The Iron Road

David Wragg finaliza (¿o no?) su Tales of the Plain con The Iron Road, con unos personajes que cada vez van madurando más y un tono aún más fronterizo y de western que las anteriores entregas, pero sin dejar de lado ese maravilloso humor que es el marchamo de autenticidad de la serie.

La relación entre Ree y Javani no pasa por su mejor momento. Mientras que Ree vuelca todas sus energías en liberar al pueblo de las garras del Gremio, Javani ya no sabe cómo llamar su atención mientras lidia con su propio paso a la madurez.

Wragg va quitando poco a poco protagonismo a Ree para dárselo a Javani, al principio de una forma gradual y luego con una decisión bastante más drástica, pero no por ello menos acertada. Pero si toda la serie se basa en la relación entre ambas, este cambio brusco podría dar al traste con toda la narración. La solución que propone el autor, que me parece brillante, es ir dando peso a los otros personajes que ya conocíamos e ir presentado a otros definidos magistralmente para llenar esos huecos. Mención especial merece la Commodore, que con cada intervención me ha hecho reír a carcajadas. Los enemigos también merecen mucho la pena, es que no hay línea de diálogo que sobre, en ese sentido The Iron Road es una obra muy redonda.

Otra de las razones por las que digo que el aire a western está cada vez más presente es que la parte final del libro es un asalto al ferrocarril, a esta famosa carretera de hierro que da título a la novela. Es una carrera alocada y tan cinemática que se lee en un suspiro.

¿Puntos negativos? Pues casi ninguno, si acaso alguna transición un tanto precaria y muchas casualidades, demasiadas para mi gusto. Pero, tanto como novela en sí misma y en especial como final de trilogía, me parece realmente recomendable.

Coldwire

Tengo un problema con el cyberpunk y en general con la ciencia ficción de futuro cercano sobre hackeos y mundos en la nube, un poco de deformación profesional porque he estado en CPDs de todo tipo, de los que se puede comer en el suelo y de los que te traen recuerdos del Vietnam. Así que cuando se cuelan en granjas de servidores como Pedro por su casa o se llevan servidores físicos bajo el brazo como quien compra una barra de pan, mi suspensión de la incredulidad alcanza niveles estratosféricos. Coldwire no es una excepción, así que mi valoración se ha visto sin duda afectada a la baja por esto.

En cuanto a la historia en sí, también tiene un tono marcadamente juvenil que simplifica mucho la trama, así como la propia prosa de la autora. La decisión mantener dos puntos de vista con unas protagonistas diferentes pero sin voz propia, prácticamente intercambiables, da muchas pistas sobre el futuro desarrollo de la novela. Es una lástima porque se tocan temas bastante interesantes, aunque no excesivamente novedosos, como la avaricia inconmensurable de las grandes corporaciones o las dificultades de los niños de etnias distintas adoptados por una sociedad en la que siempre destacarán por su físico “extraño”, pero es que los giros de la trama son demasiado obvios desde el principio de la novela, bien sea por que la autora no ha querido complicarse mucho, bien sea porque ya venimos de vuelta de muchas lecturas que buscan epatar con las sorpresas finales.

Coldwire es solo el principio de una trilogía, pero creo que ya he tenido suficiente con la primera entrega como para saber que no soy su público objetivo.

Outlaw Planet

Outlaw Planet es la nueva aportación del autor M.R. Carey al universo del Pandominium, aunque es de lectura independiente. Se trata de un western de ciencia ficción, algo que no sonará raro a los fans de Firefly o a los lectores de Stark Holborn, por ejemplo, ya que tratar el espacio como un entorno fronterizo se lleva haciendo desde hace tiempo. Quizá el giro que le ha dado Carey al separar dos narrativas una más claramente western y la otra pura ciencia ficción sea lo que hace destacar un poco a la novela.

El universo del Pandominium se basa en la existencia de mundos paralelos a los que se puede acceder mediante cierta maquinaria que permite estos “saltos laterales” y por la presencia de humanos con algunos genes animales, cuyo comportamiento por norma general se ajusta a las características más definitorias de estas especies. Y este es todo el conocimiento del universo que es necesario para la lectura de Outlaw Planet, por eso insisto en lo de que es una novela que se sostiene por sí misma, sin necesidad de otras lecturas.

En el reparto de longitud de capítulos, la parte del león se la lleva la historia de Dog-Bitch Bess, una joven maestra reconvertida en fugitiva que da con un arma inteligente que cambiará su vida. Bess es un personaje carismático, llena de contradicciones, pero con una cierta brújula moral que la hace muy interesante. Asistiremos a su desarrollo como persona y a su “bajada a los infiernos” por circunstancias ajenas a su voluntad, lo que hará que acabe con un variopinto grupo de compañeros con los que desentrañará los misterios de su planeta. El final de los capítulos está destinado a la parte de ciencia ficción más “pura”, por llamarla de alguna manera, que está más relacionada con el Pandominium pero que vemos que acabará por converger con la historia de Bess, explicando el misterio de ese planeta sumido en una guerra constante.

Los dos puntos de vista tienen narradores muy diferentes, con una prosa perfectamente distinguible entre ellos. Carey ha escogido las creencias religiosas de los Santos de los Últimos Días para el entramado de la historia de Bess, una elección curiosa pero perfectamente compatible con el entorno en el que se desarrolla la historia. Mi impresión es que el libro va mejorando conforme vas a avanzando en la lectura, bien sea porque la parte de ciencia ficción se va desvelando y los misterios se van resolviendo, bien sea porque la actuación coral de los personajes creados por Carey va ganando más empaque.

En resumen creo que Outlaw Planet es una buena puerta de entrada al universo Pandominium, que se lee con gran interés y que puede hacer que tengas ganas de continuar con los otros dos libros situados en el mismo universo.

The Eight Reindeer of the Apocalypse

Después de algunas lecturas emocionalmente exigentes necesita algo que desengrasara mi cerebro y mi corazón, algo para leer un poco en modo automático sin presión y que de paso me entretuviera. Resulta que The Eight Reindeer of the Apocalypse es la ¡octava! entrega de una serie, pero he de decir que no me he enterado hasta que ya había avanzado bastante la lectura y en ningún momento he sentido que me faltara información, quizá si algo de contexto pero la novela se sostiene perfectamente por sí misma.

Aunque en esta casa lo conocemos más por su pseudónimo K. J. Parker, con su verdadero nombre Tom Holt tiene una abultadísima carrera como escritor y su marchamo de humor es reconocible en cualquier parte. The Eight Reindeer of the Apocalypse en principio parecería tener algo de espíritu navideño, pero en realidad es una secuencia de situaciones tan absurdas como divertidas en las que da la casualidad que aparece casi de soslayo Santa Claus, dándole la excusa al autor para titular la novela así.

No sé si merece mucho la pena entrar en la trama, un nuevo caso para la firma de ingeniería metafísica Dawson, Ahriman & Dawson. Baste con decir que el mundo puede desaparecer a causa de un divorcio complicado y que las carcajadas están garantizadas. Tiene ese regusto fantástico que lo coloca dentro de nuestros géneros favoritos, pero en realidad esa pátina es la excusa para que el autor introduzca elementos aún más absurdos en la trama.

Los pilares sobre los que se sustenta la novela son los diálogos entre el variopinto elenco de personajes que pululan por sus páginas. Y aquí he de decir que Holt brilla con especial intensidad, ya que prácticamente todas las interacciones (y son muchas) ocultan alguna pulla o chiste. Y eso es mucho decir en una novela de más de 300 páginas.

Un libro tan entretenido como disfrutón, que no pasara a la historia de la literatura pero que no lo pretende. Un perfecto entremés entre otros entretenimientos más serios.

The Blackfire Blade

James Logan ha superado con nota el síndrome del segundo libro en una trilogía, aunque en este caso la saga se prolongará durante cuatro libros según comenta el autor, que ha tenido el detalle de incluir un estupendo resumen de The Silverblood Promise.

En The Blackfire Blade seguiremos con las aventuras de Lukan, aunque cada vez tienen más relevancia las aportaciones de Flea y Ashra. El libro es divertido y el ritmo es estupendo, pero no es menos cierto que no se avanza casi nada en lo que podríamos llamar la trama principal, es como si en un RPG te entretienes con una aventura secundaria que le roba el protagonismos a la historia central. Pero como está tan bien escrito, solo te das cuenta al final que todo ha sido un circunloquio.

La acción se desarrolla en Korslakov, una nueva ciudad con personajes nuevos y algunos viejos conocidos. Logan ha decidido cambiar por completo el escenario para dar rienda suelta a sus capacidades de construcción de mundo, que son muchas, aunque personalmente sigo pensando que es más un autor de personajes que de escenarios, por muy bien dibujados que estos estén. Nada más llegar a la ciudad, Lukan “perderá” la llave que tanto trabajo le costó conseguir en la primera entrega y las casi 500 páginas del libro giran en torno a la recuperación de este valioso objeto.

El autor decide continuar dando mucha importancia a los artefactos Pharon que ya conocimos en The Silverblood Promise, para añadir algo más de misterio e intriga a una trama que de por sí es bastante lineal. Poco a poco, muy poco a poco vamos teniendo más datos sobre esta cultura, para que en los dos últimos capítulos del libro estemos preparados para las revelaciones que harán que esperemos con ansia la tercera y cuarta entrega de la saga. Bien jugado, Mr. Logan, bien jugado.

Me gustaría destacar especialmente el manejo de los diálogos entre los personajes, dotados cada uno de una voz muy particular y propia. No es menos cierto que hay algunos detalles que me chirrían, como que Flea cada dos por tres haga señales con su dedo meñique como si fuer Shin-Chan, pero es una reiteración menor que sin duda pasará desapercibida para cualquier otro lector. El humor, que creo que es una de las cosas más difíciles de plasmar en un libro, impregna cada página de esta novela de una forma aparentemente fácil e intrascendente.

Además, el autor se ha esforzado porque este libro se pueda leer de manera independiente al anterior. No es una escisión perfecta, se disfrutará mucho más conociendo la historia hasta el momento, pero creo que es un buen decisión para la saga. Ahora, a ver cuándo sacan el siguiente.

Lives of Bitter Rain

No cabe duda de que Adrian Tchaikovsky es un fijo en mis lecturas y probablemente el autor al que más he leído en los últimos años. Además, la saga de los Tiranos Filósofos me encanta, así que Lives of Bitter Rain tenía todas las papeletas para ser una gran lectura. Y lo es, pero con algunos contras.

Lives of Bitter Rain es una novela corta situada temporalmente entre House of Open Wounds y Days of Shattered Faith. A pesar de esto, creo que es mejor leerla después de Days, porque toma a Angilly, uno de los personajes más relevantes de esta novela, y nos explica toda su historia, desde su paso por el orfanato tras el sacrificio de sus padres por salvarla a su ascenso por las escarpadas escaleras de los rangos de los Palleseen. Personalmente me ha gustado más el comienzo de la historia, con una Angilly joven y todavía inocente, al desarrollo más tardío del libro. Sus primeros pinitos en los duelos, cómo su afán por ayudar al régimen al que pertenece la lleva por caminos insospechados… todo está narrado con el oficio del que Tchaikovsky hace gala prácticamente en toda su producción.

La pregunta que me hago y ya no sé si definirlo como problema, es si hacía falta esta exploración en el pasado, siendo Days of Shattered Faith una novela tan redonda. No sé si son restos de la historia que el autor no pudo contar en la novela más larga o capítulos que se le quedaron en el tintero al recortar la tercera entrega de la saga. El propio autor dice que la serie es sobre gente pequeña atrapada en la ruedas de la historia, pero quizá dedicar todo un libro a un solo personaje desvirtúa un tanto está afirmación. Además, me temo que como lectura independiente Lives of Bitter Rain se queda un tanto coja, ya que se disfruta mucho más conociendo tanto el entorno político como la intrahistoria de los personajes.

En resumen, Lives of Bitter Rain es un libro que se disfrutará mucho mas conociendo la historia de los Tiranos Filósofos, más como acompañamiento de Days of Shattered Faith que como lectura independiente, no cual no es óbice para disfrutarlo.

A Resistance of Witches

Tengo especial debilidad por la fantasía histórica, pero si la historia está situada en un periodo más reciente en el tiempo ahí ya sí que me tienes ganada del todo, no por nada uno de mis libros favoritos de Tim Powers es Declara. La sinopsis de A Resistance of Witches de la debutante Morgan Ryan, hablando sobre aquelarres de brujas enfrentadas al nazismo, me convenció totalmente, así que le di una oportunidad.

Version 1.0.0

En la novela seguiremos los pasos de Lydia Polk, una bruja inglesa que apoya la intervención del Reino Unido y de sus brujas en el esfuerzo bélico, una causa que nos disfruta de la unanimidad en su aquelarre. Todo se complica cuando buscan el Grimorium Bellum, un libro maldito que deja tras de sí un reguero de muerte y destrucción para lo cual deberá desplazarse a la Francia ocupada y correr serios peligros.

Mucho se ha hablado sobre la relación entre el Tercer Reich y el ocultismo, sobre todo en la cultura popular cinematográfica hollywoodiense, así que no es de extrañar que Ryan escoja este entorno para contar su historia. El sistema mágico que nos presenta es bastante sencillo, pero no por ello menos atractivo. Sin embargo, el eje fundamental sobre el que gira la historia no es la magia, si no la sororidad. La necesidad de un aquelarre, un conjunto de brujas alineadas por una causa común para conseguir sus objetivos es una constante en el libro y también en la vida. En este sentido creo que la autora ha conseguido representar maravillosamente la camaradería que se puede formar cuando se lucha por algo, como la de un equipo deportivo.

Las decisiones que toma Ryan en cuanto a la escritura de la novela son un poco más difíciles de entender. Comienza con una protagonista indiscutible, para luego bifurcarse en dos puntos de vista condenados a confluir y de nuevo ceder el testigo a Lydia. Comprendo la necesidad de relatar la historia de Rebecca y Henry por separado, pero quizá se podría haber resuelto de una forma algo más elegante. Esta misma división de los puntos de vista quizá alarga en demasía el tramo central de la novela.

El misterio que se desarrolla a lo largo de la novela también resulta bastante obvio simplemente con leer un poco entre líneas, la sutileza no es precisamente el punto fuerte del libro. Aún así, es entretenido y tiene puntos extras por la representación de una relación madre hija creíble y bastante sana.

The Butcher of the Forest

The Butcher of the Forest está publicado en español por Duermevela con traducción de Carla Bataller.

The Butcher of the Forest ganó el premio Aurora a la mejor novela corta y ha estado nominado al World Fantasy, el Hugo, el Nebula y la lista sigue y sigue. Así que no es de extrañar que cuando el audiolibro se me puso a tiro, me lancé en plancha a por él.

La narración de  Shiromi Arserio es maravillosa, al tratarse de una novela corta el lector tiene poco margen para familiarizarse con su narración y su dicción, pero hace un gran trabajo.

En cuanto a la novela en sí, no me extraña para nada la recepción que ha tenido. Es una novela oscura y macabra, que utiliza los mimbres del cuento clásico fantástico pero reinventa la profundidad de una obra de ese estilo con muchas capas de lectura. Quizá no sea una lectura agradable por la representación de ciertos temas tabú, pero sí que es necesaria.

La autora ha conseguido representar una atmósfera agobiante con una cuenta atrás que nunca deja de resonar en la mente del lector. El hecho de que la protagonista tenga que rescatar a los vástagos del tirano de la zona que mató a sus padres es una deliciosa ironía sobre la que gira la eterna pregunta: ¿son los hijos herederos de los pecados de sus padres?

El libro tiene ciertos toques de gore que no han terminado de ser de mi agrado y también me temo que el final no es todo lo redondo que me esperaba, pero aún así, creo que es una recomendación fabulosa para una novela corta oscura y asfixiante.

Museum of Magic

Me gustó mucho conocer la obra de Beth Revis a través de su trilogía Chaotic Orbits pero tiene muchas más cosas publicadas. Así que, bicheando un poco por su bibliografía, vi que estaba disponible el audiolibro de Museum of Magic, una obra publicada originalmente al estilo Elige tu propia aventura, con un capítulo semanal que recibía votos de los fans para ver por dónde seguía la historia. Esto despertó mucho mi curiosidad así que decidí darle una oportunidad.

La narración de Jacci Prior se ajusta muy bien al tono ligero del libro, así que por esa parte no tengo ninguna consideración más. Ahora bien, la novela no fluye como debería o al menos no consigue captar mi atención lo suficiente. Esto es raro, porque tiene un marcado tinte folletinesco con pequeños cliffhangers al final de cada capítulo, en espera de lo que decidiera el público a continuación.

La protagonista es Emmi Castor, descendiente de una bruja en una ciudad cercana a Salem, donde regenta junto a su abuelo un museo de magia con memorabilia de su lejana antepasada. Emmi tiene muy claro que la magia no existe… hasta que Puck llega a su vida.

Museum of Magic es una novela de autodescubrimiento, casi de rito de madurez, pues el desconocimiento total del mundo mágico por parte de la protagonista da a la autora todas las posibilidades posibles y alguna más de explicar el mundo mágico y sus relaciones. No se siente como una sobrecarga de información, lo cual es de agradecer, pero tampoco parece que esté perfectamente entrelazado con la narración. Gracias a Puck, Emmi se verá envuelta en una aventura de viajes constantes en busca de su abuelo, para intentar volver a proteger el mundo mortal de la magia feérica. Ciertamente es un viaje un tanto alborotado, sobre todo el final es bastante abrupto y requiere la lectura de la continuación para tratar la obra como un todo.

La novela tiene cierto aire juvenil, aunque las referencias Shakespearianas y a Taron y el Caldero Mágico (supuestamente una oscura y desconocida película de los 80, ya ves lo desconocida que era que hasta tenía album de cromos en España) me llevan a dudar de que su público objetivo fuera exclusivamente el adolescente. No sé si leeré la continuación, depende de lo apretada que esté mi agenda.

Cinder House

O se han puesto de moda las casas encantadas o ya es mucha casualidad que varios de los últimos libros que he leído las tengan como protagonistas. Cinder House es un retelling de La Cenicienta, pero la verdad es que se sale de lo habitual. Freya Marske, que ya me convenció en su momento con la serie The Last Binding, se resarce de la decepción de Swordcrossed con una novela corta que mantiene la tensión durante sus 150 páginas y cambia una historia de sobras conocida.

Ella vivía junto con su padre, su madrastra y sus hermanastras, pero la mataron a los 16 años y desde entonces su fantasma habita la casa en la que murió, solo visible para su asesina y sus descendientes. Por si fuera poco, siente la compulsión de obedecer las órdenes relacionadas con el mantenimiento, por lo que sus días se repiten en un carrusel eterno de amenazas y dolor. Mientras explora cada rincón de la casa, un encuentro fortuito cambiará su relación con el exterior, donde conocerá al príncipe del baile que todos esperábamos.

Para volver a contar La Cenicienta hay que ser bastante osado si se quiere innovar y Marske lo consigue con un marcado tono gótico y ampliando la historia por lugares que no imaginábamos, como el pasado del príncipe o las capacidades maléficas de una de las hermanastras. Son estos añadidos los que permiten a la autora salirse del camino establecido, por lo que conforme va avanzando la lectura vamos descubriendo una historia distinta a la que esperábamos, sobre todo con un final más arriesgado y curioso que hace que merezca la pena la lectura.

Me ha parecido que Marske crea una analogía sobre las enfermedades crónicas y la falta de movilidad que conllevan algunas de estas enfermedades con su relato, lo que hace que Cinder House tenga más capas de las que yo le presuponía en un principio. Su relación con otros seres del folklore y los acuerdos a los que llega para conseguir algo más de libertad también recuerdan a los sacrificios necesarios para mejorar la calidad de vida de los enfermos. Creo que este tema está bastante bien explorado en la obra.

Corta y al pie, Cinder House puede ser ideal para la spooky season.