Before Mars

Uno de los mejores descubrimientos de mis últimos tiempos es la obra de Emma Newman. Su serie de novellas en Tor.com (Brother’s Ruin y Weaver’s Lament) me gustó bastante pero mi querencia natural por la ciencia ficción hizo que me interesara más su serie de novelas Planetfall, cuyas dos primeras entregas me entusiasmaron. Es normal por tanto que Before Mars ocupara un lugar importante en mi lista de deseados conforme se anunció su publicación.

Before Mars es un libro muy intimista, donde se hace patente que la autora ha volcado todos sus miedos y ansiedades. Se relaciona tangencialmente con los anteriores (Planetfall y After Atlas), pero además del cambio obvio de escenario y de protagonistas el tono también es diferente.

La protagonista llega Marte con la misión de crear obras de arte pictóricas que servirán para hacer aún más rico al dueño de la corporación que posee los derechos de explotación de la única colonia marciana. Sin embargo, desde el comienzo hay cosas que no encajan, como el mensaje que parece haberse dejado a sí misma aún antes de haber llegado al planeta rojo.

La novela es una lucha constante entre la paranoia y la depresión. Newman vuelve a un tema que le obsesiona, las relaciones materno-filiales, algo que no para todos es de color de rosa y que resulta aún más deprimente cuando la presión social te hace sentirte alienada. En este sentido, Emma Newman consigue que la angustia vital que sufre el personaje nos llegue muy hondo.

El ambiente opresivo de la base marciana, donde la sospecha comienza a expandirse ante las incongruencias que suceden, está muy bien conseguido. La IA que gobierna todo transmuta en un personaje más que también entra a jugar un importante papel en la trama.

El problema es que el misterio, por su propia naturaleza de “habitación cerrada” solo deja una salida posible por lo que se pierde un poco la baza de la intriga. El libro también sirve como advertencia ante los peligros de una sociedad permanentemente monitorizada, en la que tu vida, tu círculo social e incluso tu alimentación dependen de tu puesto dentro de la corporación a la que pertenezcas. No se puede hablar de esclavitud en el sentido estricto de la palabra porque hay casos más sangrantes, pero la diferencia es más contractual que otra cosa.

En definitiva, Before Mars es un libro personal e incisivo, que ataca lugares normalmente ocultos dentro de la propia psique y que vuelve a dar idea del nivel en que se mueve en la actualidad Emma Newman. Una autora que se está volviendo imprescindible.

Anunciadas dos nuevas novelas de Mary Robinette Kowal en su serie de Lady Astronaut

Los seguidores de Elma York, más conocida como Lady Astronaut, están de enhorabuena. Mary Robinette Kowal ha anunciado la publicación de dos nuevas novelas situadas en este mundo, que se unirán a las ya existentes The Calculating Stars y The Fated Sky.

Las dos nuevas entregas se titularán The Relentless Moon y The Derivative Base, se publicarán en 2020 y 2022.

Anunciada Vigilance, de Robert Jackson Bennett

Hace muy poco que he empezado a leer a Robert Jackson Bennett, pero no por ello deja de interesarme la noticia de la publicación de una nueva novella suya, titulada Vigilance. La describen como una parábola de ciencia ficción oscura sobre unos Estados Unidos que se han rendido a la paranoia, la desconfianza y las armas.

La sinopsis:

The United States. 2030. John McDean executive produces “Vigilance,” a reality game show designed to make sure American citizens stay alert to foreign and domestic threats. Shooters are introduced into a “game environment,” and the survivors get a cash prize.

The TV audience is not the only one that’s watching though, and McDean soon finds out what it’s like to be on the other side of the camera.

Y mi traducción:

Estados Unidos. 2030. John McDean es el productor ejecutivo de Vigilance, un reality game show diseñado para asegurar que los ciudadanos se mantengan alerta frente a las amenazas locales y foráneas. Francotiradores situados dentro del entorno de juego cumplen su función y los supervivientes consiguen dinero.

Sin embargo, hay más gente mirando aparte de la audiencia televisiva y McDean pronto sabrá lo que es estar al otro lado de la cámara.

Desde luego, el resumen no puede ser más inquietante y la portada está acorde al mensaje.

 

Unholy Land

Lavie Tidhar es un escritor polifacético que lo mismo te escribe una novela juvenil como Candy que se descuelga con un libro de difícil clasificación como Unholy Land.

Digo que es de difícil clasificación porque se puede adscribir a varios subgéneros de la ciencia ficción sin pertenecer en realidad a ninguno claramente.

El protagonista es Lior Tirosh, que podría ser una personificación de propio Tidhar, un escritor de “medio pelo” de origen judío pero afincado en Berlín que por una enfermedad de su padre se desplaza a su lugar de nacimiento. Pero no es Israel, tal y como la conocemos, Palestina es un asentamiento en África, dando el punto de partido a una ucronía absorbente. Además este hecho podría haber tenido lugar en realidad, ya que a principios del siglo pasado se realizó una expedición con la intención de valorar esa posiblidad.

La prosa de Tidhar es tan maravillosa como siempre, con una gran cantidad de juegos metaliterarios y referencias a su propia obra, así como guiños a la situación actual en Israel estableciendo paralelismos con esta mítica Unholy Land de la que nos habla el autor. Pero sin duda lo que resulta más llamativo son las diferentes voces que utiliza. Variando entre una primera persona antinatural, porque no le da la voz al protagonista, una segunda persona desconcertante y una tercera persona que nos sirve para estabilizarnos, el autor consigue un estado permanente de confusión en el lector y exige un esfuerzo constante para situarnos en la trama.

Los cambios de entorno son continuos pero sutiles. Vemos cómo Tirosh actúa de forma contraria a la que esperaríamos depediendo de la situación en la que se encuentre, porque en realidad no es el mismo personaje en todo momento y no estoy hablando solo metafóricamente.

Unholy Land es una novela difícil pero atractiva, con una perspectiva distinta de una ucronía que nos podría recordar a El sindicato de policía Yiddish por su punto de partida pero que navega por derroteros totalmente diferentes. No es para todo el mundo, pero creo que para un lector de ciencia ficción habitual resultará muy atractiva.

Portada de Permafrost

Yo creo que no sorprenderá a nadie que me alegre de una publicación nueva de Alastair Reynolds, pero es que Permafrost tiene muy buena pinta.

La sinopsis:

2080: at a remote site on the edge of the Arctic Circle, a group of scientists, engineers and physicians gather to gamble humanity’s future on one last-ditch experiment. Their goal: to make a tiny alteration to the past, averting a global catastrophe while at the same time leaving recorded history intact. To make the experiment work, they just need one last recruit: an aging schoolteacher whose late mother was the foremost expert on the mathematics of paradox.

2028: a young woman goes into surgery for routine brain surgery. In the days following her operation, she begins to hear another voice in her head… an unwanted presence which seems to have a will, and a purpose, all of its own—one that will disrupt her life entirely. The only choice left to her is a simple one.

Does she resist … or become a collaborator?

Mi traducción:

2080: en un sitio remoto en el filo del Círculo Ártico, un grupo de científicos, ingenieros y físicos se reúnen para apostar el futuro de la humanidad en un último experimento. Su objetivo: hacer una pequeña alteración al pasado para evitar una catástrofe global sin cambiar la historia. Para que el experimento funcione, solo necesitan una última colaboración: una anciana maestra cuya madre muerta era la mayor experta de las matemáticas de la paradoja.

2028: una joven entra en cirugía para una operación cerebral rutinaria. En los días siguientes, empieza a oir otra voz en su cabeza… una presencia no deseada que parece tener un propósito que cambiará su vida. Solo le queda una opción:

¿Resistir o colaborar?

La portada:

Nueva novela de Max Gladstone

Se ha anunciado la publicación de Empress of Forever el 18 de junio del año que viene. No he encontrado mucha información al respecto, pero una nueva novela de Max Gladstone siempre es una buena noticia, pero es que estamos hablando de una space opera, uno de mis géneros favoritos.

Aquí os traigo la sinopsis:

A wildly successful innovator to rival Steve Jobs or Elon Musk, Vivian Liao is prone to radical thinking, quick decision-making, and reckless action. On the eve of her greatest achievement, she tries to outrun people who are trying to steal her success.

In the chilly darkness of a Boston server farm, Viv sets her ultimate plan into motion. A terrifying instant later, Vivian Liao is catapulted through space and time to a far future where she confronts a destiny stranger and more deadly than she could ever imagine.

The end of time is ruled by an ancient, powerful Empress who blesses or blasts entire planets with a single thought. Rebellion is literally impossible to consider–until Vivian Liao arrives. Trapped between the Pride – a ravening horde of sentient machines – and a fanatical sect of warrior monks who call themselves the Mirrorfaith, Viv must rally a strange group of allies to confront the Empress and find a way back to the world and life she left behind.

Y mi traducción:

Una innovadora tremendamente exitosa rival de Steve Jobs y Elon Musk, Vivian Liao is propensa a pensar de formar radical, tomar decisiones rápidamente y actuar de forma temeraria. A punto de conseguir su mayor éxito, intenta adelantarse a quienes tratan de robarle el mérito.

En la fría oscuridad de una granja de servidores en Boston, Viv pone su último plan en funcionamiento. Un terrorífico instante después, es catapultada a través del tiempo y del espacio a un lejano futuro donde se enfrentará a un destino más extraño y mortífero que cualquiera que hubiera imaginado.

El fin del tiempo es controlado por una poderosa y antigua Emperatriz que bendice o destruye planetas enteros con un solo pensamiento. La rebelión es literalmente imposible – hasta que llega Vivian Liao. Atrapada entre el Orgullo (una horda de máquinas sentientes) y una secta fanática de guerreros monjes que se autodenominan Mirrorfaith, Viv debe reunir un grupo de aliados para enfrentarse a la Emperatriz y volver a la vida que dejó atrás.

The Quantum Magician

The Quantum Magician es una novela de contrastes. Basándose en una estructura más que conocida Derek Kunsken realiza un ejercicio de ciencia ficción de ideas apabullante y en ocasiones arrollador, pero abre tantos caminos para la reflexión que solo por eso merece la pena leerlo.

El hilo conductor de la novela es la planificación y ejecución de un timo. Como en El Golpe, hay un plan, un gancho, se recluta un equipo de especialistas, hay traiciones… Este guión un tanto estereotipado constituye un armazón sólido para la novela y da rienda suelta al autor para empezar a lanzarnos ideas  y reflexiones de gran calado. Es una elección brillante, porque al aficionado a la ciencia ficción habitualmente le atrae más el fondo que la forma (sé que esta generalización es discutible y me gustaría que habláramos sobre ello) y al escoger esta “plantilla”, tiene las manos libres para exponer otros elementos, posiblemente más de su interés.

La manipulación de la genética humana ha dado lugar a nuevos tipos de personas y en The Quantum Magician se nos presentan tres nuevas especies, muy diferentes entre sí pero todas intrínsecamente fallidas, al menos desde el punto de vista de “humano base”. El Homo eridanus está modificado para resistir presiones de cientos de atmósferas y por lo tanto su cuerpo apenas se asemeja a un Homo sapiens. Su ámbito de actividad se restringe a las profundidades abisales de las colonias espaciales y para desplazarse necesitan tanques especiales capaces de proveer esa presión. Y sin embargo, son quizá la raza menos truncada de los experimentos, porque tienen claro su rol y, culturalmente, aceptan su papel en el mundo.

Los Puppets, sin embargo, son harina de otro costal. Modificados por los Numen para que los consideraran dioses, sienten la compulsión genética de servir a sus divinidades. Estos autoproclamados seres divinos, veleidosos como eran, han dado lugar a una estructura social profundamente depravada, donde no está claro quién es esclavo de quién. Algunas escenas son realmente repulsivas, ya que esta relación malsana se ha ido pervirtiendo aún más conforme ha pasado el tiempo. La escasez de auténticos Numen hace que los Puppets sufran incluso síndrome de abstinencia y entren en éxtasis solo con revolcarse sobre las deposiciones de sus dioses. Estas escenas son realmente perturbadoras y dejan para la reflexión particular de cada uno el verdadero significado de la religión, en este caso impuesta mediante la manipulación genética, reducida a respuestas hormonales a estímulos predispuestos.

La última raza que conocemos es el Homo quantus, verdadero protagonista de la historia. Humanos con capacidades de computación cuántica que pueden entrar en un estado de fuga donde abandonan la subjetividad de su persona y se convierten en máquinas computacionales capaces de ver todas las posibilidades de la función de onda sin llegar a colapsarla. Estos seres forman una colonia ajena al resto de los mundos y dedican su vida y su tiempo al estudio del cosmos, pero quizá su propio aislamiento les impide acceder a la información que precisan para conseguir sus ambiciones.

El variopinto equipo que se conforma para llevar a cabo la misión tiene un poco de todo, como en botica. Por supuesto, hay al menos un miembro de cada una de estas nuevas especies que he mencionado, pero algunas de las interacciones más interesantes se producen con los “humanos base”. De nuevo, el contraste entre lo considerado “normal” y la “evolución” le da a Kunsken un espejo deformado en el que enfrentarnos a nuestros propios miedos, sobre todo el miedo a lo que es diferente, al extraño, al cambio.

Sin dejar de recurrir en ocasiones al humor, como en la escena de huida de la prisión, el autor nos plantea una obra seria y meditada, científicamente verosímil (al menos hasta donde yo entiendo) y exigente a la vez en la lectura.

Con estos mimbres, Derek Kunsken consigue hilvanar una historia tradicional en la forma pero rompedora en el fondo, lanzando ideas que no dejan descansar al lector en ningún momento. No digo que la novela sea perfecta, porque también existen algunos momentos en que la tecnojerga se apodera de la narración y puedes incluso comenzar a dudar de los derroteros por los que anda el libro, pero es una lectura más que recomendable para cualquier interesado en la ciencia ficción de ideas. Un autor al que sin duda habrá que seguir de cerca, al que algunos nombran ya como heredero espiritual del mejor Peter Watts.