2001: An Odyssey in Words

Cuando desde Cuentos para Algernon me ofrecieron la oportunidad para colaborar en un pequeño proyecto, ni siquiera me lo pensé. Siendo una de las páginas más importantes del panorama español, no me cabía duda de que la idea sería atractiva. Gracias a Marcheto por darme esta oportunidad.

La idea que relaciona todos los relatos comprendidos en 2001: An Odyseey in Words es tan sencilla como que todos tengan 2001 palabras. El punto de partida es sencillo, pero la ejecución no lo es tanto. Veremos qué han conseguido los autores.

Golgotha – Dave Hutchinson

Un inicio fuerte para la colección de relatos, con un visitante alienígena en conversaciones con un sacerdote. La posibilidad de la existencia de un Mesías cetáceo da pie a Hutchinson para dudar de la fe.

The Monoliths of Mars – Paul McAuley

Un relato muy evocativo sobre uno de los grandes iconos de la ciencia ficción de Arthur C. Clarke, con los monolitos marcando las distintas paradas en el camino hacia la elevación espiritual.

Murmuration – Jane Rogers

Un relato con regusto a ciencia ficción clásica sobre los viajes de colonización a otras planetas y los posibles encuentros con alienígenas. Recomendable.

Ouroboros – Ian R MacLeod

La vida cambia para un hacker cuando recibe la visita de un monje con una extraña proposición. Lo que en principio me había parecido un homenaje a «Los nueve mil millones de nombres de Dios» acaba tomando caminos más metafísicos.

The Escape Hatch – Matthew De Abaitua

Una puerta a un nuevo mundo se abre en una autovía y quienes la cruzan tienen la sensación de que todo es mejor en el otro lado. Aunque la premisa es interesante, el desarrollo de la historia no lo es tanto.

Childhood’s Friend – Rachel Pollack

Pollack ha escrito lo que parece más el comienzo de una novela que un relato por sí mismo, empezando con el nacimiento de unos bebés con «capacidades especiales».

Takes from the White Hart – Bruce Sterling

Un relato que no deja de ser una charada de Sterling homenajeando a un homenaje de Arthur C. Clarke pero sin llegar a ningún sitio.

Your Death, Your Way, 100% Satisfaction Guaranteed! – Emma Newman

Un cuento sobre lo que dejamos atrás cuando morimos. Lo que creemos que dejamos y lo que realmente hacemos.

Distraction – Gwyneth Jones

Una crítica a uno de los pasajes más polémicos de Cita con Rama.

Dancers – Allen Stroud

Una investigación de sucesos violentos en la nueva Estación Espacial desvelará un culpable inesperado. Entretenido.

Entropy War – Yoon Ha Lee

Muy curioso este relato de Yoon Ha Lee sobre la entropía del universo presentándolo como un reglamento de juego de mesa, basado principalmente en el azar.

The Ontologist – Liz Williams

Este cuento versa sobre la clasificación de todas las cosas, labor realizada por un ontologista. Pero, ¿qué ocurre cuando se encuentra con algo inclasificable?

Waiting in the Sky – Tom Hunter

Homenaje a David Bowie y a su relación con la ciencia ficción, me ha dejado pensando bastante rato.

The Collectors – Adrian Tchaikovsky

Maravilloso relato razón de esta colaboración entre Cuentos para Algernon y Fantástica Ficción. Aprovechad que lo tenéis en español a vuestro alcance para disfrutarlo.

I Saw Three Ships – Phillip Mann

Lo que comienza como un homenaje a un astronauta que se va a retirar finaliza de una forma un tanto abrupta.

Before They Left – Colin Greenland

Entiendo que la longitud de estos relatos constriñe en cierto modo a los autores, pero mientras que muchos de ellos nos ofrecen historias completas, este de Colin Greenland deja una muy rara sensación de vacío, de que falta algo. La historia de una niña que desea viajar a Marte y así se lo solicita a nuestros Overlords alienígenas.

Drawn From the Eye – Jeff Noon

El verdadero poder de una lágrima desvelado en un cuento que hará aflorar nuestras emociones.

Roads of Silver, Paths of Gold – Emmi Itäranta

Mitología finlandesa que aparece un tanto fuera de lugar en esta antología, la verdad.

The Fugue – Stephanie Holman

Un alien enviado a la Tierra como infiltrado para investigar nuestra civilización que se olvida de su misión principal.

Memories of a Table – Chris Beckett

Un recurso válido como los atisbos del pasado recuperados como grabación sirve para contar una historia sentimental

Child of Ours – Claire North

Cuando los robots estudian si reproducirse tiene sentido, les resulta difícil llegar a un consenso sobre cuáles serían las capacidades más deseables para la criatura.

Would-Be A.I., Tell Us a Tale! #241: Sell ’em Back in Time! by Hali Hallison – Ian Watson

Una broma de Watson a base de juegos de palabras y con cierta obsesión por los pechos femeninos.

Last Contact – Becky Chambers

A pesar de entrar en contradicción con en propio nombre del relato, lo que Chambers nos cuenta aquí es un «primer contacto» de forma física. Me gusta la idea de la comunicación a través de feromonas y creo que el relato tiene la longitud adecuada para la idea que quiere transmitir.

The Final Fable – Ian Whates

Una aproximación a la paradoja de Fermi con un cierto regusto a ciencia ficción clásica.

Ten Landscapes of Nili Fossae – Ian McDonald

Un relato muy visual sobre descripciones de arte aplicadas a la llegada del hombre a Marte. Destaca más por su lirismo que por su contenido y me ha recordado algo a Before Mars.

Child – Adam Roberts

Partiendo de la base de un hecho improbable que homenajea 2001, Roberts relata un escenario apocalíptico de final imprevisible.

Providence – Alastair Reynolds

Un final muy adecuado para la parte de ficción de la antología, con un viaje de colonización que no consigue llegar a su destino pero que sin embargo busca aprovechar en lo posible su situación.

2001: A Space Prosthesis – The Extensions of Man – Andrew M. Butler (no ficción)

Curioso ensayo sobre la versión cinematográfica de 2001 con algunas referencias al libro que la inspiró.

On Judging The Clarke Award – Neil Gaiman (no ficción)

Anécdotas sobre la participación de Neil Gaiman como jurado en la concesión de los premios Arthur C. Clarke.

Once More on the 3rd Law – China Miéville (no ficción)

Complejo estudio sobre la literatura de ciencia ficción relacionándola con la tercera Ley de Clarke. Me encanta la conclusión:

It is, though, profoundly exciting to consider that any sufficiently advanced literature must be indistinguishable from science fiction.

De nuevo, gracias a Marcheto por animarme a participar en este proyecto conjunto.

Anunciada nueva novella de Becky Chambers

Se ha dado a conocer cuál será la nueva novella de Becky Chambers, titulada To Be Taught, If Fortunate. 

Aunque hay pocos datos al respecto, pero lo que se sabe es que será un novela única situada en un mundo donde los exploradores del sistema solar deben transformarse para poder afrontar los ambientes hostiles que se van encontrando.

Es el primer libro de Chambers fuera de su universo Wayfarers, así que habrá que ver cómo se desenvuelve en un entorno nuevo.

La fecha de publicación es agosto de 2019 y yo sé de más de uno que lo esperará con impaciencia.

Anunciado el serial The Vela

Hace poco se ha anunciado la publicación de The Vela, una libro en formato serie con un plantel de autores realmente recomendable. Y es que si no os llama la atención la presencia de Yoon Ha Lee, Becky Chambers, S.L. Huang y Rivers Solomon, no sé qué más se podría ofrecer.

La primera temporada consta de 11 episodios y está es la sinopsis:

Orphan, refugee, and soldier-for-hire Asala Sikou doesn’t think too much about the end of civilization. Her system’s star is dying, and the only person she can afford to look out for is herself. When a ship called The Vela vanishes during what was supposed to be a flashy rescue mission, a reluctant Asala is hired to team up with Niko, the child of a wealthy inner planet’s president, to find it and the outer system refugees on board. But this is no ordinary rescue mission; The Vela holds a secret that places the fate of the universe in the balance, and forces Asala to decide—in a dying world where good and evil are far from black and white, who deserves to survive?

Mi traducción:

Huérfana, refugiada y soldado de fortuna Asala Sikou no pienso mucho sobre el fin de la civilización. La estrella de su sistema está muriendo, y la única persona de la que puede preocuparse es ella misma. Cuando una nave llamada The Vela desaparece durante lo que se supone que es una misión de rescate rápida, una reticente Alasa es contratada para hacer equipo con Niko, el hijo del presidente de un rico planeta interior, para encontrarla, así como a los refugiados que albergaba. Pero esto no es una misión de rescate ordinaria: The Vela guarda un secreto que pone en juego el destino del universo, y fuerza a Asala a decidir : en un mundo  moribundo donde el bien y el mal están lejos de ser blanco y negro, ¿quién merece sobrevivir?

Tor.com publicará dos novellas de Becky Chambers

Después de conocerla en el Celsius, me da mucha alegría saber que la carrera literaria de Becky Chambers continúa imparable. A la publicación de sus tres primeras novelas se une ahora el anuncio de estas dos novellas con la editorial Tor.com.

El género en el que se adscriben estas historias es solarpunk (que no sé lo que es, pero ya le preguntaremos a la propia autora para enterarnos). ¿Será ciencia ficción optimista? Por las declaraciones del editor, parece que sí.

No hay muchos más datos sobre la publicación, excepto las fechas orientativas. Nos tendríamos que ir al 2020 para leer estas historias, así que tampoco aguantéis la respiración mientras se publican o no.

Record of a Spaceborn Few

Seguramente resulte difícil de creer, pero Becky Chambers ha conseguido escribir una historia de naves generacionales y especies alienígenas con marcados tintes autobiográficos.

Record of a Spaceborn Few no es una novela al uso, ya que los distintos puntos de vista que van narrando su historia son como teselas separadas de un mosaico que no vemos por completo, ni siquiera al final de la lectura. No me atrevería tampoco a definirla como una colección de relatos ni como un fix-up por que la intención del libro es ser un todo cohesionado. Quizá esta falta de definición sea un problema del propio libro, que no sabe a qué carta quedarse. Ello no es óbice para disfrutar de la lectura, pero sabiendo a qué atenerse.

La idea de una flota de éxodo de un planeta moribundo no es nueva, sin ir más lejos podemos acordarnos de la serie Mass Effect y sus quarianos. Pero la autora establece diferencias desde el principio: la Flota del Éxodo ya ha estabilizado su situación orbitando alrededor de una estrella y no está cerrada al intercambio de bienes y personas. De hecho, también se puede interpretar como un relato sobre flujos migratorios y cómo las diferencias culturales de los que vienen y los que se van hacen evolucionar a las distintas especies. De nuevo, algo que la autora ha vivido en su propia piel.

La Flota comenzó como un sistema cerrado que debía ser autosuficiente por su propia naturaleza y nada se desaprovecha. Este es otro de los mensajes principales del libro, un alegato a favor del ecologismo y la reutilización y aprovechamiento de todos los elementos posibles. Este hito fundacional se recoge incluso en las costumbres funerarias, pero choca frontalmente con las sociedades mercantilistas con las que se relaciona la flota. No estamos hablando de un mundo postescasez, hablamos de un comunismo efectivo por la propia necesidad de sus habitantes. Nadie pasará hambre ni sed, mas  tendrá que trabajar para contribuir al bienestar general. No existe la moneda y la economía de intercambio se basa en el trueque, pero cuando se trata de adquirir tecnología del exterior, la flota tiene poco que ofrecer. En ocasiones, se trata más bien de aceptar la caridad ajena.

Chambers es una autora de personajes y en Record of a Spaceborn Few nos presenta una panoplia de humanos y un solo personaje alienígena importante. ¿Por qué es esto? Es una decisión técnica que me parece interesante aunque algo arriesgada, dado que una de las principales características por las que destaca la primera entrega de la serie Wayfarers son sus personajes no humanos. Las perspectivas de los dos recién llegados a la Flota (humano y estudioso alienígena) le sirven para presentar datos esquivando a duras penas el infodump. Pero este contraste entre la interpretación de la información que reciben y, por qué no decirlo, la acogida que les dan, también le sirve a la autora para establecer diferencias entre inmigrantes «de primera» y «de segunda». Explora el sentimiento de pertenencia como algo connatural al ser humano, provenga de donde provenga.

Respecto a la prosa, sigue siendo funcional y adaptada perfectamente al tono de la obra, aunque en el prólogo aparece una imagen de pequeños restos de hielo formándose entre los cabellos de las víctimas de un accidente que me ha parecido maravillosa. Me encantaría que Chambers explorara ese aspecto más elaborado de su estilo en sus futuros trabajos. La distinción entre las distintas voces de los personajes funciona a las mil maravillas, ya que son de distintas edades, orientaciones y profesiones y se nota en cada uno de ellos. Quizás los personajes son demasiado inocentes y pueden caer en las trampas más evidentes, pero mi impresión es que esto es algo íntimamente relacionado con el optimismo de la ciencia ficción de la autora. Si todos los encallecidos personajes estuvieran de vuelta de todo, solo quedaría espacio para la desesperanza.

Hay otros temas en el libro de los que también se podría hablar, como la transformación del sexo en un servicio a la comunidad o la utilización de insectos como principales fuentes de proteínas en la alimentación, pero no son tan fundamentales en la novela como los anteriormente mencionados.

Creo que Record of a Spaceborn Few está un peldaño por debajo de sus anteriores trabajos, lo que no quiere decir que no sea una lectura recomendable. Ahora que se ha anunciado la publicación de otras historias situadas en otro universo, podremos ver a Chambers trabajando otro registro. Por mi parte, estoy deseando leerla.

Ganadores premios Utopiales 2017

Ya conocemos los ganadores de los premios Utopiales de esta año.

The European Utopiales Award

L’Installation de la peur de Rui Zink, traducido del portugués  “A Instalação do Medo” (The Installation of Fear) de Maira Muchnik

Prix Utopiales Européen Jeunesse 2017 (Premio novela juvenil)

Le jardin des épitaphes, tome 1: Celui qui reste debout, Taï-Marc Le Thanh (Didier jeunesse)

Prix Utopiales BD 2017 (Mejor tebeo)

La terre de fils de Gilpi (Éditiones Futuropolis)

Prix Extraordinare Utopiales 2017

Pierre Bordage, escritor francés de ciencia ficción y fantasía

Prix Joel-Champetier

Feldrik Rivat por Le Contrat Antonov-201

Este premio es para una historia corta inédita escrita en francés por autores no canadienses.

Prix Julia Verlanger

L’espace d’un an et Libration de Becky Chambers (L’Atalante) (A Closed and Common Orbit)

¡Enhorabuena a los ganadores!

6 preguntas sobre The Long Way to a Small Angry Planet

Bienvenidos a una nueva entrega de 6 preguntas sobre… En esta ocasión nuestro invitado es Jordi Balcells, conocedor del género y traductor técnico, para hablar sobre The Long Way to a Small Angry Planet. Esperamos que con sus respuestas aportemos un nuevo punto de vista a este estupendo libro.

 

Tú mismo has definido la novela así pero, ¿hace falta ciencia ficción buen rollista?
Disfruto cual gochín en cochiquera con la mala leche que destila, por ejemplo, Abercrombie con las desventuras y el destino de sus personajes. Sin embargo, reconozco que es un disfrute sádico y poco sano que tiene más que ver con quitarme el sombrero ante su originalísima maldad y menos con que desee que sus personajes sufran.
Llamadme loco, pero prefiero que la gente que aprecio no sufra. Y es que prácticamente todos los personajes de esta novela son muy riquiños y disfrutas con ellos como si fueran tus amigos. De hecho, cuando lo acabé me quedé con ganas de irme de farra con ellos: eso es buena construcción de personajes.
En este libro, ni las personas ni las especies en general buscan hacer el mal, con unas pocas excepciones. Si bien pueden pasarle cosas malas a gente buena, no es lo esperable ni se juega con la muerte o la tortura para impresionar al lector. La sensación de buen rollo general me recuerda a la saga Vorkosigan de Bujold: ahí también pasan desgracias, a menudo fuera de plano, pero hay empatía y comprensión y, si bien existe la amenaza de armas letales, suele optarse por no matar gente a lo loco.

¿Te sorprende que The Long Way to a Small Angry Planet sea una primera novela?
Da la impresión de ser una novela muy trabajada a lo largo del tiempo, pero no solo en personajes, sino también en trasfondo y en estructura. Si bien la trama no es importante, al ser un road trip sí que hay que planificar bien las paradas a lo largo del camino, qué aprovechas para contar en ellas y cómo sigues desarrollando los personajes. Por una parte tiene el escenario muy claro en la cabeza y por otra, parece que pasó por un buen número de borradores hasta llegar a condensar todo lo que quería contar: no da la sensación de que le sobre nada.

¿Consideras la novela una buena muestra de la diversidad en el género? ¿Crees que esto es una moda pasajera o algo que se va a quedar en la ciencia ficción?
Casi todos los personajes y especies de la historia destilan apertura de miras, empatía y solidaridad. La humanidad está más remezclada y las libertades galácticas están más presentes, aunque aún quedan tabúes a la vista. Aquí nos podemos identificar con todo tipo de personajes: no tienen por qué ser blanquites, ni machotes, ni siquiera humanes. Sexualmente, no nos limita la monogamia ni la orientación ni el binarismo. Ni siquiera hace falta ser orgánicx y hay más respeto por los animales no sapientes. Obviamente, lo socialmente aceptable varía entre una especie y otra, entre una comunidad y otra, pero se respira el respeto a le otre, a le diferente. Y sí, en inglés se usan pronombres neutros y quizá en la traducción se usen ocasionalmente sufijos neutros, como he hecho yo ahora.
La orientación de los premios Hugo en los últimos tiempos ciertamente parece traer buenos presagios. Esperemos que sea algo que viene para quedarse, que la vergüenza mundial de Charlottesville no sea un prólogo de tiempos interesantes.

Los paralelismos de la Wayfarer con Firefly son innegables pero, ¿cuáles crees que son los más destacados? ¿En qué se diferencian?
En Firefly también teníamos una tripulación que hace piña y es casi una familia bien avenida (aunque siempre hay alguien menos simpático) y a la que le coges cariño con mucha facilidad como lector. Por otra parte, el desarrollo de la novela es bastante episódico y las paradas por el camino sirven para conocer más a fondo a los personajes, como también pasaba en esa serie, si bien esto es algo habitual en la TV.
Sin embargo, en la forma, Firefly se parece bastante más a Cowboy Bebop que a The Long Way…: vaqueros en el espacio y cazarrecompensas dentro de un sistema solar cerrado. Hay formas de ir del punto A al punto B a velocidades supralumínicas, con lo cual no nos limitamos a uno o varios sistemas terraformados cercanos entre sí, solo con humanos (y sus creaciones), como sí pasaba en Firefly.
Pero esto va más allá de Firefly. Tenemos una tripulación no exclusivamente humanoide y más exótica incluso que la de Farscape; una inteligencia artificial que gobierna la nave y que es un personaje más, como vimos en Andromeda; un gobierno galáctico multiespecie con sus áreas de influencia por especie, como en los videojuegos Mass Effect. De hecho, The Long Way… viene a ser una mezcla actualizada entre Mass Effect y Firefly.

¿Crees que tendrá buena acogida entre el público español?
Mentes más preparadas que la mía intentan adivinar qué novelas funcionarán o no y raramente aciertan. Es un pasapáginas que te hace destilar endorfinas con una lectura fácil, un trasfondo riquísimo, reflexiones sociales cautivadoras y personajes de lo más achuchables. Creo que triunfará en el boca-oreja y en redes sociales porque nos gusta recomendar cosas que nos hacen sentir bien, cual virus memético que busca reproducirse de mente en mente. Además, lo publica Insólita, una editorial joven con buen gusto y que está pegando fuerte. Espero que funcione, sí.

Como traductor, ¿ves creíble la forma de comunicarse entre las distintas razas alienígenas?
Hay bastante diversidad comunicativa entre especies. Hay quien complementa el habla mediante gestos con tentáculos, hay quien prefiere comunicarse por colores y tiene que ingeniarse un aparato fonador para hablar con otras especies, los gestos como la risa o el asentir con la cabeza no son universales…
Aquí no se dan situaciones de incomprensión por un nuevo contacto y choque cultural, como los que vemos en La mirada extraña de Felicidad Martínez, aunque sí tenemos una nueva especie que, por necesidades del guion, resulta que es muy, pero que muy lista, y aprende el estándar galáctico en dos patás. Curiosamente, me fijé en que la traducción automática (entre idiomas bien conocidos) de los mensajes funciona a la perfección: ya podría haber incluido la autora al menos algún error por ambigüedad que diese lugar a un gracioso malentendido, pero no, se ve que los traductores (orgánicos) en el futuro nos hemos extinguido.

Muchas gracias a Jordi por su ayuda. Y ahora, a buscar a la siguiente víctima colaborador para la sección. Se admiten sugerencias.

5 libros en busca de traducción

Con el tiempo me voy dando cuenta de que algunos de los libros que más disfruto leyendo en inglés y que quiero recomendar por una razón o por otra no ven la luz en castellano. Así que he decidido escribir un poco sobre cinco obras que no solo es que me gusten, si no que también considero interesante su publicación desde un punto de vista editorial.

Promise of Blood de Brian McClellan

Es el primer volumen de la trilogía Powder Mage. Este libro de fantasía está situado en un mundo alternativo que no es pseudomedieval. Con personajes fuertes, con un sistema de magia bien pensado y con intrigas políticas. Muy «sandersoniano», si me permitís la expresión. Es representante de la tendencia llamada flintlock fantasy, donde se podría enmarcar en cierto modo las aventuras de Wax y Wayne.

Te gustará si: te gusta Brandon Sanderson. Aquí juego sobre seguro.

The Long Way to a Small Angry Planet de Becky Chambers

Es el primer volumen de una serie, pero es perfectamente autoconclusivo. Engañosamente simple, entrelaza las vidas de los variopintos  miembros de una tripulación en un trabajo rutinario como pueda llegar a ser crear túneles de gusano. Con un sentido del humor sutil y efectivo y con un tratamiento normalizante de las relaciones interespecies no necesariamente heterosexuales, su continuación ha sido publicada hace poco.

Te gustará si: disfrutaste con la parte más culebronera de Luna o necesitas una buena infusión de optimismo. También si eres un poco trekkie.

Three parts dead de Max Gladstone

El primer volumen publicado de la Craft Sequence aunque no el primero en la línea temporal. Un autor que consigue hacer apasionante la lectura de un contrato mercantil forzosamente tiene que tener algo especial. La magia que llena este mundo alternativo se basa en ganancias, balances y contraprestaciones, pero a la hora de la verdad los nigromantes son capaces de enfrentarse y vencer a los mismos dioses con un despliegue pirotécnico digno de La fura dels Baus.

Te gustará si: buscas una fantasía que se salga de lo habitual. Además, tiene ya varias entregas publicadas, videojuegos… es un mundo por descubrir.

The Mechanical de Ian Tregillis

Ian Tregillis no es un desconocido en el mercado español, porque ya se tradujo su tríptico de Milkweed. No obstante, en The Mechanical cambia de tono y de contexto histórico para narrar una historia de profunda reflexión sobre el libre albedrío, con resonancias históricas sobre la esclavitud en el nuevo y en el viejo mundo. Sin dejar de lado su tendencia a mostrar la crueldad intrínseca del ser humano. De un tono decididamente más oscuro que las recomendaciones anteriores.

Te gustará si: quieres ciencia ficción que sea algo más que disparos y naves espaciales.

Wolfhound Century de Peter Higgins

Se podría describir como fantasía urbana situada en un mundo alternativo con raíces folclóricas soviéticas, pero es más que eso. Aunque el uso de la magia y su presencia es inquietante, aún lo es más el estado opresor y su vigilancia constante de los ciudadanos. La labor de ambientación del autor es encomiable y los personajes son duros como el diamante.

Te gustará si: te gustó The secret history of Moscow de Ekaterina Sedia o las historias de espionaje.

¿Has leído alguna de estas sugerencias? ¿Tienes algún otro libro que te gustaría ver traducido?

The Long Way to a Small, Angry Planet

smallangryCreo que hace falta algo de optimismo en mis lecturas. Con esa idea en mente, me dispuse a adentrarme en The Long Way to a Small, Angry Planet una obra recomendada por mi buen amigo @mertonio.

Esta es una novela coral. La narración se desarrolla durante el viaje de una nave «tuneladora» a un destino inquietante. Este viaje es así de largo para dar oportunidad a la autora de explayarse en la descripción de los variopintos personajes que conforman la ecléctica tripulación de la Wayfarer.

El libro es sin duda deudor de una serie fundamental en la ciencia ficción como es Star Trek. Los paralelismos de la Federación de Planetas Unidos y la unión planetaria de Becky Chambers son tan evidentes como comprensibles. No obstante, estas similitudes no suponen un impedimento para el disfrute total de la lectura.

Y es que lo que enamora de este libro son los personajes. Mira que los alienígenas son extraños, pero es que los humanos  no les van a la zaga en cuanto a «particularidades». Chambers aprovecha cada parada del viaje y cada situación para ir añadiendo datos del pasado de los miembros enrolados en la nave. ¡Y qué pasado! Nadie está libre de culpa o de problemas y las desgracias ocurren, pero siempre se encuentra el camino hacia delante. A esto me refería con el optimismo en la ciencia ficción, tal vez un poco pulp, pero no por ello menos adorable.

Las razas extraterrestres también son curiosas. Bien es cierto que existe cierto antropomorfismo en su definición, algo que la propia autora justifica en uno de los capítulos (una lectura muy interesante sobre la posible existencia de naves seminales) pero luego las diferencias son palpables (en el sentido literal de la palabra). Me encanta la forma en que Chambers expone las relaciones interespecies, la exposición de los géneros como no binarios y, en definitiva, el amor que emana de la lectura.

Si nos ponemos a buscar algún defecto, es bastante previsible el derrotero que tomarán las aventuras de la Wayfarer, pero no me parece importante, porque hemos disfrutado del viaje como se merece.