Way of the Walker

The Last Phi Hunter fue una lectura muy entretenida hace dos años, así que cuando Angry Robot anunció la publicación de la continuación, la marqué como futurible. Aunque Ex y Sarinya, los protagonistas de la anterior novela, aparecen como personajes en Way of the Walker, todo el peso de la historia recae en Isaree, la hija de Ex, y en Tan, el Príncipe Tormenta.

Aunque el mundo en el que se desarrolla la historia es el mismo, se nota el desgaste en la presencia de los phi, como queriendo justificar el cierre de la saga. Salinee Goldenberg incide en los temas del colonialismo y la redención, pero lo hace desde una perspectiva más madura y, sinceramente, más pesimista. Esto hace que Way of the Walker sea un libro de lectura lenta, quizá en demasía, al cargar con un mensaje que llega a hacerse cansino no ya por falta de relevancia si no quizá por bisoñez en la ejecución.

Algunos de los puntos más destacados siguen apareciendo, como la mitología tailandesa y la búsqueda de la redención, aunque en esta ocasión el camino a seguir será bastante distinto. El romance me ha parecido un poco impostado, la verdad, aunque parece que el romantasy está destinado a ser la piedra angular del género en los próximos años una se acaba cansando de tanto enemies-to-lovers

Mención especial para un personaje secundario, Agira, que es el detonante del cambio en Ree. Si bien es cierto que la tragedia familiar es la que empuja a la protagonista contra las cuerdas, es la relación con Agira la que realmente le abre los ojos sobre cómo se puede tratar a los phi de una forma diferente y no por ello menos justa, desencadenando todo un arco de liberación, tanto física como mental, del pueblo esclavizado en una cultura claramente influenciada por el colonialismo extractivo.

El final del libro es trágico y tierno a la vez, solventando algunos de los problemas en el desarrollo de la narración en sí, dejándonos un regusto agridulce sobre lo que pudo haber sido y no fue.

How To Lose a Goblin in Ten Days

La fantasía cozy generalmente sigue unos esquemas bastante rígidos y manidos que permiten por un lado que el lector se encuentre en un terreno familiar tranquilo pero que por otra parte constriñen al autor en su creación. Jessie Sylva sigue paso por paso el “Manual de fantasía cozy romántica” y lo hace bien, pero el resultado final se perderá como lágrimas en la lluvia en la memoria de los lectores.

El relato de How To Lose a Goblin in Ten Days es una comedia romántica digna de Sandra Bullock y Ryan Reynolds, si Sandra fuera una halfling (Pansy) y Ryan un goblin (Ren) (cosas más raras se han visto). Los avatares de la vida les llevan a tener que compartir una casita sobre la que ambos creen tener derecho y, aunque en principio no consiguen ponerse de acuerdo en nada, el resultado final no os sorprenderá para nada.

Agradezco la labor de Maggie Bain como lectora del audiolibro, ya que su tono jovial y amigable se adapta como anillo al dedo a un libro optimista por naturaleza, en el que el conflicto brilla por su ausencia y la trama avanza más gracias a los inevitables equívocos de toda comedia romántica que se precie que a las acciones de los protagonistas.

Esta novela es un libro bien ejecutado, pero que camino por senderos tan trillados y conocidos que se puede leer con el piloto automático puesto. Aunque las referencias a las semejanzas de las cultura halfling y goblin añaden algo más de contexto a la obra, tampoco es que la autora se recree en ella. El paso del tiempo tampoco está bien definido, ya que a veces pasan semanas sin que ocurra nada y sin que se llegue a notar este paso del tiempo.

En el fondo nos encontramos ante una historia muy simple y directa, que si bien es agradable de leer, no tiene nada que la haga destacar entre cientos de otras historias similares.

The Sun and the Void

No sé si os pasará a vosotros, pero leer fantasía de inspiración sudamericana o española en inglés me hace gracia, por los muchos de los detalles que le dan “sabor” al libro, como palabras en el idioma propio del lugar o leyendas que te suenan y que a mí me parecen “normales”.

Gabriela Romero Lacruz es venezolana y esto se nota en The Sun and the Void, en esos detalles que he mencionado antes y en la ambientación de toda la novela, aunque según he leído está más inspirada en la Colombia de principios del siglo XIX. Lo que quizá no es tan obvio hasta que vamos leyendo algo más es el uso de elementos químicos para su sistema mágico, como galio, iridio… o la creación de otras razas alternativas como los valkos y los nozariels. La impresión general que me llevo de la novela es que tenía buenas ideas, pero la ejecución no las ha cuajado bien.

Me gustaría también hacer hincapié en los personajes femeninos, destinados a ser el grueso de la novela, pero que por desgracia se quedan un poquito a medio camino. Y es que la definición de todas ellas, es bastante vacía y dan la apariencia de ser meras observadoras de lo que va pasando en la obra. Me gustaría que en este sentido la autora hubiera insuflado más vida a todas, pero he de reconocer que las “malas” son unos personajes bastante más atractivos que las “buenas” aún sin tener voz propia en casi todo el libro.

El sistema mágico es bastante ad hoc, se adapta a lo que necesita la autora en cada momento. No es que me encante que todos los sistema se basen en rígidas normativas, pero sí que agradezco algo más de claridad en la exposición o en el uso, ya que se corre el riesgo de caer en un deus ex machina constante.

El mensaje anticolonialista es bastante claro, con la cultura ancestral siendo destruida por el invasor e incluso provocando la desaparición de las líneas sanguíneas de las distintas razas nativas de la tierra colonizada. He leído comentarios que indican que el principal problema del libro es tratar a los nativos como monstruos por sus cuernos y colas, y entiendo el malestar, aunque no lo comparto necesariamente. Creo más bien que la autora ha intentado remarcar las distancias entre colonizados y colonizadores de una forma muy física y quizá no ha salido bien parada en la ejecución. Pero es solo otro problema más que añadir al montón que se va a acumulando, junto a un ritmo cachazudo que tampoco favorece para nada a la historia.

Es un libro que no puedo recomendar, no he llegado a conectar en ningún momento.

This Brutal Moon

This Brutal Moon es el esperado final de la trilogía The Kindom de Bethany Jacobs, que comenzó con fuerza con These Burning Stars y continuó con algo menos de potencia en On Vicious Worlds. This Brutal Moon cierra la trilogía con oficio y saber hacer, lo que coloca a Jacobs como una autora muy interesante a la que seguir en sus próximas publicaciones.

This Brutal Moon se entrega directamente a las conspiraciones políticas y a las negociaciones al filo de la navaja, tratando temas de actualidad pero con un barniz de ciencia ficción y alta tecnología. En un movimiento totalmente contrario al maniqueísmo que puebla algunas novelas en la actualidad, aquí cada facción tiene sus pros y sus contras, en un contraste de grises que complica que sintamos empatía total hacia alguno de los bandos, aunque sí preferencias. ¿Cambiar el régimen político puede arreglar lo que está mal en el universo o solo hundir más en el caos a la humanidad? Esta es una de las preguntas que sobrevuela el libro durante toda su duración, sin llegar a una conclusión clara porque al final alcanzar el equilibro siempre requiere sacrificios por uno u otro lado. Este desenlace hace más creíble la trilogía.

Como los personajes son lo que dota a la novela de la solidez que la caracteriza, Jacobs es exquisita en su tratamiento de las relaciones y dedica varios capítulos finales, cuando creemos que ya está todo decidido, a explicar qué sucede con cada uno en el futuro que han alcanzado gracias a su lucha sin par. Muy buena elección por parte de la autora, a la que felicito por no optar por la solución fácil y simple.

No es menos cierto que quizá la primera parte de la novela se haga algo árida, pero en la segunda mitad Jacobs pone toda la carne en el asador y nos ofrece el enfrentamiento galáctico que ha ido cocinando a fuego lento durante tres entregas. Toda la trilogía tiene cierto sabor a space opera clásica, pero remasterizada para los gustos actuales con algo de teoría de género y crítica social acerada, así que no puedo dejar de recomendarla.

Graceless Heart

La época del Renacimiento en Italia podría parecer el escenario perfecto para una fantasía histórica, pero no acabo de encontrar ningún libro con estas características que me convenza, y, por desgracia, Graceless Heart tampoco lo ha conseguido. Si bien es cierto que el romantasy no es mi subgénero favorito, estoy dispuesta a seguir dándole oportunidades porque es lo que más se publica en la actualidad, pero cuando tiene mucho de roman y poco de tasy ya me se hace demasiado cuesta arriba.

La obra de Isabel Ibáñez tiene problemas graves, comenzando por una construcción de mundo que no se sostiene por sí misma. Se supone que hay magia, con sus hadas, hombres lobos y vampiros, y nos los mencionan mucho, aunque solo sea para que cuando se los saque de la manga no podamos decir que no estamos avisados. Además, la extrema longevidad de muchos de los personajes de la novela se asocia a la “bendición de Dios” en vez de a la sangre feérica, la magia o vaya usted a saber. Que el Papa lleve más de 100 años en el cargo no hace sospechar PARA NADA que tenga tratos con otros poderes, debe ser una dieta muy equilibrada la suya, me pregunto qué complementos tomará.

En cuanto al sistema mágico, pues tres cuartos de lo mismo, hay unas piedras de las que se puede extraer poder según cómo se esculpan, pero es un poco al gusto del consumidor cuando le apetezca a la autora que funcione. Al principio de la novela la protagonista entra en una competición de esculturas para salvar a su hermano prisionero en las garras de los Medici, crea una escultura la noche de antes y va y gana, por que ella lo vale. ¿Bramante, qué Bramante?, ¿pero usted tiene estudios acaso?

Y la parte de romance, pues tampoco me ha convencido, es que estoy ya muy cansada del enemies-to-lovers por que sí. Me has secuestrado y aislado de mi vida anterior, pero hay que ver lo bueno que estás. ¿Es que en el mundo de la fantasía no hay nadie feo? En este caso, cuando mencionan lo del físico escultural, es bastante literal, guiño guiño codazo codazo.

Aunque Beatrice Grannò, la narradora del audiolibro, lo intenta hacer lo mejor posible, se enfrentaba a una ardua labor con el texto de partida y no ha conseguido insuflarlo de vida como para que despertara mi interés. Recomiendo no acercarse mucho a este libro.

Halcyon Years

En este blog se hace fiesta con cada nueva publicación de Alastair Reynolds, así que no es de extrañar que Halcyon Years cayera en mi garr… manos, manos, conforme se publicó. Una novela noir en una nave generacional con protagonizada por Yuri Gagarin, es que no podía ser más de mi interés.

La acción se desarrolla en Halcyon, una nave generacional rumbo a un nuevo mundo que tiene cientos de humanos viviendo su vida con normalidad y miles en criogenización esperando la llegada al destino. El comienzo ya nos da una idea de cómo será el tono general de la novela, con el típico primer encuentro entre el detective privado desencantado de la vida y la explosiva cliente con un tema peliagudo entre manos. Sin embargo, poco a poco vamos a viendo peculiaridades que nos llaman la atención. ¿Podemos viajar por el espacio y sin embargo las cámaras de fotos son de carrete y hay que revelar las imágenes? ¿Estamos en un futuro muy avanzado y los robots son casi de juguete? Algo falla aquí.

Halcyon Years es un libro de despertar lento, por decirlo de alguna manera, y ciertamente puso a prueba mis expectativas sobre todo con los diálogos, ya que Gagarin no habla un inglés muy fluido y las conversaciones son un poco cargantes por ello. La tensión va en aumento, pero como digo hay que pasar este primer bache para disfrutar del libro plenamente. La crítica a la sociedad que se ha establecido en la nave ayuda a ir digiriendo esta primera parte tan pesada, con algunos momentos incluso de humor.

No es menos cierto que algunas de las ideas, por no decir bastantes de las presentes en el libro, ya las hemos visto no hace tanto. Por ejemplo, me viene a la memoria la trilogía Lightspeed de Ken McLeod respecto a los medios de transporte o Braking Day sobre la conspiración en el viaje galáctico, sin tener que escarbar mucho.

El sentimiento general con el libro es que las grandes revelaciones del final del libro quizá no compensen el inicio algo titubeante, pero siendo de Reynolds, merece la pena leerlo.

Shadows Upon Time

Shadows Upon Time es el deslumbrante final de la heptalogía Sun Eater, la ambiciosa saga de Christopher Ruocchio que ha tenido sus altibajos, pero que desde luego ha conseguido mantener el interés de una masa creciente de seguidores que ahora quedamos un poco desamparados tras esta última entrega, aunque el autor ya ha hablado algo sobre sus nuevos proyectos.

Lo primero que me gustaría comentar del libro es que me ha llevado más de un mes terminarlo, algo inconcebible para una persona con el ritmo lector que yo suelo llevar. No es excusa aunque sí ha influido considerablemente la extensísima longitud de la novela, casi 1000 páginas nada ligeras repletas de auto-referencias, filosofía y religión que reconozco que se me han atragantado más de una vez (y más de dos). Si bien es cierto que una vez que llegas a la séptima entrega de una serie ya no entra dentro de mi mente dejar de un lado la historia, sí que he tenido que contemporizar la lectura. En parte por lo denso del universo y el relato y también, por qué no decirlo, porque Ruocchio se ha recreado de manera casi pecaminosa en el misticismo, avanzando de manera cachazuda y parsimoniosa por las páginas de la novela.

Y a pesar de esta introducción, salgo fascinada del viaje, de una forma difícilmente justificable. La vida de Hadrian Marlowe merecía un colofón a la altura de los sacrificios por los que ha penado y en este sentido el autor ha conseguido su objetivo. Por el camino, referencias tanto a la teoría del bosque oscuro en el universo, a la cultura clásica de la que tanto ha hecho uso a lo largo de la narración, apariciones estelares y menciones a prácticamente la panoplia entera de personajes que hemos conocido en estos siete años… Aún a sabiendas de lo que iba a acontecer, porque no olvidemos tanto el nombre de la saga como quién la está narrando, seguíamos sin tener claro cómo se iba a llegar al final. Y Ruocchio ha sabido dosificar la información hasta el último punto, como en las tragedias griegas que asentaron las bases de la narración occidental.

El autor ha jugado de manera muy inteligente con el tiempo y la perspectiva del universo para ir creando tensión cada vez mayor, aunque he de decir que en la mitad del libro, aproximadamente, llega un momento en que te hartas de esperar el ataque “inminente” y estás deseando que pase algo ya, por Dios y por la Virgen. Pero claro, cualquiera le dice a Ruocchio que haga el favor de darse prisa mientras se está recreando en la miseria de los humanos que están intentando un imposible, evacuar un planeta contrarreloj. Además, esto le sirve para exponer los planes de la Chantry, que aunque ya sabíamos que era un enemigo en la sombra, es en esta última entrega cuando se revelan como el mal encarnado. Vamos, seguro que Marlowe prefiere enfrentarse cien veces a los Cielcin con toda su maldad a los inquietantes capellanes y prelados humanos.

Shadows Upon Time es un final grandioso para la historia del elegido por antonomasia, una lectura muy exigente pero creo que tremendamente satisfactoria.

Warlords of Wyrdwood

R.J. Barker es un autor muy peculiar, tanto en su día a día como en su obra, caracterizada por una construcción de mundo original y unos personajes muy bien definidos. Con varias series a sus espaldas, es con Forsaken con la que creo que está dando el do de pecho en la fantasía, aunque quizá no está teniendo la repercusión que merece.

En Warlords of Wyrdwood, la segunda entrega de la serie, seremos testigos de las experiencias vitales de los personajes que sobrevivieron a la primera novela, de la que es una continuación directa. Además, se añaden nuevos puntos de vista que sirven para renovar el elenco afectado por la trama. El mundo creado por el autor, con ese bosque tan inmenso como aterrador sigue creando una atmósfera inmejorable para el relato. Cahan pasa de repudiado a líder de la supervivencia del pueblo, pero cada vez está más inmerso en la transformación que ya se atisbó al final del libro anterior. Venn descubrirá más sobre lo que significa tener sus poderes. Y no demos por perdida a Udinny… a pesar del final del libro anterior.

Sin duda lo que más me ha gustado del libro es la exploración en la mitología y el folklore del bosque, ya que iremos descubriendo poco a poco más información sobre la relación entre los dioses y los mortales, así como entre los rai y sus criaturas parasitarias/simbióticas. La evolución de los personajes también es asombrosa, como he mencionado antes, y la creación de nuevas alianzas inverosímiles suscitadas por el devenir de los acontecimientos vuelve a hacer el libro muy inmersivo.

Los problemas que tenía la novela anterior y en general la obra de Barker me temo que siguen presentes, porque sigue sin poner nada fácil al lector la comprensión del universo que ha creado. Si bien es cierto que como no es nuestra primera aproximación a esta creación, el bagaje de la lectura anterior ayuda a la lectura actual, la ausencia de un glosario y la imaginación desbordada en la creación de criaturas que quizá no vienen acompañada de la misma creatividad con las palabras puede suponer un obstáculo para un lector menos bregado en el mundo de la fantasía.

En definitiva, creo que Forsaken es una serie que merece la pena en el mundo de la fantasía actual y no creo que pase mucho tiempo antes de que lea la siguiente entrega de la saga.

The Bloodless Queen

Comentaba hace poco en el grupo de Los Fantascópicos que cuando ya llevas leídos unos cuantos libros, es difícil que te sorprendan. Pero no es menos cierto que tenemos la suerte de que nos guste un género en el que es más fácil que los autores nos sigan epatando con sus obras, porque su imaginación no tiene barreras ni límites.

Esta introducción le viene de perlas a The Bloodless Queen un libro cuya sinopsis parece pasada por un baño de sustancias lisérgicas. ¿A quién se le ocurriría mezclar zonas ecológicas declaradas por Ronald Reagan con hadas y superhéroes? Pues a Joshua Phillip Johnson, al que desde luego no se le puede achacar tibieza en su creación de mundos.

La lectura de The Bloodless Queen es toda una experiencia, sobre todo porque no sabes por dónde va a ir la historia. Quizá tenga un comienzo ralentizado, un despliegue de piezas en el tablero pausado aderezado con infodumps que se agradecen para intentar ponernos en situación. Pero el punto realmente fuerte de esta novela son los personajes: Evangeline, Calidore y su hija Winnie. Los dos primeros son fencers estos superhéroes a los que hacía referencia antes cuya tarea principal es proteger a los humanos de las hadas que se crean con las muertes de los humanos en cada equinoccio (ya os había dicho que la sinopsis era muy loca, pero seguro que no os esperabais que fuera para tanto). Los tres forman una familia feliz, si bien la amenaza de su trabajo siempre pende sobre ellos cual espada de Damocles.

A todo esto se añaden cultos religiosos y conspiraciones políticas, junto con estudios matemáticos y poéticos de las zonas reservadas a las hadas. A pesar de lo raro que suena y lo difícil que se me está haciendo explicarlo, la historia tiene coherencia interna y resulta absorbente, pero lo que te deja marcado es el último tercio de la novela, donde Joshua Phillip Johnson coge tu corazón y procede a despedazarlo en trozos infinitesimales imposibles de volver a unir. Desconozco si el efecto está aumentado por la maternidad, pero os puedo asegurar que durante el final del libro tienes el corazón en un puño porque sabes lo que va a pasar y lo sufres en tus propias carnes.

Es un libro muy perturbador, centrado en el dolor y la pena y cómo lidiar con ella, con tintes de ecología y terror, muy difícil de clasificar pero que sin duda merece la pena.

The Everlasting

Cada nueva novela de Alix E. Harrow sirve para reafirmarme en mi idea de que estamos ante una de las nuevas voces más poderosas del panorama fantástico. Si bien es cierto que The Everlasting es más exigente de cara al lector que sus obras anteriores, quizá acabe resultando más gratificante.

Nos encontramos ante una novela de viajes en el tiempo, pero el mecanismo del que se sirven los implicados es mágico, así que no esperéis nada de ciencia ficción. Es un libro puramente fantástico, basado en la creación de mitologías propias de un país, ese tejido identitario con el que se arropan los nacionalistas más fervorosos para tapar otras vergüenzas. Harrow es una estudiosa de las figuras míticas, como ya demostró con sus retellings de cuentos clásicos, pero en esta ocasión da un paso más, adentrándose en el proceso gracias al cual se asientan en el imaginario colectivo las historias que forjan las naciones. En The Everlasting se pueden notar las influencias del ciclo Artúrico, del Matter of Britain que Lavie Tidhar se encargó de desmitificar, pero con una aproximación más erudita y académica.

La prosa de este libro es precisa y llamativa, como nos tiene acostumbrados la autora, que parece incapaz de escribir una mala frase. No obstante, el ritmo de la novela sí que tiene bajones de vez en cuando, probablemente provocados por su propia estructura repetitiva de la historia, por esos bucles atemporales de los que los protagonistas intentan huir sin mucho éxito en su empeño.

Hablando de los protagonistas, no sé si es el año de las caballeras, pero aquí tenemos otra representación muy acertada de un papel que no se suele conceder a las mujeres, el de heroína que lidera al pueblo. Conocemos a Una Everlasting a través de los ojos de Owen Mallory (guiño guiño, codazo codazo) un estudioso veterano de guerra que se enamoró de joven de sus andanzas a través de los cuentos infantiles que labraron su futuro. Es una relación intensa, aparentemente destinada al fracaso, que captura al lector desde las primeras páginas.

Estoy segura de que no pasará mucho tiempo antes de que tengamos esta gran novela disponible en español.