The Felicity Complex

Aunque mi primera experiencia con August Clarke como autor no fue muy positiva, decidí darle otra oportunidad con The Felicity Complex, una novela mucho más simple y directa que la anterior, con una ironía que roza lo grotesco y una ambientación muy conseguida, insistiendo en la crítica social que parece caracterizar su obra.

Las protagonistas de The Felicity Complex son seres creados para servir de cualquier manera necesaria en un refugio nuclear destinados a asilar a los americanos de bien que puedan sufrir un ataque comunista. Suena bastante poco sutil y es que el libro se basa principalmente en la hipérbole para criticar el sexismo de la sociedad humana, dándole voz al ser extraño que se enfrenta al humano, quizá inconscientemente.

Clarke utiliza la sátira y las situaciones absurdas llevadas al límite mezcladas con bastante sangre para exponer a la vista de todos la cosificación del ser humano, cuando deja de ser persona para convertirse en un simple objeto de exhibición o de uso y disfrute. ¿Es un libro divertido? A mí al menos no me hizo reír, pero las situaciones estaban tan forzadas que entiendo que pueda funcionar como humorístico para un determinado público.

El uso de dos líneas temporales a lo largo de la narración de la novela es la solución más lógica para situar al lector en el mundo en el que se originó el conflicto y a la vez ver cómo se desarrolla el componente dramático a lo largo del tiempo. El concepto de materia prima es científicamente absurdo, pero extrañamente aceptable si el objetivo era aleccionar al lector sobre los usos mercantiles de la ciencia.

La narración del audiolibro de Taylor Meskimen me parece perfectamente acompasada con lo pasado de vueltas que está el argumento. En definitiva estamos ante una obra que me cuesta recomendar pero que no me arrepiento de haber leído.

MAYA: Seed Takes Root

La ciencia ficción con raíces en culturas no occidentales me resulta fascinante, en parte por el sentido de maravilla que desprende y en parte por la capacidad de sorprenderme que tiene, partiendo de la base de mi desconocimiento de temas que pueden ser consuetudinarios para un lector que conozca los entresijos del folklore en que se basa. Es por esto que afronté la lectura (audición en este caso) de MAYA: Seed Takes Root con una mezcla de interés y respeto. Me he encontrado con un libro muy complejo, más dedicado a la construcción de mundo que al desarrollo de una novela al uso, que mezcla filosofía con especulación y que sinceramente no estoy segura de haber comprendido al 100%, pero que he disfrutado enormemente.

En primer lugar, una referencia obligada a la exquisita locución de Hugo Weaving, que desarrolla una labor maravillosa con una obra que no ha debido ser fácil de adaptar. Hace unas semanas recomendé a mi amiga Pilar un audiolibro en español en parte por la propia obra, pero principalmente por los dos extraordinarios narradores que la relatan. Pues no dudaría en hacer lo mismo con el trabajo de Weaving a un usuario de audiolibros en inglés. Simplemente espectacular.

La imaginación de la que hacen gala los autores Anand Gandhi y Zain Memon es apabullante. Lo mismo hablan de nuevas especies que plantean toda una sociedad que se conecta diariamente al bosque viviente que es la red neuronal que une todo el planeta. Es fascinante cómo en cada página se fusiona filosofía y especulación con algo de crítica social. Cuando se tiene disponible toda la información del mundo, ¿es posible discernir cuál será el futuro? Pues esta es quizá la pregunta sobre la que gira toda la novela, el control de la sociedad y cómo conseguir escapar del ojo que todo lo ve, en una analogía muy válida sobre nuestra vida actual, si bien no demasiado sutil.

El libro incita al lector a dejarse llevar cuando encuentre palabras desconocidas, ya que supuestamente se irán desvelando los significados conforme vaya avanzando la lectura. No puedo negar que esto ocurra así, porque algunos términos si los he acabado comprendiendo, pero creo que hay varios niveles de complejidad en la lectura y quizá no he sido capaz de alcanzarlos todos, pero esto es una deficiencia por mi parte, no de la novela. Me gustaría comentarla con alguien que la haya leído también para saber si este sentimiento es generalizado o solo me pertenece a mí.

MAYA: Seed Takes Root es un libro muy ambicioso que sienta las bases para todo un universo en el que estaré más que dispuesta a sumergirme si consigue mantener el nivel que se ha mostrado en esta primera entrega.

2150 A.D.

Leer 2150 A.D. era una apuesta que podía salir muy mal o muy bien, no creo que hubiera posibilidad de un término medio con una obra publicada originalmente en los setenta rescatada por sus «semejanzas» con la situación actual. Puedo entender el éxito de Thea Alexander en su momento, pero ahora mismo creo que se trata de una obra fuera de su tiempo.

Para empezar, resulta complicado adscribirla a la ciencia ficción cuando el medio utilizado para llegar al futuro y vivirlo es la proyección astral durante los sueños. Me ha recordado, para mal, a L. Ron Hubbard. Salvando este escollo, que ya digo que para mí es bastante complicado, nos encontramos con una especulación más bien filosófica que una extrapolación científica de un posible futuro. Y aquí es donde el entramado lógico del libro hace aguas. En la sociedad utópica del 2150, hay un grupo de privilegiados que viven en el «macromundo» donde no hay escasez, no hay miedo, solo estabilidad y comprensión. Un destino al que todos podríamos aspirar, pero que no es para nada creíble y que no explica el proceso que se sigue para alcanzar esta nirvana espiritual de una manera verosímil. Además, en el mismo tiempo, conviven con otra sociedad parecida a la actual pero retorcida y enquistada, que pretende servir como contraste con la utopía alcanzada, pero que como comparación es demasiado basta y poco refinada, como intentar llevar a cabo una incisión quirúrgica con una espada flamígera oxidada.

El protagonista es un veterano del Vietnam que perdió una pierna en el conflicto, pero que cuando llega al 2150 se encarna en un cuerpo perfecto. Quizá esperaba algo de crítica antibélica, pero el libro no va por esos derroteros, o más bien va por la crítica al individualismo y la violencia en general, no centrada en ningún enfrentamiento específico.

La labor de Vas Eli como narrador del audiolibro me ha parecido correcta, pero es que el texto de partida no acompaña para una interpretación más inspirada. Mucho diálogo y mucha disquisición filosófica, pero poco interés ha despertado en mí esta obra.

This is Where the Future Bleeds

A Mike Brooks y su obra ya lo conocíamos por aquí con su saga The God-King Chronicles, así que no es de extrañar que le diera una oportunidad a This is Where the Future Bleeds su nueva fantasía autoconclusiva, caracterizada sobre todo por un humor desbordante y una idea atractiva como comienzo. La protagonista de la historia y narradora es Kitt Carver, una buscadora de destinos para los ricos y poderosos. Esto es así porque en las tierras donde el tiempo apenas avanza, los más valientes y osados pueden hacerse con un destino que luego venden al mejor postor. Pero pronto se verá envuelta en problemas inesperados con el último hallazgo que ha conseguido vender…

Uno de los puntos fuertes de Brooks son el conjunto de personajes que despliega ante el lector, combinando de forma muy atractiva caracteres de toda índole insuflados con mucho humor y esta no iba a ser una excepción. Sin embargo, cabe destacar la labor de la narradora del audiolibro, Kim Bretton, que consigue a base de acentos dotar de personalidad a cada uno de los intervinientes en cada escena. Y esto lo consigue sin impostar la voz como he visto en otros muchos audiolibros, pero consiguiendo cambiarla en cada oportunidad. Una labor encomiable que sin duda ha conseguido que suba mi apreciación por la obra.

This is Where the Future Bleeds es una obra con una premisa atractiva que va perdiendo un poco de esa pátina conforme van avanzando las páginas, sin dejar en ningún momento de tener un ritmo adecuado, pero con cierta sensación de déjà vu en algunas de sus escenas. La dinámica del grupo que forma Kitt para desentrañar el misterio es estupenda y hace que se pasen las páginas volando, pero el misterio en sí y su resolución avanza un poco a trompicones, más por casualidades que por méritos de los presentes. Nos encontramos ante una fantasía que acaba siendo bastante convencional, pero que está escrita con oficio y que cumple perfectamente su cometido de entretenernos. Es cierto que tiene cierto aroma a campaña de rol encubierta, pero no es menos cierto que hay bastantes libros de fantasía con el mismo aire peor ejecutados que este.

The Loom Tree

Folklorn fue una lectura interesante en su momento, así que cuando el audiolibro de The Loom Tree se puso a tiro, no dudé en echarle el lazo. Se repiten algunos temas como la mitología coreana y el sentimiento de alineamiento provocado por el desapego de la cultura propia al ser criado en otro país, pero en esta novela es especialmente relevante la relación madre-hija. Si bien es cierto que en esta ocasión Angela Mi Young Hur abraza sin complejos el género fantástico, a la novela le falta algo para convencer completamente.

Puede que sea debido a lo pedantes que son los personajes, pero en ningún momento he llegado a conectar con sus historias. Entiendo que en un entorno de estudios elitista tanto los estudiantes como los profesores sean bastante pijos y fatuos pero es que no se salva ni uno. Partiendo de esta base, es difícil cogerle el ritmo a The Loom Tree y tampoco ayuda al tempo de la obra los interludios de relatos folklóricos, que se sienten más como infodumps extemporáneos que como trasfondo necesario para la comprensión de la novela.

La mezcla de mitos y relatos de la tradición oral de varias culturas aparentemente muy alejadas a priori podría parecer un buen caldo de cultivo para el relato, pero no acaban de cohesionar en la historia que narra la autora. Es un libro que pretende ser una oda a la música como vehículo de unión de culturas pero aunque los acordes sean los correctos la melodía no acaba de funcionar.

El audiolibro está locutado por dos personas, Catherine Ho y Da Eun Yoon, que tienen un tono de voz perfectamente distinguible aunque tengan ciertas semejanzas. No he acabado de entender tampoco la división de capítulos entre ambas, la verdad.

En definitiva, nos encontramos ante un libro de rito de paso a la madurez mezclado con folklore que no me ha acabado de convencer, a pesar de aportar relatos de mitos muy atractivos y apostar por la mezcla de culturas.

The Disco at the End of the World

Mi amiga Flora aunque es una gran lectora no acostumbra a transitar mis géneros favoritos, aunque no cejo en mi labor de convencerla. Lo cierto es que ella me dice que le fascinan los argumentos que le cuento de las novelas que voy leyendo ya que ni en mil años se le ocurriría que se pueden escribir historias que relacionan la música disco y el movimiento queer de los 70 con una historia de primer contacto, como es el caso de The Disco at the End of the World. Y es que la ciencia ficción y la fantasía parte de todo tipo de premisas, lo importante es que luego la obra sea un todo cohesionado y atractivo.

La obra de Nathan Tavares parece recoger el testigo de Catherine M. Valente y su bilogía Space Opera, pero con más mensaje reivindicativo y me temo también que con menos lógica interna. The Disco at the End of the World es una ucronía en la que hay bases lunares en los 70, pero aún así la política regresiva de Reagan hace estragos entre las personas no heteronormativas, sometidas a una persecución implacable. La historia la relata Mitch Ward, un joven destacado en la base lunar a la que llevó con la ilusión de volver a encontrar al amor de su vida. Su carrera militar se ve truncada en un extraño incidente y volverá a la Tierra a proseguir con su vida, sin esperar la llegada de un enviado utópico de una civilización extraterrestre que se dirige a nuestro planeta.

Tengo sentimientos muy encontrado respecto a la novela. Aunque sentimentalmente entiendo, comprendo y apoyo las reivindicaciones que Tavares lleva a cabo, el contenido de ciencia ficción exige una suspensión de la incredulidad que no estoy dispuesta a llevar a cabo en una novela de ciencia ficción. Para mí la parte de ciencia es importante, y lo que puedo pasar por alto en una novela fantástica no cuela en una novela de ciencia ficción. Esta ucronía sin punto Jonbar claro, sin embargo, navega entre dos aguas sin decidirse a zambullirse definitivamente en ninguna de las corrientes y creo que se ver perjudicada por ello.

La versión en audiolibro que he recibido tiene altos niveles de producción y la locución de  Ruffin Prentiss me parece más que ajustada al texto. Lo único que quizá en una novela en la que la música tiene tanta importancia, me sorprende que no haya ningún añadido con una lista de las canciones mencionadas, por ejemplo. Sería un buen extra.

Creo que estamos ante un libro ambicioso, pero fallido. Cuando el autor comienza a explicar la misión de los extraterrestres y sus fundamentos, acaba de perderme definitivamente. Son elementos que no acaban de encajar, como si intentáramos resolver un puzle que tiene piezas de distintos orígenes y troquelados. Entiendo que para un lector más avezado en la ciencia ficción especulativa queer quizá sea una obra más atractiva que lo que ha resultado siendo para mí.

The Redemption Center is Closed on Sundays

Lo he intentado otras veces con Andrea Hairston, pero se ve que no es una autora para mí. Las premisas de sus libros pueden ser de lo más atractivas, pero luego nunca consigo conectar con la ejecución.

The Redemption Center is Closed on Sundays aparte de tener un título que casi no cabe en la cubierta del libro, es muy ambicioso. Trata sobre la investigación de unos asesinatos con posibles ramificaciones en otras dimensiones, que fue lo que más me llamó la atención de la sinopsis. Tampoco negaré que no tenga cierto aire a Scooby-Doo con la aparición estelar de Oona, un perro adorable capaz de encontrar siempre su camino en el multiverso.

En esta ocasión escuché el audiolibro narrado por Jasmin Walker, que pone todo su empeño en narrar con encanto, aunque tiene un acento al que hace falta acostumbrarse un poco. El problema que me he encontrado al leer es que no me enteraba de nada, la verdad. Bien sea por la forma de narrar de Hairston o por la complejidad de la historia, estaba más perdida que el barco del arroz. Los personajes son eclécticos e imprevisibles y resulta difícil seguir sus acciones y sus motivaciones. O eso, o le faltan seis papas en el kilo. Es muy difícil entrar en el juego, yo apenas lo he conseguido en algunas ocasiones y enseguida volvía a perder el hilo. El ritmo tampoco es sostenido, hay mucho movimiento y cambio de línea temporal, algo bastante obvio si estamos hablando de una novela multidimensional, pero no hay la suficiente diferencia entre los diálogos o la interactuación de los personajes para situarnos claramente en cada cambio de punto de vista.

¿Cómo puedes resolver un asesinato si las reglas de juego no están claras desde un principio? Estoy a favor de novelas fragmentadas en las que el lector tenga que trabajar para ir uniendo las piezas, pero en este caso el puzle a mi entender queda incompleto y ni siquiera el viaje me parece que haya merecido la pena.

Startup Hell

Startup Hell de Caitlin Rozakis es una novela de fantasía urbana más centrada en el humor y el romance que en otra cosa y aunque no es que vivas en la carcajada constante mientras la estás leyendo, si que desprende un aroma a buen rollo y a diversión, por lo que creo que es todo un acierto escogerla como lectura ligera y desenfadada.

La protagonista de la novela es Morgan Blackwater, la hija de una poderosa figura del mundo mágico que no tiene magia por sí misma, así que ha de labrarse su propio futuro en el mundo empresarial moderno. Su trabajo en una startup pende de un hilo, siempre esperando la próxima ronda de financiación. Todo cambia cuando un día se encuentra a su jefe muerto mientras invocaba a un (atractivo) demonio, con el que acabará formando una coalición para proteger los intereses de ambos. Y ese es el resumen de la historia, que a través de sus más de 400 páginas nos irá mostrando quiénes son los verdaderos malos de la historia, que no necesariamente son los que huelen a azufre.

La lectora del audiolibro, Megan Tusing, lleva a cabo una labor más que correcta interpretando a una joven bastante frustrada y con la autoestima a la altura del betún. Se nota que ha disfrutado de este trabajo y ha sabido insuflar al texto con la vitalidad requerida para una novela tan actual.

Quizá lo más destacable del relato sea la critica incisiva al mundo empresarial y a los CEOs en particular, al menos el que representa la autora en esta obra es el arquetipo de joven ambicioso que explota a todo el que se cruza por su camino, un poco como Justin Feinstein hace en Your Behavior Will be Monitored, pero con un personaje mucho más tonto y maniqueo.

También se puede considerar una novela de rito de paso, aunque Morgan ya hace tiempo que dejó de ser adolescente no por ello lo tiene más fácil para desenvolverse en una vida adulta que pende del siguiente cheque. Quizá el ritmo no sea trepidante, pero si nos centramos en los puntos positivos pasaremos un buen rato con la lectura.

An Arcane Study of Stars

Se podría decir que An Arcane Study of Stars es un dark academy de manual, con su universidad elitista a la que es muy difícil acceder en la que te acechan peligros tras cada recoveco, su enemies-to-lovers con uno de los estudiantes más avanzados de la clase y un sistema mágico bastante accesible y no andaríamos muy desencaminados. ¿Qué aporta entonces Sydney J. Shields de novedoso al género? A mi entender, lo que puede diferenciar esta obra del maremágnum de novelas similares, es el sistema mágico basado en disciplinas de saber como retórica, astronomía… y en las discusiones filosóficas que tienen lugar en algunas de las clases.

La protagonista es Claudia Jolicoeur, quien se ve abocada a un matrimonio muy desigual, a ser moneda de cambio para pagar las deudas de su padre y cuya única salida es estudiar en la Universidad Cygnus, aunque su llegada a esta institución no está exenta de polémica. Allí se encontrará con la horma de su zapato, Cassius MacLeod, el mejor estudiante de la academia y ojito derecho del rector. Lo que comienza como burlas y desdén, tendrá un desarrollo muy distinto.

An Arcane Study of Stars es un libro entretenido aunque poco original, se va haciendo un poco largo conforme vas leyendo, pero también es que mi tolerancia al romantasy va bajando enteros si no está acompañado de algo más sustancioso. Creo que comienza con mucha fuerza y se va desinflando, aunque como he mencionado antes hay algunos pasajes que me han interesado más, sobre todo en el aspecto intelectual de los enfrentamientos, mientras que el desarrollo del romance y la exposición de las rutinas de dominación me han dejado bastante indiferente.

El misterio que hay que resolver tampoco ha sido demasiado sorprendente, cuando los humanos pueden evolucionar en dioses no es de extrañar que haya complots para alcanzar esta meta, solo hay que ver quién puede ser el mejor colocado en esta carrera hacia la gloria.

La narración en audiolibro de Jane Fox es bastante correcta, pero no he encontrado ningún aspecto que la haga destacar. Es como el propio libro, funcional y entretenido, pero que no despierta pasiones. Quizá lo más destacable sea la representación de los diálogos internos de la protagonista, cuando retuerce la lógica para justificar sus actos.

Por lo demás, es un libro que no creo que tenga mucha más repercusión.

The Final System

The Final System es un thriller de ciencia ficción que aprovecha la ubicuidad de la inteligencia artificial para construir una novela trepidante y entretenida, pero a la vez bastante previsible.

Anthony Tardiff nos ofrece un mundo en un futuro tan cercano que casi parece el presente, con una sociedad que basa sus relaciones en el capital social ganado en las distintas redes sociales que son permitidas por el gobierno. El relato corre a cargo de dos narradores, por una parte Jason Cromartie, un hacker que se ha colado entre los intersticios del sistema y que hará todo lo posible por cambiar el orden social y Chloe Dunne-Carr, una política cuya en principio fulgurante carrera se ha visto interrumpida por su oposición firme a los nuevos sistemas algorítmicos que rigen las vidas de la gente. Cuando el doctor Andrew Norman propone la implantación del Sistema Final (lo mismo tendría que haber hablado un poco con su departamento de marketing) ambos se verán inmersos en una carrera despiadada para intentar evitar el colapso de la sociedad.

Como todo buen thriller que se precie The Final System tiene un ritmo apabullante, que no deja mucho hueco al aburrimiento, menos aún a la reflexión. Esta velocidad es el truco que ha utilizado el autor para que no nos fijemos mucho en las costuras de la novela, ya que si levantara por un momento el pie del acelerador podríamos ver los errores en los que ha caído y así las GRANDES REVELACIONES de los capítulos finales no lo serían tanto, porque lo cierto es que se ven venir desde bastante distancia.

Me gusta mucho la versión en audiolibro con dos voces que se complementan la una a la otra, Graham Halstead y Ferdelle Capistrano, creo que han llevado a cabo una gran labor al impersonar a muchos personajes de muy distintos orígenes, incluidos los sistemas de inteligencia artificial que forman la base de la historia.

Si bien es cierto que el autor en ocasiones explica en demasía algunos acontecimientos de los que somos testigos, en ningún momento nos encontramos con una lectura aburrida. La representación de la ingeniería social como el verdadero corazón del hacking también me ha parecido muy bien escogida, como indicando que el eslabón más débil de cualquier cadena es siempre el factor humano. No es menos cierto que las «casualidades» que hacen avanzar la trama son previsibles en demasía, pero creo que el mensaje que el autor pretendía hacernos llegar consigue su objetivo plenamente y consigo entretener la lector mientras tanto.

Una novela tan palomitera como entretenida.