Liquid Crystal Nightingale

Liquid Crystal Nightingale es una obra que parte de una premisa interesante, con bastantes buenas ideas pero que acaba resultando muy confusa, con una ejecución mejorable.

Aparte de cierta querencia en su nombre por la vocal e que ni Yennefer de Vengerberg, Eeleen Lee tiene varios relatos publicados, pero esta es su primera novela. Y como ya digo, esta bisoñez se nota en varios tramos de la lectura, cuando la acción se acelera y acaba resultando liosa, sin que quede claro ni los personajes implicados ni el resultado de cada situación.

Liquid Crystal Nightingale es una novela con toques cyberpunk, con sus modificaciones corporales habituales, pero también con el tono reivindicativo que ha caracterizado algunas novelas que se pueden englobar dentro de este subgénero. La elección por parte de la autora de ir mezclando dos líneas temporales de forma aleatoria tampoco favorece la claridad en la exposición, pero no es el principal inconveniente en la lectura. Lo peor, es que no sabemos dónde nos encontramos en cada momento.

Me gusta el tono reivindicativo de la historia, ese empeño en superar las desigualdades sociales que siguen aflorando en cualquier asentamiento humano. También el detalle de un nuevo arte marcial especialmente diseñado para su enseñanza en el centro politécnico que jugará un papel relevante en la trama y algunas otra ideas que mezclan mitología propia con otros relatos que nos resultarán algo más conocidos.

La trama detectivesca, no obstante, es bastante floja. Los detectives parece que no siguen pistas si no que se van topando con los detalles que harán avanzar su investigación. Son dos personajes que podrían haber tenido una química de contraste bastante interesante, pero su relación comienza a dar bandazos injustificados casi desde el comienzo.

A pesar de todas estas cualidades que se podrían extraer, el libro no termina de cuajar, seguramente por falta de experiencia por parte de la autora. Es por esto que no puedo recomendarlo.

War Criminals

De nuevo tenemos el privilegio de contar con @mertonio en la reseña compartida de esta novela, que esperamos os guste.

Cuando empecé la lectura de la tercera entrega de la saga Bastard Legion, no entendí casi nada aparte de booom, ziu ziu, y crash. Es un inicio frenético y un tanto confuso. Smith nos mete de lleno en la acción y nos bombardea con muchos términos bélicos, especialmente modelos de armas, robots y tecnología de guerra. Es su marca de la casa y no resulta excesivo en general.

La novela ahorra mucho en introducciones porque usted todos los personajes relevantes son conocidos. Mishka, comandante a la fuerza de un grupo de convictos obligados a servir en su ejército personal, continúa trabajando como mercenaria mientras busca a los asesinos de su padre.

Pero en esta ocasión la fórmula no le acaba de funcionar a Gavin Smith. No sé si por agotamiento del personaje o de la propia historia, el libro no consigue enganchar como los volúmenes anteriores.

A pesar de lo atractivo de la premisa, la saga no termina de dar el paso hacia la resolución de estos conflictos (y otros secundarios que van surgiendo). Este efecto chicle, esta conclusión que se promete pero no llega, daña mucho la narración.

La trama principal de esta entrega corre alrededor de la idea de los crímenes de guerra y el encubrimiento. Se nota una inspiración por el cine moderno basado las guerras de Irak y Afganistan donde ejércitos privados cometían atrocidades y posteriormente las encubrían. Aunque la idea no es mala, queda empañada por esas expectativas no realizadas.

La crítica es continua y quizá precisamente por ese bombardeo constante pierde fuerza el mensaje. Como entretenimiento pasajero al que no dedicar gran parte de tu cerebro la novela cumple con creces e incluso el conflicto de gran escala que se deja entrever al final acaba dejando con ganas de más, pero al contrario que la segunda entrega, el regusto no es tan dulce.

Las mejores partes son, posiblemente, las dedicadas al grupo de élite dentro del ejército de Mishka, donde alista a los peores criminales para realizar misiones no autorizadas (black ops). El autor nos muestra algo de su tendencia al terror y al gore con la presentacion de la Patrulla Nightmare, un grupo de presos cuya característica menos reseñable es cierta querencia por el canibalismo.

No todo es negativo en la novela. Las escenas de acción están muy bien narradas, la protagonista absoluta sigue teniendo diálogos ingeniosos y un monólogo interno bastante divertido. Los secundarios quedan, quizás, un poco más desdibujados que en los otros libros.

Gavin Smith y su saga de ciencia ficción limitar siguen en nuestro punto de mira en su próxima entrega, aunque esperemos que vaya más al grano y no se distraiga tanto con la paja.

Starship Repo

Starship Repo es una space opera old-school con todo lo bueno y todo lo malo que un libro de esas características pueda ofrecernos. Palomitero como pocos y sin mucha sustancia, nos dará un rato de diversión que olvidaremos conforme cerremos el volumen. Si esto es bueno o malo depende de lo que vayas buscando cuando decidas leerla. Un buen resumen sería anunciarlo como Embargos a lo bestia en el espacio.

La protagonista del libro es Firstname Lastname (se ve que en el futuro no se libran de los errores administrativos), la primera humana en llegar Junktion, un puerto galáctico donde conviven todo tipo de alienígenas. El libro se desarrolla como una serie de capítulo tenuemente conectados en los que First va depurando sus planes para timar a alienígenas despistados.

El humor es una de las principales características del libro, es un humor bastante blando y poco ofensivo, utilizando sobre todo juegos de palabras que hace hincapié en las distintas características y el distinto bagaje de cada especie alienígena. En ocasiones te hace sonreír pero tampoco te hará soltar carcajadas. Resulta un poco llamativo que un libro situado 400 años en el futuro tenga casi más referencias ochenteras que Ready Player One, pero el autor sabe a quién está dirigiendo sus esfuerzos y justifica esta estrechez de referencias con la conveniente llegada a Junktion de las ondeas televisivas emitidas por la Tierra hace cuatro siglos, convirtiéndose en la última moda en el puerto espacial.

Que todos sean capaces de comunicarse con todos a pesar de los orígenes muy distintos de cada raza espacial es otro de esos pequeños milagros a los Star Trek que facilitan la interacción con otros personajes sin necesidad de calentarse la cabeza con un traductor universal ni preocuparse por la incapacidad física para emitir ciertos sonidos dependiendo de cada aparato fonador de cada alien, en el caso de que exista ese aparato. Desde el principio es necesaria nuestra colaboración con nuestras suspensión de la incredulidad para poder leer el libro.

Es curioso la sensación de camaradería que llega a emerger de una tripulación muy variopinta que consigue funcionar a pesar de las diferencias, reconforta un poco pensar que el ser humano pudiera llegar a formar parte de una alianza así.

Tomlinson despacha con oficio una novela bastante insustancial pero que cumple perfectamente su cometido de entretener sin exigir mucho al cerebro. ¿Se puede leer con el piloto automático puesto? Perfectamente. ¿Necesitas diversión sin complicaciones? Starship Repo es tu libro.

The Doors of Eden

Aunque hace algún tiempo que un libro nuevo de Adrian Tchaikovsky ha dejado de ser noticia por lo habitual de sus publicaciones, poder leer un libro del prolífico autor siempre es bienvenido. Además, si es una novela de ciencia ficción sobre mundos paralelos qué queréis que os diga, la emoción va subiendo.

Tchaikovsky vuelve a hacer gala de su deslumbrante imaginación y de sus conocimientos de biología en una novela estructurada en dos partes que parecen estar diferenciadas, pero que acabarán uniéndose. Por un lado, tendremos acceso a los extractos de una obra denominada Other Edens: Speculative Evolution and Intelligence de la profesora Ruth Emerson de la Universidad de California. Y por otro lado tenemos el centro de la novela, también con hilos independientes en un principio que poco a poco se van uniendo conforme los protagonistas se van conociendo y estableciendo relaciones entre ellos.

Personalmente, me he sentido fascinada por los extractos de la supuesta obra de divulgación, por las muchísimas posibilidades que el autor nos expone cambiando tan solo un poco las condiciones de la Tierra hace millones de años y viendo cómo la ciega evolución crea y destruye vida al azar. Esta parte del libro me parece sencillamente espectacular, un ensayo sobre posibles caminos que hubiera podido tomar la vida en nuestro planeta.

La otra parte es más convencional y aunque me haya resultado menos atractiva no por ello deja de ser interesante. Tchaikovsky nos narra una trama de espionaje y conspiraciones de consecuencias inesperadas. Aunque he de reconocer que algunas de las «sorpresas» que nos aguardan a lo largo de las páginas son algo previsibles según qué bagaje lector tengamos, los capítulos están escritos con buen ritmo y apenas hay momentos de descanso. Merece la pena resaltar el tratamiento de la orientación sexual de algunos de los personajes y cómo se hace uso de ella para subyugarles y obligarles a realizar acciones contra su voluntad. El hecho de que con la increíble variedad de posibles protagonistas que tenía a su disposición el escritor haya decidido tomar un camino eminentemente antropocentrista resulta algo decepcionante.

El autor experimenta hacia el final del libro con el lector ofreciéndole información que puede parecer contradictoria, aunque luego todo quede explicado. Esta parte final quizá pueda resultar algo tramposa y es otro de los pocos defectos que le veo al libro.

Con The Doors of Eden Adrian Tchaikovsky se postula como un claro contendiente para las nominaciones de premios del año que viene. Espero no equivocarme en mi vaticinio.

Lágrimas en la lluvia

Sé que hay gente muy ordenada en sus lecturas, que ya saben cuál va a ser su lista de libros de aquí a Navidad, pero yo soy mucho más ecléctica y a veces me influyen las causas más rocambolescas, como la que me llevó a leer Lágrimas en la lluvia. Y es que en un viaje de tren dio la casualidad de que me tocó en el asiento de atrás de la autora, la reconocí y me trató con tanta amabilidad que decidí «devolverle el favor» leyendo su obra, aunque lógicamente ella no vaya a enterarse nunca.

Es una lástima que no me hubiera puesto antes con este libro, porque me ha gustado mucho. La labor de construcción de mundo y el escenario donde representa la obra es magnífica, con una profundidad que hace que realmente sea creíble ese escenario madrileño perteneciente a los Estados Unidos de la Tierra. Vale que parte del trabajo ya se lo había hecho Philip K Dick con la creación de los replicantes, pero es innegable que Rosa Montero toma una idea muy buena y la adorna con una prosa estupenda y un trabajo de documentación innegable.

Aunque la trama policial no esté a la altura del resto de la novela, algo que era muy complicado, es cierto que la protagonista se lleva el foco en cada momento y es un personaje muy atractivo. Con la cantinela que repite sobre el tiempo que le queda de vida consigue mucha cercanía con el lector, pero la autora también se encarga de poner distancia con su excéntrico tatuaje o sus ojos de pupilas gatunas. Juega con estos detalles de una manera muy sutil, pero muy efectiva.

Es cierto que utiliza algunos pasajes que son infodumps de libro, pero no me parece que estén especialmente mal engarzados con la narración, ya que va dando pistas sobre el calado de la conspiración que se cierne sobre los EUT. Este recurso lo utiliza principalmente para el trasfondo histórico de la novela, mientras que los temas más actuales o más específicos en los que nos tiene que transmitir información sí que los intercala dentro del flujo de la obra.

Me parece una novela que hace la ciencia ficción muy accesible a un público no acostumbrado al género. Puede que a un lector más bregado le sepa a poco, aunque ya digo que a mí sí me ha gustado, pero creo que merece la pena acercarse al mundo de Bruna Husky.

Mención especial para la labor de los dos lectores del libro, Neus Sendra y Jordi Boixaderas, que tienen una preciosa voz que hace de la lectura del libro un placer aunque solo sea por escucharles. En esta ocasión, al tratarse de una narración en español, no he necesitado centrarme tanto en mi traducción interior del texto (la falta de bilingüismo es lo que tiene) y he podido disfrutar de la experiencia estética de oir unas voces tan hermosas.

Anunciada The House of Styx, la nueva novela de Derek Kunsken

Los fans de Derek Kunsken estamos de enhorabuena. Se ha anunciado la publicación en agosto de The House of Styx que será el inicio de la serie Venus Ascendant, precuela de The Quantum Magician y The Quantum Garden.

El libro se publicará con anterioridad de forma serializada en la revista Analog. También está prevista la publicación en 2022 de la segunda parte, titulada The House of Saints.

Esta es la sinopsis:

Life can exist anywhere. And anywhere there is life, there is home.

In the swirling clouds of Venus, the families of la colonie live on floating plant-like trawlers, salvaging what they can in the fierce acid rain and crackling storms. Outside is dangerous, but humankind’s hold on the planet is fragile and they spend most of their days simply surviving.

But Venus carries its own secrets, too. In the depths, there is a wind that shouldn’t exist.

And the House of Styx wants to harness it.

Mi traducción:

La vida puede existir en cualquier sitio. Y donde hay vida, hay hogar.

En las nubes de Venus, las familias de la colonia Ia viven flotando en botes con forma de planta, recuperando lo que pueden bajo la fiereza de la lluvia ácida y las tormentas. El exterior es peligroso, pero la posición de la humanidad en el planeta es frágil y dedican casi todo su tiempo a sobrevivir.

Venus tiene sus propios secretos. En las profundidades, hay un viento que no debería existir.

Y la Casa Styx quiere controlarlo.

Empress of Forever

Si había un libro que esperaba con mucho interés el año pasado era Empress of Forever, de Max Gladstone. No es ningún secreto que Max es un autor que me encanta y el hecho de que decidiera probar fortuna con una space opera alejándose un poco de su fantasía habitual todavía me llamaba más la atención.

Tenía muchas ganas de que me gustara y creo que eso ha sido un elemento que ha jugado en contra del propio libro. La protagonista es una rica hecha a sí misma en el mundo actual, que debe escapar de su vida de lujos por la presión del Gobierno, pero tiene preparado un plan alternativo… ya sé que esto no suena mucho a space opera, pero es que el comienzo es así, hasta que cuando se infiltra en un CPD superprotegido para instalar un software que le permitirá librarse de sus perseguidores sucede algo y se encuentra de pronto en una nave espacial en el futuro (o eso cree ella).

El inicio de la novela me parece tramposo ya de por sí, pero es que el desarrollo tampoco juega limpio con el lector, ya que Vivian tiene siempre guardado un as en la manga, un deus ex machina que le permite escabullirse de las situaciones más complicadas y eso tampoco es justo.

Los personajes, aunque en principio son bastante variopintos y podrían haber dado más de sí, no dejan de ser bastante típicos para una obra de este subgénero, o al menos así me parece. El monje-guerrero, la enemiga no-tan-malvada que se alía con la protagonista, una pizca de máquina de Von Neuman… Todo bastante previsible.

Además, la longitud del libro tampoco juega a su favor, porque el viaje y sus peripecias se acaban haciendo repetitivas y cansinas. Me temo que si esta obra no hubiera sido de Max Gladstone la hubiera podido disfrutar más, pero es que sabiendo de lo que es capaz el autor, me he llevado una desilusión.

Kickstarter de Dominion: An Anthology of Black Speculative Fiction

En el Twitter de Tobias S. Buckell vi el anuncio del lanzamiento del Kickstarter de Dominion: An Anthology of Black Speculative Fiction.

Se trata de una antología de autores de origen africano o de descendencia africana con relatos y poemas que se pueden enmarcar en las siguientes categorías: horror noire, afrofuturism, africanfuturism, sword and soul, rococoa, steamfunk y dieselfunk.

Los relatos contenidos son:

“Emily” Marian Denise Moore

“Red_Bati” Dilman Dila

“Trickin’” Nicole Givens Kurtz

“A Ngoni Story” Eugen Bacon

“To Say Nothing of Lost Figurines” Rafeeat Aliyu

“Thresher of Men” Michael Boatman

“Clanfall: Death of Kings” Odida Nyabundi

“A Mastery of German” Marian Denise Moore

“Convergence in Chorus Architecture” Dare Segun Falowo

“The Satellite Charmer” Mame Bougouma Diene

“The Unclean” Nuzo Onoh

“Ife-Iyoku, the Tale of Imadeyunuagbon” Ekpeki Oghenechovwe Donald

Theory of Bastards

Conocí esta obra cuando le concedieron el premio Philip K. Dick el año pasado, así que pensé que podría ser interesante leerlo.

Theory of Bastards está narrado desde el punto de vista de Frankie, una investigadora que se hace famosa por sus tesis radicales sobre las relaciones humanas y va a dedicarse al estudio de las relaciones entre los bonobos para hacer extrapolaciones de sus últimas ideas. Podría parecer que la parte más importante de la narración sería la especulación sobre sus teorías, pero no es así, ya que se le concede el protagonismo al estudio de los bonobos, con un componente biológico muy elevado, tanto, que casi se desvanece la parte que se podría considerar ciencia ficción.

He tenido varios problemas durante la lectura de esta novela, que juega a varios niveles con distintas líneas temporales y que utiliza pequeños recordatorios para que atisbemos cuál es el verdadero objetivo del libro, pero tanto jugar al despiste y tanto darle de comer a los bonobos acaba resultando cansino.

Me parecen mucho más interesantes las partes en las que habla de sus ideas sobre las relaciones humanas y la fidelidad de las parejas, esa Teoría de los Bastardos sobre la que en realidad debería girar el libro, a juzgar por el título. Reducir el comportamiento humano a una serie de acciones-reacciones hormonales rebaja cualquier pensamiento más elevado sobre la humanidad, pero lo cierto es que las demostraciones en el libro son algo endebles.

También es importante reflejar que no se trata de una obra exclusivamente cli-fi, aunque innegablemente el cambio climático representa su papel en el desarrollo de la historia.

Los personajes son complejos, desde la científica que sufre una enfermedad que ha definido desde el principio su vida, limitándola de formas muy variadas, a los propios bonobos con los que realiza su investigación.

Se trata de un libro bastante inusual y aunque no me ha terminado de convencer, creo que sería del interés de un lector al que le interesa el estudio de la biología y las comunidades animales para extrapolar conclusiones humanas.

Native Tongue

Hoy toca reseñar un libro con bastantes años a sus espaldas y del que no sabía nada antes de ponerme a leerlo, solo que su inclusión en una colección como SF Masterworks nos indica que nos encontramos ante una obra importante en la historia del género. Justo cuando estaba terminándolo salió la noticia de su publicación en catalán, pero ya os digo que cuando salió en español en su momento pasó totalmente desapercibido de mi radar, bastante ineficaz en aquella época.

Native Tongue nos narra una distopía mundial, con las mujeres en una situación degradante y abusiva, ya que por ley se las considera seres inferiores.

Como muestra, un botón:

“The natural limitations of women being a clear and present danger to the national welfare when not constrained by the careful and constant supervision of a responsible male citizen, all citizens of the United States of the female gender shall be deemed legally minors, regardless of their chronological age…”

A lo largo del libro no hace sino ahondarse en esta tesis tan denigrante, que no tiene nada que envidiar a la opresión de El cuento de la criada, por ejemplo. En este sentido, la lectura ha sido algo complicada para mí, porque a pesar del tono muy pero que muy exagerado del escenario y su condición admonitoria, resulta terrible pensar que en algunos lugares no está alejado de la realidad.

El otro componente sobre el que gira la novela es la comunicación con entidades alienígenas, que está en manos de un conjunto de familias de lingüistas dedicados en exclusiva a esta tarea desde su más tierna infancia. Aquí no hay problema con que el trabajo lo lleven a cabo hombre o mujeres, aunque se sigue considerando inferior el resultado obtenido por las mujeres, a pesar de ser un falacia.

A pesar de mi desconocimiento del área y de que me hubiera gustado que esta parte estuviera más desarrollada, es cierto que la autora da algunos esbozos de cómo podría ser la comunicación con otras especies alienígenas, aunque en realidad el proceso de «emparejado» entre el nativo alienígena y el humano que aprenderá el idioma depende de un elemento que no se explica para nada. También dedica espacio a definir lo que sería la creación de un nuevo lenguaje partiendo de cero, algo que resulta fascinante.

Por otra parte, tenemos las acciones del Gobierno que utilizará cualquier medio para intentar emular el «secreto» de los lingüistas, para no depender de estas poderosísimas familias en sus relaciones con los extraterrestres, sean comerciales o de otro tipo.

La prosa está muy cuidada y como ya digo, si pudiéramos creer por algún momento que esta distopía fuera cierta, la lectura no puede ser más desasosegante. El estado de sumisión total de la mujer, las escuelas de mujeres para que las futuras esposas sepan comportarse como es debido, la imposibilidad de salirse del camino marcado… son más y más clavos que se van introduciendo en nuestra conciencia.

También es cierto que a pesar de que la acción se desarrolla dentro de 200 años, los cambios tecnológicos apenas son visibles. Teniendo en cuenta que hay colonias espaciales (aunque solo se mencionan de pasada) y que el comercio con otras especies es floreciente, no se notan casi diferencias con la Tierra en la que se escribió el libro, algo que resulta chocante. Hay algunos otros fallos estructurales más, como la aseveración de que el nuevo lenguaje mejorará la vida de las mujeres, sin argumentar cómo lo hará, por ejemplo. La novela tiene continuaciones, pero no sé si seguiré con ellas porque Native Tongue es bastante autocontenida.