The Book of Fallen Leaves

Hoy traemos una reseña invitada, por primera vez Paula Solar, asidua del Celsius, nos trae una reseña de una obra ya anunciada en español por Runas.

Los libros son diferentes a las películas. Si bien es innegable que ambos medios pueden
contar la misma historia y tener el mismo impacto, el lenguaje utilizado para lograrlo es
completamente diferente. Una película no necesita mucho apoyo de la narración y las
descripciones, podemos ver a los personajes, podemos ver el desarrollo, es
completamente visual. Los libros, sin embargo, necesitan un apoyo adicional. El lector
necesita que se le cuente todo para poder visualizar completamente la historia y
disfrutarla al máximo. Pero a veces los libros están escritos como si fueran guiones de
películas traducidos a novelas, y ese fue el caso, en mi opinión, de The Book of the
Fallen Leaves
.


La construcción del mundo es buena, no necesitó mucho trabajo porque se inspiró en un
país, Japón, un momento de su historia, los señores feudales y samuráis del periodo Edo,
y un clásico literario, el “Heike Monogatar” (El cantar de Heike, esto lo reconoció el
propio autor), por lo que es bastante fácil imaginar los escenarios, aunque no haya
demasiadas descripciones de ellos. El problema es que los personajes tampoco están
descritos, de tal manera que muchos de ellos son incluso intercambiables, por ejemplo, en
mi cabeza, Sora y Jobo eran la misma persona… incluso tenían personalidades similares
porque, de nuevo, no hay profundidad en las personalidades, no están descritas en
absoluto, por lo que resultan planas. Para un lector de personajes eso es un error y la
consecuencia es que, tras la batalla, me daba igual quién vivía y quién moría. No me
importaban lo suficiente los buenos ni los malos como para animar a ninguno de ellos, y
como consecuencia no me involucré emocionalmente en la historia y su desarrollo.
Dicho esto, el libro está lleno de acción, pero también es profundo en sus enseñanzas, los
diálogos son fantásticos y las dicotomías entre el bien y el mal son la mejor característica
de la historia. Tal y como yo lo vi, el punto principal de la historia era que las generaciones
más jóvenes llevaban la carga de los pecados de sus mayores. Había venganza y
traición, y los buenos y los malos son claramente eso, y se juzgan por sus acciones, ya
que no por sus motivaciones y razonamientos, porque creo que solo entendí la psique de
uno o dos personajes, el resto eran zonas grises.


Mi teoría es que AS Tamaki quería escribir una historia épica de fantasía con samuráis
para explorar las enseñanzas y la filosofía de aquellos guerreros. Eso fue lo que me atrajo
a leer el libro en primer lugar. Sin embargo, al elegir tener más puntos de vista de los que
podía manejar, algo tenía que recibir menos atención e, irónicamente, fueron los
personajes, los mismos personajes cuyos puntos de vista está escribiendo.


Quiero terminar con una nota positiva y decir que, a pesar de todo, disfruté leyendo el
libro. Es muy cinematográfico: muy visual, con muchos giros y vueltas en la trama. Como
ver las películas clásicas de Star Wars con katanas en lugar de sables láser. Y creo que si
Tamaki se centrara en desarrollar mejor sus personajes, algún día llegaría a ser un
escritor fenomenal. Quizás al mismo nivel que GRR Martin o Brandon Sanderson. Tiene
potencial para ello, pero el potencial implica trabajo.

Resumiendo: Bien, pero flojo.

Gracias a Paula por ofrecernos su opinión sobre la novela.

The Emergency

Creo que es interesante leer libros que se pueden enmarcar en la ciencia ficción aunque no vengan de figuras reconocibles dentro del género. Es por esto que decidí leer The Emergency de George Packer, veterano escritor tanto de ficción como de no ficción.

The Emergency relata los primeros meses tras el colapso del Imperio, en una suerte de apocalipsis lento de una sociedad estratificada y anquilosada en sus formas. La novela está dividida en cuatro partes, con distintos puntos de vista de una misma familia acomodada en la vida cosmopolita de la capital del imperio, que luego irá viendo cómo las estructuras en las que confiaba su vida se van desmoronando para dar paso a una infinidad de sistemas que no son capaces de suplir lo que antes daban por sentado.

Aunque en principio la premisa era muy interesante, la ejecución deja mucho que desear. No por que el libro esté mal escrito, que no lo está en absoluto, si no por que la exposición de las ideas que surgen, del enfrentamiento entre clases o de la propia “aventura vital” a la que se enfrentan los personajes están a medio cocer. Packer no consigue en ningún momento despertar la empatía del lector hacia los afectados por la Emergencia, haciendo uso de lugares comunes en cualquier distopía bien sea en un trasunto de la cabina de suicidio, en la vuelta a un pasado presuntamente mejor y una sociedad jerárquica en la que el poder se define por la fuerza, o el enfrentamiento al “otro” simplemente por ser diferente.

Me parece que el autor quería hacen hincapié en la inocencia juvenil de cualquier sistema social sobrevenido tras una catástrofe, aunque en The Emergency nunca sabemos qué ha pasado para que se derrumbe el Imperio, quizá esa propia indefinición es la base sobre la que juega Packer. Si ni siquiera conocemos las causas que ha provocado esta situación, ¿cómo podremos hacerle frente?

Me temo que el principal problema del libro es que pretendía ser ambicioso y se queda en agua de borrajas. Los conflictos descansan demasiado en el diálogo y los distintos movimientos que van surgiendo ya formados como Venus de las aguas son demasiado monolíticos. Poca especulación y poco interés para lo que esperaba del libro.

Heart of the Wyrdwood

No es que Heart of the Wyrdwood no me haya gustado, es un libro más que disfrutable para cualquier seguidor de la fantasía un tanto weird pero el problema que me he encontrado al leerlo era que las dos primeras entregas de la saga eran excepcionales en sí mismas y quizá R.J. Barker no ha sabido finalizar la historia con todo el esplendor que ansiaba. Algo parecido a las sensaciones que me provocó The Fury of the Gods de John Gwynne, si bien no tan acusado.

A lo largo de la trilogía el foco del protagonismo ha ido pasando de Cahan Du Nahare a un reparto más coral, algo que quizá se nota de manera más acusada en Heart of the Wyrdwood donde otros personajes han de hacerse con todo el escenario ante su ausencia. Si bien hay personajes que ocupan ese espacio sin problema y de manera sobrada, no es menos ciertos que algunos adolecen de ese empaque necesario para llevar sobre sus hombros la narración. Es por esto que la novela tiene partes bastante desiguales, de un interés variable. No se puede negar que en el clímax final todos estos pequeños hilos que han ido tejiendo la urdimbre de la saga tienen su lugar y su importancia, pero quizá quede en el debe del autor haberlos dotado de mayor relevancia en los principios de la historia.

Tiene mucha relevancia el relato de cómo se puede pervertir hasta el más bello de los regalos si lo reciben las manos inadecuadas. Es una narración bastante emocional, con grandes sacrificios de esos que se cantan en las epopeyas más ambiciosas, como ambicioso es el alcance que Barker quería alcanzar. El final de la lectura es tenso, aspiras a que “los buenos” ganen, pero realmente sabes que de ahí no va a salir la gente muy bien librada, es lo que tienen los dioses destructivos que quieren empezarlo todo de nuevo, que buscan tabula rasa le pese a quien le pese.

Me parece especialmente importante la historia de redención de Sorha, que pasa de ser un villano casi de manual a desempeñar un papel fundamental en la salvación del bosque. Barker lo clava con su personalidad y su evolución, pero no consigue llegar a la misma altura con el resto de personajes. Y es una pena, porque el control de la prosa del autor va mejorando con cada libro que le conozco, pero no consigue mantener el ritmo al mismo nivel. Espero con curiosidad Mortedant’s Peril, a ver con qué nos sorprende esta vez.

Mal Goes to War

Edward Ashton sigue ofreciendo obras de ciencia ficción entretenidas, pero me temo que sin alcanzar la fama que tuvo con Mickey7. No es que sea un problema, disfruté bastante con The Fourth Consort aunque Antimatter Blues me decepcionara, por lo que la lectura de Mal Goes to War parecía ser una moneda al aire.

La idea de partida es la relación de la IA con los humanos. Sí, ya lo sé, parece que este año solo leo cosas relacionadas con la inteligencia artificial, pero es que basta con echar un vistazo a nuestro alrededor en el MUNDO REAL TM para tener claro que es algo que va a influir durante mucho tiempo en lo que leamos. Ashton crea a Mal, una inteligencia artificial libre que se “encarna” por curiosidad en un avatar en un mundo en guerra entre los humanistas, personas sin aumentos artificiales, y los federales, que sí han abrazado las modificaciones corporales como el siguiente paso en la evolución de la humanidad. Aunque cree que podrá salir de allí enseguida, no lo consigue y se tiene que resignar a ir saltando de cuerpo en cuerpo para volver a su vida normal.

En esta aventura estará acompañado por un variopinto elenco de humanos con los que relacionarse no será fácil. Esta es la gracia del libro, cómo Mal aprende a hablar con los humanos y a entender sus motivaciones, todo regado de un humor aceptable pero que acaba haciéndose cansino, creo que es una broma demasiado estirada.

Por supuesto, el libro tiene más mensajes, como la crítica antibelicista y la reflexión sobre lo que significa realmente ser humano, pero todas estas reflexiones están bastante diluidas en este humor que dependiendo del lector funcionará o no. Es una historia en la que tiene más importancia el viaje que el destino y que está engrasada por esos momentos de comedia oscura que recuerdan a su obra más famosa. Una lectura ligera, entretenida, pero que no perdurará mucho en nuestro recuerdo.

Through Gates of Garnet and Gold

Como cada enero Seanan McGuire acude puntual a su cita con los Wayward Children, dispuesta a ofrecernos una nueva historia de este mundo de posibilidades infinitas. No quiero engañar a nadie, cuando una serie alcanza tantas publicaciones a veces se leen con el piloto automático puesto, una forma de volver a interactuar con los personajes que nos hicieron sentir bien en el pasado pero que quizá ya no levantan tantas pasiones.

Through Gates of Garnet and Gold nos trae a Nancy de vuelta a la escuela de Eleanor West, ya que aunque ella había vuelto a su mundo de elección, una crisis le hace volver para buscar ayuda entre sus antiguos compañeros de clase. Resulta bastante complicado hablar sobre la trama de esta novela corta porque hay mucha historia detrás y es necesario haber leído todas las entregas anteriores para disfrutar de los muchos easter eggs que la autora va dejando por el camino, pero creo que esta es una buena entrega para los que disfruten con la interacción entre personajes, pero no con la exploración de nuevos mundos. Tiene su poquito de misterio, pero tampoco mucho, porque creo que la autora ya ha decidido cuál va a ser su villano favorito en las próximas entregas.

Resulta un poco extraño que nos presenten a una nueva estudiante de la escuela pero que la novela no esté protagonizada por ella, supongo que esto será debido a que en otra entrega conoceremos su historia más en profundidad, pero aún así resulta un tanto llamativo.

Me ha gustado especialmente el desarrollo de Sumi como personaje, creo también que es una de las favoritas de McGuire. Suyos son los momentos más divertidos de la novela, con su aproximación insensata al universo.

No me cabe duda, Seanan McGuire continuará escribiendo libros en este universo y yo… pues seguiré leyéndolos.

A Tangle of Time

Si bien es cierto que la primera instancia de la serie The Hexologists resultó no ser todo lo entretenida que esperaba, seguramente porque la comparé con Senlin Ascends y toda la saga de la Torre de Babel, la lectura de A Tangle of Time me ha reconciliado con Josiah Bancroft y con este nuevo universo que ha creado para uso y disfrute de los aficionados a la fantasía.

En primer lugar, el misterio que deberán desfacer Iz y Warren consigue mantener el interés a lo largo de las páginas, aunque reconozco que ya se intuía quién estaba detrás de todo. La idea de viajar en el tiempo para ir perfeccionando los crímenes cometidos e implicar a quien quieres quitarte de en medio es tremendamente atractiva aunque también frustrante. Frustrante para el lector, que ya sabe lo que está pasando pero que no puede avanzar en la narración porque son los personajes los que se tienen que ir dando cuenta de las maniobras del malvado. Pero frustrante también para el “enemigo” porque por más que se esfuerza Iz siempre encuentra algo que no cuadra, es maravillosa la tenacidad (o cabezonería, lo que prefiráis) de la protagonista del libro, que no deja piedra sin remover hasta que todo encaja.

El humor un poquito chusco que ya estaba presente en el primer libro continúa aquí, no sé si será que yo ya me he adaptado a la idea, pero me ha resultado más divertido que antes. Bancroft amplía el elenco de personajes, sobre todo para dar continuidad al misterio del padre de Iz, todo apunta a que será el hilo conductor de la siguiente entrega de la saga. Pero todo esto sin dejar de despertar el interés por el sistema mágico, la aplicación de las matemáticas a lo que se daba por hecho descubre un nuevo mundo de posibilidades.

La química de la pareja protagonista es envidiable. Da igual la situación en la que se encuentren, saben que siempre podrán apoyarse en el otro, bien sea para defenderse de un ataque, para desfacer un entuerto o para tomarse un rollito de canela. Es una relación amorosa tranquila en medio de la vorágine del mundo mágico que sirve como contrapunto a todos los sobresaltos que aparecen en el libro. Me gustan sobre todo las referencias no muy veladas a su relación física, tratadas con una normalidad entrañable.

En definitiva, una potente segunda entrega de una saga que esperemos que siga apareciendo por aquí.

The Iron Garden Sutra

Cuando vi la sinopsis de The Iron Garden Sutra, captó inmediatamente mi atención. Una nave generacional perdida desde los albores de los tiempos, un monje con IA incorporada encargado de los ritos funerarios de los que allí perecieron, científicos que investigan la nave… Me parecía el escenario perfecto para una novela especulativa y no me equivoqué.

Si bien A.D. Sui le da un tono más filosófico de lo que yo suponía, el tempo de la novela está llevado excelentemente, con una calma preternatural al comienzo del libro donde se van sentando las bases de las relaciones entre los personajes y su entorno y una aceleración no demasiado brusca conforme se va acercando el final del libro. El protagonista principal es el Recipiente Iris, encargado de acompañar a los muertos de la nave generacional Concilio de Nicea en su viaje hacia la luz. La presencia de la religión es una constante en el libro y aunque se explican algunos de los fundamentos, en realidad el aire místico que rodea la lectura no se acaba de definir en ningún momento. El pasado de Iris y sus problemas de relación con el resto de los humanos presentes en la nave se irán desvelando poco a poco, aunque desde el principio vemos cómo la hostilidad del ingeniero Yan Fukui parece tener una causa más profunda que la simple animadversión que le pueda provocar su presencia.

El resto de los personajes parecen menos relevantes para la historia aunque jugarán su papel. No destripo nada puesto que ya aparece en la sinopsis, pero es de especial importancia saber que los humanos desplegados en el Consejo de Nicea parecen no ser los únicos seres sintientes que habitan el lugar. De hecho, la explicación de lo que les va ocurriendo a los investigadores y a los miembros de seguridad del grupo, es lógica y consecuente, aunque me temo que esperable (esto me pasa cada vez, más y es por haber leído tanto) .

El miedo que nos hace sentir la autora a través del ambiente y de las reacciones de los personajes se va añadiendo capa sobre capa, en un ritual de confusión que va atenazando poco a poco a los supervivientes, incapaces de entender qué les está sucediendo. The Iron Garden Sutra es una novela sobre el dolor y cómo afrontarlo, sobre cómo el pasado labra cuál será el futuro y sobre la aceptación de las propias limitaciones.

Si a esto le añadimos la narración de T. Ryder Smith, que utiliza truquitos como los susurros cuando el monje tiene un diálogo interior con su inteligencia artificial o la aceleración de su discurso como si fuera el hombre de los Micro Machines en las escenas de más acción y riesgo, nos encontramos ante una obra redonda.

Me pesa un poco no haber conocido antes la obra de A.D. Sui, ganadora del premio Nebula el año pasado, pero es algo a lo que pienso poner remedio en un corto plazo de tiempo.

City of Others

City of Others es un libro de fantasía urbana situado en Singapur con inspiración en la mitología asiática pero bastante occidentalizado, de forma que es perfecto si te gustó The Middling Affliction o la serie Rivers of London de Ben Aaronovitch, con funcionarios que utilizan la magia para tratar los asuntos de naturaleza extraordinaria. Tiene un conjunto de personajes que hacen muy amena la lectura, en ocasiones incluso tierna, porque despiertan nuestra empatía.

Se trata de la primera entrega de una serie pero deja el escenario preparado para seguir contando historias en episodios sucesivos, donde imagino que Jared Poon seguirá explorando esta rica vena mitológica.

El protagonista de la novela es Ben Toh, el trasunto de Peter Grant en Singapur, cuyo trabajo consiste en controlar cualquier suceso que se sale de lo normal en una ciudad vibrante. Para ello cuenta con la ayuda de su equipo, una variopinta “tripulación” que hará las delicias de cualquier lector de género. Poon aprovecha para regar todo con humor, con comparaciones con el Señor de los Anillos y mucha socarronería, pero con escenas de sorprendente profundidad sentimental, en una combinación arriesgada pero de la que sale muy bien parada. Ben Toh resumen muy bien el espíritu del libro, con montañas de trabajo burocrático que le asfixian pero siempre dispuesto al sacrificio para ayudar a los demás. Además, también tendremos un atisbo de los comienzos de su relación sentimental, un tema que también está tratado con delicadeza y humor a la vez. Lo cierto es que el autor ha conseguido crear unos personajes entrañables en un mundo atractivo, con elevadas dosis de acción y algunos momentos de drama. Es un libor muy equilibrado en este aspecto y la verdad es que se lee volando.

El libro también tiene un poquito de crítica al sistema político, tanto al papeleo inasumible que he mencionado con anterioridad como a las acciones de represión llevadas a cabo en el pasado de las que todavía se están pagando las consecuencias. City of Others no es necesariamente un libro reivindicativo, pero la semilla está plantada.

Si le tengo que poner alguna pega a la novela, es el exceso de buen rollo, porque es que no les puede pasar nada malo a los personajes y se disipa un poco la sensación de peligro inminente que debería crear la tensión en este tipo de situaciones. Pero es por buscarle algún problemilla, en realidad me ha encantado.

The Garden of Empire

Me sucede a menudo que empiezo sagas que luego por h o por b no continúo y he pensado dedicar algunos huecos de lectura de este año a esas sagas que quedaron incompletas para mí. Con The Garden of Empire, la segunda entrega de la serie Pact and Pattern me ha costado algo más de trabajo situarme, hacía ya varios años que leí The Hand of the Sun King.

The Garden of Empire es un libro más maduro, con múltiples puntos de vista que desarrolla el mundo que ya atisbamos en la primera entrega, dejando un poco de lado el aspecto quizá algo juvenil de los primeros pasos de Foolish Cur, protagonista indiscutible de la novela anterior. Este cambio puede gustar más o menos, pero es consecuente con la madurez que ha ido adquiriendo el personaje. Y luego está claro que cada punto de vista nos puede gustar más o menos.

Los temas que se trataban, no obstante, siguen vigentes, sobre todo el colonialismo y las consecuencias de la estandarización cultural al que el imperio dominante somete a todos los pueblos, aunque en esta ocasión la presencia de los distintos sistemas mágicos de cada cultura le da más sabor a este enfrentamiento. Se muestran con crudeza las consecuencias de la rebelión contra un poder que tiene amplio respaldo, tanto en vidas humanas como en sufrimiento. Es un libro bastante pesimista, la verdad. Que se de especial relevancia a la formación de las generaciones futuras me parece todo un acierto por parte de J.T. Greathouse.

Me temo que el libro tiene problemas de ritmo, porque quizá hasta el último tercio no se empieza a conocer la verdadera causa del conflicto, llegando a una conclusión devastadora que quizá no sorprenderá tanto a los más viejos del lugar, pero que me parece llevada con maestría y esmero. Tengo curiosidad por saber cómo acabará la historia y también por el nuevo libro del autor.

A God of Countless Guises

La segunda entrega de la saga The Book of the Holt de Bradley P. Beaulieu entra más en harina que la anterior, afortunadamente, algo que se agradece, del mismo modo que se agradece y mucho el resumen que incorpora al principio de la lectura para situar al lector que pueda haber olvidado algunos detalles de la trama.

Me parece que Beaulieu es un escritor muy dotado para la prosa, pero creo que en sus últimas obras ha rebajado un poco el tono recargado que en ocasiones se atisbaba en libros anteriores, no sé si para facilitar la lectura al neófito en su obra o simplemente porque yo ya me he acostumbrado a ella. En todo caso, creo que es un paso en la buena dirección, porque bastante complejidad de personajes y de intrigas políticas tienen ya sus sagas como para añadirle búsquedas en el diccionario de palabras rebuscadas.

En A God of Countless Guises se descubre la causa de todo el enfrentamiento más o menos velado del que habíamos sido testigos antes. Y es que hay un Gran Juego en marcha, en el que los llamados dioses se enfrentaban para conseguir más poder o quién sabe si para ser dioses por derecho propio. Las distintas facciones que ya conocíamos continúan maniobrando para posicionarse en un tablero complejo e inestable. Como ya sabíamos, la política crea extraños compañeros de cama, y veremos por ejemplo como el hissing man se torna en aliado de una de los grupos de interés. Sin querer entrar en complejidades o en spoilers, tengo la impresión de que se empieza a aclarar el horizonte al que pretende guiarnos.

Además, las escenas de acción con cohortes de dragones volando por los cielos y enfrentándose en combate es la pieza que faltaba para que la novela funcionara de verdad. Reconozco que también puede haber influido la narración en audiolibro de Christopher Kent, ya que son nada más y nada menos que 17 horas con su dicción clara y precisa.

No todo son aciertos en la novela. Recurrir a los sueños vívidos para obtener información del pasado puede ser una ayuda puntual para hacer avanzar la trama, pero aquí se convierte en una muleta permanente. Algunos momentos de humor resultan casi chabacanos, muy alejado del tono general de la obra. Y el ritmo vuelve a ser bastante lento, aunque como he mencionado antes, la narración del audiolibro quizá sirve para soslayar este punto.

El caso es que no sé cómo lo hace, pero seguiré leyendo lo que publique Beaulieu, aunque solo sea para aprender a escribir bien su apellido sin tener que mirarlo cada vez.