This is Where the Future Bleeds

A Mike Brooks y su obra ya lo conocíamos por aquí con su saga The God-King Chronicles, así que no es de extrañar que le diera una oportunidad a This is Where the Future Bleeds su nueva fantasía autoconclusiva, caracterizada sobre todo por un humor desbordante y una idea atractiva como comienzo. La protagonista de la historia y narradora es Kitt Carver, una buscadora de destinos para los ricos y poderosos. Esto es así porque en las tierras donde el tiempo apenas avanza, los más valientes y osados pueden hacerse con un destino que luego venden al mejor postor. Pero pronto se verá envuelta en problemas inesperados con el último hallazgo que ha conseguido vender…

Uno de los puntos fuertes de Brooks son el conjunto de personajes que despliega ante el lector, combinando de forma muy atractiva caracteres de toda índole insuflados con mucho humor y esta no iba a ser una excepción. Sin embargo, cabe destacar la labor de la narradora del audiolibro, Kim Bretton, que consigue a base de acentos dotar de personalidad a cada uno de los intervinientes en cada escena. Y esto lo consigue sin impostar la voz como he visto en otros muchos audiolibros, pero consiguiendo cambiarla en cada oportunidad. Una labor encomiable que sin duda ha conseguido que suba mi apreciación por la obra.

This is Where the Future Bleeds es una obra con una premisa atractiva que va perdiendo un poco de esa pátina conforme van avanzando las páginas, sin dejar en ningún momento de tener un ritmo adecuado, pero con cierta sensación de déjà vu en algunas de sus escenas. La dinámica del grupo que forma Kitt para desentrañar el misterio es estupenda y hace que se pasen las páginas volando, pero el misterio en sí y su resolución avanza un poco a trompicones, más por casualidades que por méritos de los presentes. Nos encontramos ante una fantasía que acaba siendo bastante convencional, pero que está escrita con oficio y que cumple perfectamente su cometido de entretenernos. Es cierto que tiene cierto aroma a campaña de rol encubierta, pero no es menos cierto que hay bastantes libros de fantasía con el mismo aire peor ejecutados que este.

The Loom Tree

Folklorn fue una lectura interesante en su momento, así que cuando el audiolibro de The Loom Tree se puso a tiro, no dudé en echarle el lazo. Se repiten algunos temas como la mitología coreana y el sentimiento de alineamiento provocado por el desapego de la cultura propia al ser criado en otro país, pero en esta novela es especialmente relevante la relación madre-hija. Si bien es cierto que en esta ocasión Angela Mi Young Hur abraza sin complejos el género fantástico, a la novela le falta algo para convencer completamente.

Puede que sea debido a lo pedantes que son los personajes, pero en ningún momento he llegado a conectar con sus historias. Entiendo que en un entorno de estudios elitista tanto los estudiantes como los profesores sean bastante pijos y fatuos pero es que no se salva ni uno. Partiendo de esta base, es difícil cogerle el ritmo a The Loom Tree y tampoco ayuda al tempo de la obra los interludios de relatos folklóricos, que se sienten más como infodumps extemporáneos que como trasfondo necesario para la comprensión de la novela.

La mezcla de mitos y relatos de la tradición oral de varias culturas aparentemente muy alejadas a priori podría parecer un buen caldo de cultivo para el relato, pero no acaban de cohesionar en la historia que narra la autora. Es un libro que pretende ser una oda a la música como vehículo de unión de culturas pero aunque los acordes sean los correctos la melodía no acaba de funcionar.

El audiolibro está locutado por dos personas, Catherine Ho y Da Eun Yoon, que tienen un tono de voz perfectamente distinguible aunque tengan ciertas semejanzas. No he acabado de entender tampoco la división de capítulos entre ambas, la verdad.

En definitiva, nos encontramos ante un libro de rito de paso a la madurez mezclado con folklore que no me ha acabado de convencer, a pesar de aportar relatos de mitos muy atractivos y apostar por la mezcla de culturas.

The Disco at the End of the World

Mi amiga Flora aunque es una gran lectora no acostumbra a transitar mis géneros favoritos, aunque no cejo en mi labor de convencerla. Lo cierto es que ella me dice que le fascinan los argumentos que le cuento de las novelas que voy leyendo ya que ni en mil años se le ocurriría que se pueden escribir historias que relacionan la música disco y el movimiento queer de los 70 con una historia de primer contacto, como es el caso de The Disco at the End of the World. Y es que la ciencia ficción y la fantasía parte de todo tipo de premisas, lo importante es que luego la obra sea un todo cohesionado y atractivo.

La obra de Nathan Tavares parece recoger el testigo de Catherine M. Valente y su bilogía Space Opera, pero con más mensaje reivindicativo y me temo también que con menos lógica interna. The Disco at the End of the World es una ucronía en la que hay bases lunares en los 70, pero aún así la política regresiva de Reagan hace estragos entre las personas no heteronormativas, sometidas a una persecución implacable. La historia la relata Mitch Ward, un joven destacado en la base lunar a la que llevó con la ilusión de volver a encontrar al amor de su vida. Su carrera militar se ve truncada en un extraño incidente y volverá a la Tierra a proseguir con su vida, sin esperar la llegada de un enviado utópico de una civilización extraterrestre que se dirige a nuestro planeta.

Tengo sentimientos muy encontrado respecto a la novela. Aunque sentimentalmente entiendo, comprendo y apoyo las reivindicaciones que Tavares lleva a cabo, el contenido de ciencia ficción exige una suspensión de la incredulidad que no estoy dispuesta a llevar a cabo en una novela de ciencia ficción. Para mí la parte de ciencia es importante, y lo que puedo pasar por alto en una novela fantástica no cuela en una novela de ciencia ficción. Esta ucronía sin punto Jonbar claro, sin embargo, navega entre dos aguas sin decidirse a zambullirse definitivamente en ninguna de las corrientes y creo que se ver perjudicada por ello.

La versión en audiolibro que he recibido tiene altos niveles de producción y la locución de  Ruffin Prentiss me parece más que ajustada al texto. Lo único que quizá en una novela en la que la música tiene tanta importancia, me sorprende que no haya ningún añadido con una lista de las canciones mencionadas, por ejemplo. Sería un buen extra.

Creo que estamos ante un libro ambicioso, pero fallido. Cuando el autor comienza a explicar la misión de los extraterrestres y sus fundamentos, acaba de perderme definitivamente. Son elementos que no acaban de encajar, como si intentáramos resolver un puzle que tiene piezas de distintos orígenes y troquelados. Entiendo que para un lector más avezado en la ciencia ficción especulativa queer quizá sea una obra más atractiva que lo que ha resultado siendo para mí.

The Redemption Center is Closed on Sundays

Lo he intentado otras veces con Andrea Hairston, pero se ve que no es una autora para mí. Las premisas de sus libros pueden ser de lo más atractivas, pero luego nunca consigo conectar con la ejecución.

The Redemption Center is Closed on Sundays aparte de tener un título que casi no cabe en la cubierta del libro, es muy ambicioso. Trata sobre la investigación de unos asesinatos con posibles ramificaciones en otras dimensiones, que fue lo que más me llamó la atención de la sinopsis. Tampoco negaré que no tenga cierto aire a Scooby-Doo con la aparición estelar de Oona, un perro adorable capaz de encontrar siempre su camino en el multiverso.

En esta ocasión escuché el audiolibro narrado por Jasmin Walker, que pone todo su empeño en narrar con encanto, aunque tiene un acento al que hace falta acostumbrarse un poco. El problema que me he encontrado al leer es que no me enteraba de nada, la verdad. Bien sea por la forma de narrar de Hairston o por la complejidad de la historia, estaba más perdida que el barco del arroz. Los personajes son eclécticos e imprevisibles y resulta difícil seguir sus acciones y sus motivaciones. O eso, o le faltan seis papas en el kilo. Es muy difícil entrar en el juego, yo apenas lo he conseguido en algunas ocasiones y enseguida volvía a perder el hilo. El ritmo tampoco es sostenido, hay mucho movimiento y cambio de línea temporal, algo bastante obvio si estamos hablando de una novela multidimensional, pero no hay la suficiente diferencia entre los diálogos o la interactuación de los personajes para situarnos claramente en cada cambio de punto de vista.

¿Cómo puedes resolver un asesinato si las reglas de juego no están claras desde un principio? Estoy a favor de novelas fragmentadas en las que el lector tenga que trabajar para ir uniendo las piezas, pero en este caso el puzle a mi entender queda incompleto y ni siquiera el viaje me parece que haya merecido la pena.

Absence

Me llaman mucho la atención las novelas de ciencia ficción de futuro cercano que proponen una premisa que puede ser aparentemente simple pero que luego exploran todas las consecuencias, principalmente sociales, que este punto de partida provocaría en la sociedad actual. Ejemplos como The Sleepless de Victor Manibo o esta misma Absence de Andrew Dana Hudson.

En esta ocasión el mundo cambia porque la gente empieza a desaparecer de manera espontánea e imprevisible. Nadie sabe qué ocurre con los humanos que de repente hacen pop y dejan de existir en nuestro mundo, pero la crisis que su ausencia conlleva es de grandes proporciones. El mundo se tendrá que ir adaptando poco a poco a esta aterradora posibilidad y ni las relaciones humanas, ni los métodos de gobierno ni nada volverá a ser igual.

Si bien es cierto que el autor decide situar la novela cuando esta situación ya está más que establecida en el mundo, robándonos quizá de un libro más apocalíptico y excitante, no deja de ser una lectura absorbente. Hudson escoge como narrador la voz de un agente del bureau creado ex profeso para lidiar con estas situaciones, bien sea para certificar las desapariciones y gestionar los cheques de beneficencia que reciben los allegados de los desaparecidos o para descubrir los fraudes que se hayan podido llevar a cabo imitando una desaparición. Conoceremos la vida del agente Harvey Ellis a través de flashbacks sobre su pasado pero principalmente viviremos en sus carnes la investigación de una caso de «reaparición» de una persona desaparecida anteriormente, un evento inusual que dispara todas las alarmas del bureau.

Ellis estará acompañado por su compañera y amante, su Scully personal que no está dispuesta a creer la inverosímil historia que se encuentran en un remoto pueblo de Kansas. La química de la pareja impregna cada página del libro, ese contraste entre el que quiere creer que hay una explicación para el fenómeno global que está cambiando la humanidad y la resignación de quien es incapaz de considerar una posible solución, por poco plausible que parezca.

La prosa del autor es poética y triste a la vez, ayudada también por la locución de Dan John Miller, que hace un trabajo excepcional en el audiolibro, individualizando la voz de cada personaje pero sin recurrir a imposturas forzadas al interpretar personajes femeninos.

Al acabar el libro el lector no consigue desprenderse del aire fatalista que lo impregna, ya que no se da ninguna solución a la crisis que ha cambiado el mundo, aunque sí al misterio particular que sirve como hilo conductor para la creación de mundo de la novela. Estamos ante un libro que merece la pena leer.

The Kingdom of Almonds

Ariel Kaplan ha finalizado su saga de The Mirror Realm con The Kingdom of Almonds y he de decir que es un final muy adecuado para una saga que comenzó con fuerza y luego rebajó un poco las expectativas con su segunda entrega.

En The Kingdom of Almonds se decidirá el destino de la ciudad de Luz y de todos los personajes que parecen ya de nuestra familia por lo mucho que hemos sufrido con ellos. Estamos ante una novela que va cerrando tramas de manera muy respetuosa con toda la mitología que Kaplan ha ido desplegando, sobre todo la magia y la relación con la sal de los seres mágicos. La construcción de mundo sigue siendo uno de los puntos fuertes de la saga, con los tres mundos entrelazados en un destino incierto. A pesar de ser la última entrega, la autora introduce nuevos personajes que tendrán un papel relevante en el desarrollo de la trama, aunque los viejos conocidos del principio de la historia son los que llevan todo el peso de la narración sobre sus hombros. Ha llovido mucho desde que Toba hubo de abandonar su hogar y descubrió su verdadera naturaleza, pero esta fantasía de inspiración judaica ha conseguido que las relaciones entre los personajes, las amenazas de los malvados y en general, el ritmo de la historia se sienta muy vivo.

De especial relevancia es el amor no romántico, como el que siente Elena por su nieta o la señora mayor por Naftaly, que las llevan a extremos insospechados por proteger a sus seres queridos. También reviste especial importancia el uso de la inteligencia frente a la fuerza bruta y del conocimiento del folklore y las debilidades propias de un sistema mágico constreñido frente a los fríos números. En ningún momento se siente que el ritmo se haya precipitado, siempre mantiene una cadencia lenta pero imparable. Se nota que la autora ha meditado cada decisión y se esfuerza por dar un final ideal a cada personaje.

En cuanto a la narración en audiolibro de Vivienne Leheny me parece que aporta mucho empaque al libro y te lleva en volandas por este mundo fantástico de seres con pupilas cuadradas y magia desbordante.

La saga que ha pergeñado Ariel Kaplan, con sus raíces en la mitología del judaísmo, es una lectura pausada, tranquila, pero no por ello menos recomendable.

Entwined

H.M. Long no es una completa desconocida en este blog, ya reseñamos alguna obra suya con anterioridad, por lo que no es de extrañar que cuando el audiolibro de Entwined se puso a tiro, no tardara en caer en mis tímpanos.

La premisa es bastante atractiva, si bien no muy original. Existen dos razas, por decirlo de alguna manera, los humanos y los entwined, seres dotados de extraordinarias capacidades mágicas, pero perseguidos por sus diferencias. O se adscriben al Gremio de Hechiceros y forman parte de su programa de propagación de las cualidades mágicas casi como ganado o se dedican a una vida de huida constante para escapar de sus garras enfrentándose al sistema. La protagonista de la novela es Ottilie Rushforth, que pretende encontrar un camino intermedio viviendo oculta del Gremio pero sin enfrentarse directamente a él. Ottilie tiene dos hermanas, cada una inmersa en alguna de las opciones anteriormente mencionadas y, viendo el resultado, busca trazar su propio destino.

Aunque podría parecerlo, no es una novela de sororidad. Ciertamente las hermanas desempeñan un papel importante en el relato, pero Long ha preferido fundamentar la novela en un sistema mágico más que atractivo y en un elemento casi arqueológico que puede dar al traste con el inestable equilibrio del sistema político en el que conviven humanos y entwined.

La autora no se ha calentado mucho la cabeza con la forma de administrar la información al lector. Cada capítulo comienza con un extracto de una guía para la mujer viajera, de forma que recibimos todo el conocimiento en pequeñas dosis de fácil asimilación. Muy pero que muy similar a la guía de la Torre de Babel de Josiah Bancroft, sin irnos muy lejos.

La narración de Moira Quirk me ha encantado, capaz de adaptarse de forma camaleónica a cada personaje al que presta voz sea cual sea el apuro en que se encuentre. Hay veces que el audiolibro suma al disfrute de una obra y esta es una de ellas.

Las aventuras y desventuras de Ottilie son muy entretenidas aunque bastante previsibles. La trama romántica un peso liviano en la lectura, aunque entiendo que podrá ser más relevante en la siguiente entrega.

El libro deja abierta la puerta a la continuación, que la verdad me apetece leer para ver cómo acaba todo. Es una fantasía histórica entretenida aunque no sea memorable, así que la recomiendo para pasar un buen rato.

The Library of Amorlin

The Library of Amorlin tenía muchas papeletas para gustarme: ¿una timadora que se ha de infiltrar en una biblioteca mágica? ¡Póngame dos! Además, la oportunidad de disfrutar de la obra en la versión audiolibro con dos narradores como Max Meyers y Jesse Vilinsky, lo hacía aún más atractivo. Ambos realizan una labor encomiable, aunque la voz masculina, quizá por su escasez, resuena más en mi mente al finalizar el libro.

Si bien la construcción de mundo tiene bastante peso en la narración y en la creación de la atmósfera de la obra, la parte del león se la lleva la caracterización de los personajes y sus relaciones entre ellos. Aunque estemos hablando de un mundo dividido en reinos acechados por bestias que son cazadas en algunos de ellos y reverenciadas en otros, mientras que la Biblioteca de Amorlin permanece neutral (¡ja!), con un bibliotecario inmortal pero acechado por una maldición, un sistema mágico que no se explica mucho y conspiraciones por doquier, en realidad Kalyn Josephson solo da algunas pinceladas sobre este escenario, dejando mucho, quizá demasiado a la imaginación del lector. Y somos lectores, queremos sentir esos libros de antigua sabiduría que se guardan en la biblioteca como los preciosos tesoros que son.

En cuanto a los personajes, la de mayor importancia es Kasira, aunque el bibliotecario Allaster tiene su propio punto de visto y su propio narrador en el audiolibro, su contribución al total de las horas del archivo de audio es testimonial.

El principio es bastante lento poniendo un poco a prueba nuestra paciencia, aunque los diálogos internos de Kasira planteándose escenarios para consumar su plan aligeran un poco el ritmo. Aún sin quedar muy clara la relación entre las bestias y la magia, no es menos cierto que vamos conociendo tanto al personaje real como a la persona que presenta al exterior como parte de sus maquinaciones. La tensión va aumentando por momentos, sobre todo con las maniobras y contramaniobras que van ejecutando los distintos personajes para conseguir una posición mejor en el gran tablero de ajedrez que es la Biblioteca. El tiempo dedicado al romance es mínimo, cosa que agradezco, ya que estoy un poco saturada de romantasy.

Lo que menos me ha gustado es que se trate de la primera entrega de la saga The Age of Beasts y que el final sea tan abrupto como desesperante, dejando la novela un tanto coja tras horas y horas de libro. Así que, aunque es un libro entretenido, creo que habrá que leer la continuación para poder valorarlo como un todo.

The Iron Garden Sutra

Cuando vi la sinopsis de The Iron Garden Sutra, captó inmediatamente mi atención. Una nave generacional perdida desde los albores de los tiempos, un monje con IA incorporada encargado de los ritos funerarios de los que allí perecieron, científicos que investigan la nave… Me parecía el escenario perfecto para una novela especulativa y no me equivoqué.

Si bien A.D. Sui le da un tono más filosófico de lo que yo suponía, el tempo de la novela está llevado excelentemente, con una calma preternatural al comienzo del libro donde se van sentando las bases de las relaciones entre los personajes y su entorno y una aceleración no demasiado brusca conforme se va acercando el final del libro. El protagonista principal es el Recipiente Iris, encargado de acompañar a los muertos de la nave generacional Concilio de Nicea en su viaje hacia la luz. La presencia de la religión es una constante en el libro y aunque se explican algunos de los fundamentos, en realidad el aire místico que rodea la lectura no se acaba de definir en ningún momento. El pasado de Iris y sus problemas de relación con el resto de los humanos presentes en la nave se irán desvelando poco a poco, aunque desde el principio vemos cómo la hostilidad del ingeniero Yan Fukui parece tener una causa más profunda que la simple animadversión que le pueda provocar su presencia.

El resto de los personajes parecen menos relevantes para la historia aunque jugarán su papel. No destripo nada puesto que ya aparece en la sinopsis, pero es de especial importancia saber que los humanos desplegados en el Consejo de Nicea parecen no ser los únicos seres sintientes que habitan el lugar. De hecho, la explicación de lo que les va ocurriendo a los investigadores y a los miembros de seguridad del grupo, es lógica y consecuente, aunque me temo que esperable (esto me pasa cada vez, más y es por haber leído tanto) .

El miedo que nos hace sentir la autora a través del ambiente y de las reacciones de los personajes se va añadiendo capa sobre capa, en un ritual de confusión que va atenazando poco a poco a los supervivientes, incapaces de entender qué les está sucediendo. The Iron Garden Sutra es una novela sobre el dolor y cómo afrontarlo, sobre cómo el pasado labra cuál será el futuro y sobre la aceptación de las propias limitaciones.

Si a esto le añadimos la narración de T. Ryder Smith, que utiliza truquitos como los susurros cuando el monje tiene un diálogo interior con su inteligencia artificial o la aceleración de su discurso como si fuera el hombre de los Micro Machines en las escenas de más acción y riesgo, nos encontramos ante una obra redonda.

Me pesa un poco no haber conocido antes la obra de A.D. Sui, ganadora del premio Nebula el año pasado, pero es algo a lo que pienso poner remedio en un corto plazo de tiempo.

The Memory Hunters

La premisa en la que se basa The Memory Hunters es apasionante, estudios arqueológicos a través de la inmersión en las memorias de los antepasados mediante métodos fúngicos sonaba extremadamente atractivo. Sin embargo, me temo que el desarrollo de la historia en sí no está a la altura del principio.

Mi primera «decepción» es que el libro tiene mucho más hacia la fantasía que hacia la ciencia ficción, no sorprenderá a nadie de qué pie cojeo. Una vez superado este pequeño impedimento y con un comienzo bastante potente, el libro se va perdiendo en su propia mezcolanza de ideas. Las protagonistas, en especial Key, no se hacen querer para nada. Y la dualidad entre sus intereses particulares y lo que los demás esperan de ella, aunque parece la fuente de un gran conflicto no es más que el día a día de cualquier persona normal que no viene de una familia rica que le permite vivir en el privilegio.

El libro podría haber remontado algo cuando se vuelve imprescindible la intervención en las memorias de Key porque empieza a confundir la realidad actual con lo vivido, expresado de una forma algo confusa por parte del Mia Tsai, probablemente de forma consciente e incluso buscada (de ahí la referencia a Inception en la sinopsis). Pero tampoco alza el vuelo, lastrado por una relación romántica que no acaba de parecer creíble.

Me hubiera gustado que se hubiera profundizado algo más en el mundo, situado en un futuro en el que la Tierra ha sufrido algunas catástrofes naturales, o en la situación política cuando se puede acceder a las memorias de los antepasado y pueden llegar a influir en el desarrollo de los acontecimientos, pero la autora pasa muy de puntillas por estos temas.

La novela remonta un poco al final, cuando se van aclarando las distintas «traiciones» de la que son víctimas ambas protagonistas, pero esto llega un poco tarde para que la novela destaque entre el maremágnum de fantasía en el que estamos inmersos. En definitiva, una pequeña decepción tras las buenas vibraciones de Bitter Medicine y lo que prometía la sinopsis de la novela. Ni siquiera la encomiable narración de Channie Waites ha conseguido que entrara de lleno en la historia.