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Click and read : Kathy Rain

Hoy tenemos el inmenso placer de presentar una nueva sección en Fantástica Ficción :  Click and read, dedicada a las aventuras gráficas. Hemos conseguido tomar prestado secuestrar la colaboración de @mertonio, en un ejercicio de coacción compartición de recursos con nuestro blog de cabecera, Sense of Wonder. Esperamos que os guste y que esta sea el primero de muchos artículos interesantes.

 

Cuando yo tenía 8 o 9 años mi padre, que trabajaba en un banco, trajo a casa un 386 porque en la oficina los habían sustituido por unos 486 de última generación. Hoy en día, al ritmo que va la tecnología, podemos decir que cualquiera de los parámetros de ese ordenador 386 es absolutamente despreciable. Su velocidad era de 25 megaherzios (33 si pulsabas el botón de turbo, ¡ojo!) y utilizaba disquetes de 5¼” o los novedosos disquetes de 3½”. Estos últimos tenían una capacidad de tan sólo 1.45 megas cada uno. La repera vamos.

Sin embargo, era más que suficiente para la época y así fue como empecé a jugar a mis primeros juegos, muchos de los cuales eran aventuras gráficas. Como yo era muy pequeño, mi madre jugaba conmigo a titulazos como Monkey Island, Loom, Maniac Mansion, Indiana Jones and the Fate of Atlantis, King’s Quest V, Laura Bow e incluso Leisure Suit Larry in the Land of the Lounge Lizard (el remake del 1991) que aunque fuera considerado no apto para menores, mi madre siempre ha sido un tanto alternativa para estas cuestiones. En la escena en la que Larry se cepilla a una prostituta para perder finalmente la virginidad, si te olvidabas de ponerte un condón, al pobre Larry le explotaba el cacharro. Mi madre me dijo que esa escena representaba la realidad a la perfección y que me asegurara de tener siempre protección a mano. Así es mi madre, que no da puntada sin hilo.

En esa época nació mi duradero amor por este género de juegos con mucho texto y de acción más bien pausada. Y aunque ni Lucasarts ni Sierra son lo que eran, han llegado otras compañías para suplir su lugar y un sorprendente número de pequeños estudios indie que nutren al público con aventuras gráficas de corte clásico.

Kathy Rain está claramente inspirada en los clásicos de Lucasarts. Creada por el estudio Clifftop Games tras el que se encuentra Joel Staaf Hästö, un sueco que dibuja, programa y compone. Viendo el resultado final, cualquiera diría que ha sido obra de una sola persona.

Clifftop Games nos ofrece la que, esperemos, sea la primera parte de una serie de juegos. Kathy Rain es también el nombre de la protagonista, una joven con un problema grave de actitud y que estudia periodismo en una universidad del medio oeste americano. Una mañana recibe una llamada para ir al entierro de su abuelo, un hombre al que ella adoraba pero que ya hacía años que se encontraba en un estado catatónico. Poco después del entierro descubre que las circunstancias que llevaron a su abuelo a ese estado vegetativo no están tan claras como deberían y decide investigar.

Kathy Rain está perfectamente doblado al inglés, y es probablemente el elemento que más diferencia a esta nueva hornada de juegos de los clásicos de los 80 y 90. La calidad de las voces es excelente y mejora la experiencia de juego en varios enteros.

Argumentalmente es un título sencillo pero bien pensado, con una historia de detectives con un toque noir que no termina de cuajar pero con varios elementos sobrenaturales muy Twin Peaks que me recuerdan poderosamente a la saga Blackwell de Wadjet Eye Games. Mi impresión es que es un tanto corto, ya que puedes pasártelo de cabo a rabo en unas 5 o 6 horas, pero también permite que no te canses y que no se estire la historia innecesariamente.

Un punto a destacar son los puzles. Clifftop Games ha ambientado el juego a principios de la década de los 90, con lo que los recursos tecnológicos son los mismos que yo tenía en el salón cuando jugaba a esas aventura gráficas clásicas con mi madre: disquetes de 3½” y monitores CRT. Hästö ha desarrollado un par de puzles bastante ingeniosos aprovechando esta tecnología obsoleta (con una escena de hackeo mediante disquetes incluida y todo). El resto de los puzles son correctos, con un par de momentos un poquito más difíciles, incluyendo el clásico en el que tienes que utilizar el objeto adecuado en el lugar correcto y, además, en el momento preciso. Sin embargo, yo catalogaría el juego como más bien sencillo (que no por ello menos disfrutable).

En el aspecto gráfico destacaría un apropiado uso del arte 2d pixelado en homenaje/imitación de esas aventuras clásicas. Sin embargo, el juego tiene alguna animación un tanto brusca y ortopédica. A modo de contraste, Clifftop Games se ha tomado el trabajo de crear retratos para todos los personajes (que aunque no están animados, muchos cuentan con varias versiones para diferentes emociones).

En resumen, Kathy Rain es un claro ejemplo de una de las vertientes modernas de la aventura clásica. Juegos con un potente feeling remember, creados por estudios indie o cuasi-indie y dotados con algunos adelantos (mejor resolución gráfica, sistemas de puzles más perfilados, doblaje con actores profesionales, etc). Lo mejor, puedes descargarte una demo sin compromiso. Lo peor, no hay segunda parte confirmada.

El Día Más Largo del Futuro

No sé qué me llevó a hacerme con un ejemplar de El Día Más Largo del Futuro, de Lucas Valera. Obviamente su ambientación futurista llamaba a gritos a la aficionada a la ciencia ficción que soy, pero no tenía referencias sobre el autor y el dibujo, deudor de la línea clara, quizá era excesivamente esquemático en una primera aproximación visual.

No obstante, me parecía una apuesta muy valiente narrar una historia distópica sin diálogos, solo con la expresividad del dibujo. Quizá fue este el empujón que me faltaba para comprar el tebeo, que también se puede considerar un homenaje al cine mudo.

El dibujo es esquemático y engañosamente simple, acompañado por una coloración plana de colores mate. Supongo que esta decisión hace incluso más meritoria la historia que el autor es capaz de desarrollar con estas herramientas. Con estos simples trazos, Varela consigue desarrollar una historia distópica, de alienación de masas, de enfrentamiento provocado por la oligarquía e incluso un relato de primer contacto. Y todo esto sin una sola línea de diálogo. Realmente espectacular.

El principal objetivo del autor es una crítica mordaz e hiriente a la sociedad de consumo, algo que consigue con muy pocas viñetas. Pero no contento con esto, también nos ofrece una esperanza, representada por una simple postal de Bienvenidos al paraíso, que se convierte en el bote salvavidas de uno de los personajes de la historia. No sabemos sus nombres, nunca los sabremos, pero conocemos sus intenciones y sus motivaciones.

Es casi imposible comentar nada más sin entrar en el terreno del spoiler. Baste con mencionar la violencia que se genera en esta sociedad perversamente dual, con enfrentamiento entre dos facciones que son dos caras de la misma moneda.

Un tebeo que merece la pena “leer”.

Sopa de Elegidos

Es muy difícil escribir textos humorísticos, sin caer en el chascarrillo fácil y manteniendo cierta coherencia pero Pablo García Meso lo consigue de cabo a rabo en esta Sopa de Elegidos.

Podría parecer que esta es una novela de fantasía épica al uso, con su viaje del héroe, sus elegidos, su misión para salvar el mundo… pero todos estos elementos tan habituales le sirven al autor para retorcer tanto cliché como puebla este género. Los héroes no son tales, los “alegres compañeros” que parten en su misión salvadora en realidad son personas normales y corrientes arrastradas por las circunstancias. El libro está plagado de críticas a las desigualdades sociales, al racismo o a la autocomplacencia de la clases nobles. Pero lo hace con gracia, de forma que sueltas carcajadas en los momentos más inverosímiles.

El mundo sobre el que se desarrolla la historia es rústico y tosco, pero no por la labor de construcción del autor, que me parece muy completa, si no porque el mundo ES así. Cada pueblo tiene sus peculiaridades y es totalmente verosímil la recepción que puedan tener unos extranjeros que solo parecen traer problemas.

El desarrollo es retorcido y enrevesado, quizá demasiado para una novela tan larga como es esta. Si no la lees muy seguida es posible que pierdas el hilo.

En ocasiones el humor resulta ser un tanto chabacano y escatológico, es increíble la cantidad de veces que la protagonista Fusa es capaz de vomitar a lo largo de la novela. Creo que Pablo ha cargado demasiado las tintas en la parte fisiológica del viaje, aunque supongo que será en contraste con el marcado tono espiritual que algunas obras tienden a mostrar. Recomiendo encarecidamente a Fusa una visita de urgencia a un gastroenterólogo.

Los personajes son muy creíbles precisamente por estar llenos de defectos. Y se crea una química muy buena entre la ya mencionada Fusa y su acompañante semiorco. El resto del elenco también cumple su papel perfectamente, aunque la presencia de Harpagón, un elfo que parece sufrir alguna enfermedad mental, llega a resultar cansina.

Es algo distinto y es español, ¿por qué no pruebas esta sopa fuera de carta que nos recomienda el metre?

The Martian Investigations

No dispongo de mucho tiempo libre, pero a veces me gusta jugar a juegos de mesa, normalmente en vacaciones. Uno de mis preferidos es Sherlock Holmes, Detective Asesor, con distintos casos donde entablas una competición con el afamado detective para resolver los misterios antes que él (algo prácticamente imposible). La mecánica del juego es seguir el formato de un elige tu propia aventura, aunque con algo más de libertad.

Siguiendo esta misma inspiración Robin David  creó The Martian Investigations. Se trata de una investigación de asesinato en una colonia marciana. El material del que disponemos es un mapa, la narración de las distintas posibilidades y un directorio para buscar los siguientes elementos que queramos investigar. En este sentido los pdfs tiene un formato de lectura muy agradable, especialmente pensado para su utilización en una tablet, como nosotros hemos jugado. El número de jugadores es variable, se puede afrontar la investigación en solitario o con más personas, siendo un juego eminentemente colaborativo.

Los casos son muchísimo más simple que los de Sherlock Holmes y bastante más fáciles de resolver. Apenas utiliza el entorno marciano para dar contexto a la historia y podría estar igualmente situado en cualquier colonia minera aislada. Me han gustado especialmente los homenajes nada velados a muchos autores de ciencia ficción, nombrando a los distintos asentamientos con sus nombre o apellidos en el primer caso.

El desarrollo es muy básico, quizá demasiado. El mapa, que puede servir de apoyo para algunas de las decisiones que se deben tomar, es esquemático y funcional, perfectamente adaptado al juego en sí.

El inglés del juego es muy simple, muy comprensible. Esto no deja de ser una facilidad añadida para los jugadores cuya lengua materna no sea el inglés.

Se puede terminar en un par de horas y puede ser una muy buena introducción a este tipo de juegos. Antes de hacer una inversión de 40 euros en el Sherlock Holmes, Detective Asesor que al fin y al cabo es un juego “no rejugable”, si me permitís la expresión, puede ser una buena opción explorar este The Martian Investigations.

Raven Stratagem

Yoon Ha Lee sorprendió a propios y extraños con su primera novela, la fascinante Ninefox Gambit, que ha conseguido nominaciones a muchos premios.

Para empezar, Raven Stratagem es mucho más fácil de leer. Ya estamos familiarizados con todo el sistema de calendarios, conocemos las reglas del juego y solo nos queda dejarnos llevar por la historia. En los primeros capítulos, sin tener que recurrir a resúmenes de lo ocurrido con anterioridad, el autor nos recuerda algo de lo que pasó en el segundo libro. Parece que a Yoon Ha Lee le han debido hablar sobre la curva de aprendizaje tan exagerada que exigía la primera novela y ha decidido suavizarla mucho en esta segunda entrega.

Sin embargo, esta facilidad no se aprovecha del todo. Como space opera se queda un poco a medio camino, la grandiosidad de las batallas espaciales que disfrutamos en Ninefox Gambit aquí se ve reducida a escaramuzas o al menos ese es el recuerdo que queda. Por contra, los personajes son más variados y tienen mucho más interacción. Parece que la narración ha evolucionado a un thriller político-espacial, si tal distinción es posible.

Me gusta mucho la idea de la “compulsión” de los Kel, que les obliga a obedecer las órdenes de los superiores. Me recuerda mucho a la manipulación que sufrían algunos personajes de Ender el Xenocida, pero corregida y aumentada. No estoy segura de que se aproveche en su totalidad, porque queda algún resquicio por el que escabullirse… pero por lo general influye mucho en el desarrollo de los acontencimientos y puede ser tanto una fortaleza como una debilidad.

Por desgracia, la trama es bastante previsible. El enfrentamiento a un enemigo del que se conocen pocos detalles y se desvelan aún menos solo sirve como pantalla para otros enfrentamientos que ocurren entre bambalinas. Me hubiera gustado que se hubiera profundizado más en las diferentes facciones de la “hexarquía” pero el protagonismo lo tienen fundamentalmente los Kel y los Shuos.

Hay algunas pequeñas alusiones humorísticas, algo de lo que el autor ya hizo gala en Extracurricular Activities y alguna que otra escena de sexo, pero parecen añadidos más que algo integrado en la trama.

Valorada como un conjunto, Raven Stratagem me parece una obra menor que Ninefox Gambit. Adolece del síndrome del segundo libro y no estoy segura de que prepare bien el terreno para un tercero. Aún así, es una lectura perfectamente disfrutable.

Iain M. Banks de Paul Kincaid

Me he hecho el firme propósito de leer más ensayo, para poder hablar con más propiedad y algo de conocimiento en mis reseñas. También es muy conocida mi admiración por la obra de Iain M. Banks, de modo que un libro sobre su obra parecía algo hecho ex profeso para mí.

El público objetivo de este ensayo son sin duda las personas que ya hayan leído la obra del autor referenciado. No se trata de una somera introducción, si no de un trabajo de análisis profundo sobre toda su obra.

Evidentemente Paul Kincaid es un fan de Banks, pero el discurso del libro no es para nada sesgado. Cuando tiene que cantar las alabanzas de sus primeras novelas de la Cultura lo hace sin dudar, pero tampoco tiene reparos en señalar las debilidades de sus últimas obras, quizá un tanto infladas.

Me hubiera gustado que el libro estuviera más relacionado con la vida del propio autor escocés, pero sobre estas cosas se pasa casi de puntillas. Del mismo modo que cuando Hergé se separó de su mujer su sufrimiento se ve reflejado en las eternas nieves de Tintín en el Tíbet, es de suponer que la separación de Banks tuviera su contrapartida en alguna novela, pero Kincaid no incide apenas en este y en otros hechos conocidos. Por ejemplo, el momento en que rompió su pasaporte y lo mandó a Blair como señal de protesta podría haber dado lugar a un estudio en profundidad sobre la posición política de Banks. Se tiene en cuenta, pero no se explota lo suficiente.

El recorrido que hace Kincaid por todas las obras es exhaustivo, situando cronológicamente cada publicación y relacionándola con el momento de escritura. En este aspecto el libro es brillante.

También es muy de agradecer, la presencia de un listado de autores positivamente influidos por la Cultura y los demás libros de Banks. Incluso China Mièville aparece en este conjunto, en el que hecho en falta por ejemplo a Aliette de Bodard con sus Mentes de Xuya (clarísimo homenaje al escocés) o a Ian Sales. La lista podría seguir, aunque me encanta la decisión de nombrar “heredero no oficial” a Alastair Reynolds.

Me parece especialmente esclarecedor el hecho de que Banks trabajó solo con un editor hasta que este murió. A partir de este suceso, se nota un punto de inflexión en cuanto a la extensión de las novelas, quizá domeñada por esta figura ya ausente.

La documentación utilizada por Kincaid es ingente, parece que no ha dejado entrevista sin mencionar. Al libro le falta algo, quizá que el autor se posicione con más claridad en vez de reflejar tanto las opiniones de otros o quizá hace falta que pase algo más de tiempo para que la obra del fallecido Iain se asiente como lo que es, un pilar de la ciencia ficción moderna.

Creo que este no es un libro para todo el mundo y aunque tiene partes mejorables, me parece fundamental para conocer la obra de Iain Banks. Espero que no sea el último sobre el escocés, un escritor que nos dejó demasiado pronto.

Children of Time

Llego tarde a la lectura de Children of Time, la novela de Adrian Tchaikovsky premiada con el Arthur C. Clarke. Esto no es algo raro, es imposible leer todas las novedades interesantes que se publican en la actualidad. Pero intento subsanar mis errores cuando las recomendaciones de los gurús son tan unánimes.

El libro está dividido en dos tramas, con protagonistas muy diferentes pero destinados a encontrarse. Por un lado tenemos a los humanos que pretenden terraformar un planeta para habitarlo y que hacen uso de un nanovirus para que los “monos” que ellos mismos llevan al planeta evolucionen y realicen este proceso de adecuación del planeta al ser humano. Una crisis interna hace que este proyecto no salga demasiado bien, y la especie que evoluciona en el planeta son las arañas.

Cada capítulo está dedicado a una de las dos razas que querrán vivir allí. Mientras que en la parte de los humanos la historia se desarrolla como en una nave generacional, con sus pros y sus contras, la parte de las arañas es un relato de evolución apasionante.

Con Spiderlight Adrian ya se desveló como un aracnólogo aficionado, pero en esta ocasión se descubre una verdadera pasión por estos animales. A lo largo de un periodo de tiempo muy vasto explica las modificaciones que van sufriendo las arañas en su evolución, tanto a nivel biológico (cambian su forma de respirar para permitir que su tamaño sea más grande) como a nivel sociológico (dejan un tanto de lado sus instintos depredadores para buscar la colaboración de sus congéneres). Es fascinante como aplica las particularidades de esta sociedad para mostrar un desarrollo necesariamente distinto al humano, pero no por ello menos exitoso. La forma de desarrollar la computación, por ejemplo, es sorprendentemente razonable y creíble.

El autor utiliza también otros recursos muy adecuados para esta parte del libro. El periodo vital de cada araña es inevitablemente corto, pero para que consigamos cierta identificación y continuidad con los personajes utiliza los mismos nombres para distintos individuos con características similares, aunque no sean coetáneos.

Las arañas, que son una sociedad eminentemente matriarcal, le sirven a Tchaikovsky para hacer reivindicaciones sobre igualdad de género, al poner a los débiles machos en una posición de indefensión y sometimiento a los deseos de las hembras. Incluso se permite algún que otro atisbo de humor, como cuando habla de ver “quien tiene las patas más largas” en los momentos competitivos.

Por desgracia, la mitad “humana” de la novela me parece más floja. La mayoría de las escenas las vemos a través de los ojos de un personaje lacónico, al que parece que le falta sangre en las venas y que influye poco en el desarrollo de los acontencimientos. Es más bien un espectador que un actor, aunque realice ciertas acciones necesarias para el avance de la narración.

Debe haber sido difícil cuadrar los tiempos de evolución de cada una de las tramas para conseguir aunarlas en el momento adecuado y creo que Adrian lo consigue de una manera elegante, aunque no perfecta. En ocasiones parece que alguno de los dos hilos está esperando a que suceda algo en el otro. Esto, que puede ser una percepción personal, parece más acusado en la parte humana que en la arácnida.

Children of Time es un libro estupendo, con unas partes brillantes y otras que no desmerecen el conjunto. Será publicado en España por Bibliópolis durante este año. Si sabéis quién lo traduce, actualizaré la información correspondiente.

The Apex Book of World SF II

Sigo poniéndome al día con algunas recopilaciones que se escaparon de mi lectura hace un tiempo. Hoy The Apex Book of World SF, editado por Lavie Tidhar, irregular pero con piezas muy interesantes.

Alternate Girl’s Expatriate Life de Rochita Loenen-Ruiz

Rochita mezcla en este relato los sentimientos de los expatriados con las posibilidades de la inteligencia artificial

Mr Goop de Ivor W. Hartmann

Un relato sobre criaturas de compañía en un futuro donde el cambio climático ha hecho estragos. Demasiado corto para dejar huella.

Trees of Bone de Daliso Chaponda

Una historia muy dura sobre si se puede reparar los errores del pasado. El entorno tribal en un futuro cercano lo sitúa un poco alejado de nosotros, pero los horrores del enfrentamiento entre personas son de los que dejan huella.

The First Peruvian in Space de Daniel Salvo

Muy corto pero rebosante de ironía, un alegato contra el colonialismo.

Eyes in the Vastness of Forever de Gustavo Bondoni

No me convence esta mezcla de supersticiones y ritos sobre la colonización.

The Tomb de Chen Qiufan

Me gusta la premisa de los distintos tipos de ceguera que pueden afectar al cerebro pero no me gusta el desarrollo del cuento.

The Sound of Breaking Glass de Joyce Chng

Onírica visión de la relación con las hadas de un anciano.

A Single Year de Csilla Kleinheincz

Otra aproximación a la predestinación. Un poco típico.

The Secret Origin of Spin-Man de Andrew Drilon

Aunque bebe de la tradición de los tebeos de superhéroes, este relato es solo eso, un homenaje a los cómics que no tienen continuidad.

Borrowed Time de Anabel Enríquez Piñeiro

Bonita historia sobre una relación materno-filial afectada por la dilatación temporal de los viajes espaciales.

Branded de Lauren Beukes

No es de mis favoritos de Lauren Beukes, pero es innegable la fuerza con la que escribe esta autora.

December 8th de Raúl Flores

Tan corto como previsible, otra historia más de viajes en el tiempo para obtener beneficio.

Hungry Man de Will Elliott

Relato de terror tan previsible como olvidable.

Nira and I de Shweta Narayan

Me gusta el ambiente exótico, plagado de nieblas que lo cambian todo y la reivindicación de la propia sexualidad que aparece en este relato.

Nothing Happened in 1999 de Fábio Fernandes

Relato muy corto que ha quedado un poco desfasado con el paso del tiempo.

Shadow de Tade Thompson

El concepto de pérdida de la sombra aunado con la ambientación africana podría haber dado lugar una historia interesante, pero el final un tanto abrupto no me convence.

Shibuya no Love de Hannu Rajaniemi

Muy curioso este relato con ambientación japonesa, quizá una crítica velada a la velocidad con la que vivimos en la actualidad nuestras vidas en general y nuestras relaciones en particular.

Maquech de Silvia Moreno-Garcia

Situado en un futuro cercano con muchas restricciones, esta historia de contrabando de animales exóticos guarda más de lo que parece.

The Glory of the World de Sergey Gerasimov

Un alegato que busca la provocación minimizandos las acciones de un supuesto salvador. Prescindible.

The New Neighbours de Tim Jones

Un punto de vista sobre la inmigración en un sitio tan remoto como Nueva Zelanda. Con una resolución demasiado amigable no deja de ser entretenida.

From the Lost Diary of TreeFrog7 de Nnedi Okorafor

Me encanta el relato. No solo por su parte especulativa, con unos exploradores investigando en la selva obteniendo datos sobre la fauna presente, también por su carga humana.

The Slows de Gail Hareven

Buena historia sobre lo que significa ser humano y como los cambios sociales pueden implicar divisiones demasiado profundas como para poder soslayarlas.

Zombie Lenin de Ekaterina Sedia

No me ha convencido para nada esta historia de Sedia. Juega con la percepción y con saber qué es real o no, pero no remata la faena.

Electric Sonalika de Samit Basu

Escrito de una forma muy atractiva y tomando elementos de distintas tradiciones (incluso la Cenicienta), esta fábula sobre la posesión y el dolor, sobre la esperanza y la dominación resulta chocante por su concepción aunque no termina de brillar.

The Malady de Andrzej Sapkowski

Sapkowski nos cuenta una parte del mito de Tristán e Isolda desde un punto de vista bastante particular. Se puede leer como una loa al amor verdadero o como una destrucción de las figuras míticas y sus relaciones.

A Life Made Possible Behind The Barricades de Jacques Barcia

Aunque los protagonistas se salen de lo habitual, la historia no deja de ser tópica hasta decir basta.

Mightier than the Sword

Espero cada nueva publicación de KJ Parker como agua de mayo, porque mezcla un humor inteligente y unas historias muy interesantes. Además Mightier than the Sword está situada en su mundo del Invincible Sun, un escenario tan vasto como desconocido, al que va añadiendo profundidad con pequeñas pinceladas en forma de novellas.

La historia está narrada desde el punto de vista del sobrino del emperador, al que encargan investigar los asaltos a los monasterios de una remota provincia. Nadie sabe de dónde vienen los agresores ni cuál es el botín que pretenden obtener de estos recintos.

Esta primera persona habilita a Parker para ponernos en la mente de un personaje contradictorio, capaz de encabezar un escaramuza arriesgando su vida como de conocer gran cantidad de citas y libros sin ser un erudito. Además, le permite crear chanzas a costa de su incomprensión de algunas situaciones, mientras sigue esa “ruta turística” en páramos olvidados, pasando de reducto en reducto hasta que casi es incapaz de dsitinguir unos de otros.

Con estos cimientos, se podría haber creado una historia llamativa, pero Parker se queda a medio camino. Aún siendo divertida, resulta tópica en su resolución y poco sorprendente en su desarrollo. Faltan las cuestiones filosóficas que tanto me dieron que pensar en Academic Exercises y al protagonista le falta algo de carisma, sobre todo cuando algunos problemas los arregla a base de talonario. De hecho, me parece mucho más atractiva su tía, que mientras maquina las alianzas imperiales se dedica a hacer calceta, como toda hacendosa mujer de su casa que se precie, aunque tu casa sea el Palacio Imperial. Los demás personajes aparecen muy deslucidos, meros comparsas para el lucimiento del protagonista.

Lo que sí me encanta de Mightier than the Sword  es el AMOR que desprende por los libros. La protección de la sabiduría es el principal objetivo de los monjes y copiar los libros para que se pueda seguir transmitiendo el saber a las generaciones venideras es su labor. El tono casi reverencial con el que se refieren a los incunables, o frases más sencillas pero henchidas de sentido homenajeando los conocimientos de los sabios anteriores han resultado ser una alegría para mis ojos.

Mightier than the Sword no cumple todas las expectativas que tenía puestas en ella, pero sí que es una lectura agradable.

The Obelisk Gate

Cuando leí The Fifth Season, quedé fascinada tanto por la prosa de la autora como por la historia desarrollada. Pero es que con The Obelisk Gate creo que incluso se supera.

Jemisin ha de utilizar forzosamente unos recursos distintos para mantener la intriga en esta segunda entrega, porque el principal “misterio” de los distintos puntos de vista quedaba resuelto. Pero esto no ha supuesto ninguna dificultad para ella, porque enlaza directamente con algunos de los sucesos acontecidos en el pasado dando a esos personajes el protagonismo que requieren. Bravo por esta valiente elección y por este manejo de la trama.

The Obelisk Gate es un libro eminentemente pesimista. La sensación de tristeza y de falta de confianza en el ser humano es patente en cada párrafo. Los personajes parecen incapaces de amar y superar las diferencias, el miedo rige muchas de sus decisiones y las relaciones familiares son tóxicas. ¿Es esto fruto de la situación del mundo o es algo inherente al ser humano? No conozco la respuesta  a esta pregunta, pero lo que sí puedo decir es que el conflicto entre los seres humanos que aparecen en esta novela recuerda y mucho a los conflictos raciales actuales. No en vano la palabra utilizada para los “salvajes” es rogga, con claras connotaciones.

De nuevo, la autora es capaz de sumergirme tanto en su prosa como para tener que dejar de leer algunas escenas especialmente sensibles. ¿Y qué decir del nulo valor de la vida humana? En un momento totalmente pragmático, se asegura que de todas formas habrá que acostumbrarse al sabor de la carne humana, única fuente de proteínas disponible.

La línea que divide la fantasía de la ciencia ficción se va atenuando conforme pasamos páginas. Por cada respuesta que recibimos, surgen nuevas preguntas y misterios que espero que se resuelvan en la última entrega de la trilogía, pero es apasionante ir recopilando las pistas. Aplicando la tercera ley de Clarke, es de esperar una resolución “científica” de la trilogía, pero la escritora continúa manteniendo la intriga de un modo soberbio. El trabajo de preparación de Jemisin en el primer volumen empieza a fructificar en este segundo, con la aparición de una nueva “magia” y el control cada vez más fino de sus poderes de las protagonistas.

Digo protagonistas porque en esta novela también se trata un tema tan importante y a veces tan olvidado como el género. En el mundo de N.K., no hay diferencia por ser hombre o mujer, si no por la casta a la que perteneces y los poderes que puedas tener. Resulta refrescante que no nos importe que tal o cual personaje sea hombre o mujer, porque no tiene relevancia respecto a sus acciones. Creo que esto también es una maniobra estudiada por parte de la autora.

The Obelisk Gate me parece una obra sobresaliente, a la altura de su predecesora, que si bien pierde algo de la frescura del original, compensa esto con una trama apasionante y una prosa muy atractiva.

La Quinta Estación se publica en España este mismo mes con traducción de David Tejera. Esperemos que a no mucho tardar se publique también la continuación.