Autonomous será una serie de TV

AMC ha comprado los derechos de Autonomous, el libro de Annalee Newitz que tan buenas opiniones recibió tras su publicación. La idea sería crear una serie de televisión basada en las peripecias del robot Paladin y compañía.

Newitz coescribió el piloto para la TV junto con Amanda Segel, conocida por su trabajo en Person of InterestThe Mist, Nikita, y más.

Aquí el anuncio en twitter de la noticia:

Tor publicará tres novelas de Annalee Lewitz

Además de The Future of Another Timeline, que se publicará en otoño del año que viene, Tor Books ha anunciado la adquisición de dos novelas más de Annalee Lewitz, la autora de Autonomous.

The Future of Another Timeline narra las aventuras de un grupo de viajeros en el tiempo geólogos que intentan evitar un oscuro futuro. Creo que nunca había oído hablar de geólogos que viajaran en el tiempo así que solo por eso ya me llama la atención.

En 2021 se publicará The Terraformers un relato multigeneracional de amor y política, con un trasfondo de ciencia medioambiental. También suena muy interesante, teniendo en cuenta la carrera de Annalee como reportera científica.

Sobre la otra novela solo se sabe que se publicará en el 2023.

6 preguntas sobre Autonomous

Hoy tenemos un invitado de excepción en el blog. Edmundo Paz Soldán, autor de obras imprescindibles como Iris, ha querido responder a algunas preguntas sobre Autonomous una obra que sin duda dará mucho que hablar en el mundo de la ciencia ficción. Con sus respuestas podremos dar un nuevo enfoque a un libro que cualquier aficionado al género disfrutará enormemente.

Seis preguntas sobre Autonomous a Edmundo Paz Soldán

¿Cuál de las dos tramas que componen la novela es tu favorita y por qué?

La historia del robot militar Paladin me ha parecido fascinante y muy verosímil. Newitz hace un gran trabajo mostrándonos paso a paso cómo es que un robot podría adquirir cierta autonomía, tomar decisiones propias, liberarse de los códigos que se le han programado en el sistema. Hay un buen balance entre el lado técnico y de el lado ético de tal desarrollo.

El libro parece una extrapolación verosímil de la limitación del alcance de los beneficios de la investigación debido al sistema de patentes. ¿Crees que esta limitación seguirá incidiendo en la brecha entre pobres y ricos?

Es inevitable. Vivo en un país (Estados Unidos) en el que el sistema de patentes está muy bien sostenido, de modo que ni siquiera es tan fácil conseguir drogas genéricas de las que son más caras. Al final, como sugiere la novela, la brecha entre pobres y ricos depende en gran medida en gran medida del acceso o no a medicinas de primer nivel. Newitz habla de esto en una novela de ciencia ficción, pero a mí me ha parecido todo muy realista, muy contemporáneo.

La novela también utiliza el sistema de “indenture” (¿esclavitud?) para hacer un paralelismo entre el trabajo de las inteligencias artificiales y los humanos, y cómo pagar su manutención o creación. ¿Qué opinas de este sistema? ¿Crees que es una crítica al capitalismo salvaje?

Me ha parecido una idea muy original. Si todo está en venta, ¿por qué no nuestra individualidad como seres humanos? Así, en la novela se da una paradoja muy bien trabajada: están los humanos que quieren “venderse” para vivir de algo, y están los robots que tienen dueños y buscan liberarse. Al final, Autonomous gira en torno a la propiedad privada y sus excesos. Es una gran novela sobre el nuevo estadio del capitalismo en versión turbo.

¿Qué opinas de la ciencia ficción de futuro cercano? ¿Tiene carácter admonitorio?

La ciencia ficción siempre está dialogando con el presente. Si escribimos sobre clones es porque nos preocupa el lado ético de la experimentación biotecnológica. Me interesa que haya una preocupación moral y social en la ciencia ficción, siempre y cuando esta no se convierta en algo didáctico.

El uso casi indiscriminado de drogas en Autonomous recuerda a tu obra Iris, aunque sin las connotaciones religiosas. ¿Es la exploración de las sustancias estupefacientes casi un subgénero dentro de la ciencia ficción?

Es un gran subgénero: Huxley, Herbert, Dick, etc. La ciencia ficción trabaja con estados alterados de conciencia; explorar el uso y abuso de drogas, la forma en que influyen en una sociedad, es prácticamente inevitable. Me interesó muchísimo la forma en que Newitz relacionó biotecnología con economía, y encontró una metáfora ideal para narrar los excesos del capitalismo tardío a través de una droga que te vuelve adicto al trabajo y te esconde la verdad de las relaciones laborales, de la explotación. Ahora mismo me estoy robando esa idea para un cuento…

En el libro también aparecen los primeros pasos de las inteligencias artificiales autónomas. La explicación de la autora depende de una llave que permite acceder a su propia programación. ¿Puede un robot programado llegar a tener libre albedrío o crees que las inteligencias artificiales tienen otro origen?

Más allá de lo que suceda en la vida real, a mí me interesa que el autor me muestre un mundo original y convincente. Ocurra o no ocurra en la vida real de la manera en que lo muestra Newitz, la forma en que Paladin llega a tener cierto libre albedrío en la novela me ha seducido completamente.

De nuevo agradecer la colaboración de Edmundo, que entre sus muchas obligaciones ha encontrado el tiempo de contribuir a este blog, Muchísimas gracias Edmundo.

Autonomous

Mucha gente me había recomendado este libro y no me extraña. Se trata de una novela bastante verosímil, fácil de leer y con trasfondo sociológico que hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción de futuro cercano, con títulos como Nexus de Ramez Naam o Homeland de Cory Doctorow.

La narración se divide en dos puntos de vista en el mismo momento temporal (uno de ellos con flashbacks) condenados a encontrarse. Por un lado, tenemos a una activista en contra de las patentes de medicamentos y drogas, que hace ingeniería inversa de estos productos para sacar versiones libres al mercado. Por otro, a una pareja de agentes que protegen la propiedad intelectual. El punto de unión, una nueva droga para que los trabajadores  “disfruten” de su trabajo en la que algo sale mal.

La prosa es bastante funcional y no tiene florituras, pero es que no las necesita. Sería injusto decir que la autora se dedica a poner una palabra detrás de otra, porque me he encontrado con algunas frases bastantes potentes en cuanto a contenido, como esta:

But everyday, she felt her mother´s judgment, as if her mitochondrial DNA contained a list of everything that was wrong with her.

O esta:

The sky rained pixels and the market awnings expelled cool mist as fine as smoke.

La parte especulativa me parece muy apegada a la realidad, a veces incluso demasiado. Sería de esperar que en más de un siglo de avances científicos la biología hubieran avanzado más cuando en otros campos como el desarrollo de inteligencia artificial el salto es espectacular.  Obviando este hecho, que quizá ni siquiera es tan importante, la narración consigue conjugar con éxito los robots con las drogas de diseño haciendo una afilada crítica social.

Este apartado de crítica es el que me parece más destacable. Aparte de enarbolar la bandera del “conocimiento libre”, Newitz habla sobre la esclavitud a la que se ven resignados las personajes de origen pobre. En analogía con los robots, que deben cumplir un periodo de trabajo obligatorio para “compensar” a la empresa que los crea antes de ganar su libertad, los humanos pueden y muchas veces deben “venderse” para poder subsistir. Este símil con la sociedad actual, es aún más demoledor cuando las víctimas de esta trata de blancas legalizada son niños. La brecha creada por la desigualdad económica es prácticamente insalvable.

El libro tiene a mi entender una pequeña pega estructural, porque las dos tramas se encuentran cuando el libro está muy avanzado, quizá demasiado. Es casi como si estuviéramos leyendo dos historias separadas que se podrían sostener por sí mismas perfectamente, pero a las que les falta un elemento cohesionador.

En cuanto a la discusión sobre la autonomía, parece que por definición un robot no puede tener libre albedrío, ya que siempre dependerá de los programas que rigen su comportamiento. No sé si estoy totalmente convencida de la explicación mediante la cual los robots consiguen su “libertad” mediante una clave que les permite acceder a esos mismos programas, pero estoy dispuesta a conceder el beneficio de la duda para ver cómo sería el nacimiento de una inteligencia artificial.

En definitiva Autonomous es un libro que dará mucho que hablar. ¿Lo habéis leído? ¿Qué os parece?