Os traigo la que será portada de la edición especial, numerada y firmada de Bitter Seeds de Ian Tregillis por parte de MidWorld Press.
La portada es obra de Julie Dillon:

Las ilustraciones interiores son espectaculares:




Lecturas de ciencia ficción y fantasía
Os traigo la que será portada de la edición especial, numerada y firmada de Bitter Seeds de Ian Tregillis por parte de MidWorld Press.
La portada es obra de Julie Dillon:

Las ilustraciones interiores son espectaculares:



La famosa escritora C.J. Cherry, autora de grandes obras de la ciencia ficción como Cyteen o Downbelow Station ha sido declarada ganadora el premio Robert A. Heinlein de este año. Recordemos que este premio está dedicado a trabajos excepcionales que promuevan la exploración espacial.
El premio se anunciará formalmente el 28 de mayo en la Balticon 55.
Hay libros de ciencia ficción que tienen cierto componente de romance y hay libros centrados en el romance que tienen cierto componente de ciencia ficción. Winter’s Orbit es uno de los de la segunda categoría, aprovechando un pequeño imperio con distintos planetas y la necesidad de diplomacia entre ellos para contarnos una historia de amor. La historia podría ser fácilmente transportable a otro entorno salvo ligeros detalles, pero no por ello perdería su fuerza.
Estando sobre aviso de esta característica, lo cierto es que Winter’s Orbit es un libro maravillosamente disfrutable, con unos personajes de esos que te dan ganas de achuchar. La muerte de Taan, marido de Jainan (representante diplomático de Thea), hace que su viudo tenga que casarse aprisa y corriendo con otro príncipe del imperio para mantener el tratado de paz. El elegido para esta tarea es Kiem, que no tiene lo que se puede decir un historial intachable. Sobre este matrimonio girará todo el libro, ya que los personajes estarán condenados a entenderse a pesar de los muchos impedimentos iniciales.
La relación entre ambos está tratada con gusto exquisito, desde los titubeantes comienzos hasta el desarrollo pleno, pasando por esos momentos tan de comedia romántica que dan ganas de coger a los protagonistas y obligarles a hablar a las claras para que al fin se digan la verdad. No podían faltar las confusiones, las malas interpretaciones y los arrepentimientos que constituyen la salsa de este tipo de historias.
Pero, a pesar de ser bastante típica, no deja de tener detalles interesantes. Me gusta mucho por ejemplo cómo para evitar errores existen distintos tipos de adornos que permiten definir el género de cada persona, sea masculino, femenino o no binario. El hecho de que la relación homosexual no de siquiera lugar a comentario también es importante en cuanto a la normalización de estos matrimonios. El papel de la mujer en el imperio es igual al del hombre, otro triunfo si me permitís que lo llame así.
Un tema muy pero que muy importante en el desarrollo de la historia y que quizá se debería advertir antes de leer el libro es la presencia de violencia y maltrato dentro de alguna de las relaciones mencionadas. Me parece que está tratado con gran sensibilidad, pero no por ello deja de hablarse sobre el estado mental de la víctima, que no cesa de justificar el maltrato por pensar que es culpa suya. Sin ser experta en el tema, creo que es una representación fidedigna del sentimiento que genera en algunas víctimas el maltrato de pareja.
Como digo, la parte de ciencia ficción es ambiental en su mayoría, aunque también aparece una sección en la que se utiliza una tecnología avanzada para acceder a las memorias de los implicados, pero nada más.
Un libro con el que he disfrutado y que me gustaría recomendar, sabiendo de qué se trata, claro.
Se ha anunciado la novela ganadora del premio Philip K. Dick de este año. La agraciada ha sido:
Road Out Of Winter de Alison Stine (Mira)
El jurado también ha querido otorgar una mención especial a:
The Book Of Koli de M. R. Carey (Orbit)
El jurado de este año estaba formando por John P. Murphy, Kelly Robson, David Sandner, Allen Steele, y Molly Tanzer.
Siempre es buena noticia cuando se anuncia una nueva publicación de Claire North, así que me alegra mucho traer la portada de la que será su nueva novela, Notes from the Burning Age, que Orbit publicará en julio de este año.
La portada es obra de Leo Nickolls con diseño de Siobhan Hooper:

No tenía pensado leer este Purgatory Mount tan pronto, pero si Alexander Paez te recomienda algo, es mejor que te pongas rápido con ese libro.
Las obras que he leído hasta ahora de Adam Roberts han sido bastante satisfactorias y esta no es una excepción. Es cierto que tiene una estructura un tanto extraña porque las dos tramas que la forman se conectan de una forma muy laxa. La primera y la última parte, que son cortas en comparación con la parte central, tienen un alto componente especulativo, con la exploración de un artefacto en un planeta lejano por parte de unos “humanos” tan evolucionados que son capaces de controlar el tiempo. Mientras tanto, la parte del león en cuanto a longitud de la novela se la lleva la parte central, con una relato de futuro muy cercano terriblemente verosímil.
Si hay algo que destaca en la obra de Adam Roberts es la cantidad de ideas que lanza al lector, a veces con una retranca inglesa que hay que aceptar y disfrutar. En este libro, por ejemplo, es capaz de hablar de Alzheimer usado como arma de destrucción masiva y a la vez del tratamiento de la enfermedad con un simple teléfono móvil. Roberts es capaz de estar narrando los estallidos de bombas tremendamente destructivas mientras parafrasea hits musicales de los últimos años. Su extenso conocimiento de la cultura clásica le permite hacer similitudes entre los personajes y los mitos griegos, pero en las últimas páginas de la obra nos hace ver que hubiera preferido con mucho utilizar los nombres de los magos del Señor de los Anillos, si no fuera por unos problemillas de copyright.
Aunque me han gustado las dos partes de la novela, personalmente hubiera preferido que se hubiera dedicado más a la parte más futurista de la novela, que me llamaba mucho más la atención que el grueso de libro. No obstante, he de reconocer que a pesar del desequilibro entre ambas tramas la lectura es más que interesante, y que yo hubiera preferido más hincapié en la otra parte es solo una preferencia personal. Resulta aterrador por lo verosímil cómo Adam Roberts narra la desintegración de los Estados Unidos, en una narración que podríamos describir como “Doctorowzada”, si me permitís la expresión, basándose en los medios de control de masas y con protagonistas jóvenes atrapados por el sistema, como en Little Brother , Homeland y otras obras de Cory Doctorow.
El mensaje de redención y expiación de los pecados que lanza Roberts es también digno de estudio. El hecho de que el cielo y el infierno sean atemporales mientras que el purgatorio requiera por definición el paso del tiempo da lugar a una especulación filosófica bastante interesante. Como has podido ver, hay muchas razones por las que recomendar Purgatory Mount, espero que alguna de ellas te haya convencido.
Tengo una cita inexcusable con cada nuevo lanzamiento de Benjanun Sriduangkaew, sobre todo si está dentro del universo Machine Mandate. Si bien es cierto que esta entrega me ha parecido algo menos innovadora que las anteriores y la autora vuelve a incidir en sus temas recurrentes, no por ello deja de ser una lectura más que recomendable. Además, si a esto le añadimos que nuestro conocimiento sobre el universo va aumentado y que podemos ir encontrando referencias a los libros anteriores, como los haruspex o la esfera de Dyson Shenzhen, cada nueva historia añadida sirve para darle profundidad al universo así creado.
La acción gira entorno a un torneo cuyo ganador podrá obtener aquello que más desee, prácticamente sin limitaciones. Pero los perdedores pueden no solo morir, si no ser destinados a futuros mucho peores que simplemente desaparecer. Las condiciones del torneo no están claras, siendo esta misma indefinición uno de los principales atractivos del combate. Sabemos que los duelistas deberán emparejarse con una inteligencia artificial para participar en la contienda, pero el resto de condiciones se podrán ir desvelando sobre la marcha. Quizá está ambigüedad juegue un poco en contra de la obra, porque da tanto margen de actuación a la autora que en realidad cualquier cosa puede acontecer.
La protagonista de la historia es una detective de un planeta bajo asedio, que perdió al amor de su vida y que parece que se encamina al torneo para recuperarlo, aunque esto tampoco está claro. El concepto de unión con la IA para la participación es en esta caso mucho más profundo y, cómo se irá revelando, nada casual. No estaríamos hablando de Sriduangkaew si no hubiera escenas de sexo, dominación e incluso sadomasoquismo, pero me parece que aquí se ha contenido algo más (o que ya me he acostumbrado a su obra).
El principal interés de la lectura, por lo tanto, es ver la labor de investigación que lleva a cabo la detective respecto al torneo y sus posibilidades de victoria. Las escenas de combate están trufadas de violencia pero narradas de una forma maravillosamente cinética, realmente parece que estamos presenciando el enfrentamiento. Algo especialmente difícil de conseguir manteniendo la bellísima prosa que es sello de identidad de la autora, algo que consigue sin fallo.
El final está a la altura de la trama, aunque quizá se vea venir un poco una vez que todas las cartas están sobre la mesa. La saga Machine Mandate es un valor seguro en la space opera y esperamos que siga así durante mucho tiempo.
Se han dado a conocer los finalistas de los premios Hugo de este año. Son los siguientes:
Mejor novela
Mejor novela corta
Mejor relato largo
Mejor relato corto
Mejor serie
Mejor trabajo relacionado
Mejor cómic
Mejor presentación dramática, formato largo
Mejor presentación dramática, formato corto
Mejor editor, formato corto
Mejor editor, formato largo
Mejor artista profesional
Mejor semiprozine
Mejor fanzine
Mejor fancast
Mejor escritor aficionado
Mejor artista aficionado
Mejor videojuego
Premio Lodestar a la mejor novela juvenil (no es un premio Hugo)
Premio Astounding al mejor nuevo escritor (no es un premio Hugo)
*Segundo año
¡Enhorabuena a los nominados!
Se habla mucho del gran número de publicaciones de Adrian Tchaikovsky o Brandon Sanderson, pero no parece que Lavie Tidhar se les quede muy a la zaga. Se ha anunciado la publicación para el 13 de abril de The Lunacy Comission, una antología de relatos protagonizada por Wolf, el protagonista de A Man Lies Dreaming, trasunto de Adolf Hitler.
Esta es la portada de Sarah Anne Langton., aunque no os puedo asegurar que sea en serio o no:

Para los que seáis más de leer que de escuchar, aquí os dejo la transcripción de la entrevista que le hicimos en Tryperion a Peter F. Hamilton.
Afortunadamente vamos a poder leerte de nuevo en español gracias a la publicación de Salvation por parte de Orok Editorial. Y es que han pasado unos cuantos años desde que La Factoría de Ideas publicase varias de tus novelas anteriores.
Es genial estar de vuelta. Creo que mi última editorial en castellano tuvo algunos problemas financieros y obviamente tuve que moverme a una distinta. Me han publicado en varios idiomas a lo largo de los años y es fantástico poder llegar a una audiencia tan amplia. Parece que la ciencia ficción es algo que gusta a todo el mundo y es algo que me alegra especialmente porque uno de los temas más importantes de mis libros es la del optimismo a largo plazo. Y esto parece interesar independientemente de la cultura de la que provengas.
Así que sí, ¡es genial estar de vuelta!
Una de las características más representativas de tus novelas es la enorme escala de tiempo que utilizas. Esto es normal cuando hablamos de viajes por el espacio con sus increíbles distancias. Pero, ¿cómo mantiene la coherencia de todos los escenarios y las líneas temporales? ¿Utilizas una hoja de cálculo o algo así o lo llevas todo en la cabeza?
No tengo todo en la cabeza, porque no es lo suficientemente espaciosa. En Salvation hay distancias muy, muy grandes. Tienen que viajar a lo largo de muchísimos años luz. Todo está planificado con antelación, no puedo empezar a escribir algo con una estructura tan compleja y esperar que salga bien, tiene que estar preparado de antes. No utilizo hojas de cálculo pero tomo muchísimas notas para evitar cualquier error. Las repaso rigurosamente antes de comenzar a escribir para comprobar que las distancias, los tiempos y la estructura se corresponden correctamente.
Con esto que nos cuentas, hay ciertos autores que crean incluso una wikipedia sobre la que incluir toda esta información. ¿Has pensado alguna vez en ello?
No, la verdad es que no. Como digo, preparo una gran cantidad de notas en distintos archivos. Escribo con tres pantallas delante de mí. Una sería la principal, con el manuscrito y luego las otras con el resto de notas y apuntes.
Como comentabas al inicio, eres un autor principalmente optimista con las posibilidades de la humanidad para superar las distintas amenazas que se presenten.
Soy optimista a largo plazo. No suelo leer libros sobre distopías porque me deprimen. Creo que con la cantidad de malas noticias que hay en los medios de comunicación, televisión o internet, especialmente con lo revuelta que está la situación ahora mismo, resulta difícil encontrar buenas noticias o descubrimientos que nos van a resultar beneficiosos. Sin embargo, están ahí. Incluso en estos momentos hay ciertos indicadores que son positivos, como la cada vez mayor concienciación sobre la ecología y las energías verdes. Hay un gran movimiento detrás de esto.
Es evidente que llevará mucho tiempo y tendrá un coste que nadie quiere, pero creo que hemos comenzado ese camino y es algo que terminará por cumplirse. Con suerte seremos testigos de ello. Es un camino difícil, pero podemos hacer las cosas bien y esa es la opción de ver la vida que yo he escogido. La space opera trata sobre nosotros siendo capaces de llegar al espacio. Por supuesto que habrá cosas que saldrán mal, pero al final es todo para nuestro propio beneficio.
¿Tienes planeado volver al universo de la Commonwealth?
He escrito siete novelas en el universo de la Commonwealth y esa es la razón por la que necesitaba hacer algo diferente: no podía seguir escribiendo en el mismo escenario. Y no, no tengo planes para volver a escribir en este universo, pero si en algún momento surge una trama que se ajuste a él, lo escribiré. Ahora mismo estoy escribiendo una trilogía sobre una arcología espacial que va a salir en formato audio. Está escrito en primera persona, que es algo bastante novedoso para mí y con un protagonista juvenil. Este es mi objetivo actual. Creo que el primer volumen será publicado en marzo, aunque ya he escrito el segundo y estoy trabajando en el tercero. Después tengo otro proyecto del que no puedo hablar y tras esto escribiré un libro sobre el Santuario, situado en el universo de Salvation. Es una forma un poco larga de decir que sí, que voy a volver al universo de Salvation, pero dentro de un tiempo. Tras esto, ¿quién sabe?
Eres bien conocido por tu ciencia ficción pero también has tenido la oportunidad de escribir fantasía, como en la trilogía The Queen of Dreams.
Sí, fue un libro para niños de en torno a los 10 años de edad. Es una serie de fantasía mágica al estilo de Harry Potter y fue un buen descanso entre otras obras. Tiene bastantes reminiscencias de los que fueron los primeros libros de la saga de J.K. Rowling, aunque en realidad es bastante distinto. Es el tipo de público al que va dirigido lo que es realmente similar.
Fue divertido hacer algo tan distinto. No solo porque sea fantasía sino, por el cambio de audiencia, el cambio de estilo, etc. No puedo escribir siempre sobre el mismo universo, me gusta cambiar y creo que fue una buena oportunidad.
¿Qué te parece la space opera que se escribe en la actualidad? ¿Es más popular que antes o sigue teniendo la misma audiencia?
No estoy seguro. Cuando voy a algunas firmas de libros y a otros actos de este tipo, no puedo decir quién acabará yendo a verme. Es una audiencia muy amplia, con gente mayor que yo y también gente muy joven, tanto hombres como mujeres. Sea lo que sea lo que llama la atención de la space opera, termina llegando a muchos lugares. Afortunadamente hay una audiencia joven que lee ciencia ficción, así que no puedo afirmar que el público haya ido cambiando, pero sí que va acogiendo nuevos miembros. Lo que sí puedo decir es que la naturaleza de la space opera, así como la de la ciencia ficción, ha cambiado y se ha expandido. Hay tantas subdivisiones en el género que hay mucho donde escoger. Si no te gusta lo que yo escribo, puedes escoger lo que escriben otros autores. Espero que sea mejor que la space opera original, la de los años 30 y 40, que me encantaba cuando era joven, pero que no creo que aguantara una relectura por mi parte.
Hablando de tu nueva saga, Salvation. Tanto para los viejos como para los nuevos lectores que se acerquen a tu obra ¿qué pueden esperar de esta nueva saga?
Estos libros forman parte de un universo completamente nuevo. Los viejos lectores encontrarán algunos temas familiares, como el caso del conflicto a gran escala que se van a encontrar. Está contado de una manera muy distinta, sobre todo el primer libro. Es algo que copié de Geoffrey Chaucer, quien escribió una historia estructurada de forma que un grupo de gente se encuentra en un viaje y cada uno de ellos te cuenta su historia, lo cual es perfecto para una historia de ciencia ficción, dado que te permite dar el trasfondo de cada uno de los personajes. Desde ese punto de vista es muy distinto, pero encontrarán un desafío inmenso al que enfrentarse y el final puede ser algo inesperado.
Como digo, no me gusta repetir lo mismo dos veces. Por tanto, los viejos lectores se encontrarán en un territorio distinto, pero conocido al mismo tiempo. De cara a nuevos lectores, además, espero que el tipo de mundo, cómo se estructura y cómo los personajes son presentados les resulte atractivo.
¿Cuál es tu personaje favorito de Salvation?
Callum. Al principio es muy joven. Como hemos dicho antes, las novelas transcurren en un largo espacio de tiempo. Cuando lo conocemos está en plenitud de sus facultades, hace un trabajo de emergencias con vertidos tóxicos y es la persona a la que hay que recurrir cuando no se sabe qué hacer y él lo soluciona todo. Es un chico para todo. Y después, de repente, su mundo se derrumba de la forma más inesperada posible. No solo la vida a su alrededor, sino la política y la economía del mundo entero. De repente ya no es tan importante y tiene que hacer frente al futuro como la gente normal. Se vuelve mucho más cínico, probablemente sea una copia de mí mismo, pero su desarrollo como personaje creo que será muy atractivo para los lectores, especialmente para los más maduros.
Siendo Salvation una saga completamente nueva tengo curiosidad por conocer cómo te enfrentas a un lienzo en blanco y cuál es el punto que da inicio a la historia y cómo te vas enfrentando a ella según la escribes.
Salvation, y sus tres libros, me llevó unos cuatro años desde que firmé el contrato. Los seis primeros meses los dediqué por completo a tomar notas. Empecé con la idea general de que los extraterrestres aparecen desde el inicio y también del “ten cuidado en quién confías”. Ese fue el inicio de todo.
A partir de aquí empecé a pensar en el tipo de sociedad que estos extraterrestres iban a encontrar. La parte política y económica, qué nivel tecnológico iba a poseer esta sociedad y cómo los distintos aspectos se habrán desarrollado. Y con esto escogí el tipo de gente que quería que formase parte de este mundo. Por eso elegía, como te decía, a Callum, el “hombre para todo” y uno de los personajes desde el que quería contar la historia. También pensé en qué tipo de trabajo quería que tuviese y construir el resto desde ahí. Me tomé bastante tiempo para preparar las notas.
También tenía que saber cómo terminaba la historia. No podía preparar una historia en esta escala sin tener claro cuál sería el final de la misma. Hay muchas cosas que se van incorporando durante el proceso de escritura, lo que hace que tengas que reescibrir algunas de las notas, pero el final siempre fue el mismo, aunque la trama principal fuese variando por momentos.
Tus libros podrían ser definidos como “tochos” debido a su longitud. Nos preguntamos cómo es tu proceso de escritura, si tienes un objetivo diario de palabras…
No tengo una meta diaria de palabras de forma deliberada. Algunos días fluye de forma fácil y otros días es una pesadilla, porque no puedes forzar la escritura. Teóricamente, siempre sé adónde quiero llegar en una sesión, pero nunca se cumple. A pesar de todo, normalmente escribo unas dos mil palabras al día. Conforme se acerca la fecha de entrega trabajo más horas e incluso los fines de semana, de una forma un tanto frenética y consigo más que esas dos mil palabras. Pero la norma general suele ser esa. Si la cosa se me está dando bien, sigo escribiendo. Ahora tengo una familia y una vida real, así que no puedo quedarme hasta las tres de la mañana escribiendo porque tengo que llevar a los niños a clase al día siguiente. Así que hay aspectos prácticos sobre la escritura que he de tener en cuenta, pero intento conseguir ese objetivo. Si no lo consigo, tampoco me fustigo. Y si lo supero, pues eso que me encuentro.
Light Chaser, la novela corta que has escrito junto a Gareth L. Powell supone una manera distinta de plantear una obra. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Especialmente hablando de mí, hay que decir que se trata de una novella, una novela corta. Por lo que no es muy larga.
Ya había tenido una experiencia de este tipo anteriormente. Escribí un par de historias cortas hace unos años junto a Graham Joyce, quien falleció hace unos años. Pero esta es la primera vez que realmente me siento a planear la historia. En el caso de las que hice con Joyce, ambos teníamos unas ideas que no terminaban de funcionar y nos las intercambiamos.
Con Gareth lo hicimos de forma muy diferente. Él vino a mí con una idea ya definida, pero le propuse hacer unos cambios para que funcionara. Se vino una mañana a mi casa y nos sentamos a planear toda la historia. Nos llevamos cada uno una copia y escribimos la historia en capítulos alternos. Luego lo pulimos juntos. Estoy contento con el resultado final. Es, seguramente, algo que no hubiera escrito por mí mismo y tampoco creo que en su caso, por lo que es puramente una colaboración al cincuenta por ciento.
Teniendo en cuenta que llevas escribiendo ciencia ficción desde hace 30 años, ¿hay alguna idea sobre la que escribieras en el pasado que se haya hecho realidad o se vaya a hacer pronto?
Gracias por recordarme cuánto hace que escribo. Hay algunas bastantes obvias, como en los libros de Greg Mandel, donde usaba un cyberfax que es básicamente un MacBook Pro actual. Pero lo más interesante es algo muy prometedor: los tatuajes de circuitería orgánica, algo que inventé para el universo de la Commonwealth. El nombre es bastante descriptivo, tienes un circuito integrado tatuado en tu piel, algo que tiene muchas aplicaciones en el mundo de la ciencia ficción. En la actualidad he visto estudios online, con transferencias electrónicas en la piel, cada vez más parecidas a los tatuajes, con estructuras moleculares que pueden generar electricidad desde el cuerpo, así que nos estamos acercando a mi idea. Supongo que la primera aplicación será en el campo de la medicina. Será muy útil tener estos medios en nuestra piel. El siguiente paso podría ser el de las pulseras de actividad que miden nuestro pulso, pero creo que la primera aplicación de consumo masivo sería tener algo como un móvil impreso en la palma de la mano. Es algo que está avanzando y que creo que puede ser real en unos años, aunque no me lo reconozcan.
Hace un par de años se emitió la serie Love, Death and Robots en Netflix. En ella se incluía un episodio que adapta tu historia Sonnie’s Edge. ¿Hasta qué punto estuviste involucrado en el proceso? ¿Qué te ha parecido el resultado?
En realidad, mi participación es muy simple y rápida de explicar: muy poca. Básicamente, solo tuve que decir “sí” a la propuesta. El director era alguien reconocido, Tim Miller, quien había dirigido Masacre y la última película de Terminator. Se realizó en los Blur Studios y no me había dado cuenta hasta ese momento de cuánto había avanzado el mundo de la animación por ordenador. Tuve suerte de que me fueran enviando algunas partes de lo que iban haciendo, así que en parte fui testigo de cómo se iba desarrollando.
Fui a Londres con Alastair Reynolds para la premiere. Había visto parte de ello anteriormente, pero ver el capítulo en pantalla grande es algo increíble. Creo recordar que este episodio se proyectó junto a otro de Reynolds, además de otros cinco o seis en total. La adaptación es completamente fiel a la historia, lo cual siempre es genial, y la parte visual era impresionante. Estoy muy contento con el resultado.
Creo que están preparando una segunda temporada donde, lamentablemente, no hay ninguna adaptación mía, pero espero que si hacen una tercera me vuelvan a llamar. Fue una experiencia distinta y, hasta donde sé, ha sido un éxito.
Tras el éxito de series de televisión como The Expanse, ¿crees que algunos de tus libros se podrían adaptar a la gran pantalla? (¿O a la pequeña?)
Los derechos de un par de ellas que no puedo desvelar están adquiridos por algunas productoras. Es algo que suena apasionante, pero que no lo es porque estas cosas van muy despacio ya que el productor tiene que tener un guión y moverlo para obtener financiación… Así que desde hace 10 años esto ha sido una constante en mi vida. Creo que las historias que escribo, debido a su tamaño, son más adecuadas para adaptarlas a una serie de televisión que a una película, principalmente por la cantidad de tramas que escribo y todo lo que habría que recortar.
Cerramos la entrevista preguntándote por algún libro que hayas leido ultimamente y que nos puedas recomendar.
La primera recomendación que me viene a la cabeza es Las Primeras Quince Vidas de Harry August escrito por Claire North. Un libro de ciencia ficción muy distinto que creo que está siendo adaptado a película. Lo recomiendo sin duda. Claire es una escritora genial.
Gideon La Novena de Tamsyn Muir es también es uno de los que más disfruté el año pasado. Y añado uno más, que sería la serie de Luna de Ian McDonald, la trilogía situada en la Luna. Ian es un escritor excelente y creo que esta es una obra magnífica.