En órbita con Thomas Pesquet

He de reconocer que cuando compré este tebeo no sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero conocer el día a día de un astronauta sí que me llamaba la atención, así que me hice con él por un volunto, que ha resultado ser muy acertado.

Con un dibujo desenfadado y algo caricaturesco, Marion Montagne nos cuenta la historia de Thomas Pesquet, astronauta francés. Aunque seguimos sus pasos, en realidad Montagne nos da un curso acelerado de la carrera de cualquier astronauta y aprenderemos tanto de la burocracia de las misiones espaciales como de la preparación necesaria para hacer un EVA. Todo ello impregnado de humor y chistes recurrentes (¿cómo van al servicio los astronautas en el espacio?) que hacen de la lectura un placer. La idolatría a la figura de Gagarin merece un comentario aparte, convirtiéndose casi en el hilo conductor de la historia.

Aunque son más de 200 páginas, en ningún momento se hace pesado y contiene más información de la que podríamos llegar a suponer echándole solo un vistazo. Creo que la labor de documentación de la autora es digna de mención, pero aún lo es más su capacidad de síntesis. En cuanto al dibujo, aunque cumple perfectamente su función, en alguna ocasión me hubiera gustado que las viñetas fueran un poquito más grandes, para ver los detalles que a veces se pierden.

En órbita con Thomas Pesquet es una lectura que recomendaría a cualquier interesado en el espacio y me parece especialmente indicado para acercar la ciencia al público más joven, que aprenderá casi sin darse cuenta. Además, ya se sabe, en el espacio nadie puede oir tus risas.

La auditora

La auditora, de Jon Bilbao y Javier Peinado, es un tebeo de lectura desasosegante, con un futuro distópico a lo Blade Runner pero localizado en un pequeño pueblo en vez de una gran metrópolis.

En el pasado se crearon robots tan similares a los seres humanos que en el exterior son prácticamente indistinguibles. El rechazo de la sociedad hizo que se dejaran de producir, pero un movimiento adquirió todas las unidades que existían y las «liberó» por el mundo. Así que ahora es posible convivir con un robot sin tener conocimiento de ello.

Como decía anteriormente, La auditora se desarrolla en un pequeño pueblo costero que en realidad es propiedad de una sola familia que lo explota como si de una fábrica se tratara. Las personas trabajan en sus casas y están agobiadas para llegar a conseguir la producción mensual, que les permitirá seguir viviendo en la localidad. Se puede interpretar el tebeo como una crítica al caciquismo de los dueños, pero entiendo que este no es el mensaje principal de la obra. El hecho de que algunos actos especialmente crueles queden impunes refuerza esta impresión personal.

El dibujo y sobre todo el color verde enfermizo que impregna cada viñeta describe muy bien el ambiente malsano de las fábricas empeñadas en aumentar la productividad a pesar de la contaminación y sirve como hilo conductor a toda la narración.

La intolerancia a lo extraño y el temor al cambio también son mensajes que intentan transmitir los autores, con algunos personajes que transitan por el «valle inquietante» en lo que deviene en una caza de brujas para localizar al robot infiltrado.

Hay otros detalles que son bastante obvios para un lector habitual de ciencia ficción y quizá por eso el tebeo no acaba de ser del todo redondo. El desarrollo científico y tecnológico no ha servido para mejorar las vidas de los humanos, más bien para encadenarlos a una servidumbre feudal, al capricho de la familia dueña del pueblo. Pero esto ya lo hemos visto en innumerables ocasiones, así como la idea central del «extraño entre nosotros», pero sin haber desarrollado un test Voight-Kampff que nos permita salir de duda.

Anunciados los ganadores del premio Kate Wilhelm Solstice

La Asociación de Escritores de Ciencia Ficción y Fantasía de América (SFWA) ha anunciado a los ganadores de los premios Kate Wilhelm Solstice. Los galardonados son Nisi Shawl y Neil Clarke.

Estos premios se conceden por contribuciones destacadas a la comunidad de la fantasía y la ciencia ficción. Se añaden al plantel de ganadores donde ya se encuentran Octavia E. Butler, James Tiptree, Jr., Tom Doherty, Carl Sagan, y Sheila Williams, por ejemplo.

La ceremonia de entrega de premios tendrá lugar en la Conferencia de los Nébula del 16 al 19 de mayo de 2019.

Flip

Cuando entrevistamos a Derek Kunsken en los VerdHugos, nos habló de sus proyectos dentro del mundo del cómic con mucho entusiasmo, así que cuando tuve la oportunidad de tener en mis manos una muestra de su trabajo de la mano de Markosia Publishing, lo leí con gran interés.

Portada de Flip

He de decir que Flip es una recopilatorio de historias cortas en mundos alternativos en cómic, recordando en cierto modo Universo! de Albert Monteys, pero salvando las distancias.

Como toda colección de relatos, los hay que me gustan más y que me gustan menos, pero sin duda se trata de una lectura ágil y variada, ya que tanto el tono de las historias como el tipo de dibujo son radicalmente distintos.

Los temas de cada cuento varía desde algo típico como las bifurcaciones que pueden ocurrir en la vida según las decisiones que vayamos tomando a otras con más contenido, como el cambio de la edad en que se recibe la pensión para disfrutar la juventud sin tener que trabajar para luego tener que acabar la vida devolviendo todo lo que se disfrutó al principio. Por la propia naturaleza de los relatos aunque la idea pueda ser brillante no está suficientemente explotada, o al menos a mí me hubiera gustado que se profundizara más en ese aspecto.

En el apartado gráfico, me resulta especialmente llamativa la historia de los gorilas luchadores, porque tiene un estilo cartoon y un colorido infantil muy en contraste con el tono general del resto de Flip, más tradicional, si me permitís la expresión. Que el personaje principal se oculte tras la máscara de luchador para afianzar su personalidad es una ventana abierta a su verdadera fragilidad interna.

Flip se pone a la venta a finales de este mes.

Presentación de Paco Roca en Granada

El jueves 13 de diciembre tuve el placer de asistir a la presentación de la nueva obra de Paco Roca, El tesoro del Cisne Negro, con José Luis Munuera como maestro de ceremonias.

Antes de la sesión de firmas, se entabló un pequeño coloquio entre ambos autores hablando sobre esta obra en particular y sobre la trayectoria de Paco Roca en general. Me fue imposible escribir todo lo que se habló, pero sí que tomé algunas notas que os traigo para vuestro disfrute. Agradezco a Paco el permiso para publicar lo que se habló y, por supuesto, su trabajo en las dedicatorias a los allí congregados.

José Luis Munuera comenzó la presentación comentando cómo conoció a Paco Roca en el festival de Angoulême y cómo hablaron sobre la obra que estaba desarrollando en ese momento «una historia de ancianos que pierden la memoria». En un arranque de «anticlarividencia» Munuera pensó que una historia así no tendría ningún éxito… y tuvo que retractarse, ya que Arrugas le valió a Paco Roca el reconocimiento internacional e incluso una adaptación cinematográfica. De hecho, se ha convertido en la punta de lanza de lo que se podría llamar «nueva novela gráfica española».

Precisamente esta adaptación cinematográfica y su presentación en EE.UU. puso en contacto a Roca con Guillermo Corral, el guionista de su última obra. Guillermo le comentó al dibujante una idea que tenía para un cómic, algo que en principio escamó a Paco Roca (al que se debe acercar mucha gente con esa intención) pero como tenía que cenar con él ya que «Guillermo estaba en posesión de su billete de vuelta a España» (sic) al final la idea le convenció.

Guillermo Corral, diplomático de carrera, estaba claramente influenciado por la tradición franco-belga del cómic europeo, mientras que Paco Roca intentaba huir de esa descripción. Se produjo así un tira y afloja en la obra por dotar de sentido de la aventura a una historia en la que al fin y al cabo los protagonistas son funcionarios del Gobierno de España. La obra es bastante realista según el autor, aunque tiene algunos elementos inventados, sobre todo para evitar las posibles demandas.

Hablando de la propia trayectoria de Paco Roca como autor de cómics, indicó que empezó tardíamente en este mundo, ya que él venía del diseño gráfico. Durante muchos años compartió despacho con un ilustre de la ciencia ficción española, Juan Miguel Aguilera. El hecho de que empezara en el cómic tarde en su carrera hizo que afrontara el cómic desde una perspectiva distinta a la del «lector hardcore», quería que su trabajo llegara a mucha gente y quizá por eso ha conseguido tener tanto tirón.

Según Munuera, el dibujo de Roca es sintético pero consigue transmitir muchos sentimientos. Trabajar sin limitación en el número de páginas le permite deleitarse en ciertos pasajes, pero su objetivo no es que el lector se centre en una sola viñeta o dibujo si no en el relato que cuenta.

Espero que os haya gustado este pequeño resumen de una tarde muy instructiva. De nuevo, gracias a Paco Roca y José Luis Munuera.

Anunciada una precuela en cómic de Shades of Magic

Se ha anunciado la publicación en octubre de este año de Shades of Magic: The Steel Prince una nueva serie de Titan Comics que será precuela de los libros de V.E. Schwab Shades of Magic. Aquí ya leímos A Darker Shade of Magic y A Gathering of Shadows pero todavía no hemos terminado la trilogía.

El dibujo corre a cargo de Andrea Olimpieri, con colores de Enrica Angiolini. Se sabe que la trama girará alrededor del príncipe Maxim Maresh, miembro exiliado de la familia real de Red London.

Aquí os dejo un enlace con algunas páginas en exclusiva.

Infinity 8 : Amor y cadáveres

Infinity 8 es un proyecto que a priori me resultaba interesante. Dirigido por Lewis Trondheim, la idea es publicar 8 álbumes con equipos artísticos distintos pero con una base común, el viaje de una nave espacial con capacidad (limitada) de ver los futuros posibles y actuar en consecuencia para mejorar las perspectivas de supervivencia de los viajeros.

Al ser parte de un proyecto que se va a extender durante años, es importante que la primera entrega sea capaz de atraer nuestra atención y perdurar en la memoria hasta que esté disponible el siguiente capítulo.

La narración es un homenaje a las historias pulp de mediados del siglo pasado, cuando el rigor científico se dejaba a un lado para ofrecer más aventuras espaciales y diversión sin complicaciones. En este caso, ese marcado tono aventurero nos puede parecer un poco desfasado. La ciencia ficción ha avanzado mucho y quizá volver la vista atrás tanto quizá sea un punto en su contra, al menos para mí. Aunque la protagonista es una mujer, las constantes referencias sexistas a su físico, que resulta atractivo para cualquier macho alienígena que le cruce tampoco ayuda mucho. Me gustaría pensar que se enfoca este tratamiento como ironía, pero no soy capaz de verle la gracia.

La imaginación de los autores es innegable. Tomando como referencia ineludible a Valerian, desfilan antes nosotros todo tipo de extraterrestres, que en un arranque de optimismo son capaces de compartir el viaje sin apenas conflictos. Pero llega un momento de crisis en el que afloran los instintos más bajos y la tripulación ha de hacer frente a los problemas con soluciones cuando menos «imaginativas».

En el aspecto gráfico, tanto el dibujo como el color acompañan perfectamente a la historia. Los estudios de personajes exploran nuevas anatomías alienígenas ajenas al típico BEM o al más típico todavía alien antropomórfo. La arquitectura de la nave está poco definida, ya que los amplísimos espacios interiores invitan  a pensar más en un hábitat planetario que una nave de transporte, pero cuando se sale al exterior se compensan estos defectos con un despliegue pirotécnico de recursos visuales bastante impactantes.

Entiendo que el guión flojea en varios aspectos y me gustaría pensar que en las siguientes entregas se va a corregir el rumbo, ya que mi curiosidad todavía persiste.

Yo, Robot de Raúl Cuadrado

El otro día me trajeron el tebeo Yo, Robot a casa como un pequeño regalo sabiendo que Asimov fue mi puerta de entrada a la ciencia ficción. Me es muy difícil valorarlo como obra individual porque realmente su lectura para mí ha significado un ejercicio de nostalgia, despertando recuerdos de una época cada vez más lejana.

Yo, Robot adapta al cómic tres relatos de la serie de historias de robots de Isaac Asimov, tomando como hilo conductor una supuesta entrevista a Susan Calvin. Pero esta entrevista en realidad es una excusa, una introducción que solo da pie a los relatos en sí, sin que se aporte prácticamente nada nuevo a la historia.

Los relatos escogidos son de los más característicos de la obra del buen doctor y algo dirá a su favor el hecho de que solo con leer los títulos ya sabía qué iba a pasar, a pesar del mucho tiempo transcurrido desde su lectura. Los guiones son correctos, resumidas pero sin quitarles apenas detalles.

En el aspecto gráfico, la paleta limitada de colores escogida así como el formato apaisado, es un homenaje a la nostalgia, a esas tiras cómicas que se publicaban en los periódicos y que tantas buenas obras nos han servido. Se adapta como anillo al dedo a unos relatos que también son de los años 40, si la memoria no me falla. Se puede notar la influencia de Ives Chalande y de Mique Beltrán en la definición de los personajes y el nivel de atención en el detalle tecnológico consigue captar la atención.

No sé si la obra tendrá interés para un lector que se mueva fuera de estos parámetros nostálgicos con los que estoy midiendo la obra, no sé si será atractiva para las nuevas generaciones precisamente por esa estética aparentemente desfasada. Lo que sí sé es que para mi ha supuesto una lectura emotiva y amena.

Zorglub : La hija de Z

He de reconocer que tengo una debilidad especial por el trabajo de José Luis Munuera, como ya se ha podido comprobar por estos lares. Así que cuando vi que se iba a iniciar una nueva línea de Spirou, pero tomando como personaje principal a Zorglub, fue inevitable que el ejemplar cayera en mis manos.

Munuera tiene una innegable vis cómica, visible en otros trabajos en solitario como Los Campbell que está muy presente en esta obra también. Pero no es lo único destacable del tomo. En la parte del guión se trata de una manera muy natural el conflicto generacional entre padres e hijos, la sobreprotección de los vástagos frente a la búsqueda de libertad de estos. Esta dinámica de enfrentamiento da lugar a unos diálogos francamente divertidos. Me encanta también como el autor se burla de sí mismo metiéndose con las continuaciones infinitas de contenidos audiovisuales dentro de un tebeo que de por sí es una nueva continuación. Quizá se cargan demasiado las tintas en el elemento antibelicista que sustenta la narración, pero por contra tenemos una integración racial perfectamente llevada a cabo.

El aspecto visual es sencillamente espectacular. Los personajes estilizados a los que nos tiene acostumbrados el autor se unen con un dinamismo tan bien conseguido en las escenas de acción que entran por el ojo como si se tratara de una secuencia cinemática. Además, hay que destacar que en la edición de Dibukks hay una maravillosa splash-page central en la que recrearse.

El tratamiento del color también es muy adecuado a la historia que se está contando. En general, me parece un muy buen inicio de serie, que cae algo en los tópicos pero que pretende desligarse del resto de Spirou para labrar su propio camino. Es una apuesta arriesgada pero que puede ser muy acertada.