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The Best Science Fiction and Fantasy of the Year Vol. 11

O el año pasado fue muy irregular en cuanto a relatos cortos, o Strahan y yo ya no conectamos como antes. Esta antología ha resultado ser un tanto decepcionante, con pocas aunque honrosas excepciones.

The Future is Blue, Catherynne M. Valente

Aunque es demasiado surrealista para mi gusto, entiendo los puntos positivos de este relato. La tendencia actual a tratar el cambio climático encuentra aquí una nueva iteración. Me resulta interesante la idea de un viaje iniciático para encontrar tu propio nombre.

Mika Model, Paolo Bacigalupi

Es imposible leer este relato y no acordarse de “Casas Rojas” de Nieves Delgado. Es una aproximación parecida al tema de los robots sexuales, superior en prosa pero menos especulativa.

Spinning Silver, Naomi Novik

Un relato que parece ir por los cauces habituales en cuanto a relaciones con el mundo mágico y las hadas pero con algún que otro cambio intermedio que le permite salirse de lo corriente.

Two’s Company, Joe Abercrombie

Divertidísimo este relato de @LordGrimdark quien de una cosa tan común en la fantasía como cruzar un puente y encontrarse alguien en el camino es capaz de sacar oro.

You Make Pattaya, Rich Larson

Mezclando realidad virtual y filtros a lo que se ve muy del estilo de Crashing Heaven con algún que otro toque de The Wind-Up Girl de Bacigalupi, Larson nos ofrece una historia cyberpunk muy bien llevada.

You’ll Surely Drown Here If You Stay, Alyssa Wong

Una fantasía demasiado oscura para mi gusto. En este western se mezclan las danzas de los muertos con la búsqueda de un futuro.

A Salvaging of Ghosts, Aliette de Bodard

Un relato sobre la nostalgia por los seres queridos que quedaron atrás y cómo superar el dolor. No me parece de los más redondos de la autora, aunque tiene una belleza inherente.

Even the Crumbs Were Delicious, Daryl Gregory

Lisérgico relato en el que no he conseguido entrar. Para mí, un fallo en la selección.

Number Nine Moon, Alex Irvine

Poco que destacar de un relato muy clásico de supervivencia en el espacio.

Things with Beards, Sam J. Miller

Un retrato distorsionado sobre como intentar encajar en una vida que no reconoces como tuya y la aceptación de nuestro monstruo interior. Me interesa más la parte realista que la fantástica.

Successor, Usurper, Replacement, Alice Sola Kim

Un poco fuera de lugar en la antología ya que este relato parece más de terror que de fantasía. Un grupo de amigos reunidos que no pueden salir de un recinto cerrado, una extraña visita…

Laws of Night and Silk, Seth Dickinson

Dickinson busca la respuesta a la pregunta de si merece la pena el sacrificio de los hijos por el bien de los padres, como ya hizo en su momento LeGuin.

Touring with the Alien, Carolyn Ives Gilman

Con un giro final que no me esperaba para nada, una historia sobre la autoconciencia y la comunicación con una entidad totalmente ajena a nosotros. Invita a la reflexión.

The Great Detective, Delia Sherman

Delicioso pastiche holmesiano, mezclando steampunk y fantasmas. Una original aproximación al canon, que podría haber tenido cabida perfectamente en 221 Baker Streets.

Everyone from Themis Sends Letters Home, Genevieve Valentine

Inquietante relato sobre los peligros de la realidad virtual.

Those Shadows Laugh, Geoff Ryman

Ryman utiliza la biología para inventarse una especie “humana” aparte pero la protagonista de la historia falla a varios niveles. Una historia incompleta.

Seasons of Glass and Iron, Amal El-Mohtar

Con un tono marcadamente de fábula, Amal versiona cuentos antiguos para dejar un mensaje feminista. Interesante.

The Art of Space Travel, Nina Allan

Nina Allan es una escritora que mima cada palabra y esto se nota también en este relato, que se sitúa en un futuro no muy lejano, jugando con la percepción de una mente debilitada. Por desgracia, el final un tanto abrupto no le hace justicia.

Whisper Road (Murder Ballad No. 9), Caitlín R. Kiernan

Del mismo estilo “Interstate Love Song (Murder Ballad No.8)” pero con peor resultado. No llega a interesarme esta road movie truculenta.

Red Dirt Witch, N.K. Jemisin

Aunque entiendo y comparto el mensaje antirracista del relato, me ha parecido flojo.

Red as Blood and White as Bone, Theodora Goss

Revisión de un cuento infantil pero modernizado. No me acaba de convencer.

Terminal, Lavie Tidhar

Un relato muy lírico sobre la colonización de Marte. El riesgo y la aventura atraen a almas muy dispares hacia el mismo destino.

Foxfire, Foxfire, Yoon Ha Lee

Aunque me suele gustar el trabajo de Yoon Ha Lee y la premisa de mezclar leyendas antiguas con tecnología moderna me parece interesante, el resultado final es un relato un tanto precipitado. Me gustaría saber más sobres los zorros cambiaformas.

Elves of Antarctica, Paul McAuley

En la introducción Strahan hablaba de la tendencia de la ciencia ficción actual a hablar sobre el cambio climático, pero me parece excesiva la cantidad de relatos sobre el tema que ha incluido en la selección. Este es otro más, que quizá en otro contexto hubiera resultado interesante, pero que tras leer varios me ha parecido más de lo mismo.

The Witch of Orion Waste and the Boy Knight, E. Lily Yu

Yo creía saber hacia dónde se dirigía Yu con este cuento, pero o se queda a medio camino o la idea era otra. Adaptar lo que sería un típico cuento medieval con brujas y caballeros no es excesivamente original, pero según cómo se haga puede dar buenos resultados.

Seven Birthdays, Ken Liu

En una nueva muestra de la amplitud de su capacidad creativa, Liu nos regala una historia con un marco temporal casi inalcanzable capaz de aunar las preocupaciones familiares con el futuro de la humanidad. Espléndido.

The Visitor from Taured, Ian R. MacLeod

Me parece interesante la idea de la narración lineal como algo en decadencia, por que se ve realista en un futuro no muy lejano. El resto de la historia, sin embargo, no me llama la atención.

Fable, Charles Yu

Relato muy muy duro sobre la enfermedad de un hijo, de nuevo envuelto en el manto de un cuento tradicional.

Este año la selección de Strahan no me ha acabado de convencer. A pesar de algunos cuentos brillantes, hay otros que no quedan en la memoria.

The House of Binding Thorns

Como fan declarada de Aliette de Bodard, he de reconocer que esta valoración será bastante subjetiva.

Si bien es cierto que prefiero su trabajo dentro del campo de la ciencia ficción, en el terreno de las novelas la autora francesa escribe principalmente fantasía, así que las únicas oportunidades que tenemos para leerla en formato largo es recurrir a este género.

The House of Binding Thorns está situada en el mismo universo que The House of Shattered Wings, pero no se puede considerar una continuación directa porque aunque comparten algunos personajes la acción se sitúa en otras de las Casas de París, concretamente en Hawthorn.

Se trata de una novela coral, donde de nuevo vamos alternando distintos puntos de vista. Algunos revisten más interés que otros, pero por norma general los cambios de narrador no ocurren de forma abrupta si no ajustada a la narración, dando lugar a pequeños saltos temporales para que avance la trama.

El personaje más fascinante de la novela, a mi entender, es Asmodeus. Dejaré a vuestra elección pensar si esto es una debilidad personal o una opinión generalizada cuando leáis la novela. Lo que parece claro es que la imagen del anti héroe ha evolucionado, hasta el extremo de llamar la atención por la forma en que hace las cosas, no solo lo que hace. En este sentido, la autora sigue explorando las posibilidades de ese París devastado con luchas entre las distintas Casas, con alianzas frágiles y venganzas cocinadas a fuego lento.

Es en este aspecto de entramado político y de negociaciones donde llama especialmente la atención la presencia de relaciones homosexuales. Quizá sea debido a la esterilidad de los Fallen, pero las alianzas que tienen lugar en ningún momento tienen en cuenta el sexo de los implicados, en un entorno normalizado. Me gusta mucho este aspecto de la historia, tratando exactamente igual las relaciones amorosas heterosexuales y homosexuales. ¡Bravo!

En algunas ocasiones Aliette abusa de las descripciones olfativas (no lo he contado, pero la palabra bergamot aparece en muchísimas ocasiones). Entiendo que hay que describir para todos los sentidos para crear una inmersión mayor en la historia, solo que me parece que se le ha ido un poco la mano.

El terreno está preparado para una nueva entrega de la saga Dominion of the Fallen y yo seré la primera interesada en leerla. Pero mientras, ¿por qué no una novela de Xuya?

Sopa de letras Dominion of the Fallen

ACTUALIZACIÓN : Gracias a la generosidad de Aliette de Bodard, se añaden a los premios… ¡tres copias firmadas de The House of Binding Thorns!. Thanks to the generosity of the author, we also raffle three signed copies of the new novel The House of Binding Thorns.

Para celebrar la próxima publicación de The House of Binding Thorns sorteamos tres ejemplares firmados por la autora de The House of Shattered Wings, la primera novela de la serie.

Para ello solo hace falta mandar una captura de la solución de la sopa de letras que viene a continuación al correo fantasticaficcion arroba gmail punto com con el asunto “Aliette”. Se sortearán los ejemplares entre los participantes que hayan completado la sopa hasta el día 24 de marzo.

In order to celebrate the next publication of The House of Binding Thorns we raffle three The House of Shattered Wings books signed by Aliette de Bodard (worldwide!).

You only need to send a screen capture of the crossword solved to fantasticaficcion at gmail dot com with the subject “Aliette”. You have until the 24th of March.

Sigue leyendo

The Year’s Best Science Fiction & Fantasy Novellas 2016

YBSFFNovellas2016-600Como algunas de las novellas incluidas en esta recopilación ya habían aparecido en el blog he preferido enlazar las reseñas correspondientes para centrarme en las que son nuevas para mí.

“Binti” de Nnedi Okorafor

“The Citadel of Weeping Pearls” de Aliette de Bodard

Espectacular epopeya de una de mis autoras favoritas, capaz de aunar la lealtad filial y la política cortesana en una investigación policíaca que puede tener terribles consecuencias para el imperio. Aliette sigue explorando Xuya y ofreciéndonos más piezas de ese universo que tanto nos gustaría ver en novela. Mención especial merece el momento Hope que tiene uno de los personajes.

“Gypsy,” de Carter Scholz

Maravillosa historia de exploración espacial contada desde diversos puntos de vista y que parece desde un principio condenada al fracaso a pesar del genio de los instigadores de la misión. Puro sentido de la maravilla.

“The Pauper Prince and the Eucalyptus Jinn,” de Usman Malik

“What Has Passed Shall in Kinder Light Appear” de Bao Shu, traducido por Ken Liu

La idea de una flecha del tiempo que funciona de manera inversa a nuestro flujo temporal me ha parecido apasionante, aunque por su propia naturaleza se va agotando poco a poco conforme avanza la historia. Tras una corta charla con mi amigo Elías, conseguí ver que el punto fuerte de este relato no era esta idea (aún teniendo su importancia) si no más bien la comparativa con la situación de hastío e impotencia de la población bajo algunos regímenes políticos. Para reflexionar.

“The Last Witness” de K. J. Parker

“Inhuman Garbage,” de Kristine Kathryn Rusch

Situado en el mismo universo que The disappeared, adolece de las mismas características que esta novela. Suena a ciencia ficción demasiado antigua para mí, aunque sea entretenida.

“The Bone Swans of Amandale” de C.S.E. Cooney

Del mismo modo que en el anterior me parecía ciencia ficción de hace décadas, este relato me ha parecido un homenaje a los cuentos fantásticos más antiguos y macabros, antes de la versión edulcorada de Disney.

“Johnny Rev” de Rachel Pollack

Fantasía urbana que mezcla diversas mitologías en un cóctel que no ha resultado totalmente exitoso.

Leer este recopilatorio me ha servido para reflexionar sobre la nueva tendencia de publicación de novellas, un formato que de antemano parece idóneo para un lector apresurado. Desde el punto de vista económico, es una recopilación que sale realmente barata en comparación con comprar todas las historias individualmente. Ahora bien, mi problema quizá haya sido leer de forma continua todo el volumen, con lo cual he salido bastante empachada del formato. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Es interesante reunir una selección de publicaciones agrupadas solo por su extensión? El debate queda abierto.

The apex book of world SF I

apexHace ya tiempo que tenía previsto leer The apex book of world SF 1 editado por Lavie Tidhar pero nunca encontraba el momento. Pues, por fin, el momento ha llegado.

“The Bird Catcher” de Somtow Sucharitkul

Relato de terror para comenzar la antología, con referencias a la inocencia perdida de la infancia en forma de ritual de madurez de un abuelo con su hijo.


“Transcendence Express” de Jetse de Vries

La idea Negroponte Un portátil para cada niño sirve como base a esta optimista historia donde una científica que consigue el primer procesador cuántico deja toda su investigación de lado para enseñar en una aldea africana. Pero las clases no serán al uso y el objetivo final puede cambiar el rumbo de la Tierra.

Es muy bueno, un relato que ojalá se hiciera realidad.


“The Levantine Experiments” de Guy Hasson

Experimento psicológico sobre los verdaderos límites de la psique humana. Muy inquietante.


“The Wheel of Samsara” de Han Song

El budismo ha inspirado a autores de ciencia ficción como sir Arthur C. Clarke y sus “9 billones de nombres de Dios”. En esta ocasión Han Song parece homenajear al autor inglés pero con un mensajes implícito sobre la ira y la curiosidad.


“Ghost Jail” de Kaaron Warren

Relato que entremezcla historias fantasmas con crítica social, pero sin decantarse claramente por ninguno de los dos extremos y quedándose por tanto en un incómodo lugar intermedio.


“Wizard World” de Yang Ping

Aunque en su momento fueran originales, empiezan a volverse monótonos estos relatos sobre mundos virtuales de inmersión total de los que es casi imposible escapar. El fenómeno hikikomori en su vertiente online.


“L’Aquilone du Estrellas (The Kite of Stars)” de Dean Francis Alfar

Precioso cuento sobre la tarea de toda una vida para conseguir un objetivo efímero. Funciona como una parábola y utiliza de forma majestuosa la enumeración de objetos para dar idea del arduo trabajo. Maravilloso.


“Cinderers” de Nir Yaniv

Esquizofrénico relato que no sé si se puede circunscribir al género pero que deja muy mal cuerpo.


“The Allah Stairs” de Jamil Nasir

Hay que tener cuidado con lo que se desea porque puede cumplirse.


“Biggest Baddest Bomoh” de Tunku Halim Bin Tunku Abdullah

Una historia de obsesión amorosa tan previsible como manida.


“The Lost Xuyan Bride” de Aliette de Bodard

Da gusto leer relatos antiguos de Aliette y ver cómo se iba gestando una gran escritora. En un marcado tono detectivesco, como parte de Obsidian and Blood, pero enmarcado en el universo de Xuya, este relato enfrenta el deber filial con la libertad del ser humano.


“Excerpt from a Letter by a Social-Realist Aswang” de Kristin Mandigma

Curiosa epístola que mezcla socialismo con mitología filipina, con referencias a esa cultura y con un final irónico y divertido.


“An Evening In the City Coffeehouse, With Lydia On My Mind” de Aleksandar Žiljak

Trepidante thriller situado en un futuro cercano, con un aspecto muy cinematográfico. Tiene un poco de todo, sexo, alienígenas, tecnologías avanzadas, persecuciones… Un veloz viaje que se disfruta de cabo a rabo.


“Into the Night” de Anil Menon

Relato sobre el cambio generacional unido al cambio tecnológico. Las novedades pueden resultar incomprensibles para aquel que ni siquiera posee los instrumentos necesarios para recibir la información.


“Elegy” de Mélanie Fazi

Precioso relato fantástico sobre la pérdida de los hijos. Me ha afectado especialmente.


“Compartments” de Zoran Živković

Demasiado extraño para mi gusto.

El proyecto de reunir relatos de muy diversos orígenes me parece tan necesario como interesante. No pasará mucho tiempo hasta que me lea el segundo.

Contenidos de The Year’s Best Science Fiction & Fantasy Novellas 2016

Ya conocemos cuáles serán las novellas incluídas en The Year’s Best Science Fiction & Fantasy Novellas 2016, editado por Paula Guran.

“The Citadel of Weeping Pearls” de Aliette de Bodard (Asimov’s, Oct/Nov 2015)
“The Bone Swans of Amandale” de C.S.E. Cooney (Bone Swans, Mythic Delirium Books)
“Binti” de Nnedi Okorafor (Binti, Tor.com)
“The Last Witness” de K. J. Parker (The Last Witness, Tor.com)
“Johnny Rev” de Rachel Pollack (F&SF, Jul/Aug 2015)
“Inhuman Garbage,” de Kristine Kathryn Rusch (Asimov’s March 2015)
“Gypsy,” de Carter Scholz (F&SF, Nov/Dec 2015)
“The Pauper Prince and the Eucalyptus Jinn,” de Usman Malik (The Pauper Prince and the Eucalyptus Jinn, Tor.com)
“What Has Passed Shall in Kinder Light Appear” de Bao Shu, traducido por Ken Liu (F&SF, Mar/Apr 2015)

Y aquí tenéis la portada, de Julie Dillon:

YBSFFNovellas2016-600

Ganadores BSFA 2015

Aunque ya lo publicó el siempre atento @odo, no puedo resistirme a traeros los ganadores de los Premios BSFA 2015. Y es que estoy contentísima por Aliette de Bodard.

Mejor novela

Aliette de Bodard, The House of Shattered Wings, Gollancz

Mejor relato

Aliette de Bodard, “Three Cups of Grief, by Starlight”, Clarkesworld 100

Mejor artículo

Adam Roberts, Rave and Let Die: The SF and Fantasy of 2014, Steel Quill Books

Mejor ilustración

Jim Burns, Cover of Pelquin’s Comet, Newcon Press

¡Enhorabuena a los ganadores!

Meeting infinity

meeting-infinity-coverLa increíble capacidad de trabajo de Jonathan Strahan le permite publicar varias antologías por año. Uno de los proyectos más interesantes en los que ha participado son los de la serie Infinity, por definirlos de algún modo. Con las buenas sensaciones que me dejó Reach for infinity, comencé la lectura de Meeting infinity con las expectativas bastante altas.

“Rates of Change” de James S.A. Corey

Me parece que este relato es un buen comienzo para una antología, con unos autores que se están haciendo un nombre en la ciencia ficción.  La posibilidad de cambiar entre cuerpos  permite vivir con un organismo joven durante toda la existencia, pero el problema del rechazo a ese ser extraño en el que habitamos no es de fácil solución. Si además, añadimos el conflicto generacional entre padres e hijos, la mezcla mejora.

“Desert Lexicon” de Benjanun Sriduangkaew

Muy en la línea de los relatos de la autora, jugando con las modificaciones corporales y de la memoria. Aunque en este caso se trate de un experimento de campo para sobrevivir a las condiciones más duras. No es de los mejores de Benjanun.

“Drones” de Simon Ings

Curiosísimo relato con tintes postapocalípticos, en el que una nueva sociedad se ha creado. Los recursos disminuyen y las mujeres son un bien escaso. El comienzo del cambio ocurrió con un hecho que nos parecerá nimio pero no lo es: la muerte de las abejas.

“Body Politic” de Kameron Hurley

Demasiado complejo para mí. En esta historia la tecnología orgánica se enfrenta a la inorgánica. La narración se ve desde dos puntos de vista, pero al final resulta confusa y poco lograda.

“Cocoons” de Nancy Kress

La adaptación necesaria para vivir en un nuevo planeta puede venir por modificaciones buscada por el ser humano o impuestas por el exterior. En esta ocasión , Kress torna la amenaza externa en posible colaboración. Realmente interesante.

“Emergence” de Gwyneth Jones

Muy buen relato de Jones, sobre los cambios que la humanidad habrá de afrontar para conseguir la inmortalidad. También es importante el concepto de humanidad y libertad de la Inteligencias Artificiales,  con un sistema solar dividido entre la zona exterior, en la que están reconocidas como “seres libres” y la zona interior, donde son solo esclavos.

“The Cold Inequalities” de Yoon Ha Lee

Espectacular relato sobre la huida de la Tierra de una nave espacial con la presencia de un polizonte inesperado. Trata temas muy en auge como son el colonialismo y la memoria histórica desde una perspectiva de ciencia ficción.

“Pictures from the Resurrection” de Bruce Sterling

No me ha gustado nada el mundo descrito por Sterling en un futuro desolador.

“Aspects: A Galactic Centre Story” de Gregory Benford

Sin haber leído la saga del Centro Galáctico me temo que el relato queda un poco vacío de contenido.

“Memento Mori” de Madeline Ashby

Me ha gustado mucho esta historia sobre la posibilidad de ir cambiando de cuerpo tomando la decisión de guardar o no los recuerdos. ¿Que pasaría si una de nuestras iteraciones anteriores sí hubiera querido recordar?

“All the Wrong Places” de Sean Williams

Posiblemente el relato más original de toda la antología, la búsqueda de su amada por parte del protagonista le lleva a los límites del Universo, siempre viajando hacia delante, siempre luchando contra las probabilidades.

“In Blue Lily’s Wake” de Aliette de Bodard

El tratamiento de una extraña enfermedad que parece hacer coexistir en el mismo plano distintas realidades es el hilo conductor de esta historia de Xuya. Un acto egoísta puede generar buenas consecuencias, pero si el precio que se ha de pagar son vidas humanas, ¿se podrá sobrellevar la culpa?

“Exile from Extinction” de Ramez Naam

Muy curiosa esta aportación de Naam, con un tono menos optimista de lo que en él es costumbre pero no por ello menos creíble. Como en el relato de Yoon Ha Lee, una nave huye de la Tierra en guerra con una valiosa carga.

“My Last Bringback” de John Barnes

Cargado de resentimiento, esta narración desde el punto de vista de uno de los últimos humanos “naturales” que quedan en el mundo en contraposición a los “mejorados” es cruel y a la vez aleccionador.

“Outsider” de An Owomoyela

Una búsqueda de la respuesta a la pregunta: ¿qué nos hace humanos? ¿Es el libre albedrío? Si durante décadas los humanos se han tenido que modificar para subsistir, ¿seguirán siendo humanos?

“The Falls: A Luna Story” de Ian McDonald

McDonald ha encontrado un filón con sus historias de Luna, y no seré yo quien le distraiga de seguir escribiendo en este maravilloso escenario. Es este un relato de conflicto generacional y de cambio, de adaptación al medio y de aceptación de las limitaciones propias, y ante todo, una bellísima historia de amor materno-filial.

Tras terminar de leer la antología, que me parece de un nivel bastante alto, no he podido evitar acordarme de Takeshi Kovacs de Richard Morgan. Me hubiera gustado ver una colaboración de este autor en esta antología. Por lo demás, tras un comienzo algo titubeante, las historias van mejorando y dejan un agradable recuerdo.

Sobre colonialismo, imperios malvados y sistemas opresivos

Aquí os ofrecemos la traducción del controvertido artículo de Aliette de Bodard sobre el colonialismo. He contado con la inestimable colaboración de Cristina Jurado. Obviamente, cualquier fallo en la traducción es mío.

Esto es solo una queja, porque para escribir en profundidad sobre este tema necesitaría documentarme (mucho) y releer (mucho también). Pero como he estado leyendo simultáneamente varios libros de género e investigando la colonización francesa de Vietnam en el siglo XIX (y la historia del sudeste asiático en ese periodo; estaba investigando para el libro dos, la secuela de The House of Shattered Wings), me he dado cuenta de que el contraste es… cruel.

Para decirlo con claridad, muchas de las descripciones fallan por un margen bastante amplio. Entre las cosas que veo mucho destaco: el héroe (o héroes) lucha y derroca el sistema colonial; el héroe (o héroes), ya sea colono o colonizado, suele estar prácticamente exento de cualquier prejuicio colonial; las luchas por la independencia son limpias y simples, y en ellas la gente se rebela contra los opresores y consigue ser democrática y libre.

Bien. ¿Por dónde empiezo?

Veamos, lo que pasa con el colonialismo, lo que lo hace tan aterrador y doloroso e inflama tanto los ánimos… es que fue algo generalizado. No digo que no hubiera gente que no luchara en su contra, pero aquellos que lo hacían eran una proporción minúscula de la población (e incluso aquellos que luchaban contra el colonialismo tenían otros graves perjuicios).

La verdad es que la mayoría de los habitantes de las naciones colonizadoras lo consideraban algo natural, como el orden apropiado de las cosas, como Dios manda. Francia (en aquel momento una democracia, recordémoslo) votó por mayoría a favor de una intervención en Annam, porque mejoraría las vidas de los ciudadanos ordinarios y porque enriquecería al país. En los textos históricos se aprecia claramente que nadie en ninguna de las clases sociales veía algún problema en ello. De hecho, los miembros de las clases más bajas consideraban las colonias como un lugar donde ir para hacer fortuna, donde incluso una persona pobre podría vivir en el lujo con trabajadores nativos a su disposición. ¿Y los “progresistas”? Veían a los colonizados como niños – como gente inmadura que necesitaba ser educada, que necesitaba ser “civilizada”; protegidos de sí mismos contra su voluntad (en contraste con la gente que sólo quería dominar y desvalijar).

¿Lo más aterrador? Los colonizados también creían que ese era el orden natural de las cosas, que tenían que modernizarse para competir, para volverse más occidentales, porque Occidente era clara e intrínsecamente superior. Mandaban a sus hijos a las escuelas occidentales – a Londres, a París – para que los educaran, como una muestra de su situación privilegiada. Algunos países, como Japón y Tailandia, consiguieron modernizarse mientras mantenían su independencia nacional y algo de su cultura. Otros… tuvieron menos éxito.

Obviamente, había superioridad militar. ¿Pero por qué duró tanto la colonización? Porque existía la completa y rotunda certeza de que los colonizadores tenían la razón, de que las colonias les pertenecían, de que las riquezas de otros países eran suyas. Los habitantes de las naciones colonizadoras tomaron estas riquezas y se beneficiaron de ellas, pensando que les pertenecían (y sí, había una terrible opresión en las naciones colonizadoras también). Inter-seccionalmente, las cosas eran complicadas pero, repito, se trató de una actitud de todas las clases sociales. No existía solidaridad entre, digamos, la clase trabajadora francesa y la de Indochina. Se pensaba que los indochinos eran extranjeros terroríficos que les robaban el trabajo y hablaban de forma extraña ).

Lee textos de ese periodo histórico. Lee a Agatha Christie. Lee a Maurice Leblanc. O a cualquier otro escritor. El Imperio es el escenario. El prejuicio racial es casual, omnipresente.

¿Otra razón por la que el colonialismo funcionó? No fue solo por la superioridad militar. Y no fue el comercio (la versión de “Francia en Vietnam” en este caso no se centraba mucho en el comercio, al menos al principio). Fue el uso de técnicas como el “divide y vencerás”. Se utilizaban las fracturas existentes, o se crearon nuevas, entre los grupos sociales y étnicos para crear una sociedad nueva: una sociedad que se ocupa de destrozarse a sí misma no tiene tiempo para crear una resistencia organizada. No se ejerce opresión de la misma forma a todo el mundo. Esta es la razón por la que tengo poco aprecio por los regímenes malvados y opresivos: si todo el mundo sufre el mismo grado de opresión y no existen esperanzas de futuro, el gobierno no va a durar mucho. Ello implica que se trata a la gente de forma diferente dependiendo de su origen y de dónde viven: las colonias no son naciones sino un popurrí de diferentes sistemas políticos, con una serie de principios al uso: “aquello que funciona” y “mantengámosles débiles” (solo hay que fijarse en las grandes diferencias entre Tonkin, Annam y Cochinchina en el siglo XIX y principios del XX). También significa que hay beneficios secundarios generalizados, que de ningún modo compensan el elevado peaje, por supuesto: avances sociales, sanitarios y científicos llevados a la población de Annam para, por así decirlo, demostrar que el gobierno imperial no les tenía tanto aprecio como los colonizadores.

Y cuando la situación se tensa, cuando todo este complejo equilibrio finalmente se desintegra… la cosa se complica. Habrá sangre. Habrá violencia. Habrá masacres y purgas. No estoy diciendo que no deba suceder, o que las revoluciones no deban acaecer, pero siempre hay que pagar un precio. Siempre hay una lucha sobre qué facción debe regir el destino de la nación, o incluso qué aspecto tendrá la nación – ¿dónde estará la capital?, ¿quién formará el gobierno?, ¿en qué idioma se hablará?, ¿qué cultura será la que dará forma a todo, desde la administración a la historia que se enseñará? Y no es solo la guerra por la independencia: las repercusiones serán visibles incluso décadas después. La guerra civil nigeriana, el genocidio ruandés, la guerra de Vietnam… y podría seguir y seguir. Es casi un libro de texto.

Vais a decir que no importa – que la ciencia ficción y la fantasía necesitan centrarse en los héroes, en lo extraordinario, en la revolución limpia y fácil que podemos obtener sin dilemas morales. Pero el caso es que… si nos centramos en esto, perpetuaremos una gran ilusión, un gran silencio. Olvidamos que los imperios como este solo existen porque la mayoría lo consiente. Olvidamos que los sistemas injustos funcionan porque la gente está convencida de que todo el mundo está en el sitio en el que debe estar y seguros de que es su derecho moral oprimir a otros, o de que estar oprimidos es inevitable o, aún peor, de que los opresores son moralmente superiores o tienen más méritos. Como solo hablamos de los héroes, nos gusta pensar que entonces podríamos haber estado entre ellos. Pero la realidad es que la mayoría de nosotros no hubiéramos estado. Realmente, muchos de nosotros no lo estamos hoy en día (por poner un ejemplo, compramos ropa y electrónica barata obtenida mediante condiciones horribles de trabajo).

¿Sabéis lo que es más terrible sobre los Imperios Malvados? Los creamos estando plenamente convencidos de que era lo correcto. Los mantenemos estando de acuerdo diariamente con decisiones que hacen nuestras vidas mejores y más ricas, y olvidando cómo impactan en las vidas de otros. Y raramente – muy raramente- demostramos un puro, admirable y casi imposible coraje por superarlas y por asumir el coste, alto y sangriento, de hacerlo.

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PS : Por si te lo preguntabas: sí, hablo sobre estos tema en mi novela The House of Shattered Wings. En mi devastada Francia alternativa existió un imperio colonial y se nota. Los personajes se ven afectados por la forma de pensar colonial, ya sean aquellos que colonizaron y se benefician de ello (Selene, Madeleine) o aquellos colonizados (Philippe, Ngoc Bich). Y sí, aparecen algunos pensamientos que son desagradables e incómodos- pero que son cosas que se tienen que mostrar.