Cage of Souls

Adrian Tchaikovsky es un autor tan prolífico que algunas veces hay títulos suyos que pasan algo más desapercibidos, no sé si por el marketing o porque simplemente es difícil leer todo lo que publica. Creo que esto es algo que ha sucedido con Cage of Souls, una obra de la que he oído hablar poco pero de lectura más que recomendable.

El sol es un astro moribundo que apenas calienta la ciudad de Shadaprur, último lugar habitable para la humanidad, construida sobre las ruinas de incontables civilizaciones. El protagonista de la historia es Stefan Advani, que en una primera persona muy atractiva y con una voz narrativa ciertamente peculiar, nos va contando sus aventuras y principalmente, sus desventuras.

Por la propia estructura del libro, nos encontramos ante unas memorias escritas, así que el relato no es necesariamente pormenorizado, dando mucha más importancia a unas secciones que a otras (¿he oído por ahí narrador no confiable?). Quizá nos hubiera interesado indagar más en algunos aspectos de la ciudad que en otros, pero Stefan es un guía tirano que nos muestra lo que le interesa. El hecho de que a veces rompa la cuarta pared no hace si no aumentar nuestra relación con Advani.

Sin embargo, su vocación científica nos permite asistir a un asombroso despliegue de imaginación. Tchaikovsky lo mismo nos sorprende con una clase de biología (quizá esto sea menos sorprendente viniendo de quien viene) que con un tratado sobre arqueología. La panoplia de personajes de los que hace uso también es tan variada como atractiva, aunque en cierto modo están supeditados a la propia visión de Advani, consiguen robarle el protagonismo en más de una ocasión.

Se puede leer la obra en clave admonitoria sobre los riesgos del cambio climático, aunque me resisto a encasillar esta obra como clifi. Para mí, es claramente ciencia ficción aunque en algunos lugares la he visto reseñada como fantasía. Quizá sea la propia valía del autor la que hace difícil la descripción de Cage of Souls.

La prosa, aunque algo enrevesada, se lee de forma rápida y consigue que la lectura avance de forma bastante veloz, aunque algunos de los necesarios flashbacks que se introducen durante la narración nos dejen con la miel en los labios de lo que iba ocurriendo para insertar otros datos quizá no tan necesarios. En ocasiones los capítulos pueden llegar a hacerse densos por la cantidad de ideas por párrafo que Adrian va mostrándonos, pero no por ello deja de resultar apasionante.

Astounding

Uno de los propósitos de este año era leer algo más de no ficción y pensaba que Astounding: John W. Campbell, Isaac Asimov, Robert A. Heinlein, L. Ron Hubbard, and the Golden Age of Science Fiction, me vendría como anillo al dedo, principalmente para conocer algo más en profundidad la edad de oro.

La figura de John W. Campbell fue central en el desarrollo de la ciencia ficción, ya que desde su puesto como editor de Astounding seleccionaba qué relatos se publicaban en la revista más influyente del género de la época.

Este libro no se limita a relatar la biografía de Campbell, si no que la enlaza con la de los que quizá fueran los tres autores más influyentes del momento: Heinlein, Asimov y Hubbard. El libro está plagado de anécdotas y extractos de misivas que se mandaron entre ellos, lo que nos permite hacernos una idea de sus relaciones personales, tales como la admiración de Asimov, el aire de superioridad de Hubbard o el extremismo de Heinlein.

La lectura, no obstante, no ha sido todo lo agradable que esperaba. Seguro que hay alguna frase sobre que no esperes nada bueno al conocer a las personas que admiras, porque seguramente te decepcionarán. En este caso, descubrir las bajezas morales de estas personas me ha hecho ver con otros ojos sus obras.

El autor a veces se recrea en detalles realmente escabrosos, especialmente los relacionados con Hubbard que se ve que era un perla, pero el racismo, la homofobia y el machismo de Campbell tampoco le van a la zaga. En su momento, Astounding se convirtió en la plataforma de la dianética y la cienciología, algo que la lógica nos diría que entraba en conflicto con el concepto de ciencia ficción de Campbell, firmemente posicionado en la parte de la «ciencia». Estas partes del libro me parecen menos atractivas que otras, la verdad.

Lo que es indudable es que Campbell tuvo grandes aciertos, como la publicación de Dune y grandes fallos, como dejar pasar la obra de Ray Bradbury por delante de sus ojos. Pero claro, la labor de un editor es escoger lo que cree que será mejor para su publicación y tiene el sesgo de sus propios gustos e ideas. Es también importante recalcar que iba repartiendo sugerencias e ideas de tramas a muchos de sus autores, y que incluso las Tres Leyes de la Robótica fueron casi creación suya.

Astounding: John W. Campbell, Isaac Asimov, Robert A. Heinlein, L. Ron Hubbard, and the Golden Age of Science Fiction es un libro que interesará a quien tenga curiosidad sobre el inicio de un género. No es que sea una lectura árida y tiene muchas anécdotas que pueden amenizarla, pero también es cierto que en ocasiones me resultaba difícil avanzar en la lectura, atraída por otros libros. Si tienes mitificados a estos autores, será mejor que no te acerques a este repaso a su vida y carrera, porque los verás en su lado más humano y frágil.

And Shall Machines Surrender

No es la primera obra que reseño de Benjanun Sriduangkaew y espero que no sea la última, pero si que es la obra más asequible de esta autora que he leído hasta ahora y eso es algo que se agradece. No porque no me guste la prosa compleja y preciosista que muestra en muchas de sus publicaciones, si no porque con And Shall Machines Surrender muestra un dominio del lenguaje que lo hace más accesible sin dejar de maravillar al lector.

Algunos de los temas que se tratan en este libro son recurrentes en la trayectoria de la autora, como ciertos toques cyberpunk o la relación de los humanos con las inteligencias artificiales. Tampoco faltan las escenas de sexo lésbico muy explícito, aunque es algo que ya vimos en Winterglass, aquí suben de nivel.

El escenario en que se desarrolla la historia es maravilloso. Shenzen, es una esfera de Dyson utópica donde todas las inteligencias artificiales se han retirado a vivir, tras dejar la unión que compartían con sus compañeros humanos. Pero en Shenzen también hay humanos viviendo y las políticas de inmigración son bastante restrictivas. Quizá las figuras más llamativas son los haruspices, seres humanos elevados que darán cobijo a inteligencias artificiales con las que compartirán su cuerpo mejorado y el control de sus acciones. Precisamente la existencia de los haruspices puede llegar a dar lugar a conflicto en este paraíso, ya que no todas las peticiones para acceder a esta posición pueden ser aceptadas.

Las intrigas políticas surgen por doquier y tienen una importancia relevante en la narración, pero también hay algunas escenas de acción y lucha que me han llegado a sorprender pues es algo que no relacionaba con la autora. Y sin embargo, estos enfrentamientos están narrados de una forma muy cinética y atractiva.

Recomiendo And Shall Machines Surrender como puerta de entrada para la obra de Benjanun Sriduangkaew, porque se ven muchas de las características más habituales de sus libros pero resulta más fácil que otras obras suyas.

The Test

Conocía a Sylvain Neuvel por su trilogía Themis Files, pero con The Test cambia totalmente de tercio, algo que se agradece. Además de la escasa longitud del relato, la utilización de una primera persona muy creíble le sienta muy bien a la narración, ya que consigue que empaticemos completamente con el protagonista.

Todo gira en torno a la realización de una prueba para conseguir la nacionalidad británica de un expatriado iraní. Un tema de candente actualidad, pero con un giro que aporta el toque de ciencia ficción y que Neuvel utiliza de forma muy inteligente para cambiar el escenario cuando lo considera oportuno.

No quiero entrar en más detalles sobre la propia trama porque cualquier comentario podría dar al traste con la idea del autor de sorprendernos. No obstante, creo que es muy acertada su pretensión de mostrarnos qué es lo que se busca con estos test de ciudadanía y criticar las consecuencias. ¿Buscamos la homogeneización de los inmigrantes para que se ajusten a los usos y costumbres de la sociedad a la que quieren acceder? ¿Debemos exigir conocimientos sobre historia, geografía o literatura del país receptor por poner un ejemplo? El canadiense nos plantea estas y otras preguntas, pero no da respuestas, dejando al buen juicio del lector la interpretación de las normas.

Y sin embargo, el final es una bofetada en la cara de cualquier figura bien pensante que tranquilice su conciencia delegando estas decisiones en el poder. Una historia muy recomendable para reflexionar.

Walking to Aldebaran

La última obra que ha caído en mis manos de Adrian Tchaikovsky no es una lectura fácil. La estructura escogida, un soliloquio de un personaje cuya estabilidad mental deja bastante que desear es de por sí complicada, pero es que además el autor ni quiere ni puede desvelar parte de la historia al principio de la obra, dejándonos un poco perdidos. Cuando empieza a usar flashbacks la fotografía comienza a revelarse ante nosotros y ayudados por la escasa longitud de Walking to Aldebaran conseguimos alcanzar un final satisfactorio, aunque el camino haya sido tortuoso.

Quizá debería haberme dado cuenta antes porque hay bastantes pistas sobre cuál es el principal referente de esta novela corta, pero el autor sabe cómo narrar para que lleguemos a empatizar con el protagonista, a pesar de las acciones que lleva a cabo. Un aspecto muy conseguido de la obra es la ambientación, extremadamente agobiante, con los pasos del protagonistas llevándole a través de un laberinto físico que asemeja al laberinto mental en el que se encuentra. También es capaz de hacer referencias a casi todos los terrores que comúnmente se asocian al espacio exterior y los extraterrestres, con mandíbulas, intestinos, ácidos estomacales y bastante casquería.

En el libro también podemos ver algo de crítica a la sociedad actual y a los enfrentamientos de los políticos por «ponerse la medalla», pero es solo una pequeña pátina que enluce el resultado final.

Lo que no me esperaba son los toques de humor que aparecen en la narración, a pesar del tono general de Walking to Aldebaran. Es un gran mérito del autor conseguir que este párrafo, por ejemplo, no desentone para nada en el libro:

“I was also one of the pilots, although space piloting is one of those situations where they should really equip you with a dog, so your job is to feed the dog and the dog’s job is to bite you if you touch any of the expensive equipment.”

Quizá estos toques de comedia oscura son lo que más me ha sorprendido de la obra, que resulta un poco difícil de comentar sin destriparla. Así que será mejor que la leas directamente, para que podamos conocer tu opinión.

This is How You Lose the Time War

Esperaba con gran expectación la llegada de This is How You Lose the Time War, principalmente por la coautoría de Max Gladstone, un escritor que me encanta, pero también por la temática de viajes en el tiempo, uno de los grandes temas clásicos de la ciencia ficción

Al contrario de lo que imaginaba, no se trata de una obra exclusivamente epistolar, porque aunque las cartas que se envían las dos agentes temporales de bandos enfrentados sustentan la novela corta, también hay variedad de pasajes descriptivos que no utilizan este formato.

Lo que si destacaría es la belleza de la prosa utilizada, capaz de hacer que te entretengas en captar los distintos matices y referencias imbuidos en las frases. Este mismo juego de referencias puede llegar a cansar a algún lector que busque una aproximación más directa. Creo que en esto se nota la influencia de Amal El-Mohtar pero Gladstone no se le queda atrás.

La intrincada forma en que las agentes se van dejando mensajes en las distintas líneas temporales que modifican según los planes de cada una de sus facciones es una fuente constante de sorpresa y regocijo para el lector, en una vuelta de tuerca constante cada vez más hiperbólica.

Sin embargo, la información que acabamos recibiendo de un futuro o de otro, o de la propia guerra que libran las agentes Rojo y Azul, es muy escasa. Es señal de gran maestría por parte de los autores ser capaces de desvelar tan poca información pero que aún así nos veamos arrastrados por el flujo de la narración, rebuscando pequeños detalles para hacernos una composición de lugar que por la propia naturaleza de la historia no va a quedar completa.

Es esta una historia romántica unida de forma inseparable a la ciencia ficción de sus viajes en el tiempo. Es una apuesta arriesgada para los autores, pero creo que merece la pena dedicar nuestra atención a esta pequeña joya.

Hexarcate Stories

Después de leer las tres entregas de la trilogía Machineries of Empire se ve que me había quedado con más ganas de este universo, así que me alegré mucho con la noticia de la publicación de Hexarchate Stories. Algunos de los contenidos ya los había leído, así que en esos referenciaré la reseña anterior de ser posible. Aunque me ha gustado el libro en general, no estoy segura de que se pueda disfrutar plenamente sin haber leído las otras novelas, porque en muchas ocasiones lo que hace es profundizar en algún aspecto que se había eliminado de la novela o que simplemente se había pasado por alto.

The Chameleon’s Gloves

Trepidante historia donde un Kel expulsado de su clan se convierte en timador utilizando sus dotes camaleónicas para copiar los movimientos de las personas de forma casi perfecta.

How the Andan court

Una poética declaración de amor.

Seven Views of the Liozh Entrance Exam

Me gusta este estilo de flashmash para contar una historia a base de pinceladas, aunque en este caso no llega a desarrollarse mucho. Al autor también le gusta por los comentarios que hace, aunque cree que tienen poco mercado.

Omens

Apenas pudimos conocer a la madre de Jedao en la trilogía original así que resulta agradable encontrarse aquí una pequeña historia que la tiene como protagonista. De hecho, los relatos siguientes también son de la infancia de Jedao, pero en estos la figura materna brilla por su ausencia.

Honesty

Desde la visión de la hermana pequeña de Jedao, asistimos a una trifulca que tiene lugar en su planeta de origen. Me gusta el giro final que dejar entrever la compleja personalidad del protagonista de la trilogía.

Bunny

Esta es una historia muy tonta que supongo que tendrá más sentido para quienes posean un gato, pero al no ser mi caso, no me dice nada.

Black Squirrels

Otra broma del autor, sobre la vigilancia de los campus académicos.

Silence

Una nueva perspectiva de Jedao desde el punto de vista de su hermano mayor, con la posibilidad añadida de ver los detalles que poco a poco conformaron su personalidad.

Extracurricular Activities

Gloves

Un relato eminentemente sexual, sin trama ni nada que se le parezca, que le sirve al autor para añadir una nota erótica a la recopilación.

Hunting Trip

Esta historia en particular, aporta poco a la antología, salvo saber que Jedao malcría a sus sobrinas, un dato que ya conocíamos.

The Battle of Candle Arc

Calendrical Rot

Aquí nos presentan lo que podría haber sido un capítulo introductorio para la primera novela de la trilogía, que quizá hubiera suavizado la tremenda curva de aprendizaje que exigía la lectura.

Birthdays

A partir de aquí los relatos cambian de protagonista para que conozcamos mejor a Cheris, tras haber explorado un poco el pasado de Jedao. Siendo una de las principales características de Cheris su dominio de las matemáticas, es interesante como Yoon Ha Lee nos muestra las diferencias entre calendarios y la imposición de normas por parte del colonizador.

The Robot’s Math Lesson

Otra anécdota de la infancia de Cheris, que no deja de ser eso, un recuerdo.

Sword-Shopping

En esta ocasión, la elección de un arma de duelo le permite al autor definir un poco más al personaje.

Persimmons

Los servidores representan un papel bastante importante en el desarrollo de Ninefox Gambit, así que entiendo que el autor haya querido darle algo de protagonismo estos robots.

Irriz the Assassin-Cat

Una historia entrañable sobre las relaciones familiares que incluso los más despiadados asesinos pueden tener.

Vacation

Desplazando el foco a otro personaje de la trilogía, en esta ocasión son Brezan y su esposa quienes protagonizan un relato ligero y poco memorable sobre una visita al zoo.

Gamer’s End

El uso de la segunda persona en una narración no es algo muy habitual, pero Yoon Ha Lee utiliza este recurso de manera muy interesante para este relato. El ritmo es trepidante y aunque parece claro cuál es el objetivo de la prueba a la que «nos» someten como protagonistas, me ha gustado de principio a fin.

Glass Cannon

Con este último relato Yoon Ha Lee añade una coda a la trilogía que cambia el final de la historia y la deja preparada para las continuaciones que pueda querer escribir. Algunos de los recursos que utilizan parecen un poco tramposos pero realmente abre un nuevo mundo de posibilidades que ya veremos cómo explota.

Hexarchate Stories es una lectura muy recomendable y complementaria para quien haya disfrutado de la trilogía Machineries of Empire. De no ser así, no merece la pena leer el libro, pues se perderá gran parte de su valor.

Crystal Rain

Desde hace bastante tiempo quería leer alguna novela de Tobias S. Buckell pero por alguna razón u otra nunca encontraba el momento. Cuando al final leí Crystal Rain me encontré una historia muy entretenida y que probablemente si la hubiera leído antes me hubiera gustado más, por que en estos momentos resulta más difícil sorprenderme.

La idea sobre la que pivota la obra es cómo continúa la vida tras la colonización de un planeta, cuando se pierde el contacto con la «potencia colonizadora» . En esta caso en particular, el planeta Nanagada fue colonizado a través de un agujero de gusano, pero dejó de estar operativo hace generaciones. Aunque aún se recuerda y de hecho algunos de los primeros colonizadores sigue vivos gracias a la nanotecnología de sus cuerpos, en realidad el nivel tecnológico ha retrocedido tanto que lo más avanzado son dirigibles y barcos de vapor. Esta pérdida de tecnología se intenta paliar con la investigación de ruinas antiguas, pero es tanto lo que se ha perdido que no se puede compensar.

El protagonista de la novela es John deBrun, un extraño que hace años apareció en las costas con amnesia permanente, por lo que no recuerda nada de su pasado. Este es un recurso un tanto manido en la literatura, pero el autor no abusa de él en general, salvo en algunos tramos. La presencia de razas alienígenas a las que los nativos idolatran como dioses es todo un acierto, pues vemos como desde las sombras van moviendo los hilos en un conflicto aparentemente irresoluble.

Aunque es claramente una novela de ciencia ficción, gran parte de su longitud se podría adscribir perfectamente a los libros de aventuras, con cierto toque a lo Julio Verne me atrevería a decir.

En este contexto, lo realmente llamativo del universo planteado por Buckell es la mezcolanza de razas y culturas que conviven en Nanaganda. Basándose en el Caribe, pero también con representantes europeos e incluso chinos y unos ominosos aztecas que viven al otro lado de las montañas y que suponen una amenaza constante. Esta interacción de culturas antiguas, que negocian y se entremezclan es el sustento principal del libro y lo que me anima a seguir leyendo las siguientes entregas para conocer más el universo Xenowealth. Para ser una primera novela, el resultado es notable.

2001: An Odyssey in Words

Cuando desde Cuentos para Algernon me ofrecieron la oportunidad para colaborar en un pequeño proyecto, ni siquiera me lo pensé. Siendo una de las páginas más importantes del panorama español, no me cabía duda de que la idea sería atractiva. Gracias a Marcheto por darme esta oportunidad.

La idea que relaciona todos los relatos comprendidos en 2001: An Odyseey in Words es tan sencilla como que todos tengan 2001 palabras. El punto de partida es sencillo, pero la ejecución no lo es tanto. Veremos qué han conseguido los autores.

Golgotha – Dave Hutchinson

Un inicio fuerte para la colección de relatos, con un visitante alienígena en conversaciones con un sacerdote. La posibilidad de la existencia de un Mesías cetáceo da pie a Hutchinson para dudar de la fe.

The Monoliths of Mars – Paul McAuley

Un relato muy evocativo sobre uno de los grandes iconos de la ciencia ficción de Arthur C. Clarke, con los monolitos marcando las distintas paradas en el camino hacia la elevación espiritual.

Murmuration – Jane Rogers

Un relato con regusto a ciencia ficción clásica sobre los viajes de colonización a otras planetas y los posibles encuentros con alienígenas. Recomendable.

Ouroboros – Ian R MacLeod

La vida cambia para un hacker cuando recibe la visita de un monje con una extraña proposición. Lo que en principio me había parecido un homenaje a «Los nueve mil millones de nombres de Dios» acaba tomando caminos más metafísicos.

The Escape Hatch – Matthew De Abaitua

Una puerta a un nuevo mundo se abre en una autovía y quienes la cruzan tienen la sensación de que todo es mejor en el otro lado. Aunque la premisa es interesante, el desarrollo de la historia no lo es tanto.

Childhood’s Friend – Rachel Pollack

Pollack ha escrito lo que parece más el comienzo de una novela que un relato por sí mismo, empezando con el nacimiento de unos bebés con «capacidades especiales».

Takes from the White Hart – Bruce Sterling

Un relato que no deja de ser una charada de Sterling homenajeando a un homenaje de Arthur C. Clarke pero sin llegar a ningún sitio.

Your Death, Your Way, 100% Satisfaction Guaranteed! – Emma Newman

Un cuento sobre lo que dejamos atrás cuando morimos. Lo que creemos que dejamos y lo que realmente hacemos.

Distraction – Gwyneth Jones

Una crítica a uno de los pasajes más polémicos de Cita con Rama.

Dancers – Allen Stroud

Una investigación de sucesos violentos en la nueva Estación Espacial desvelará un culpable inesperado. Entretenido.

Entropy War – Yoon Ha Lee

Muy curioso este relato de Yoon Ha Lee sobre la entropía del universo presentándolo como un reglamento de juego de mesa, basado principalmente en el azar.

The Ontologist – Liz Williams

Este cuento versa sobre la clasificación de todas las cosas, labor realizada por un ontologista. Pero, ¿qué ocurre cuando se encuentra con algo inclasificable?

Waiting in the Sky – Tom Hunter

Homenaje a David Bowie y a su relación con la ciencia ficción, me ha dejado pensando bastante rato.

The Collectors – Adrian Tchaikovsky

Maravilloso relato razón de esta colaboración entre Cuentos para Algernon y Fantástica Ficción. Aprovechad que lo tenéis en español a vuestro alcance para disfrutarlo.

I Saw Three Ships – Phillip Mann

Lo que comienza como un homenaje a un astronauta que se va a retirar finaliza de una forma un tanto abrupta.

Before They Left – Colin Greenland

Entiendo que la longitud de estos relatos constriñe en cierto modo a los autores, pero mientras que muchos de ellos nos ofrecen historias completas, este de Colin Greenland deja una muy rara sensación de vacío, de que falta algo. La historia de una niña que desea viajar a Marte y así se lo solicita a nuestros Overlords alienígenas.

Drawn From the Eye – Jeff Noon

El verdadero poder de una lágrima desvelado en un cuento que hará aflorar nuestras emociones.

Roads of Silver, Paths of Gold – Emmi Itäranta

Mitología finlandesa que aparece un tanto fuera de lugar en esta antología, la verdad.

The Fugue – Stephanie Holman

Un alien enviado a la Tierra como infiltrado para investigar nuestra civilización que se olvida de su misión principal.

Memories of a Table – Chris Beckett

Un recurso válido como los atisbos del pasado recuperados como grabación sirve para contar una historia sentimental

Child of Ours – Claire North

Cuando los robots estudian si reproducirse tiene sentido, les resulta difícil llegar a un consenso sobre cuáles serían las capacidades más deseables para la criatura.

Would-Be A.I., Tell Us a Tale! #241: Sell ’em Back in Time! by Hali Hallison – Ian Watson

Una broma de Watson a base de juegos de palabras y con cierta obsesión por los pechos femeninos.

Last Contact – Becky Chambers

A pesar de entrar en contradicción con en propio nombre del relato, lo que Chambers nos cuenta aquí es un «primer contacto» de forma física. Me gusta la idea de la comunicación a través de feromonas y creo que el relato tiene la longitud adecuada para la idea que quiere transmitir.

The Final Fable – Ian Whates

Una aproximación a la paradoja de Fermi con un cierto regusto a ciencia ficción clásica.

Ten Landscapes of Nili Fossae – Ian McDonald

Un relato muy visual sobre descripciones de arte aplicadas a la llegada del hombre a Marte. Destaca más por su lirismo que por su contenido y me ha recordado algo a Before Mars.

Child – Adam Roberts

Partiendo de la base de un hecho improbable que homenajea 2001, Roberts relata un escenario apocalíptico de final imprevisible.

Providence – Alastair Reynolds

Un final muy adecuado para la parte de ficción de la antología, con un viaje de colonización que no consigue llegar a su destino pero que sin embargo busca aprovechar en lo posible su situación.

2001: A Space Prosthesis – The Extensions of Man – Andrew M. Butler (no ficción)

Curioso ensayo sobre la versión cinematográfica de 2001 con algunas referencias al libro que la inspiró.

On Judging The Clarke Award – Neil Gaiman (no ficción)

Anécdotas sobre la participación de Neil Gaiman como jurado en la concesión de los premios Arthur C. Clarke.

Once More on the 3rd Law – China Miéville (no ficción)

Complejo estudio sobre la literatura de ciencia ficción relacionándola con la tercera Ley de Clarke. Me encanta la conclusión:

It is, though, profoundly exciting to consider that any sufficiently advanced literature must be indistinguishable from science fiction.

De nuevo, gracias a Marcheto por animarme a participar en este proyecto conjunto.

La auditora

La auditora, de Jon Bilbao y Javier Peinado, es un tebeo de lectura desasosegante, con un futuro distópico a lo Blade Runner pero localizado en un pequeño pueblo en vez de una gran metrópolis.

En el pasado se crearon robots tan similares a los seres humanos que en el exterior son prácticamente indistinguibles. El rechazo de la sociedad hizo que se dejaran de producir, pero un movimiento adquirió todas las unidades que existían y las «liberó» por el mundo. Así que ahora es posible convivir con un robot sin tener conocimiento de ello.

Como decía anteriormente, La auditora se desarrolla en un pequeño pueblo costero que en realidad es propiedad de una sola familia que lo explota como si de una fábrica se tratara. Las personas trabajan en sus casas y están agobiadas para llegar a conseguir la producción mensual, que les permitirá seguir viviendo en la localidad. Se puede interpretar el tebeo como una crítica al caciquismo de los dueños, pero entiendo que este no es el mensaje principal de la obra. El hecho de que algunos actos especialmente crueles queden impunes refuerza esta impresión personal.

El dibujo y sobre todo el color verde enfermizo que impregna cada viñeta describe muy bien el ambiente malsano de las fábricas empeñadas en aumentar la productividad a pesar de la contaminación y sirve como hilo conductor a toda la narración.

La intolerancia a lo extraño y el temor al cambio también son mensajes que intentan transmitir los autores, con algunos personajes que transitan por el «valle inquietante» en lo que deviene en una caza de brujas para localizar al robot infiltrado.

Hay otros detalles que son bastante obvios para un lector habitual de ciencia ficción y quizá por eso el tebeo no acaba de ser del todo redondo. El desarrollo científico y tecnológico no ha servido para mejorar las vidas de los humanos, más bien para encadenarlos a una servidumbre feudal, al capricho de la familia dueña del pueblo. Pero esto ya lo hemos visto en innumerables ocasiones, así como la idea central del «extraño entre nosotros», pero sin haber desarrollado un test Voight-Kampff que nos permita salir de duda.