Along the Saltwise Sea

Continúan las aventuras de Avery y Zib, que tendrán lugar esta vez en un barco pirata pero como en Over the Woodward Wall lo importante no es solo el escenario, si no la capacidad de maravillarnos de Seanan McGuire con su imaginación desbordada.

De nuevo nos encontramos ante un obra más infantil, con claras referencias a los cuentos clásicos como los zapatos de hierro, pero en un formato bastante corto y asequible, de forma que se puede leer y disfrutar en un pispás.

Aunque la idea de ambos protagonistas es volver a casa, su ruta por la carretera improbable cada vez les lleva por derroteros nuevos que no parecen acercarles a su objetivo. McGuire es una maestra en esto de estirar las tramas y parece que la serie The Up-and-Under va a seguir los mismos pasos que otras de la autora. Es de agradecer que al principio de la obra se haga un pequeño resumen dentro de la propia trama del libro para volver a colocarnos en situación.

Por avatares de la vida, los personajes se ven obligados a trabajar durante una semana en el barco pirata en pago de una deuda que no sabían que estaban contrayendo. Los trabajos parecen ser bastante livianos, pero algunos chocan frontalmente con la propia naturaleza de los niños, así que les resultará extremadamente difícil llevarlos a cabo. Se pueden extraer ciertas lecciones de las vicisitudes de los niños que parecen ser el objetivo último de la narración, pero está bien mezclado con la propia aventura, de forma que no parece un discurso prefabricado.

Seguiremos conociendo la pobladísima fauna y flora de este mundo fantástico y además la autora está preparando un encuentro que puede decidir el futuro de Avery y Zib, pero nos queda la duda de si los niños están preparados para esto. Se les ve madurar conforme pasan las páginas y también cómo se va consolidando su amistad, pero es innegable que todavía les falta muchísima información para tomar decisiones en las que está en juego su propia vida.

La nueva entrega de esta serie estará disponible a finales de año, así que pienso seguir disfrutando de las andanzas de estos pequeños.

Portada de Into the Windwracked Wilds

Es muy curioso ver el ejercicio de creación de universo que está realizando la prolífica Seanan McGuire, con su serie Wayward Children que a su vez se relaciona con Middlegame que dio lugar como spin-off a los libros de A. Deborah Baker. Hoy sabemos cuál será la portada de la tercera entrega de esta serie, titulada Into the Windwracked Wilds. Tor.com la publicará el 25 de octubre.

Esta es la sinopsis:

Avery and Zib have somehow become friends, despite one being chalk and the other cheese (though in light of the miracles they have already seen, and those they are yet to experience, it is important to clarify that this is idiomatic).

An unfortunate encounter with the Page of Ceaseless Storms thrusts the duo, along with their friends Niamh and the Crow Girl, into the clutches of the Queen of Swords.

They’ll soon discover that an audience with royalty is never easily escaped…

Mi traducción:

Avery y Zib han acabado haciéndose amigos, a pesar de sus tremendas diferencias, uno de cal y otro de arena (aunque teniendo en cuenta los milagros que han visto y de los que serán testigos, sería importante dejar claro que esto es una frase hecha).

Un desafortunado encuentro con El Paje de las Incesantes Tormentas lanzará a la pareja, junto con sus amigas Niamh y la Chica Cuervo, a las garras de la Reina de Espadas.

Pronto descubrirán que no es fácil huir de una audiencia con la reina…

Esta es la portada de David Curtis:

Where the Drowned Girls Go

Cada enero tenemos una cita con la nueva novela corta de la saga Wayward Children. En esta ocasión Seannan McGuire toma como protagonista a Cora, la sirena que salió mal parada en Come Tumbling Down. Desde aquella aventura, Cora no puede descansar porque no cesa de sentir la llamada de los Dioses Ahogados. En su regreso a la escuela de Eleanor West no consigue volver a la normalidad y decide tomar una decisión radical: abandonar la disciplina de la escuela y matricularse en el Instituto Whitethorn, que exhibe una filosofía opuesta a la que está acostumbrada y hace que sus estudiantes rompan todos los lazos que les puedan quedar con sus mundos de adopción.

Pero esta decisión puede no haber sido la más acertada que Cora ha tomado.

Tras unas entregas un tanto más flojas que las primeras de la serie, McGuire vuelve a tomarle el pulso a la historia con una narración que se centra mucho en el bullying y en general en las malas relaciones que muchas adolescentes sufren. Principalmente se refleja en Cora y como tratan su tamaño, pero el libro está plagado de ejemplos de maltrato. Es tan real que te recorren escalofríos conforme lo vas leyendo. Los peores monstruos son los más cercanos, así que a pesar de ser uno de los libros más realistas de la saga, no por ello deja de ser inquietante en su desarrollo.

El libro también se basa en la sororidad y cómo el compañerismo es lo que nos puede hacer fuertes frente a la adversidad. Tendremos apariciones de algunas protagonistas de entregas anteriores y nuevos miembros que se añadirán a la panoplia de personajes que está creando la autora estadounidense. Creo que en esta ocasión Seanan da un cambio de dirección al camino por el que se estaba encaminando la serie en su totalidad, y que la existencia del Instituto Whitethorn dará muchos quebraderos de cabeza en un futuro no muy lejano.

Y ahora nos queda todo un nuevo año de espera para ver por dónde sigue la historia.

Across the Green Grass Fields

Se ha convertido en una costumbre empezar el año con la nueva entrega de la saga Wayward Children de Seanan McGuire. Este años nos ha sorprendido con Across the Green Grass Fields, emplazada en el mismo mundo del resto de los libros pero con personajes totalmente nuevos, como si la autora quisiera dar un nuevo punto de entrada a los lectores para que se pudieran subir al carro de la saga sin tener que echar mano de los cinco anteriores.

Yo he aprovechado que tenía disponible el audiolibro, que con apenas cuatro horas de duración he devorado en un solo día. La narración de Annamarie Carlson es muy adecuada al tono de la historia, con el paso de la infancia a la adolescencia de la protagonista.

Across the Green Grass Fields empieza de una manera muy atractiva, con Regan, una protagonista que descubre una característica de su desarrollo que la hace diferenciarse del resto de las niñas de su clase. Esta parte, que es la más interesante del libro por la exquisita forma en que la trata la autora, no es si no el preámbulo para la “verdadera aventura” que vivirá en la tierra de los centauros, al pasar por una de esas puertas que ya empezamos a conocer tan bien los lectores de la saga.

Es esta una novela corta distinta de las anteriores en el sentido de que es mucho más reposada y tranquila, dejándonos ver más por qué los niños no quieren volver de sus mundos de fantasía, donde se sienten amados, que la propia aventura en sí. Quizá por eso resulte un tanto anticlimático en su desarrollo, porque estamos acostumbrados a otra cosa.

Lo que es cierto es que si te gustan los caballos disfrutarás mucho de la lectura, porque el desprende amor por estos nobles animales desde la primera página. Ahora entiendo la “obsesión” de la autora por su colección de Mi Pequeño Pony.

Habrá al menos cuatro libros más de Wayward Children

Los fans de la saga Wayward Children de Seannan McGuire estamos de enhorabuena, ya que se han anunciado ¡cuatro! nuevas entregas.

El plan editorial consiste en ir publicando nuevas entregas en enero de años sucesivos. Por lo tanto, en 2021 podremos hacernos con  Across the Green Grass Fields, recién publicado, en 2022 con Where the Drowned Girls Go y así sucesivamente hasta, de momento, 2024.

No solo eso, si no que en octubre también se publicará Across the Saltwise Sea, la secuela bajo pseudónimo de Over the Woodward Wall, que precederá a otros dos libros que cerrarán la serie. Y si a esto añadimos la publicación de la secuela de Middlegame, anunciada para verano de 2022, vamos a tener McGuire para rato.

Over the Woodward Wall

Me ha pasado una cosa muy extraña cuando escuchaba la versión en audiolibro de Over the Woodward Wall, escrito por Seanan McGuire bajo el pseudónimo de A. Deborah Baker. La versión de Scribd traía cinco capítulos de más, de otro libro no relacionado, así que cuando llegué al final me sorprendió mucho, ya que esperaba que durara bastante más. Además es un final realmente abrupto, para qué negarlo, así que se multiplicó el efecto.

Salvo por este detalle, he de decir que esta historia infantil de McGuire me ha entretenido mucho. En un juego metaliterario, la autora escribe el libro al que hacen referencia en Middlegame, y son evidentes los paralelismos con esa otra novela. De nuevo la dualidad entre la pareja protagonista, entre el perfecto estudiante y la niña libre que prefiere pasar sus días en el bosque, pero con personajes mucho más jóvenes y por tanto, más maleables si me permitís la palabra. Estos dos niños que viven muy cerca pero que nunca han llegado a coincidir por causalidades de la vida, se ven arrojados de nuevo por azar a una aventura apasionante, pero peligrosa.

Tras pasar por el muro del título, los dos pequeños se ven transportados a un mundo maravilloso, descrito por la autora con todo lujo de detalles y rebosante de situaciones quizá absurdas desde nuestro punto de vista adulto, pero consistentes en la imaginación de un niño. La galería de personajes mágicos con los que se van encontrando, contando con su ayuda o sufriendo sus intrigas también vuelve a demostrar que una de las principales fuerzas de McGuire es su imaginación desbordante. Es una lectura en la que dejarse llevar y disfrutar con cada escena, sin buscar una lógica que por definición en un mundo ilógico no encontraremos. Por supuesto, también recuerda a los libros de la serie Wayward Children, ¿quién sabe si quizá estén también relacionados en la mente de la autora?

El trabajo de Heath Miller como narrador es fantástico. No solo por la interpretación de las voces de los distintos seres que los niños se irán encontrando en su periplo, que me parece maravilloso, si no también por la propia narración del camino por la carretera improbable hacia la ciudad imposible, añadiendo aún más deleite a una aventura entretenidísima. Es un libro infantil que se puede disfrutar perfectamente con cualquier edad y eso es una muy buena noticia.

Anunciada la secuela de Middlegame

Se ha anunciado la publicación de Seasonal Fears, la continuación de Middlegame novela ganadora del Locus este año. Tor.com publicará la novela en la primavera del año que viene.

Esto es lo que ha comentado la autora:

Anyone who’s met me, ever, knows that I have a hard time letting go of things. There’s always a bigger story surrounding the piece you already have. The need to tell that bigger story can sometimes become all-consuming, and when that happens, I don’t really have a choice about whether I go back. It’s finally time to see what happens when the summer king and the winter queen run their race across America to be crowned, and when the stars are allowed to move on beyond what had been a fixed point for so very, punishingly long.

Mi traducción:

Cualquiera que me conozca sabe que me cuesta mucho dejar las cosas. Siempre hay una historia más grande rodeando lo que acabas de escribir. La necesidad de contar una historia mayor puede ser asfixiante a veces, y cuando esto sucede, no tengo más elección que volver atrás. Es la hora de saber qué pasa cuando el rey del verano y la reina del invierno corren a través de América para su coronación y cuando se permite a las estrellas moverse más allá de su punto fijado durante tantísimo tiempo.

The Book of Dragons

Tenía mucho interés en esta antología, como en casi todo lo que selecciona Jonathan Strahan. La verdad, lo que no me esperaba es la parte de poesía, que no sé si estoy preparada para juzgar ya que es algo que no acostumbro a leer, mucho menos en inglés y ya en audiolibro ni os cuento. También es cierto que al haber escuchado el audiolibro, me he perdido las ilustraciones interiores que creo que merecen la pena.

What Heroism Tells Us de Jane Yolen

No sabía que esta recopilación iba a contener poesía así que, como se suele decir, la primera en la frente. Las dos contribuciones de Jane Yolen son tan cortas como enigmáticas.

Matriculation de Elle Katharine White

Aunque tiene un final un tanto abrupto, me ha gustado mucho el desarrollo de la historia que pide a gritos algo más de longitud para seguir conociendo este mundo mágico donde los vampiros tienen tiendas de empeño en las que cobran en mililitros de sangre.

Hikayat Sri Bujang, or, The Tale of the Naga Sage de Zen Cho

Desde nuestro punto de vista occidental no estamos muy acostumbrados a los dragones de otro tipo que existen en otras culturas, como la asiática. Mi primer encuentro con los naga creo que fue en las novelas cortas de JY Yang y esta siguiente aproximación de Zen Cho me ha entretenido mucho también, tocando temas como la dedicación a la mejoría personal en contraposición con los deberes tradicionales de la familia. Es una historia modernizada y atractiva.

Yuli de Daniel Abraham

Me temo que en este caso, el tema de los dragones está un poco forzado en una de las dos líneas de narración que sigue el cuento, sin llegar a convencerme ninguna.

A Whisper of Blue de Ken Liu

Ken Liu vuelve a sorprendernos con otro relato maravilloso, aunque quizá ya deberíamos estar acostumbrados. Un mundo alternativo en el que los medios de producción están alimentados por dragones que cambian de localización y por lo tanto llevan la abundancia a donde anidan. El giro final es sorprendente y un magnífico colofón a un cuento muy original.

Nidhog de Jo Walton

Este es uno de los poemas que no soy capaz de juzgar debido a mi escaso conocimiento.

Where the River turns to Concrete de Brooke Bolander

Muy curioso este relato de un amnésico que entra al servicio de un mafioso pero a la vez empieza una relación con la madre de un niño al que salva la vida. Me gusta la doble línea temporal en la que relata la historia y creo que el final da para una continuación.

Habitat de K. J. Parker

Después de dedicarle un especial al autor, está claro que me gusta cómo escribe. En esta ocasión el relato es sobre un encargo de capturar vivo a un dragón. El “agraciado” con esta misión utilizará todo su ingenio y su conocimiento para poder llevarlo a cabo, pero resulta más atractiva la intrahistoria y sus contactos que el desarrollo. Y el final es puro K.J. Parker.

Pox de Ellen Klages

Resulta casi más interesante el carnaval culinario al que asistimos en estas páginas que la historia en sí, que es bastante convencional.

The Nine Curves River de R. F. Kuang

No es fácil escribir un relato en segunda persona del singular y tampoco relatar las rivalidades entre hermanas, pero Kuang lo consigue de una forma intensa.

Lucky’s Dragon de Kelly Barnhill

Un curioso relato que mezcla investigadores alienígenas con experimentos realizados con humanos. Promete más de lo que da.

I Make Myself a Dragon de Beth Cato

Otro poema más comprensible sobre la transformación de una persona para ayudar a los demás.

The Exile de JY Neon Yang

Un relato sobre el colonialismo humano de otros lugares sin que nos importen los habitantes previos. Bastante melancólico.

Except on Saturdays de Peter S. Beagle

Una historia de ¿amor? con la última representante de los dragones en Canadá, que no deja poso.

La Vitesse de Kelly Robson

La versión en autobús de Pesadilla a 20000 pies con persecución draconiana.

A Final Knight to her Love and Foe de Amal El-Mohtar

Quizá por recordarme un poco a Rachel Swirsky y su “If you were a dinosaur, my love” este poema de Amal El-Mohtar me ha llenado más que los anteriores.

The Long Walk de Kate Elliott

Me ha encantado este cuento sobre las viudas de la sociedad, que al morir sus maridos deben emprender una larga marcha hacia el olvido ya que no tienen valor para la sociedad, a menos que sus familiares paguen una desorbitada cuota a los monjes. Tras una vida supeditada a los caprichos y veleidades de sus parejas, no hay esperanza para quienes se encuentran en esta situación. ¿O tal vez sí?

Cut Me Another Quill, Mister Fitz de Garth Nix

Con un tono divertido y desenfadado, este relato de corte más tradicional que las mayoría de los reunidos en esta antología habla sobre los planes para conseguir atrapar a un dragón y hacerse con su tesoro. Que uno de los principales protagonistas sea una marioneta encantada le añade el punto justo de picardía.

Hoard de Seanan McGuire

Maravilloso el relato de McGuire, apostando por una de las características más conocidas de los dragones occidentales pero dándole un toque de modernidad con crítica sobre el sistema de casas de acogida. Estupendo.

The Wyrm of Lirr de C. S. E. Cooney

Otro poema para pedir la libertad de los dragones que no estoy segura de haber comprendido totalmente.

The Last Hunt de Aliette de Bodard

En esta precuela de In the Vanisher’s Palace, de Bodard aprovecha para abordar el pasado de uno de los protagonistas de la novela corta. Me gusta la idea de que la experimentación “eleve” a las criaturas implicadas, pero entiendo que el relato se disfrutará más conociendo la historia posterior.

We Continue de Ann Leckie y Rachel Swirsky

La idea de la renovación de un nido de dragones que funciona de una forma similar a un enjambre sirve a las autoras para hacer un paralelismo con la necesidad de cambio en las vidas. La intervención humana sirve como comparación pero tampoco es fundamental.

Small Bird’s Plea de Todd McCaffrey

Es uno de los cuentos más alocados de la recopilación, con humanos supervivientes en zonas nucleares y avatares de astronautas tornados en animales. Demasiado inconexa para mi gusto.

The Dragons de Theodora Goss

Precioso relato sobre acoger con cariño a pequeños perdidos y ajustar tu vida a sus necesidades, no a las tuyas.

Dragon Slayer de Michael Swanwick

Aunque en un principio parecía que se trataba de una historia fantástica de corte clásico, la aparición de viajes en el tiempo hace que se transforme en algo muy divertido y ocurrente.

Camouflage de Patricia A. McKillip

No me convence este relato de una examen final en la escuela de magia con viajes en el tiempo de por medio.

We Don’t Talk About the Dragon de Sarah Gailey

Gailey utiliza la metáfora del dragón en el granero para contar una durísima historia de maltrato infantil, como método de denuncia y superación.

Maybe Just Go Up There and Talk to It de Scott Lynch

Crítica muy ácida sobre la situación política de los Estados Unidos y su abandono de las pequeñas poblaciones a favor de las grandes. Scott Lynch da todo un repaso a la cultura de la violencia y el enfrentamiento, aunque en esta ocasión los enemigos sean dragones.

A Nice Cuppa de Jane Yolen

Un corto final para una antología que he de decir me ha sorprendido.

Como me pasa con casi todas las antologías hay relatos que me han gustado más y relatos que menos, la calidad en general es buena, pero he de admitir que los poemas se me han atragantado un poco.

Come Tumbling Down

Siempre es una buena noticia la publicación de otra entrega de la serie Wayward Children, que salvo algún pequeño bache siempre ha mantenido un muy buen nivel.

Come Tumbling Down retoma a dos de los personajes más importantes de la serie, cuya historia de origen ya conocimos con la segunda entrega. Este libro es una pequeña coda a lo que ya sabíamos, resolviendo algunos cabos sueltos.

Lo primero que llama la atención es su brevedad. En muy pocas páginas McGuire es capaz de contar una aventura completa, con su elección de personajes para el viaje, su nudo con conflicto incorporado y su resolución, esta vez parece que definitiva (nunca digas de este agua no beberé tratándose de una serie de esta autora). Es encomiable la economía de medios de la que hace gala en esta ocasión y el ritmo, bastante rápido, también lo agradece. Me gusta la referencia a los dioses del abismo oceánico, en claro homenaje a Dagon, pero no hace muchas más aportaciones al imaginario del universo en el que se desarrollan las historias, no hay una puerta nueva que nos lleve al Goblin Market, por ejemplo.

Sin embargo, nos encontramos con otro problemilla, y es que la lectura sabe a muy poco. La necesidad de ceñirse a un formato tan corto hace que nos surgan más preguntas de las que en realidad se responden en el transcurso de la aventura, lo que hace que esta quinta entrega de la serie quede con un simple entremés. Divertido y agradable, pero poco nutritivo.

En esta ocasión el formato en el que he leído Come Tumbling Down ha sido audiolibro, narrado por la propia autora. Me ha gustado su entonación y se nota la pasión que infunde a su propia creación, así que creo que repetiré la experiencia.