Four Roads Cross

Comentaba hace poco con un amigo que hay escritores a los que se le va notando la evolución novela a novela, pues se vuelven más duchos tanto con la prosa como con el propio oficio de escribir. Max Gladstone, que parecía que ya venía enseñado con su primera publicación, Three Parts Dead, se encarga de sustentar esta teoría (gracias Max) con mi última lectura, Four  Roads Cross.

Como ya he comentado en alguna ocasión, el orden de publicación de las novelas de la Craft Sequence no sigue el orden “temporal” de los sucesos que se desarrollan en ellas, consiguiendo un objetivo claro (que cada novela sea una nueva puerta de acceso a la serie sin necesidad de leer las anteriores) pero dejándose por el camino el beneficio de la complicidad con un lector que ya conoce el terreno que pisa.

Por tanto, los lectores de Four Roads Cross pueden encontrarse con viejos conocidos o con personajes completamente nuevos. Y es signo de la pericia del autor que esto de absolutamente igual. Para mi experiencia lectora, el hecho de recuperar personajes a los que ya he acabado cogiendo cariño con el tiempo es un plus, pero entiendo que se pueda leer como novela independiente y completa.

Los distintos puntos de vista están tratado con mimo, con una cadencia en principio lenta pero que va subiendo de intensidad conforme se acerca el juicio, el final del conflicto. Las maniobras de las facciones rivales desvelan planes que se pusieron en marcha desde tiempo atrás, funcionando como un mecanismo de relojería bien engrasado. Quizá demasiado oportuna la aparición de algunos de los elementos que intervienen en la acción, en un toque “sandersoniano” que me ha sorprendido en esta novela, pero es una apreciación personal. Sobre las semejanzas entre Gladstone y Sanderson, os recomiendo este artículo, que es muy esclarecedor y que me ha hecho replantearme algunos de los puntos sobre los que quería hablar en la reseña.

La fantasía urbana moderna a veces resulta ser un reflejo oscuro de la situación actual y Max no es ajeno a esta tendencia. En Four Roads Cross aparecen temas de patente actualidad, como el tratamiento de los refugiados, el maltrato psicológico o las guerras de religión (esto último es una constante en todas las novelas, el poder de los dioses se basa en la fe de sus seguidores, en una suerte de transacción comercial que beneficia a ambos). Que el mundo en el que se desarrollan las historias sea mágico no impide que haya gente que se tenga que despertar de madrugada para montar su puesto de venta de huevos al por menor. Y es que el sistema funciona de forma muy similar aquí y en otros lugares. El autor utiliza su obra para hacer crítica social, lo hace de un modo muy velado pero no por ello menos contundente. El atronador silencio de los testigos de una violencia doméstica que no llega a ser física pero que es manifiesta duele aun más cuando la única protección que encuentran las víctimas se la brinda una gárgola que, por definición, no tiene corazón.

A mi entender, se trata de una estupenda conclusión para las novelas de la Craft Sequence antes de su cambio de editorial. En Tor.com ya está disponible Ruin of Angels, que aunque situada en el mismo universo pretende cambiar el concepto de las novelas, dejándolas como escenarios puntuales no necesariamente interrelacionados. Como dice el gran Elías Combarro, unos minutos de silencio por la serie de títulos más imaginativa de la fantasía actual (títulos en el sentido propio del término) y un fuerte abrazo de bienvenida al nuevo concepto. Seguro que lo disfrutaremos.

Last First Snow

Max Gladstone ha sido nominado al nuevo Hugo a la mejor serie por sus novelas de la Craft Sequence, así que decidí celebrar este hecho leyendo una de las dos novelas que me faltaban de la serie, también para prepararme para la nueva entrega que se va a publicar este año.

Last First Snow es una novela de mecha lenta y tarda mucho en alcanzar su potencial. Esto puede resultar un grave problema durante la lectura, porque hasta la mitad del libro no sucede nada relevante. Se están preparando las bases para un final trepidante, pero es demasiado lento en su desarrollo.

El principal motor de la narración es la dualidad entre el deber hacia la familia y hacia la comunidad. ¿Es más valiente quien deja a atrás a los suyos por defender un ideal o el que renuncia a la gloria para proteger a sus seres queridos?

Me gustan ver a los personajes varios años antes de los hechos que se desarrollan en Two Serpents Rise, pero Gladstone acaba jugando con fuego. Sabemos que los personajes van a sobrevivir porque los hemos visto en historias posteriores, así que se pierde parte de la emoción. No obstante, hay cierto interés también en conocer los orígenes de las relaciones de Temoc, Caleb, The Red King… Pero lo que creo que me gustaría más leer, la propia Guerra de los Dioses, sigue siendo una incógnita.

Los mitos en la que se basa el autor para esta novela no están muy explotados. Se me ocurren autoras como Aliette de Bodard y T.L. Morganfield pero la mitología mesoamericana sigue siendo todavía un terreno inexplorado en el mundo fantástico (si sabéis más ejemplos, me gustará conocerlos).

La curiosa aproximación del autor a la magia, relacionando el poder con los contratos entre los seguidores y los dioses, recibe aquí otra vuelta de tuerca cuando se introducen en la ecuación las compañías de seguros. Desde una perspectiva claramente mercantilista, los consorcios juegan con el alma de las personas (la moneda de uso común) para enriquecerse. No es nada sutil el mensaje que lanza el escritor en contra de las corporaciones, pero es adecuado. También hay ciertas referencias antibelicistas, pero son contadas.

Creo que esta es la novela más floja de las que he leído hasta ahora de Gladstone, pero aún así me sigue interesando el mundo creado por el autor. Leeré Four Cross Roads a no mucho tardar.

Portada de Ruin of Angels

Cuando supe cómo se iba a llamar la nueva novela de la Craft Sequence de Max Gladstone, guardé un minuto de silencio junto a mi amigo @odo por la muerte de una de las series de títulos más originales de la fantasía. Y es que hay que tener mucho valor para introducir en los títulos de tus novelas un número para indicar la posición temporal con que se deberían leer las novelas, distinta al orden de publicación.

Cuando he visto la portada de Ruin of Angels, he tenido un sentimiento similar. No digo que la portada no me guste, pero es que también romper con el estilo, muy acertado para mí, que guardaban las cinco entregas anteriores. Es cierto que el cambio de editorial tenía que implicar necesariamente novedades, pero no puedo evitar acordarme con nostalgia de esa armonía de colores.

5 libros en busca de traducción

Con el tiempo me voy dando cuenta de que algunos de los libros que más disfruto leyendo en inglés y que quiero recomendar por una razón o por otra no ven la luz en castellano. Así que he decidido escribir un poco sobre cinco obras que no solo es que me gusten, si no que también considero interesante su publicación desde un punto de vista editorial.

Promise of Blood de Brian McClellan

Es el primer volumen de la trilogía Powder Mage. Este libro de fantasía está situado en un mundo alternativo que no es pseudomedieval. Con personajes fuertes, con un sistema de magia bien pensado y con intrigas políticas. Muy “sandersoniano”, si me permitís la expresión. Es representante de la tendencia llamada flintlock fantasy, donde se podría enmarcar en cierto modo las aventuras de Wax y Wayne.

Te gustará si: te gusta Brandon Sanderson. Aquí juego sobre seguro.

The Long Way to a Small Angry Planet de Becky Chambers

Es el primer volumen de una serie, pero es perfectamente autoconclusivo. Engañosamente simple, entrelaza las vidas de los variopintos  miembros de una tripulación en un trabajo rutinario como pueda llegar a ser crear túneles de gusano. Con un sentido del humor sutil y efectivo y con un tratamiento normalizante de las relaciones interespecies no necesariamente heterosexuales, su continuación ha sido publicada hace poco.

Te gustará si: disfrutaste con la parte más culebronera de Luna o necesitas una buena infusión de optimismo. También si eres un poco trekkie.

Three parts dead de Max Gladstone

El primer volumen publicado de la Craft Sequence aunque no el primero en la línea temporal. Un autor que consigue hacer apasionante la lectura de un contrato mercantil forzosamente tiene que tener algo especial. La magia que llena este mundo alternativo se basa en ganancias, balances y contraprestaciones, pero a la hora de la verdad los nigromantes son capaces de enfrentarse y vencer a los mismos dioses con un despliegue pirotécnico digno de La fura dels Baus.

Te gustará si: buscas una fantasía que se salga de lo habitual. Además, tiene ya varias entregas publicadas, videojuegos… es un mundo por descubrir.

The Mechanical de Ian Tregillis

Ian Tregillis no es un desconocido en el mercado español, porque ya se tradujo su tríptico de Milkweed. No obstante, en The Mechanical cambia de tono y de contexto histórico para narrar una historia de profunda reflexión sobre el libre albedrío, con resonancias históricas sobre la esclavitud en el nuevo y en el viejo mundo. Sin dejar de lado su tendencia a mostrar la crueldad intrínseca del ser humano. De un tono decididamente más oscuro que las recomendaciones anteriores.

Te gustará si: quieres ciencia ficción que sea algo más que disparos y naves espaciales.

Wolfhound Century de Peter Higgins

Se podría describir como fantasía urbana situada en un mundo alternativo con raíces folclóricas soviéticas, pero es más que eso. Aunque el uso de la magia y su presencia es inquietante, aún lo es más el estado opresor y su vigilancia constante de los ciudadanos. La labor de ambientación del autor es encomiable y los personajes son duros como el diamante.

Te gustará si: te gustó The secret history of Moscow de Ekaterina Sedia o las historias de espionaje.

¿Has leído alguna de estas sugerencias? ¿Tienes algún otro libro que te gustaría ver traducido?

Choice of the Deathless

deathlessHace ya tiempo que tenía descargado el juego Choice of the Deathless, pero no encontraba nunca el momento de ponerme a jugarlo, hasta que el proyecto Supersonic Magazine lo volvió a poner delante de mis ojos.

Choice of the Deathless es un libro-juego para iPad con todas las ventajas e inconvenientes que este formato conlleva. El apartado gráfico es irrelevante, ya que solo tenemos pantallas de texto y unas estadísticas que no influyen en el juego (al menos yo no he visto su influencia). La narración, sin embargo, suple con creces esta ausencia.

En el juego encarnamos a un joven graduado en artes mágicas de la Craft Sequence de Max Gladstone. Según las decisiones que vayamos tomando, avanzaremos puestos en el escalafón del bufete en el que desarrollamos nuestra carrera profesional. Pero claro, los casos que llevamos no son la típica demanda de divorcio, si no contratos mediante los cuales los demonios de otras dimensiones quieren introducirse libremente en nuestro mundo, por ejemplo.

En este sentido, el juego necesita cierto conocimiento de las novelas de Gladstone para su pleno disfrute, a pesar de tratarse de una aventura independiente. Aún así, si no conoces la obra del estadounidense podrás jugar perfectamente a Choice of the Deathless, porque la introducción es bastante descriptiva.

El principal defecto que le he encontrado es su duración. Realmente se me ha hecho muy corto y aunque la toma de decisiones permite que se pueda rejugar alguna vez para tomar otros caminos, no parece que la cantidad de opciones sea tan variada como para animar a buscar todos los finales posibles. Además, la imposibilidad de grabar la partida en cualquier momento obliga a jugar de nuevo de principio a fin cada vez.

El punto fuerte del juego es un guión muy sólido, que te orienta en el árbol de decisiones planteado por el autor restringiendo tus opciones casi sin que te des cuenta, evitando la proliferación de opciones que no tendrían mucho sentido.

Recomiendo este juego para los fans del autor. Si ya has leído alguna de sus novelas y te han gustado, Choice of the Deathless es un buen complemento.

Full fathom five

fullfathomfiveMax Gladstone es uno de mis autores favoritos y cada vez que sale un libro suyo escala a los puestos más altos de mi lista de lecturas. Con la inminente publicación de Last first snow me acordé de que no había hablado sobre Full fathom five y me decidí a subsanar este fallo.

Full fathom five es un libro que empieza bastante lento y al que cuesta entrar. Sin embargo, toda esta preparación del terreno merece la pena, porque conforme se va acercando el final de la historia los acontecimientos se precipitan y cada pieza que se había colocado cuidadosamente al principio de la lectura cobra su sentido.

El original mundo en el que sitúa sus obras Gladstone está lleno de mitos  y religiones en auge. Hubo una guerra entre dioses y hombrse en la que los primeros fueron derrotados pero las creencias siguen fuertes. Se utilizan partes de alma como moneda de cambio en el día a día. Hay magia, pero el poder se obtiene mediante contratos legales con los dioses o ídolos anteriormente mencionados.

En esta entrega la acción se sitúa en la isla Kavekana centro de una próspera industria religiosa. Allí se crean ídolos para la adoración de los fieles, dando lugar a un flujo económico constante que convierte a la isla en un puerto franco, protegido de las manos codiciosas de otros países.

Tenemos varios puntos de vista, ya que el libro narra las peripecias de Izza y Kai. Kai es una profesional de las transacciones de almas mientras que Izza es una niña de la calle. Pero sus caminos se verán entrecruzados por cuestiones ajenas a su voluntad.

Me gustaría hacer especial hincapié en las protagonistas femeninas de la historia. Son mujeres creíbles, tienen sus debilidades y sus dudas pero les hacen frente, son personajes con profundidad.

También resulta muy agradable volver a encontrarnos con algunos viejos conocidos de las dos entregas anteriores, algo que de nuevo da más profundidad a la historia.

Si eres capaz de superar el desarrollo lento del primer tercio de la novela, creo que disfrutarás con la lectura.

Nueva novela de Max Gladstone

Max Gladstone está de enhorabuena. A la próxima publicación de Last First Snow, la que será cuarta entrega de su Craft Sequence (podéis leer las reseñas de las dos primeras aquí y aquí) se le añade el acuerdo alcanzado para escribir una novela basada en el juego de rol Pathfinder.

Según afirma el propio Max:

“I’m itching to do something fun with the Pathfinder world’s almost but not quite medieval modes of production, murder hobos, planar travel, elves, and sideways transhumanism, with mystically reified morality axes, Vance-adjacent magic, chance-dependent physics—god, consider the sheer potential for shenanigans, and that’s just talking about the ruleset!” he said. “Then we get into dead gods, kingdoms ruled by demonic contracts, undead stuff, yes yes yes. This gnarled conceptual space has so much storytelling potential—so many dark corners and intriguing tangles to explore, Planetary style.”

Me gusta que alguien tan majo como Max tenga nuevos proyectos ante él.

Finalistas premios Lambda

lambdaYa conocemos cuáles son los nominados a los premios Lambda, dedicados a los mejores libros LGBT. Hay muchas categorías, pero aquí os pongo los nominados en ciencia ficción, fantasía y terror. Aquí los tenéis:

Afterparty, Daryl Gregory, Tor Books
Bitter Waters, Chaz Brenchley, Lethe Press
Butcher’s Road, Lee Thomas, Lethe Press
Child of a Hidden Sea, A. M. Dellamonica, Tor Books
Full Fathom Five, Max Gladstone, Tor Books
FutureDyke, Lea Daley, Bella Books
Skin Deep Magic, Craig Laurance Gidney, Rebel Satori Press