La última sonrisa en Sunder City

La selección de títulos con la que ha presentado su proyecto editorial Gamon en España me parecía muy acertada, con títulos de los que ya había hablado por aquí como Promise of Blood y Kings of the Wyld. Así que cuando tuve la oportunidad de leer La última sonrisa en Sunder City no la dejé escapar.

Lo más atractivo de libro es la construcción del entorno en el que tiene lugar la acción. Un mundo donde la magia dejó de existir por acción de los humanos, con consecuencias terribles para el resto de las criaturas que lo poblaban, todas mágicas y todas afectadas en mayor o menor medida por esta catástrofe. Los vampiros ya no pueden chupar sangre, las banshees pierden su voz… El resentimiento y la nostalgia por un pasado que no volverá son la fuerza motriz de una novela que narra la investigación de un caso de desaparición por parte de Fetch Phillips.

Se trata de una novela crespuscular, con tintes noir porque la investigación detectivesca es el hilo conductor que nos llevará a lo largo de las páginas de libro. Aunque el propio Phillips no se define como detective privado si no como hombre a sueldo, lo cierto es que cumple punto por punto las características comunes casi arquetípicas de estos personajes. Alcoholismo, adicción sustancias nocivas, violencia, soledad y cierta cabezonería para llegar hasta el fondo de los asuntos le pese a quien le pese. Luke Arnold utiliza estos recursos para construir una historia bastante tópica pero bien traída que a su vez enlaza con el pasado del protagonista. La prosa es funcional pero se adapta muy bien a lo que se quiere contar. El ritmo de la novela es constante y en ningún momento se hace pesado, favorecido también por la propia longitud de la obra, que no llega a las 300 páginas.

Arnold aprovecha para sentar las bases de un mundo que puede ser escenario para más historias, pero sin dar la sensación de que estamos ante una primera entrega de una saga. El libro es autoconclusivo y cierra bien el relato, pero claro, queda todo un mundo por explorar, especialmente las relaciones entre las razas mágicas tan perjudicadas por los humanos con un fondo de racismo que puede dar mucho juego. Ya existe una nueva entrega de las aventuras (más bien desventuras) de Fetch Phillips.

En cuanto a la edición en sí, es un libro en tapa dura con un tipo de letra que favorece mucho la lectura. La traducción es de Federico Cristante y aunque he de reconocer que algunas frases y giros me han descolocado, también es posible que sea debido a que ya no estoy acostumbrada a leer traducciones.

Fireheart Tiger

No suelo empezar mis reseñas diciendo algo malo sobre la obra en cuestión, pero en esta ocasión he de reconocer que Fireheart Tiger me ha sabido a poco, me la he acabado casi del tirón.

Resulta asombrosa la capacidad de Aliette para crear en muy pocas páginas un mundo totalmente creíble, una suerte de world-building minimalista que sin embargo sirve perfectamente como escenario para la historia. Unas negociaciones territoriales entre dos poderes muy desiguales enmarcan una historia de amor, en la que de Bodard aprovecha para abrirnos los ojos ante las relaciones tóxicas y sus consecuencias.

De nuevo, como hace poco leí en Winter’s Orbit, se hace hincapié en el sentimiento de culpabilidad que la víctima siente por no ser adecuada para la pareja, por no cumplir sus estándares y provocar conflicto, en una ceguera causada por el abuso de poder del “compañero”. Esto, añadido a la presión familiar a la que también se ve sometida la protagonista, que desmerece todos sus logros y solo alaba a sus hermanas mayores, da lugar a una personalidad castigada y propensa a la minusvaloración.

El hecho de que el romance de la historia sea lésbico no influye para nada en todas estas reflexiones que propone Aliette, da igual el tipo de pareja si los juegos de poder están presentes de esta manera.

También me gusta la presencia del elemento mágico, algo exótico para contrastar las mundanas negociaciones por unos derechos territoriales o la posibilidad de construir empalizadas o no. El contraste le sienta muy bien a la historia y la presencia de esta magia sin duda influye definitivamente en la decisión de la protagonista.

Entiendo que también se pueden observar paralelismos entre esta historia y el colonialismo sufrido por muchas tierras, que lucharon por conservar su identidad y apenas lo consiguieron. No obstante, me parece que ofrece mucha más fuerza la relación amorosa que esta otra interpretación, perfectamente válida por otra parte.

Esperemos que la autora se prodigue un poco más en este mundo que ha resultado muy atractivo, aunque me temo que sus obras van a ir por otros derroteros.

The Unbroken

Había mucha expectación con la publicación de esta novela, con una portada de rompe y rasga, que trata temas como el colonialismo y el abuso de poder. He de decir que el mensaje que la novela pretende hacer llegar está ahí, pero que pierde un poco la fuerza que sería necesaria para dejar marca debido a la forma en que está escrita.

La protagonista de la novela es Touraine, una militar que fue secuestrada en su infancia de una de las colonias del imperio de cuyo ejército forma parte. En un ejemplo clarísimo de intento de asimilación, el imperio ha creado unos destacamentos formados exclusivamente por extranjeros criados desde la más tierna infancia en la cultura imperante. Sin embargo, no se los considera ciudadanos y sufren ese sentimiento de no pertenecer realmente a ningún lugar. Esto está muy bien representado en la novela y creo que es uno de sus puntos fuertes, el tremendo choque cultural provocado por el regreso al lugar de nacimiento pero como fuerza invasora y “apaciguadora”. Es bastante clara también la inspiración francesa en la creación del mundo, pero no me atrevería a asemejar estos regimientos con la Legión Extranjera, ya que tengo entendido que después de unos años de servicio se consigue la nacionalidad francesa y esto es algo que aquí ni se plantea.

Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos es bastante fortuito y demasiado basado en la casualidad. Justo cuando llegan al puerto Touraine salva la vida de la princesa heredera del trono destinada a calmar la rebelión sea por los medios que sea. Y uno de los atacantes la reconoce por su increíble parecido con su madre, miembro de la resistencia.

A partir de aquí comienzan una serie de peripecias y traiciones, de vaivenes de la narración que no le hacen ningún favor al mensaje que se pretende transmitir. La existencia de una magia curativa cuya consecución es uno de los objetivos principales de la expedición y que era un secreto bien guardado, queda expuesto de la manera más tonta. Y sinceramente la relación de atracción entre Luca y Touraine me parece poco sana, basada en principio en el agradecimiento pero también en la propia subyugación.

Las intrigas políticas son bastante de manual, aunque he de reconocer que en el terreno militar, las escaramuzas que dirimirán el resultado del conflicto se basan más en la inteligencia que la fuerza bruta.

Me gustaría también destacar la representación de personajes variados en el espectro LGBTIQ+. Esto es algo totalmente normalizado en la sociedad, tanto en la cultura imperante como en la subyugada. Indudablemente hay otros problemas, pero este tema en particular está completamente superado.

The Unbroken es un libro del que esperaba más, quizá cegada por la campaña de marketing a su alrededor. No digo que no merezca la pena leerlo y quizá le de una oportunidad a la siguiente parte, pero tampoco puedo recomendarlo fervorosamente.

A History of What Comes Next

Hay que reconocerle al Sylvain Neuvel que se le da bien escribir novelas con grandes teorías conspiratorias de fondo y A History of What Comes Next es una de ellas. Me encanta la manera en que va enlazando realidad y ficción, de forma totalmente verosímil, para contarnos la historia de la carrera especial desde sus orígenes a finales de la segunda guerra mundial cuando todo el mundo pretendía hacerse con los servicios de Von Braun para copiar sus V-2.

En esta novela conoceremos la historia de las Kibsu, una estirpe de mujeres dedicadas en cuerpo y alma a conseguir que la humanidad pueda salir del planeta Tierra, con unas normas estrictas para la supervivencia y ciertas características peculiares que hacen posible la perpetuación de su tarea. Este elemento de ciencia ficción le permite al autor hacernos todo un recorrido por la historia de la ingeniería de cohetes y el espionaje de la época que hará las delicias de cualquier aficionado a esta convulsa época. Lo más curioso de todo es que todo es cierto, salvo algunos pequeños detalles.

Creo que gran parte del éxito que ha tenido para mí esta lectura es el plantel de voces escogidas para el audiolibro. Estamos casi casi ante una versión teatral, porque para cada personaje con diálogo hay un actor diferente, algo a lo que no estoy acostumbrada a la hora de escuchar libros y que hace muy dinámica una obra que ya de por sí está pensada para funcionar como un thriller y ser por definición, rápida. Es un libro basado fuertemente en estos diálogos, y es posible que la versión escrita tenga más problemas que ésta en audio, un formato al que se ajusta como anillo al dedo.

Sylvain Neuvel aprovecha algunos interludios en la novela para dar un poco más de trasfondo a la historia de las Kibsu, retrotrayéndose a otros momentos históricos de interés marginal pero que influyen en el relato de esta sociedad matriarcal. Y de paso, nos da un somero repaso al estudio sobre el cambio climático a través del tiempo, que si bien no es más que un pasatiempo para las protagonistas, sí que nos hace llegar un mensaje bastante poco tranquilizador.

Las referencias personajes históricos son innumerables, no solo los propios Von Braun o Korolev, si no todo un plantel de figuras sobre las que se puede (de hecho, el autor invita a ello) investigar.

Es cierto que hay algunos puntos de la narración donde las casualidades o las extraordinarias capacidades de las protagonistas son forzadas en exceso, y esta es la principal pega que le pongo al libro. Esto y el final que lo deja todo a merced del siguiente volumen de la saga. Pero me temo que esto ya es algo a lo que debería estar acostumbrada.

The Space Between Worlds

Aprovechando que este libro estaba en oferta me hice con él, ya había hablado sobre su portada por aquí y las historias de realidades paralelas me chiflan, así que no pasó mucho tiempo hasta que me lo acabé.

Me he encontrado con una sólida novela de viajes entre realidades, pero sobre todo una aguda crítica contra el clasismo y el racismo, apoyada en una historia muy atractiva con un trasfondo distópico.

Los viajes entre realidades muy cercanas son posibles para los humanos, pero con una premisa: tu contraparte en el otro universo ha de estar muerta. Esto hace que haya que recurrir a los desgraciados, a los que menos oportunidades han tenido en esta vida y por ende en las demás, para estos viajes. Pero necesitar a estas personas no significa aceptarlas en la sociedad, ya que vienen de fuera de la ciudad, viven en una cultura de supervivencia supeditados a los caprichos del Emperador de la zona.

La protagonista de la historia es capaz de viajar a más mundos que ningún otro, lo que la convierte en un valioso recurso para su empresa. Aún así, todavía vive en la incertidumbre de no ser ciudadana y conforme vaya avanzando la trama y se van descubriendo detalles sobre su vida, sorprende mucho que haya conseguido sobrevivir, lo que explica la fuerza con la que se aferra a la vida.

Creo que lo mejor para disfrutar de este libro es no saber demasiado sobre el desarrollo de la historia, ya que tiene varias vueltas de tuerca muy interesantes facilitadas por las infinitas posibilidades de las realidades alternativas. No todo es constante en todos los mundos pero las similitudes son tantas que a veces hay que pensar cuidadosamente dónde estamos para poder hacernos una idea precisa del lugar en que se encuentra la historia. Y sin embargo, Micaiah Johnson consigue que nada de esto sea confuso, lo cual es prueba de lo bien que escribe. Su prosa es dura cuando tiene que serlo, cuando describe las torturas a las que se ven sometidos algunos de los personajes o cuando habla de las condiciones de la vida en condiciones a lo Mad Max de algunas zonas. Y sin embargo, también es capaz de desarrollar una historia de amor de forma delicada y sugerente, una relación fraternal capaz de superar fronteras o el sacrificio de una persona por el bien de otra. Todo este cóctel emocional está presente en un libro muy completo, al que se le pueden encontrar pocos fallos. No puedo hacer más que recomendarla.

The Tales of Catt and Fisher: The Art of the Steal

Hace un tiempo se publicaron dos novelas de distintos autores pero basados en el mismo “universo”, concretamente la maravillosa Redemption’s Blade y la mucho más discreta Salvation’s Fire. El plan en un principio era seguir publicando más novelas, pero supongo que las ventas no apoyaron el proyecto. Sin embargo, ahora se ha publicado una recopilación de novelas cortas tomando como protagonistas a dos personajes secundarios de estas novelas, los doctores Catt y Fisher.

Es una lectura muy entretenida viendo qué giro aporta cada autor distintos a unos personajes que al ser secundarios no estaban diametralmente definidos, pero he de reconocer que la que más me ha gustado es “Belt and Bracers” que escribe su creador original, Adrian Tchaikovsky. Supongo que influirá el hecho de que me gusta mucho cómo escribe y que le tiene cariño a los personajes, pero se trata de un relato divertido, en el que además incluyen algunos personajes del bestiario que nos mostraron en las novelas y le dan una conclusión muy satisfactoria a una de las historias más dolorosas y crueles de los libros.

En el segundo relato, “Secrets and Lights” de Freda Warrington aunque también me gusta, los personajes aparece un poco fuera de papel. Resulta más interesante el relato de la creación del faro en una isla remota obligados por una fuerza superior que la intervención de los doctores, aunque evidentemente esta es indispensable. Incluso me atrevería a decir que la relación paterno filial que aparece representada es bastante atractiva, pero esperaba más protagonismo por parte de Catt y Fisher.

La tercera historia del volumen, “Taking Note” de Juliet E. McKenna, habla sobre la recuperación tras los expolios de la guerra y en este sentido es alentadora, dando esperanzas en la recuperación si se hace el suficiente esfuerzo. Y no está de más la aparición estelar al final del relato que vuelve a hacer referencia a una de las características especiales de los doctores, que fue uno de los giros argumentales de la primera entrega que más me llamaron la atención.

Cerrando la recopilación tenemos “The Unguis of Maug” de K.T. Davies, un correcto colofón al libro, con algunos tintes de terror y que vuelve a mostrar el lado más humanos de nuestros dos coleccionistas.

Entiendo que este volumen tendrá un interés prácticamente nulo para quien no haya leído los volúmenes anteriores y algo más para los que conozcan el mundo, ya que estamos ante un libro complementario que difícilmente aguantaría la lectura por sí mismo.

Doors of Sleep

En esta ocasión disfrutaremos de la reseña de la última obra de Tim Pratt de la mano de un auténtico experto en el tema, Antonio Díaz. Muchas gracias a Antonio por hacernos un hueco en su agenda para comentar este libro. Espero que disfrutéis de sus comentarios.

Nadie que me conozca quedará sorprendido si digo que soy un gran fan de Tim Pratt, tanto en su obra corta (tan prolífica como variada y excelente), como en su obra larga. Cuando anunció que publicaría una novela basada en un personaje que había protagonizado varios de sus mejores relatos del 2019 me subí inmediatamente al tren del hype.


La sinopsis de Doors of Sleep no puede ser más atrayente: Zax es un humano normal y corriente que, cada vez que duerme, cambia de universo. No sabe dónde va y no parece que pueda controlar su destino. El potencial narrativo es, por su propia definición, infinito. Genera una incertidumbre, no sólo en el propio Zax, sino también en el lector, no saber cuál será ese próximo destino. Incluso aunque el cruce entre universos se dé en unas circunstancias controladas, al girar la página podemos encontrarnos en lugares muy dispares, fruto de una imaginación muy viva. Al menos esto es lo que me digo para justificar que me ventilé la novela en tan sólo dos días (acabando uno de ellos a una hora indecente).


Cuando Pratt decidió escribir Doors of Sleep, no desperdició ni una palabra y canibalizó los relatos que ya había escrito para tejerlos dentro del nuevo texto. En mi opinión es todo un acierto ya que su calidad es innegable. También decidió explorar los límites del poder del personaje para sentar unas reglas claras: cambia de universo cuando pierde la consciencia, no sólo cuando duerme; cuando llega a un nuevo destino siempre es a un lugar donde no se encuentre en un peligro inmediato y define las condiciones que se tienen que cumplir para que una persona puede decidir acompañarle en su viaje astral.


La novela está escrita como si fuera el diario personal de Zax, con la salvedad de que no siempre se encuentra escrito por él. Es un recurso curioso que permite a Pratt una cierta flexibilidad para jugar con el punto de vista manteniendo un estilo cercano a Zax. A pesar de llevar un tiempo viviendo de una forma tan extrema, sin establecerse en ningún lugar, dificultando todas sus relaciones personales, sin elegir a donde va, sin poder repetir universo, viviendo de lo que puede forrajear en los lugares más benignos (un destino sin peligro inmediato no te asegura que haya algo comestible); Zax es un idealista. En su mundo original era un trabajador social que resolvía los conflictos entre las personas mediante la empatía y la diplomacia y eso lo convierte en un adalid del buen rollo.


Éste carácter generalmente bondadoso e indudablemente honesto e idealista provoca que esta novela se parezca más a Heirs of Grace que a la saga de Marla Mason (que es más cruda y definitivamente más bruta). Esta decisión choca hasta cierto punto con el germen de la novela: saltar de universo en universo sin tener ningún control llevaría a cualquiera a la desesperación más absoluta. Eso no quiere decir que no pasen cosas malas (ni mucho menos), pero Doors of Sleep puede encuadrarse sin dudar en el movimiento hopepunk. Puede que haya momentos de miseria pero siempre se encaran con un cariz positivo. En cualquier caso es una novela ‘100% Pratt’ y rebosa su estilo por los cuatro costados.


Debido al constante salto entre universos y las dificultades para transportar gente con él (gente que jamás podría volver a su universo original) el plantel de personajes secundarios no es especialmente grande. Eso permite a Pratt dedicar más tiempo en escena para estar bien perfilados y logra que nos encariñemos de ellos o los odiemos respectivamente.

Mi principal crítica iría dirigida a un último acto algo desigual, con una recta final cerrando el nudo principal del libro de forma algo apresurada y con un último capítulo que abre claramente la puerta a una continuación (o continuaciones). Hubiera preferido, sino una obra autoconclusiva, sí que Pratt hubiera dedicado alguna página más a perfilar el desenlace para que llenase algo más al lector. Las prisas por desencadenar una tensión creciente le han jugado una mala pasada.


Sin embargo, después de la decepción que me supuso The Wrong Stars, la primera novela de su trilogía de ciencia ficción Axiom, y a pesar de las buenas sensaciones de los relatos seminales, me enfrenté a esta novela con una cierta cautela. He de decir que he quedado muy satisfecho con Doors of Sleep que, sin dejar de ser una novela ligera y más orientada como divertimento, he disfrutado sin ambages.

The Wolf’s Call

Al parecer la novela de debut de Anthony Ryan tuvo mucha repercusión en su tiempo, pero he de reconocer que yo no tengo recuerdo de haberla visto ni tan siquiera publicitada. Por curiosidad, me acerqué a The Wolf’s Call como un nuevo punto de entrada en ese universo, para ver si me interesaba la historia o la forma de escribir del autor, mas lo cierto es que se trata de una novela de fantasía correcta pero para nada innovadora. Reconozco que como no he leído las obras anteriores, es posible que muchas referencias se me hayan pasado por alto, pero también puedo afirmar sin temor a duda que es una novela que se sostiene por sí misma.

El ascenso al poder y casi a la deidad del malvado de turno resulta atractivo por el simple hecho de que es el carisma del personaje el que obtiene la fidelidad de sus súbditos. El protagonista, Vaelin, es un héroe que se ha retirado a vivir con tranquilidad y a pesar de que sería el más adecuado para enfrentarse a este nuevo poder, no se convence de hacerlo hasta que las noticias de un antiguo amor suyo en manos del malvado llegan a sus oídos.

Las escenas épicas están narradas con cierta economía de medios, pero eso no les quita atractivo. El sistema mágico es un poco aleatorio, cada uno desarrollará el poder que sea sin tener necesariamente una relación causa efecto. El ritmo de la narración está bastante bien conseguido, sin llegar a decaer a lo largo de las páginas, algo de agradecer en una novela de esta dimensión. El viaje que emprende Vaelin permite que Ryan explore las distintas sociedades que componen el Reino Unificado, algo que añade complejidad y sobre todo, da consistencia al escenario en el que desplegará a los personajes.

The Wolf’s Call me parece una novela de fantasía correcta con sus toques grimdark y cierto realismo sucio, que aunque no me ha terminado de convencer para dedicarme a la lectura de las entregas anteriores, si ha conseguido atraerme lo suficiente como para seguir con esta saga actual.

Machinehood

No conocía la obra de S.B. Divya pero me parecía muy atractiva la premisa sobre la que se basa su novela Machinehood, tratando temas tan actuales como los distintos caminos para la mejora del ser humano, ya sea mediante modificaciones cibernéticas o medicación. El hecho de que no existan apenas trabajos estables y que la economía se base en pequeños encargos es una realidad patente hoy en día, con la precariedad instalada en muchos hogares. Divya va un paso más adelante habiendo implantado el trabajo robótico en muchas áreas, con la consiguiente reducción del empleo del personal menos cualificado. En una carrera sin visos de terminar, los humanos han de utilizar todo tipo de suplementos y drogas para conseguir alcanzar el nivel de las inteligencias artificiales “débiles”, que van mejorando progresivamente.

En este contexto seguiremos los pasos de Welga Ramírez, una guardaespaldas con pasado en las fuerzas armadas, que se encuentra involucrada en una de las primeras actuaciones de la autodenominada Machinehood, una oscura organización que promulga la desaparición de las pastillas y la igualdad de derechos de las inteligencias artificiales.

A pesar de que las ideas del libro me han parecido muy interesantes, lo cierto es que la trama y la ejecución no están a la altura de lo que esperaba. Me interesaba el diálogo entre hombre y máquina, pero me he encontrado con una filosofía neobudista un tanto superficial. Además, el principal “enemigo” con el que se quiere relacionar Machinehood desde el principio, el califa que está unificando el Magreb, parece un villano de opereta, colocado en un pedestal para atraer la atención. Su lema de no agresión provoca mi incredulidad, cuando no ataca a nadie pero es que capaz de ir estrechando el cerco de los refugiados en el límite de sus fronteras, atacando centros neurálgicos necesarios para la vida.

También son necesarias varias casualidades para que Welga se encuentre metida de lleno en una operación para desmantelar la Machinehood. No solo que esté presente en el ataque mencionado anteriormente, a esto hay que unir una grabación que justo llega a sus manos con información relevante, su pasado como operativo contra el califa… En fin, todo muy preparado, demasiado.

Machinehood es un ejercicio de especulación que parte de una buena base pero que va perdiendo fuelle por el camino. Se lee con rapidez, pero apenas deja poso. Un poco como su portada que podría ser atractiva pero es demasiado fría.

The Gilded Ones

De vez en cuando hay que salirse de la zona de confort y es cierto que el lanzamiento de The Gilded Ones ha venido acompañado de una intensa campaña publicitaria, por lo que decidí darle una oportunidad a esta novela en principio destinada al público juvenil.

La premisa de la que parte el libro está situada en una sociedad eminentemente patriarcal, con un estricto código religioso que rebaja a la mujer a mera acompañante del hombre, supeditada en todo momento a sus necesidades. De hecho, al cumplir los 15 años, todas las jóvenes deben someterse a una prueba de sangre, para saber si son puras o impuras. La protagonista de la historia, Deka, siempre ha estado bajo sospecha porque su madre no era natural del pueblo donde comienza la historia. Así que al parecer nadie se sorprende cuando en la prueba de madurez mana oro de sus venas en vez de sangre. El castigo es la muerte inmediata para evitar que la impureza pueda transmitirse a las demás jóvenes del lugar.

Sin embargo, no es tan fácil acabar con ella. Es aquí, en uno de los pasajes un tanto sangrientos de la novela (y hay más de uno y más de dos), cuando empieza la tortura de la protagonista. Y es que Deka es capaz de volver de la muerte. Se convierte por tanto en una fuente de ganancia para los ancianos del pueblo, que se dedican a torturarla y matarla para obtener el oro de su interior. Estas escenas son bastante duras y solo la aparición de una extraña con poder imperial es capaz de sacarla de este círculo de destrucción y sufrimiento.

La historia prosigue con la militarización de Deka y otras chicas como ella, transformadas en un valioso recurso bélico. Me gustaría destacar ante todo la sororidad que se desarrolla entre estas muchachas, todas con orígenes y circunstancias diferentes, a las que las mareas de la vida llevan a unirse en un círculo de amistad irrompible. Me encanta ese mensaje de optimismo que lanza la autora, inspirando la posibilidad de sobreponerse a los malos momentos con el apoyo de aquellos y aquellas a los que realmente importas.

Es por tanto una novela que manda un mensaje poderoso al lector. Es una crítica al machismo, al racismo, al miedo al que es diferente… Pero es cierto que también representa algunas escenas bastante duras, tanto de tortura física como de violación (aunque esta última no se ve, sí que se habla de ella). La fantasía y la magia sirven para empoderar a la protagonista femenina, pero el verdadero poder no está en su capacidad de resucitar o su dominio sobre otras formas de vida, si no en la piña que consigue formar con otras oprimidas como ellas. Un mensaje muy potente que merece la pena escuchar.

The Gilded Ones está publicada en España por Editorial Molino como Las que estamos muertas con traducción de Raúl García Campos.