The Hidden Girl and other Stories

No creo quede nadie por conocer la maravillosa obra corta de Ken Liu, sobre todo después de la publicación en España de El zoo de papel y otras historias y también los relatos que ha cedido para Cuentos para Algernon. Así que fue una maravillosa noticia saber que se iba a publicar otro recopilatorio de relatos suyos, escogidos por el propio autor.

En esta ocasión los cuentos tienen un marcadísimo tono de ciencia ficción de futuro cercano, de extrapolación de las tendencias actuales y su evolución en unas décadas. Es una decisión arriesgada escribir en este contexto, ya que los relatos pueden quedar desfasados al alcanzarles la realidad, pero la importancia del transhumanismo que emana de los relatos de Ken es algo más atemporal que esquiva esta amenaza de la que estaba hablando.

He disfrutado de este libro en formato audiolibro y me temo que en algunos relatos esta versión no aporta tanta información o al menos no la misma sensación que cuando leí los relatos en su momento. Me refiero a los relatos que utilizan emojis en su trama (“The Gods…”) algo que se ha soslayado más o menos con la descripción de los emojis. Pero el último relato de la recopilación, “Cutting”, estaba pensado con un formato específico en mente y se nota.

Aunque normalmente analizo los relatos pormenorizadamente, en esta ocasión prefiero tratar la antología como un todo, para dejar que podáis descubrir cada misterio en cada relato sin disponer de mucha información a priori. Por ejemplo, os podría decir que “Maxwell’s Demon” es un maravilloso relato de historia alternativa sobre los horrores de la guerra y que en línea con “Mono no Aware” vuelve a la cultura japonesa, o que en “Seven Birthdays” vemos la evolución de una familia y por ende de la humanidad a través del tiempo con pequeños retazos de cada momento algo similar a la técnica usada en “Ghost Days”, pero prefiero ver los temas generales que trata.

De los temas de futuro cercano que pueden ser los más habituales, el cambio climático solo está presente en “Dispatches from the Cradle: The Hermit—Forty-Eight Hours in the Sea of Massachusetts” mientras que la realidad virtual y la búsqueda de la trascendencia y la inmortalidad son fundamentales para muchos de los relatos, como “Altogether Elsewhere, Vast Herds of Reindeer” o “Staying Behind”. Me parece estupendo cómo el autor es capaz de exponer los pros y contras de la virtualización de la humanidad y que nos haga pensar sobre si con tantas modificaciones seguiríamos siendo humanos o no. Además, habla sobre la ineludible resistencia al cambio que sin duda aparecería en algún momento y no hace juicios sobre qué sería lo adecuado, si no que lo deja al entender del lector, confiando en su inteligencia.

La trilogía de relatos relacionada con Maddie (“The Gods Will Not Be Chained”, “The Gods Will Not Be Slain” y “The Gods Have Not Died in Vain”) me gusta más como conjunto que individualmente (sin desmerecer el mérito de cada relato), ya que resulta curiosa ver la típica estructura presentación-nudo-desenlace contenida en cada cuento y a su vez en el conjunto de relatos.

Aunque en general los relatos como digo son de futuro cercano, hay uno en particular que destaca por su rabiosa actualidad. Solo con el título ya nos podemos hacer una idea, por que “Thoughts and Prayers” por desgracia es una frase muy utilizada cada vez que aparecen noticias de tiroteos en EE.UU. Liu le da otra vuelta de tuerca añadiéndole capas, sobre todo de seguridad en internet y de protección contras los ataques de odio y cómo el ver solo la realidad que se ajusta a tus necesidades te puede volver ciego a lo que pasa a tu alrededor. Es un relato muy duro, pero necesario.

Hay más joyas ocultas en la selección realizada por Ken Liu, pero creo que cada uno de sus lectores podrá ir descubriendo cuáles son sus preferencias en esta colección eminentemente de ciencia ficción. Yo solo puedo aconsejar que os hagáis con él cuanto antes. O que esperéis a la edición de Runas, que ya ha confirmado su publicación en español.

Nominados a los premios Hugo 2020

Se acaban de anunciar los nominados a los premios Hugo 2020. Son los siguientes:

Mejor novela

  • The City in the Middle of the Night, Charlie Jane Anders (Tor; Titan)
  • The Ten Thousand Doors of January, Alix E. Harrow (Redhook; Orbit UK)
  • The Light Brigade, Kameron Hurley (Saga; Angry Robot UK)
  • A Memory Called Empire, Arkady Martine (Tor; Tor UK)
  • Middlegame, Seanan McGuire (Tor.com Publishing)
  • Gideon the Ninth, Tamsyn Muir (Tor.com Publishing)

Mejor novela corta

  • To Be Taught, If Fortunate, Becky Chambers (Harper Voyager; Hodder & Stoughton)
  • “Anxiety Is the Dizziness of Freedom”, Ted Chiang (Exhalation)
  • The Haunting of Tram Car 015, P. Djèlí Clark (Tor.com Publishing)
  • This Is How You Lose the Time War, Amal El-Mohtar & Max Gladstone (Saga)
  • In an Absent Dream, Seanan McGuire (Tor.com Publishing)
  • The Deep, Rivers Solomon, con Daveed Diggs, William Hutson & Jonathan Snipes (Saga)

Mejor relato largo

Mejor relato corto

Mejor serie

  • Winternight, Katherine Arden (Del Rey; Del Rey UK)
  • The Expanse, James S.A. Corey (Orbit US; Orbit UK)
  • Luna, Ian McDonald (Tor; Gollancz)
  • InCryptid, Seanan McGuire (DAW)
  • Planetfall, Emma Newman (Ace; Gollancz)
  • The Wormwood Trilogy, Tade Thompson (Orbit US; Orbit UK)

Mejor trabajo relacionado

  • Joanna Russ, Gwyneth Jones (University of Illinois Press)
  • The Pleasant Profession of Robert A Heinlein, Farah Mendlesohn (Unbound)
  • “Discurso de aceptación del premio John W. Campbell 2019”, Jeannette Ng (Dublin 2019 — An Irish Worldcon)
  • The Lady from the Black Lagoon: Hollywood Monsters and the Lost Legacy of Milicent Patrick, Mallory O’Meara (Hanover Square)
  • Becoming Superman: My Journey From Poverty to Hollywood, J. Michael Straczynski (Harper Voyager US)
  • Worlds of Ursula K. Le Guin

Mejor historia gráfica o cómic

  • Die, Volume 1: Fantasy Heartbreaker, Kieron Gillen, ilustrado por Stephanie Hans (Image)
  • The Wicked + The Divine, Volume 9: Okay, Kieron Gillen, ilustrado por Jamie McKelvie & Matt Wilson (Image Comics)
  • Monstress, Volume 4: The Chosen, Marjorie Liu, ilustrado por Sana Takeda (Image)
  • LaGuardia, Nnedi Okorafor, ilustrado por Tana Ford, colors por James Devlin (Berger Books/Dark Horse)
  • Paper Girls, Volume 6, Brian K. Vaughan, ilustrado por Cliff Chiang & Matt Wilson (Image)
  • Mooncakes, Wendy Xu & Suzanne Walker (Oni Press; Lion Forge)

Mejor presentación dramática, formato largo

  • Avengers: Endgame
  • Captain Marvel
  • Good Omens
  • Russian Doll, Season One
  • Star Wars: The Rise of Skywalker
  • Us

Mejor presentación dramática, formato corto

  • Doctor Who: “Resolution”
  • The Expanse: “Cibola Burn”
  • The Good Place: “The Answer”
  • The Mandalorian: “Redemption”
  • Watchmen: “A God Walks into Abar”
  • Watchmen: “This Extraordinary Being”

Mejor editor, formato corto

  • Neil Clarke
  • Ellen Datlow
  • C.C. Finlay
  • Jonathan Strahan
  • Lynne M. Thomas & Michael Damian Thomas
  • Sheila Williams

Mejor editor, formato largo

  • Sheila Gilbert
  • Brit Hvide
  • Diana M. Pho
  • Devi Pillai
  • Miriam Weinberg
  • Navah Wolfe

Mejor artista profesional

  • Tommy Arnold
  • Rovina Cai
  • Galen Dara
  • John Picacio
  • Yuko Shimizu
  • Alyssa Winans

Mejor semiprozine

  • Beneath Ceaseless Skies
  • Escape Pod
  • Fireside
  • FIYAH
  • Strange Horizons
  • Uncanny

Mejor fanzine

  • The Book Smugglers
  • Galactic Journey
  • Journey Planet
  • nerds of a feather, flock together
  • Quick Sip Reviews
  • The Rec Center

Mejor fancast

  • Be the Serpent
  • The Coode Street Podcast
  • Galactic Suburbia
  • Our Opinions Are Correct
  • Claire Rousseau’s YouTube channel
  • The Skiffy and Fanty Show

Mejor escritor aficionado

  • Cora Buhlert
  • James Davis Nicoll
  • Alasdair Stuart
  • Bogi Takács
  • Paul Weimer
  • Adam Whitehead

Mejor artista aficionado

  • Iain Clark
  • Sara Felix
  • Grace P. Fong
  • Meg Frank
  • Ariela Housman
  • Elise Matthesen

Lodestar para mejor libro juvenil (No es un premio Hugo)

  • The Wicked King, Holly Black (Little, Brown; Hot Key)
  • Deeplight, Frances Hardinge (Macmillan)
  • Minor Mage, T. Kingfisher (Argyll)
  • Catfishing on CatNet, Naomi Kritzer (Tor Teen)
  • Dragon Pearl, Yoon Ha Lee (Disney/Hyperion)
  • Riverland, Fran Wilde (Amulet)

Premio Astounding al mejor nuevo escritor (No es un premio Hugo)

  • Sam Hawke*
  • R.F. Kuang*
  • Jenn Lyons
  • Nibedita Sen*
  • Tasha Suri*
  • Emily Tesh

*Segundo año

¡Enhorabuena a los nominados!

Portadas de Machine de Elizabeth Bear

Hoy tenemos la suerte de poder hacer un ejercicio que al menos a mí personalmente me resulta curioso y es comparar las distintas portadas que se crean para un mismo libro.

En esta ocasión os traigo la portada de la edición estadounidense y de la británica de Machine, la nueva novela de Elizabeth Bear situada en su universo White Space, que comenzó con Ancestral Night.

Esta es la portada de EE.UU. editada por Saga Press:

Y esta es la portada del Reino Unido, publicada por Orbit:

Yo tengo clarísimo cuál es mi favorita, pero ¿qué os parece a vosotros?

Anunciada la publicación de Rose House

Acaba de anunciarse la publicación por parte de Subterranean Press de Rose House, la nueva obra de Arkady Martine. Se trata de una novela corta en la que un archivista debe descubrir el misterio enterrado en la mejor obra en la que está especializada, Rose House, un edificio diseñado para ser el legado de una arquitecta y que está habitada por una inteligencia artificial de su propio diseño y ahora, por un cadáver misterioso.

Desde luego con esta sinopsis ya han conseguido captar mi atención.

The War of the Maps

He de reconocer que las circunstancias que han rodeado mi lectura de The War of the Maps no han sido las más idóneas, ya que mi incapacidad para concentrarme y la escasez de tiempo que dedicar a la novela han jugado en su contra. A pesar de todo me he encontrado con una novela sólida que juega con las modificaciones biológicas controladas o no en un mundo que comienza siendo una incógnita del que poco a poco se va desvelando su estructura.

El protagonista absoluto de la novela es el lucidor, una especie de investigador policíaco ya retirado, que vuelve a ejercer su función para capturar al que fue su némesis. Esta persecución le llevará fuera de su ciudad estado y servirá al autor para que el lector vaya descubriendo poco a poco las peculiaridades del mundo.

El lenguaje que utiliza McAuely es precioso. Si ya nos habíamos fijado en la palabra ecopoet en su novela Austral, en esta ocasión no solo hace hincapié en la creación de palabras, es que toda la prosa invita a disfrutar de su belleza. Me costó un poco al principio entrar en su juego, seguramente debido a esa falta de capacidad de concentración que comenté antes, pero una vez superado este obstáculo te puedes recrear en cada página.

Resulta muy interesante ir recopilando las migajas de información que nos vamos encontrando por el camino para hacernos una idea de cómo es el mundo en que vive el lucidor y cómo los recuerdos de la tecnología ya perdida se van entrelazando con una mitología única. Y qué decir de las posibilidades biológicas de los estudios de ADN, que en libro se identifican como mapas, pues al fin y al cabo son los mapas de la vida.

También entran en juego las capacidades que poseen algunos personajes para alterar sus alrededores. Algunos pueden convencer al resto de las personas de lo que quieran, o provocar daño en remoto o como el protagonista, anular estas capacidades en los demás. Estas cualidades podrían dar mucho más juego del que McAuley aprovecha, quizá porque en el fondo se trata de una novela con un protagonista en el crepúsculo de su vida, obsesionado por finalizar una labor que considera pendiente.

Hay periodos de tiempo en los que parece que no pasa nada y eso no le sienta demasiado bien a una narrativa ya de por sí bastante pausada. No es que esperara una novela de acción y aún así hay algunas escenas que se podrían considerar de estas características, pero en general el tono es reposado y en ocasiones, demasiado parado.

Me gustaría haber podido disfrutar de The War of the Maps porque creo que la novela lo merecía. Quizá vosotros, en otro momento, podais hacerle justicia.

Liquid Crystal Nightingale

Liquid Crystal Nightingale es una obra que parte de una premisa interesante, con bastantes buenas ideas pero que acaba resultando muy confusa, con una ejecución mejorable.

Aparte de cierta querencia en su nombre por la vocal e que ni Yennefer de Vengerberg, Eeleen Lee tiene varios relatos publicados, pero esta es su primera novela. Y como ya digo, esta bisoñez se nota en varios tramos de la lectura, cuando la acción se acelera y acaba resultando liosa, sin que quede claro ni los personajes implicados ni el resultado de cada situación.

Liquid Crystal Nightingale es una novela con toques cyberpunk, con sus modificaciones corporales habituales, pero también con el tono reivindicativo que ha caracterizado algunas novelas que se pueden englobar dentro de este subgénero. La elección por parte de la autora de ir mezclando dos líneas temporales de forma aleatoria tampoco favorece la claridad en la exposición, pero no es el principal inconveniente en la lectura. Lo peor, es que no sabemos dónde nos encontramos en cada momento.

Me gusta el tono reivindicativo de la historia, ese empeño en superar las desigualdades sociales que siguen aflorando en cualquier asentamiento humano. También el detalle de un nuevo arte marcial especialmente diseñado para su enseñanza en el centro politécnico que jugará un papel relevante en la trama y algunas otra ideas que mezclan mitología propia con otros relatos que nos resultarán algo más conocidos.

La trama detectivesca, no obstante, es bastante floja. Los detectives parece que no siguen pistas si no que se van topando con los detalles que harán avanzar su investigación. Son dos personajes que podrían haber tenido una química de contraste bastante interesante, pero su relación comienza a dar bandazos injustificados casi desde el comienzo.

A pesar de todas estas cualidades que se podrían extraer, el libro no termina de cuajar, seguramente por falta de experiencia por parte de la autora. Es por esto que no puedo recomendarlo.

Nominados a los premios Aurealis 2019

Aquí os traigo la lista de nominados a los australianos premios Aurealis.

Mejor ficción infantil

Scorch Dragons, Amie Kaufman (HarperCollins Publishers)

Race for the Red Dragon, Rebecca Lim (Allen & Unwin)

The Dog Runner, Bren MacDibble (Allen & Unwin)

Jinxed!: The Curious Curse of Cora Bell, Rebecca McRitchie (autora) & Sharon O’Connor(ilustradora) (HarperCollins Publishers)

The Glimme, Emily Rodda (Omnibus Books)

The Lost Stone of SkyCity, Heather Waugh (Fremantle Press)

Mejor novela gráfica / trabajo ilustrado

Haphaven, Louie Joyce (Lion Forge)

Yahoo Creek, Tohby Riddle (Allen & Unwin)

Black Magick, Greg Rucka & Nicola Scott (Image Comics) 

Super Nova, Krys Saclier (Ford Street Publishing)

Sherlock Bones and the Natural History Mystery, Renee Treml (Allen & Unwin)

Mejor relato corto juvenil

The Jindabyne Secret, Jo Hart (Deadset Press) 

Glass-Heart, K S Nikakis (SOV Media)

“Dragon by Subscription”, Tansy Rayner Roberts (Patreon, auto publicado)

“Seaweed”, Andrea Teare (Breach #11)

“Each City”, Ellen Van Neerven (Kindred: 12 Queer #LoveOZYA Stories, Walker Books Australia)

“Rats”, Marlee Jane Ward (Kindred: 12 Queer #LoveOZYA Stories, Walker Books Australia)

Mejor relato corto de terror

“Loose Stones”,  Joanne Anderton (Infinite Threads )

“The Mark”, Grace Chan (Verge 2019: Uncanny) 

“Pilgrimage”, Matthew R Davis (Breach #10)

“The Unwrapping”, Terry Dowling (Echoes)

“Of Meat and Man”, Jason Fischer  (SNAFU: Last Stand, Cohesion Press)

“Vivienne and Agnes”, Chris Mason (Beside the Seaside – Tales from the Day Tripper)

“The Moth Tapes”, J Ashley Smith (Aurealis #117, Chimaera Publications)

Mejor novela corta de terror

“Yellowheart”, Alan Baxter (Served Cold)

“Supermassive Black Mass”, Matthew R Davis (Short Sharp Shocks! #21)

“Into Bones Like Oil”, Kaaron Warren (Into Bones Like Oil)

Mejor relato corto fantástico

“Loose Stones”, Joanne Anderton (Infinite Threads, Brio Books)

“1078 Reasons”, Aidan Doyle (Translunar Travelers Lounge)

“Pigshit and Gold”, Aiki Flinthart (Dimension6 #18, coeur de lion) 

“CurioQueens”, Ephiny Gale (Constellary Tales Magazine #4)

“Good Dog, Alice”, Juliet Marillier (Wonderland, Titan books)

“Dragon by Subscription”, Tansy Rayner Roberts (Patreon, autopublicado)

Mejor novela corta fantástica

“Like Ripples on a Blank Shore”, J S Breukelaar (Collision: Stories, Meerkat Press)

“The Orchard”, Ephiny Gale (Andromeda Spaceways Magazine #76)

“Out of Darkness“, Chris Mason (Tales of the Lost, Things in the Well)

“‘Scapes Made Diamond”, Shauna O’Meara (Interzone 280) 

“To Hell and Back”, Michael Pryor (Aurealis #120, Chimaera Publications)

“The Final Prologue”, Christopher Sequeira (Sherlock Holmes and Doctor Was Not, IFWG Publishing Australia)

Mejor relato de ciencia ficción

“Sky Tears”, Mike Adamson (Alien Dimensions #17, Maldek House)

“Wreck Diving”, Joanne Anderton (Aurealis #123, Chimaera Publications) 

“Riding the Snails”, Jason Fischer (War of the Worlds: Battleground Australia, Clan Destine Press)

“Canute”, RPL Johnson (SNAFU: Last Stand, Cohesion Press)

“What We Named the Needle”, Freya Marske (Analog Science Fiction and Fact, Issue Jul/Aug 2019, Penny Publications)

“Micro”, Angela Meyer (Kill Your Darlings, Speculative Fiction and Fantasy Showcase 2019)

Mejor novela corta de ciencia ficción

“Ventiforms”, Sean Monaghan (Asimov’s Science Fiction)

“‘Scapes Made Diamond”, Shauna O’Meara (Interzone 280) 

“You Will Remember Who You Were”, Cat Sparks (Dimension6 #16)

Prisoncorp, Marlee Jane Ward (Seizure)

Mejor colección

Collision: Stories, J S Breukelaar (Meerkat Press)

Blackbirds Sing, Aiki Flintoff (CAT Press)

Scar Tissue and Other Stories, Narrelle M Harris (Clan Destine Press)

Five Dragons, Pamela Jeffs (Four Ink Press)

Stray Bats, Margo Lanagan (Small Beer Press)

Men and Machines I: Space Operas and Special Ops, Charlie Nash (Flying Nun Publications)

Mejor antología

Kindred: 12 Queer #LoveOzYA Stories, Michael Earp (Ed.) (Walker Books Australia)

Sherlock Holmes and Doctor Was Not, Christopher Sequeira (Ed.) (IFWG Publishing Australia)

The Best Science Fiction and Fantasy of the Year: Volume 13, Jonathan Strahan (Ed.) (Solaris)

Mission: Critical, Jonathan Strahan (Ed.) (Solaris) 

Mejor novela juvenil

The Darkest Bloom, P M Freestone (Scholastic)

Ghost Bird, Lisa Fuller (UQP)

Aurora Rising, Amie Kaufman & Jay Kristoff (Allen & Unwin) 

Dev1at3, Jay Kristoff (Allen & Unwin)

The Harp of Kings, Juliet Marillier (Macmillan Australia)

I Heard The Wolf Call My Name, K S Nikakis (SOV Media)

Mejor novela de terror

Chuwa: The Rat People of Lahore, Brian Craddock (Broken Puppet Books)

Remains, Andrew Cull (IFWG Pub Aus) 

A Riddle in Bronze, Simon Haynes (Bowman Press) 

The Rich Man’s House, Andrew McGahan (Allen & Unwin) 

Body Farm Z, Deborah Sheldon (Severed Press) 

Mejor novela de fantasía

Angel Mage, Garth Nix (Allen & Unwin)

Darkdawn, Jay Kristoff (HarperCollins Publishers)

The Wailing Woman, Maria Lewis (Little, Brown Book Group)

The Harp of Kings, Juliet Marillier (Macmillan Australia)

The Darkest Bloom,  P M Freestone (Scholastic)

Graveyard Shift in Ghost Town, Michael Pryor (Allen & Unwin)

Mejor novela de ciencia ficción

The Subjects, Sarah Hopkins (Text Publishing)

Aurora Rising, Amie Kaufman & Jay Kristoff (Allen & Unwin) 

The Trespassers, Meg Mundell (UQP)

The Year of the Fruit Cake, Gillian Polack (IFWG Publishing Australia)

The Glad Shout, Alice Robinson (Affirm Press)

Daughter of Bad Times, Rohan Wilson (Allen & Unwin)

¡Enhorabuena a los nominados!

War Criminals

De nuevo tenemos el privilegio de contar con @mertonio en la reseña compartida de esta novela, que esperamos os guste.

Cuando empecé la lectura de la tercera entrega de la saga Bastard Legion, no entendí casi nada aparte de booom, ziu ziu, y crash. Es un inicio frenético y un tanto confuso. Smith nos mete de lleno en la acción y nos bombardea con muchos términos bélicos, especialmente modelos de armas, robots y tecnología de guerra. Es su marca de la casa y no resulta excesivo en general.

La novela ahorra mucho en introducciones porque usted todos los personajes relevantes son conocidos. Mishka, comandante a la fuerza de un grupo de convictos obligados a servir en su ejército personal, continúa trabajando como mercenaria mientras busca a los asesinos de su padre.

Pero en esta ocasión la fórmula no le acaba de funcionar a Gavin Smith. No sé si por agotamiento del personaje o de la propia historia, el libro no consigue enganchar como los volúmenes anteriores.

A pesar de lo atractivo de la premisa, la saga no termina de dar el paso hacia la resolución de estos conflictos (y otros secundarios que van surgiendo). Este efecto chicle, esta conclusión que se promete pero no llega, daña mucho la narración.

La trama principal de esta entrega corre alrededor de la idea de los crímenes de guerra y el encubrimiento. Se nota una inspiración por el cine moderno basado las guerras de Irak y Afganistan donde ejércitos privados cometían atrocidades y posteriormente las encubrían. Aunque la idea no es mala, queda empañada por esas expectativas no realizadas.

La crítica es continua y quizá precisamente por ese bombardeo constante pierde fuerza el mensaje. Como entretenimiento pasajero al que no dedicar gran parte de tu cerebro la novela cumple con creces e incluso el conflicto de gran escala que se deja entrever al final acaba dejando con ganas de más, pero al contrario que la segunda entrega, el regusto no es tan dulce.

Las mejores partes son, posiblemente, las dedicadas al grupo de élite dentro del ejército de Mishka, donde alista a los peores criminales para realizar misiones no autorizadas (black ops). El autor nos muestra algo de su tendencia al terror y al gore con la presentacion de la Patrulla Nightmare, un grupo de presos cuya característica menos reseñable es cierta querencia por el canibalismo.

No todo es negativo en la novela. Las escenas de acción están muy bien narradas, la protagonista absoluta sigue teniendo diálogos ingeniosos y un monólogo interno bastante divertido. Los secundarios quedan, quizás, un poco más desdibujados que en los otros libros.

Gavin Smith y su saga de ciencia ficción limitar siguen en nuestro punto de mira en su próxima entrega, aunque esperemos que vaya más al grano y no se distraiga tanto con la paja.

Starship Repo

Starship Repo es una space opera old-school con todo lo bueno y todo lo malo que un libro de esas características pueda ofrecernos. Palomitero como pocos y sin mucha sustancia, nos dará un rato de diversión que olvidaremos conforme cerremos el volumen. Si esto es bueno o malo depende de lo que vayas buscando cuando decidas leerla. Un buen resumen sería anunciarlo como Embargos a lo bestia en el espacio.

La protagonista del libro es Firstname Lastname (se ve que en el futuro no se libran de los errores administrativos), la primera humana en llegar Junktion, un puerto galáctico donde conviven todo tipo de alienígenas. El libro se desarrolla como una serie de capítulo tenuemente conectados en los que First va depurando sus planes para timar a alienígenas despistados.

El humor es una de las principales características del libro, es un humor bastante blando y poco ofensivo, utilizando sobre todo juegos de palabras que hace hincapié en las distintas características y el distinto bagaje de cada especie alienígena. En ocasiones te hace sonreír pero tampoco te hará soltar carcajadas. Resulta un poco llamativo que un libro situado 400 años en el futuro tenga casi más referencias ochenteras que Ready Player One, pero el autor sabe a quién está dirigiendo sus esfuerzos y justifica esta estrechez de referencias con la conveniente llegada a Junktion de las ondeas televisivas emitidas por la Tierra hace cuatro siglos, convirtiéndose en la última moda en el puerto espacial.

Que todos sean capaces de comunicarse con todos a pesar de los orígenes muy distintos de cada raza espacial es otro de esos pequeños milagros a los Star Trek que facilitan la interacción con otros personajes sin necesidad de calentarse la cabeza con un traductor universal ni preocuparse por la incapacidad física para emitir ciertos sonidos dependiendo de cada aparato fonador de cada alien, en el caso de que exista ese aparato. Desde el principio es necesaria nuestra colaboración con nuestras suspensión de la incredulidad para poder leer el libro.

Es curioso la sensación de camaradería que llega a emerger de una tripulación muy variopinta que consigue funcionar a pesar de las diferencias, reconforta un poco pensar que el ser humano pudiera llegar a formar parte de una alianza así.

Tomlinson despacha con oficio una novela bastante insustancial pero que cumple perfectamente su cometido de entretener sin exigir mucho al cerebro. ¿Se puede leer con el piloto automático puesto? Perfectamente. ¿Necesitas diversión sin complicaciones? Starship Repo es tu libro.