayler con impaciencia, ya que lo que dejó atisbar sobre ella en el Festival Celsius suena apasionante.

Tomorrow’s Children

Con Daniel Polansky y su obra tengo una relación un tanto extraña, porque me asombra su imaginación y su prosa, pero me abruma también lo experimental que se vuelven a veces sus obras. Con Tomorrow’s Children me temo que la balanza se ha decantado hacia la extrañeza y por eso no me ha terminado de convencer, pero examinemos algunos puntos de interés de la obra.

El escenario en que se desarrolla el libro es muy curioso, tomando parte de la ciudad de New York y aislándola del resto del mundo durante varias generaciones por una sustancia de origen desconocido denominada funk que también tiene extraños efectos sobre los habitantes de la Gran Manzana o lo que queda de ella.

Se puede considerar un escenario postapocalíptico, ya que la falta de recursos o incluso de la energía suficiente para hace funcionar los servicios de una ciudad como esta ya sería catastrófica, pero es que además, la presencia de esta sustancia psicotrópica, asesina e ineludible influye de tal manera en la sociedad o lo que queda de ella que a veces lo que vemos ante nuestros ojos raya lo incomprensible. La desintegración de las estructuras de poder habituales da lugar a la balcanización de la ciudad, con bandas en cada esquina luchando por el territorio y una violencia descarnada.

Daniel Polansky nos lanza en medio de un situación muy complicada como si nos lanzara de un avión sin paracaídas, dejando de mano del lector intentar entender la trama aderezada con una panoplia de personajes quizá demasiado extensa. Además, el uso de recursos literarios o no dentro de la novela sin tampoco explicar demasiado más que ayudar entorpece la lectura. Por ejemplo, utiliza ideogramas en vez de palabras para transmitir información o las notas al pie de página para ponernos al día con la situación de algunos personajes. Es muy enrevesado, al menos para mí.

La presencia del funk permite al autor añadir toque weird al libro, con la aparición de monstruos de carne putrefacta, poderes psíquicos y seres subterráneos, por ejemplo. Nuevos ejemplos de la portentosa imaginación del autor que ya destacamos en March’s End, pero que enturbia un poco las aguas al adentrarse en el proceloso proceso de lectura. Por que la trama, además, es bastante enrevesada.

No sé ni siquiera si recomendar el libro o no por las dudas que me ha generado leerlo. Espero que alguno lo entendáis mejor que yo y lo podamos comentar.

Witch King

Aunque la fama “total” le ha llegado a Martha Wells con su serie de Matabot, no podemos olvidar que en su dilatada carrera también ha escrito mucha fantasía, así que me hacía ilusión ver con qué nos sorprendía con Witch King. Por desgracia, nos encontramos ante un libro del montón, tanto, que casi me cuesta trabajo encontrar las palabras para comentarlo, de la poca huella que me ha dejado.

La novela está dividida en dos líneas temporales, el pasado y el presente. El protagonista es Kai, un demonio capaz de ir poseyendo distintos cuerpos según los va necesitando, con lo cual podría decirse que es prácticamente inmortal. Pues bien, la primera escena es su liberación de una trampa que lo tuvo encarcelado durante largos años. Así que buscará venganza contra quién osó atraparlo de esa manera.

Y ya está, eso es todo, porque desde ahí y estoy hablando del primer capítulo, la novela pierde totalmente el norte. Hay personajes secundarios pero parece que los envuelve una neblina que los desdibuja del poco interés que despiertan, hay traiciones entre bambalinas que pasan perfectamente desapercibidas, la historia situada en el pasado que debería darnos contexto sobre la situación actual es banal y soporífera.

La construcción del mundo es innecesariamente compleja y frustrante para el lector, que acaba con muchas más preguntas que respuestas.

El ritmo es lento y parsimonioso, y aunque tiene algunos destellos de humor, lo cierto es que no salvan una novela que es perfectamente prescindible.

The Possibility of Life

La verdad, me gustaría leer más libros de divulgación porque los disfruto mucho, pero lo cierto es que la ficción absorbe casi todo mi tiempo de lectura. Pero, afortunadamente, le di una oportunidad a The Possibility of Life: Science, Imagination, and Our Quest for Kinship in the Cosmos de Jaime Green, que sin entrar en mucha profundidad en ninguno de los temas que toca, sí que explica con mucha claridad lo que se sabe o se especula hasta el momento sobre la vida en otros planetas. Además, en un guiño a los lectores de ciencia ficción, hace muchas referencias a libros de autores como Carl Sagan, Sue Burke, N.K. Jemisin y muchos más que especularon en su momento sobre la vida alienígena. Sin poder evitar la referencia a Star Trek que parece ser una constante en cualquier investigador que quiere divulgar.

El libro está organizado de manera que resulta muy fácil de leer, con una prosa ágil y con explicaciones más o menos sencillas a temas que tienen gran complejidad. En uno de los primeros capítulos se refiere a la ecuación de Drake como la heurísitica de Drake, explicando las incógnitas de la fórmula de manera menos profunda que otros autores pero muy aclaratoria.

La autora también ha entrevistado tanto a escritores como científicos para ofrecernos los distintos puntos de vista que hay en la actualidad sobre este tema tan controvertido. Desde la creación del programa SETI a su situación actual, hablando sobre el lenguaje y la posibilidad de que un alienígena sea totalmente incognoscible a nuestro cerebro humano, las probabilidades estadísticas de un “encuentro en la tercera fase” y muchos temas más.

Me parece especialmente original el punto de vista que sobre la colonización y los encuentros con extraterrestres se puede tener desde occidente o desde otros lugares de la Tierra que ya fueron colonizados en su momento. Es una perspectiva política que no recuerdo haber visto en otro lugar.

En definitiva The Possibility of Life: Science, Imagination, and Our Quest for Kinship in the Cosmos es un libro de divulgación accesible y totalmente recomendable.

The Lost Cause

Creo que este libro se ha hecho más conocido por la campaña de mecenazgo que Cory Doctorow ha llevado a cabo para costear la producción del audiolibro, esquivando el monopolio de Audible. Tras leer The Lost Cause, he de admitir que siento cierta fatiga del buenrollismo del autor, que ojalá tuviera razón en sus extrapolaciones optimistas del futuro.

The Lost Cause está situado treinta años en el futuro, en la ciudad de Burbank, como ejemplo de lugar donde se ha llegado a un acuerdo sobre la lucha contra el cambio climático y otros temas de calado social, pero donde un recalcitrante sector de la población continúa con sus ideas reaccionarias. Lo más terrible de la extrapolación que nos ofrece el autor es que ese sector que reclama su modo de vida actual seremos nosotros en un futuro (salvando las distancias en cuanto a posesión de armas y proyectos terroristas). Se dice que conforme se va acomodando la población tiende a tener una visión más conservadora y Doctorow nos muestra este conflicto intergeneracional en toda su crudeza.

La lucha contra el cambio climático provoca oleadas de refugiados que huyen de zonas catastróficas bien por los incendios, las inundaciones o un conjunto de variados factores. Mientras que los más jóvenes de las ciudades que aún pueden recibir población se organizan para estas acciones humanitarias, la vieja guardia ve peligrar su modo de vida y está dispuesta a todo con tal de seguir embarcados en su bote salvavidas mientras los demás perecen ahogados.

Cory Doctorow no es nada sutil en su planteamiento, incluso se podría decir que está adoctrinando a la audiencia. Creo que se encuentra en las antípodas del pensamiento de Neal Stephenson, por ejemplo, enfrentando el individualismo exacerbado de los protagonistas del creador de Snowcrash con el cooperativismo del canadiense. Y a veces este optimismo tan exagerado cambia, porque es muy difícil admitir que se pueda conseguir el cambio y la revolución de un sistema solo a base de desobediencia civil.

El libro, por otro lado, tiene cierto toque juvenil que no me convence del todo tampoco. El protagonista es un joven de 19 años que recibe en herencia la casa de su abuelo que le crió pero con el que tuvo sus más y sus menos precisamente por estas ideas políticas enfrentadas. Teniendo todo a favor para mantener una actitud inmovilista, se decanta por el activismo para ayudar a los demás. Ojalá todos fuéramos así, pero es difícil de creer, la verdad.

Creo que The Lost Cause es un ejercicio bienintencionado de proyección futura, pero también creo que se queda bastante corto y resulta poco realista.

These Burning Stars

El año 2023 todavía me tenía reservada una sorpresa bajo la manga en los últimos meses de lectura. These Burning Stars, la primera novela de Bethany Jacobs, es una historia de venganza y de apropiación cultural, una space opera trepidante sobre un escenario imperial que se extiende por la galaxia.

La verdad, me ha encantado These Burning Stars, sobre todo por su modo de mantener la tensión a través de los cambios tanto espaciales como temporales, reservándose ases bajo la manga para algunas revelaciones de esas que hacen tambalearse los cimientos del imperio pero sobre todo, por los personajes tan estupendos que a los que la autora ha insuflado de vida.

El libro tiene diversos puntos de vista, pero Jacobs ha conseguido equilibrar cada historia de manera muy convincente. Lo que al principio puede parecer un poco manido, con un poder dividido en tres compartimentos estancos y una disciplina casi monacal en ellos, acaba convirtiéndose en un escenario de riñas y luchas intestinas, con una sonrisa grabada en la boca. Puede parece un tanto tramposa en algunas ocasiones porque es cierto que no se nos desvela todo el escenario desde el principio, pero se lo perdono por lo entretenida que me ha tenido.

Además, el libro tiene una fuerte carga política sobre el colonialismo y la utilización de los recursos de otras culturas, rozando la esclavitud. Me gusta cómo la autora trata los temas moralmente más resbaladizos con franqueza y honestidad. Y cómo el pueblo oprimido sigue jugando como puede sus escasas bazas para conseguir la ansiada libertad.

Quizá lo que menos me haya convencido es el tratamiento de los novicios como mera moneda sexual para el divertimento de los poderosos, como un juego en el que son peones para uso y disfrute del mejor postor. Me hubiera gustado una posición más firme en contra de estas prácticas, pero también hay que admitir que sirve como medida de la perversión del poder.

Para ser una primera novela, reitero que está escrita con bastante oficio, así que no puedo dejar de recomendarla.

The Phoenix King

No sé si caí víctima de su campaña de marketing o quizá mis expectativas eran demasiado elevadas, pero la lectura de The Phoenix King no me ha terminado de convencer. Probablemente sea debido en primer lugar a las cantidades homeopáticas de tecnología que se introducen en la historia para intentar que sea fantaciencia o el término que se utilice ahora para la fantasía que se mezcla con la ciencia ficción, o simplemente que la historia de Elena se hace muy pesada.

Los valores de producción del audiolibro son muy altos, con cuatro intérpretes distintos para cada punto de vista, todos desarrollando una labor encomiable con un texto al que quizá no le habría venido mal un poco de poda. Los lectores son Soneela Nankani, Deepti Gupta, Vikas Adam y Akshay Kumar.

El relato en sí es bastante previsible, con un rey que prepara la sucesión del trono para su hija, aunque esta sea incapaz de doblegar el fuego sagrado que es el fundamento de su poder. Las profecías auguran el advenimiento de un poder que pondrá en peligro el reino, ya de por sí rodeado de poderosos enemigos y el rey decide cortar por lo sano para evitar esta presencia desequilibrante, desencadenando una ola de muertes que no parece la más correcta para mantener la paz en el reino. ¡Qué manía de intentar destruir las profecías de raíz en vez de retorcerlas para su conveniencia!

La presencia de Yassen Knight, su ejército y su compañero, es un mal necesario para afrontar los previsibles ataques de los reinos vecinos ante la supuesta debilidad de la heredera. También es mala suerte tener que poner al zorro a cuida a las gallinas, desde luego este rey es un fino estratega.

El resto del libro, de considerable duración, son las vueltas y más vuelta que Elena da para ir descubriendo en los documentos más antiguos la raíz de la magia y qué sucedió en realidad con su madre en el pasado, unido a una totalmente inesperada (cof, cof, previsible hasta decir basta) relación amorosa que pondrá en peligro el reino. Una serie desordenada de peripecias que quizá convenzan a otros lectores pero que a mi, la verdad, me dejaron muy fría.

Entiendo que es un libro que tuvo el suficiente éxito como para ser republicado por una editorial con más músculo como Orbit, pero sinceramente, no sé qué le vieron.

Him

La verdad, espera algo más iconoclasta y rompedor de una nueva versión del evangelio con el Mesías nacido mujer pero autoidentificado como hombre. Pero la novela me ha dejado indiferente, que creo que es lo peor que se puede decir de un libro.

La version que yo he escuchado está narrada por el propio autor, lo cual la hace más interesante, pero al mismo tiempo más difícil de seguir, con un acento a veces indescifrable. Me ha sorprendido la capacidad de Geoff Ryman para modular su voz e insuflar de vida a los distintos personajes, veo que se está volviendo tendencia que los autores lean sus propias obras (como Emma Newman, Adrian Tchaikovsky, Cory Doctorow…)

Creo que el personaje más complejo y poliédrico de la obra no es  Avigayil/Yeshu si no su madre Maryam. Desde la sagrada concepción a su rechazo acérrimo a la identidad de su hijo, pasando por su estudio de las escrituras y su conocimiento de lo sagrado, es sin duda lo mejor del libro, ya que es desde su punto de vista que asistiremos a todos los acontecimientos.

En cuanto a la trama, pues ya sabemos qué va a ir pasando, porque va narrando los puntos más conocidos y en cierto modo las controversias de la vida de Jesús de Nazareth, añadiendo detalles como el exilio de José por sus disidentes ideas religiosas. El principio del libro hace que resulte muy complicado empatizar con  Avigayil/Yeshu, aunque refleja muy bien la cabezonería de un niño pequeño cuando se le lleva la contraria.

El novum de ciencia ficción sobre el que se desarrolla todo el libro es bastante común, la idea de que existe un multiverso y cómo cada uno de ellos tiene su propio Salvador, que no necesariamente ha de ser un hombre.

En definitiva, una novela con la que no he conectado, seguramente porque no me he encontrado lo que esperaba.