The Best Science Fiction and Fantasy of the Year Vol. 11

O el año pasado fue muy irregular en cuanto a relatos cortos, o Strahan y yo ya no conectamos como antes. Esta antología ha resultado ser un tanto decepcionante, con pocas aunque honrosas excepciones.

The Future is Blue, Catherynne M. Valente

Aunque es demasiado surrealista para mi gusto, entiendo los puntos positivos de este relato. La tendencia actual a tratar el cambio climático encuentra aquí una nueva iteración. Me resulta interesante la idea de un viaje iniciático para encontrar tu propio nombre.

Mika Model, Paolo Bacigalupi

Es imposible leer este relato y no acordarse de «Casas Rojas» de Nieves Delgado. Es una aproximación parecida al tema de los robots sexuales, superior en prosa pero menos especulativa.

Spinning Silver, Naomi Novik

Un relato que parece ir por los cauces habituales en cuanto a relaciones con el mundo mágico y las hadas pero con algún que otro cambio intermedio que le permite salirse de lo corriente.

Two’s Company, Joe Abercrombie

Divertidísimo este relato de @LordGrimdark quien de una cosa tan común en la fantasía como cruzar un puente y encontrarse alguien en el camino es capaz de sacar oro.

You Make Pattaya, Rich Larson

Mezclando realidad virtual y filtros a lo que se ve muy del estilo de Crashing Heaven con algún que otro toque de The Wind-Up Girl de Bacigalupi, Larson nos ofrece una historia cyberpunk muy bien llevada.

You’ll Surely Drown Here If You Stay, Alyssa Wong

Una fantasía demasiado oscura para mi gusto. En este western se mezclan las danzas de los muertos con la búsqueda de un futuro.

A Salvaging of Ghosts, Aliette de Bodard

Un relato sobre la nostalgia por los seres queridos que quedaron atrás y cómo superar el dolor. No me parece de los más redondos de la autora, aunque tiene una belleza inherente.

Even the Crumbs Were Delicious, Daryl Gregory

Lisérgico relato en el que no he conseguido entrar. Para mí, un fallo en la selección.

Number Nine Moon, Alex Irvine

Poco que destacar de un relato muy clásico de supervivencia en el espacio.

Things with Beards, Sam J. Miller

Un retrato distorsionado sobre como intentar encajar en una vida que no reconoces como tuya y la aceptación de nuestro monstruo interior. Me interesa más la parte realista que la fantástica.

Successor, Usurper, Replacement, Alice Sola Kim

Un poco fuera de lugar en la antología ya que este relato parece más de terror que de fantasía. Un grupo de amigos reunidos que no pueden salir de un recinto cerrado, una extraña visita…

Laws of Night and Silk, Seth Dickinson

Dickinson busca la respuesta a la pregunta de si merece la pena el sacrificio de los hijos por el bien de los padres, como ya hizo en su momento LeGuin.

Touring with the Alien, Carolyn Ives Gilman

Con un giro final que no me esperaba para nada, una historia sobre la autoconciencia y la comunicación con una entidad totalmente ajena a nosotros. Invita a la reflexión.

The Great Detective, Delia Sherman

Delicioso pastiche holmesiano, mezclando steampunk y fantasmas. Una original aproximación al canon, que podría haber tenido cabida perfectamente en 221 Baker Streets.

Everyone from Themis Sends Letters Home, Genevieve Valentine

Inquietante relato sobre los peligros de la realidad virtual.

Those Shadows Laugh, Geoff Ryman

Ryman utiliza la biología para inventarse una especie «humana» aparte pero la protagonista de la historia falla a varios niveles. Una historia incompleta.

Seasons of Glass and Iron, Amal El-Mohtar

Con un tono marcadamente de fábula, Amal versiona cuentos antiguos para dejar un mensaje feminista. Interesante.

The Art of Space Travel, Nina Allan

Nina Allan es una escritora que mima cada palabra y esto se nota también en este relato, que se sitúa en un futuro no muy lejano, jugando con la percepción de una mente debilitada. Por desgracia, el final un tanto abrupto no le hace justicia.

Whisper Road (Murder Ballad No. 9), Caitlín R. Kiernan

Del mismo estilo “Interstate Love Song (Murder Ballad No.8)” pero con peor resultado. No llega a interesarme esta road movie truculenta.

Red Dirt Witch, N.K. Jemisin

Aunque entiendo y comparto el mensaje antirracista del relato, me ha parecido flojo.

Red as Blood and White as Bone, Theodora Goss

Revisión de un cuento infantil pero modernizado. No me acaba de convencer.

Terminal, Lavie Tidhar

Un relato muy lírico sobre la colonización de Marte. El riesgo y la aventura atraen a almas muy dispares hacia el mismo destino.

Foxfire, Foxfire, Yoon Ha Lee

Aunque me suele gustar el trabajo de Yoon Ha Lee y la premisa de mezclar leyendas antiguas con tecnología moderna me parece interesante, el resultado final es un relato un tanto precipitado. Me gustaría saber más sobres los zorros cambiaformas.

Elves of Antarctica, Paul McAuley

En la introducción Strahan hablaba de la tendencia de la ciencia ficción actual a hablar sobre el cambio climático, pero me parece excesiva la cantidad de relatos sobre el tema que ha incluido en la selección. Este es otro más, que quizá en otro contexto hubiera resultado interesante, pero que tras leer varios me ha parecido más de lo mismo.

The Witch of Orion Waste and the Boy Knight, E. Lily Yu

Yo creía saber hacia dónde se dirigía Yu con este cuento, pero o se queda a medio camino o la idea era otra. Adaptar lo que sería un típico cuento medieval con brujas y caballeros no es excesivamente original, pero según cómo se haga puede dar buenos resultados.

Seven Birthdays, Ken Liu

En una nueva muestra de la amplitud de su capacidad creativa, Liu nos regala una historia con un marco temporal casi inalcanzable capaz de aunar las preocupaciones familiares con el futuro de la humanidad. Espléndido.

The Visitor from Taured, Ian R. MacLeod

Me parece interesante la idea de la narración lineal como algo en decadencia, por que se ve realista en un futuro no muy lejano. El resto de la historia, sin embargo, no me llama la atención.

Fable, Charles Yu

Relato muy muy duro sobre la enfermedad de un hijo, de nuevo envuelto en el manto de un cuento tradicional.

Este año la selección de Strahan no me ha acabado de convencer. A pesar de algunos cuentos brillantes, hay otros que no quedan en la memoria.

La Carrera

He disfrutado muchísimo con esta lectura y como pequeño homenaje he pensado cambiar la estructura habitual de mis reseñas para adaptarla a una auténtica carrera. Y encima he tenido el placer de compartir la lectura con Cristina Jurado, que aquí nos comenta sus experiencias.

Calentamiento y estiramientos

Nina Allan no se anda con rodeos en esta novela y nos suelta directamente en una zona de Inglaterra dañada por los problemas medioambientales del fracking. La curva de aprendizaje es sostenida, pero se sigue incrementando, añadiendo niveles de extrañeza en la lectura.

Salida

La primera instancia de la novela, de carácter claramente ciencia ficcional es una de mis favoritas, por la credibilidad de su futuro cercano. La prosa de la autora es tan hipnótica que consigue centrar nuestro interés incluso en la creación de unos guantes exclusivos, deteniéndose tanto en la elección de la tela como en la creación de patrones. Me gustaría pensar que esto es una analogía sobre cómo afronta su trabajo de escritura Allan, disponiendo cuidadosamente los mimbres con los que tejerá su novela, escogiendo la estructura y enhebrando cada hilo argumental como teselas de un bello mosaico.

Esfuerzo sostenido

No todo es fácil en la novela. La constante inclusión de detalles que entran en contradicción con los datos aportados con anterioridad, los personajes que no sabemos si son los mismos o no, los cambios de perspectiva… exigen un esfuerzo al lector que sin duda se ve recompensado.

Avituallamiento

Como en las carreras, no todo es seguir hacia adelante sin mirar atrás. Hace falta también proveer de alimento intelectual al ejercicio estilístico que la autora dispone ante nosotros. Frases tan profundas y cargadas de significado como «vertedero de inmigrantes ilegales» pueblan las páginas de La Carrera. El mensaje ecologista es patente, pero también aparecen otros temas como la futilidad de la guerra o las dificultades de las relaciones familiares, tanto en un escenario realista como en otros que no lo son tanto.

Sufrimiento

Hay una escena especialmente dura que me ha costado mucho trabajo leer. Creo que es importante para el desarrollo de los personajes de la novela y no sé si se podría haber eliminado de la narración, pero me ha provocado tal repulsa que tuve que dejar la lectura a un lado durante un tiempo, buscando una justificación o al menos intentando entenderla en el contexto.

Sprint final

El final de la novela es aún más espectacular cuando la autora ya no se constriñe a la realidad per se.

Recuperación y estiramientos

Por si fuera poco, los anexos al libro añaden más complejidad y misterios a lo narrado con anterioridad, utilizando estructuras menos habituales pero también manejadas con maestría, como notas periodísticas, comentarios a una exposición… Hubiera sido una hermosa adición al artículo sobre estructuras inusuales de hace unas semanas.

Como bonus especial, también voy a contestar a unas preguntas que me ha hecho Cristina Jurado sobre este libro en el que hemos compartido la lectura.

¿Qué te parece la estructura de La Carrera?

Simplemente me encanta. Creo que se adapta perfectamente a las distintas ideas que tenía Nina Allan en mente y le aporta un grado más de originalidad, por si le hiciera falta.

¿Consideras que se trata de una novela de ciencia ficción?

Para mí, sí. Cierto que tiene algunas partes que se pueden considerar realistas pero creo que tanto el principio como el final de la historias son la parte importante, las que se llevan la parte de león en cuanto a interés. Pero en esto no soy nada imparcial.

La Carrera ha sido traducida por Carmen Torres y Laura Naranjo.

¡Gracias a Ediciones Nevsky por el ejemplar! Y gracias a mi compañero Manuel Urquízar por hablarme sobre las fases de las carreras. Cualquier error, por supuesto, es mío.

Novedades Fata Libelli

La editorial Fata Libelli ha dado a conocer el que será su plan editorial para este año 2014.

  • Abril, recopilación del autor de terror Reggie Oliver («Flowers from the Sea», «You Have Nothing to Fear», «Bloody Bill», «Tiger in the Snow», «Mr Poo-Poo» y «Evil Eye»).
  • Junio, recopilación Elizabeth Bear («Tideline» (premio Hugo y Theodore Sturgeon 2008), «Love Among the Talus», «In the House of Aryaman, a Lonely Signal Burns», «Annie Webber», «The Leavings of the Wolf», «The Death of Terrestrial Radio» y «Mongoose» (con Sarah Monette).
  • Septiembre, recopilación del universo de Xuya de Aliette de Bodard («The Jaguar House, in Shadow», «Fleeing Tezcatlipoca», «The Lost Xuyan Bride», «Butterfly, Falling at Dawn», «Starsong», «Shipbirth», «The Shipmaker», «Ship’s Brother», «Two Sisters in Exile», «Immersion», «The Weight of a Blessing», «The Waiting Stars», «A Slow Unfurling of Truth».)
  • Octubre, novela corta de Nina Allan, titulada «Spin».
  • Diciembre, «On a red station, drifting» de Aliette de Bodard.

 Me alegro especialmente de que por fin se publique en español a Aliette, aunque también me llama la atención Elizabeth Bear.