Legends & Lattes

Antes de crear auténticas maravillas como Baños Pleamar, Isaac Sánchez forjó una de las palabras que más impacto tuvo en los comienzos de YouTube en España: la “batamanta”. Sin llegar yo a aspirar a crear tendencia así, la verdad es que deberíamos empezar a usar el término “libromanta”, para definir esas novelas que te calientan el corazón y que te hacen disfrutar con la lectura como un chocolate caliente en una tarde otoñal.

Travis Baldree ha acertado de lleno con este Legends & Lattes, una novela ni demasiado larga, ni muy intensa ni con mucha acción, que sin embargo te encandila y hace que más que leerla la saborees. La protagonista es Viv, una orca guerrera que decide retirarse de su vida de aventuras, colgar la espada en la pared y abrir una cafetería, en un pequeño pueblo donde ni siquiera saben lo que es el café. El libro es solo eso, un pequeño relato de sus comienzos como emprendedora, de lo que le cuesta dejar atrás la violencia como solución a todos sus problemas y de cómo va encontrando gente que le ayuda a cumplir su sueño. Se podría considerar una novela costumbrista, aunque el escenario sea fantástico-medieval, la magia es un elemento más pero no tiene gran importancia. Hay un gran desfile de personajes secundarios de distintas razas (súcubos, enanos, gnomos…) y todos aportan su granito de arena a la formación de la cafetería Legends & Lattes. El conflicto es mínimo, pero es maravilloso ver cómo se van desarrollando las amistades y las relaciones entre personajes que a priori no tienen nada en común.

La prosa es funcional, es dulce como los postres que acompañan al café de mi nueva cafetería favorita. El ritmo está bastante bien llevado para ser la primera novela del autor.

Es un libro que genera bienestar en el lector, confianza en los planes de futuro y en el ser humano en general. Una pequeña joya autopublicada en un principio pero que gracias al boca a boca ha tenido la oportunidad de que la publiquen dos grandes casas editoriales.

Por cierto, la versión en audiolibro está narrada por el propio Travis Baldree y es realmente recomendable.