A Complement of Scoundrels

No os voy a engañar, donde se ponga una buena historia de venganza ahí estaré yo la segunda de la fila (el primero será mi amigo Antonio). Así que cuando vi la sinopsis de A Complement of Scoundrels, no lo dudé. Me he encontrado con un audiolibro narrado exquisitamente por Gabrielle Baker, que insufla vida a unos personajes variopintos y muy bien definidos por S.V. Lockwood.

La protagonista es Myria Cadessa, una ladrona que junto con sus compañeros de penurias se las prometía muy felices al intentar robar en Elysius. Sin embargo, el plan no salió bien y acabó con sus huesos en la cárcel, la banda desmantelada y un compañero muerto. No obstante, la vida le dará una segunda oportunidad y no dejará de aprovecharla para vengarse de quien los traicionó y, de paso, asegurarse una buena jubilación.

El contrapunto de Myria es Felix, un soldado-mago despojado de sus poderes por accidente (aunque eso habría que aclararlo) al que le encargan seguirla para ver qué planea. Y este juego de espejos en el que nadie sabe muy bien a quién está engañando y en quién confiar es la base de toda la novela, aderezada con un sistema mágico atractivo con toque steampunk y una construcción de mundo francamente verosímil, si bien no demasiado original, en el que el poder legislativo y el militar tienen sus más y sus menos sobre cómo tratar a la población.

El ritmo es bastante rápido, en parte por la abundante cantidad de diálogos y el tono de Gabrielle Baker que es bastante ligero. Tampoco le sienta mal que no se entretiene en explicar en demasía el componente fantástico de la novela, que queda un poco desdibujada en este sentido, algo que no es necesariamente malo, tampoco queremos un infodump cada 15 páginas (sí, te estoy mirando a ti, Neal Stephenson).

Para ser una primera novela A Complement of Scoundrels es más que recomendable, no la dejéis escapar. Es un libro muy entretenido que soporta bastante bien las comparaciones con Las mentiras de Locke Lamora, por ejemplo.

The Demon’s Overlord Retirement Plan

La verdad es que no conocía a M. H. Foster como autor, pero la sinopsis de The Demon’s Overlord Retirement Plan parecía divertida, así que me puse los auriculares y le di rienda suelta al audiolibro narrado por Neil Hellegers. Pues ha resultado ser todo un acierto, el texto de Foster y la narración de Hellegers se adecúan la una a otra como un mecanismo de precisión y he pasado las horas de audición de carcajada en carcajada.

Tras sus 444 reencarnaciones, Galornus Prime, el mayor malvado que ha existido en el mundo, el Destructor de Esperanzas y Azote de los Pecados Capitales, se ha cansado. Harto de tener que ver una y otra vez cómo sus planes se ven frustrados por héroes más o menos capaces, decide retirarse al campo, a una vida normal cultivando nabos en una remota aldea inaccesible. Pero poner todo su empeño en una tarea aparentemente trivial como es la horticultura quizá tenga consecuencias de mayor calado que una mala cosecha o la aparición de pulgones.

Lo más complicado de The Demon’s Overlord Retirement Plan quizá sea el título porque lo que es la novela es bastante lineal y directa, pero esto no tiene nada de importancia cuando cada párrafo tiene equívocos, confusiones y divertimento a raudales. Galornus solo quiere que le dejen en paz y dedicarse a sus plantas, pero claro, cuando utilizas versiones de los pecados capitales para «aligerar» el crecimiento de lo que has plantado o para «ayudar» en la investigación de los métodos para conservar mejor los alimentos, no te extrañe que haya consecuencias inesperadas.

El humor es una cosa muy particular y muy pero que muy difícil de generalizar, pero lo que es conmigo Foster ha acertado completamente, me ha recordado muchísimo lo bien que lo pasé leyendo la saga de los paladines de T. Kingfisher y eso en esta casa son palabras mayores. Entiendo perfectamente que haya gente a la que esta idea ni siquiera les resulte atractiva, pero para mí me parece estupendo disfrutar de una lectura desenfadada e intrascendente que me aleje de las preocupaciones cotidianas que pueblan nuestras vidas.

En la cubierta del audiolibro no había visto por ningún sitio que era la primera entrega de una saga, así que cuando acabé de escucharlo, con ese epílogo que abre todo un nuevo mundo de posibilidades ante nosotros, no pude menos que alegrarme, porque no estaba preparada para dejar atrás este mundo y estos personajes que me lo han hecho pasar tan bien.

Traitor’s Nest

Francis Hardinge es quizá una de las autoras más en forma en el panorama internacional, con una producción de fantasía nada desdeñable y aunque normalmente publica más juvenil que adulto, sus novelas para un público más joven no palidecen en la comparación con las más adultas.

Este es el caso de Traitor’s Nest, con castillos ambulantes que son piezas de un juego muy elevado en el que los humanos no llegan ni a ser peones que se puedan utilizar como recursos. El protagonista de la novela (aunque se pueda considerar una obra coral porque el resto de participantes en ella también juegan papeles muy importantes) es Burr, un adolescente de un pueblo que vive su vida a la sombra del castillo. Pero en el mundo de Burr, los castillos cambian de lugar y de habitantes según los veleidosos o taimados caprichos de unos jugadores que pueden ser prácticamente dioses. Si tu vasallaje depende cada vez de un señor distinto con exigencias cada vez mayores, tu vida es cualquier cosa menos plácida.

Hardinge recrea para esta novela la edad media, con sus leyes feudales, pero de una manera bastante diluida y adaptada a sus necesidades. Lo utiliza como punto de partida para contarnos una historia de rebelión y de cómo la mejora de las condiciones propias generalmente tiene que venir acompañada de actos quizá hasta violentos para mover los cimientos de la civilización, que sin estos cambios seguiría atascada en la posición segura e inamovible del pasado.

La narradora del audiolibro es Ciaran Saward y hace una muy buena labor, no se trata de un libro excesivamente largo, pero sí que tiene bastante personajes, algo que quizá resulte exigente desde el punto de vista del lector, obligado a dotar de un acento específico a cada uno. Pues la verdad es que Saward sale muy bien parada de esta necesidad.

El nombre de la novela ya nos daba una pista sobre la existencia de un traidor entre la filas de Burr, pero la autora juega muy bien sus cartas ofreciéndonos toda una ristra de sospechosos con motivaciones más o menos evidentes, pero que dan mucho juego para que vayamos especulando mientras que con la otra mano sigue moviendo piezas en un juego menos evidente y quizá por ello más atractivo. Es un libro intrigante y perfectamente disfrutable a cualquier edad.

The Twelfth House

The Twelfth House es un relato descarnado sobre el fin de la esclavitud en el Caribe, una fantasía histórica que mezcla folklore de distintos orígenes en una novela quizá demasiado compleja en su planteamiento temporal, con saltos constantes que no ayudan en nada al lector para seguir el hilo de la narración. La obra que Robert de la Chevotiere nos ofrece no será del gusto de todo el mundo, al transitar ese camino difícil de definir entre el realismo mágico y la fantasía más clásica, intentando ser riguroso históricamente, pero creo que merece la pena, aunque solo sea por vernos reflejados en el espejo de quienes pretendían rebajar la humanidad de los demás por su tono de piel.

Partiendo de la base de que la narradora escogida para contar el libro no llega a «nacer» hasta bien mediada su extensión, ya tendríamos que sospechar que The Twelfth House no va a ser una lectura tranquila. Etta es una ogbanje, un alma no nacida atrapada en un círculo vicioso de renacimiento y aniquilación en el árbol genealógico de una sola familia. Cuando su «padre» es capturado y llevado a una vida de esclavitud en Dominica, este ciclo se rompe y ella finalmente se encarna en un cuerpo humano. El autor utiliza de manera exhaustiva este punto de vista que si bien no es omnisciente sí que le permite jugar con las líneas temporales y relatar hechos que no tuvieron otros testigos que los propios actores de cada escena. Es una elección arriesgada porque la propia naturaleza de la ogbanje causa rechazo en el lector.

Toda la novela es un alegato contra la esclavitud, centrándose en la crueldad del «hombre civilizado» capaz de utilizar a otras personas como carnaza para sus instintos más bajos y para lucrarse con la sangre de los demás. He de decir que la labor de la actriz que interpreta el audiolibro, Marie-Françoise Theodore, es encomiable, aunque su acento no es el más fácil de entender. La prosa de Robert de la Chevotiere no es la más fácil de entender, pero ella consigue una fluidez que quizá no hubiera sido tan notable al leer el libro en lugar de escucharlo. De hecho, creo que facilita la interconexión entre los distintos momentos temporales entre los que va saltando el autor.

En resumen, nos encontramos ante una obra compleja por la elección del narrador y por la estructura temporal escogida, con una crudeza extrema en la representación de la esclavitud y sus consecuencias y con referencias muy acertadas al folklore de las distintas culturas afectadas por las migraciones forzadas de los africanos esclavizados en el Caribe. Da pie a la reflexión.

A Tangled Magic

No tenía muchas expectativas cuando comencé a escuchar el audiolibro de A Tangled Magic, quizá porque la etiqueta de literatura juvenil a veces es un cajón desastre que da cabida a todo lo que no sabe cómo etiquetarse de otra forma. Pero he de reconocer que me he encontrado con una obra entretenidísima y ligera, aunque con algo más de enjundia de la que me esperaba.

La protagonista total de la novela es Netta, criada por su madre en la soledad de una torre que nunca ha abandonado, con una extraordinaria capacidad para el bordado y dos insólitos acompañantes: su mata de pelo viviente (hola, Rapunzel) y el cuervo Baldbeak. Si bien su vida dista mucho de ser perfecta, se mueve en una monotonía tranquila y placentera viendo trabajar a su madre en el libro de hechizos definitivo hasta que un día un ataque a la torre del que apenas es capaz de recordar nada la lanzará por los caminos en busca de respuestas.

El comienzo de la novela es un tanto embarullado, pero conforme van pasando los minutos de escucha, se va viendo el camino que ha trazado Andrea Eames para que los lectores lo sigamos. Es una lectura un tanto maniquea, porque prácticamente todas las personas que Netta encuentra en su camino solo buscan beneficiarse a su costa, de una manera más o menos descarada. El conocimiento es poder y en el mundo en el que se mueve, ese conocimiento mágico solo acaba en las manos de lo más poderosos, cuya falta de escrúpulos puede llegar a ser simplemente inexistente.

La relación con Baldbeak es otro de los puntos fuertes, con diálogos muy dinámicos y divertidos, que sirven para aderezar un sistema mágico digno de atención relacionado tanto con el bordado como con el encuadernado de los libros, en el que cada conjuro tiene un precio, ya sea en sangre, dientes u otras partes del cuerpo. Se nota que la autora reverencia los libros como objeto físico no solo como fuente de conocimiento, que también. Quizá la mayor desgracia de Netta sea su incapacidad de leer, pero la compensa de cientos de maneras.

En cierto sentido los personajes de la historia son excesivamente maniqueos, los malos son malísimos y los buenos son la bondad personificada, no hay lugar para medias tintas. Quizá por eso, unido a que la protagonista es bastante joven se haya etiquetado la novela como juvenil. La parte romántica tampoco acaba de funcionar a mi entender, pero como hay tanto romance últimamente en la fantasía no sé si es que ya he desarrollado callo.

La labor como narradora de Olivia Dowd es encomiable, realmente hace que disfrutes de cada momento de audición. Recomiendo esta versión ya que creo que hace resaltar más las cualidades positivas del libro. En definitiva una obra que no aspira a pasar a los cánones de la fantasía pero que nos tiene entretenidas un buen rato y a veces eso es todo lo que necesitamos.

The Felicity Complex

Aunque mi primera experiencia con August Clarke como autor no fue muy positiva, decidí darle otra oportunidad con The Felicity Complex, una novela mucho más simple y directa que la anterior, con una ironía que roza lo grotesco y una ambientación muy conseguida, insistiendo en la crítica social que parece caracterizar su obra.

Las protagonistas de The Felicity Complex son seres creados para servir de cualquier manera necesaria en un refugio nuclear destinados a asilar a los americanos de bien que puedan sufrir un ataque comunista. Suena bastante poco sutil y es que el libro se basa principalmente en la hipérbole para criticar el sexismo de la sociedad humana, dándole voz al ser extraño que se enfrenta al humano, quizá inconscientemente.

Clarke utiliza la sátira y las situaciones absurdas llevadas al límite mezcladas con bastante sangre para exponer a la vista de todos la cosificación del ser humano, cuando deja de ser persona para convertirse en un simple objeto de exhibición o de uso y disfrute. ¿Es un libro divertido? A mí al menos no me hizo reír, pero las situaciones estaban tan forzadas que entiendo que pueda funcionar como humorístico para un determinado público.

El uso de dos líneas temporales a lo largo de la narración de la novela es la solución más lógica para situar al lector en el mundo en el que se originó el conflicto y a la vez ver cómo se desarrolla el componente dramático a lo largo del tiempo. El concepto de materia prima es científicamente absurdo, pero extrañamente aceptable si el objetivo era aleccionar al lector sobre los usos mercantiles de la ciencia.

La narración del audiolibro de Taylor Meskimen me parece perfectamente acompasada con lo pasado de vueltas que está el argumento. En definitiva estamos ante una obra que me cuesta recomendar pero que no me arrepiento de haber leído.

MAYA: Seed Takes Root

La ciencia ficción con raíces en culturas no occidentales me resulta fascinante, en parte por el sentido de maravilla que desprende y en parte por la capacidad de sorprenderme que tiene, partiendo de la base de mi desconocimiento de temas que pueden ser consuetudinarios para un lector que conozca los entresijos del folklore en que se basa. Es por esto que afronté la lectura (audición en este caso) de MAYA: Seed Takes Root con una mezcla de interés y respeto. Me he encontrado con un libro muy complejo, más dedicado a la construcción de mundo que al desarrollo de una novela al uso, que mezcla filosofía con especulación y que sinceramente no estoy segura de haber comprendido al 100%, pero que he disfrutado enormemente.

En primer lugar, una referencia obligada a la exquisita locución de Hugo Weaving, que desarrolla una labor maravillosa con una obra que no ha debido ser fácil de adaptar. Hace unas semanas recomendé a mi amiga Pilar un audiolibro en español en parte por la propia obra, pero principalmente por los dos extraordinarios narradores que la relatan. Pues no dudaría en hacer lo mismo con el trabajo de Weaving a un usuario de audiolibros en inglés. Simplemente espectacular.

La imaginación de la que hacen gala los autores Anand Gandhi y Zain Memon es apabullante. Lo mismo hablan de nuevas especies que plantean toda una sociedad que se conecta diariamente al bosque viviente que es la red neuronal que une todo el planeta. Es fascinante cómo en cada página se fusiona filosofía y especulación con algo de crítica social. Cuando se tiene disponible toda la información del mundo, ¿es posible discernir cuál será el futuro? Pues esta es quizá la pregunta sobre la que gira toda la novela, el control de la sociedad y cómo conseguir escapar del ojo que todo lo ve, en una analogía muy válida sobre nuestra vida actual, si bien no demasiado sutil.

El libro incita al lector a dejarse llevar cuando encuentre palabras desconocidas, ya que supuestamente se irán desvelando los significados conforme vaya avanzando la lectura. No puedo negar que esto ocurra así, porque algunos términos si los he acabado comprendiendo, pero creo que hay varios niveles de complejidad en la lectura y quizá no he sido capaz de alcanzarlos todos, pero esto es una deficiencia por mi parte, no de la novela. Me gustaría comentarla con alguien que la haya leído también para saber si este sentimiento es generalizado o solo me pertenece a mí.

MAYA: Seed Takes Root es un libro muy ambicioso que sienta las bases para todo un universo en el que estaré más que dispuesta a sumergirme si consigue mantener el nivel que se ha mostrado en esta primera entrega.

2150 A.D.

Leer 2150 A.D. era una apuesta que podía salir muy mal o muy bien, no creo que hubiera posibilidad de un término medio con una obra publicada originalmente en los setenta rescatada por sus «semejanzas» con la situación actual. Puedo entender el éxito de Thea Alexander en su momento, pero ahora mismo creo que se trata de una obra fuera de su tiempo.

Para empezar, resulta complicado adscribirla a la ciencia ficción cuando el medio utilizado para llegar al futuro y vivirlo es la proyección astral durante los sueños. Me ha recordado, para mal, a L. Ron Hubbard. Salvando este escollo, que ya digo que para mí es bastante complicado, nos encontramos con una especulación más bien filosófica que una extrapolación científica de un posible futuro. Y aquí es donde el entramado lógico del libro hace aguas. En la sociedad utópica del 2150, hay un grupo de privilegiados que viven en el «macromundo» donde no hay escasez, no hay miedo, solo estabilidad y comprensión. Un destino al que todos podríamos aspirar, pero que no es para nada creíble y que no explica el proceso que se sigue para alcanzar esta nirvana espiritual de una manera verosímil. Además, en el mismo tiempo, conviven con otra sociedad parecida a la actual pero retorcida y enquistada, que pretende servir como contraste con la utopía alcanzada, pero que como comparación es demasiado basta y poco refinada, como intentar llevar a cabo una incisión quirúrgica con una espada flamígera oxidada.

El protagonista es un veterano del Vietnam que perdió una pierna en el conflicto, pero que cuando llega al 2150 se encarna en un cuerpo perfecto. Quizá esperaba algo de crítica antibélica, pero el libro no va por esos derroteros, o más bien va por la crítica al individualismo y la violencia en general, no centrada en ningún enfrentamiento específico.

La labor de Vas Eli como narrador del audiolibro me ha parecido correcta, pero es que el texto de partida no acompaña para una interpretación más inspirada. Mucho diálogo y mucha disquisición filosófica, pero poco interés ha despertado en mí esta obra.

This is Where the Future Bleeds

A Mike Brooks y su obra ya lo conocíamos por aquí con su saga The God-King Chronicles, así que no es de extrañar que le diera una oportunidad a This is Where the Future Bleeds su nueva fantasía autoconclusiva, caracterizada sobre todo por un humor desbordante y una idea atractiva como comienzo. La protagonista de la historia y narradora es Kitt Carver, una buscadora de destinos para los ricos y poderosos. Esto es así porque en las tierras donde el tiempo apenas avanza, los más valientes y osados pueden hacerse con un destino que luego venden al mejor postor. Pero pronto se verá envuelta en problemas inesperados con el último hallazgo que ha conseguido vender…

Uno de los puntos fuertes de Brooks son el conjunto de personajes que despliega ante el lector, combinando de forma muy atractiva caracteres de toda índole insuflados con mucho humor y esta no iba a ser una excepción. Sin embargo, cabe destacar la labor de la narradora del audiolibro, Kim Bretton, que consigue a base de acentos dotar de personalidad a cada uno de los intervinientes en cada escena. Y esto lo consigue sin impostar la voz como he visto en otros muchos audiolibros, pero consiguiendo cambiarla en cada oportunidad. Una labor encomiable que sin duda ha conseguido que suba mi apreciación por la obra.

This is Where the Future Bleeds es una obra con una premisa atractiva que va perdiendo un poco de esa pátina conforme van avanzando las páginas, sin dejar en ningún momento de tener un ritmo adecuado, pero con cierta sensación de déjà vu en algunas de sus escenas. La dinámica del grupo que forma Kitt para desentrañar el misterio es estupenda y hace que se pasen las páginas volando, pero el misterio en sí y su resolución avanza un poco a trompicones, más por casualidades que por méritos de los presentes. Nos encontramos ante una fantasía que acaba siendo bastante convencional, pero que está escrita con oficio y que cumple perfectamente su cometido de entretenernos. Es cierto que tiene cierto aroma a campaña de rol encubierta, pero no es menos cierto que hay bastantes libros de fantasía con el mismo aire peor ejecutados que este.

The Loom Tree

Folklorn fue una lectura interesante en su momento, así que cuando el audiolibro de The Loom Tree se puso a tiro, no dudé en echarle el lazo. Se repiten algunos temas como la mitología coreana y el sentimiento de alineamiento provocado por el desapego de la cultura propia al ser criado en otro país, pero en esta novela es especialmente relevante la relación madre-hija. Si bien es cierto que en esta ocasión Angela Mi Young Hur abraza sin complejos el género fantástico, a la novela le falta algo para convencer completamente.

Puede que sea debido a lo pedantes que son los personajes, pero en ningún momento he llegado a conectar con sus historias. Entiendo que en un entorno de estudios elitista tanto los estudiantes como los profesores sean bastante pijos y fatuos pero es que no se salva ni uno. Partiendo de esta base, es difícil cogerle el ritmo a The Loom Tree y tampoco ayuda al tempo de la obra los interludios de relatos folklóricos, que se sienten más como infodumps extemporáneos que como trasfondo necesario para la comprensión de la novela.

La mezcla de mitos y relatos de la tradición oral de varias culturas aparentemente muy alejadas a priori podría parecer un buen caldo de cultivo para el relato, pero no acaban de cohesionar en la historia que narra la autora. Es un libro que pretende ser una oda a la música como vehículo de unión de culturas pero aunque los acordes sean los correctos la melodía no acaba de funcionar.

El audiolibro está locutado por dos personas, Catherine Ho y Da Eun Yoon, que tienen un tono de voz perfectamente distinguible aunque tengan ciertas semejanzas. No he acabado de entender tampoco la división de capítulos entre ambas, la verdad.

En definitiva, nos encontramos ante un libro de rito de paso a la madurez mezclado con folklore que no me ha acabado de convencer, a pesar de aportar relatos de mitos muy atractivos y apostar por la mezcla de culturas.