The Water Outlaws

Ya sabíamos que S.L. Huang tiene un don especial para narrar las escenas de acción, pero el cambio de escenario de la actualidad “alternativa” a un mundo fantástico le ha sentado maravillosamente a su obra. The Water Outlaws es una obra autocontenida, que trata temas como la sororidad, la lucha contra la injusticia o la corrupción de los sistemas totalitarios sin dejar de lado la emoción e incluso el humor.

La protagonista de la novela es Lin Chong, una instructora del ejército que siempre se ha amoldado a las reglas, creyendo en la equidad del trato que todos deberían recibir de parte del Emperador y su jerarquía. Pero nada más lejos de la realidad, así que cuando atrae la atención de un veleidoso mariscal, se dará cuenta de que no tenía ninguna protección, que solo la suerte o la casualidad le habían permitido vivir tranquila hasta entonces. Acabará reclutada por los bandidos de Liangshan, donde descubrirá que la vida puede ser muy distinta e igualitaria, si todos ponen de su parte.

Hay bastantes aspectos que me gustan del libro, por ejemplo, el ritmo con el que está narrada es fulgurante, los personajes son creíbles, la magia está bastante presente y puede desequilibrar la balanza de fuerzas en cualquier momento pero también se da valor a la investigación y el método científico. Es una amalgama de ideas que resulta en un obra coherente y cohesionada.

También es muy interesante el hecho de que todos respeten a la máxima figura de poder, ese emperador que se ve lejano, inalcanzable y todopoderoso, pero que cada uno interprete su presencia a su antojo. Y que el favor del emperador alce a los ineptos mientras que destruye a los justos no hace si no hacer más hincapié en el error de los absolutismos.

Es importante también la presencia de un elenco de personajes que apoyan o se enfrentan a Lin Chong y que a veces le roban todo el protagonismo, por lo bien construidos que están. Especialmente atractivos son los dos personajes más inteligentes del libro, cada uno en un lado del tablero, enfrentándose a través de sus peones, con planes, tácticas e hipótesis que asemejan una partida de ajedrez.

No dejéis escapar la oportunidad de leer The Water Outlaws, estoy segura de que no os decepcionará.

A Fire Born of Exile

Cada nueva novela de Aliette de Bodard supone alterar cualquier plan de lectura que pudiera tener para darle prioridad. Y es nunca defrauda, además de que con A Fire Born of Exile vuelve un poco a sus inicios con la importancia recalcada de las interfaces neuronales y lo que perciben los protagonistas frente al “mundo real desnudo”, sin dejar de lado esa tendencia al romance que ha caracterizado sus últimas publicaciones.

Volvemos al Scattered Pearls Belt como escenario de una historia de venganza, un retelling del Conde de Montecristo, como la propia autora lo define, pero aderezado con más detalles y sin olvidar que TODO es mejor en el espacio.

A Fire Born of Exile es una novela coral, en la que cada personaje está trabajado hasta la extenuación para que tengamos una ventana hacia su alma y podamos entender sus motivaciones y sus actos. Los diálogos se sienten creíbles y resulta muy fácil empatizar con los personajes al leerlos, desde la joven en permanente conflicto con su madre por sus altísimas expectativas a la Alquimista de los Arroyos y las Colinas, con su proceder irreprochable y su misterioso pasado. De Bodard aprovecha también para hablar sobre relaciones familiares, ya sean materno-filiales o entre hermanos, aunque estos vínculos no sean de “sangre” propiamente dichos.

En una novela de Xuya no podían faltar las Mentes, aunque en esta ocasión la autora añade la novedad de ver el declive de una de estas maravillosas criaturas, dañada y llevada al límite de su existencia, como una ballena varada en la orilla que solo espera la muerte.

La prosa de la autora sigue ese camino por el que se decantó hace ya unos años, que puede parecer excesivamente recargado para algunos lectores, aunque a mí me parezca maravilloso.

En cuanto a la resolución de la historia, aunque esperada es extremadamente satisfactoria, dejando cerrado todos los hilos abiertos para leer una novela autoconclusiva de bellísima factura.

The Mistery at Dunvegan Castle

Disfruto mucho con la lectura de cada entrega de la serie Edinburgh Nights de T.L. Huchu, así que ya esta predispuesta a que The Mistery at Dunvegan Castle me gustara. Huchu mezcla fantasía e investigaciones detectivescas en un escenario distópico que aprovecha para realizar crítica social. Vamos, que no da puntada sin hilo. Además, la personalidad Ropa es arrolladora y el ecléctico grupo de amistades con el que se rodea y le ayuda no le va a la zaga.

En esta ocasión, la acción se desarrollará en el Castillo de Dunvegan en la isla de Skye, donde tiene lugar la conferencia bianual de magos del Reino Unido, un nido de rencillas y envidias en el que tiene lugar un robo muy aparatoso. Para impedir la huida de los malhechores, utilizarán un conjuro que impide salir del recinto del castillo, sirviéndonos en bandeja un misterio de “habitación cerrada” (“castillo cerrado” si queremos ser más precisos).

Las peculiares características de Ropa, con su capacidad para hablar con los fantasmas y su inusual educación mágica servirán para desentrañar el misterio, mientras que vamos conociendo las distintas facciones que luchan por el poder mágico en las islas británicas, en ambiente tan pijo y remilgado como Eton, pero con las mismas puñaladas traperas y bajos instintos como en una pelea de gallos.

Para disfrutar del libro en su totalidad hay que entrar en el juego del autor, que de primeras no lo pone muy fácil con el slang que utiliza Ropa. Superado este obstáculo, quizá flojee un poco la investigación en sí, pero me ha gustado mucho el contraste tan acusado que se muestra entre los privilegiados y los hambrientos, entre los nacidos entre algodones y los que han tenido que luchar a dentelladas por sobrevivir. También es muy importante el mensaje postcolonial del autor, que nos muestra en dos vertientes: la verdad razón de la existencia de la magia escocesa, relacionada con las hadas que estuvieron en esa tierra con anterioridad y la relación de las antiguas “colonias” con el decadente “Imperio”, reflejado en la presencia como invitados a la conferencia de los etíopes como nación invitada.

Por si esto fuera poco, se vislumbra un futuro muy distinto para Ropa a partir de la siguiente entrega de la serie, sobre todo por ese final que el autor nos regala para que no nos queden uñas que modernos hasta la llegada de la siguiente entrega.

Shigidi and the Brass Head of Obalufon

Tengo entendido que es muy importante a la hora de vender una novela que el primer párrafo enganche a la persona que lo está leyendo de forma que capte su interés para seguir leyendo. Desde luego, Wole Talabi se ha tomado esta sugerencia al pie de la letra porque el impacto que causa en el lector una persecución en taxi por las calles de Londres de un semidios con un brazo recién arrancado de cuajo por varios seres mitológicos es de los que no se olvidan fácilmente. El problema puede venir luego si el resto del libro no cumple con las expectativas creadas, como me pasó con Some Desperate Glory, por ejemplo. Afortunadamente, Shigidi and the Brass Head of Obalufon es una novela compensada, que aunque no mantenga el altísimo ritmo con el que empieza siempre mantiene el interés del lector.

No es la primera vez que leo sobre la modernización de los dioses en nuestra época y la comercialización del poder que obtienen de la adoración de sus seguidores, sin ir más lejos, toda la saga Craft Sequence de mi querido Max Gladstone se basa en esta premisa. En esta novela, el protagonista comienza siendo un subalterno de baja categoría en una gran corporación de orishas. Shigidi es un dios de las pesadillas, pero entre el poco poder que tiene y su aspecto repulsivo tiene pocas perspectivas en su inmortalidad. Su relación con la súcubo Nneoma cambiará radicalmente su forma de desenvolverse, pero no será algo fácil escapar de las garras de sus empleadores.

La forma de narrar que escoge Talabi, con muchos flashbacks tanto de la historia de Shigidi como de la de Nneoma para ir completando lo que no sabemos de ellos es convencional, pero muy efectiva. Se manejan distintas líneas del tiempo, pero mientras que el momento “actual” (por llamarlo de alguna manera) avanza muy pausadamente, los relatos del pasado a veces ocupan capítulos enteros, un poco como en Salvation de Hamilton. El autor consigue que los distintos puntos de vista y momentos temporales estén bastante bien compensados, tarea que no debe haber resultado banal.

También seremos testigos de diversas conspiraciones, ya que el hilo conductor del libro es la “recuperación” de una poderosa máscara tribal africana que mira tú por dónde, está en el Museo Británico (como si en este museo hubiera algún elemento que perteneciera a otras culturas, ¡qué imaginación le echan algunos autores a sus obras!).

He podido disfrutar de la versión en audiolibro de esta obra gracias a la encomiable labor de Ben Arogundade, que personifica de manera muy creíble a los poderosos dioses envueltos en esta historia. Cuesta un poco acostumbrarse al acento de Ben, pero esto es sin duda un problema de mi dureza de oído, no de su labor como narrador.

Mi recomendación es ignorar la poco afortunada elección de la cubierta y dejarse llevar por una novela fantástica de magnífico ritmo que se disfruta de principio a fin.

The Illusions

The Illusions me ha recordado un poco a The Beatiful Ones, en el sentido de que la fantasía es tan leve en el desarrollo del libro que si se retirara este pequeño elemento el libro seguiría siendo coherente y completo. Es por esto a los lectores de género, que son los que habitualmente pueden leer mis reseñas, que en The Illusions van a encontrar poco.

No obstante, es un libro casi costumbrista con unos personajes entrañables y un entorno más que atractivo, ya que aúna los trucos de los mejores magos en los escenarios con los principios del cine y sus imágenes en movimiento, donde todavía era posible sorprender con una nueva tecnología que hoy forma parte de nuestro día a día.

El reparto de la novela es bastante coral, desde la joven que hereda la empresa de fotografía a la muerte de su padre y lucha contra viento y marea por mantenerla a flote en un mundo eminentemente masculino al mago que trabaja con un ilusión por hacerse un nombre en los escenarios. Todo aderezado de malentendidos románticos bastante edulcorados, con un maniqueísmo extremo en la descripción de los personajes, problemas a los que no damos importancia durante la lectura porque al final queremos que los buenos ganen y los malos fracasen.

Estoy segura que en el buen sabor de boca que me ha dejado el libro ha influido de manera muy positiva el trabajo de Anna Burnett, la narradora. Ha conseguido transportarme a finales del siglo XVIII solo con sus palabras y su buen hacer.

En cuanto a la trama, no es para nada compleja. El libro está situado en Bristol, que en aquella época era prácticamente la segunda ciudad más importante del Reino Unido, y se nota el meticuloso proceso de documentación que ha llevado a cabo Liz Hyder al escribir el libro, bastante bien explicado en la parte final de la novela. Creo que ha conseguido aunar muy bien ese aire fantasioso y espectacular de los espectáculos de magia en vivo con una historia no demasiado original pero si bien hilada y narrada.

Si hace poco hablábamos de The Only Purple House in Town como un ejemplo de cozy fantasy, The Illusions sería un ejemplo de cozy ficción histórica.

The Hexologists

He de reconocer que siento especial debilidad por la obra de Josiah Bancroft, porque la tetralogía de Babel me parece simplemente maravillosa, así que tenía muchísimo interés en ver qué nos traía el autor americano con The Hexologists, su nuevo universo fantástico. Me he encontrado de nuevo un torrente de imaginación portentoso y unos personajes entrañables, aunque el mundo en el que se desarrolla la historia resulta menos fresco y original que la Torre de Babel que tantos éxitos le proporcionó. Se podría definir como un trasunto del tan manido escenario victoriano. Pero sería muy injusto juzgar una obra solo en contraposición con otra anterior, por lo que en esta reseña hablaré de los puntos fuertes y los débiles de The Hexologists.

La pareja protagonista de la novela tiene una química innegable, Iz y Warren Wilby son los hexologistas del título, un matrimonio que utiliza sus conocimientos en la disciplina mágica de la “hexología” (traducción libre por mi parte) para resolver misterios. Lo que les sorprende al comienzo del libro es cuando se requieren sus servicios por parte del ayudante del rey, ya que el monarca está mostrando una preocupante tendencia a querer introducirse en un horno encendido.

En esta novela, Bancroft utiliza en ocasiones un humor chusco con juegos de palabras que de tan tontos acaban haciendo gracia. Le deseo suerte al traductor que se encargue de verter estas bromas al español, ya que no será tarea fácil. Pero lo realmente atractivo de la novela son los sistemas mágicos de los que habla y, sobre todo, las intrigas que van desmadejando los Wilby. Además, aunque se nota cierta falta de ritmo en el primer tercio de libro, probablemente debido a que el autor está asentando los cimientos sobre los que construirá su serie, llega un punto en la lectura en la que no dejan de tener lugar revelaciones epatantes y encuentros monstruosos a cada cual más arriesgado. Y cuando coge esa cadencia, es un libro que no puedes dejar de seguir leyendo.

En cuanto a la prosa del autor, sigue siendo tan pulida y elaborada como antes, pero quizá ha rebajado un poco el tono épico que tenían sus anteriores obras para favorecer la investigación que se lleva a cabo a lo largo de la novela. Y digo un poco porque ni por asomo dejarán los Wilby de tener que arriesgar su vida ante demonios de otros reinos o ciempiés gigantescos, por poner dos ejemplos simples.

The Hexologists me ha parecido un gran primer libro para introducirnos en un nuevo mundo fantástico y estoy deseando saber con qué nos sorprenderá en su siguiente entrega.

Devil’s Gun

Devil’s Gun es la segunda entrega de la serie Disco Space Opera de Cat Rambo, un libro claramente continuista que sigue la misma estela marcada por You Sexy Thing, aunque en esta ocasión cediendo más protagonismo a algunos personajes que tuvieron un papel más secundario dentro de la ecléctica tripulación de nuestra nave espacial sintiente.

Nos encontramos ante un libro claramente de transición, porque durante toda su duración no hace si no recordarnos la amenaza de Tubal Last, que pende cual espada de Damocles sobre los protagonistas, sin llegar a materializarse en ningún momento. Es una sensación constante de peligro, pero como pasa con Pedro y el Lobo, solo tienes un número limitado de ocasiones en las que una amenaza puede tener repercusiones y puede que Rambo haya sobrepasado este límite, aunque eso no lo podremos asegurar con certeza hasta el siguiente libro de la saga.

Por lo demás, nos encontramos ante una aventura entretenida aunque perfectamente olvidable, si bien es cierto que tiene algunos elementos más reivindicativos sobre lo que realmente es ser humano con la posibilidad de crear clones que tienen unos conocimientos genéricos, pero que quizá no tengan “alma” por su propia naturaleza. Pero esto son solo pequeñas pinceladas, es un tema por el que la autora pasa levemente y que quizá a mí me ha llamado más la atención que el otro tema principal de la novela, la búsqueda de una tecnología que se quiere usar como defensa ante (redoble de tambores) Tubal Last. Sin entrar en más detalles, la idea en la que se basa ya la vimos en Conservation of Shadows, sin ir más lejos (no os digo el relato por no destripar más).

Lo que sí me ha costado bastante es lidiar con la personalidad de You Sexy Thing, la nave biológica sintiente. Entiendo que está explorando los límites de su nueva libertad, pero es tremendamente cargante, cuando no directamente obtusa. A santo de qué tanta capacidad de procesamiento cuando al final las acciones que lleva a cabo parecen totalmente aleatorias. Y es un poco tramposo que Cat Rambo las use precisamente para provocar los conflictos que hacen avanzar la trama.

En resumen, Devil’s Gun es divertida, pero banal.

Prophet

A pesar de no conocer previamente ni a Sin Blaché ni a Helen Macdonald, al leer la sinopsis de Prophet sentí un gran interés. Utilizar como arma la nostalgia, ese sentimiento definido en el siglo XVII, me parecía una poderosísimo punto de inicio para una novela de ciencia ficción. Aunque desde el principio la novela toma derroteros más de thriller que especulativos, no por ello pierde interés la parte más creativa de la obra.

Sunil Rao es un detector de mentiras humano, pero con tal capacidad que es capaz de saber si cualquier frase es real o no, independientemente de lo que piense quien lo pronuncie, de si la frase se refiere al presente o al pasado. Incluso puede saber si un objeto es real o una copia. Pero hay un punto ciego en su radar, el coronel Adam Rubenstein, su compañero y “cuidador”. Cuando en una remota zona del Reino Unido comienza a aparecer de la nada objetos de mayor o menor complejidad, asociados normalmente al pasado de la gente que ha pasado por allí, los envían a la zona a investigar. Todo se vuelve más truculento cuando se descubre que estos objetos normalmente acaban acarreando la muerte de su “creador”.

A les autores de la obra no les duelen prendas a la hora de mostrar de forma muy descarnada cómo la investigación de Prophet, la sustancia que provoca estas alteraciones, pasa por encima de todas las cortapisas morales y éticas que podamos tener para sacar un provecho armamentístico. La intervención de distintas agencias gubernamentales estadounidenses no hace si no reafirmarnos en la convicción de que está dirigidas por psicópatas incapaces de la más mínima empatía.

La pareja protagonista tiene una química muy especial y creo que esto es lo que mantiene y da coherencia al libro, porque las dos premisas de las que parte (la capacidad de Rao y la existencia de Prophet) resultan demasiado descabelladas para llevar el peso de toda la obra. Y el worldbuilding así como las explicaciones coherentes al respecto, lo cierto es que flojean.

Los saltos temporales hacia el pasado para ir contando la infancia de los protagonistas descolocan un poco al principio, ya que suceden sin avisar, pero luego ya te acostumbras a ellos. Es posible que estoy sea por la reproducción del audiolibro, mientras que en forma físico o ebook se puede distinguir con más facilidad la diferencia entre párrafos.

No he encontrado al narrador del audiolibro, porque en la portada solo pone narrado por TBO y no sé lo que quiere decir. Lo que sí he notado son algunos fallos en la producción del propio audiolibro, como si al corregir algunos pasajes o frases dentro de la locución no se hubieran grabado en las mismas condiciones que el resto del libro, resultando en un momento de extrañeza mientras se pronuncian esta palabras.

Folklorn

Angela Mi Young Hur toma las raíces de la mitología coreana y las utiliza para escribir una historia de autodescubrimiento, tomando una ligerísima inclinación a la fantasía para relatar la historia de los inmigrantes y los traumas asociados a criarse en un lugar distinto. En este caso habla de los inmigrantes de segunda generación y también de las adopciones transnacionales, desde un prisma severo y desesperanzador.

En Folklorn, la autora juega con las similitudes entre la enfermedad mental y la posible existencia de fantasmas, añadiendo una pátina de ciencia con la investigación en la Antártida sobre los neutrinos que lleva a cabo la protagonista de la historia, Elsa Park.

A través de su visión, inevitablemente desenfocada por su historial familiar y sus traumas más recientes, seremos testigos de una historia de desapego y dolor, un viaje por los extremos del mundo en busca de aquello que quizá debería haber tenido en su propio hogar. Los personajes son viscerales y sus relaciones, nada ejemplares, vertebran una obra quizá demasiado ambiciosa, con etiquetas muy diversas.

Resulta apasionante ver cómo la protagonista va descubriendo parte de la mitología de su cultura a base de fracciones de relatos que su madre le va proporcionando como avisos de lo que le puede llegar a pasar, como emisarios de una historia que se repite a lo largo de las generaciones en su familia. Esta es quizá la parte más interesante de una novela compleja y algo fallida en sus pretensiones, ya que la conexión sentimental que hace falta para empatizar con los personajes que desfilan por el libro es prácticamente inexistente.

Da mucho material para reflexionar acerca de las adopciones internacionales, sobre todo cuando se rompen de manera taxativa las uniones con la cultura de las que proviene el adoptado, sobre todo en el caso de adopciones interraciales. Ahí la autora se explaya sobre la mayor posibilidad de problemas mentales y depresiones que pueden estar causados por esta ruptura.

Folklorn es un libro que no definiría para nada como perteneciente a los géneros fantásticos, a pesar de la editorial que lo publica. No obstante, sí que me alegro de haberlo leído por tener más presentes unos problemas que por mi crianza, ni siquiera llegaba a imaginar.

Zen and the Art of Starship Maintenance

Esta recopilación de relatos de ciencia ficción de Tobias S. Buckell tiene un sabor clásico pero con algunas novedades como el siempre presente anticolonialismo de su obra, alegatos contra el racismo y una nada velada crítica al capitalismo, sobre todo en referencia al pago del aire en las colonias espaciales.

Io, Robot

Homenaje a Asimov que va más allá del simple nombre del relato, un comienzo un tanto flojo para una antología que va de menos a más.

A Jar of Goodwill

El protagonista de esta historia es un amigo profesional y le contratan para que ejerza su labor en un entorno bastante peligroso, pero se ve obligado a aceptar el contrato debido a su deuda de aire, como he mencionado antes. Me gusta cómo ha enlazado Tobias la avaricia de algunos de los implicados con la buena predisposición de otros. Entretenido.

Pale Blue Memories

Una historia alternativa con colonización de Venus incorporada y con un apabullante mensaje sobre la esclavitud y el colonialismo. Y salen nazis.

Zen and the Art of Starship Maintenance

Uno de los cuentos más conocidos del autor, que por esa misma razón da nombre a la antología. Protagonizado por un robot que se encuentra ante una decisión digna de las leyes de la robótica de Asimov, pero con una resolución brillante. Quizá el mejor de la antología, aunque eso depende del gusto de cada uno.

The Mighty Slinger

Escrita en colaboración con Karen Lord, con mucho aire caribeño, este relato es un homenaje al equivalente a nuestra “canción protesta”, pero con mucha más repercusión que otros ejemplos que se me vienen a la cabeza.

Sunset

Buckell nos cuenta un relato tierno e intimista sobre la relación entre un veterano de guerra y un joven que está empezando a conocer el mundo. Que el veterano sea una nave espacial da una nueva dimensión al relato, pero la relación subyacente en la misma.

Chi’s Cargo

La importancia de unos pocos gramos en los cálculos orbitales es la base de todo el relato.

Destination Day Blues

Los relatos sobre naves generacionales tienen unos cuantos tropos bastante establecidos, como ya comenté en la reseña de Braking Day. En este caso, un asesinato es el detonante de la historia, con una investigación del sheriff que no saldrá como se esperaba. Muy atractivo.

The Galactic Tourist Industrial Complex

Esta historia ya la reseñé aquí.

Five Point Three Milligrams

Cuando se cae demasiado en la rutina, cualquier cambio puede traer consecuencias. Pero claro, cuando tratamos de mecánica orbital, la diferencia más nimia puede significar la vida o la muerte. Un relato contra la especialización extrema y las alteraciones de ADN.

By the Warmth of Their Calculus

Un relato en contra de otro más antiguo muy desesperanzador. Se ve que dejó mucha huella en Buckell.

DW

El elemento disruptivo sobre el que gira la historia es la presencia de un gato en una estación espacial. No me ha dejado mucha huella, que digamos.

The Very Last Curator of What Little Remains of the Western World

La apropiación cultural, vista desde el colonizador que ha sido colonizado. Buen relato con un mensaje bastante duro.

A Girl and Her Rover

La nostalgia como vehículo del relato, en un emplazamiento histórico, nos muestra cómo lo que una vez fue extraordinario se convierte en banal con el paso del tiempo.

The Longest Distance

La dilatación temporal es la base del relato, en el que el narrador viaja hacia los confines mientras sigue hablando con quien dejó atrás, conformando un colofón excelente para la antología.

Me han gustado especialmente las notas adjuntas por el propio autor a cada una de las obras, que dotan de contexto a los relatos en relación con la propia experiencia del autor. Creo que se trata de una buena recopilación que será del gusto de los lectores de ciencia ficción más tradicionales.