The Amber Owl

De nuevo contamos con Paula Solar para comentarnos una de sus últimas lecturas, en este caso The Amber Owl.

The Amber Owl, el búho de ambar, de Juliet Marillier, fue publicado en Australia y Nueva
Zelanda, país de origen de la autora, a principios de 2025. Dado que no lo publicó una editorial de alcance internacional como podrían ser Tor, Orbit, Del Rey… sino la australiana New Dawn, Marillier ha tenido que esperar más de un año para ver su, hasta ahora, última obra publicada más allá de los antípodas. Por eso, quienes lo deseéis y puedan leer en inglés, estad atentos porque Solaris ha comprado los derechos para publicarlo en el Reino Unido (y, por extensión, Europa) el 16 de julio de 2026.


El búho de ámbar es un amuleto que Lukas talló en este material y lo convirtió en un talismán para su amiga Stasia. La nieta de la mujer sabia del pueblo que vive en la linde del bosque. Stasia creció prácticamente sola en compañía de Flip, un ser a veces con forma de perro o a veces en forma de pájaro con el que puede comunicarse mentalmente. Pero no sólo con Flip se puede comunicar, sino con todos los animales, lo cual es un arma de doble filo porque los aldeanos la consideran una bruja a la par que piden su ayuda con sus animales de granja y de compañía. Un aciago día, una compañía de soldados en nombre de la nueva gobernante, llega al pueblo y comienza a arrasar el bosque en busca de un tesoro. El tesoro de ámbar como el que lleva Stasia al cuello. Es entonces cuando todo se tuerce y cambia para siempre.


Aunque no he leído todos los libros de Marillier, pues aun me faltan Las crónicas de Bridei y la bilogía vikinga, yo diría que esta es la primera vez que la autora crea un mundo nuevo, es decir, que no se basa en una zona geográfica real y un momento de la historia concreto. Y creo que ese es el pie del que cojea el libro. Porque está claro por los nombres de los personajes, que se ha inspirado en el folklore eslavo de la zona del mar Báltico, pero no es una construcción de mundo tan sólido como cuando recrea la vieja Irlanda, Escocia, Rumanía o Constantinopla como ha hecho anteriormente. Entonces el mundo se desdibuja un poco a pesar de que, curiosamente, es una de las pocas ocasiones en las que he visto un mapa abriendo un libro de Marillier. Pero ni aun así.


Para evitar confusiones diré claramente que el libro me ha gustado bastante. Los personajes son bastante sólidos y la ambientación está muy bien plasmada. Pero no tiene nada de particular, el bosque alrededor del que gira la trama es un bosque mágico cualquiera, no se sabe qué tipo de lore tiene, porque en mi opinión es bastante genérico. ¿Por qué recalco esto? Porque el bosque, la naturaleza que nos rodea pero que aún mantiene algo de salvaje, es un tema más que recurrente en Marillier, incluso diría que sólo Cibele’s Secret, que es una novela de piratas, no tiene un bosque como eje de la historia. Y todos esos bosques made in Marillier son únicos, tienen una morfología, un lore, un poder que solo pertenecen a ese bosque y no a los que encontramos en sus otros libros, cada uno de ellos. Sin embargo este es como si fuera un poco mas abstracto, replantado, que no termina de cuajar. Y si el bosque no funciona, el libro pierde, dado que la esencia, la atmósfera que es marca de la casa, no está.


Una cosa si creo que se debe señalar igualmente. Es un libro perfecto para entrar poco a poco en el universo Marillier y también esa es una razón por la que conmigo baja un poco el nivel: llevo mucho trecho rodado con la autora y a consecuencia me he creado unas expectativas concretas que no han terminado de culminar. Aun así, estoy deseando leer la segunda parte, que saldrá en breve en Australia y que, por tanto, no saldrá en estas latitudes hasta 2027, supongo.

De nuevo gracias a Paula por su colaboración y por descubrirnos a esta autora.

The Book of Fallen Leaves

Hoy traemos una reseña invitada, por primera vez Paula Solar, asidua del Celsius, nos trae una reseña de una obra ya anunciada en español por Runas.

Los libros son diferentes a las películas. Si bien es innegable que ambos medios pueden
contar la misma historia y tener el mismo impacto, el lenguaje utilizado para lograrlo es
completamente diferente. Una película no necesita mucho apoyo de la narración y las
descripciones, podemos ver a los personajes, podemos ver el desarrollo, es
completamente visual. Los libros, sin embargo, necesitan un apoyo adicional. El lector
necesita que se le cuente todo para poder visualizar completamente la historia y
disfrutarla al máximo. Pero a veces los libros están escritos como si fueran guiones de
películas traducidos a novelas, y ese fue el caso, en mi opinión, de The Book of the
Fallen Leaves
.


La construcción del mundo es buena, no necesitó mucho trabajo porque se inspiró en un
país, Japón, un momento de su historia, los señores feudales y samuráis del periodo Edo,
y un clásico literario, el “Heike Monogatar” (El cantar de Heike, esto lo reconoció el
propio autor), por lo que es bastante fácil imaginar los escenarios, aunque no haya
demasiadas descripciones de ellos. El problema es que los personajes tampoco están
descritos, de tal manera que muchos de ellos son incluso intercambiables, por ejemplo, en
mi cabeza, Sora y Jobo eran la misma persona… incluso tenían personalidades similares
porque, de nuevo, no hay profundidad en las personalidades, no están descritas en
absoluto, por lo que resultan planas. Para un lector de personajes eso es un error y la
consecuencia es que, tras la batalla, me daba igual quién vivía y quién moría. No me
importaban lo suficiente los buenos ni los malos como para animar a ninguno de ellos, y
como consecuencia no me involucré emocionalmente en la historia y su desarrollo.
Dicho esto, el libro está lleno de acción, pero también es profundo en sus enseñanzas, los
diálogos son fantásticos y las dicotomías entre el bien y el mal son la mejor característica
de la historia. Tal y como yo lo vi, el punto principal de la historia era que las generaciones
más jóvenes llevaban la carga de los pecados de sus mayores. Había venganza y
traición, y los buenos y los malos son claramente eso, y se juzgan por sus acciones, ya
que no por sus motivaciones y razonamientos, porque creo que solo entendí la psique de
uno o dos personajes, el resto eran zonas grises.


Mi teoría es que AS Tamaki quería escribir una historia épica de fantasía con samuráis
para explorar las enseñanzas y la filosofía de aquellos guerreros. Eso fue lo que me atrajo
a leer el libro en primer lugar. Sin embargo, al elegir tener más puntos de vista de los que
podía manejar, algo tenía que recibir menos atención e, irónicamente, fueron los
personajes, los mismos personajes cuyos puntos de vista está escribiendo.


Quiero terminar con una nota positiva y decir que, a pesar de todo, disfruté leyendo el
libro. Es muy cinematográfico: muy visual, con muchos giros y vueltas en la trama. Como
ver las películas clásicas de Star Wars con katanas en lugar de sables láser. Y creo que si
Tamaki se centrara en desarrollar mejor sus personajes, algún día llegaría a ser un
escritor fenomenal. Quizás al mismo nivel que GRR Martin o Brandon Sanderson. Tiene
potencial para ello, pero el potencial implica trabajo.

Resumiendo: Bien, pero flojo.

Gracias a Paula por ofrecernos su opinión sobre la novela.