The Girl with a Thousand Faces

Sunyi Dean me sorprendió gratamente con su primera novela, The Book Eaters, así que cuando se anunció la publicación de The Girl with a Thousand Faces, a pesar de que se anunciara como una novela de maldiciones y monstruos, la puse en mi lista de pendientes.

Me alegro mucho de haber superado mis limitaciones de entrada, ya que en The Girl with a Thousand Faces me he encontrado una novela compleja e inmersiva. No negaré que tiene algunos momentos de sobresalto y tensión, pero realmente es una historia de redención, con una estructura compleja tanto en el plano temporal como con los diversos puntos de vista que Dean gestiona de forma exitosa, aunque en algunas ocasiones se presta a confusión.

La historia comienza con una refugiada en el Hong Kong de los 70 que vive en el peor barrio de una ciudad plagada por fantasmas. Su trabajo, hablar con los fantasmas e intentar exorcizarlos, dentro de lo que cabe. Poco a poco, iremos conociendo su pasado, su amnesia, cómo acabó trabajando para la tríada… El libro está dividido en cuatro partes y esto que os he relatado es solo la primera de ellas, pero tampoco quiero entrar en muchas más profundidades.

Como digo, el hilo narrativo no es simple de seguir porque la autora ha decidido no desenrollar la madeja, si no que sea el propio lector el que vaya situando a los personajes en cada situación temporal. Más de una vez me he encontrado pensando, ¿esto quién lo está contando y a quién le está pasando? Es más que probable que este problema no resulte ningún desafío a otro lector más acostumbrado a estas piruetas estilísticas, pero en mi caso ha requerido más atención de la habitual. No digo que imposibilite seguir con la lectura, solo que he tenido que levantar el pie del acelerador de páginas para comprenderlo todo.

Me ha resultado muy atractivo el relato sobre la ocupación de Hong Kong por las tropas japonesas y cómo luchó la resistencia para revertirlo, así como el relato de la corrupción constante en las zonas fronterizas que tanto recuerdan a los momentos del estraperlo en nuestro pasado reciente.

He dejado lo mejor para el final y es que la autora ha conseguido que una historia de trauma generacional condenada a repetirse hasta el infinito cual bucle sin condición de salida, se transforme en un relato sanador profundamente humano, que bajo una capa de horror y sufrimiento nos enseña un camino de esperanza. Es un libro que deja poso, ojalá podamos verlo en español pronto.

Cubierta y sinopsis de The Girl with a Thousand Faces

El primer libro que leí de Sunyi Dean fue The Book Eaters así que no es de extrañar que cualquier nueva publicación suya me atraiga. Tor va a publicar en mayo del año que viene The Girl with a Thousand Faces, que la verdad tiene pintaza.

Esta es la sinopsis:

When Mercy Chan washed up on the shores of Hong Kong with no family, no money, and no memories, she was thrust into the horrors of World War II. She only survived by hiding in Kowloon Walled City, an infamous, ghost-infested slum full of lost and traumatized civilians. Since the end of the war, she has rebuilt her life and found work with the local triad as a ghost-talker, dealing with the angry and bitter spirits who haunt this place. These days, the filthy gutters and cramped alleyways of Kowloon feel like home.

But the past she can’t remember won’t let her go. An unusually powerful ghost has infested Kowloon’s waterways, drowning innocents and threatening the district. Unnervingly, it claims to know Mercy—and her forgotten childhood. As Mercy is drawn into a deadly cat-and-mouse game with this malignant spirit, she begins to realize that the monster she fights within these walls may well be one of her own making.

33 years before, mere days ahead of the Japanese invasion, Sung Siu Yin and her mother flee Hong Kong, intending to hide out on her mother’s ancestral island home. It’s beautiful, tranquil, and remote. . . but also inhabited by ghosts ever since the entire village drowned in a storm many years ago. Still, it’s better than living under occupation.

But as the war drags on and isolation sets in, Siu Yin is increasingly drawn into the island’s grim past—a past that may still have a hold on the present. There is a darkness lurking beneath that idyllic ocean, and it has been waiting many years for someone to return.

Mi traducción:

Cuando Mercy Chan aparecen las costas de Hong Kong sin familia, sin dinero y sin memoria, se encontró con los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Solo consiguió sobrevivir refugiándose tras los muros de la ciudad amurallada de Kowloon, un infame suburbio infestado por fantasmas repleto de civiles perdidos y traumatizados. Desde el fin de la guerra, ha reconstruido su vida y trabaja para la triada local como intérprete de fantasmas, encargándose de los espíritus enfadados y amargados que ocupan el lugar. En estos días, las abarrotadas y sucias alcantarillas y callejones de Kowloon se han convertido en su hogar.

Pero el pasado que no recuerda no la dejará en paz. Un fantasma inusualmente poderoso ha infestado las aguas de Kowloon, ahogando a inocentes y poniendo en peligro al distrito en su totalidad. Además, dice conocer a Mercy y su olvidada infancia. Mercy se ve atraída hacia este juego del gato y el ratón con un espíritu maligno, pero comienza a entender que el monstruo contra el que lucha puede haberlo creado ella misma.

33 años antes, apenas unos días antes de la invasión japonesa, Sung Siu Yin y su madre huyeron de Hong Kong, pretendiendo ocultarse en la isla que fue el hogar ancestral de su madre. Es hermosa, tranquila, remota… pero también está habitada por fantasmas desde que el pueblo entero se ahogó en una tormenta años atrás. Aún así, es mejor que vivir bajo la ocupación.

Pero conforme continúa la guerra y el aislamiento se va asentando, Siu Yin se ve atraído hacia el terrible pasado de la isla, un pasado que tiene presencia en el presente. Hay una oscuridad latente bajo el idílico océano y ha esperado muchos años a que alguien vuelva.

La cubierta tiene arte de Lindsey Carr y diseño de Shreya Gupta: