Daughter of Crows

Creo que el dark academy es una moda que ha llegado para quedarse, así que no me extraña para nada la proliferación de títulos que se puedes adscribir, con razón o no, a ella. Daughter of Crows es el comienzo de la saga The Academy of Kindness, que ya os podréis imaginar que enseñan de todo, menos bondades.

La narración está separada en tres momentos temporales, protagonizadas por la misma mujer en momentos diferentes de su vida. He leído que el título temporal de la serie era Maiden, Mother, Hag que me parece un resumen muy acertado de lo que Mark Lawrence pretendía transmitir, los cambios a lo largo de la vida de una mujer que tiene el sufrimiento como estigma. Y es que digamos que la Academia de la Bondad, donde cada año se «inscriben» cien niñas y de las que solo salen vivas tres en cada promoción, donde se aprende necromancia, veneno y disciplina espartana, es un paseo por el campo comparado con su vida anterior, así que imaginaos cuántos traumas debe arrastrar.

Nos encontramos ante una novela muy oscura, con muertes doquier y con una trama no excesivamente enrevesada ni compleja, pero que consigue mantener la tensión durante la lectura mediante la exposición parcial de la información. Lawrence utiliza con maestría los saltos entre líneas temporales para ir completando la información sobre la vida de la protagonista, en una suerte de palimpsesto en el que se reescribe la vida anterior con nuevas pinceladas donde el texto antiguo se resiste a extinguirse y pugna por salir al flote.

La prosa del autor me parece cada vez más refinada, entrelazando las referencias mitológicas (las Nornas, las Erinias…) con una intriga política y una lucha por el poder bastante descarnada en la que a nadie le tiembla la mano en sacrificar cualquier pieza para obtener una posición más ventajosa en un terreno de juego velado al lector durante la mayoría de la extensión de la novela. Daughter of Crows es un libro de una longitud razonable pero no desmesurada, ya que no llega a las quinientas páginas y aún así parece que si se hubieran escrito más sobre el trasfondo de la historia no hubieran sobrado. Probablemente en las siguientes entregas conoceremos más a fondo los entresijos del poder, pero creo que como primera entrega de una serie y como libro individual Daughter of Crows merece muchísimo la pena.

The Girl with a Thousand Faces

Sunyi Dean me sorprendió gratamente con su primera novela, The Book Eaters, así que cuando se anunció la publicación de The Girl with a Thousand Faces, a pesar de que se anunciara como una novela de maldiciones y monstruos, la puse en mi lista de pendientes.

Me alegro mucho de haber superado mis limitaciones de entrada, ya que en The Girl with a Thousand Faces me he encontrado una novela compleja e inmersiva. No negaré que tiene algunos momentos de sobresalto y tensión, pero realmente es una historia de redención, con una estructura compleja tanto en el plano temporal como con los diversos puntos de vista que Dean gestiona de forma exitosa, aunque en algunas ocasiones se presta a confusión.

La historia comienza con una refugiada en el Hong Kong de los 70 que vive en el peor barrio de una ciudad plagada por fantasmas. Su trabajo, hablar con los fantasmas e intentar exorcizarlos, dentro de lo que cabe. Poco a poco, iremos conociendo su pasado, su amnesia, cómo acabó trabajando para la tríada… El libro está dividido en cuatro partes y esto que os he relatado es solo la primera de ellas, pero tampoco quiero entrar en muchas más profundidades.

Como digo, el hilo narrativo no es simple de seguir porque la autora ha decidido no desenrollar la madeja, si no que sea el propio lector el que vaya situando a los personajes en cada situación temporal. Más de una vez me he encontrado pensando, ¿esto quién lo está contando y a quién le está pasando? Es más que probable que este problema no resulte ningún desafío a otro lector más acostumbrado a estas piruetas estilísticas, pero en mi caso ha requerido más atención de la habitual. No digo que imposibilite seguir con la lectura, solo que he tenido que levantar el pie del acelerador de páginas para comprenderlo todo.

Me ha resultado muy atractivo el relato sobre la ocupación de Hong Kong por las tropas japonesas y cómo luchó la resistencia para revertirlo, así como el relato de la corrupción constante en las zonas fronterizas que tanto recuerdan a los momentos del estraperlo en nuestro pasado reciente.

He dejado lo mejor para el final y es que la autora ha conseguido que una historia de trauma generacional condenada a repetirse hasta el infinito cual bucle sin condición de salida, se transforme en un relato sanador profundamente humano, que bajo una capa de horror y sufrimiento nos enseña un camino de esperanza. Es un libro que deja poso, ojalá podamos verlo en español pronto.

The Iron Road

David Wragg finaliza (¿o no?) su Tales of the Plain con The Iron Road, con unos personajes que cada vez van madurando más y un tono aún más fronterizo y de western que las anteriores entregas, pero sin dejar de lado ese maravilloso humor que es el marchamo de autenticidad de la serie.

La relación entre Ree y Javani no pasa por su mejor momento. Mientras que Ree vuelca todas sus energías en liberar al pueblo de las garras del Gremio, Javani ya no sabe cómo llamar su atención mientras lidia con su propio paso a la madurez.

Wragg va quitando poco a poco protagonismo a Ree para dárselo a Javani, al principio de una forma gradual y luego con una decisión bastante más drástica, pero no por ello menos acertada. Pero si toda la serie se basa en la relación entre ambas, este cambio brusco podría dar al traste con toda la narración. La solución que propone el autor, que me parece brillante, es ir dando peso a los otros personajes que ya conocíamos e ir presentado a otros definidos magistralmente para llenar esos huecos. Mención especial merece la Commodore, que con cada intervención me ha hecho reír a carcajadas. Los enemigos también merecen mucho la pena, es que no hay línea de diálogo que sobre, en ese sentido The Iron Road es una obra muy redonda.

Otra de las razones por las que digo que el aire a western está cada vez más presente es que la parte final del libro es un asalto al ferrocarril, a esta famosa carretera de hierro que da título a la novela. Es una carrera alocada y tan cinemática que se lee en un suspiro.

¿Puntos negativos? Pues casi ninguno, si acaso alguna transición un tanto precaria y muchas casualidades, demasiadas para mi gusto. Pero, tanto como novela en sí misma y en especial como final de trilogía, me parece realmente recomendable.

Saltcrop

Ya había leído algunos libros de Yume Kitasei, pero creo que Saltcrop es su obra más redonda hasta la fecha. Una novela situada en un futuro cercano con un tono ciertamente melancólico que dedica mucho tiempo a explicar la relación entre tres hermanas que han tenido sus más y sus menos, con una infancia difícil pero un también con un amor inquebrantable entre ellas.

Lo primero que destaca en la obra es la creación del mundo, ya que a la autora japonesa-americana describe una distopía muy sólida con pocas herramientas en principio. Conforme va avanzando la novela se irán descubriendo nuevos matices, pero el tono de resignación algo desolado transpira cada página. La plaga que acecha las magras cosechas, la necesidad de utilizar productos químicos al por mayor para conseguir algo con lo que alimentarse, rebuscar entre la basura para encontrar recuerdos vendibles de un pasado mejor… El tono de la novela viene marcado desde un principio y desde luego, no es una lectura que se haya de afrontar con pesadez en el corazón.

Los personajes están muy bien caracterizados. La relación entre las tres hermanas, dos presentes y una ausente pero que influye en las demás desde la distancia es hermosa e hiriente a la vez, ya que vemos el punto de vista de cada una y cómo las cosas que no se dicen pueden tener consecuencias con posterioridad. Es encomiable el juego de distintos puntos de vista, cómo se ve cada hermana a una misma y a las demás, completando un puzle que sin esas aportaciones hubiera quedado incompleto.

Saltcrop es también una novela de aventuras marítimas, aunque la parte del viaje esté un poco descompensada, quizá por la propia naturaleza de los viajes en barco, ya que tiene muchas partes de calma chicha aderezadas por picos de gran tensión. A veces creo que la inocencia de las hermanas es pavorosa, pero quizá sea una consecuencia lógica de una vida apartada del mundo, donde las interacciones sociales están restringidas a un grupo pequeño de personas.

El libro está claramente dividido en partes que, si bien no son estancas, si que delimitan de forma estricta la narración, con cambios de escenarios bien marcados. La crítica social a las grandes corporaciones está presente a lo largo de toda la historia, pero se va acrecentando conforme van pasando las páginas. Además, es una lucha fútil, ya que por más que van descubriendo y consiguiendo avances, al final todo parece destinado al mismo sino que Sísifo.

Si os llama la atención una distopía ecológica, con su poco de misterio, viaje y crítica social, con una atmósfera opresiva por momentos, este es vuestro libro sin duda alguna.

Harper Voyager publicará una nueva serie fantástica de Jay Kristoff

Todavía se conocen pocos detalles, pero la noticia es que Harper Voyager ha adquirido los derechos de publicación de una trilogía fantástica de Jay Kristoff, a la que definen como una mezcla entre el Escuadrón Suicida y Juegos de Tronos.

Parece que el australiano se apunta a la moda de escribir novelas sobre un grupo de antihéroes en un entorno fantástico. Veremos que sale de todo esto.

The Company of the Wolf

La primera entrega de Tales of the Plains, The Hunters me pareció entretenidísima, con un elenco de personajes variopinto y equilibrado. David Wragg decide, con buen criterio, mantener el esquema pero solo dos personajes de la primera novela. Podría parecer una decisión arriesgada, pero creo que coger a los personajes más carismáticos de la otra novela y colocarlos en otra situación totalmente distinta es una forma estupenda de continuar una serie que puede seguir teniendo más libros si mantiene este nivel.

Ree y Javani buscan una vida más tranquila pero sus pasos las llevan a una pequeña colonia bajo la extorsión de una compañía de mercenarios. Y aunque el consejo que dirige la colonia prefiere lo malo conocido a lo bueno por conocer, el status quo pronto estallará en pedazos, tanto por su llegada como por otros factores ajenos a su control.

Wragg tiene mucho humor en su prosa, sobre todo con la relación entre una madre y una hija pasando por su adolescencia, pero también con los otros personajes que se añaden a un grupo que da muchísimo juego, porque en este pueblo aparentemente pacífico todos tienen un pasado del que pretendieron renegar. Algunas disquisiciones sobre cómo se puede mantener la paz sin tener que recurrir a la violencia dan material para la reflexión y, aunque creo que los puntos fuertes del libro también están sustentados en las escenas de acción, lo que más me ha gustado son los diálogos entre los personajes, sean aliados o enemigos… o alguna situación intermedia difícil de explicar.

Me ha recordado un poquito a la situación de Kalyna the Soothsayer, ya que las sociedades idílicas que se pretenden alcanzar en ambos volúmenes están sustentadas en cimientos demasiado frágiles. Aunque las aproximaciones de Elija Kinch Spector y David Wragg difieran mucho, sí que parten de la misma base, lo cual no hace si no constatar la validez del género fantástico como herramienta de crítica social sin dejar de lado el divertimento.

Como el escenario en el que se desarrolla la historia es bastante más restringido, la tensión de la novela se tiene que centrar en los roces y en las pequeñas intrigas, más que en las grandes batallas épicas que aquí no tienen lugar, literal y figuradamente.

En definitiva, The Company of the Wolf es una novela muy recomendable y esperamos con ganas la siguiente entrega de la saga.

Cubierta y sinopsis de Galaxy Raiders: Abyss

Os traigo información sobre Galaxy Raiders: Abyss, de Ian Douglas, el inicio de una nueva serie de ciencia ficción militarista que promete acción a raudales. Lo publica Harper Voyager el 4 de febrero.

Esta es la sinopsis:

The riveting and deeply immersive first installment in a new military sci-fi series—pitting amortal humans against a mystifying alien intelligence in a galaxy-spanning conflict—from New York Times bestselling author Ian Douglas.

Centuries in the future, the Galactic Authority reigns over millions of advanced civilizations throughout the cosmos. From deep within the Galactic Core, the Authority’s principal Mind has won the allegiance of myriad nations, offering security, connection, and access to a network of interstellar Gates in exchange for compliance.

While technological advancement has brought interstellar travel and life-extending procedures to Earth, humans are struggling to maintain their sovereignty and cultural identity. The Galactic Authority’s presence and technological prowess looms large, eliciting both awe and apprehension from a human society that finds itself at a crossroads: yield to the allure of advanced alien technologies, or preserve their autonomy in an increasingly fractious cosmic landscape.

Naval captain Alexandra Morrigan has little trust for the Authority, and by all accounts, war is brewing. When the extrasolar colony at Sirius goes silent, suspicions arise that Galactic forces or their proxies are pressuring humankind into submission. To preserve any hope of Earth’s future, Morrigan and the forces she commands will do the unthinkable: travel through the Abyss gate, and make one last stand against the Galactic forces, whose powers may defy comprehension.

Mi traducción:

La emocionante y profundamente inmersiva primera entrega de una nueva serie de ciencia ficción militarista – enfrentando a humanos mortales contra una inteligencia alienígena desconcertante en un conflicto que abarca toda la galaxia – de la mano de Ian Douglas.

Siglos en el futuro, la Autoridad Galáctica reina sobre millones de civilizaciones avanzadas en todo el cosmos. Desde lo más profundo del centro galáctico la Mente principal de la Autoridad se ha ganado la alianza de miríadas de naciones, ofreciendo seguridad, conexión y acceso a una red de puertas interestelares a cambio de cumplir las normas.

Aún cuando los avances tecnológicos han llevado el viaje interestelar y los procedimientos para a alarga la vida a la Tierra, los humanos luchan por mantener su soberanía y su identidad cultural. La presencia de la Autoridad Galáctica y su capacidad tecnológica penden sobre ellos, causando a la vez asombro y aprensión en una sociedad humana que se encuentra ante una encrucijada: rendirse a las avanzadas tecnologías alienígenas o preservar su autonomía en un escenario cósmico cada vez más conflictivo.

La capitana naval Alexandra Morrigan confía poco en la Autoridad y según todos los indicios, la guerra está a la vuelta de la esquina. Cuando la colonia extrasolar de Sirio queda en silencio, se sospecha que las fuerzas galácticas o sus títeres están presionando a la humanidad para que se someta. Para conservar alguna esperanza en el futuro de la Tierra, Morrigan y sus fuerzas harán lo impensable: navegar a través de la puerta del Abismo para resistir por última vez a las fuerzas galácticas, con poderes que desafían a nuestra comprensión.

Esta es la cubierta:

The Spice Gate

Lo que me atrajo en un principio de The Spice Gate fue el toque exótico que prometía una fantasía india con clara inspiración en el comercio de las especias. Y el principio era atractivo, con ocho reinos que solo pueden comunicarse a través de unos portales a los que solo pueden acceder los marcados para ello. El equilibrio entre los reinos está fundamentado en el intercambio de las valiosísimas especias, en las que cada reino se ha especializado. El hecho de que los portadores de la marca que pueden transportar las mercancías pertenezcan a las clases sociales más bajas (prácticamente esclavos) también nos hace intuir que habrá lucha de clases y búsqueda de la libertad, sea cual sea el precio. Pero, por desgracia, la historia al final resulta ser muy insípida, algo imperdonable para una novela que toma las especias por bandera.

Para empezar, el protagonista Amir es más soso que un potaje de habas. Su sueño es huir junto a su familia del reino en el que está, pero deberá conseguir una especia específica que le podrá transportar lejos del poder de su dueño. Para su desgracia, pronto se verá envuelto en una serie de intrigas que, sinceramente, le vienen muy grandes. Descubrir que lo que daba por sentado se tambalea bajo sus pies es bastante típico en los libros fantásticos, pero la mitología que ha creado Prashanth Srivatsa es innecesariamente complicada o al menos no está explicada con la suficiente claridad. No ayuda que su prosa sea bastante repetitiva y el uso de términos indios sin un glosario específico ralentiza un tanto la lectura, aunque no es nada que no se pueda solucionar con una conexión a internet. Tampoco resulta atractivo la cantidad de información sobre la construcción de mundo que Prashanth Srivatsa nos hace llegar a base de infodumps.

Algunos personajes secundarios sí que son más interesantes, pero no consiguen compensar la falta de carisma de Amir, que aburre a las ovejas. La relación sentimental que debería añadir picante al relato es, cuando menos, poco creíble.

El libro acaba haciéndose largo y no aporta mucho al lector, así que no lo puedo recomendar.

Cubierta y sinopsis de School of Shards

Ya sabemos cuál será la cubierta de School of Shards, la última entrega de la saga Vita Nostra de Marina & Sergey Dyachenko, traducida al inglés por Julia Meitov Hersey. Harper Voyager lo publicará el 17 de junio del año que viene.

Esta es la sinopsis:

The Institute of Special Technologies teaches students just one thing: the magic that allows them to become parts of speech, and in doing so, transforming into a specific piece of grammar (a verb, or an adjective, or an article) so they will be able to shape the world around them. As the new provost, though, Sasha is facing an enormous problem: the students in the world she just created, her “world without fear,” are unable to master the curriculum. Whether it’s the magic or the natural order of things, what they need to learn and become—Speech—is the basis of the material world.

And if she can’t teach it, Sasha knows that matter will soon cease to exist.

To protect the world, Sasha must collect fragments of her former reality. Only three people carry these fragments within themselves: her younger brother, Valya, and the Grigoriev twins, Arthur and Pashka, the sons of her former lover, Yaroslav Grigoriev. Sasha must lure these three to the Institute and make them learn—and understand—at any cost.

But she knows how difficult the path is, even more so from the other side of the teacher’s desk. Forced to act ever more ruthlessly, Sasha also notices the faster the world around the Institute changes. It is a vicious circle.

And one she must break.

To do so, she will have to shape reality again, one in which communication doesn’t break down and Speech once again needs to evolve and grow and flourish.

Sasha has already given up so much in pursuit of this dream—often her nightmare—and she might be asked to make one more sacrifice so that the world and Speech might live on.

Mi traducción:

El Instituto de Tecnologías Especial enseña a sus estudiantes solo una cosa: la magia que les permitirá ser parte del Discurso y, al hacerlo, transformarse una pieza específica de la gramática (un verbo, un adjetivo o un artículo) para que puedan dar forma al mundo a su alrededor. No obstante, Sasha, como la nueva proboste, se enfrenta a un grave problema: los estudiantes del mundo que ha creado, su mundo sin miedo, son incapaces de dominar el curriculum. Sea a causa de la magia o a causa del orden natural de las cosas, lo que necesitan aprender y aquello en lo que se tienen que transformar, el Discurso, es la base del mundo material.

Y si no puede enseñarlo, Sasha sabe que la materia pronto dejará de existir.

Para proteger el mundo, Sasha deberá recopilar los fragmentos de su antigua realidad. Solo tres personas tienen estos fragmentos en su interior: su hermano pequeño, Valya y los gemelos Grigoriev, Arthur y Pashka, los hijos de su antigua amante, Yaroslav Grigoriev. Sasha deberá atraerlos al Instituto y hacerles aprender y comprender a cualquier coste.

Pero sabe que su camino es dificilísimo incluso más desde el otro lado del escritorio del profesor. Forzada a actuar de manera incluso más despiadada, Sasha se percata de lo rápido que van cambiando el mundo alrededor del Instituto. Es un círculo vicioso.

Uno que debe romper.

Para conseguirlo, tendrá que esculpir de nuevo la realidad, de forma que la comunicación no se rompa y el Discurso vuelva evolucionar, crecer y florecer.

Sasha ha dado mucho en la persecución de sus sueños o sus pesadillas pero le volverán a pedir un sacrificio más para que el mundo y el Discurso puedas seguir viviendo.

Esta es la cubierta:

The Queen of Days

The Queen of Days tiene un comienzo fulgurante que luego se va diluyendo, dando lugar a una obra correcta y entretenida pero que prometía más de lo que acaba ofreciendo.

El título del libro hace referencia al apodo de la mejor ladrona del lugar, capaz de hacerse con cualquier bien sin dejar rastro. Así que cuando el jefe de Balthazar, el cabecilla de un grupo de ladrones con origen noble, le indica que para su próximo trabajo habrá de contar con ella, Bal cree que el éxito está asegurado. Poco imagina que el acuerdo al que llegará le costará algo más que dinero y que removerá su doloroso pasado, además de abrirle las puertas a un conocimiento que sinceramente preferiría que quedara en el olvido.

Si juntas una historia de timos con una venganza y le añades un poquito (o un muchito) de magia, sin duda llamarás la atención de muchos lectores de fantasía. Y esto es lo que pretende hacer Greta Kelly, con un comienzo fulgurante que luego se pierde un poco entre vericuetos de difícil justificación. The Queen of Days refleja muy bien la idea de la familia elegida en contraposición con la familia «típica» pero creo que la autora se centra demasiado en el aspecto sentimental de la banda de ladrones que se enfrenta a su último robo y algo menos en la construcción del mundo, que podría haber sido más interesante. Me recuerda un poco a lo cansino que se puso Jeremy Szal en su Stormblood y sobre todo en Blindspace, pero sin llegar a ponerse tan intenso.

Y eso que la idea de mundo que nos muestra Kelly es bastante interesante, aplicando conceptos quizá más de ciencia ficción (como el universo de bolsillo reconvertido en el reino de bolsillo) a la cosmogonía de su mundo. Con ideas que ya hemos visto en otros sitios, como Stargate o en la más reciente Jumpnauts de Hao Jingfang, pero aplicadas a un entorno más fantástico.

La ejecución del libro es correcta, aunque sin llegar a ser brillante. Los secretos que se desvelan junto con los que se mantienen ocultos para la próxima entrega están bien equilibrados y el ritmo no llega en ningún momento a decaer, pero el maniqueísmo de los personajes devalúa un poco el valor de la historia. Resulta mucho más atractivo lo que se intuye del otro mundo que las cuitas terrenales de los protagonistas. No digo que no sea bueno, si no que esperaba más de la lectura. No cual no quita que tenga valor como obra autoconclusiva, aunque no me extrañaría nada que la historia siguiese en nuevas entregas, ya que deja el terreno preparado para ello.