Portada de The Gollancz Book of South Asian Science Fiction

Creo que es maravilloso que el mundo de la ciencia ficción se vaya abriendo a nuevas voces provenientes de todos los puntos del globo, por que así ampliaremos aún más nuestros horizontes. Por esta razón, me ha alegrado mucho ver que se va a publicar este libro, The Gollancz Book of South Asian Science Fiction, editado por Tarun K. Saint.

He de reconocer que conozco a muy pocos de los autores incluidos en el listado, pero eso no deja de ser una oportunidad para leer algo nuevo para mí. Son los siguientes:

  • Adrish Bardhan
  • Anil Menon
  • Arjun Rajendran
  • Arunava Sinha
  • Asif Farrukhi
  • C.M. Naim
  • Chandrashekhar Sastry
  • Clark Prasad
  • Giti Chandra
  • Harishankar Parsal
  • Kaiser Haq
  • Keki N. Daruwalla
  • Manjula Padmanabhan
  • Maya Joshi
  • Mimi Mondal
  • Mohammad Salman
  • Muhammed Zafar Iqbal
  • NurNasreen Ibrahim
  • Payal Dhar
  • Premendra Mitra
  • Priya Sarukkai Chabria
  • Rahuf Sankrityayan
  • Rimi B. Chatterjee
  • Rukmini Bhaya Nair
  • S.B. Divya
  • Sami Ahmad Khan
  • Shovon Chowdhury
  • Somendra Singh Kharola
  • Sumita Sharma
  • Syed Saeed Naqvi
  • Tarun K. Saint
  • Vandana Singh

Esta es la portada:

Alternate Routes

Me gusta mucho la manera en que Tim Powers utiliza los intersticios de la realidad para introducir su fantasía urbana y maravillosa. Personalmente prefiero sus libros más “históricos” como Declara que los situados en tiempos más modernos como Medusa’s Web.

Alternate Routes se puede clasificar dentro de la segunda categoría. Por la descripción del libro, nos encontramos ante la primera entrega de una serie, pero el libro está perfectamente contenido en sí mismo, dejando una puerta abierta a continuaciones pero sin que sea imprescindible su lectura.

La acción se desarrolla en la actualidad. La creación de autopistas por las que circulan filas prácticamente infinitas de coches han dado lugar a unas corrientes capaces de atraer a los fantasmas. Se ha creado toda una comunidad alrededor de este contacto con el otro mundo e incluso una agencia gubernamental se ocupa de los posibles asuntos fantasmagóricos.

Con estos mimbres Powers podría haber decidido crear una road movie, pero la novela sigue otros derroteros. Con una pareja de protagonistas poco consistente y un enemigo apenas definido el libro se tiene que aferrar firmemente al entorno para ofrecer algo interesante. Esto lo consigue el autor por momentos con sus referencias a la mitología griega y también con esa parafernalia de fantasmas que tan bien conocemos (los palíndromos, las matemáticas para aferrarse a la realidad, recitar rimas infantiles…) por otras obras, dándole la consistencia que le faltaba a la novela por otras partes.

Pero aún así, el resultado es decepcionante. El ritmo está bien llevado, pero es que el interés por la historia va decayendo conforme va avanzando la lectura. Los constantes deus ex machina nos hacen pensar que al final todo tiene que salir bien, por obra y gracia de Powers. Una de las escenas finales, la de la huida de la fábrica, es bastante psicodélica e inverosímil incluso en los términos en los que se suele mover el autor.

Es por todo esto que considero Alternate Routes una obra menos de Powers. Preferiría mucho que vuestra aproximación al autor fuera con otras de sus obras.

Uncanny Collateral a la venta el dos de abril

Brian McClellan han anunciado en su página web la publicación de Uncanny Collateral, un libro situado en un universo totalmente nuevo de fantasía urbana creado por el autor.

He tenido el placer de ser lectora beta de esta obra y he de decir que es muy recomendable a la vez que distinta al resto de la obra de McClellan que conocía hasta ahora, no solo sus libros de Powder Mage, si no también distinta de War Cry.

La fecha de publicación es el dos de abril y estará disponible en varios formatos, incluso en audiolibro.

Esta es la portada:

Y aquí la sinopsis:

Alek Fitz is a reaper, a collection agent who works for the supernatural elements of the world, tracking down debtors and solving problems for clients as diverse as the Lords of Hell, vampires, Haitian loa, and goblins. He’s even worked for the Tooth Fairy on occasion. Based out of Cleveland, Ohio, Alek is the best in the game. As a literal slave to his job, he doesn’t have a choice.

When Death comes looking for someone to track down a thief, Alek is flung into a mess of vengeful undead, supernatural bureaucracy, and a fledgling imp war. As the consequences of failure become dire, he has few leads, and the clock is ticking. Only with the help of his friend Maggie—an ancient djinn with a complex past—can he hope to recover the stolen property, save the world, and just maybe wring a favor out of the Great Constant himself.

It’s a hell of a job, but somebody’s got to do it . . .

Mi traducción:

Alek Fitz es un “reaper”, un agente de cobro que trabaja para los elementos sobrenaturales del mundo, encontrando a deudores y solucionando problemas para clientes tan distintos como los señores del infierno, vampiros, seres místicos haitianos y goblins. Incluso una vez trabajó para el Ratoncito Pérez. Su base de operaciones está en Cleveland, Ohio y es el mejor en su trabajo. Literalmente es un esclavo de su trabajo, así que tampoco tiene muchas opciones.

Cuando la Muerte necesita a alguien para encontrar a un ladrón, Alek se ve envuelto en un lío considerable de vengativos no muertos, burocracia sobrenatural y una incipiente guerra de homúnculos. Cuando las consecuencias de un fallo comienzan a ser preocupantes, le quedan pocas pistas que seguir y el reloj sigue corriendo. Solo con la ayuda de su amiga Maggie (una antigua djinn con un pasado complejo) puede esperar recuperar la propiedad perdida, salvar al mundo e incluso que la Muerte le daba un favor.

Es un trabajo horrible, pero alguien tiene que hacerlo…

The Monster Baru Cormorant

A pesar de que la experiencia de lectura de The Traitor Baru Cormorant no fue satisfactoria, el tiempo había hecho que se desdibujaran los peores recuerdos de la lectura y pensé darle otra oportunidad a Seth Dickinson. Creo que a veces mi cerebro me juega estas malas pasadas para que disfrute más de otros libros en comparación.

Es cierto que algunos de los problemas de la primera novela se solventan en esta aunque sigue girando alrededor de las intrigas geopolíticas de los distintos archipiélagos que conforman el mundo. La protagonista está mejor definida y ha perdido la poca inocencia que pudiera tener en un principio, pero ahora en vez de evolucionar en un ser despiadado, como sería lo normal, se ve envuelta en un mar de dudas que llega a resultas exasperante. Baru debe haber perdido por el camino, además de la poca inocencia que le quedara, más de la mitad de las neuronas que la hacían tan especial, porque cae en todas las trampas una detrás de otra. Es que hasta el pinche de cocina del bar de al lado de la embajada está más espabilado que ella.

Las intrigas políticas que están en plena ebullición a lo largo de la novela distan mucho de ser sutiles, por lo que ese es también un punto de desinterés. He llegado a estar leyendo la novela con el piloto automático puesto y eso es muy triste para un libro que pretende engancharte a base de complots. Pero es que la introducción de elementos fantásticos, especialmente el vehículo utilizado para lograr una supuesta “inmortalidad” es, a mi entender, tan ridículo como obsceno.

En el primer libro apenas se hablaba sobre la homosexualidad de Baru, un pecado oculto que apenas se atrevía a admitir en sus pensamientos, mientras que ahora lo va pregonando a los cuatro vientos. Mucho ha debido cambiar la política de la Masquerade cuando permite que su representante contradiga tan abiertamente uno de los puntos fundamentales de su doctrina. En consecuencia, las escenas de sexo pierden valor, son simples intercambios de fluidos con menor importancia que escribir una carta.

Y es una lástima porque la prosa es bella, pero el contenido no está a la altura. Definitivamente, no os acerquéis a Baru, ni como traidor ni como monstruo.

Finalistas de los premios Nebula 2018

Ya conocemos cuáles son los finalistas de los premios Nebula 2018. Atentos porque hay algunos viejos conocidos y también nombres menos famosos.

Son los siguientes:

Novela

The Calculating Stars, Mary Robinette Kowal (Tor)

The Poppy War, R.F. Kuang (Harper Voyager US; Harper Voyager UK)

Blackfish City, Sam J. Miller (Ecco; Orbit UK)

Spinning Silver, Naomi Novik (Del Rey; Macmillan)

Witchmark, C.L. Polk (Tor.com Publishing)

Trail of Lightning, Rebecca Roanhorse (Saga)

Novela corta

Fire Ant, Jonathan P. Brazee (Semper Fi)

The Black God’s Drums, P. Djèlí Clark (Tor.com Publishing)

The Tea Master and the Detective, Aliette de Bodard (Subterranean)

Alice Payne Arrives, Kate Heartfield (Tor.com Publishing)

Gods, Monsters, and the Lucky Peach, Kelly Robson (Tor.com Publishing)

Artificial Condition, Martha Wells (Tor.com Publishing)

Relato

The Only Harmless Great Thing, Brooke Bolander (Tor.com Publishing)

“The Last Banquet of Temporal Confections”, Tina Connolly (Tor.com 7/11/18)

“An Agent of Utopia”, Andy Duncan (An Agent of Utopia)

“The Substance of My Lives, the Accidents of Our Births”, José Pablo Iriarte (Lightspeed 1/18)

“The Rule of Three”, Lawrence M. Schoen (Future Science Fiction Digest 12/18)

“Messenger”, Yudhanjaya Wijeratne and R.R. Virdi (Expanding Universe, Volume 4)

Relato corto

“Interview for the End of the World”, Rhett C. Bruno (Bridge Across the Stars)

“The Secret Lives of the Nine Negro Teeth of George Washington”, Phenderson Djèlí Clark (Fireside 2/18)

“Going Dark”, Richard Fox (Backblast Area Clear)

“And Yet”, A.T. Greenblatt (Uncanny 3-4/18)

•“A Witch’s Guide to Escape: A Practical Compendium of Portal Fantasies”, Alix E. Harrow (Apex 2/6/18)

“The Court Magician”, Sarah Pinsker (Lightspeed 1/18)

Guión 

Black Mirror: Bandersnatch, Charlie Brooker (House of Tomorrow & Netflix)

The Road to Canterbury, Kate Heartfield (Choice of Games)

God of War, Matt Sophos, Richard Zangrande Gaubert, Cory Barlog, Orion Walker, and Adam Dolin (Santa Monica Studio/Sony/Interactive Entertainment)

Rent-A-Vice, Natalia Theodoridou (Choice of Games) 

The Martian Job, M. Darusha Wehm (Choice of Games)

Premio Ray Bradbury (presentación dramática)

The Good Place: “Jeremy Bearimy”, escrito por: Megan Amram

Black Panther, Written by: Ryan Coogler y Joe Robert Cole

A Quiet Place, escrito por: John Krasinski, Bryan Woods, y Scott Beck

Spider-Man: Into the Spider-Verse, escrito por: Phil Lord y Rodney Rothman

Dirty Computer, escrito por: Janelle Monáe y Chuck Lightning

Sorry to Bother You, escrito por: Boots Riley

Premio Andre Norton, (novela juvenil)

Children of Blood and Bone, Tomi Adeyemi (Henry Holt; Macmillan)

Aru Shah and the End of Time, Roshani Chokshi (Rick Riordan Presents)

A Light in the Dark, A.K. DuBoff (BDL)

Tess of the Road, Rachel Hartman (Random House)

Dread Nation, Justina Ireland (Balzer + Bray)

Peasprout Chen: Future Legend of Skate and Sword, Henry Lien (Henry Holt)

¡Enhorabuena a los finalistas!

Anunciada nueva novella de Becky Chambers

Se ha dado a conocer cuál será la nueva novella de Becky Chambers, titulada To Be Taught, If Fortunate. 

Aunque hay pocos datos al respecto, pero lo que se sabe es que será un novela única situada en un mundo donde los exploradores del sistema solar deben transformarse para poder afrontar los ambientes hostiles que se van encontrando.

Es el primer libro de Chambers fuera de su universo Wayfarers, así que habrá que ver cómo se desenvuelve en un entorno nuevo.

La fecha de publicación es agosto de 2019 y yo sé de más de uno que lo esperará con impaciencia.

Finalistas para el Prometheus Hall of Fame

Aquí os traigo el listado de finalistas para el Hall of Fame de los premios Prometheus. Son sin duda alguna figuras claves en el género:

Poul Anderson, por su obra “Sam Hall”

Kurt Vonnegut, por su obra “Harrison Bergeron”

Vernor Vinge, por su obra “Conquest by Default”

Robert Anton Wilson, por su obra Schrödinger’s Cat: The Universe Next Door

Rudyard Kipling, por su obra “As Easy as A.B.C.”

Recordemos que los premios Prometheus están destinados a trabajos que hablan sobre la lucha entre la libertad y el poder, exponen los abusos y excesos de los gobiernos intervencionistas, critican o satirizan sobre las ideas autoritarias…

Finalistas premios BSFA 2018

Se han dado a conocer los finalistas de los premios BSFA de este año. ¡Y tenemos representación española! Enhorabuena a Marian Womack en especial y a todos los demás nominados.

Mejor novela

Dave Hutchinson – Europe at Dawn (Solaris)

Yoon Ha Lee – Revenant Gun (Solaris)

Emma Newman – Before Mars (Ace Books)

Gareth L Powell – Embers of War (Titan Books)

Tade Thompson – Rosewater (Orbit)

Mejor ficción corta

Nina Allan – The Gift of Angels: an Introduction (Clarkesworld)

Malcolm Devlin – The Purpose of the Dodo is to be Extinct (Interzone #275)

Hal Duncan – The Land of Somewhere Safe (NewCon Press)

Ian McDonald – Time Was (Tor.com)

Martha Wells – Exit Strategy (Tor.com)

Liz Williams – Phosphorus (NewCon Press)

Marian Womack – Kingfisher (Lost Objects, Luna Press)

Mejor no ficción

Nina Allan – Columna Time Pieces 2018 (Interzone)

Ruth EJ Booth – Columna Noise and Sparks 2018 (Shoreline of Infinity)

Liz Bourke – Columna Sleeps With Monsters 2018 (Tor.com)

Aliette de Bodard – On motherhood and erasure: people-shaped holes, hollow characters and the illusion of impossible adventures (Intellectus Speculativus blog)

Adam Roberts – Publishing the Science Fiction Canon: The Case of Scientific Romance (Cambridge University Press)

Mejor arte

Ben Baldwin – Portada del set Strange Tales (NewCon Press)

Joey Hi-Fi – portada de Paris Adrift’ de EJ Swift (Solaris)

Sarah Anne Langton – portada de Unholy Land de Lavie Tidhar (Tachyon Publications)

Sing Yun Lee and Morris Wild – arte para la conferencia ‘Sublime Cognition’ (London Science Fiction Research Community)

Likhain – In the Vanishers’ Palace: Dragon I y II (Inprnt)

Bede Rogerson – portada de Concrete Faery de Elizabeth Priest (Luna Press)

Del Samatar – arte para Monster Portraits de Sofia y Del Samatar (Rose Metal Press)

Charlotte Stroomer – portada de Rosewater de Tade Thompson (Orbit)

Rosewater

Rosewater es una novela compleja, que bebe de muchísimas fuentes pero que aún así consigue conjugar todas estas influencias en un todo coherente y atractivo. También debido a esta multiplicidad de características es difícil de resumir.

La novela está situada en Nigeria, algo que de por sí ya supone un cambio de emplazamiento de lo que ya estamos acostumbrados a algo más exótico (aunque hayamos leído a Nnedi Okorafor, no es un lugar demasiado explorado). La narración está situada en un futuro cercano, pero el mundo es radicalmente diferente en algunos aspectos tras los primeros contactos con alienígenas mientras que en otros la historia sigue su curso aparentemente inalterable. Es un libro que está inextricablemente ligado a su localización geográfica, con las consideraciones religiosas pertinentes en un entorno nigeriano pero también con una dualidad colonialismo-invasión extraterrestre que me ha resultado fascinante.

Tade Thompson nos presenta dos líneas temporales, una situada en el presente del protagonista y otra en el pasado que va dando saltos desgranando sucesos que se atisban en la trama principal pero que no se comprenden en su totalidad hasta que reciben el foco por completo. Este vaivén entre líneas me provoca algunas reservas respecto a la novela porque en ocasiones rompe el ritmo, aunque no se me ocurre de qué otra forma se podría haber articulado el acceso a esta información.

Uno de los pilares fundamentales sobre los que se vertebra la novela es la capacidad telepática del protagonista y de otros personajes, con una explicación “científica” y verosímil hasta cierto punto. Otros aspectos de la novela frisan lo fantástico, pero intentando respetar el aspecto tecnológico de la ciencia futura.

Para mí, la lectura ha resultado apasionante y sugerente. Por si todo esto fuera poco, Rosewater tiene una frase final de esas demoledoras al estilo de Los genocidas que culmina un trabajo excelente.

Rosewater se va a publicar en español como Rosalera de la mano de Runas con traducción de Raúl García Campos.